Hospital Universitario "General Calixto García"
Edelisa Moredo Romo,1 Marisela Moreira Preciado2 y Aylet Pérez López3
Se revisó la literatura y se constató la amplia utilización
de los interferones (INFs) en Dermatología. Se presenta un estudio retrospectivo
de 7 pacientes con diagnóstico de micosis fungoides tratados con alfa-interferón
recombinante (alfa-INFR) y se concluye su efectividad en el tratamiento de esta
enfermedad y su disponibilidad en el tratamiento en Cuba. Los efectos adversos
observados a las dosis utilizadas fueron fundamentalmente fiebre, escalofríos
y malestar general que cedieron con tratamiento analgésico. No se encontraron
efectos adversos hematológicos.
Palabras clave: Interferón, Dermatología, micosis fungoides.
Los interferones (INFs) fueron descubiertos por Isaac y Lindenmann
en 1957 en Londres.1
Los INFs son tipos de citoquinas que se encuentran normalmente en el cuerpo.
Fueron las primeras citoquinas producidas en el laboratorio para el uso como
modificadores de respuesta biológica.
Los INFs son moléculas proteicas reguladoras del crecimiento celular.
Basados en sus propiedades antigénicas específicas, los INFs pueden
ser divididos en alfa, beta y gamma .En la actualidad se conocen más
de 20 subtipos de INFs. Todos los INFs poseen actividad inmunorreguladora, antiproliferativa
y antiviral.2
Su efecto inmunomodulador incluye la estimulación de la actividad lítica
de las células NK, células T citotóxicas específicas
y de macrófagos sobre células tumorales, la modificación
de producción de Ac por linfocitos B, la regulación de antigénos
de histocompatibilidad (HLA) en las membranas celulares y la estimulación
de la producción de INF-alfa.
La acción directa antitumoral incluye efectos antiploriferativos, tóxicos
y la unión de antígenos de superficies sobre la célula
tumoral, mientras que la acción indirecta, activación del macrófago,
células T, células NK y modulación de la producción
de anticuerpos.
El efecto antiviral lo producen por la inhibición de la replicación
de virus ADN y ARN, aunque no inhiben la replicación viral de los retrovirus.3
Los INFsalfa y beta tienen una mayor potencia antiviral, mientras que el interferón
gamma posee mayor acción inmunorreguladora y efectos líticos sobre
las células, que potencializan la acción de los otros INFs.
En el campo de la Dermatología desde hace algunas décadas se han
estado utilizando en afecciones que se presentan con relativa frecuencia en
nuestras consultas, tal es el caso de las virosis cutáneas entre las
que podemos citar las verrugas comunes,4 verrugas
plantares,5 condiloma acuminado,6
herpes simple,7 herpes Zoster (HZ)8,
9 y otras. En los carcinomas cutáneos, el melanoma y otras afecciones
pigmentadas, cada vez más se preconiza su empleo con resultados muy alentadores.10-13
También es utilizado para el tratamiento de queloides y otras retracciones.14
Mas recientemente se plantea su uso en dermatosis crónica como dermatitis
atópica,15-18 epidermodisplasia verruciforme
y mastocitosis entre otras, como una opción de tratamiento con beneficios
para el paciente.19, 20 También ha sido
comprobada su eficacia en los linfomas cutáneos de células T.21-23
En el Servicio de Dermatología del Hospital Universitario "General
Calixto García" han sido utilizados en un tipo de linfoma cutáneo,
la micosis fungoides (MF).
Nos proponemos con este trabajo dar a conocer la utilidad e indicaciones de
los INFs en Dermatología, así como sus efectos adversos.
El interferón cubano compite en el mercado mundial por su alta calidad
en función del desarrollo de la salud y la ciencia, por lo que está
registrado en la mayoría de los países del planeta, teniendo en
cuenta además que nuestro sistema de salud pone a disponibilidad del
paciente los medicamentos necesarios para su tratamiento y en el caso específico
del uso de INFs administrados gratuitamente a los pacientes, lo cual garantiza
el ciclo completo para su terapia en dependencia de la enfermedad que presente.
Se realizó una revisión bibliográfica sobre la aplicación
de los INFs en Dermatología.
Se revisaron las historias clínicas de 7 pacientes con diagnóstico
de MF que fueron tratados en el Servicio de Dermatología del Hospital
Universitario "General Calixto García" y a quienes se les aplicó
alfa-interferón recombinante (alfa-INFR) por vía intramuscular.
Los pacientes con MF fueron tratados con 18 MU de alfa-INFR divididos en 3 dosis
semanales por un período de 6 meses.
Se tomaron de las HC de los pacientes con MF los datos siguientes: edad , sexo,
raza, forma clínica, estadio de la enfermedad, tiempo de evolución,
respuesta al tratamiento considerando respuesta completa (RC) cuando hubo remisión
clínica e histológica completa; respuesta parcial (RP) cuando
desaparecieron el 25 % o más de las lesiones cutáneas y viscerales
o desaparición de todas las lesiones con persistencia de alteraciones
histológicas; ninguna respuesta (NR): enfermedad con igual cuadro clínico
e histológico (estable);enfermedad progresiva (EP): aumento de las lesiones
en número, extensión o infiltración y alteraciones histológicas
iguales o más pronunciada que en la primera biopsia; y las reacciones
adversas (RA) que se presentaron durante el tratamiento.
De los 7 pacientes con MF tratados con INF, 6 correspondían
al sexo masculino (85,7 %) y uno al femenino. La edad promedio de la muestra
fue de 68 años que osciló entre 56 y 85 años, con predominio
de la enfermedad entre la 5ta. y 6ta. décadas de la vida, no detectó
ningún caso por debajo de los 55 años. Existió un predominio
de la raza negra sobre la blanca con 5 pacientes para el 71,4 %.
En el momento de la inclusión 3 pacientes se encontraban en fase de
placa (42,8 %), y 4 en fase eritrodérmica (57,1%), no se presentó
ningún caso en fase premicótica ni tumoral. En cuanto al estadio
clínico según la clasificación TNM se tuvo 3 pacientes
en estadio I-II (42,8%), 4 (57,1%) en estadio III, y ninguno en estadio IV.
Tres de nuestros pacientes (37,5%) tuvieron menos de 6 meses de evolución
de la enfermedad, 4 (50 %) entre 7 y 12 meses y solo uno más de 12 meses.
En el momento de evaluar la respuesta al tratamiento según la fase clínica,
se comprobó que todos los pacientes que presentaron fase en placa respondieron
al tratamiento para el 100 % y solo el 50 % de los pacientes en fase eritrodérmica
respondieron.
En cuanto a la eficacia del tratamiento según criterios clínicos
e histopatológicos, se observó que el 42,8 % de los pacientes
tuvo respuesta parcial, mientras el 28,6 % presentó una respuesta completa,
lo que representa que el 71,4 % de los pacientes respondieron al tratamiento;
se detectacó un caso que no respondió a la terapéutica
y otro en el que la enfermedad evolucionó de forma progresiva para el
14,3 % respectivamente.
En todos los casos el tratamiento con INF provocó más de una reacción
adversa, con predominio de la fiebre que se presentó en el 85,7 % de
los pacientes, seguida de escalofríos (71,4 %) y artralgia (42,8 %);
se presentó de forma aislada la pérdida de peso, alopecia difusa,
náuseas y mareos. Todas estas reacciones fueron de intensidad moderada
(grado 2 según clasificación de la OMS), y solo se presentaron
con las primeras dosis del tratamiento.
En nuestra revisión se encontró un predominio evidente de la
MF en el sexo masculino (85,7 %), lo que coincide con lo reportado en la literatura.24-26
La raza negra fue la más afectada para el 71,4 %, además de reportase
con la mayor incidencia de MF.24, 27 Aunque
en un estudio realizado en Cuba, la doctora Pesant Hernández encontró
predominio de la raza blanca a razón de 2 a 1.
La edad promedio de nuestra muestra fue de 68 años, la cual es mayor
que la reportada por otros autores;28 la mayor
incidencia de la enfermedad se encuentra entre la 5ta. y 6ta. décadas
de la vida, lo que coincide con nuestros hallazgos.
El 87,5 % de nuestros pacientes estuvieron entre los 3 y 12 meses de evolución
de la enfermedad y solo uno tenía más de 12 meses (16 meses),
que coincidió con una de las respuestas completas, lo que nos hace pensar
que este aspecto no tuvo una significación directa predictiva con respecto
a la respuesta al INF.
Predominó la fase eritrodérmica para el 57,1 %, cosiderada esta
la forma de comienzo de la enfermedad, lo que coincide con lo planteado por
Hallopeau-Besnier de que esta puede constituir la forma de comienzo de
la MF.
Nuestros pacientes se repartieron equitativamente en los estadios I-II (3 pacientes)
y estadio III (4 pacientes); sin embargo, resultó significativo que el
100 % de los pacientes en estadios I-II respondieron al tratamiento mientras
que solo el 50 % de los pacientes en el estadio III respondieron. Estos coinciden
con las conclusiones de un estudio realizado por Ross C y otros,3
que considera que el estadio de la enfermedad es el único parámetro
predictivo en cuanto a la respuesta clínica al tratamiento en pacientes
con LCCT.
Al analizar los efectos adversos del tratamiento con INF en nuestros pacientes,
se encontró la fiebre como una reacción casi constante para el
85,7 % de los pacientes, seguida de escalofríos (71,4 %) y artralgias
(42,8 reacciones estas frecuentemente reportadas,28
las que cedieron después de las primeras semanas de tratamiento
con la utilización solamente de algún analgésico-antipirético
en ocasiones. La alopecia difusa, la pérdida de peso, nauseas y mareo
fueron reacciones raras, lo que coincide con el prospecto del medicamento que
reporta la pérdida de peso solo en el 4 % de los pacientes, y por otros
autores en el 10 %.29, 30
Se puede concluir que el alfa-INF es eficaz en el tratamiento de la MF. Se observaron
las mejores respuestas clínicas en las formas clínicas en placa
y en los estadios I-II de la enfermedad.
Las reacciones adversas observadas con la dosis de INF utilizada en nuestro
estudio fueron moderadas (grado 2), con predominio de la fiebre, escalofríos
y artralgia, no se observaron reacciones adversas hematológicas.
Se recomienda continuar con el empleo del alfa-INFR en las MF y ampliar su utilización
a otras afecciones dermatológicas en que se ha demostrado su utilidad.
Literature was reviewed and the wide use of interferons (INFs) in Dermatology
was proved. A retrospective study of 7 patients that were diagnosed mycosis
fungoides and treated with recombinant alpha-interferon (alpha-INFR ) was presented
It effectiveness in the treatment of this disease and its availability in Cuba
were demonstrated. The adverse effects observed in the used doses were mainly
fever, chills and malaise that improved with analgesic treatment. No hematological
adverse effects were observed.
Key words: Interferon, Dermatology, mycosis fungoides.
Recibido: 8 de enero de 2004. Aprobado: 13 de febrero de 2004.
Dra. Edelisa Moredo Romo. 5ta B No. 610 entre 6 y 8, Playa, Ciudad de
La Habana, Cuba. E.mail: edelisa.moredo@infomed.sld.cu
1
Especialista de I Grado en Medicina General Integral y Dermatología.
2 Especialista de II Grado en Dermatología. Profesora Auxiliar.
3 Especialista de I Grado de Dermatología.