Instituto Nacional de Higiene, Epidemiología y Microbiología
Descriptores DeCS: PLOMO/toxicidad; SALUD AMBIENTAL; PALIDAD DEL AGUA.
Las fuentes naturales de contaminación ambiental por plomo se resumen en: la erosión del suelo, el desgaste de los depósitos de los minerales de plomo y las emanaciones volcánicas. La contribución de las fuentes naturales a la contaminación ambiental por plomo es reducida. Después de las actividades de minería, la principal fuente antropogénica de plomo es la industrial.1,2 Las partículas de plomo pueden contaminar los cursos de aguas superficiales al ser eliminadas de la atmósfera mediante la lluvia.3
Debe considerarse que los resultados obtenidos sobre los niveles de plomo presentes en las aguas de fuentes de abastecimiento, de forma general, no son representativos de la calidad del agua una vez que ha pasado por las tuberías del sistema de distribución, ya que se ha reportado internacionalmente que el contenido de este metal puede aumentar cuando las aguas tienen una dureza total baja y son ácidas, en especial si se almacenan durante un tiempo, como consecuencia de su migración desde las tuberías. Esta situación se ha solucionado con un tratamiento adecuado del agua en la fuente de abastecimiento, que consiste, sobre todo, en el ajuste de pH. Además, favorece la disolución de plomo la presencia en el agua de oxígeno disuelto, cloruros y nitratos.4
Por causa de la amplia variación de las concentraciones de plomo en las aguas del sistema de distribución resulta difícil definir niveles medios de exposición, pero se ha estimado que alrededor del 10 % del ingerido diariamente puede proceder del agua.
El plomo es un elemento tóxico y los más susceptibles a los efectos adversos son los niños menores de 6 años, los fetos y las mujeres embarazadas. El nivel y duración de la exposición influyen en el tipo de efectos, que van desde la inhibición de enzimas hasta la producción de acusados cambios morfológicos y la muerte. Los indicios de carcinogenicidad del plomo y varios de sus compuestos inorgánicos en el ser humano son insuficientes.
En el trabajo se presentan los principales resultados obtenidos por el Instituto Nacional de Higiene, Epidemiología y Microbiología (INHEM) en la evaluación sanitaria de plomo en aguas en Cuba.
| Método analítico |
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| Extracción con | |
| dietilditiocarbamato | |
| de sodio y cloroformo* |
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| Extracción con APDC | |
| y MIBK** |
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| Atomización | |
| electrotérmica* |
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En 1993, el laboratorio de espectrometría de absorción atómica del INHEM fue acreditado por la Oficina Nacional de Normalización en el cumplimiento de la norma ISO Guía 25 para la competencia de los laboratorios de calibración y ensayo, condición que fue revalidada en 1998.
En la tabla 2 se muestran los resultados obtenidos.7 En 3
fuentes de abastecimiento se detectaron niveles superiores a la norma cubana
de calidad sanitaria del agua (0,05 mg/L),8 en una sola ocasión.
Después, se repitieron los análisis en estas fuentes periódicamente
y no se detectó esta situación de nuevo.
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| mg/L |
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| < 0,01 |
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| 0,01 - 0,05 |
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| > 0,05 |
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| Total |
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De forma paralela, se colectaron muestras de sedimentos de 10 ríos que abastecen a 11 localidades de más de 5 000 habitantes de varias provincias del país para el análisis de plomo total mediante un método que empleó un sistema analítico de producción nacional para la atomización directa de sólidos en EAA.9 En cada río se ubicaron 5 estaciones fijas y las muestras se colectaron a una profundidad de 10 cm, en las temporadas de lluvia y seca. Se analizaron 113 muestras, y el 43,3 % de éstas presentó valores iguales o superiores a 20 mg /g. Sólo en el 27,4 % de las muestras de sedimentos se cuantificó plomo biodisponible, pero en ningún caso las aguas presentaron valores de plomo superiores a la norma establecida.
Los resultados obtenidos de plomo en aguas se confirmaron posteriormente por un estudio realizado entre 1987 y 1990 por el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos en 540 fuentes de abastecimiento del país, representativas del 54 % de la población servida,10 en el que sólo se detectó plomo en aguas en 4 fuentes de abastecimiento, aunque con concentraciones inferiores a la norma cubana de calidad del agua potable.
Entre 1989 y 1990 se efectuó un estudio de los niveles de plomo en aguas de la red de distribución e instalaciones intradomiciliarias de las localidades urbanas de San Nicolás de Bari en la provincia de La Habana y San Luis, en la provincia de Pinar del Río. Se colectaron muestras de agua en 8 puntos fijos de la red de distribución establecidos por los centros muncipales de higiene y epidemiología para el sistema de vigilancia del agua, y en igual número de viviendas en correspondencia con los puntos fijos. Se efectuaron 4 muestreos en 1 año, y en ninguna de las muestras analizadas se transgredió la norma cubana para el agua potable.11
En 1993 concluyó una investigación sobre la calidad de las aguas utilizadas en hemodiálisis a pacientes con insuficiencia renal crónica terminal en hospitales del país, la cual incluyó al plomo entre los parámetros que se estudiaron.12-14
Se seleccionaron a juicio de expertos 9 hospitales representativos de los sistemas de tratamiento y tipos de aguas (subterráneas y superficiales) con más frecuencia utilizados. Durante 1 año, en las épocas de lluvia y sequía se colectaron para el análisis químico 15 muestras de agua como promedio por hospital a la entrada y salida del sistema de tratamiento. La mediana de los resultados en todos los casos fue inferior al límite de detección del método analítico (1,1 mg/L), lo cual confirma que no se produce migración de plomo al agua que viene de las tuberías de la red de distribución o de los sistemas de tratamiento de aguas para hemodiálisis.
De forma general puede afirmarse que no existe un riesgo de contaminación del agua por plomo en el sistema de distribución de acueductos de más de 5 000 habitantes, ya que no se han detectado valores de pH y dureza total en las aguas que propicien la migración del plomo de las tuberías,15 y ambos parámetros se controlan con periodicidad a través del sistema de alerta en la vigilancia de la calidad del agua que realiza el Ministerio de Salud Pública.
En 1998, se evaluaron 4 impermeabilizantes de depósitos de agua potable, en las condiciones de uso especificadas por el fabricante y en ningún caso fue detectado plomo en el agua.
Esta práctica sanitaria garantiza que no se produzca la contaminación del agua por plomo a causa de la introducción de nuevas tecnologías.
El nivel de 0,05 mg/L, fijado por la norma cubana desde 1985, no excede la ingestión semanal de 25 mg/kg de peso corporal para lactantes y niños, recomendada por el Comité de Expertos en Aditivos Alimentarios de la FAO/OMS en 1993.4 Sobre la base de los resultados de las investigaciones realizadas en el INHEM, en la revisión de la norma cubana del agua potable efectuada en 1997, se dispuso mantener el límite fijado en 1985.
Subject headings: LEAD/toxicity; ENVIRONMENTAL HEALTH; WATER QUALITY.
1 Doctora en Ciencias Químicas. Investigadora
Titular. Instituto Nacional de Higiene, Epidemiología y Microbiología,
INHEM.