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Prólogo

El haber sido alumno del profesor Manuel I. Monteros Valdivieso en la cátedra de Histología Normal y Embriología de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana me permitió, desde muy joven, conocer su talento extraordinario y sus magníficas cualidades docentes. Años más tarde, como su amigo y admirador, pude estudiar a fondo su obra científica e historiográfica, tanto la publicada en Cuba hasta entonces, como parte de la que se ha mantenido inédita.

Cuando ocurrió su lamentable fallecimiento me encontraba en ejercicio de la carrera de medicina en la tantas veces heroica ciudad de Bayamo, antigua provincia de Oriente, como director del Hospital Regional "Carlos Manuel de Céspedes" y en la reunión científica más próxima a dicho acontecimiento pronuncié unas palabras en homenaje al gran científico e intelectual que nuestra patria y Ecuador acababan de perder.

En 1974 al revitalizarse la Sociedad Cubana de Historia de la Medicina, de la que él había sido uno de sus miembros fundadores, propuse rendir homenaje a varios de sus más destacados iniciadores desaparecidos, entre ellos al profesor Monteros Valdivieso. Esta proposición que fue recibida con gran simpatía, por una u otras razones nunca se pudo llevar a cabo.

Muchos años después, en 1998, con motivo de uno de sus viajes a Cuba de esa gran personalidad médica y política del Ecuador, Dr. Gregorio, profesor Rodrigo Fierro-Benítez, presidente de la Sociedad Ecuatoriana de Historia de la Medicina, en una sesión científica en la sede en La Habana de la OPS y la OMS en que compartí la tribuna con dicho maestro de historiadores médicos latinoamericanos, tuve la oportunidad de leer mi conferencia "Manuel I. Monteros Valdivieso (1904-1970), un científico ecuatoriano en Cuba", en la que expuse mis criterios sobre la obra científica e intelectual del cubano ecuatoriano.

Invitado en octubre de 1999 por el doctor Patricio Yepez, jefe de la Representación en Cuba de la OPS-OMS, para dictar una serie de conferencias sobre historia de la enseñanza de la medicina y de la salud pública en Cuba en diferentes instituciones culturales y universidades de Ecuador, pude leer versiones de mi conferencia sobre el profesor Monteros en la Casa de la Cultura Ecuatoriana, Núcleo de Quito; en la Facultad de Medicina de la Universidad Central del Ecuador, Quito y en la Sociedad Ecuatoriana de Historia de la Medicina, Núcleo de Azuay, Cuenca.

Recuerdo que en la Casa de la Cultura Ecuatoriana, Núcleo de Quito, por cierto situada muy cerca del lugar donde fuera asesinado el patricio Eloy Alfaro, en su anfiteatro "Bejamín Carrión" también hicieron uso de la palabra, en una noche que nunca olvidaré, los doctores Fierro-Benítez; Stalin Alvear Alvear, presidente de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, Núcleo de Loja y César Augusto Ayora, anciano venerable, presidente de la Fundación Cultural " Manuel Ygnacio Monteros Valdivieso" y amigo entrañable desde la infancia de nuestro ilustre maestro. Esa noche se develó un retrato del profesor Monteros en la Galería de Figuras Ilustres de la Cultura Ecuatoriana en la ya citada institución quiteña.

En la Facultad de Medicina de la Universidad Central del Ecuador tuve el honor de ser presentado por el profesor Antonio Crespo, director del Museo de Historia de la Medicina de Quito y ante la Sociedad Ecuatoriana de Historia de la Medicina, Núcleo de Azuay, Cuenca, por el profesor César Hermida Piedra, una de las grandes figuras de la historiografía médica en América Latina.

Como estoy seguro que los médicos cubanos estamos en deuda con el recuerdo del profesor Monteros Valdivieso he decidido incluir en nuestra colección monográfica Cuadernos de Historia de Salud Pública uno dedicado al maestro cubano-ecuatoriano con el número 89 y el título Estudios sobre el doctor Eugenio Espejo.

El prócer quiteño, de proyección continental, Francisco Javier Eugenio de la Santa Cruz Espejo y Aldaz constituyó una verdadera obsesión intelectual para el profesor Monteros y a su estudio dedicó lo más importante de su obra historiográfica. Toda esa inmensa labor intelectual dio como fruto un libro, inédito aún, con el título "Eugenio Espejo (Chúzhig). El Sabio Indio Médico Ecuatoriano (Estudio Biográfico)", cuyo volumen, según el doctor Fausto Aguirre que ha podido revisar el original, alcanza las mil veintiséis páginas. Dicha obra en toda su extensión fue escrita en La Habana, aunque pienso como su sobrino el doctor José María Monteros Molina que la inmensa mayoría de la bibliografía y la documentación utilizada para su confección fue traída de (o consultada en) Ecuador.

El cuaderno lo dividimos en dos partes, una primera con el título "Estudios sobre el doctor Eugenio Espejo", similar al del Cuaderno, en las que agrupamos seis ensayos sobre el sabio médico ecuatoriano, tres de ellos los capítulos IV, V y XII de la obra inédita con los títulos, respectivamente, de: "Eugenio Espejo, monitor de libertades amerindias", "Eugenio Espejo, su humanismo y humanitarismo" y "Eugenio Espejo, bacteriólogo". Los dos primeros fueron tomados del libro " Manuel Ygnacio Monteros Valdivieso. 1904-1970", Loja, 1995, compilado por el doctor José María Monteros Molina, que me fuera obsequiado por el doctor César Augusto Ayora y el último publicado en la revista Mediodía, de Loja (1963), facilitado por el profesor Andrés Dobale Borjás, del Departamento de Histología Normal y Embriología del Instituto de Ciencias Básicas y Preclínicas "Victoria de Girón" de La Habana.

Los demás ensayos que integran la primera parte lo son: "Eugenio Espejo y su historia de las viruelas" (1958), trabajo de ingreso en la Sociedad Cubana de Historia de la Medicina; "Eugenio Espejo, propulsor de la medicina en el Ecuador Colonial", publicado en el volumen "Ensayos científicos en memoria de Tomás Romay", La Habana, 1968, compilado y editado por el doctor José López Sánchez y "Eugenio Espejo, médico colonial quiteño", aparecido en la Revista Médica Cubana (1959).

La segunda parte con el título "Otros ensayos del profesor Manuel I. Monteros Valdivieso", la componen los estudios: "Vicente Rocafuerte y su extraviado "Rasgo imparcial", que vio la luz en Revista del Colegio Nacional Vicente Rocafuerte, de la ciudad de Guayaquil, facilitado también por el profesor Dobale Borjás y su magnífica "Monografía del microscopio" publicada en la revista Bohemia de La Habana (1950).

Las dos partes van precedidas por mi conferencia "Manuel I. Monteros Valdivieso (1904-1970), un científico ecuatoriano en Cuba", mantenida inédita hasta estos momentos.

Con el presente número Cuadernos de Historia de la Salud Pública ayuda, en parte, a saldar la cuenta que tiene contraída la medicina cubana con el recuerdo del profesor Monteros Valdivieso.

Dr. Gregorio Delgado García
Director de Cuadernos de Historia de la Salud Pública
La Habana, septiembre del 2000

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