Indice Anterior
Rev Cubana Farm 2002;36(1):69-72
Formato PDF

Farmacodivulgación

Protocolo de Tratamiento de la Cardiopatía Isquémica en la Atención Primaria de Salud

Fidel Manuel Cáceres Lóriga1 y Rómulo Arcángel Ramírez Hernández2

Angina estable crónica

Es un diagnóstico clínico, que consiste en un dolor anginoso típico desencadenado por el esfuerzo o estrés, se alivia con el reposo y se mantiene sin variación en su forma de presentación (duración, intensidad, umbral de esfuerzo o frecuencia) durante el último mes. Está relacionado con el desequilibrio existente entre el flujo coronario y la demanda miocárdica de oxígeno, que habitualmente se produce por estenosis ateromatosa que ocluye parcialmente la luz arterial coronaria.

El angor constituye el primer síntoma de la cardiopatía isquémica en el 50 % de los casos. Generalmente, tiene buen pronóstico, aunque se deben identificar los grupos de mayor riesgo que se beneficiarán del tratamiento de revascularización.

Tratamiento médico

Tratamiento farmacológico

Antiagregantes plaquetarios: Son importantes en el tratamiento de los pacientes con angina estable como profilaxis de eventos isquémicos mayores.

Bloqueadores beta adrenérgicos: Disminuyen el consumo miocárdico de oxígeno por disminución fundamentalmente de la frecuencia cardíaca, disminución de la tensión de la pared, disminuyen la contractilidad, etc. La dosis debe ser individualizada y su eficacia está determinada por los efectos sobre la frecuencia cardíaca y los síntomas. El objetivo inicial es reducir la frecuencia cardíaca de 50 a 60 latidos por minuto.

Es importante tener presente que están contraindicados en el asma bronquial, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, bloqueo AV de segundo y tercer grado, bradicardia importante, insuficiencia cardíaca severa, etc.

No se deben suprimir bruscamente ya que pueden ocasionar aumento de la actividad isquémica total y efecto de rebote en los pacientes hipertensos. Si se requiere la supresión brusca del tratamiento betabloqueante se le debe indicar al paciente la reducción de la actividad física.

Antagonistas de calcio: La eficacia de los antagonistas del calcio se relaciona con la reducción de la demanda miocárdica de oxígeno, junto con el incremento en el aporte que inducen. Esto se logra por la vasodilatación por relajación del músculo liso vascular en los lechos arterial sistémico y coronario, y por el efecto inotrópico negativo que producen. Además, se ha sugerido que poseen un efecto antiaterogénico.

Los antagonistas del calcio son de elección si los betabloqueantes están contraindicados o en los casos de angina variante. Si existen trastornos de conducción AV son de elección las dihidropiridinas. Se recomienda usar la nifedipina asociada con los betabloqueadores.

Estrategia terapéutica

Angina inestable aguda

La definición actual de angina de pecho inestable depende de la presencia de una o más de las 3 características siguientes:

- Angina creciente (más grave, mayor o más frecuente) añadida a un patrón preexistente de angina de pecho relativamente estable relacionada con el ejercicio.

Tratamiento

Posteriormente el paciente debe ser trasladado a un centro con unidad de cuidados coronarios o especiales para valorar su ingreso y continuar el resto del tratamiento hospitalario. Para el traslado debe ir acompañado con personal médico o de enfermería entrenado y con desfibrilador.

Infarto agudo de miocardio

El infarto agudo de miocardio suele deberse a la oclusión brusca de una arteria coronaria por un trombo en presencia de una placa aterosclerótica. Debido a su gravedad, su manejo debe realizarse en un medio hospitalario y por personal calificado.

Recomendamos comenzar el tratamiento trombolítico en el nivel primario de atención, y administrar el tratamiento coadyuvante inicial.

Trombólisis

Administrar estreptoquinasa recombinante, dosis 1 500 000 UI en 100 mL de dextrosa al 5 % por vía endovenosa a pasar en 1 h.

Tratamiento coadyuvante con aspirina 150 a 325 mg por vía oral y atenolol 50 mg por vía oral.

Inmediatamente, el paciente debe ser trasladado a una unidad coronaria o de cuidados especiales, debe ir acompañado de un médico o personal de enfermería entrenado, con monitorización y desfribrilador.

Bibliografía

  1. Schwart GG, Karliner JS. Fisiopatología de la angina crónica estable. En: Fuster V, Ross R, Topol EJ. Aterosclerosis y enfermedad arterial coronaria. Barcelona: Springer-Verlag Ibérica SA, 1997:1479-91.
  2. National Center for Chronic Disease Prevention and Health Promotion, CDC. Trends in ischemic heart disease mortality – United States, 1980-1988. JAMA 1992;268:1837-45.
  3. Multiple Risk Factor Intervention Trial Research Group. Mortality rates after 10,5 years for participants in the Multiple Risk Factor Intervention Trial. JAMA 1990;263:1795-1801.
  4. Antiplatelet Trialists´Collaboration: Collaborative overview of randomized trial of antiplatelet therapy – I. Prevention of death, myocardial infarction and stroke by prolonged antiplatelet therapy in various categories of patients. Br Med J 1995;308:81-106.
  5. Robertson RM, Robertson D. Drugs used for the treatment of myocardial ischemia. En Harman JG: Goodman & Gilman´s. The Pharmacological Basis of Therapeutics. 9 ed. New York: McGraw Hill, 1996:759-80.
  6. Thadani U. Nitrate tolerance, rebound, and their clinical relevance in stable angina pectoris, unstable angina; and heart failure. Cardiovasc Drugs Ther 1997;10:735-42.
  7. Opie LH, Sonnenblick EH, Kaplan NM. Beta-blocking agents. En Opie LH. Drugs for the Herat. 4 ed. Philadelphia: WB Saunders Company, 1995:1-25.
  8. Opie LH. Calcium channel antagonist in the treatment coronary artery disease: Fundamental pharmacological properties relevant to clinical use. Prog Cardiovasc. Dis 1996;38:273-88.
  9. Opie LH, Messerli FH. Nifedipine and mortality: Grave defects in the dossier. Circulation 1995;92:1068-74.
  10. Gersh BJ, Braunwald E, Rutherford JD. Arteriopatía coronaria crónica. En: Braunwald E. Tratado de Cardiología. 5 ed. México DF: McGraw Hill Interamericana Editores, SA, 1999:1408-91.
  11. Mark DB, Braunwald E. Tratamiento medico de la angina instable. En: Fuster V, Ross R, Topol EJ. Aterosclerosis y enfermedad arterial coronaria. Barcelona: Springer-Verlag Ibérica SA, 1997:1405-17.
  12. López L, Fernández-Ortíz A, Coma I, Lindón RM, Cequier A, et al. Guías de práctica clínica de la Sociedad Española de Cardiología en la angina inestable/infarto sin elevación ST. Rev Esp Cardiol 2000;52:838-50.
  13. Braunwald E, Antman EM, Beasley JW, ACC/AHA guidelines for the management of patients with unstable angina and non – ST segment elevation myocardial infarction: a report of the American College of Cardiology/American Heart Association Task Force on Practice Guidelines (Committee on the Management of Unstable Angina and Non – ST Segment Elevation Myocardial Infarction). J Am Coll Cardiol 2000;32:970-1062.
  14. Bosch X. Diagnóstico y tratamiento de los síndromes coronarios agudos. En: Betriu A. Síndromes Coronarios Agudos, Madrid: Ediciones Ergus SA, 1999:158-66.
  15. The European Myocardial Infarction Project Group. Prehospital thromolytic therapy in patients with suspected acute myocardial infarction. N Engl J Med 1993;329:383-9.

Recibido: 5 de noviembre del 2001. Aprobado: 29 de noviembre del 2001.
Dr. Fidel Manuel Cáceres Lóriga. Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular. Calle 17 esquina A, El Vedado, municipio Plaza de la Revolución, Ciudad de La Habana, Cuba.

 

1 Especialista de II Grado en Cardiología. Investigador Agregado. Jefe del Departamento de Docencia y Perfeccionamiento del Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular. Responsable de Docencia del Grupo Nacional de Cardiología
2 Master en Epidemiología Clínica. Vicedirector Técnico del Centro de Desarrollo para la Farmacoepidemiología.

 

Indice Anterior