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Rev Cubana Estomatol 2002;39(3)

Clínica Estomatológica "Orlando Corvo" Melena del Sur

Anquiloglosia en niños de 5 a 11 años de edad. Diagnóstico y tratamiento

Dra. Norailys Pérez Navarro1 y Lic. Margarita López2

Resumen

Se realizó un estudio descriptivo longitudinal y prospectivo sobre la anquiloglosia, que se define como un frenillo corto que restringe los movimientos de la lengua. El universo de nuestro estudio procedió de las escuelas primarias del municipio Melena del Sur, compuesto por niños con edades comprendidas entre 5 y 11 años. En coordinación con la logopeda y el estomatólogo general, se les trató quirúrgicamente en la Clínica Dental "Orlando Corvo" del municipio Melena del Sur, y posteriormente los pacientes fueron remitidos a la logopeda para corregir con ejercicios los problemas de habla. Se realizó una técnica quirúrgica diferente a la propuesta por la literatura, lo que permitió que los pacientes no necesitaran de sutura quirúrgica. De un universo de 829 niños revisados en las edades de 5 a 11 años, en las escuelas primarias del municipio Melena del Sur, 29 presentaron anquiloglosia, para el 3,49 % de incidencia del problema. En los niños que presentaron anquiloglosia, el fonema más afectado fue el /R/. La evolución en la dicción de los niños afectados por anquiloglosia antes y después del tratamiento estomatológico-logopeda, fue satisfactoria en el 99 % de los casos. Se modificó la técnica quirúrgica propuesta por los autores y se hizo más sencilla al realizar el corte más próximo a la cara ventral de la lengua. Se obtuvieron resultados satisfactorios en cuanto al tiempo de curación de la herida.

DeCS: FRENILLO LINGUAL/cirugía; TRASTORNOS DEL HABLA/cirugía; TRASTORNOS DEL HABLA/diagnóstico; TRASTORNOS DEL HABLA/rehabilitación; NIÑO.

El recién nacido mantiene su sistema bucal bastante activo. De las obligaciones bucales del recién nacido, la succión, la amamantación y la deglución están íntimamente relacionadas con la lengua.1

El mantenimiento de la posición de la lengua entre los cojines gingivales y los movimientos ondulares linguales en el proceso de deglución, mantiene solidaridad funcional con todos los huesos y músculos faciales, y de manera particular, con el frenillo lingual.1

En el recién nacido, el frenillo lingual se posiciona desde el ápice de la lengua hasta la base del proceso alveolar mandibular. En la medida que existe desarrollo y crecimiento óseo, en el sentido del aumento de la dimensión vertical, como el alargamiento lingual y la erupción dentaria, el frenillo lingual migra para su posición central, de la cara anterior de la lengua, hasta ocupar su inserción definitiva con la erupción de los segundos molares deciduos.1

El frenillo lingual es un pliegue que surge en la línea media, como unión entre la superficie ventral de la lengua y el piso de la cavidad bucal. Algunas veces se observa un frenillo lingual anormalmente corto, que dificulta los movimientos de la lengua e impide que esta se proyecte para afuera de la boca o haga contacto con el paladar duro y con la superficie lingual de los dientes antero-superiores, estando la boca abierta. La deglución y la dicción se perjudican cuando ocurre esa anormalidad, lo que necesita de la intervención quirúrgica. En niños en edades tempranas, en los cuales un pliegue de mucosa delgado y transparente dificulta el movimiento de la lengua, un simple corte horizontal puede resolver el problema.1

En los bebés está indicada cuando se dificulta la amamantación. Para su realización no es necesario el uso de anestesia infiltrativa, pues la anestesia de absorción lingual o sublingual es suficiente con el uso de anestésico oftálmico al 1 %. El goteo se hace tanto en el dorso de la lengua como en la región sublingual próximo a la región donde se localiza el primer molar deciduo, pues es donde el nervio lingual está más superficial en la región del piso. En recién nacidos, lactantes, no se usa sutura, a no ser cuando por algún error técnico alcance un vaso y exista una hemorragia.2

La anquiloglosia se define como un frenillo corto que restringe los movimientos de la lengua, o también como la presencia de un frenillo lingual corto que se extiende desde la punta de la lengua hacia el suelo de la boca y el interior del tejido gingival de la lengua, limita los movimientos de esta y produce trastornos del lenguaje. Puede ser causado por un frenillo lingual corto, por la inserción lingual del músculo geniogloso excesivamente espeso, o por la asociación de ambos. Si no se corrige esta anomalía, pueden desgarrarse los tejidos linguales.2-4

Algunos de los frenillos cortos son mucosas delgadas, en tanto que otros son adherencias gruesas fibrosas. Cuando existe puede haber modificación de algunos de los sonidos. Las pruebas clínicas para la movilidad de la lengua incluyen que el paciente toque con la lengua el paladar abriendo la boca lo más posible. Con frecuencia la lengua no se elevará, y su punta es halada hacia la dentición inferior. La decisión para la cirugía deberá hacerse en interconsulta con un especialista del lenguaje.5

A veces uno observa en los niños un frenillo lingual anormalmente corto que ata la lengua al piso de la boca, de modo que no es posible proyectarla por delante de la cavidad oral ni ponerla en contacto con el paladar duro. La fonación y la deglución pueden dificultarse y además, puede traumatizarse el frenillo por el contacto con los incisivos inferiores y formar una úlcera.6

La anquiloglosia (lengua presa) es un problema que generalmente es subestimado por el dentista. Esta anomalía por lo general causa problemas de dicción al paciente. Es sorprendente el gran número de casos en que el problema afecta apenas la emisión de algunos sonidos, y estos son los casos en que, inexplicablemente, no reciben atención de los dentistas y de los otorrinos.4

El dentista puede ser el primer profesional que consulten los padres de niños con problemas del habla y la articulación del lenguaje. Por lo tanto, es aconsejable que los odontólogos conozcan la secuencia normal del desarrollo del habla y el lenguaje en la infancia, el proceso en el que se produce el habla, los principales trastornos, y los servicios profesionales para el diagnóstico y tratamiento de los trastornos de la comunicación.3

Mecanismos del habla

El habla se define como el acto de pronunciación articulada de las palabras de un lenguaje. El mecanismo del habla se funda en diversos sistemas, estructuras y cavidades, y para que se puedan producir sus modulaciones acústicas dinámicas características, es necesaria la coordinación de varios procesos básicos como la respiración, la fonación, la resonancia y la articulación.3
El término articulación se refiere a la posición y movimientos de los labios, dientes, lengua, mandíbula, paladar y otras estructuras asociadas durante el habla.3

En los niños con desarrollo normal, ciertas etapas importantes de la evolución de lenguaje se alcanzan de forma secuencial y a edades relativamente constantes.3

La adquisición de la habilidad de pronunciación representa un proceso de maduración; las vocales son los primeros sonidos que se articulan. La mayoría de los niños articulan correctamente las vocales hacia los 3 ó 3 ½ años. Los sonidos de las consonantes requieren más tiempo. En estudios transversales sobre niños normales se ha demostrado que la maduración de los sonidos de las consonantes no se produce hasta los 8 años en algunos casos. Por lo tanto, los errores en el habla de los niños de 8 años o más son muy significativos, mientras que los mismos errores en niños de 5 años no indican, por necesidad, un trastorno en la articulación, ya que a esta edad, no se espera que el niño tenga habilidad con todos los sonidos del habla.3

Entre los 5 y 7 años de edad el niño ya debe haber adquirido todos los sonidos pertenecientes a su lengua materna, y nada será acrecentado, lo que va a modificar es el conocimiento de nuevas palabras que enriquecen el vocabulario, lo que ocurrirá por el resto de su vida.7

Algunos sonidos para ser producidos requieren mayor habilidad motora que otros, y por lo tanto, son más difíciles de producir; tal es el caso de la R, que en el habla es uno de los últimos en aparecer. Sonidos más fáciles de ser producidos como la P, T, M aparecen más temprano en el habla que otros. En la producción de los sonidos existe una llamada ley de solidaridad irreversible en la adquisición del habla, que plantea que solo un fonema es adquirido cuando su predecesor estuviera totalmente establecido.7

Un niño de 2 años tiene un cierto patrón articulatorio que es adecuado a su inmadurez motora; el habla de esos niños no es patológica y sí se encuentra en desarrollo. Esta solo se establecerá totalmente cerca de los 6 años de edad, por lo cual no podemos referirnos a problemas de habla hasta entonces, pero la intervención debe ser precoz, previendo principalmente una buena alfabetización futura. Por lo tanto, cuando el niño alcanza los 4 años de edad y persiste con una articulación imprecisa, es necesaria una evaluación que pueda identificar o no un problema, que puede ser fácilmente resuelto sin perjudicar su futuro escolar.7

En caso que la dificultad no se detecte y sanee hasta la alfabetización, podrá llevar a problemas en la adquisición del lenguaje escrito o leído, lo que traerá una serie de fracasos escolares con repercusión en el aspecto escolar y emocional. En la época de la alfabetización, el niño debe ser capaz de percibir que ciertas palabras se diferencian por el sonido, además no solo los sonidos estarán perjudicados, sino también el propio aspecto gramatical y de significado de la lengua. Todo eso hará que el niño se sienta diferente de los otros que hablan correctamente, se desvalorice y llegue a una total inseguridad en relación con la escuela y el propio medio. Vale la pena resaltar, por lo tanto, que el disturbio articulatorio es una patología del lenguaje de fácil corrección con pocas probabilidades de mal pronóstico, siempre que se diagnostique y trate oportuna y correctamente.7

El frenillo lingual corto, en algunos casos, dificulta la elevación normal de la punta de la lengua para la pronunciación de los sonidos /t/, /d/, /n/, /l/, /t/ y /dz/. No obstante, los niños se adaptan con facilidad a este problema y su pronunciación es aceptable. La liberación quirúrgica de esta restricción facilita la pronunciación de ciertas consonantes en la locación donde se articulan.3

Está indicada la recesión quirúrgica del frenillo lingual anómalo cuando interfiere en la correcta alimentación del lactante. En los niños mayores, el tratamiento se recomienda solo cuando las condiciones locales lo justifican:3

  1. Fonación deficiente.
  2. Diastema entre los incisivos centrales inferiores debido al frenillo.
  3. Irritación del frenillo lingual y ulceración.8
  4. En alteraciones periodontales.2
  5. Tanto en la función de la autoclisis de la lengua, como sobre el crecimiento evolutivo normal de la mandíbula.7

La remoción del frenillo lingual se indica cuando interfiere en la funcionalidad de la lengua, dificultando el movimiento y la articulación de palabras (lengua presa).9

Tratamiento

Otro método más simple consiste en aplicar una pinza hemostática de bocados pequeños y rectos sobre el frenillo, justo por debajo de la lengua, y otra, pero curva, sobre la inserción en el piso de la boca, con cuidado de no aplastar los conductos salivares con las pinzas hemostáticas. El trozo triangular demarcado por las pinzas se corta con tijera, por sobre cada pinza se pasan 1 ó 2 puntos de seda o catgut, y al retirar las pinzas hemostáticas, se les liga. Si la fonación no mejora a los pocos días de la operación, habrá que consultar al foniatra.6

En el acto quirúrgico se promueve el bloqueo de los nervios linguales de ambos lados por medio de anestesia local, se inmoviliza la lengua para exponer mejor el campo quirúrgico y se prende el frenillo con una pinza hemostática; también un punto de sutura en la lengua ayudará al cirujano a hacer tensión sobre el frenillo lingual, con una tijera quirúrgica se da un corte horizontal en la porción mediana del frenillo distendido. La sutura de la herida quirúrgica se realiza con puntos aislados.4-6,8-10

Durante la incisión y la sutura, se debe estar atento para no lesionar ni suturar el conducto o los orificios excretores de la glándula submandibular, que se abren próximos al local. Debemos recordar que como la lengua es un órgano de gran movilidad, es natural que el posoperatorio sea bastante doloroso.7

Como el odontólogo es aquel que más temprano entra en contacto con el niño dentro de su desarrollo, le cabe también la función de observador de los patrones normales. Por lo tanto, tiene la responsabilidad de observar toda dificultad que pueda surgir, y evitará eventualmente que esta se agrave. Para ello necesita conocer la normalidad del desarrollo motor y del habla, para la posible indicación al especialista.7

Por último, en casos de defectos de dicción, encaminará al paciente al foniatra, para corregir esa anomalía.4

Por todo lo anteriormente expuesto podemos decir que es de suma importancia el trabajo preventivo de la anquiloglosia en el equilibrio fonético del niño, por esto, mientras más temprano la diagnostiquemos y tratemos, mejor será la evolución del problema, por lo que consideramos de vital importancia la realización de este trabajo.

Objetivo general:

Diagnosticar y tratar los casos de anquiloglosia en niños de 5 a 11 años de edad en las escuelas primarias de Melena del Sur.

Objetivos específicos:

Métodos

Se realizó un estudio descriptivo longitudinal y prospectivo. De una muestra de 829 niños revisados, todos procedentes de las escuelas primarias del municipio Melena del Sur, y en edades comprendidas entre 5 y 11 años, 29 presentaron anquiloglosia, para el 3,49 %. En coordinación con la logopeda y el estomatólogo general, se les trató quirúrgicamente la anquiloglosia en la clínica dental "Orlando Corvo" del municipio Melena del Sur, y posteriormente los pacientes se remitieron a la logopeda para corregir con ejercicios los problemas de habla. Se siguió su evolución durante un año.
Se realizó la siguiente técnica quirúrgica:

Durante la incisión, se debe estar atento para no lesionar el conducto o los orificios excretores de la glándula sub-mandibular, que se abren próximos al local.

Resultados

De 829 niños revisados en las edades de 5 a 11 años, en las escuelas primarias del municipio Melena del Sur, presentaron anquiloglosia 29, para el 3,49 % de incidencia del problema (tabla 1).

Tabla 1. Incidencia de anquiloglosia en niños de 5 a 100 años de edad en Melena del Sur, 2002

Total de niños
de 5 a 11 años revisados
Total de pacientes afectados por anquiloglosia
No.
%
829
29
3,49

Fuente: formulario.

La tabla 2 muestra las afectaciones en los fonemas m y r en los niños que presentaron anquiloglosia; se observa que el fonema más afectado fue el /r/.

Tabla 2. Niños con anquiloglosia que presentaron problemas de dicción en los fonemas /m/ y /r/

Total de pacientes
afectados por anquiloglosia
Niños con problemas de dicción en los fonemas /m/ y /r/
Fonema /r/
Fonema /m/
29
29
10

Fuente: formulario.


La tabla 3 muestra la evolución en la dicción de los niños afectados por anquiloglosia antes y después del tratamiento estomatológico-logopeda. Se observa que solo 1 niño no evolucionó satisfactoriamente.

Tabla 3. Niños que presentaron afectación en la dicción antes y después del tratamiento (estomatológico-logopeda)

Total de pacientes que presentaron afectación en la dicción antes del tratamiento
Total de pacientes que presentaron afectación en la dicción después del tratamiento
Evolución no satisfactoria
Evolución satisfactoria
29
1
28

Fuente: formulario.


La tabla 4 muestra que del total de 20 pacientes intervenidos, 28 tuvieron una cicatrización rápida sin complicaciones posoperatorias; solo 1 tardó en la cicatrización porque presentó un tejido de granulación, el cual involucionó y cicatrizó a los 15 días.

Tabla 4. Tiempo de cicatrización de la herida después de realizada la cirugía sin sutura

No. total de intervenidos
y no suturados
7 Días
10 Días
15 Días
29
28
-
1

Fuente: formulario.

Discusión

Se realizaron modificaciones a la técnica quirúrgica propuesta por los autores y se simplificó al realizar el corte más próximo a la cara ventral de la lengua. Se obtuvieron resultados satisfactorios en cuanto al tiempo de curación de la herida; en todos los casos hubo cicatrización a los 7 días, solo 1 demoró 15 días en cicatrizar. Diversos autores en la literatura revisada proponen la siguiente técnica quirúrgica: en el acto quirúrgico se promueve el bloqueo de los nervios linguales de ambos lados por medio de anestesia local, se inmoviliza la lengua exponiendo mejor el campo quirúrgico y se prende el frenillo con una pinza hemostática, o un punto de sutura en la lengua, lo que ayudará al cirujano a hacer tensión sobre el frenillo lingual, con una tijera quirúrgica se da un corte horizontal en la porción mediana del frenillo distendido. La sutura de la herida quirúrgica se realiza con puntos aislados.

En nuestro trabajo realizamos una modificación de la técnica quirúrgica y la presentamos de la siguiente forma:

En nuestro estudio se observó que en los niños que presentaron anquiloglosia, el fonema más afectado fue el /r/, esto se debe a que este sonido para ser producido requiere de una mayor habilidad motora que otros y por lo tanto, es más difícil de producir, siendo uno de los últimos en aparecer en el habla. Además que la lengua debe estar liberada para que se pueda producir su articulación.

La evolución en la dicción de los niños afectados por anquiloglosia antes y después del tratamiento estomatológico-logopeda, fue satisfactoria, para el 99 % de los casos. Se observó que solo un niño no evolucionó así, lo que puede deberse a condiciones intrínsecas específicas de la fisiología del propio paciente. La incidencia de la anquiloglosia en nuestro estudio fue del 3,49 %, mucho menor que la reportada por otros autores.

Recomendaciones

Seguir realizando el estudio en edades más tempranas; la edad ideal para esto son los 2 años, pues en el niño puede manejarse mejor su conducta y aún no le han brotado los segundos molares temporales, lo que evita posibles mordidas que le pueda ocasionar al estomatólogo. También se evitarán posibles dislalias futuras.


Summary

A descriptive, longitudinal and prospective study on ankyloglossia is conducted. It is defined as a short frenum restricting the movements of the tongue. Children aged 5-11 from the primary schools of Melena del Sur entered this study. They were surgically treated in coordination with the speech specialist and the general stomatologist at "Orlando Corvo" dental clinic, in the municiaplity of Melena del Sur. These patiens were referred later to the speech specialist to correct the speech problems with exercises. As a surgical technique different to the one proposed in literature was used, patients did not need surgical suture. Of the 829 children aged 5-11 that were checked at the primary schools of the municipality of Melena del Sur, 29 presented ankyloglossia, accounting for 3.49 % of incidence. Among children with ankyloglossia, the most affected phonema was /R/. The evolution of diction in those children affected with ankyloglossia before and after the treatment given by the stomatologist and the speech specialist was satisfactory in 99 % of the cases. The surgical technique suggested by the authors was modified and it was simpler on cutting closer to the ventral side of the tongue. Satisfactory results were obtained as to the healing time of the wound.

Subject headings: LINGUAL FRENUM/surgery; SPEECH DISORDERS/surgery; SPEECH DISORDERS/diagnosis; SPEECH DISORDERS/rehabilitation; CHILD.

Referencias bibliográficas

  1. Correa MSMP. Odontopediatría na primeira infancia. Sao Paulo: Santos;1998.pp.516-8.
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  8. Snawder KD. Manual de Odontopediatría clínica. La Habana; 1984.pp.232-3. (Edición Revolucionaria).
  9. Bausells J. Odontopediatría. Procedimientos clínicos. San Pablo: Edit. Premier; 1997.pp.172.
  10. Toledo OA. Odontopediatría. Fundamentos para la práctica clínica. 2 ed. San Pablo: Edit. Premier; 1996.pp.272-3.

Recibido: 26 de septiembre de 2002. Aprobado: 5 de diciembre de 2002.
Dra. Norailys Pérez Navarro. Clínica Estomatológica "Orlando Corvo". Melena del Sur, La Habana, Cuba.

1 Estomatóloga General. Máster en Odontopediatría de la Facultad de Odontología de la Universidad de San Pablo, Brasil.
2 Licenciada en Logopedia y Foniatría.

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