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Caduceo de las Ciencias Médicas

El Caduceo de la Medicina*

por el

Dr. Raimundo de Castro Bachiller*

El Caduceo y la vara poderosa
le infundió sueño.
Gabriel del Corral
In his hand
He took Caduceus, his snakie wand,
With which the damned ghosts he governoth,
And furies rules and Tartare tempereth.
Spenser, Mother Hub.
Tale, 1, 1292.
 
 
El nombre Caduceo, es una palabra derivada del término latino Caduceum que viene de cadere, caer, por la virtud que tenía de apaciguar las discordias, es decir, hacerlas decaer. A su vez esta palabra Caduceum se deriva por un simple cambio de letras del griego Kerukión (knipvketov, kapvketov, katov un báculo heráldico).

Fue aplicado el nombre pues, a una caña o vara divinatoria como insignia de autoridad, cualidad y oficio, emblema de la paz y la prosperidad, poder mediador entre los dioses y los hombres, porta-estandarte de todas las negociaciones.

Al evolucionar el tiempo, a través de las edades, como veremos en seguida, ya que el Caduceo podemos llevarlo en su origen a la más remota antigüedad desde que hay tradición humana, ha sufrido numerosas transformaciones en sus motivos de composición; pero al llegar al siglo IX de nuestra era se desprende del tronco común que sirvió hasta entonces como emblema o símbolo de los dioses, de la autoridad y del poder, primero, y de la paz y el comercio después, portado por embajadores y heraldos un nuevo Caduceo símbolo o emblema este último de la Medicina.

Tenemos pues hoy como vemos dos Caduceos, uno del comercio o tráfico entre las naciones y otro del ejercicio de la profesión médica o de las relaciones entre el médico y el paciente, que tuvieron su origen común. Advirtiendo que este último se ha subdividido en dos.

¿Cuál es el origen del Caduceo?

Por algún tiempo todo el mundo aceptó su origen en la Mitología griega como atributo del Dios Hermes llamado por los romanos Mercurio; pero los arqueólogos en sus interesantes y pacientes trabajos fueron sorprendidos al encontrar símbolos semejantes en pueblos que florecieron mucho antes que los griegos, así los señores Sarzec y Heuzey describen cierto vaso usado para libaciones, descubierto en Caldea y que tiene esculpido en una de sus aristas salientes la maza y dos serpientes enroscadas en él con una inscripción que dice: "A Nin-Ghih-Zi-Da su dios por la prolongación de su vida, Goudea, Parisi, de Sirpoula, consagra esta ofrenda". Este vaso pertenece a tres mil años a.n.e. y que según la autoridad del Dr. Baudouin tenemos la prueba de que "el Caduceo no es más que la representación simbólica, estilizada, artificial, de un asta sagrada erguida Achera o Árbol de la vida caldea, a lo largo del cual trepan las serpientes fecundantes" y es de notar este vaso consagrado a una divinidad que tenía un poder de orden médico: "la conservación de la salud para la prolongación de la vida".

Indagando han encontrado los arqueólogos Caduceos de épocas más remotas; tres bastones de mando en astas de reno descubiertas en las célebres excavaciones de las grutas de los Pirineos, algunos tenían esculpido la cabeza de serpiente y el célebre bastón de mando de San Miguel de Arudy más antiguo todavía, con cabeza de serpiente esculpida, muy típico. Todavía en época más prehistórica, en la Magdalena en Dordogne se han encontrado bastones de reno, no ya esculpidos sino grabados (Edad de la piedra tallada, treinta mil años a.n.e).

Sí sabemos que en la serpiente han visto sucesivamente los pueblos primitivos el símbolo de la cola de una de las constelaciones Polares, que han servido a los sacerdotes para establecer el meridiano celeste, que tiene por base la estrella Polar y que ha sido al menos en Oriente, al iniciarse la "edad del fuego", el símbolo del dios Sol, fecundante del Equinoccio de Primavera, símbolo a su vez de la vida y en Egipto la serpiente viene a ser el dios Phta-Ophi, que corresponde al Equinoccio de Otoño, símbolo de muerte.

Además, si con respecto al vástago del Caduceo en su inicio, el bastón de mando de los jefes y pastores primitivos representaban el meridiano celeste, el cetro del Equinoccio de Primavera, no puede extrañarnos y debe afirmarse que el origen del Caduceo médico actual no es más que el símbolo del culto estelosolar prehistórico, el más antiguo que se conoce o sea en la "edad de la piedra tallada".

 Figura
 

Fig. 2: Prof. Dr. Raimundo de Castro Bachiller (1878-1954) Máximo divulgador en Cuba de los caduceos y juramentos médicos

Si aceptamos este origen del Caduceo no nos será difícil llegar en su evolución a través de las edades de la humanidad, desde los tiempos pretéritos de la prehistoria hasta la época actual y sobre todo si en esta peregrinación tenemos presentes las sabias y acertadas palabras del señor Legrand, al interpretar sus variaciones de forma y significado. Hélas aquí: "su forma ha sufrido el sello que le ha impreso el genio o carácter de los pueblos que se lo han transmitido, su significado se ha perdido, ha sido aquel que sucesivamente le han atribuído los pueblos, que ignorantes del origen de estos símbolos, lo adoptaron y adaptaron a sus creencias y a sus costumbres. Lo que ha debido hacer la prodigiosa fortuna de esta insignia es el olvido o la ignorancia en que se estaba de su origen, el misterio de su significación".

Se dice que una rama fuerte que como defensa, ya que su mejor musculatura le obligaba a protegerse a sí mismo y proteger a su compañera, fue en sentido figurado unas de las primeras indumentarias del hombre primitivo en su vida nómada, como fue una rama más flexible, adornada de hojas o flores alrededor de su cuello, la que primero llevó la mujer, signo de su deseo de atracción.

Ya esto en sí significaba una superioridad del hombre sobre la mujer, puesto que la fuerza era la admiración y la grandeza de aquellos momentos, más tarde cuando el hombre se asoció para vivir reunidos en tribus, alguno tuvo que ser el jefe que ordenara y dirigiera, siendo por supuesto el más fuerte primero y el más sapiente después; pero ya hubo que distinguirlo y entonces fue la diferenciación de esta rama, vástago o tronco (origen del bastón o báculo) el que sirvió para ese objeto que ya podamos adivinarlo más grueso con un remate más voluminoso o doblado en forma de cayado apareciendo el primer báculo, como lo encontramos en los pastores jefes de rebaños, la primera propiedad casi del hombre.

En este camino pues, podemos concebir perfectamente que a medida que la religión, el arte, y más tarde la ciencia fueron siendo adquisiciones del hombre, éste fue modificando este signo, emblema o símbolo del poder y de la autoridad, llevando a él, el jefe, atributos bien religiosos, artísticos o de otra índole, que impresionando y deslumbrando a sus inferiores hicieran reconocer su superioridad, su trato con los dioses y el ser un puente entre éstos y ellos para su mejor salud y dicha.

Así vemos en la edad de la piedra tallada, treinta mil años antes de nuestra era, los bastones de astas de reno con serpientes grabadas, después en la edad de la piedra pulida, seis mil quinientos años antes de nuestra era, lo vemos esculpido para llegar entonces a la época caldea, tres mil años a.n.e., que marca ya una fecha determinada del Caduceo, puesto que sus líneas generales se conservarán definitivamente aunque sus motivos cambien, como lo vemos en el vaso de Goudea, ya descrito, y que será con el tiempo el Caduceo de Mercurio, y es de notar que en esta misma época era perfectamente conocido en México este símbolo que se le designaba con el nombre de signo astrológico de la serpiente, como se pueden ver en figuras de aquella época, culto de la serpiente todavía conservado por los indios en las orillas del Amazona, llamado Anaconda, y en Haití entre los negros los adeptos al Voudou y no en Cuba como señala Lenoury, citando a Livet, pues como dice Fernando Ortiz esta secta nunca vino a Cuba.

Época Egipcia, en ésta encontramos el mango de un cuchillo tallado en sílice que presentando de un lado una serie de animales estelares típicos y del otro un magnífico Caduceo constituido por dos serpientes y que desde el punto de vista médico representa las relaciones del Caduceo con los Astros y con la Cirugía, instrumento destinado a practicar la circuncisión ritual.

La época fenicia hace una pequeña distinción hasta ahora no vista y es que la cabeza de las serpientes desaparecen y un botón o puntas agudas las sustituyen, es decir, se estilizan las serpientes, y en Batna se encuentra por primera vez al lado de un Caduceo típico fenicio una maza con una serpiente enroscada, grabadas en una bandeja de plata. No es todavía la maza de Esculapio que queda reservada a los griegos para dotar al Dios de la Medicina.

 

Y por fin llegamos a la época grecoromana conocida por todos y de donde han querido empezar la historia del Caduceo, desconociendo sus etapas primitivas, sobre todo la caldea, la egipcia y la fenicia, tan importantes y que esta última gracias al comercio de un pueblo emprendedor y poseedor de numerosas colonias lo propagaron rápida y extensamente como se han encontrado en Cartago y Sicilia.

En el período griego la evolución del Caduceo da por resultado el que aparezcan dos Caduceos de tipo distinto, cada uno evoluciona a su modo en la forma, uno más acentuado que el otro; pero ambos conservan su significación y se le dan como atributos a las divinidades paganas de las cuales vienen a ser un símbolo característico y así los encontramos en las manos de Hermes-Mercurio, de Baco, Ceres, Venus, Hércules, de la Felicidad, la Paz, la Concordia, etc., etc., significando una síntesis de sus poderes.

El primero que será desde luego el atributo de Hermes-Mercurio que sigue el tipo caldeo y fenicio, cambiando muy poco, viene a ser el emblema por excelencia del comercio. Muy rudimentario al principio, ya que los artistas no reconocen las serpientes estilizadas de los fenicios, y se convierte en un simple bastón sin ornamentos, donde la cabeza nudosa da nacimiento a dos ramas que bifurcándose se enroscan para aproximarse en sus extremidades. Pero poco a poco y a medida que el arte progresa, reaparecen las dos serpientes, primero la cabeza y luego completas, a las cuales se le agregarán las dos alas en la parte superior de la vara de laurel o de olivo, característico de la época grecoromana, exactamente igual a como ha llegado a nuestra época.

Al lado de este Caduceo evoluciona el otro, distinto en su imagen y en su significación: El Caduceo de Esculapio (aparece en el siglo IX, a.n.e, la época de Apolo, que no es otro que el dios del Equinoccio de Primavera del culto estelosolar), es un tronco o maza de cabeza nudosa donde se enrosca una serpiente que exterioriza la cabeza y queda separada y erguida.

No es absolutamente nuevo el símbolo, recordemos la bandeja de Batna, la diferencia es que la serpiente única se exterioriza al salir de la base de la maza y la extremidad nudosa de ésta está para arriba y por lo tanto para el Dr. Baudouin no es más que "el Tronco del Arbol de la Vida Caldea" de que hemos hablado ya. Si unimos esta opinión a la de Maury en su "Historia de las Religiones de la Grecia Antigua", cuando señala el hecho curioso de que Esculapio es a veces adorado bajo la figura de una serpiente nutrida en su santuario en Epidauro, a diferencia de los otros dioses griegos que no han sido representados jamás en forma de animales, con lazos que unen el Caduceo de Esculapio a los fenicios y caldeos.

Ahora bien, este Caduceo de Esculapio posteriormente se ha ido transformando al recibir la influencia de las costumbres y las creencias del hombre, entre ellas la magia y el sortilegio que tanto papel jugó en los primeros médicos, en su práctica oculta de taumaturgos y que al separarse del estado sacerdotal tuvieron que valerse de otras insignias distintas; pero al mismo tiempo necesarias a la mente de los antiguos, y he aquí que el bastón ritual prehistórico se ha transformado en una fina vara (el Tirso de Baco) rematada por un seudo espejo que para algunos no es tal, ni tampoco una piña, ni una manzana, sino un ramo de uvas estilizado, con la famosa serpiente, fiel compañera de Esculapio, enroscada en la vara y todo rodeado de dos palmas cada una de naturaleza diferente, la de la izquierda es una rama de laurel con seis hojas y cuatro botones de flor y la de la derecha una rama de roble con tres hojas y tres bellotas. Quedando ya éste como el Caduceo definitivo de la Medicina en la actualidad.
Veamos ahora la interpretación que se ha dado y se da a cada uno de estos componentes de los Caduceos de la época grecoromana hasta la actualidad.
En la Mitología, según la fábula de Ovidio, el Caduceo fue una varilla con incrustaciones de oro, con la cual Apolo exilado de la tierra había guardado los rebaños del rey Admete de Tesalia, fue regalada por Apolo a Mercurio para terminar una disputa entre ambos, cuando éste le dio al primero la lira de siete cuerdas que había inventado, y se dice que al encontrar en Arcadia o en el monte Citerón, Mercurio, dos serpientes que peleaban, arrojó en medio de ellas su varilla para separarlas y vió como sin hacerse ningún daño se enroscaban y entrelazaban alrededor de la vara, de manera que la parte más alta de sus cuerpos formaba un arco, quedando sus cabezas separadas frente a frente sin demostrar ninguna señal de enemistad. Para otros estas serpientes son Rea y Júpiter.

No es de extrañar que después de ésto Mercurio se sirviera de él para sus funciones, ya que él era el intermediario entre los dioses y los hombres y por medio de esta vara, con poder maravilloso, adormecía y despertaba a los mortales, atraía a ellos las almas de los fallecidos o las conducía a la morada de los muertos o al infierno, abogaba en su favor, sujetaba los vientos y disipaba las nubes, convertía en oro cuanto tocaba y parece ser un símbolo de la abundancia y de la riqueza mineral, análoga dice Decharme a la vara mágica de las leyendas germánicas, en contraposición del cuerno de la abundancia para la vegetación. Era pues esta vara, en poder de Mercurio, el talismán con que transformaba las tinieblas en luz, siendo su presencia para el hombre, fuente de toda prosperidad y beneficio.
Llevada por una matrona simboliza la felicidad, la paz, la concordia, la seguridad, la fortuna, etc.
Por consecuencia de todo esto los griegos hicieron de este emblema el sello distintivo de los heraldos y embajadores, asegurando la inviolabilidad de los encargados de misiones pacíficas y los Suplicantes al atravesar tierras de sus enemigos la portaban.
En la Edad Media el rey de armas y los heraldos la llevaban en las grandes ceremonias. Por último el Caduceo entró en el lasón, es uno de los componentes del escudo.
Podemos decir que los artistas en su fecunda imaginación y los poetas en sus elucubraciones y fantasías según los tiempos fueron avanzando compusieron este Caduceo y lo desdoblaron, lo hicieron y lo rehicieron a su capricho, dándole a cada parte diversos significados. Así en su tipo primitivo es una vara de olivo que los romanos solían reemplazarla por una simple rama
e verbena. Otras veces esta rama de laurel o de olivo de cabeza nudosa, se bifurca en dos, que se encorvan para juntar sus extremos, estas ramas ya más artísticamente, se cambian por las dos serpientes y en la parte superior se colocan dos alas, símbolos que Mercurio quiso poner para indicar la actividad, la diligencia y la rapidez en el ejercicio de sus funciones. Quedó de este modo formado definitivamente el Caduceo del dios del Comercio, ya que Mercurio es su dios para los romanos.

Entre los griegos lo encontramos en sentido figurado como báculo heráldico representado por una caña entrelazada con hilos de lana; en la Edad Media se le dió la forma de un bastón cubierto de terciopelo flordelisado. Y en toda probabilidad el cetro de los Reyes, la vara del Alcalde, el báculo de los Obispos, el bastón de Mariscal, los bastones de caña con puño de oro, en los cuales aparecían a veces distintos grabados con cordones entrelazados en su parte superior y dos borlas con los colores de la Facultad respectiva, que se les daba a los doctores y que los médicos, hasta muy cerca de mediada la centuria xix usaron invariablemente, los que de igual forma usaban los magistrados y jueces coloniales en nuestro país, la vara del director de orquesta (de marfil o plata) la del prestidigitador y aún el palo mecongo de los ñáñigos cubierto de piel de chivo y rematado en un gallo plateado y a veces con hilos entrelazados, deben tener el mismo origen de divinidad, de poder y de mediación.

La diosa Higea, hija de Esculapio, diosa de la salud, se ha representado junto a un tronco de árbol (bastón) en que se enroscaba una serpiente que viene a comer o a vomitar un veneno en un plato que la diosa le presenta, significando el dominio del veneno para fines terapéuticos, o el manejo del antídoto, y con toda probabilidad de aquí surgió el Caduceo o símbolo de la farmacia, que lo vemos hoy representado por una serpiente enroscada en el alto pie de una copa y la cabeza en el recipiente de la misma, en actitud de beber, habiendo desaparecido la diosa y su bastón.

Para algunos, a nuestro juicio sin base suficiente, según vemos de lo expuesto y que todavía quieren mantener el Caduceo típico de Mercurio como emblema de la Medicina, dicen que las alas están presentes porque Mercurio no es más que Hermes, dios egipcio adoptado por los griegos, el tres veces grande, inventor fabuloso de la Alquimia, ciencia médica por excelencia, y que siempre tiene entre sus atribuciones llevar pileus o casco con alas y que entonces estaría representada la vieja máxima médica "Curare tuto, cito et jacunde" que significaría:

Curare - curar.

tuto - todo: el bastón - poder

cito - pronto: las alas - celeridad

et jacunde - placenteramente: la serpiente - juicio, tino.

Para otros las alas representan sin duda a los médicos que al dispersarse el Colegio de Pitágoras en Samos, no escogieron residencia fija y se trasladaban de un país a otro, eran los periodentos o ambulantes.

Figura 3
Fig. 3 El Caduceo y la Vara de Esculapio se originaron en el Árbol de la Vida, que significaba sabiduría e inmortalidad. Posteriormente las serpientes reemplazaron a los frutos del árbol. La figura representa una palmera de Egipto, 2 000 años a.n.e.

Ahora, sentado que el Caduceo de Esculapio no es el Caduceo Médico actual y que aquel ha quedado como símbolo de Esculapio, padre o dios de la Medicina, hijo de Apolo y padre de Hipócrates, y el actual que pasamos a analizar es el que hoy representa el ejercicio de la Medicina, adoptado por el ejército francés entre sus oficiales de Sanidad. Como hecho curioso señalaremos que el Caduceo de Mercurio típico se vé todavía en el uniforme de los ujieres de la Facultad de Medicina de París, parece que la Medicina lo ha relegado a esas funciones.

La Maza de Esculapio o sea su bastón dió nacimiento a todo el Caduceo, naturalmente derivado del de Mercurio. Estando Esculapio en casa de Glaucus, que se encontraba peligrosamente enfermo, vió venir una serpiente a enroscarse en su bastón y la mató; pero entonces aparece otra que con una hierba que traía en su garganta volvió a la vida a la primera, y entonces él aprendió a conocer la hierba que resucitaba a los muertos. Símbolo de la muerte vencida por Esculapio. Para otros la serpiente al cambiar a menudo su piel quiere decir símbolo de rejuvenecimiento. Animal profético y los encantadores alejaban las enfermedades. Otros sostienen que la serpiente es símbolo de poder.

Para Baudouin el bastón de Esculapio no es más que el Arbol de la Vida Caldea como ya hemos visto, donde ha desaparecido una serpiente por atrofia y es lógico colocar el árbol de la vida en manos del dios de la Medicina. Estas serpientes indican sabiduría, prudencia, signo divino en las figuras cabalísticas, augurios, carácter sagrado.

En la edad de hierro toma un significado de Sol de la fecundación por su semejanza con la verga del hombre y de los animales, símbolo de la vida misma.

La vara, símbolo del poder, se ha afinado toda para convertirse en el Tirso de Baco que usaban los gentiles en los sacrificios a Baco, era enramada cubierta de hojas de parra y hiedra. Emblema del poder mágico, de autoridad de jefe, de bienes, cetro de Reyes, del centurión romano, atributo de los mariscales, de los guardas del rebaño. Atributo divino de los encantadores, de las brujas, de las hadas, de los prestidigitadores, de los descubridores.

Coronada la vara por algo que para unos es una piña otros un racimo de uvas estilizado.
El vino produciendo la embriaguez, utilizado con fin profético y adivinador en vaticinios oníricos, en las prácticas misteriosas de los taumaturgos y en terapéutica como medicamento preciado, y la vid, árbol que procura la vida y el amor.

La estilización de este remate de la vara para algunos ha llegado parecer un espejo en óvalo de tipo galo-romano, rodeado de bolas decorativas.

Por el contrario otros admiten que ya hoy el espejo ha sido aceptado modernamente porque en Egipto el espejo era mágico y al tomar un débil narcótico, en el espejo se ven rasgos de seres sobrenaturales observando los reflejos luminosos.

El roble, árbol sagrado en la Galia y en Grecia; las sacerdotisas especializadas en este oficio interpretaban el ruido del viento al batir las hojas del árbol en el bosque.

El laurel.- Las propiedades ligeramente narcóticas de sus hojas se empleaba por la Pitonisa para provocar sus divagaciones.

Podemos concluir diciendo que el Caduceo Médico actual tiene por origen el culto Estelo-Solar prehistórico, el más antiguo que conocemos, época de la edad de piedra, del cual es un símbolo, y que sobre esa base se confeccionó, para responder a la aspiración de los primeros médicos taumaturgos que lo empleaban para significar al pueblo la ocupación a que se entregaban, evitando por este medio emplear los emblemas religiosos que estaban reservados a los sacerdotes de los cuales se habían independizado.

Así estos prácticos decían al pueblo con el Caduceo: "Aquí se emplea la adivinación por los mismos medios usados en los santuarios, el mago cuyo Caduceo ven aquí por medios misteriosos con su varilla mágica, desarrolla un poder oculto, sobrenatural, puede disciplinar y dominar sus antojos, puede levantar el velo del porvenir y hacer leer en el espejo los acontecimientos que se cumplirán, puede predecir aún también los augurios de vuestra elección. El roble de Zeus Durmiente, el laurel de Apolo el Délfico, el vino de Dionisio de Tracia, el rito secreto de la serpiente y la magia negra le dan las palabras que conjuran la suerte y los medios para curar las enfermedades".

BIBLIOGRAFÍA

  1. Novísimo Diccionario de la Lengua Castellana (Tomado de la Real Academia).
  2. The Century Dictionary and Cyclopedia.
  3. . Dictionnaire Francais Ilustré et Encyclopédie Universelle.
  4. Diccionario Enciclopédico Hispano-Americano.
  5. Webster´s Unabridged Dictionary.
  6. Napoleón Landais "Grand Dictionnaire Général et Grammatical des Dictionnaires Francais".
  7. Bouillet "Dictionnaire des Sciences, Lettres et Arts".
  8. Thèse pour le Doctorat en Médecine. Diplome d´n Etat, présentée par Lenoury Louis, Né à Paris, le 7 Mars 1899 "Le Caducée au cours des Ages. Symbolisme religieux. Types divers de cet embleme". President M. le Professeur Ménétrier (Histoire de la Médecine et de la Chirurgie), Paris, 1925.*

ESTA TESIS TIENE LA SIGUIENTE BIBLIOGRAFÍA

  1. M. Boigey: On confond le caducée de Mercure et le bâten serpentaire d´Esculape. (Presse Médicale, 9 Février, 1924).
  2. M. le Dr. Marcel Baudouin: La Préhistoire du caducée. La Médecine internationale, année 1917, Nos. 9, 11, 12; année 1913, Nos. 3 et 4.
  3. M. le Dr. Louis Livet: Le caducée ésctérique. (Bulletin de la Société d´Histoire de la Médecine, année 1922, pag. 127, No. Mars-Avril).
  4. M. le Dr. Raymond Neveu. (Bulletin de la Société d/Histoire de la Médecine): Le culte d´Esculape en Silice, page 284, année 1910; Note sur quelques statues d/Esculape, d´Hygie, qui sont au Palais des Doges à Venise, page 340, année 1909, et au Musée du Vatican, page 429, année 1912; Le culte d´Esculape dans les iles de la mer Egée, année 1921, page 189.
  5. M. le Dr. Noury: Le culte d´Esculape en Grèce antique. (Bibliothèque Ste. Geneviéve, H 4. Supp. 198 omnium 48,270).
  6. Maury: Histoire des religions de la Gréce antique (Z Z 80, 3 28 bis Ste. Geneviève 1268-1270).
  7. Jacobi: Dictionnaire mythologique universel. (H 548 supp. Ste. Geneviéve).
  8. Preller: Mythologie romaine. (Ste. Geneviève 1918 supp.).
  9. Chipiez et Perret: Histoire de l/Art. (Z Z 40. Supp. 300, Ste. Geneviève).
  10. Daremberg et Saglie: Dictionnaire de antiquités grecque et romaine. (Ste. Geneviève 40. Z Z 73 supp.)
  11. La Grande Encyclopédie de MM. Berthelot, Hahn, Laissant, Levasseur, Marion. L´Encyclopédie.
  12. Les colletions artistiques de la Faculté de Médecine de Paris. (Mason, Editeur).
  13. De Sarzec et Heuzey: Découvertes en Chaldée.

  14. J. de Morgan: Recherches sur les origines de l/Egypte: Age de la Pierre.

    *La razón que me ha llevado a hacer este trabajo fue mi afición a los estudios mitológicos e históricos y por entender que si se quieren guardar tradiciones a las cuales soy también aficionado, deben guardarse siguiéndolas estrictamente y no desfigurándolas con lo cual pierden su carácter y a mi juicio su objeto todo, como ha sucedido por ejemplo, con el emblema de los antiguos flebotomianos o sangradores que como se sabe eran los barberos, y el emblema consistía en tres franjas, roja, azul y blanca; indicando la roja, la sangre arterial; la azul, la sangre venosa y la blanca indicaba: "sangrar a blanco" como se decía, aunque para otros se refería a la linfa. Hoy vemos que los barberos la han seguido usando; pero que rápidamente se va desvirtuando, pues en la ignorancia de su significado, diariamente vemos que cada cual usa una serie de franjas en que los colores todos se emplean buscando muchos los más llamativos, el negro, el verde, etc.
    Siquiera el emblema de los empeñistas se ha perdido en muchos lugares sin tergiversarlo, sólo en ciertos sitios de Europa y algunos de los Estados Unidos hemos visto a la puerta de sus comercios las tres bolas doradas que significan las tres bolas de oro que tenía el escudo de los Médicis que fueron los primeros prestamistas que hubo.
    El Emblema o Caduceo de la Medicina actual es pues según vemos por el trabajo que precede: una vara en la cual está enroscada una serpiente, la vara está rematada por un pseudo espejo en óvalo alargado, adornado con bolas decorativas y el todo rodeado de dos palmas, cada una de naturaleza diferente, la de la izquierda es una rama de laurel con seis hojas y cuatro botones de flor y la de la derecha una rama de roble con tres hojas y tres bellotas; tal cual puede verse en la figura que acompaña y que dice así: "Caduceo actual de la Medicina".

    Calle B No. 150, Vedado.
    Habana, 12 de Diciembre de 1932.

    * Vida nueva. Año VII (2a Epoca) 31(1):45-60. La Habana. Enero 15 de 1933.

** Profesor Titular de Medicina Legal y Toxicología de la Universidad de La Habana (1902-1954)
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