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El doctor Ramón Emeterio Betances, higienista social*

Introducción

El doctor Ramón Emeterio Betances y Alacán (1827-1898), Padre de la Patria puertorriqueña, cuya obra política y cultural desborda los límites del pseudónimo que siempre usó, "El Antillano", para hacerlo latinoamericano y universal, ha sido ampliamente estudiada en sus diversas facetas, pero quizá la que menos lo ha sido es la que desarrolló en el campo de las ciencias médicas y sobre todo su proyección social en la etapa en que vivió en Puerto Rico de 1855, cuando regresó graduado de médico en París, hasta 1867 en que fue desterrado por sus actividades independentistas, para no volver jamás a su patria.1

Como historiador médico quiero destacar este aspecto en la presente breve ponencia y ningún evento científico mejor para exponerla que la Tercera Conferencia Científica Internacional Betances- Martí que se celebra en nuestro Centro de Estudios Martianos.

Inicio y desarrollo de la higiene social

Como consecuencia de la revolución industrial la navegación alcanza a partir del siglo XVIII un desarrollo sin paralelos que si bien intensifica el comercio entre todos los continentes, convierte las enfermedades infectocontagiosas epidémicas aisladas en verdaderas pandemias, lo que será el punto de partida de una nueva proyección social de la medicina y la creación de sistemas nacionales y organismos internacionales de salud para combatirlas.2

No se hará esperar la aparición de obras científicas donde se expongan el desarrollo de esta corriente médica y aparezcan conceptos como los de policía médica, que es la organización de la salud pública, de higiene social y de medicina social. La primera de estas obras lo será Consideraciones acerca de la utilidad y necesidad de un reglamento para la policía médica de un Estado (1764) del médico alemán Wolfgang Thomas Rau que inicia un movimiento en su país que tendrá su culminación en la monumental obra de Johann Peter Frank (1745-1821) Un sistema completo de policía médica cuyos ocho tomos aparecerán entre 1779 y algo después de 1821, año en que fallece su autor.

En estas obras se propone al Estado una serie de acciones encaminadas a la protección de la salud pública que, partiendo del análisis demográfico, comprende medidas legislativas de beneficio a la mujer embarazada, los problemas de salud del niño, la protección de los accidentados, el control de las enfermedades transmisibles, la organización de hospitales y otras.

Son iniciadores de estas ideas en Inglaterra William Petty (1623-1687), en Italia Bernardino Ramazzini (1633-1714) y en Francia la revolución burguesa dará un fuerte impulso a dichas propuestas al implantar un sistema nacional de asistencia social que incluía la atención médica. Ya en el siglo XIX en la propia Francia Joane A. Rochoux introduce el término "higiene social" para identificar la separación entre la higiene individual y la pública y en 1849 Jules R. Guérin (1801-1886) introduce el de "medicina social" que compendiaba los conceptos de fisiología, patología, higiene y terapéutica social.3,4 y 5

Tempranamente llegarán estas ideas a la enseñanza de la medicina europea y serán imprescindibles en los planes de estudio de las facultades de medicina en las universidades francesas, cuando Betances matricula en la Sorbonna de París, en 1847, la carrera de medicina.

Fig.5. Dr. Ramón E. Betances Alacán (1827-1898).

 

El doctor Betances, higienista social

De formación cultural francesa, pues había recibido la enseñanza secundaria o preuniversitaria en la ciudad de Toulousse con notable aprovechamiento, comienza Betances sus estudios médicos en un París que sería conmovido un año después por la acción revolucionaria que trataría de reinstaurar la república.

En la Facultad de Medicina va a disfrutar de una enseñanza, que en las ciencias básicas y clínicas, le ha dado prestigio a la medicina francesa desde el siglo XVIII hasta el presente. Son sus profesores entre otras eminencias: Charles A. Wurtz (1817-1884) en Química Orgánica y Mineral; Apollinaire Bouchardat (1806-1886) en Higiene; Jean Cruveilhier (1791-1874) en Anatomía Patológica; Joseph F. Malgaigne (1806-1865) en Operaciones e Instrumental; Jean B. Bouillaud (1796-1881), Armand Trousseau (1801-1867) y Alfred A. Velpeau (1795-1867) en Clínica Médica; Auguste Nelaton (1807-1873) en Clínica Quirúrgica y Paul Dubois (1795-1871) en Clínica de Partos.6

En 1853 se gradúa de Doctor en Medicina con una tesis sobre "Las causas del aborto", donde no solo deja ver su preparación científica sino también su preocupación por la implicación social del tema. La tesis se publica en la capital gala dos años más tarde ("Des Causes de L'Avortement". Imprimeur de la Faculté de Mèdicine. París, 1855) y ese tiempo lo pasa como externo de los hospitales para consolidar sus conocimientos teóricos y su práctica junto a la cama del enfermo.7

En 1855 regresa a Puerto Rico convertido en un médico de sólida formación clínica integral imbuido de las más modernas ideas de la medicina social de su época, lo que muy pronto tendrá oportunidad de aplicar en la práctica de su profesión.

Se instala en la ciudad de Mayagüez, capital del distrito al que pertenece el municipio de Cabo Rojo, en cuyo poblado cabecera del mismo nombre, había nacido el 8 de abril de 1827. Su arribo va a ser verdaderamente providencial pues ese año llega a la Isla una de las enfermedades epidémicas que el desarrollo del comercio, por la navegación a vapor, había convertido en terribles pandemias: el cólera morbo asiático.

En la segunda de estas pandemias (1829-1850) el cólera había entrado por primera vez a Europa y América; en la tercera (1853-1860) lo había hecho nuevamente a América8 y de noviembre de 1855 a noviembre de 1856 azotó tan violentamente la población puertorriqueña que causó más de 30,000 víctimas, según el eminente historiador médico español doctor Francisco Guerra (1916), de la Universidad de Alcalá de Henares, basándose en información del historiador médico puertorriqueño licenciado Cayetano Coll y Toste (1850-1930).9

El doctor Betances que había estudiado la enfermedad clínicamente con sus profesores de París, pues todavía se desconocía la causa y el mecanismo de transmisión, tuvo la oportunidad de asistir abnegadamente cientos de enfermos y para ello fundó y dirigió el Hospital de San Antonio en Mayagüez, pero no con la concepción de institución de caridad bajo el control de la Iglesia, sino con la más moderna de beneficencia pública regida por el gobierno civil y donde sin limitación alguna se llevara a cabo la más moderna práctica médica.

Controlada la epidemia, su labor le había ganado el mayor reconocimiento de sus compatriotas, pudo a finales de 1856 revalidar su título francés ante la Real Subdelegación de Medicina, Cirugía y Farmacia en San Juan, dependiente de la Real Junta Superior de Medicina y Cirugía del Reino.10 Muchos años más tarde daría a la imprenta sus experiencias sobre esta enfermedad: "El cólera. Historia, medidas profilácticas, síntomas y tratamientos", París, 1890. Pero su propia práctica médica y sus inquietudes políticas, ya francamente independentistas, le habían hecho ver que no solo bastaba con curar a los esclavos y a los pobres, lo que le ganó el sobrenombre de "el padre de los pobres y de los negros" sino que había que luchar por cambiar su condición social, para lo cual fundó una sociedad secreta abolicionista y de su propio dinero pagaba para que niños de madres esclavas nacieran libres.

Por estas actividades se vio obligado a emigrar nuevamente a París, aunque por poco tiempo y es allí que en 1863 ante la Academia de Medicina presenta su estudio "Elefantiasis de los árabes" y en la Sociedad de Cirugía en 1864 su memoria "De la Osqueotomía".11

De regreso a Puerto Rico continúa su ejercicio médico principalmente en el Hospital de Mayagüez con un marcado acento higiénico social y por sus actividades independentistas sufre nuevamente el destierro a partir de 1867 pero ya de una manera definitiva, para después de pasar por varios países antillanos instalarse en 1872 en París, donde sin interrumpir su extraordinaria labor a favor de la independencia de Puerto Rico y Cuba, desarrollar una increíble y brillante obra médica que incluye publicaciones sobre higiene pública, - son de destacarse sus cinco artículos sobre "Viruelas y Vacuna"-, medicina tropical- entre éstas no podemos dejar de citar sus tratamientos originales de las disenterías, fiebre tifoidea y tétanos-, es felicitado por eminente profesor francés por su tratamiento de las neumonías y no lo son menos importantes sus técnicas para la uretrotomía.11,12

Su asidua colaboración con las sociedades médicas de París, que le ganó la Legión de Honor del Gobierno francés, no le impidió mantener una continua correspondencia científica con las corporaciones médicas de Hispanoamérica hasta su fallecimiento ocurrido en Neully, cerca de París, el 16 de septiembre de 1898.13,14

Consideración final

Es muy importante recopilar la obra científica total del doctor Ramón Emeterio Betances y Alacán y darla a conocer en toda su magnitud, para poder comprender integralmente la personalidad política y cultural de quien fue, sin lugar a dudas, uno de los médicos latinoamericanos más eminentes del siglo XIX.

Referencias bibliográficas

  1. Delgado García G. Betances, médico y revolucionario. Patria. La Habana, 1975;31(12):1-2.
  2. Delgado García G. Conferencias de historia de la administración de salud pública en Cuba. Ed. Cien. Med. La Habana,1996.
  3. Lesky E. Medicina Social. Estudios y testimonios históricos. Col. Textos Clásicos Españoles de la Salud Pública, Madrid, 1984.
  4. Rojas Ochoa F. Acerca de la historia de la protección de la salud de la población. Edición provisional. Inst. Sup. Cien. Med. Habana. La Habana, 1988.
  5. Rosen GA .History of Public Health. M.D. Publications, Inc. New York,1958.
  6. Guerra F. Historia de la Medicina. Ed. Norma, S A. Madrid,1989.
  7. Luz León J. de la. La Diplomacia en la manigua: Betances. Ed. Lex. La Habana, 1947.
  8. Delgado García G. El cólera morbo asiático en Cuba y otros ensayos. Ed. Ciencias Médicas. La Habana, 1993.
  9. Guerra F. Epidemiología Americana y Filipina. 1492-1898. Ministerio de Sanidad y Consumo. Madrid, 1999.
  10. Guerra F. El médico político. Su influencia en la historia de Hispano América y Filipinas. Afrodisio Aguado, S.A. Madrid, 1975.
  11. Rodríguez Vázquez E. Obra científica del Dr. Ramón Emeterio Betances. San Juan, Puerto Rico.(Artículo inédito).
  12. Guerra F. La educación médica en Hispanoamérica y Filipinas durante el dominio español. Ed. Universidad de Alcalá. Alcalá de Henares, Madrid, 1998.
  13. Expósito Casasús JJ. La emigración cubana y la independencia de Cuba. Ed. Lex. La Habana, 1953.
  14. Rodríguez Expósito C. Índice de médicos, dentistas, farmacéuticos y estudiantes en la Guerra de los Diez Años. Instituto del Libro. La Habana, 1968.

* Ponencia presentada en el Panel III de la Tercera Conferencia Científica Internacional Betances-Martí.Centro de Estudios Martianos. La Habana, septiembre 16 de 2002.

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