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Rev Cubana Estomatol 2002;39(3)

Clínica Estomatológica "Orlando Corvo" Melena del Sur

Factores que pueden generar miedo al tratamiento estomatológico en niños de 2 a 4 años de edad

Dra. Norailys Pérez Navarro,1 Dra. Cristina González Martínez,2 Dr. Antonio Carlos Guedes Pinto3 y Dra. María Salete Nahás P. Correa4

Resumen

Se estudiaron los factores que más influyeron en la aparición del miedo al tratamiento estomatológico en niños de 2 a 4 años de edad, apoyados en las encuestas y en la primera visita al estomatólogo. Se encuestaron 50 niños cubanos con sus madres y 27 estomatólogos en relación con los factores que pueden generar miedo al tratamiento estomatológico. Como resultado se obtuvo que: los niños con buen estado de salud se comportaron mejor en la consulta que aquellos que se enferman con frecuencia; la separación de los padres como factor emocional influyó en el miedo al tratamiento dental; la mayoría de las madres se mostraron ansiosas en el momento de la consulta y ante la separación de los hijos; existían estomatólogos con pocos años de experiencia en el trabajo con niños y que no habían recibido cursos de superación en Psicología Infantil y Odontopediatría. El comportamiento del niño fue más difícil ante la separación materna, en lo que contribuyeron las características psicológicas propias de la edad y la ansiedad materna a la hora de la consulta. Se encontró que hubo muchos niños con reacción negativa a la separación de la madre y que a medida que aumentó la edad, el comportamiento del niño en el consultorio estomatológico, la ansiedad materna a la separación del hijo y la ansiedad del niño a la separación de la mamá, disminuyeron.

DeCS: ANSIEDAD AL TRATAMIENTO ODONTOLOGICO; TRASTORNOS FOBICOS; ENFERMEDADES DE LA BOCA/terapia; ENFERMEDADES DE LA BOCA/psicología; PSICOLOGIA INFANTIL.

El ejercicio de la Odontopediatría o Estomatología Infantil es una tarea difícil para un estomatólogo general u odontopediatra, porque no puede, ni debe limitarse solo a la prevención y solución de los problemas buco-dentarios. Lleva implícito también el desempeño de un papel importante en los sectores psicológico y educacional, donde la relación humana estomatólogo-niño-padres es fundamental para el éxito del tratamiento estomatológico frente a las diversas situaciones. Para Seger1 la aplicación de los conocimientos de psicología favorecen a una mejor integración de esta relación, pues permite un diagnóstico global que envuelve síntomas somáticos y psicológicos que necesitan estar correlacionados.

La relación entre el profesional y el niño puede considerarse como base fundamental para la prevención del miedo durante el tratamiento. En los niños hasta los 7 u 8 años de edad, esta relación es mediada por los padres, haciendo que la misma asuma un formato triangular, principalmente cuando el paciente es incapaz de la verbalización y mantiene dependencia estrecha de la madre. Para Tollendal2 la infancia es la edad que más requiere preparación psicológica por parte del profesional, y todo el desarrollo posterior del tratamiento dependerá de cómo fue la preparación inicial.

Según Correa,3 los niños hasta los 3 ó 4 años experimentan más miedo debido a factores tales como inmadurez en función del estado de desarrollo cognoscitivo, ansiedad de separación de la madre, ansiedad delante de extraños, etc., que hacen parte del repertorio de miedos específicos o peculiares de los primeros años del niño. Klatchoian4 (1993) por su parte, plantea que el miedo odontológico como cualquier otro miedo infantil es probablemente determinado por factores situacionales inespecíficos que tienden a disminuir con el aumento de la edad y de la madurez. Así, tanto el grado de madurez del niño como los trazos básicos de su personalidad y el estado de ansiedad dependiente de esas características, contribuyen a determinar el tipo de comportamiento (cooperativo o no) en el consultorio.

Este mismo autor5 en el año 1998, planteó que el niño al expresar sus miedos puede concretizar una manera de pedir ayuda. Sentir miedo es parte de una infancia normal. Es la expresión de la necesidad de dependencia del niño, y que este ocurre en determinadas épocas de su vida y está ligado a las 4 dimensiones de desarrollo del niño: la físico-motora, la cognoscitiva, la emocional y la social.

Existen factores que pueden agravar las causas del miedo en el niño, entre los cuales tenemos:

Objetivo general:

Determinar cuáles fueron los factores que más influyeron en la aparición del miedo al tratamiento estomatológico en niños de 2 a 4 años de edad.

Objetivos específicos:

Métodos

Se encuestaron a 50 niños con edades entre 2 y 4 años en el municipio Melena del Sur, Provincia La Habana. Se realizaron encuestas a sus madres y también a 27 estomatólogos que en alguna etapa de su vida laboral han tenido contacto con niños. Posteriormente se les realizó una consulta inicial para valorar su comportamiento, donde se midieron la reacción a la situación inicial en el ambiente estomatológico, al estomatólogo, al examen y después de este y a la separación de la madre.
En todos los casos se les otorgó a las preguntas un valor de 10 puntos, se sumó la puntuación obtenida y se dividió entre 3 para clasificar las respuestas en buena, regular y mala, es decir, si la situación era buena, moderada o mala. Con los datos obtenidos se confeccionaron las tablas donde se muestran los resultados. Las preguntas se refirieron a los estados de salud del niño, a las situaciones emocionales especiales, a la forma en que el niño es tratado en casa, a la forma de comportamiento familiar y a la forma en que el niño era tratado por el estomatólogo general.

Resultados

La tabla 1 muestra lo referente al estado de salud del niño como factor influyente en el tratamiento odontológico, según los grupos de edades. En ella podemos apreciar que el 40 % de los niños de 2 años tuvieron malas condiciones de salud, que se debieron fundamentalmente a alergias, asma, amigdalitis, tratamientos médicos prolongados e inyecciones; el 10 % tuvo medianas condiciones de salud y el 50 % de los niños tuvieron buenas condiciones de salud.

Tabla 1. Condiciones de salud del niño

Edad/
niños
Condiciones de salud del niño
Malas
0-16
puntos
%
Moderadas
17-32
puntos
%
Buenas
33-50
puntos
%
2 años
(10 niños)
4
40
1
10
5
50
3 años
(20 niños)
9
45
2
10
9
45
4 años
(20 niños)
8
40
0
0
12
60
Total
21
42
3
6
26
52

 

A los 3 años de edad, 45 % de los niños presentaron malas condiciones de salud y 45 % tuvieron buenas condiciones de salud. A los 4 años, el 40 % de los niños tuvo malas condiciones de salud y el 60 % tuvo buenas condiciones de salud. En estas edades, las malas condiciones de salud se debieron a medicaciones prolongadas e inyecciones.

En la tabla 2 se muestran las situaciones emocionales especiales, como factor influyente en el tratamiento estomatológico, según los grupos de edades, donde observamos que la mayoría de los niños en las 3 edades estudiadas tuvieron buenas condiciones de situación emocional especial, no obstante, el factor que más influyó fue la separación de los padres.

Tabla 2. Situaciones emocionales especiales que más influyeron en el miedo al tratamiento estomatológico

Edad/
niños
Situaciones emocionales especiales
Malas
0-10
puntos
%
Moderadas
11-20
puntos
%
Buenas
21-30
puntos
%
2 años
(10 niños)
0
0
0
50
5
50
3 años
(20 niños)
0
0
6
30
14
70
4 años
(20 niños)
2
10
3
15
15
75
Total
2
4
14
28
35
68

En la tabla 3 observamos que en cuanto a la forma de comportamiento familiar y la forma en que el niño es tratado en casa, en la mayoría de los casos obtuvo una buena puntuación en las 3 edades. Los factores que más influyeron fueron: la mayoría de las mamás retribuyeron el buen comportamiento, no obstante, castigaron el mal comportamiento en las diferentes edades estudiadas. La mayoría de las madres se mostraron ansiosas en el momento de la consulta y a la separación de los hijos. Existieron desajustes emocionales como separación de los padres, viaje prolongado de uno de ellos, o padres muy ocupados.

Tabla 3. Forma en que el niño es tratado en casa y forma de comportamiento familiar, según los grupos de edades

Edad/
niños
Tratamiento en la casa y comportamiento familiar
Malas
1-23
puntos
%
Moderadas
23-46
puntos
%
Buenas
47-70
puntos
%
2 años
(10 niños)
1
10
2
20
7
70
3 años
(20 niños)
2
10
9
45
9
45
4 años
(20 niños)
1
5
3
15
16
80
Total
4
8
14
28
32
64

En la tabla 4 se muestra la forma en que el niño es tratado por el estomatólogo general, que fue regular en el 70 % de los casos, lo que se debió principalmente a que la mayoría de los estomatólogos tenían pocos años de experiencia de trabajo con niños y no habían pasado cursos de superación en Odontología Infantil, y el 96 % no se había superado en cursos de Psicología Infantil. El 50 % de los estomatólogos sabía diferenciar los tipos de llanto, pero no sabían qué hacer ante cada situación. En relación con los tratamientos prolongados y el llanto del niño por esta causa, la mayoría de los estomatólogos, no supo cuál era la causa del llanto; de 27 estomatólogos solo 5, para el 18 %, supo que el llanto era provocado por el cansancio ante un tratamiento prolongado y que había que interrumpir lo más rápido posible el tratamiento.

Tabla 4. Forma en que el niño es tratado por el estomatólogo general

No. de
estomatólogos
Forma en que el niño es tratado por el estomatólogo general
Malas
0-46
puntos
%
Moderadas
47-92
puntos
%
Buenas
93-140
puntos
%
27
0
0
19
70
8
30

La tabla 5 refiere el comportamiento del niño en el ambiente odontológico, según los grupos de edades. Se observa que la mayoría de los niños tuvo un buen comportamiento en el ambiente odontológico. No obstante las preguntas que menos puntuación tuvieron fueron: la reacción durante y después del examen y la reacción a la separación de la madre.

Tabla 5. Comportamiento del niño en el ambiente odontológico, según los grupos de edades

Edad/
niños
Comportamiento del niño en el ambiente odontológico
Malas
0-10
puntos
%
Moderadas
11-20
puntos
%
Buenas
21-30
puntos
%
2 años
(10 niños)
1
10
5
50
5
50
3 años
(20 niños)
5
25
6
30
14
70
4 años
(20 niños)
1
5
3
15
15
75
Total
7
14
14
28
34
68

La tabla 6 relaciona el comportamiento del niño en el ambiente estomatológico, la reacción del niño a la separación de la madre y la ansiedad materna a la separación del hijo. Se observa que en los niños de 2 años, el 70 % tuvo mal comportamiento a la separación materna y existió mayor cantidad de madres que manifestaron ansiedad ante la separación de los niños; se mostró también mal comportamiento del niño en el ambiente estomatológico en el 60 % de los casos. En los niños de 3 años de edad, el comportamiento en cuanto a la separación materna fue malo, existió mal comportamiento en el ambiente estomatológico y hubo también ansiedad materna ante la separación de sus hijos. No ocurrió así en los niños de 4 años de edad, donde existió buen comportamiento a la separación materna con el 60 %, el comportamiento al ambiente estomatológico fue bueno, con el 30 %, y la mayoría de las madres no se mostraron ansiosas ante la separación de sus hijos en el 85 % de los casos.

Tabla 6. Relación entre el comportamiento del niño en el ambiente estomatológico, la reacción del niño a la separación de la madre y la ansiedad materna a la separación del hijo

Edad/niños
Comportamiento del niño
ante la separación materna
Comportamiento del
niño en el ambiente
estomatológico
Ansiedad materna ante la
separación del hijo
Bueno
%
Regular
%
Malo
%
Bueno
%
Regular
%
Malo
%
Ansiedad
%
No
ansiedad
%
2 años
(10 niños)
3
30
0
0
7
70
1
10
3
30
6
60
7
70
3
30
3 años
(20 niños)
6
30
0
0
14
70
8
40
3
15
9
45
11
55
9
45
4 años
(20 niños)
12
60
1
5
7
35
16
80
2
10
1
10
3
15
17
85

Se comportaron mal en la consulta el 57,1 % de niños con moderadas dificultades en situaciones emocionales especiales, y el 42,8 % de los que tienen malas formas de comportamiento familiar y tratamiento en la casa.

Discusión

El estado de salud del niño fue un factor influyente en su comportamiento ante el tratamiento estomatológico. En los niños estudiados, el 42 % tuvo malas condiciones de salud debido a asma, alergias, amigdalitis, tratamientos médicos prolongados e inyecciones; el 6 % tuvo moderadas condiciones de salud y el 52 % buenas condiciones de salud. Estas enfermedades son propias de nuestro clima y de esas edades, en que el sistema inmune del niño es todavía inmaduro. Estos niños con experiencia médica anterior y más si esta ha sido desagradable, pueden tener un comportamiento negativo en la consulta. Por lo tanto, niños enfermizos tienen más probabilidades para que esto suceda. Según Guedes Pinto y otros,6 en el comportamiento del niño influye negativamente el rechazo de la familia o una historia médica dolorosa, porque como ya tiene una experiencia anterior, la imagen creada por el niño lleva en cuenta aquella vivencia pasada. Esta situación debe tenerse en cuenta por el estomatólogo al manejar el niño. Niños que han recibido tratamientos médicos prolongados o internaciones hospitalarias se presentan generalmente con miedo o asustados. El estomatólogo debe actuar mostrándole que es su amigo y que su trabajo es para ayudar al niño. Uziel y otros,7 en un estudio conducido en Kibbutzim (Israel), evaluaron el efecto relativo del aprendizaje directo y de los factores psicopatológicos subjetivos en el desarrollo de la ansiedad, y encontraron que las experiencias adversas, como los rasgos fisiopatológicos del individuo, fueron significativos sobre el desarrollo de la ansiedad dental y sobre la evaluación del dentista.

Fue la separación entre los padres en nuestro estudio, el factor que más influyó entre las situaciones emocionales especiales, aunque la mayoría de los niños tuvo buenas condiciones en este aspecto. La separación entre los padres puede provocar desajustes emocionales en el niño, que a la hora de conducirlo ante un tratamiento estomatológico va a resultar más difícil hacerlo. Giglio,8 plantea que en determinadas situaciones emocionales el comportamiento del niño se dificulta, la separación de los padres cuando es reciente, influye mucho en la estructura emocional del niño.

Según la forma en que es tratado el niño en la casa y la forma de comportamiento familiar, se obtuvieron buenos resultados en la mayoría de los casos, aunque muchas madres se mostraron ansiosas en el momento de la consulta y ante la separación de los hijos. La madre es un punto de referencia del niño y ella puede transmitir su ansiedad, solo por la observación del niño del comportamiento de esta. Mactigue9 verificó que la experiencia transmitida por los padres interfieren e influyen en el comportamiento infantil. Venham y otros10 sustentaron la hipótesis de que las características de los padres y las prácticas de educación están relacionadas con la respuesta del niño para el estrés dental. La tolerancia al estrés y la habilidad de enfrentar situaciones determinadas pueden facilitarse cuando el ambiente familiar es estructurado, cuando las madres son seguras y determinadas en sus respuestas y cuando los padres establecen límites en los niños. Veerkamp11 demostró que niños con miedo o gran grado de ansiedad, generalmente son hijos de madres con miedo o ansiedad al tratamiento odontológico. Guedes Pinto y otros,6 plantean que el comportamiento del niño en el consultorio en relación con el miedo, puede ser reflejo de cómo es tratado en casa, independientemente del miedo objetivo a la estomatología, si el niño vive en el seno de una familia miedosa. Estos niños son generalmente asustadizos y miedosos en condiciones normales para otros, de modo que es oportuno saber en la entrevista lo anteriormente expuesto para no cometer errores al atenderlos.

En relación con la forma de tratarlos por el estomatólogo general, la mayoría de las respuestas fueron evaluadas de regular, pues los estomatólogos no habían recibido cursos de superación en Odontopediatría y Psicología Infantil, y algunos tenían poca experiencia de trabajo con niños; esto significó que la mitad supo diferenciar los tipos de llanto, pero no el tratamiento correcto ante cada situación, y por supuesto, el manejo del niño en la consulta estomatológica no fue el más adecuado. Weinstein y Domoto12 verificaron que el comportamiento del niño en el consultorio dental está fuertemente relacionado con la forma en que el dentista se comunica con él. Esto también fue confirmado por Mactigue9 y por Goncalves y otros.13 Guedes Pinto y otros6 plantean que el llanto puede desencadenarse por cansancio en medio de un tratamiento prolongado, debido a que el niño está sentado por mucho tiempo, y según el cansancio aumenta, la situación se torna insoportable y el niño comienza a llorar. En este caso, lo mejor es suspender la consulta, después debemos conversar y calmar al niño.

El comportamiento del niño en el consultorio en nuestro estudio, fue más difícil ante la separación de la madre, y además, durante y después del examen muchos se mostraron ansiosos. En esto influyeron las características psicológicas propias de la edad y la ansiedad materna a la hora de la consulta, donde los niños en edades tempranas no deben ser separados de su mamá para el tratamiento estomatológico. A medida que aumentó la edad el comportamiento y la ansiedad a la separación de la madre fue mejor. De acuerdo con Frank y otros,14 que estudiaron 112 niños en las edades entre 3,5 y 5,5 años, la presencia de la madre en la sala de consulta era beneficiosa si esta es propiamente instruida y motivada. Greenbaum y otros15 relataron que madres agitadas que tuvieron alto grado de ansiedad transmitieron un comportamiento desorganizado a sus hijos. Winer16 encontró que existe una correlación positiva entre la ansiedad materna y el comportamiento no cooperativo de los niños, que puede estar influido por el modelamiento (aprendizaje por observación) o por alguna forma de comunicación. Tostes y otros17 encontraron una fuerte correlación entre el grado de ansiedad del niño y su preferencia por que la madre entre en la sala de consulta; los niños que preferían que la madre entrara tenían edades significativamente debajo de los 7 años de edad.

Por todo esto podemos afirmar que en los niños estudiados su comportamiento fue más difícil ante la separación materna, y que influyeron las características psicológicas propias de la edad y la ansiedad materna a la hora de la consulta. Existieron e intervinieron también en el comportamiento infantil estados de salud deficientes, entre los cuales se destacaron el asma, la amigdalitis y tratamientos médicos prolongados.

La separación entre los padres se pudo observar entre las situaciones emocionales especiales, lo que puede provocar en esos niños un desajuste emocional. Por último, también contribuyó con estos resultados la poca experiencia de los estomatólogos y su superación en el trabajo con los niños.

Por todo lo anterior, podemos concluir que los factores que más influyeron en el miedo al tratamiento odontológico fueron:

Summary

The factors influencing the most on the appearance of fear to dental treatment in children aged 2-4 were studied based on the surveys and on the first visit to the stomatologist. 50 Cuban children with their mothers and 27 stomatologists were surveyed about the factors that may provoke this fear. It was observed that children in good health behaved better at the stomatologist's office than those getting sick frequently. The parents' separation influenced as an emotional factor on fear to dental treatment. Most of the mothers felt anxious at the time of consultation and on being separated from their children. There were stomatologists with a few years of experience and that had not received upgrading courses of Child Psychology and Odontopediatrics. The child's behavior was more difficult when he was separated from the mother. The characteristics inherent to the age and the mother's anxiety at the time of consultation contributed to it. It was found that many children had a negative reaction to the separation from their mothers and that as the age increases the mother and the child's anxiety to be separated from each other decreased..

Subject headings: DENTAL ANXIETY; PHOBIC DISORDERS; MOUTH DISEASES/therapy; MOUTH DISEASES/psychology; CHILD PSYCHOLOGY.

Referencias bibliográficas

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  3. Correa MSMP. Odontopediatria na primeira infancia. São Paulo: Santos; 1998.pp.1-22.
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  6. Guedes Pinto AC, Correa MSNP, Giglio EM. Conduta clínica e psicológica em odontología pediátrica. 3. ed. São Paulo: Santos; 1991.p.231.
  7. Uziel N, Kleinhauz RBM, Eli I. Dental anxiety and dentist evaluation -the effect of past experiences and of patient's psychopatologic traits. J Dent Res 1997;76 (IADR Abstracts).
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  15. Greenbaum PE, Cook EW. Melamed BG. Sequential patterns of mother - child interaction in stressful medical contexts. Child Fam Behav. Ther (in press) apud Greenbaum, P.E.; B.G.M. Pretreatment modeling. A technique for reducing children's fear in the dental operatory. Dent Clin N Am 1988;32(4):693-703.
  16. Winer GA. A review and analysis of children's fearful behavior in dental setting. Child Dev 1982;53:1111-33.
  17. Tostes M, Gomes ANM, Correa MSNP. Separación materna durante o atendimiento infantil. Rev APCD 1998;52(4):302-5.

Recibido: 12 de octubre de 2002. Aprobado: 5 de diciembre de 2002.
Dra. Norailys Pérez Navarro. Clínica Estomatológica "Orlando Corvo". Melena del Sur, La Habana, Cuba.

1 Estomatóloga General. Clínica Estomatológica "Orlando Corvo". Máster en Odontopediatría de la Facultad de Odontología de la Universidad de San Pablo, Brasil.
2 Estomatóloga General. Clínica Estomatológica "Orlando Corvo".
3 Profesor Titular. Facultad de Odontología de la Universidad de San Pablo, Brasil.
4 Profesora Asistente. Facultad de Odontología de la Universidad de San Pablo, Brasil.

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