Instituto de Hematología e Inmunología
Prof. Porfirio Hernández Ramírez
En la leucemia linfoide crónica de tipo B (LLC-B) se han planteado diferentes factores pronósticos para predecir la evolución de la enfermedad. En fecha reciente se ha añadido un nuevo factor pronóstico determinado por la expresión de una proteina de 70 Kda que se asocia con la cadena Z de receptor de las células T, y que se representa por la abreviatura ZAP-70. Esta proteína no se expresa en los linfocitos B normales, pero sí en los de un subgrupo de LLC-B que no tiene mutaciones en los genes de la región variable de la cadena pesada de las inmunoglobulinas (IgVH). Estudios recientes sugieren que la expresión de esta proteína en los linfocitos leucémicos podría contribuir a la evolución más agresiva que pueden tener las LLC-B sin mutaciones en los genes IgVH. Se ha señalado que la determinación de la ZAP-70 puede proporcionar un indicador pronóstico más simple que la caracterización del estado mutacional de los genes IgVH.
Palabras clave: LLC-B, factores, CD38, genes IgV-H, ZAP-70.
La leucemia linfoide crónica de tipo B (LLC-B) es una enfermedad heterogénea
cuya evolución clínico-hematológica puede variar ampliamente
de un paciente a otro, por lo que se han planteado diferentes factores pronósticos
para predecir la evolución de la enfermedad y poder seleccionar la conducta
más adecuada en cada caso. 1 Entre estos
factores se encuentran 2 que se consideran de gran valor predictivo y que se
han descrito en fechas relativamente recientes. Estos son el estado mutacional
de los genes de la región variable de la cadena pesada de las inmunoglobulinas
(IgVH) y la expresión del CD38 en los linfocitos leucémicos. 2-5
La configuración de los genes IgVH permite dividir a la LLC-B en 2 subgrupos:
uno en el que estos genes no presentan mutaciones y que representa a una enfermedad
con una evolución agresiva y otro en el que los genes tienen mutaciones
y comprende casos con una enfermedad más estable, una evolución
lenta y probabilidades de mayor supervivencia. 1-3
Como dato adicional se ha señalado que el valor pronóstico
de la existencia o no de mutaciones en estos genes es independiente de los estadios
clínicos de la enfermedad y que la configuración expresada por
estos genes en los linfocitos leucémicos se mantiene sin variación
durante la evolución del proceso leucémico. 1,3,6,7
Sin embargo, este método de alta tecnología tiene el inconveniente
de que es muy laborioso y costoso, por lo que se realiza solamente en un número
muy limitado de laboratorios.
En relación con la expresión del CD38 en la LLC-B, los estudios
iniciales mostraron baja expresión de este marcador en la membrana de
los linfocitos leucémicos en aquellos casos que tenían mutaciones
en los genes IgVH, mientras que estaba aumentada en los que no presentaban mutaciones.
4,5 Ante esto, se planteó la posibilidad
de utilizar la determinación del CD38 como indicador pronóstico
en lugar del estudio más complicado de la configuración de los
genes IgVH. 4 Con posterioridad se observó
que la expresión del CD38 puede variar durante el curso evolutivo de
la LLC-B y además que en la tercera parte de los casos analizados el
CD38 había fallado en la predicción del estado mutacional de los
genes IgVH. 4,8,9 En trabajos más recientes
se ha planteado que aunque estos 2 marcadores no se correlacionan estrechamente,
pueden tomarse como indicadores independientes con un importante valor predictivo.
10 La determinación del CD38 es relativamente
simple y puede realizarse en muchos laboratorios mediante citometría
de flujo. Se ha señalado que su valor predictivo se incrementa si se
hace la determinación de su densidad antigénica atendiendo a su
capacidad de unión con el anticuerpo, y además que esta se correlaciona
bien con la fluorescencia media relativa, que es un parámetro simple
y barato que se puede obtener con la citometría de flujo. 10
Investigaciones también recientes han permitido identificar un nuevo
factor pronóstico en la LLC-B: la proteína ZAP-70, que es uno
de los miembros de la familia de proteínas tirosina cinasas (PTK) citosólicas
representada por ZAP-70 y Syk, y que son diferentes a las PTK de la familia
Src (relacionada con el sarcoma del virus de Rous).
La ZAP-70 es una proteína de 70 kDa con actividad tirosina cinasa, que
se asocia con la subunidad Z del receptor de las células T (RCT). Las
siglas que la representan provienen de su caracterización en inglés:
Zeta-associated protein-70 kDa. El otro miembro de esta familia es la
Syk, que es una proteína de 72 kDa que se purificó a partir del bazo
porcino. Su abreviatura procede del término con que se identificó
en inglés: Spleen tyrosine kinase. 11,12
En los linfocitos B, la Syk desempeña una importante función relacionada
con la transducción de señales dependientes de su receptor de
membrana.
La ZAP-70 se expresa normalmente en las células T y NK, mientras que
la Syk lo hace en los linfocitos B y raramente en otras células del sistema
hematopoyético. La ZAP-70 y la Syk tienen funciones prácticamente
equivalentes en los linfocitos T y B, respectivamente. En estas células
son elementos fundamentales para la ejecución de una cascada de señales
en la que intervienen diferentes pasos de fosforilación y desfosforilación
que activan otras proteínas cinasas, las cuales transfieren al núcleo
de la célula la información necesaria para la activación
del linfocito y el desarrollo de sus funciones efectoras. 13,14
Después que el RCT es estimulado por un antígeno, se activa un
sistema de PTK que induce la fosforilación de residuos de tirosina ubicados
en determinados sitios de la cadena Z, los que se convierten así en puntos
de unión con la ZAP-70. Mientras no se haya unido a la cadena Z, la ZAP-70
permanece inactiva. Después que se une con esta cadena, su activación
ocurre rápidamente, por la fosforilación de un residuo tirosina
presente en su estructura. Aunque todos los pasos en que interviene la ZAP-70
activada no están totalmente esclarecidos, se considera que ella es una
PTK clave en la fosforilación de diversas proteínas que le sirven
de substrato y que intervienen en la cascada de señales que se desencadena
por la estimulación del RCT. 12,13,15
Los linfocitos B normales no expresan la ZAP-70. Sin embargo, estudios genéticos
realizados en la LLC-B, con empleo de microrreordenamientos (microassays)
de ADN, mostraron un patrón característico en la expresión
de un pequeño número de genes, entre los que está el de
ZAP-70. 16 Se observó que las LLC-B
que no tenían mutaciones en los genes IgVH expresaban ZAP-70, lo que
no sucedió en los casos con mutaciones en los genes IgVH. Por lo tanto, se
planteó correlación entre la expresión de esta proteína
y el estado mutacional de estos genes, 14,16-18 aunque
esta correlación no es absoluta, pues se han comprobado casos con mutaciones
en los genes IgVH y alta expresión de la ZAP-70. Sin embargo, esto se
considera una situación excepcional, y por lo tanto, se acepta la expresión
de la ZAP-70 como un indicador adecuado del estado mutacional de los genes IgVH
y con un valor pronóstico similar en la LLC-B. 14
Al contrario de lo que se ha señalado en relación con la
expresión de CD38, la de la ZAP-70 se mantiene sin variación durante
todo el tiempo que dura la enfermedad, tal como ocurre con el estado mutacional
de los genes IgVH. 17
Se ha comprobado que la estimulación del receptor de las células
B en las LLC-B que expresan la ZAP-70, provoca una fosforilación de las
PTK citosólicas significativamente mayor que la que se obtiene en las
que no expresan ZAP-70. 14 Este hecho sugiere
que la expresión de esta proteína se asocia con un aumento de
la transducción de señales estimuladoras de los linfocitos B que
podría contribuir a la evolución más agresiva que pueden
tener las LLC-B sin mutaciones en los genes IgVH. 14,18,19
Más recientemente, el estudio de la expresión de la ZAP-70
se ha simplificado, y además de su determinación mediante reversotranscripción
con reacción en cadena de la polimerasa (RT-PCR), se puede realizar por
citometría de flujo y por inmunohistoquímica. 17,18,20
Estas nuevas posibilidades contribuyen a que la determinación
de la expresión de ZAP-70 se haga más factible en la práctica
clínica habitual, lo que proporciona un valioso indicador pronóstico
más simple que la caracterización del estado mutacional de los
genes IgVH.
In B-cell chronic lymphocytic leukemia (B-CLL), different prognostic factors have been presented to predict the course of the disease. Recently, there has been added a new prognostic factor determined by the expression of 70kDa protein that is associated with T-cell receptor zeta chain and known as ZAP-70. This protein does not express in normal B lymphocytes but it does in those of a B-CLL subgroup that do not have IgVH heavy chain variable-region gene mutations. Recent studies indicate that the expression of this protein in leukemic lymphocytes could contribute to a more aggressive course of B-cell chronic lymphocytic leukemia without IgVH gene mutations. Likewise, it has been pointed out that the determination of ZAP-70 can provide a simpler prognostic factor than the present characterization of the IgVH gene mutational state.
Key words: B-CLL, prognostic factors, CD38, IgVH genes, ZAP-70
Recibido: 2 de noviembre de 2004. Aprobado: 18 de noviembre de 2004.
Prof. Porfirio Hernández Ramírez. Instituto de Hematología
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