Palabras clave: ATENCION PRECONCEPTIVA; FACTORES DE RIESGO; MORTALIDAD INFANTIL; RECIEN NACIDO DE BAJO PESO; FECUNDIDAD.
Como se conoce, en toda sociedad hay individuos, familias y hasta grupos cuya probabilidad de enfermar o morir es mayor que la de otros. Estos grupos, conocidos como vulnerables, pueden y deben ser identificados en la medicina preventiva, para que al conocer el riesgo, se puedan ejercer acciones de salud que tiendan a disminuir la probabilidad de enfermar.1
Un grupo de expertos de la Organización Mundial de la Salud propuso que "La salud familiar es algo más que la suma de la salud individual de todos los miembros de una familia, ya que toma en consideración las interacciones complejas que se establecen en su seno, así como las de la familia con la sociedad y el medio que los rodea".2
Conociendo la importancia que tiene esta definición y que la medicina en la comunidad tiene como objetivo fundamental la prevención, se hace necesario brindarle a la población en edad fértil y con algún riesgo, el modo de controlar la fecundidad. Se crea así la actividad de planeamiento familiar y de anticoncepción, como un instrumento de trabajo en el riesgo preconcepcional y que con la participación del médico de la familia adquiere su mayor dimensión, para convertirse en una estrategia de salud, ya que tiene como fin proteger y mejorar la salud de la familia y de la comunidad.3
Es por ello que nos decidimos a hacer un análisis del trabajo realizado en nuestro grupo básico de trabajo durante los años 1990 y 1991 y analizar algunos de sus resultados para perfeccionar esta labor y que sirva de experiencia a los médicos en formación como guía y estudio evaluativo de esta actividad para el futuro.
Se analizan una serie de parámetros, tales como: edad, principales factores de riesgo, tipos de anticonceptivos utilizados, así como los resultados obtenidos en la mortalidad infantil y perinatal y el bajo peso en el grupo y su relación con las pacientes de riesgo.
Los datos obtenidos se agruparon en tablas, los cuales fueron analizados, y a partir de ellos se ofrecen resultados y conclusiones.
Entre las principales causas de riesgo se indican las adolescentes con actividad sexual (17,3 %) y el riesgo social (12,6 %); este último está dado porque el estudio abarca gran parte del área de Romerillo, lugar este con problemas sociales (tabla 2). Por tanto es necesario continuar cuidadosamente el trabajo con las adolescentes con actividad sexual comprobada, mediante la educación sexual y los círculos de adolescentes, entre otras actividades.
En la tabla 3 se analiza el método anticonceptivo utilizado, y se indica que predominan los dispositivos intrauterinos para el 79,5 %, lo que concuerda con otros trabajos.4-6 Esto se explica por ser este método muy eficaz y que además, permite tener una amplia garantía en el control de estas pacientes.
La tabla 4 nos brinda una información general sobre los nacidos vivos que fue similar en ambos años, aunque en 1991 fue algo mayor para 138 nacimientos. El índice de bajo peso fue de 5,5 en 1990 y algo mayor en 1991 para 6,5 en nuestro grupo. En cuanto a la mortalidad fetal tardía se logró una disminución total en 1991, contra 3 en el año anterior y la tasa de mortalidad infantil también disminuyó de 7,8 en 1990 a 7,2 en 1991.
Al analizar la tabla 5 vemos que en los 2 años estudiados, del total de nacimientos que hubo 73 correspondieron a pacientes que estaban clasificadas como riesgo preconcepcional; de esos 73 nacimientos, 3 tuvieron niños bajo peso: una por parto gemelar, lo cual se explica, y otra que había sido clasificada como riesgo preconcepcional por presentar cesárea anterior, la cual presentó enfermedad hipertensiva grave y fue necesario interrumpir el embarazo. El índice de bajo peso fue 1,1 y el fallecido que hubo fue de una paciente hipertensa controlada, que se atendió el embarazo en otra provincia y cuando llegó a nuestra área con una gestación a término, ocurrió el parto con un recién nacido con múltiples malformaciones incompatibles con la vida. El resultado que podemos observar en esta tabla pone de manifiesto la importancia que tiene mantener un buen trabajo con los grupos de riesgo y su dispensarización,7-9 así como una buena atención médica a estos casos10 y de educación para la salud, como ha sido señalado. [Cabeza Cruz E. Intervención en el Pleno de Mortalidad Infantil celebrado en el Hospital "Hermanos Ameijeiras", Ciudad de La Habana, 14 de julio de 1989].
Dr. Miguel Lugones Botell. Policlínico Docente "26 de Julio", municipio Playa, Ciudad de La Habana, Cuba.