El doctor Juan Antiga y Escobar (1871-1939) es una de las personalidades más
interesantes de la historia de la medicina cubana, su talento extraordinario
hizo exclamar al doctor José A. González Lanuza (1865-1917), nuestra
más alta personalidad del derecho penal, que era el único genio
que él había conocido y su vida tan accidentada, llena de aventuras
verdaderamente originales, llevó a preguntarse a su amigo y biógrafo,
el doctor José A. Fernández de Castro (1897-1951), si era verdad
que el doctor Antiga había existido.
En la presente breve ponencia, que tengo el alto honor de exponer ante ustedes, solo quiero dar una idea aproximada de su cultura enciclopédica, de su paso por México, país al que amó entrañablemente y de su contacto con la homeopatía mexicana, que tan honda huella dejó en su formación científica, para convertirlo en nuestra principal figura de esa rama de la medicina.
El doctor Antiga nació en el poblado de Mayajigua, municipio de Yaguajay,
actual provincia de Sancti Spiritus, República de Cuba, el 23 de agosto
de 1871, miembro de una familia extremadamente pobre, pero de una inteligencia
tan notable desde su niñez, que en 1882 fue becado como alumno pobre
del Colegio Belén, de la orden religiosa Compañía de Jesús
(Jesuitas) en La Habana, el más exclusivo de la alta sociedad cubana,
donde completó su enseñanza primaria y se graduó de Bachiller
en Artes en 1886 con un expediente tan brillante que el gobernador de la Isla,
don Emilio Callejas e Isasi (1830-1906), le pagó la matrícula
en la Facultad de Medicina de la Real y Literaria Universidad de La Habana.
Después de revisar más de mil expedientes docentes de grandes
figuras de la cultura cubana, en el archivo histórico de esa institución
de estudios superiores, puedo asegurar que el suyo es el más destacado.
Para la licenciatura en medicina (1886-1892) en 25 asignaturas obtuvo sobresaliente
en todas, 24 premios ordinarios de primera clase, una mención honorífica
y el Premio Extraordinario en dicho grado. En el año del doctorado en
medicina (1892-1893) en 4 asignaturas logró sobresalientes y premios
ordinarios de primera clase en todas y el Premio Extraordinario en el grado.
Al finalizar sus estudios fue considerado como el graduado de mejor expediente
en todas las universidades del Reino de España. Su padrino en la solemne
investidura lo fue el propio gobernador Callejas. Su expediente, también,
es de los más voluminosos pues en él figuran, manuscritos, 27
de sus 28 trabajos de premio.
Casi dos décadas más tarde regresa a su Alma Mater habanera (1911)
para realizar los estudios y graduarse de Doctor en Derecho Civil y Notarial
y de Doctor en Derecho Público (1913). Para obtener este último
grado presentó la interesante tesis "Necesidad de crear en Cuba
una Secretaría del Trabajo y Reformas Sociales ", Imp. El Score,
La Habana, 1913, lo que se llevaría a cabo veintiún años
después bajo su dirección en el gobierno de su amigo, el Coronel
del Ejército Libertador y médico, doctor Carlos Mendieta y Montefur
(1873-?).
Conocía perfectamente desde joven el latín, ingles y francés,
idiomas a los que agregó más tarde el alemán, ruso y chino
cantonés. Estudió música con el profesor Antonio Comas,
en La Habana y llegó a dominar la cítara, antiguo y raro instrumento
de difícil ejecución. Su pasión por los deportes lo hizo
practicar toda la vida ejercicios calistécnicos y esgrima. Fue jugador
profesional de base ball en Cuba, México y Estados Unidos. También
fue corredor y practicaba salto largo.
Su extenso bregar por países de Latinoamérica lo obligó
a revalidar su título de Doctor en Medicina en Venezuela, México,
Guatemala, El Salvador, Honduras, Costa Rica, Panamá y Ecuador. En Estados
Unidos se graduó de Doctor en Medicina en el Thompson Medical College
de Denver, Colorado (1904); de Máster en Homeopatic Therapy en el American
Post Graduate School de Chicago, Illinois (1905); tomó un curso de postgrado
en Cromoterapia en la Clínica del Doctor White en Los Ángeles,
California (1906) y cursó el Doctorado en Naturopatía en el American
School of Naturopathy de New York, donde examinó 36 asignaturas y se
graduó "con todos los honores, derechos y privilegios" en 1921.
Fig. 6. Dr. Juan Antiga y Escobar (1871-1939).
En sus días de estudiante de anatomía y disección en la
Universidad de La Habana ganó por oposición la plaza de Ayudante
del Disector Anatómico, la que mantuvo hasta su graduación. Una
vez obtenido su título fue nombrado por concurso Catedrático Supernumerario
de la Facultad de Medicina, cargo que renunció al aceptar el de médico
del buque "Ciudad Condal" de la Compañía Trasatlántica
Española que daba viajes de La Habana a Veracruz y New York. En esta
última ciudad conoció a José Martí (1853-1895),a
quién le sirvió de mensajero secreto en sus actividades revolucionarias.
En 1896 fue profesor de Patología en la Universidad Libre de El Salvador. En La Habana formó parte del Grupo Minorista, importante asociación de jóvenes intelectuales, él era el de mayor edad, que dejó profunda huella en la cultura y en la vida política cubanas en los años de la década de 1920. Entre los muchos cargos que desempeñó no podemos dejar de citar los de: Secretario del Trabajo, el primero que lo ocupó en Cuba; Embajador Extraordinario y Ministro Plenipotenciario en Suiza; Delegado Permanente ante la Liga de las Naciones y al morir en La Habana el 9 de febrero de 1939, de hemorragia cerebral, era Embajador Extraordinario y Ministro Plenipotenciario en Francia.
Por primera vez se instala el doctor Antiga en México en enero de 1896,
después de haber fracasado en su intento por incorporarse al Ejército
Libertador de Cuba en la expedición del General de Brigada Enrique Collazo
Tejeda (1848-1921), que naufragó en los cayos de la Florida.
Legalizó su título de médico en la Legación de
España en la capital azteca el 14 de abril de 1896 lo que fue refrendado
por el Subsecretario de Relaciones Exteriores dos días después.
No tardará en dar a la imprenta su tesis doctoral en medicina, que había
publicado tres años antes, (Contribución al estudio del Jequiriti
(Abrus precatorius, Lin), Imp. La Moderna, La Habana,1893, ahora con el
título Estudio sobre el Jequiriti, México, 1896.
A partir de mayo de ese año publicó numerosos artículos
en la prensa a favor de la anexión de Cuba a México, pero también
dio a la estampa algo más de sesenta artículos a favor de la independencia
de su patria y desarrolló una intensa campaña indoamericanista
que le creó gran conflicto con la Embajada de España. El Canciller
de la República don Ignacio Mariscal (1829-1910) le proporcionó
la ciudadanía mexicana y pudo entonces ser nombrado miembro del Consejo
Superior de Salubridad para el estudio de la fiebre amarilla y destacado en
la villa de Tapachula, Estado de Chiapas, de donde marchó poco después
a Guatemala.
En la capital de la hermana república centroamericana ocupó el
cargo de Agregado a la Legación Diplomática de México,
pero por poco tiempo, pues pasó a la República de El Salvador
donde obtuvo comisión de ese gobierno para investigar causa de la fiebre
amarilla en la población de Atiquizaya.
No volverá a México el doctor Antiga hasta 1900 donde inmediatamente
revalida su título de médico en la Escuela Nacional de Medicina
Alopática y entra en contacto con la homeopatía mexicana. Un año
después se gradúa de Médico Cirujano Homeópata en
la Escuela de Medicina Homeopática de México, D.F., la que se
había fundado en 1896 y en el propio año publica el folleto "Consideraciones
acerca de las estadísticas del Hospital Nacional Homeopático",
México, 1901, en el que labora.
En 1902 edita su opúsculo Algunas reflexiones sobre la homeopatía,
Imp. E. Dublan, México y al siguiente año la Academia de Medicina
Homeopática de Puebla le otorga el título de Profesor de Medicina
Homeopática y se le nombra profesor de Materia Médica y
Terapéutica Homeopática de la Escuela Nacional de Medicina Homeopática
de México. Para facilitar su labor docente dio a la imprenta sus Apuntes
de Materia Médica y Terapéutica Homeopática,
México, 1907. La Academia de Medicina Homeopática de México
lo nombró Miembro de Honor en 1905.
En 1903 fundó y fue director facultativo hasta 1908 de la Clínica
"San Rafael", la más importante de la capital en su época.
También editó un periódico y después una revista.
Lo más numeroso de su bibliografía homeopática en México
lo son sus traducciones del inglés de estudios que él consideraba
como importantes. Fuera de este tema publicó el discutido folleto El
fracaso de los microbios, Imp. E. Rivera, México, 1903, que vio la
luz años después en la importante revista "Cuba y América"
de La Habana, en el que negaba erróneamente la teoría microbiana
del origen de las enfermedades infectocontagiosas. Estas ideas las venía
manejando desde sus días de estudiante de medicina en la Universidad
de La Habana, pues dos de sus trabajos de premio tratan el asunto, como los
titulados: "¿Es el microbio el exclusivamente responsable de la
patogenia de las enfermedades infecciosas?",1892, 25 págs y "Todos
los microbios tienen necesidad de oxígeno para asimilar, crecer y evolucionar",
1893, 36 págs.
En 1909, año de su regreso a Cuba, publicó en La Habana Homeopatía.¿Es la homeopatía una verdad que los descubrimientos de la ciencia moderna confirman? y casi una década después dio a la estampa Historia de la Homeopatía en México, Ed. Arte, La Habana, 1918, que es su gran homenaje de agradecimiento a las ciencias médicas mexicanas.
En vida del doctor Antiga su gran amigo y biógrafo, el doctor José
A. Fernández de Castro, publicó en tres tomos sus Escritos
Políticos y Sociales, Talleres Espasa Calpe S.A, Madrid, 1927,1930
y 1931, con prólogos los dos primeros del propio Fernández de
Castro y el tercero del gran ensayista y poeta cubano doctor Juan Marinello
Vidaurreta (1898-1977). En ellos se recogen 128 de sus trabajos y 63 cartas
de destacados intelectuales cubanos y latinoamericanos con opiniones sobre el
doctor Antiga.
El 6 de marzo de 1908 enviuda en Ciudad México el destacado médico
cubano y con sus cuatro hijos mexicanos- María de los Dolores, María
de las Mercedes, Juan y Estrella- recogió a su madre y sus dos hermanas
que residían en Veracruz y regresó definitivamente a Cuba en enero
de 1909.
Tengo la convicción de que fuera de nuestro Apóstol de la Independencia José Martí Pérez, ningún cubano asimiló tan profundamente la cultura mexicana como el doctor Juan Antiga y Escobar.
* Trabajo enviado y leído en VII Congreso Nacional de Historia y Filosofía de la Medicina de México. Tepic, Nayarit, México. Octubre 30-noviembre 2 de 2002.