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Rev Cubana Farm 2002;36(1):62-8
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Artículo de Revisión

Centro de Investigación y Desarrollo de Medicamentos

Utilización terapéutica de las aguas y fangos mineromedicinales

Alicia Lagarto Parra1 e Ingrid Bernal Sologuren2

Resumen

Se presenta una revisión acerca del uso de las aguas y fangos mineromedicinales donde se tratan los antecedentes históricos, clasificación de las aguas minerales, indicaciones para la terapia dermatológica, aplicaciones terapéuticas de las aguas y fangos mineromedicinales en enfermedades como osteoartritis, osteoartrosis, artritis reumatoide y afecciones dermatológicas

DeCS: AGUAS MINERALES/uso terapéutico; BALNEOLOGIA/utilización; TERAPIA POR LAMA/utilización; ENFERMEDADES REUMATICAS/terapia; DERMATOPATIAS/terapia.

Las aguas y fangos mineromedicinales han alcanzado gran relevancia en la terapia farmacológica por su eficacia y fundamen-talmente por su baja aparición de efectos secundarios.1

El presente trabajo tiene como objetivo la revisión de aspectos generales acerca del uso terapéutico de las aguas y fangos mineromedicinales, como antecedentes históricos, clasificación de las aguas minerales, indicaciones para la terapia derma-tológica, aplicaciones terapéuticas de las aguas y fangos mineromedicinales en enfermedades como osteoartritis, osteoartrosis, artritis reumatoide y afecciones dermatológicas.

Antecedentes históricos

En Europa, específicamente en Italia, la explotación de manantiales calientes tiene orígenes antiguos. Los etruscos utilizaron los abundantes manantiales termales en su territorio con fines terapéuticos, aprendieron los elementos de la medicina sagrada, que tenía el carácter de las artes mágicas, de los griegos. Las curaciones se realizaban en los templos dedicados a Esculapio, erigidos en sitios considerados como convenientes para la curación en virtud de su ubicación y belleza natural. Uno de los prerrequisitos de estos lugares era contar con un manantial.2

La hidroterapia introducida en Roma por Asclepio fue difundida por los estudios y la práctica de Celso, Plinios y Galeno. Esta se basaba en las propiedades físicas del agua, especialmente la temperatura. Las aguas se clasificaban de acuerdo con los minerales que contenían.2

Los baños fueron posteriormente desarrollados por los romanos, que construyeron lujosos centros de baños en sus pueblos. El propósito de los baños romanos era más complejo que aquellos que se encontraban en lugares naturales de curación. Los baños romanos se convirtieron en lugares de reuniones y en centros de entretenimiento, cultura, gimnasia, arte, debate, limpieza y curación.2

Con la caída del imperio romano y las repetidas invasiones de los bárbaros, los baños rápidamente pasaron a un segundo plano y solo se dedicaron a una élite reducida. Rápidamente, los invasores conocieron sobre el uso de las aguas para la curación. Algunos centros termales fueron restaurados y, en algunos casos, se desarrollaron nuevos manantiales.2

En el período comunal, la medicina en balnearios formó parte integral de la medicina oficial y fue enseñada en las principales escuelas de medicina. Muchas enfermedades, incluidas las enfermedades de la piel, se trataban en los balnearios, por ejemplo, en Abano, Lucca y Montecatini.2

La abundancia de manantiales minerales en Italia ha dado lugar a la construcción de muchos balnearios con diferentes características. La mayoría de estos manantiales tienen agua caliente como resultado de los fenómenos volcánicos que son especialmente evidentes en zonas como los Apeninos entre Toscania y Emilia, el Vesuvio y Sicilia.3

En períodos posteriores, la medicina de balnearios en Italia continuó siendo muy importante y esta tradición milenaria ha llegado hasta nuestros días.2

Clasificación de las aguas minerales

Las aguas de los balnearios se definen en términos de su composición química, la concentración de sales disueltas y la temperatura. Se clasificaban en salada, sulfurosa, bicarbonatada, sulfatada, carbónica, arsénica y ferruginosa sobre la base de su contenido de cloruro de sodio, sulfuro de hidrógeno, bicarbonatos, sulfatos, dióxido de carbono, arsénico y hierro respectivamente. De acuerdo con la osmolaridad en hipotónica, isotónica e hipertónica; y según la temperatura en fría (<20 °C), hipotérmica (20-30 °C), térmica (30-40 °C) e hipertérmica (>40 °C). El agua de manantial también puede ser radiactiva.3,4

La composición y propiedades físicas de las diferentes aguas de los balnearios varían. Un agua determinada básicamente tiene sus propias características y propiedades terapéuticas. No todas las aguas utilizadas para tratar los trastornos dermatológicos tienen las mismas propiedades químicas y físicas. Por lo general son ricas en sulfuro y sulfuro de hidrógeno y sulfatos. Generalmente son calientes, aunque en algunos casos emergen a temperatura ambiente.3,4

Métodos terapéuticos

El agua mineral puede ser utilizada interna o externamente, o de ambas formas. Las terapias internas consisten en el consumo metódico acompañado por una dieta adecuada. Resultan útiles en muchas condiciones internas, pero no se utilizan generalmente para tratar dolencias dermatológicas. Esta se trata principalmente de forma externa, de modo tradicional: baños, hidromasajes, duchas de alta presión y fangoterapia.5

La terapia de baño implica la inmersión de todo o una parte del cuerpo, como las manos y los pies, generalmente durante 15 a 30 min diarios en ciclos de 15 a 20 sesiones. Son dos los factores que intervienen para producir la curación: la temperatura del agua y sus sales. La absorción de las sales a través de la piel parece ser limitada, aunque no existen datos precisos sobre el tema.6 Por lo tanto, el efecto terapéutico radica en una interacción local entre el agua mineral y la estructura de la superficie de la piel. Para las enfermedades de la piel se indican las aguas arsénicas, cloradas, sulfurosas y puras, siempre y cuando se utilicen correctamente.

Las formas especiales de baños, que añaden una acción mecánica a los efectos termales, incluyen el hidromasaje y las duchas de alta presión con aguas termales. Esta última se realiza con duchas con orificios de 0,4 mm de diámetro.

Los baños con fango consisten en aplicaciones de material alcalino mezclado con aguas minerales. El fango puede aplicarse en zonas limitadas, como la cara, en las llamadas máscaras faciales para tratamientos cosméticos.7

Indicaciones para la terapia dermatológica

La psoriasis puede ser tratada con baños y fangoterapia que contribuyen a reducir la congestión, pero deberán combinarse con la luz del sol,8 la fototerapia o medicamentos antipsoriáticos.

El tratamiento en balnearios es especialmente exitoso en las formas difusas, sobre todo asociadas con prurito. Las terapias podrían incluir el baño combinado con ciclosporina o retinoides o baños alternados con exposiciones a radiaciones ultravioletas. El tratamiento en balnearios no se indica para la psoriasis eritrodérmica y las formas pustulares.2

Muchas formas de prurito, especialmente el seborreico y senil, pueden aliviarse con el baño. Las lesiones de estos pacientes se deben a que se rascan y pueden beneficiarse con las propiedades antisépticas de algunas aguas. El baño y el tratamiento con vapor también tienen un efecto sedativo y pueden permitir una reducción del tratamiento farmacológico. El prurito crónico en adultos, que es notablemente difícil de tratar, pudiera responder a la terapia en balnearios.2

La dermatitis atópica en la fase “seca” pudiera aliviarse con el tratamiento local diseñado para mejorar la humedad de la piel y protegerla contra irritantes externos; el baño puede preparar la piel para la aplicación de humectantes. Las formas más agudas deben ser tratadas primero con un tratamiento farmacológico. El papel del entorno termal saludable también puede ser un factor positivo en la curación de esta enfermedad.2

En el caso del acné, la fase pustular tiene que curarse primero con los productos farmacéuticos adecuados, después las máscaras faciales de fango seguidas por lavados con agua termal caliente son muy beneficiosas.2

Para la dermatitis seborreica es efectivo el baño o el lavado local con aguas del balneario especialmente cuando se combinan con la luz del sol o la fototerapia.2

Aplicaciones terapéuticas

Osteoartritis y osteoartrosis

Los mecanismos mediante los cuales la balneoterapia alivia el dolor en las articulaciones no están lo suficientemente claros. Es razonable suponer que se debe a un número de factores como mecánicos, térmicos y químicos que desempeñan su función.9,10

Uno de los pioneros en el campo de la investigación clínica en la zona del Mar Muerto fue el doctor I. Machtey, quien mostró que la inmersión diaria en las aguas del Mar Muerto por un período de una semana, o en un baño de soluciones saladas al 2,0 ó 7,5 % del Mar Muerto durante 2 semanas mejoró significativamente a pacientes que padecían de osteoartritis de columna, caderas y rodillas.9 En otro estudio, Sukenik y otros11 evaluaron la eficacia de las sales del Mar Muerto disueltas en el baño de un grupo de 26 pacientes que padecían de osteoartritis en las rodillas.

La fangoterapia térmica es capaz de influir en la actividad condrocítica de pacientes con osteoartrosis12 al modular la producción de citoquinas séricas, como la interleuquina 1, esto se relacionó con la presencia de un principio antiinflamatorio en el fango término maduro. La fangoterapia influye en muchos procesos bioquímicos del organismo, independientemente de la estimulación térmica.13

De hecho, los estudios anteriores han mostrado que el fango término está dotado de una acción antirreumática y la fangoterapia afecta a varios marcadores bioquímicos14 con mecanismos independientes al efecto térmico solamente. También se ha observado que la actividad terapéutica del fango térmico maduro se debe a un compuesto antiinflamatorio, un sulfoglicolípido producido mediante la colonización de microorganismos durante el proceso de maduración.13,15,16

La fangoterapia aún no es un tratamiento reconocido aunque en varios países europeos (Francia, Alemania, Italia, Europa Oriental, etc.) es muy popular debido a su eficacia como alivio para el dolor y para la prevención de una fase aguda de la enfermedad.13

Recientemente se ha demostrado que la fangoterapia influye en diversos factores metabólicos que son importantes en el patomecanismo y el mantenimiento de la osteoartrosis. Los radicales libres y la subsecuente peroxidación lipídica están implicados en la patogénesis de enfermedades crónicas y degenerativas que son frecuentemente tratadas con bal-neoterapia.17 La fangoterapia es capaz de mejorar las defensas antioxidantes séricas reduciendo el peligro del radical oxígeno en el cartílago,18,19 protegiendo el cartílago y provocando un alivio del dolor al reducir las reacciones inflamatorias.20 Se ha demostrado el efecto antioxidante del NaI, componente de aguas salobres empleadas terapéuticamente, siendo comparable al del ácido ascórbico.17,21

Los resultados actuales indican que la fangoterapia actúa como estímulo extracelular ante el cual los condrocitos reaccionan con una respuesta anabólica. Probablemente, este sea un mecanismo estandarizado para la terapia térmica que actúa aumentando las reacciones fisiológicas, mientras que por el contrario, las terapias farmacológicas mayormente actúan sustituyendo los mecanismos deficientes o dañados. En cualquier caso, es posible la integración sinérgica entre ambas terapias.13

Existen grandes pruebas de que la fangoterapia afecta los mecanismos biohumorales con una acción no relacionada con la estimulación térmica solamente.20

Artritis reumatoide

Sukenik y otros realizaron 2 estudios en la zona del Mar Muerto. En ambos estudios se evaluaron los parámetros de fuerza de agarre, duración de la rigidez diurna, autoevaluación de la severidad de la enfermedad por el paciente, actividades cotidianas, número de articulaciones activas, índice de Ritchie y otros. Se observó un mejoramiento estadísticamente significativo en la mayoría de los parámetros clínicos por un período de 1 a 3 meses en el grupo de tratamiento solamente (porciones de fango, baños sulfurosos, agua del Mar Muerto solamente o en diferentes combinaciones).22

Otros 2 estudios de Sukenik y otros demostraron que el fango aplicado en casa y las sales del Mar Muerto disueltas en el baño de la casa son eficaces, aunque menos que el tratamiento similar aplicado en la misma zona del Mar Muerto. La importancia de estos estudios es que se demuestra que las sales del Mar Muerto y el fango son beneficiosos de por sí y los efectos positivos de la terapia no solo se deben a las condiciones climatológicas singulares que caracterizan a la zona del Mar Muerto o al efecto positivo de unas vacaciones y la ausencia de tensiones que el paciente disfruta en el balneario, lejos de la casa y del trabajo.23

Estos estudios clínicos demuestran que la balneoterapia es importante en el tratamiento de pacientes con enfermedades articulares inflamatorias y no inflamatorias.24 Estudios preclínicos han demostrado también la efectividad de la fangoterapia en enfermedades inflamatorias de las articulaciones.25 Por supuesto, este tratamiento no cura la enfermedad, pero proporciona una reducción significativa en el padecimiento que dura de semanas a meses. Una importante ventaja de la balneoterapia sobre la terapia farmacológica, que generalmente tiene serias complicaciones, es que no tiene efectos secundarios. El efecto secundario primario fue una reacción térmica que apareció al final de la primera semana de terapia y causó un aumento de los síntomas articulares, debilidad general y fatiga. La reacción pasa en solo unos días sin necesidad de terminar la terapia.1

Dermatología

A pesar de la abundancia y variedad de los balnearios, la terapia se ha desarrollado poco en términos de enfermedades dermatológicas. Los campos principales de la curación en balnearios minerales son las enfermedades renales, del tracto gastro-intestinal, las hepáticas y las enfermedades reumáticas. Sin embargo, se ha demostrado un interés reciente en los manantiales minerales para curar determinadas enfermedades crónicas de la piel y alteraciones del cutis. Enfermedades como la psoriasis, la dermatitis atópica, el envejecimiento de la piel, los trastornos seborreicos y la serosis idiopática son actualmente tratadas en balnearios bien equipados con un personal que incluye dermatólogos.2,26,27

Los datos ofrecidos en la literatura indican que determinadas enfermedades crónicas de la piel, como la psoriasis, la dermatitis atópica y la dermatitis seborreica, especialmente si se asocia con prurito, pueden ser aliviadas con un tratamiento en balnearios.26-28 El baño es la forma más eficaz de tratamiento para estas dolencias. Desafortunadamente, no se han realizado estudios de control para demostrar la eficacia terapéutica del tratamiento en balnearios.29 La estancia en un ambiente relajante y agradable pudiera crear todas las condiciones para lograr un componente psicosomático importante.2

La eficacia del tratamiento en balnearios no solo tiene un efecto psicológico, las sales contenidas en esta agua poseen un efecto directo en la estructura de la piel, son absorbidas en cierta medida y actúan sistémicamente. El efecto de los microorganismos presentes en el fango que sintetizan las sustancias que actúan en el sistema inmunológico es otro de los efectos.1,30

Desde el punto de vista dermatológico los baños de aguas saladas y sulfurosas son los más importantes, se indican para psoriais, neurodermatitis, acné y urticaria. También se utilizan terapias individuales en las cuales las propiedades térmicas, químicas y particularmente las mecánicas son empleadas para enfermedades del sistema circulatorio, especialmente las venas, donde una forma especial de gimnasia acuática brinda efectos beneficiosos sobre las venas.31

Para la psoriasis y la dermatitis tópica se emplea la terapia UV-agua salada (solfoterapia), donde los pacientes toman baños de agua salada seguido de irradiaciones UVB teniendo en cuenta la dosis mínima de eritema. Para la psoriasis, liquen plano, urticaria pigmentosa, escleroderma circunscrito, linfoma cell-T y dermatosis palmoplantar se emplea la terapia nombrada PUVA-baños, donde se adiciona al agua templada una solución alcohólica 0,5 % de 8-metoxipsoralen (8-MOP) seguido de irradiación ultravioleta tipo A (UVA), teniendo en cuenta que la primera aplicación de UVA debe responder al 30 % de la dosis mínima fototóxica.31

Summary

A review is made on the use of the mineral and medicinal waters and muds to deal with their historical background, classification of the mineral waters, indications for dermatological therapy, and therapeutic applications of the mineral and medicinal waters and muds in diseases such as osteoarthritis, osteoarthrosis, rheumatoid arthritis and skin affections.

Subject headings: MINERAL WATERS/therapeutic use; BALNEOLOGY//utilization; MUD THERAPY/utilization; RHEUMATIC DISEASES/therapy; SKIN DISEASES/therapy.

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  31. Recibido: 30 de octubre del 2001. Aprobado: 3 de diciembre del 2001. Lic. Alicia Lagarto Parra. Centro de Investigación y Desarrollo de Medicamentos. Departamento de Investigaciones Biológicas. Calle 17 No. 6208 entre 62 y 64, municipio Playa, Ciudad de La Habana, Cuba.

1 Licenciada en Ciencias Farmacéuticas. Investigadora Aspirante.
2 Licenciada en Ciencias Farmacéuticas.

 

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