CONFERENCIA

 

 

Los farmacéuticos a la entrada del siglo XXI

 

The pharmacologists at the threshold of the XXI century

 

 

Ruth Daisy Henriques Rodríguez

Doctora en Ciencias. Profesora Titular. Centro de Estudio de Salud y Bienestar Humano. Universidad de La Habana. La Habana, Cuba.

 

 


RESUMEN

Mirar hacia el futuro, nos ayuda a interpretar las necesidades de los seres humanos. Nos obliga a analizar aquellas transformaciones que permitan un "futuro viable", con democracia, equidad y justicia social. El principio de ambivalencia de la ciencia es muy relevante, puede ser utilizado para el bien o para el mal. Integrarla con otros saberes, arte, filosofía, psicología, solo por mencionar algunos permitirá su mejor comprensión. Además, la preocupación creciente acerca de la complejidad del campo de la salud, sus implicaciones de orden económico, social, científico-técnico y político exigen un abordaje interdisciplinar. Es el farmacéutico dentro de los profesionales de la salud el único que aporta un objeto concreto: el medicamento, cuyo acceso en el mundo de hoy constituye un gran problema social, donde la mayoría de la población no tiene acceso a este bien tan esencial. A partir de la 2da mitad del pasado siglo los medicamentos se transformaron en una importante herramienta terapéutica, pero también se fueron agravando problemas económicos, sociales y de salud, de ahí la necesidad de mirar hacia el futuro.

Palabras clave: Farmacia social, interdisciplinaridad y medicamento, ciencia y arte del medicamento, antropología farmacéutica.


ABSTRACT

Looking into the future helps us to interpret the needs of the human beings. It compels us to analyze those transformations that allow a "viable future" with democracy, equity and social justice. The ambivalence principle of science is very important. It may be used for good or for bad. To integrate it to other knowledge, art, philosophy, psychology, just to mention some, will facilitate its better understanding. Moreover, the increasing concern about the complexity of the health field, its economic, social, scientific, technical, and political implications demand an interdisciplinary approach. It is the pharmacologist within the health professionals the only one that provides a concrete object: the drug, whose access in the present world is a big social problem, since most of the population has no access to this essential product. From the second half of the last century on, drugs became an important therapeutical tool, but the economic, social and health problems have aggravated, and that's why it is necessary to look to the future.

Key words: Social pharmacy, interdisciplinarity and drugs, science and the drug art, pharmaceutical anthropology.


 

 

¿POR QUÉ UN ABORDAJE INTERDISCIPLINAR?

La complejidad del campo de la salud y sus implicaciones políticas, económicas y sociales exige un abordaje interdisciplinar.

El medicamento constituye uno de los grandes problemas sociales actuales, donde la mayoría de la población no tiene acceso a ese bien esencial. Su surgimiento de manera explosiva en el pasado Siglo fue convirtiéndolo en una tecnología médica moderna. Además de ofrecer un potencial de cura, prevenir enfermedades y disminuir el sufrimiento humano, fue presentando innumerables problemas de orden económico, social y de salud.

Su abordaje interdisciplinar permitirá que este objeto de doble cara,1 porque puede curar pero también puede causar daños y matar, impactará la utilidad para lo cual fue creado.

También el medicamento ha sido denominado un "objeto científico híbrido" o incluso "un objeto extraño" entre ciencia, mercado y sociedad.

El medicamento industrializado como algo introducido en la complejidad social implica aprehender sus dimensiones económicas, sociales, técnico-científicas y culturales, independientemente de que el mercado farmacéutico sea uno de los más poderosos sectores de la industria; además el acceso a los medicamentos sigue siendo uno de los mayores problemas de salud mundial, la OMS plantea que 1/3 de la población mundial no tiene acceso a los medicamentos.2

Es además, un "objeto científico híbrido" según lo denominó Servalho (2003), debido a las propiedades de instrumento terapéutico y bien de consumo.

Además, no debemos admitir que la interdisciplinaridad está contrapuesta con el saber disciplinar: no hay verdadera interdisciplinaridad sin disciplinas. El pensar que en la interdisciplinaridad sea suficiente poner en contacto las diferentes disciplinas no es válido; lo que se trata de alcanzar es un objetivo y discurso común.

La interdisciplinaridad se requiere cuando estamos frente a un problema complejo lo cual exige de muchas informaciones y puntos de vistas, siendo obtenidas por fuentes especializadas, que deben ser comunicables.

Autores como E. Agazzi considera que en el campo del conocimiento la interdisciplinaridad permite superar la fragmentación del saber permitiéndonos su unidad cognoscitiva.

 

CONCEPTO DE ARTE Y LA PROFESIÓN FARMACÉUTICA

Arte (del latín) virtud, disposición e industria para hacer alguna cosa.3 Acto mediante el cual valiéndose de la materia o lo visible imita o expresa el hombre lo material o lo invisible y crea copiando o fantaseando. Todo lo cual se hace por la industria y habilidad del hombre y en este sentido se contrapone a la naturaleza.

Es un conjunto de preceptos y reglas necesarias para hacer bien alguna cosa. Desde el punto de vista general se define como la expresión de la emotividad creadora. La forma artística no puede concebirse aislada del ambiente que lo rodea en el cual reside el valor artístico de las experiencias.

Arte angélico de formular: conjunto de preceptos y recetas para la correcta prescripción de los medicamentos.4

Ello nos lleva a comprender que Ciencia y Arte son y seguirán siendo elementos motores en la transformación humana. Esto nos hace plantear que la profesión farmacéutica puede considerarse como Ciencia y Arte, ambas constituyen motores de la humanización evolución cultural donde nuestra especie se sigue haciendo cada día. Así vemos nuestra profesión, es y será Ciencia y Arte.

 

LA PROFESIÓN DE FARMACIA Y LA SALUD

Visualizar la salud en su complejidad como un valor sobre la base de la síntesis de una multiplicidad de procesos: biofísicos, psicológicos, espirituales, socio ambientales, médico sanitario, económicos y políticos, dan origen a la base por la cual se construye la felicidad de los individuos, su realización como persona y la máxima contribución a la satisfacción colectiva. "Men Sana en Corpore Sano", aunque va más allá, alcanzando no solo ausencia de enfermedad sino más bien algo más positivo como dijera Sigerist5 en 1941 "Salud es una actitud alegre ante la vida, una aceptación optimista de las responsabilidades que la vida impone al individuo". Nuestra profesión a diferencia de otras profesiones de la salud, está dada en que aporta un producto concreto el medicamento donde además, a partir del hecho de que la salud constituye un derecho de todo ser humano, es un valor, de ahí el reconocimiento de la sociedad a esta digna profesión.

Es el medicamento herramienta esencial en todo acto médico, donde la relación médico-paciente se articula entorno a un producto denominado medicamento.6

Además, dentro de las responsabilidades de este profesional de la salud está, dar la debida orientación a las personas de su correcta utilización, así como de las consecuencias negativas de su uso indebido. Esto nos explica la necesidad que tiene en su formación de otros conocimientos como ética, economía, sociología, historia, comunicación social, de Ciencias Jurídicas por su responsabilidad en el manejo de productos de alta peligrosidad denominadas drogas legales.

 

ANTECEDENTES DE LA PROFESIÓN

Los estudios universitarios en Cuba, se remontan al siglo XVII en que Felipe III decide otorgar licencias y exenciones, privilegios y gracias aquellos que pudieran demostrar mediante diplomas de Universidades Españolas o el manejo de pócimas curativas, ungüentos y sangrías de enfermos mediante la aplicación de sanguijuelas, flebotemanos, prodigiosos ensalmos y jaculatorios. Además, que estos pudieran otorgar el grado de practicantes a jóvenes aprendices (criollos).

En 1728 subsumió a la alquimia y la farmacia en una rara identidad o pseudosinonimia; la dividió en "Ars Prubonis et Malorium" (arte del bien y del mal).7

Dentro de los primeros estudios universitarios en nuestro país fueron la profesión de Medicina, Farmacia, Abogacía, Filosofía y Letras en la Universidad de la Habana hace aproximadamente 3 siglos.

Además pudiéramos considerar nuestra profesión tan antigua como la humanidad, tanto que a nuestra especie se le pudiera llamar "homo terapeutico".

El hombre primitivo, buscó en su entorno la solución de sus males y dolencias, utilizando aquellas plantas de su entorno, identificándolas para tales fines. Esta cultura tuvo tal trascendencia que ya en el siglo II de nuestra era cristiana, se extrajo la tintura de opio.

A partir de estos antecedentes podemos plantear que nuestra profesión surgió unida al médico; con el desarrollo de la Química durante el primer medio siglo pasado y el impetuoso desarrollo de la Industria Farmacéutica, fue perdiendo el médico el hábito de prescribir, produciéndose la separación de estas dos profesiones que habían surgido unidas; siendo este profesional de gran reconocimiento y consulta por la comunidad.

 

DESARROLLO DE LAS CIENCIAS FARMACÉUTICAS

Con posterioridad a 1806 se descubre la morfina, produciéndose solo 16 fármacos hasta 1945, independientemente de que en 1935 con el descubrimiento de la 1ra sulfonamida se observa el inicio de la revolución terapéutica y la multimillonaria Industria Farmacéutica.

El desarrollo de las Ciencias Farmacéuticas se produjo de forma similar al desarrollo de las Ciencias Médicas.

En 1960 aparece la denominada Farmacia Hospitalaria Moderna; 1962 en la Universidad de Kentucky, USA la Farmacia Clínica y en esta misma época surgen las primeras desastrosas consecuencias de la proliferación sistemática de novedosos fármacos producidos por la industria.

En la década de los 70 aparece la Farmacia Social introduciéndose además como una nueva disciplina la Fármaco-Epidemiología y posteriormente el Marketing Farmacéutico.

Es a partir de 1990 que de forma sugerente comenzaron a aparecer interesantes artículos referidos a estudios realizados en diferentes culturas por antropólogos sobre los patrones de conductas farmacéuticas y su interpretación sobre los medicamentos.8

Dimensionar la Antropología Farmacéutica, identificar las fuentes de estudio, fue posible mediante el examen en el contexto de transformaciones sociales del uso de medicamentos. Esta novedosa dirección científica en el campo de las Ciencias Farmacéuticas deberá tener en nuestro país gran connotación por su valor heurístico, económico y social. Su estudio nos permitirá racionalidad en el uso de los medicamentos, evitar la proliferación explosiva, demanda de consumo y utilización.

Además, debemos reconocer que uno de los temas actualmente más debatidos por organismos que tienen que ver con la Salud Mundial (OMS) es el "Uso racional de medicamentos" haciendo énfasis en la prescripción, manufactura y demanda. Llamando la atención de la Industria, factores políticos, económicos y su distribución.

En nuestro país esta novedosa información deberá ser objeto de análisis. Recordemos la atención que le viene dando la Organización Mundial de la Salud a este problema, permitiendo evitar la proliferación explosiva, demanda de consumo y utilización.

Vale señalar que el efecto de un medicamento depende de un número de elementos en adición a sus propiedades farmacológicas. Esto nos hace pensar que su efecto en la fisiología humana en algunos casos no depende únicamente del efecto farmacológico. Factores como personalidad, antecedentes culturales pueden incrementar o disminuir el efecto farmacológico de una droga.

Esto significa la alta responsabilidad de aquellos que deciden la medicación, dada la variabilidad de las personas a quien se le asigna. Lo cual nos induce en pensar que personalidad y factores socio-culturales pueden resultar de tanta importancia como el efecto farmacológico de la droga utilizada.

 

CONSIDERACIONES FINALES

- La segunda mitad del siglo que finalizó, como consecuencia de su intensa labor científica, en la que tanto las experiencias académicas y la incorporación de técnicas y nuevos conocimientos, han abierto un camino hacia grandes desafíos.
- Debemos esforzarnos en integrar las Ciencias Farmacéuticas con las Humanidades que como expresara Van R. Potter, padre de la Bioética, deberá establecerse un puente entre el saber científico y las humanidades; ya que no solo se trata de descubrir la verdad. Lo más importante es la valoración de su uso sin comprometer el futuro sometiéndolo al escrutinio social y cultural.
- La dimensión ética de nuestra profesión viene determinada en todos sus actos, dado por su finalidad: fomentar, preservar, proteger y recuperar la salud humana, la salud animal, vegetal y el medio ambiente. Es decir, centrar en promover la salud del individuo como parte integral de su dignidad.
- Ciencia y Arte seguirán siendo elementos motores de la transformación humana; donde el papel de la Ciencia ha sido determinante tanto en su configuración social de hoy como la que le corresponde tener en el futuro.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Dellanea A. Información en Salud: A veces remedio, a veces veneno, análisis crítico del discurso mediático en comunicación sanitaria. Anais da VI Conferencia Brasileira de Comunicao en Saude. 2005. p. 2.

2. Bermúdez. Seminario Latino Americano. Acceso a medicamentos esenciales y propiedad industrial. 2000.

3. Alemañy J. Diccionario Enciclopédico Ilustrado Academia Española Tomo I. p. 261.

4. Diccionario Enciclopédico UTHEA Tomo I. México, DF: Editorial Hispano Americana; 1950. p. 1027.

5. Sigerist E. Historia y Sociología de la Medicina, (Molina, C. Compil Editora Guadalupe Ltda. Colombia).

6. González G. Remedios políticos para los medicamentos. Ediciones INSALUD; 1994. p. 10.

7. Cowley y Valdés-Machado R. Breves noticias sobre la enseñanza de la medicina en la Real y Pontificia Universidades del Maximo San Jerónimo. La Habana: Imprenta y Librería de A. Pego; 1876.

8. Nichter M, Vack K. Agenda for an antropology of Pharmaceutical Practice. Soc Sci Med. 1994;19(11): 1509-25.

 

BIBLIOGRAFÍAS CONSULTADAS

1. Agazzi E. El desafío de la interdisciplinaridad, dificultades y logros. Universidad de Navarra; Marzo, 2001. Disponible en: www.unav.es/gep/DesafioInterdisciplinaridad

2. Alves E. Medicamentos: un abordaje interdisciplinar. Anais da VI Conferencia Brasileira de Comunicacao e Saude, 2005.

3. Castro EG. Interdisciplinaridad como práctica. Disponible en: www.unrc.edu.ar/insti/05/comu/temasyproblemas/pdf/temasyproblemas_06

4. Dellamea A. Información en Salud: A veces remedio, a veces veneno, análisis crítico del discurso mediático en Comunicación Sanitaria. Anais da VI Conferencia Brasileira de Comunicacao e Saude, 2005.

5. Delgado C. Hacia un nuevo saber. Problemas del enriquecimiento moral al conocimiento humano. Inédito, 2001.

6. Daros WR. Problemática de la Interdisciplinaridad en la Educación Escolar. Revista IRICE No. 6 marzo 1993. Disponible en: www.irice.gov.ar/IRICE/BIBLIOTECA/revistaIRICE/06_1.doc

7. Fernández J. Los muchos rostros de la ciencia. Colecciones Juvellanos. Madrid: Ediciones Nuevas; 1998.

8. Henriques RD. Reflexiones sobre la profesión farmacéutica. Conferencia Sociedad Cubana de Farmacia. Museo Historia de la Ciencia, 2005.

9. Hernández C. Ética, Universidad y Salud. Memorias del marco conceptual para la formación del profesional de Salud. Universidad Nacional de Colombia, Ministerio de Salud, 1995.

 

 

Recibido: 9 de noviembre de 2007.
Aprobado: 10 de diciembre de 2007.

 

 

Dra.C. Ruth Daisy Henríques Rodríguez. Instituto de Farmacia y Alimentos. San Lázaro y L, Vedado, Plaza, Ciudad de La Habana. Cuba. CP 10 400. Correo electrónico: cesbh@matcom.uh.cu