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El primer diagnóstico de certeza de paludismo hecho en Cuba*

Uno de los grandes triunfos de la epidemiología revolucionaria cubana ha sido, sin lugar a dudas, el haber logrado la erradicación del paludismo, azote secular de nuestro pueblo desde 1967.

Para el doctor José A. Martínez Fortún, notable historiador de la epidemiología en Cuba, la presencia de esta endemia en nuestra Isla se remontaba al siglo XVII ("Epidemiología. Síntesis Cronológica". La Habana, 1952), pero las primeras menciones que corresponden exactamente a esta enfermedad pertenecen al doctor José Fernández Madrid en su "Memoria sobre el influjo de los climas cálidos y principalmente del de La Habana en la Estación del calor" presentada ante la Real Sociedad Patriótica y publicada en 1824.

La gloria de haber hecho el primer diagnóstico de certeza del paludismo en Cuba corresponde al notable malariológo y epidemiológico cubano doctor Tomás Vicente Coronado e Interian (1856-1928). El hallazgo lo reportó en su folleto El Microbio de la Malaria y su evolución de la sangre de los intoxicados publicado en La Habana, en 1890, diez años después de haber sido descubierto por Charles L. A. Laverán (1845-1922) y a sólo un año de haber sido aceptado, dicho descubrimiento, por la Academia de Ciencias de París.

De este estudio del doctor Coronado escribiría el también notable epidemiológico, clínico y bacteriólogo cubano doctor Diego Tamayo Figueredo (1863-1925): "Es el primer trabajo que en Cuba ha comprobado las observaciones del profesor Laverán, se ve en él competencia completa sobre el asunto, tanto bajo el punto de vista clínico, como del experimental, revela [...] el deseo de no admitir las afirmaciones ajenas sin hacerlas pasar por el crisol de la ratificación experimental y al proceder así, a comprobado las afirmaciones generales de Laverán y ha rectificado algunas de sus apreciaciones, lo que da a esta memoria más carácter de originalidad".

Fig.13. Dr. Tomás V. Coronado Interian (1856-1928).

Otros muchos trabajos aumentaron el prestigio del doctor Coronado como malariólogo, entre ellos se destacan: "Determinaciones viscerales del paludismo" (1891), primer premio del Certamen de la Prensa Médica; "Remitentes palúdicas de larga duración" (1894), premiado por la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana; "Laveránea linhémica" (1895), premiado por la Academia de Medicina de París; "Fiebre palúdica durante el puerperio" (1895), monografía notable; "Unidad del paludismo" (1897), enviada al Congreso Médico de Moscú y numerosos más.

El doctor Coronado nació en Limonar, Matanzas, el 22 de enero de 1856. En la Universidad de La Habana se doctoró en Medicina y Ciencias Naturales y en ella fue profesor de Higiene durante veinticuatro años (1900-1924). Fue también miembro de la Sociedad de Estudios Clínicos y de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, de esta última fue vicepresidente de 1901 a 1907 y académico de honor de 1923 hasta su muerte. Falleció en La Habana el 26 de diciembre de 1928.

* Bol. Epid. Hosp. Doc. " General Calixto García". La Habana. 1986; 1 (1):2.

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