Cátedra de Patología y Clínica de las Enfermedades Nerviosas y Mentales

 

1. Propuesta de creación de un curso de Neuropatías con inclusión de las alteraciones mentales (1887). Creación de la Cátedra Patología y Clínica de las Enfermedades Nerviosas y Mentales (1906). La Cátedra Patología y Clínica de las Enfermedades Nerviosas y Mentales en los planes de estudios de 1919, 1924, 1928, 1934, 1937, 1941 y 1959. Los departamentos de Psiquiatría y Psicología Médica en el plan de estudios de 1962. 2. Locales en los que se impartieron. 3. Frecuencia y horarios de clases. 4. Profesores titulares. 5. Profesores auxiliares. 6. Ayudantes graduados y profesores agregados. 7. Adscriptos, instructores y asociados. 8. Cambios de profesores de 1959 a 1962. 9. Programas de la asignatura. 10. Libros de texto y de consulta extranjeros recomendados en la cátedra. 11. Bibliografía docente producida por los profesores de la cátedra. 12. Consideraciones finales y testimonios. Referencias bibliográficas y documentales.


 

1. El último plan de estudios de la carrera de medicina, vigente en el período colonial español de nuestra historia, puesto en vigor en 1887, verdaderamente una reforma del de 1880, daba potestad al Gobernador General de la Isla, previo informe del Rector de la Universidad de La Habana y de la Junta Superior de Instrucción Pública, para establecer en la Facultad de Medicina y Farmacia 3 nuevas asignaturas cuando el presupuesto del gobierno de la colonia lo permitiera.


Entre estas asignaturas se encontraba el Curso de Neuropatías con inclusión de las alteraciones mentales, las que aparecieron en los Anuarios de la Universidad, a partir de entonces, como especialidades no obligatorias, con plazas vacantes de profesores, las cuales no se cubrieron en todo el resto de la dominación española en la Isla.1

Un año después de ponerse en vigor el plan de estudios de 1900, por Orden Militar No. 209, de 30 de septiembre de 1901, se reagruparon las cátedras de la Facultad de Medicina y Farmacia y se consideraron en vías de provisión 3 cursos complementarios, entre ellos el de Enfermedades Nerviosas y Mentales, de 3 meses de duración, que nunca se llegó a crear.

Establecida ya la primera república liberal burguesa (1902), por Ley de 12 de julio de 1906 se agregaron a las 13 cátedras existentes en la Escuela de Medicina de la Facultad de Medicina y Farmacia, 4 nuevas cátedras, una de las cuales fue la número 14 Patología y Clínica de las Enfermedades Nerviosas y Mentales, como parte del vigente plan de estudios de 1900, impartida en el quinto y último año, con extensión de un curso.2

En el plan de estudios de 1919 continuó en el quinto, pero en el de 1924 pasó al sexto y en el de 1928 bajó nuevamente al quinto, en estos 2 últimos con extensión de medio curso.

En los planes de estudios de 1934 y 1937, de 5 años de duración, la cátedra se explicó en el quinto y cuarto años, respectivamente.

En 1941, al establecerse el plan de estudios de 7 años se mantuvo en el quinto y allí continuó, con extensión de medio curso, hasta después de los cambios llevados a cabo en 1959.

No conocemos la fecha exacta en que se modificó su nombre, pero ya en documentos de mayo de 1960 se le nombra Cátedra de Psiquiatría y aparece también la asignatura de Psicología Médica.

Por el plan de estudios de la reforma de 1962, la Cátedra de Psiquiatría se impartió en el primer semestre del cuarto año y la asignatura de Psicología Médica, en el segundo semestre del segundo año, ambas como departamentos independientes.


 

2. La cátedra no contaba con servicio de clínica propio al momento de su fundación y sus clases teóricas se impartían en el salón de clases del Hospital "Nuestra Señora de las Mercedes", que era el único oficialmente dedicado en aquellos momentos a la docencia universitaria. Los casos clínicos que se explicaban eran los que presentaban enfermedades neurológicas en las salas de clínica médica y en la consulta externa de dicho hospital, una vez por semana concurrían los alumnos al Hospital "Número Uno" y en los pabellones de observación de presuntos enajenados estudiaban algunos casos bajo la dirección de los profesores.3


En el Hospital "Número Uno", en esa época, existían 3 servicios dedicados a enfermedades nerviosas y mentales: el pabellón "Echeverría",(1*) a enfermedades nerviosas y los pabellones "Muñoz"(2*) y "Giralt"(3*) a enfermedades mentales o de observación de presuntos enajenados. Todos estos pabellones eran de madera.4

El Dr. José A. Valdés Anciano, que fue el primer Profesor Titular de la cátedra, era también médico de visitas del Hospital "Nuestra Señora de las Mercedes" y miembro de su Junta de Patronos desde 1905, pero a pesar de eso no pudo conseguir en dicho hospital un servicio clínico propio para su cátedra.

Buscó entonces mejor suerte en el Hospital "Número Uno", del que era médico de visitas desde 1904, en el cual tenían su sede ya algunas cátedras de la Facultad de Medicina y Farmacia y aprovechó la circunstancia de que su Profesor Auxiliar, el Dr. Armando de Córdova de Quesada, había sido médico interno y en esos momentos era médico de visitas de dicha institución, en la que también había estado encargado de 1904 a 1906 de la atención de los enfermos del sistema nervioso, para comenzar poco a poco a trasladar sus actividades docentes al Hospital "Número Uno", y así logró que, en 1913, el Director Nacional de Beneficencia pusiera los servicios de observación de presuntos enajenados, los pabellones "Muñoz" y "Giralt" y la sala de enfermedades nerviosas, entonces pabellón de madera "Zayas"(4*) pues el "Echeverría" estaba destinado a traumatismos, a cargo de los profesores de la cátedra.

De esta manera adquirieron los profesores Valdés Anciano y de Córdova de Quesada servicios de clínica para explicar su asignatura y las clases teóricas se exponían en el pabellón de conferencias del propio hospital.5

A finales de los años de la década de 1910 se construyeron 18 pabellones de mampostería en el Hospital "Número Uno", que desde 1917 recibió el nombre de Hospital "General Calixto García", 6 de los pabellones, de 2 plantas y 12, de una. Tres de los de una planta se dedicaron a enfermedades nerviosas y mentales, uno conocido como pabellón de alienados con 2 salas, una de hombres, con el nombre de "Muñoz" y una de mujeres, con el de "Echeverría", otro pabellón para enfermedades nerviosas de hombres, "Oscar Primelles"(5*) y un tercero, para enfermedades nerviosas de mujeres, "Castillo Duany" (6*). Estos 2 últimos se dedicaron, unos años después, al ingreso de veteranos de nuestras guerras independentistas y quedó la cátedra con el pabellón de alienados hasta 1947.4


En ese año, al abandonar su edificio dentro del hospital el Instituto del Cáncer, para ocupar el recién construido Hospital "Curie", la cátedra se trasladó para una parte de dicho edificio, con consulta externa y 2 salas, una con el nombre de "Valdés Anciano" y la otra, después de la muerte del eminente neurólogo norteamericano profesor Foster Kennedy (1884-1952), de gran influencia en algunos profesores de la cátedra, llevó su nombre.

En este local se mantendrá con su misma denominación hasta 1960 y continuó con el de Psiquiatría, por muchos años después.


 

3. Cuando comenzó la cátedra, en 1906, las clases se impartían 3 veces por semana, en el Hospital "Nuestra Señora de las Mercedes", de 7:30 a 8:30 a.m. Dos días a la semana, el curso tenía lugar en la Policlínica del propio hospital, donde los alumnos, bajo la dirección del profesor, tenían la oportunidad de examinar pacientes que concurrían a la consulta externa.


Los jueves, los alumnos asistían al Hospital "Número Uno" y en el Departamento de Observación de Presuntos Enajenados tenían ocasión de estudiar diversos tipos de enajenación mental en las primeras etapas de su desarrollo.5

En el plan de estudios de 1919 continuó con igual extensión y frecuencia en los locales citados en el acápite anterior, pero en el de 1923 se redujo a medio curso, con clases 3 veces por semana de 8 a 9 a.m. y continuará con esta frecuencia y horario hasta 1962.6


 

4. Al fundarse, la cátedra comprendía 2 plazas de profesores, Titular y Auxiliar. Sacadas a concurso-oposición, la primera la obtuvo limpia y brillantemente, el Dr. José Antonio Valdés Anciano, quien fue nombrado por Decreto del Gobernador Provisional de Cuba de 10 de diciembre de 1906 y tomó posesión 2 días más tarde. En el concurso previo a los ejercicios de oposición presentó un índice bibliográfico sobre enfermedades nerviosas y mentales con 14 000 referencias, lo que dice mucho de su saber acerca de la especialidad en aquella época.7


El doctor Valdés Anciano nació en la ciudad de Matanzas, el 31 de marzo de 1867, y cursó sus estudios superiores en la Universidad de La Habana, donde obtuvo el título de Licenciado en Medicina y Cirugía, en 1888, con nota de sobresaliente en los ejercicios de grado, aunque su título se le extendió en 1892. Años más tarde realizó los ejercicios para el grado de Doctor en Medicina (1904).8

Ejerció inicialmente la profesión en su ciudad natal, Matanzas, donde fue médico y director del Hospital "Santa Isabel y San Nicolás", profesor de su Escuela de Enfermeras, al fundarse esta en octubre de 1900 y fue en ella donde comenzó a desarrollar sus grandes cualidades docentes.9

Durante la primera intervención militar de los Estados Unidos perteneció al Ejercito Norteamericano con el grado de Primer Teniente, fue jefe de la Sanidad de Matanzas y en 1901 se le nombró miembro del Instituto sobre Fiebre Amarilla del Marine Hospital Service. Su prestigio científico ganado en plena juventud le hizo ser miembro correspondiente de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana (1897) y elevado pocos años después a miembro de número (1905).10

Para buscar mayores horizontes a sus posibilidades científicas se trasladó a La Habana en 1904 y ese mismo año fue nombrado médico de visitas de los 2 hospitales más importantes de Cuba, el "Nuestra Señora de las Mercedes" y el "Número Uno". En el propio 1904, su vasto saber le permitió dictar un curso no oficial de Enfermedades Nerviosas y Mentales para médicos y alumnos de medicina que va a ser un verdadero precursor de la cátedra.7

El año en que ganó las oposiciones, 1906, fue honrado con 2 importantes nombramientos científicos: miembro correspondiente de la Sociedad Neurológica de Filadelfia y miembro honorario de la Sociedad de Medicina Mental de Bélgica. Su cultura abarcaba todas las ramas de la medicina y su afán de lectura y amor por los libros lo convirtieron en un verdadero bibliófilo que llegó a poseer una de las mejores bibliotecas del país, con algo más de 32 000 volúmenes, algunos en ediciones rarísimas y la más numerosa en neurología.

Su bibliografía es verdaderamente sorprendente. En un viaje de estudios a la capital francesa, en 1896, presentó en la Sociedad Médica de los Hospitales de París los 3 primeros casos conocidos de enfisema generalizado de carácter familiar. Un año después publicó en la revista Presse Medicale, de Paris, el caso más joven hasta entonces conocido de acromegalia en su artículo "Acromegalia en un negro de catorce años" y sobre esta misma enfermedad dio a la imprenta también un caso único en el que coexistían la acromegalia y el trofoedema crónico bilateral (1906). Su estudio "Un caso de bronquitis pseudo-membranosa, estafilocóccica, sin bacilos de Loeffler, tratado con éxito con el suero de Roux", presentado en la Sociedad Médica de los Hospitales de París, en 1897, hizo que el profesor Gaillard, 2 años después, en su artículo "La seroterapia paradójica" lo considerara el primer médico en el mundo que había aplicado con éxito el suero antidiftérico a otra enfermedad que no fuera la difteria.

Sus prioridades médicas en Cuba son numerosas, entre ellas se cuentan: la osteitis deformante o enfermedad de Paget (1903), adiposis dolorosas o enfermedad de Darcum (1904), distrofia muscular de forma pseudohipertrófica (1895), paramioclonus múltiple o enfermedad de Friedreich (1904) y una nueva teoría sobre la estrechez mitral funcional (1912) en colaboración, esta última, con el Dr. Filomeno Rodríguez Acosta, notable cardiólogo matancero.

Llegó a ser miembro de la Sociedad Clínica de Medicina Mental de París (1909), miembro asociado extranjero de la Sociedad Médico-Psicológica de París (1910), miembro de la Gran Sociedad de Medicina de los Hospitales de París y miembro titular muy destacado de la Sociedad de Estudios Clínicos de La Habana. Falleció en La Habana, en pleno apogeo científico, el 31 de marzo de 1923.7

Por enfermedad y muerte del doctor Valdés Anciano fue nombrado interinamente para sustituirlo, el 19 de marzo de 1923, el Dr. Armando de Córdova de Quesada y, algo muy raro en la época, a pesar de ser el único Profesor Auxiliar de la cátedra, volvió a realizar oposiciones y fue nombrado Profesor Titular en propiedad por Decreto Presidencial de 26 de septiembre de ese año y tomó posesión, previo juramento, el 3 de octubre siguiente.


El doctor Córdova de Quesada, que nació en La Habana el 31 de marzo de 1880, era miembro de una familia de médicos, de patriotas y de hombres de gran cultura. Nieto del Dr. Julián de Córdova y Angueira, hijo del Dr. Federico de Córdova Bravo, sobrino paterno del Dr. Julián de Córdova Bravo, sobrino materno del Dr. Gregorio de Quesada Aróstegui, su tío, el Dr. Gonzalo de Quesada Aróstegui fue el digno discípulo predilecto de José Martí y sus 2 hermanos, Federico y Alberto, magistrados de la Audiencia de La Habana y el primero, además, uno de nuestros más cultos historiadores, académico y por muchos años Secretario de la Academia de la Historia de Cuba.

Se graduó de Doctor en Medicina en la Universidad de La Habana (1902).11 Desde muy joven comenzó en la docencia universitaria como alumno ayudante del laboratorio de la Cátedra de Histología Normal y Anatomía e Histología Patológicas (1900) y se mantuvo en ella por oposiciones anuales hasta su graduación, luego continuó como ayudante graduado o facultativo, también por oposición, hasta su renuncia (1904) para ser nombrado médico interno del Hospital "Número Uno".12

En esta institución es que va a consolidar su gran formación como clínico y neurólogo. La bibliografía que produjo sobre la materia de la cátedra pasó rápidamente de lo neurológico a lo psiquiátrico y su folleto "El delito del loco. Errores en su apreciación y reformas que es necesario introducir en las actuaciones periciales", La Habana, 1911, fue considerado de notable valor por el sabio bibliógrafo cubano Carlos M. Trelles Govín.13

Académico de número de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana desde 1923, miembro de la Sociedad de Estudios Clínicos de La Habana, miembro de la Junta Nacional de Sanidad y Beneficencia, Jefe del Departamento de Enajenados y Enfermedades Nerviosas de la Casa de Salud de la Asociación de Dependientes del Comercio de La Habana y Director Propietario del Sanatorio de Enfermedades Nerviosas y Mentales "Doctor Córdova" en Marianao.14

Por acuerdo del Consejo Universitario de 4 de mayo de 1945 se le nombró Profesor Orientador e Investigador de la cátedra, aunque siguió cobrando como Profesor Titular hasta su fallecimiento, ocurrido en La Habana el 26 de octubre de 1946.

Al ser elevado el doctor Córdova de Quesada a la categoría de Profesor de Investigaciones, por Decreto Rectoral de la misma fecha, fue nombrado el doctor José Ramón Valdés-Anciano Mc Donald como Profesor Auxiliar en funciones de Titular y al fallecer el doctor Córdova ascendió a Profesor Titular en propiedad, por derecho de ascenso.

El doctor Valdés-Anciano Mc Donald era hijo del doctor Valdés-Anciano, fundador de la cátedra, y nació en Matanzas el 18 de julio de 1895. Dotado de gran inteligencia, bajo las orientaciones de su padre y con una de las mejores bibliotecas particulares de Cuba en su hogar, no le fue difícil realizar brillantes estudios universitarios y rápida carrera docente. En la Facultad de Medicina habanera se graduó de Doctor en Medicina (1917)15 y por su expediente fue alumno interno del Hospital "Nuestra Señora de las Mercedes". Al terminar sus estudios fue nombrado, por oposición, ayudante graduado del Departamento de Rayos X y Finsen del propio hospital (1917), cargo que mantuvo por oposición (1918).16

Desempeñó poco tiempo el cargo de Profesor Titular, pues aquejado de enfermedad crónica renunció para acogerse a retiro y le fue aceptada la renuncia el 1 de febrero de 1950.

Por Decreto Rectoral de 23 de febrero de 1950 fue nombrado Profesor Titular por derecho de ascenso, con fecha retroactiva de 1 de febrero anterior, el doctor Rodolfo Julio Guiral y González, hasta esos momentos Profesor Auxiliar en propiedad.

El doctor Guiral y González nació en La Habana el 14 de marzo de 1906 y, como los 2 anteriores profesores titulares, era hijo de médico, pues su padre fue el notable oftalmólogo Dr. Rodolfo Guiral Viondi y esto va a ser de gran importancia en su desarrollo profesional.

Realizó con brillantez los estudios superiores en la Universidad de La Habana para graduarse de Doctor en Medicina en 1922.17 Junto a su padre practicó la oftalmología desde estudiante y también durante esa época y años después, la clínica médica al lado de 2 de las más eminentes figuras de esa rama de la medicina en Cuba, los profesores Enrique Saladrigas Lunar y Pedro A. Castillo Martínez. Pero desde que cursó la asignatura Patología y Clínica de las Enfermedades Nerviosas y Mentales comprendió que era esa especialidad su verdadera vocación.

Con la intención de consolidar sus conocimientos en ella viajó en 1926 a los Estados Unidos donde trabajó junto al eminente neurólogo irlandés, nacionalizado norteamericano, profesor Foster Kennedy, en el Instituto Neurológico de New York, del que llegó a ser uno de sus discípulos preferidos. El mismo diría cómo ocurrió ese acercamiento:

Una circunstancia fortuita me acercó al Maestro […] Dio la casualidad que en el primer pase de visita de Kennedy, a que yo acudiera, el me seleccionó entre otros muchos médicos alumnos suyos, norteamericanos y extranjeros allí presentes, para que hiciera el examen de fondo de ojo del paciente. Para mí, hijo de oftalmólogo, que había hecho oftalmología durante largos años, la circunstancia no podía ser más afortunada; hice el examen y advertí el edema de la papila del enfermo, lo que era un elemento importante de diagnóstico […]. Al terminar el pase de visitas Kennedy me llamó y me invitó a trabajar en íntimo contacto con él.18


Al regreso de los Estados Unidos comenzó su bibliografía sobre la especialidad que pasa del medio centenar de trabajos. Incansable propagandista de la higiene mental, publicó su importante monografía "Higiene Mental", La Habana, 1940. Fue introductor en nuestro medio de modernos métodos de psicodiagnósticos y electroencefalografía.

Neuropsiquiatra de prestigio reconocido, fue académico de número de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana desde 1949, miembro titular de la Sociedad de Estudios Clínicos de La Habana, Presidente de la Sociedad Cubana de Neurología y Psiquiatría y miembro de numerosas instituciones extranjeras de la especialidad.

Al sustituir al doctor Valdés-Anciano Mc Donald, en febrero de 1950 se convertiría el doctor Guiral y González en el último Profesor Titular de la cátedra con el nombre de Patología y Clínica de las Enfermedades Nerviosas y Mentales y el primero con el de Psiquiatría.


 

5. Para cubrir la plaza de Profesor Auxiliar, fue nombrado por Decreto del Gobernador Provisional de Cuba el 14 de enero de 1907, el Dr. Francisco Cabrera Benítez, médico nada destacado, pero hijo del Dr. Francisco Cabrera Saavedra, el más eminente clínico de su época en Cuba. Tomó posesión el 26 de enero siguiente.


Dos meses más tarde se sacaba a ejercicios de concurso-oposición y concurrían a los mismos, el que la ocupaba interinamente, doctor Cabrera Benítez, el doctor Armando de Córdova de Quesada y otro médico cuyo nombre no he logrado saber. Sobre dichos ejercicios ha dejado el Dr. Benigno Souza Rodríguez, eminente cirujano cubano, un interesante testimonio que dice mucho de las oposiciones en aquellos tiempos:

Yo era aficionado al estudio de las enfermedades mentales y nerviosas, por imitación, nacida por el trato que tuve con el doctor González Echeverría, gran autoridad en esa materia. Y me empecé a preparar al objeto de concurrir a las oposiciones de esa cátedra. A Córdova (por ser muy amigos) ni por la mente le pasó tomar puesto entre mis contrincantes […]. Supe muy precozmente lo que eran muchas oposiciones; había visto negarle su voto, en dos de ellas, a los que en aquel momento eran indiscutibles primeros valores en las materias de esas oposiciones (los casos de Fortún y Presno) y por tanto, digámoslo sin tapujos, la oposición se hacía cuando se nombraba el Tribunal.

Yo también, como todos me moví, pero solo conseguí uno de los cinco miembros designados; como abomino el esfuerzo inútil […] acordé retirarme, con muy pocos días de antelación a la fecha de esa prueba. Córdova, ante ese mutis, se dispuso a concurrir a ella.

Con sobra de justificación confiábamos todos en su excelente preparación general sobre cualquier disciplina médica, se presentó y obtuvo el primer lugar en un Tribunal expresamente confeccionado para darle su voto, no a él, sino a otro bien forrado adversario, pero este ¡Oh! Desgracia para él y suerte para Córdova, al explicar su lección, atacado de súbita inhibición, no se sabe porqué, repentino mutismo cortó su palabra y obstinado se mantuvo en silencio durante los veinte últimos minutos que debía llenar explicando su lección, y no quedó otro remedio sino anularle el ejercicio. Córdova conquistó los sufragios y la admiración de la concurrencia, muy nutrida por cierto, formada por médicos y estudiantes con su magistral disertación sobre las Neuronas, tema que le tocó en suerte.

Descartado un tercer opositor, quien quedó a gran distancia de Córdova, preciso fue votar por este y helo aquí Auxiliar de la cátedra de Enfermedades Nerviosas y Mentales.19


Fue nombrado en el cargo por Decreto No. 350 del Gobernador Provisional de Cuba de 1 de abril de 1907.

Al fallecer el doctor Valdés-Anciano y ascender a Titular el doctor Córdova, el Consejo Universitario, en sesión de 25 de abril de 1923 y a propuesta de la Facultad de Medicina, nombró al Dr. José Ramón Valdés-Anciano Mc Donald, Profesor Auxiliar interino. Poco después realizó los correspondientes ejercicios de concurso-oposición y fue nombrado Profesor Auxiliar en propiedad.20

Por ascenso del doctor Córdova de Quesada a Profesor de Investigaciones, el doctor Guiral y González fue nombrado con igual fecha, por Resolución Rectoral de 4 de mayo de 1945, Profesor Agregado en funciones de Auxiliar y, al fallecer aquel, fue ascendido a Profesor Auxiliar en propiedad, con derecho de ascenso, en noviembre de 1946.

Al acogerse a retiro el doctor Valdés-Anciano Mc Donald y ascender a Titular el doctor Guiral, se nombró al Dr. Luis Orlando Viamonte Cuervo, por Decreto Rectoral de 23 de febrero de 1950, Profesor Auxiliar en propiedad por derecho de ascenso, cargo en el que permaneció hasta 1960.21

Con el doctor Viamonte Cuervo continuará la costumbre, en los 3 últimos profesores de la cátedra, de ser hijos de médicos, pues su padre fue el Dr. Inocente Viamonte Piedra, médico muy querido en el pueblo de Nueva Paz, provincia Habana. Su hermano mayor también era médico, el Dr. Juan Manuel Viamonte Cuervo, Profesor Titular de la Cátedra Radiología y Fisioterapia y persona influyente en la Facultad de Medicina.

El Dr. Luis O. Viamonte nació en Nueva Paz, el 12 de noviembre de 1906, y realizó sus estudios médicos en una época de luchas estudiantiles contra la dictadura del General Gerardo Machado Morales (1925-1933) que llevarán a la arbitraria clausura de la Universidad de 1930 a 1933, por lo que tendrá que esperar hasta 1934 para graduarse de Doctor en Medicina.22

Por oposiciones, obtuvo el cargo de Alumno Ayudante de la Cátedra Patología General No. 6 (1928) y se mantuvo en él hasta su graduación. En 1934 fue nombrado Instructor de la misma, hasta 1939 en que se trasladó para la de Patología y Clínica de las Enfermedades Nerviosas y Mentales, con igual cargo. Llamado por el profesor Ángel A. Aballí y Arellano trabajó conjuntamente en la Cátedra de Patología y Clínica Infantiles, como Jefe del Servicio de Endocrinología, en el Hospital "Nuestra Señora de las Mercedes".


 

6. Al crearse la plaza de Ayudante Graduado en 1919 fue nombrado en ella, por oposición, el Dr. José R. Valdés-Anciano Mc Donald y por similares ejercicios anuales se mantuvo en el cargo hasta 1923.


En 1924 fue nombrado, también por oposición, el Dr. Rodolfo Julio Guiral y González, quien conservó el cargo por sucesivas oposiciones anuales hasta la clausura de la Universidad en 1930. Reanudadas las actividades docentes en 1933 continuó como Ayudante Graduado hasta que por Ley Docente de 8 de enero de 1937 fue nombrado Profesor Agregado interino de la cátedra, al crearse estas plazas en las Facultades de la Universidad de La Habana.

Por acuerdo del Consejo Universitario se le reconoce como Profesor Agregado en propiedad, con derecho de ascenso, el 6 de noviembre de 1946, sin tener que realizar nuevas oposiciones.

Al pasar el doctor Córdova de Quesada a Profesor de Investigaciones y ascender a Titular y Auxiliar los doctores Valdés-Anciano Mc Donald y Guiral y González, al doctor Viamonte, por Resolución de 4 de marzo de 1945, se le nombró con funciones de Profesor Agregado sin sueldo. Al morir el doctor Córdova comenzó a cobrar como Agregado, hasta el 15 de febrero de 1947 que renunció para asistir a los ejercicios de concurso-oposición, con el fin de obtener en propiedad la plaza de Profesor Agregado.

Concurrieron a estos ejercicios, además del doctor Viamonte, los doctores Oscar Sagredo Acebal, Adscripto a la cátedra; Martín Castellanos Martínez, Instructor de la cátedra; Armando de Córdova Castro, Adscripto a la Cátedra de Clínica Médica No. 7 y sobrino del doctor Córdova de Quesada y José Gumá Herrera, no docente. El tribunal estaba integrado, en la presidencia por el Dr. José Bisbé Alberni, vocales los doctores Pedro Castillo Martínez, Valdés-Anciano Mc Donald y Guiral Moreno y como secretario el Dr. Eduardo Ortiz Rivas.

Después del concurso se retiraron los doctores Castellanos Martínez y Córdova Castro. La votación final fue la siguiente, por unanimidad del tribunal, el doctor Viamonte obtuvo 73,93 puntos, el doctor Sagredo, 68,40 y el doctor Gumá Herrera, 55,40. Por Decreto Rectoral de 29 de julio de 1947 se nombró al doctor Viamonte Cuervo, Profesor Agregado en propiedad, con derecho de ascenso.21

Para cubrir la plaza de Profesor Agregado dejada vacante por el ascenso a Profesor Auxiliar del doctor Viamonte Cuervo fueron convocados ejercicios de concurso-oposición. Se inscribieron para realizarlos los doctores José Galigarcía Hernández, Adscripto a la cátedra; Rafael Larragoiti Alonso, Instructor; Ricardo Jiménez Malgrat, Instructor; Martín Castellanos Martínez, Instructor, que repetía su intento; Friso Potts Rodríguez, Adscripto y Juan Portell Vilá, viejo especialista en enfermedades nerviosas y mentales, con estudios sobre la especialidad en el extranjero, pero no docente. El tribunal lo formaban: presidente, el Dr. Pedro Kourí Esmeja; vocales, los doctores José Bisbé Alberni, Guiral y González y Viamonte Cuervo y secretario, el Dr. Miguel A. Brauly Grenet.

El doctor Portell Vilá fue rechazado antes de los ejercicios por no presentar los documentos exigidos. Los doctores Potts Rodríguez y Jiménez Malgrat se retiraron después del concurso. El doctor Larragoiti Alonso no concurrió al tercero. La puntuación final de los 2 únicos opositores que realizaron el concurso y los 4 ejercicios de oposición, fue: 72,44 puntos para el doctor Galigarcía Hernández y 53,81 para el doctor Castellanos Martínez. El doctor Galigarcía, en los 4 ejercicios, sobre 70 puntos posibles, logró 68,5 y el doctor Castellanos, 51.23 Años después, el doctor Castellanos me haría este comentario: "Yo traté de ser el primero de mi raza que ingresara en el profesorado de la Universidad de La Habana, sin bajar la cabeza, pero no lo logré".24

Por Resolución Rectoral de 5 de abril de 1951, fue nombrado Profesor Agregado en propiedad, con derecho de ascenso, el Dr. José Federico Galigarcía Hernández (1914-2000).

El doctor Galigarcía nació en el poblado de Carlos Rojas, provincia Matanzas, el 27 de junio de 1914, no era hijo de médico, como se había hecho costumbre en los profesores de la cátedra, sus padres fueron profesores de instrucción pública, pero 2 de sus hermanos mayores, los doctores Manuel y Moisés Galigarcía Hernández, fueron notables psiquiatras y el primero, además, Profesor Agregado en funciones de Auxiliar de la Cátedra Patología Experimental de la Facultad de Medicina habanera.


Se graduó de Doctor en Medicina en la Universidad de La Habana, donde se le extendió el título el 28 de septiembre de 1943.25

Comenzó su formación como neuropsiquiatra junto a sus hermanos y la completó al lado del profesor Foster Kennedy, en el Instituto Neurológico de New York.

Para seguir, quizás, la vieja costumbre de las grandes figuras de la neuropsiquiatría cubana de fundar casas de salud con sus nombres, como los de los doctores José A. Malberti Delgado, Rafael Pérez-Vento Nin, Armando de Córdova de Quesada, Antonio M. Valdés Dapena, los Galigarcía fundaron el Sanatorio "Doctor Galigarcía", en 1928, en la barriada de Arroyo Naranjo, que en 1930 trasladaron a la finca Kokoito, antigua residencia de verano del presidente de la República Dr. Alfredo Zayas Alfonso, donde llegaron a convertirla en un modelo de su clase en Cuba.

El doctor José Galigarcía fue Jefe de Clínica Neuropsiquiátrica de dicha institución y de la adjunta Casa de Reposo "Dulce Hogar", así como Jefe de Redacción de su órgano científico, la revista Archivo de Neuro-Psiquiatría, publicación trimestral, cuyo primer número vio la luz en junio de 1946 y donde va a comenzar su bibliografía médica.


 

7. Al establecerse la carrera profesoral en la Universidad de La Habana, por Ley Docente de 8 de enero de 1937, se habría la posibilidad en las cátedras de formar futuros profesores.


El Claustro Pleno de la Facultad de Medicina, en sesión de 23 de diciembre de 1939, a propuesta de la Comisión Permanente de Adscripción, acordó el ingreso en el período de adscripción, en la Cátedra Patología y Clínica de las Enfermedades Nerviosas y Mentales, de los doctores Julio Reymondez Soler y Ricardo Jiménez Malgrat.26 Este período duraba 2 años y terminaba con la presentación de una tesis llamada de adscripción.

La Junta de Gobierno, en sesión de 22 de octubre de 1941 y a propuesta de la Comisión Permanente de Adscripción, nombró a los doctores Rafael Larragoiti Alonso, José A Bustamante O'Leary, Secundino Pérez Cobo y Manuel Aranda Muñoz.27

El Claustro Pleno de la Facultad de Medicina, en sesión de 27 de abril de 1944, aprobó el ingreso como adscriptos de los doctores Oscar Sagredo Aceval, Carlos Martínez Arango y José M. Gurri Garrido.28 En sesión de 14 de agosto de 1946, de los doctores Edmundo A. Gutiérrez Agramonte, Rafael A. Peñalver Ballina, Federico Arvesú y Gasset del Castillo y Ondina Hernández Hernández.29 En sesión de 25 de noviembre de 1948, de los doctores José F. Galigarcía Hernández, Friso J. Potts Rodríguez, Jacinto de la Presilla Elías, Carlos R. Acosta Nodal y María R. Fernández Sagarribay.30 En sesión de 3 de noviembre de 1950, de los doctores José E. Pérez Villar, Reinaldo González Lajonchere, René P. Yodú Prevéz, Ofelia E. Esquivel Rodón, Saúl E. Ponsdomenech Quiñones y Bautista Pérez Sanz.31 En sesión de 5 de febrero de 1953, de los doctores Peregrino F. García Bengochea, David Rubinstein Eisembaum, Diego González Martín y Juan F. Milá Hernández.32 Y en sesión de 20 de marzo de 1956, los doctores Ana L. Sánchez Hidalgo, Emilio Blanco Blanco, Gladis Hernández Montero, Serafina F. Gainza Pedroso y Jorge Abdo Canasí.33

Terminado el período de adscripción se podía aspirar, por concurso, a las plazas de instructores o también directamente a ellas. Estas plazas igualmente eran por 2 años, al final de los cuales se les extendía certificado de aptitud si por su labor se hacían merecedores a ellas. Los que habían sido instructores con anterioridad a la Ley Docente de 1937 quedaron convertidos de hecho en instructores permanentes como fue el caso, en la cátedra, del Dr. Luis Viamonte Cuervo.

Por acuerdo del Claustro de la Facultad de Medicina, en sesión de 14 de agosto de 1946, se le otorgó certificado de aptitud al instructor Julio Reymondez Soler.29 En sesión de 15 de marzo de 1948, al Dr. Rafael Larragoiti Alonso.34 En sesión de 31 de julio de 1952, al Dr. Edmundo A. Gutiérrez Agramonte.35 En sesión de 2 de julio de 1954, al Dr. Jacinto de la Presilla Elías.36 En sesión de diciembre de 1956, a los doctores René Yodú Prevéz, Ofelia E. Esquivel Rodón, José E. Pérez Villar y Bautista Pérez Sanz37 y en sesión de 23 de octubre de 1959, a los doctores Diego González Martín y David Rubisnstein Eisembaum.38

Sin precisar fecha fueron también instructores los doctores Martín Castellanos Martínez, José A. Bustamante O'Leary, Oscar Sagredo Aceval, Roberto Sorhegui Vázquez, Saúl E. Ponsdomenech Quiñones y es posible que otros más.

Aunque algunos de estos docentes, al finalizar las etapas de adscriptos e instructores, permanecieron como asociados a la cátedra, no hemos encontrado ningun documento al respecto.


 

8. Al reiniciar sus actividades la Universidad de La Habana en enero de 1959, el profesorado de la cátedra estaba integrado de la siguiente forma: Titular, Dr. Rodolfo J. Guiral y González; Auxiliar, Dr. Luis O. Viamonte Cuervo y Agregado, Dr. José F. Galigarcía Hernández.


El 12 de febrero de 1958, el doctor Guiral había sido electo Vicedecano de la Facultad de Medicina, junto al Decano Dr. Ángel Pérez André y son ellos los que tienen que enfrentar los primeros hechos que se producen después del triunfo revolucionario.

El 27 de enero de 1959 se les abre expediente disciplinario a 13 profesores de la Facultad de Medicina por colaborar con la dictadura, entre los que no se encuentra ninguno de la cátedra.

El 2 de febrero siguiente, la FEU ocupa los edificios de la Universidad, solicita la depuración del Consejo Universitario por considerar que actuaba con lentitud en la depuración del profesorado y aplica la ley de presentación obligatoria del informe quinquenal, por lo que se mantienen legalmente en la Facultad de Medicina, solamente los 23 profesores que habían realizado ejercicios de concurso-oposición después del 30 de noviembre de 1951 y se nombran Decano y Vicedecano revolucionarios a los doctores Armando Ruiz Leiro y Miguel A. Suárez del Collado.

El doctor Guiral quedó suspendido de su cargo y de sus funciones docentes al igual que los otros 2 profesores de la cátedra, hasta la solución del conflicto creado cuando se devolvieron los edificios de las facultades universitarias a sus antiguos decanos. El doctor Pérez-André renunció al Decanato de Medicina el 7 de marzo, por enfermedad y lo sustituyó el doctor Guiral y González hasta 5 días después que le entregó el mismo al nuevo Decano electo, Dr. Carlos F. Cárdenas Pupo. Ninguno de los profesores de la cátedra fue sometido a juicio de depuración ni en la primera ni en la segunda fase de dichos juicios.

En la borrascosa sesión del claustro de la Facultad de Medicina del 29 de julio de 1960, el doctor Galigarcía, presente en ella, votó junto al grupo de profesores revolucionarios. El doctor Guiral, que no asistió, se solidarizó por escrito, en carta que no aparece en su expediente administrativo, con la medida contrarrevolucionaria y el doctor Viamonte, que no estuvo presente tampoco en la sesión, escribió al Decano de la Facultad de Medicina el 4 de agosto la siguiente carta:

Sr. Decano de la Facultad de Medicina


Distinguido Profesor

No pude asistir al claustro del día 29 de julio de 1960, por estar citado ese mismo día y hora a tribunal de examen de Psiquiatría.

Por este medio comunico a usted mi adhesión a la moción presentada por los profesores Portuondo de Castro, Barnet, Valledor y otros.

Para que conste a los fines consiguientes.

De usted muy atto. y S.S

 

Dr. Luis O. Viamonte Cuervo21


La junta Superior de Gobierno de la Universidad, en sesión de 5 de agosto de 1960, suspendió de empleo y sueldo a los doctores Guiral y Viamonte y los sometió a expediente disciplinario.

Para sustituir a los profesores suspendidos, la Junta Superior de Gobierno de la Universidad nombró por contratación, mediante concurso, el 13 de septiembre de 1960, como profesores agregados interinos a los doctores Armando de Córdova Castro y Carlos Acosta Nodal.39

El 13 de enero de 1961, la Junta Superior de Gobierno de la Universidad separó definitivamente de sus cargos docentes a los doctores Guiral y Viamonte. Quedaba solamente como profesor de la antigua cátedra el Dr. José F. Galigarcía Hernández, ejemplo de firmeza patriótica junto a su pueblo.

Al instaurarse oficialmente la reforma universitaria, el 10 de enero de 1962, aparecían oficialmente separadas las cátedras de Psiquiatría y la asignatura de Psicología Médica, ambas como departamentos y sus cuadros docentes los integraban en el Departamento de Psiquiatría, como profesor, equivalente a Titular, el Dr. José F. Galigarcía Hernández y profesores auxiliares, los doctores Armando de Córdova Castro, Carlos Acosta Nodal, René Yodú Prevéz, José Pérez Villar, Humberto Suárez Ramos y Jorge Abdo Canasí y para el Departamento de Psicología Médica, como profesores, los doctores José A. Bustamante O'Leary y Diego González Martín y Profesor Auxiliar, el Dr. Leopoldo Araujo Bernal.


 

9. Se desconoce el programa de la asignatura en sus primeros años, pero sobre la impartición de la misma dejó escrito el doctor Valdés-Anciano:

La base de la enseñanza es puramente de carácter clínico y el principal objeto del Profesor será no 'crear especialistas', sino tratar de que los alumnos adquieran -dada la excepcional importancia que actualmente tienen estos estudios- aquellos conocimientos de carácter práctico que han de serles indispensables para el ejercicio profesional […] El Profesor explica sus lecciones a la cabecera de los enfermos y los alumnos se ejercitan personalmente en el estudio de la sintomatología y los métodos generales de examen, exponiendo luego los fundamentos del diagnóstico, pronóstico y tratamiento de sus casos, en forma de lección oral.

Siendo la Anatomía, la Fisiología y la Histología las bases fundamentales de nuestros conocimientos en lo que al sistema nervioso se refiere, al 'estudio aplicado' de estas materias le concedemos la mayor importancia. Las autopsias clínicas son de rigor […]. En la Policlínica del Hospital […], donde los alumnos, bajo la dirección del Profesor, tiene la oportunidad de poder examinar un buen número de casos, de los mas variados, que concurren á la consulta externa del Hospital […]. En el Departamento de Observación de Presuntos Enajenados del Hospital 'Número Uno' los alumnos tienen ocasión de estudiar los diversos tipos de enajenación mental en las primeras etapas de su desarrollo, ó sea en aquellos períodos con los cuales han de hallarse más en contacto durante su práctica. El método de enseñanza es el mismo que se sigue en las salas del Hospital […] siendo objeto de nuestro mayor interés las cuestiones de Psiquiatría Médico-Legal y la redacción de documentos e informes periciales.

Por último, el Profesor, cada vez que las necesidades de la clínica lo ameriten, expone, en forma de lecciones, aquellas cuestiones que estime de mayor utilidad práctica para los alumnos, teniendo siempre presente que los conocimientos referentes á la Patología del Sistema Nervioso han de serles en la vida profesional tanto o más necesarios que los de cualquier otra rama de la Patología, como así lo demuestra la atención preferente que actualmente se le dispensa á estos estudios en todos los centros universitarios de Europa y Norte América.40


Esta misma forma de enseñanza se citará en las Memorias Anuarios de los cursos de finales de la década de 1920.

En los años de las décadas de 1940 y 1950 el programa de la asignatura se dividía en 2 grandes capítulos, correspondientes uno a la Neurología y otro a la Psiquiatría. Solamente poseo el de Neurología, el cual se subdivide en 13 secciones, con los siguientes contenidos:


Programa de Neurología
41

Primera Sección

Generalidades

I. Bosquejo histórico de la Neurología y su división.

II. Embriología general del Sistema Nervioso.

Anatomía general del Sistema Nervioso.

Anatomía patológica del Sistema Nervioso.


Segunda Sección

Semiotecnia

I. Interrogatorio correspondiente al Sistema Nervioso y demás aparatos.

II. Examen de los Pares craneales.

Examen de la motilidad. Exploración del tono muscular.

Examen del trofismo, de la taxia, de la praxia, de los reflejos, de los movimientos involuntarios, de la sensibilidad, del sueño y conciencia y de la palabra y lenguaje.


Tercera Sección

Investigaciones complementarias

I. Líquido céfalo-raquídeo

Electrodiagnóstico.

Radiodiagnóstico.


Cuarta Sección

Enfermedades del Sistema Nervioso Periférico

I. Esquema de la Anatomía y la Fisiología del Sistema Nervioso Periférico.

II. Síndrome polineurítico. Radiculitis.

III. Zona.

IV. Parálisis de los nervios periféricos en general.

V. Neuralgia y Neuritis de los nervios periféricos en general.


Quinta Sección

Enfermedades de la Médula Espinal

I. Generalidades de Anatomía y Fisiología de la médula espinal. Noción de la neurona motora periférica.

II. Los grandes síndromes medulares: paraplejía medular, síndrome de Brown- Seguard y atrofias musculares mielopáticas.

III. Afecciones vasculares de la médula espinal: esquema de la circulación arterial y venosa de la médula espinal, mielomalacia y hematomielia.

IV. Procesos toxi-infecciosos de la médula espinal: mielitis aguda, enfermedad de Heine-Medin, poliomielitis anterior subaguda progresiva, sífilis medular, Tabes y esclerosis en placas.

V. Enfermedades degenerativas de la médula espinal: esclerosis combinada de la médula y esclerosis lateral amiotrófica o enfermedad de Charcot.

VI. Traumatismo y compresiones medulares: traumatismo medular y compresiones medulares.

VII. Tumores de la médula.

VIII. Siringomielia.

IX. Enfermedades familiares de la médula espinal: enfermedad de Friedreich y heredoataxia cerebelosa o enfermedad de Pierre Marie.

X. Atrofias musculares familiares: enfermedad de Werdning- Hoffmann, amiotrofia de Charcot-Marie o Tooth-Hoffmann, miopatía primitiva progresiva, miotonía congénita o enfermedad de Thomsen y enfermedad de Oppenheim.


Sexta Sección

Enfermedades del Bulbo Raquídeo

I. Generalidades de Anatomía y Fisiología del bulbo raquídeo.

II. Síndromes bulbares.

III. Enfermedades degenerativas primitivas del bulbo raquídeo.

IV. Compresiones del bulbo raquídeo.

V. Tumores del bulbo raquídeo.

VI. Miastenia grave o enfermedad de Erb-Goldflam.


Séptima Sección

Enfermedades de la Protuberancia Anular

I. Generalidades de Anatomía y Fisiología de la protuberancia anular.

II. Síndromes protuberanciales.

III. Tumores de la protuberancia anular.


Octava Sección

Enfermedades del Cerebelo

I. Generalidades de Anatomía y Fisiología del cerebelo.

II. Síndrome cerebeloso.

III. Procesos tóxi-infecciosos del cerebelo.

IV. Traumatismos del cerebelo.

V. Tumores del cerebelo.

VI. Anomalías del desarrollo y atrofia del cerebelo.


Novena Sección

Enfermedades del Aparato Vestibular

I. Generalidades de Anatomía y Fisiología del aparato vestibular.

II. Síndrome vestibular.

III. Tumores del ángulo prontocerebeloso.


Décima Sección

Enfermedades del Mesencéfalo

I. Generalidades de Anatomía y Fisiología del mesencéfalo.

II. Síndrome mesencefálico.

III. Oftalmoplegía nuclear progresiva.

IV. Tumores del mesencéfalo.

V. Mielonias velo-faringo-laríngeas.


Undécima Sección

Enfermedades del Cerebro

I. Generalidades de Anatomía y Fisiología del cerebro.

II. Los grandes síndromes cerebrales: hemiplejía, epilepsia Jacksoniana, afasias, apraxias, hemianestesia, síndrome talámico, hemianopsias, síndrome pseudobulbar, síndrome frontal y síndrome de hipertensión endocraneana.

III. Afecciones vasculares del cerebro: anatomía y fisiología de la circulación cerebral, reblandecimiento cerebral, hemorragia cerebral, arterioesclerosis cerebral y trombosis de los senos.

IV. Procesos infecciosos del cerebro: encefalitis agudas no supuradas, enfermedad de Schilder-Foix, absceso del cerebro, sífilis cerebral y parálisis general progresiva.

V. Tumores del cerebro.

VI. Epilepsia.

VII. Enfermedades del cuerpo estriado: síndromes estriados (extrapiramidales), procesos infecciosos, enfermedades degenerativas del sistema extrapiramidal, síndrome Parkisoniano, enfermedad de Parkinson y atetosis doble regresiva y progresiva.

VIII. Enfermedades familiares del cuerpo estriado: enfermedad de Wilson, distonía de torsión, corea de Huntington y mioclonia familiar.


Duodécima Sección

Enfermedades de las Meninges

I. Generalidades de Anatomía y Fisiología de las meninges.

II. Procesos tóxi-infecciosos de las meninges.


Décimotercera Sección

Enfermedades del Sistema Neurovegetativo

I. Generalidades de Anatomía y Fisiología del sistema neurovegetativo.

II. Exploración del simpático.

III. Distonías generales vegetativas: simpaticotonías, vagotonías y anfotonías.


NOTA: Al describir los síndromes neurológicos y entidades nosológicas se desarrollarán atendiendo a su etiología, anatomía patológica, patogenia, diagnóstico y tratamiento.



10.
El doctor Valdés-Anciano recomendaba desde el inicio de su docencia, como libros de consulta extranjeros, las "Obras" de Juan Martín Charcot; "Lecciones Clínicas" de Raymond, Brissaud y Ballet, "Enfermedades del Sistema Nervioso" de Oppenheim, "Precis de Psychiatrie" de Regis, "Tratado de Enfermedades Nerviosas y Mentales" de Grasset, Gowers y Strumpoll y "Tratado de Enfermedades Nerviosas y Mentales" de Ballet y Kraepelin.42


Estos textos se recomendaban hasta después de la reforma de 1924.

En los años de las décadas de 1940 y 1950 se recomendaban como obras de texto extranjeras: "Psiquiatría" de Noyes y "Neurología Clínica" de Wechler.43


 

11. Aunque la bibliografía del doctor Valdés-Anciano sobre neurología es numerosa y de gran calidad, no publicó ningún texto para la cátedra y solo un artículo de metodología docente, "La neuropatología y su enseñanza", aparecido en la Revista Médica Cubana (1909).


El doctor Córdova de Quesada, en 1928, dio a la imprenta "Patología y Clínica de las Enfermedades Nerviosas y Mentales", un tomo de sus conferencias, tomadas en clases por los alumnos A. Navarro y R. González que constituyen el primer libro de texto producido en la cátedra y en los últimos años de su vida publicó el libro "La Locura en Cuba", La Habana, 1940, verdadera joya de la bibliografía psiquiátrica e histórica médica cubana, en 271 páginas.

Sin las cualidades científicas y docentes de su padre, el doctor Valdés-Anciano Mc Donald, dejó escasa bibliografía, pero publicó un libro de texto para la cátedra, "Semiología Clínica de las Enfermedades Nerviosas", La Habana, 1944, tomo de 200 páginas.

El doctor Guiral y González cuando era Profesor Agregado dio a la imprenta su libro de texto "Psiquiatría", La Habana, 1944, tomo I, 190 páginas, que contiene 16 de sus conferencias de clases.

Para la cátedra publicó el doctor Viamonte Cuervo los libros: "Líquido cefalorraquídeo. Sistema neurovegetativo", La Habana, sin fecha, 132 páginas y "Conferencias de Neurología", La Habana, sin fecha, 100 páginas, en colaboración con el Dr. José F. Galigarcía Hernández.

Este último publicó en 1960 sus "Lecciones de Psicología Médica", La Habana, 2 fascículos, 225 páginas, primer texto de la asignatura Psicología Médica y en 1961 colaboró en el libro del Departamento de Psiquiatría "Conferencias de Psiquiatría", en cuyo primer tomo redactó los 4 capítulos dedicados a "Psicología General".


 

12. La necesidad de la enseñanza de las enfermedades nerviosas y mentales para la formación del médico cubano se puso de manifiesto cuando en el plan de estudios de 1887 se pidió el establecimiento del Curso de Neuropatías con inclusión de las alteraciones mentales, lo que no pudo llevarse a cabo por el desinterés del gobierno colonial que nunca facilitó el presupuesto para cubrir sus plazas de profesores.


No va a ser hasta 1906, a finales del gobierno del primer presidente de la República burguesa, que se puede crear la Cátedra de Patología y Clínica de las Enfermedades Nerviosas y Mentales, pero sin un servicio de clínica, y comienzan a partir de entonces las gestiones para obtenerlo, lo que se logrará y consolidará por la persistencia sin desmayo de sus 2 primeros profesores titular y auxiliar.

Sobre ellos nos han dejado sus testimonios 2 de sus discípulos. El Dr. Pedro A. Castillo Martínez, eminente profesor de Clínica Médica, incluía al doctor Valdés- Anciano entre los maestros que más lo impresionaron en sus días de universitario, junto a Enrique Saladrigas Lunar, Luis Ortega Bolaños, Federico Grande Rossi y Ángel A. Aballí y Arellano y lo llamaba "Valdés-Anciano, el enciclopedista".44


El Dr. Mario Dihigo Llanos, médico, pedagogo y escritor notable nos expone un curioso recuerdo del doctor Valdés-Anciano como profesor, en su libro de memorias "Recuerdos de una larga Vida".

A las siete y media de la mañana comenzaban las clases de Enfermedades Nerviosas y Mentales. El profesor titular era el doctor José A. Valdés Anciano y el auxiliar el doctor Armando de Córdova. Ambos explicaban la asignatura alternativamente.

El doctor Valdés Anciano, padre de un compañero de nuestro curso a quien llamaba cariñosamente 'mi hijito', llegaba a clase con aspecto cansado y demostrando su rostro un profundo hastío. Algunos días los dedicaba al estudio del glosario y otros, explicaba con su fácil palabra e inmenso dominio de la asignatura.

Aparte de su especialidad -finalizaba el doctor Dihigo-, el doctor Valdés Anciano era uno de los profesores mas cultos en Medicina General y con frecuencia, acudíamos a él cuando teníamos dificultades en el diagnóstico de algún enfermo que ocupara una de nuestras camas en la sala de medicina interna.45


Resulta interesante la breve comparación que hace de estos 2 profesores el propio doctor Dihigo Llanos, que fue discípulo de ambos en el curso 1916-1917.

Contrastando físicamente con el doctor Valdés Anciano, el doctor Córdova era un tipo grueso y bonachón cuya fisonomía habitual casi marcaba una sonrisa. Con frecuencia llegaba tarde y, a veces no llegaba. Salía siempre perdedor cuando se le comparaba con el doctor Valdés Anciano.45

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Y DOCUMENTALES

1. Delgado García G. Historia de la enseñanza superior de la medicina en Cuba. 1726-1900. Cuad. Hist. Sal. Púb. No. 75. La Habana. 1990.

2. Universidad de La Habana. Memoria Anuario correspondiente al curso académico de 1905 a 1906. Imp. y Pap. Manuel Ruiz. S. en C. La Habana. 1907:23-24.

3. Idem pp. 208-210.

4. Delgado García G. Hospital Clínico Quirúrgico Docente "General Calixto García": recuento histórico en su centenario. Bol. Epid. Hosp. Doc. "General Calixto García". La Habana. 1996-1997;11-12(1-2):4-20.

5. Castro Bachiller R. Informe sobre el doctor Armando de Córdova. Anal. Acad. Cien. Med. Fís. Nat. Hab. La Habana. 1929;60:474-7.

6. Universidad de La Habana. Memoria Anuario correspondiente al curso académico de 1924 a 1925. Imp. y Pap. Rambla, Bouza y Ca. La Habana. 1926:318.

7. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. No. 121.

8. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Est. Antig. No. 14092.

9. Rodríguez Rivero L. El Dr. José A. Valdés Anciano. Prócer de la Medicina Cubana. Revista Bohemia. Abril 7 de 1967.

10. Presno Bastiony JA. El Dr. José A. Valdés Anciano. Anal. Acad. Cien. Med. Fís. Nat. Hab. La Habana. 1923;59:390-1.

11. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Est. Antig. No. 2997 (Dr. Armando de Córdova de Quesada).

12. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. No. 6011.

13. Trelles Govín CM. Contribución de los médicos cubanos a los progresos de la medicina. Imp. A. Dorrbecker. La Habana. 1926:158.

14. Castro Bachiller R. Índice Biográfico de los Miembros de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana. Cías. Ed. Libros y Folletos. La Habana. 1942:11.

15. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Est. No. 5407.

16. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. No. 6820.

17. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Est. No. 6226.

18. González Martín D. Profesor Rodolfo J. Guiral, destacado neuropsiquiatra. Revista Bohemia. Febrero 3 de 1952.

19. Souza Rodríguez B. El Dr. Armando de Córdova. Anal. Acad. Cien. Med. Fís. Nat. Hab. La Habana. 1947-1948;86:179-189.

20. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. No. 6820.

21. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. No. 1377.

22. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Est. No. 14230.

23. Bol. Ofic. Univ. La Habana. 1951;18(4). Marzo 31.

24. Castellanos Martínez M. Comunicación personal al doctor Gregorio Delgado García. Melena del Sur. Noviembre de 1957.

25. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Est. No. 30414.

26. Bol. Ofic. Univ. La Habana. 1940;7(1). Abril 5.

27. Bol. Ofic. Univ. La Habana. 1941;8(17). Noviembre 15.

28. Bol. Ofic. Univ. La Habana. 1944;11(7). Mayo 15.

29. Bol. Ofic. Univ. La Habana. 1946;13(19). Octubre 31.

30. Bol. Ofic. Univ. La Habana. 1948;15(20). Diciembre 31.

31. Bol. Ofic. Univ. La Habana. 1950;17(18). Diciembre 31.

32. Bol. Ofic. Univ. La Habana. 1953;20(4). Marzo 3.

33. Bol. Ofic. Univ. La Habana. 1956;23(7). Abril 16.

34. Bol. Ofic. Univ. La Habana. 1948;15(6). Abril 15.

35. Bol. Ofic. Univ. La Habana. 1952;19(15). Agosto 30.

36. Bol. Ofic. Univ. La Habana. 1954;21(15). Agosto 16.

37. Bol. Ofic. Univ. La Habana. 1956;23(24). Diciembre 31.

38. Bol. Ofic. Univ. La Habana. 1959;26(17). Noviembre 16.

39. Designan profesores. Periódico Revolución. Septiembre 14 de 1960.

40. Universidad de La Habana. Memoria Anuario correspondiente al curso académico de 1908 a 1909. Imp. "Avisador Comercial". La Habana 1910:189-90.

41. Reglamento y Programa de la Cátedra de Patología y Clínica de las Enfermedades Nerviosas y Mentales. En: Universidad de La Habana. Escuela de Medicina. Carné Correspondiente al Quinto Año. Imp. Univ. de La Habana. 1950:25-32.

42. Loc. cit (40):190.

43. Loc. cit (41):26

44. González Martín D. Profesor Pedro A. Castillo, eminente clínico. Revista Bohemia. Octubre 5 de 1951. Pág. 41.

45. Dihigo Llanos M. Recuerdos de una larga vida. Cuad. Hist. Sal. Púb. No. 60. Ed. Orbe. La Habana. 1974:65.

 

 

(1*) Dr. Manuel González Echeverría (1833-1898), eminente epileptólogo cubano de prestigio internacional.

(2*) Dr. Joaquín Muñoz Díaz (1828-1880), notable neuropsiquiatra cubano.

(3*) Dr. Félix Giralt Figarola (1826-1881), notable médico internista cubano, profesor y académico.

(4*) Dr. Francisco Zayas Jiménez (1827-1919), destacado médico cubano, profesor y académico.

(5*) Dr. Oscar Primelles Cisneros (1868-1895), médico, Coronel del Ejército Libertador muerto en combate.

(6*) Dr. Joaquín Castillo Duany (1858-1902), médico, General de Brigada del Ejército Libertador.