Cátedra de Enfermedades de la Laringe, Oídos y Fosas Nasales

 

1. Propuesta de creación de un curso de Oftalmología y Otología (1887). Creación de la Cátedra Enfermedades de la Laringe, Oídos y Fosas Nasales (1906). La Cátedra Enfermedades de la Laringe, Oídos y Fosas Nasales en los planes de estudio de 1919, 1924, 1928, 1934, 1937, 1941 y 1959. El Subdepartamento de Otorrinolaringología del Departamento de Cirugía en el plan de estudios de 1962. 2. Locales en los que se impartió. 3. Frecuencia y horarios de clases. 4. Profesores titulares. 5. Profesores auxiliares. 6. Ayudantes graduados y profesores agregados. 7. Adscriptos, instructores y asociados. 8. Cambios de profesores de 1959 a 1962. 9. Programas de la asignatura. 10. Libros de texto y de consulta extranjeros recomendados en la cátedra. 11. Bibliografía docente producida por los profesores de la cátedra. 12. Consideraciones finales y testimonios. Referencias bibliográficas y documentales.


 

1. El último plan de estudios de la carrera de medicina vigente en el período colonial español de nuestra historia, puesto en vigor por Reales Decretos de 28 de julio de 1887, daba potestad al Gobernador General de la Isla, previo informe del Rector de la Universidad de La Habana y de la Junta Superior de Instrucción Pública, para establecer en la Facultad de Medicina y Farmacia 3 nuevas asignaturas, cuando el presupuesto del gobierno de la colonia lo permitiera. Una de ellas era el Curso de Oftalmología y Otología que debió ser la primera cátedra explicada en Cuba sobre dichas materias.


Estas asignaturas aparecieron en los Anuarios de la Universidad a partir de entonces como especialidades no obligatorias con plazas vacantes de profesores, las cuales no se cubrieron en todo el resto de la dominación española en la Isla.1

Por Orden Militar No. 209 de 30 de septiembre de 1901, del Gobernador Provisional Norteamericano, se reagruparon las cátedras de la Facultad de Medicina y Farmacia, se crearon algunas asignaturas y se consideraron en vías de provisión 3 cursos complementarios de 3 meses de duración, entre los que se encontraba el de Enfermedades de la Laringe, Oídos y Fosas Nasales.

Establecida ya la primera república liberal burguesa (1902), por ley de 12 de julio de 1906, se crearon en la Escuela de Medicina de la Facultad de Medicina y Farmacia 4 nuevas cátedras. Con el número 6, la de Enfermedades de la Laringe, Oídos y Fosas Nasales que se impartiría en el cuarto año de la carrera de medicina, que tenía entonces 5 de duración, con extensión de 3 meses.2 Después de 19 años de intentos se fundaba la primera cátedra de la especialidad de otorrinolaringología en Cuba. La Cátedra No. 6 también comprendía la asignatura Trabajos de Análisis de Microscopia y Química Clínica, hasta el plan de estudios de 1924 que se independizó la de Enfermedades de la Laringe, Oídos y Fosas Nasales con el número 32.

En el plan de estudios de 1919, la asignatura pasó al sexto curso, último de la carrera, con igual duración; en el plan de 1924 se mantuvo en el sexto curso con su misma extensión; en el de 1928 bajó al quinto curso, penúltimo de la carrera; en el de 1934 pasó al cuarto; en el de 1937 ascendió al quinto, último del plan y en el de 1941 se mantuvo en el quinto año, ahora antepenúltimo de la carrera y en todos con la misma extensión de medio curso, o sea, de 3 meses.


Con el triunfo revolucionario de enero de 1959, el plan de estudios de 1941 va a sufrir algunos cambios por acuerdo del Claustro de la Facultad de Medicina de 25 de mayo de 1959, pero la asignatura con su mismo nombre permanece en el quinto curso, con 3 meses de duración.

A finales de 1959, numerosas cátedras van a adoptar nuevos nombres y así la de Enfermedades de la Laringe, Oídos y Fosas Nasales asume el de Otorrinolaringología.

Por el plan de estudios de 1962, la cátedra se impartió en el segundo semestre del quinto año, ahora como Subdepartamento de Otorrinolaringología del Departamento de Cirugía.


 

2. Desde la fundación de la cátedra se impartían sus clases y prácticas en una sala y en un departamento de la Consulta Externa del Hospital "Nuestra Señora de las Mercedes". Este departamento tenía libre acceso a la calle para la entrada de los pacientes y contaba con instrumentos de diagnóstico, con la finalidad de que los alumnos pudieran practicar personalmente el examen de cada enfermo.3


Allí se continuaron impartiendo las clases y prácticas hasta que se inauguró el pabellón de mampostería "Emilio Martínez" del Hospital "General Calixto García" a finales de los años de la década de 1920. Este pabellón fue reconstruido en 1940 y contaba con 3 salas. Por los años de la década de 1960 se unió al pabellón "Margarita Núñez"1* y ambos son sede, actualmente, del Subdepartamento de Otorrinolaringología.4


 

3. La cátedra, desde sus inicio,s se impartió como medio curso, con lección alterna, los martes, jueves y sábados desde 8:30 a 9:30 a.m. La enseñanza era a la vez teórica y práctica.3


Desde el plan de estudios de la reforma universitaria de 1924, los alumnos se dividían en 2 grupos: uno asistía lunes y miércoles a la clase práctica y el otro, martes y jueves y los 2 grupos reunidos tenían conferencia todos los sábados de 8:30 a 9:30 a.m. La enseñanza era esencialmente clínica y los alumnos adquirían habilidades en el uso de los instrumentos de diagnóstico.5

Con muy pocas variaciones se mantuvo la enseñanza de la cátedra hasta la reforma de estudios de 1962.


 

4. El Dr. Emilio Martínez y Martínez, primer Profesor Titular de la Cátedra No. 6, que como ya dejamos escrito, también comprendía la asignatura Trabajos de Análisis de Microscopia y Química Clínica, por ejercicios de concurso-oposición, fue nombrado por Decreto del Gobernador Provisional de 23 de mayo de 1907, y tomó posesión 2 días después.6 Fue este profesor el iniciador en Cuba de la enseñanza universitaria de esas 2 especialidades médicas.


El doctor Martínez y Martínez fue un eminente otorrinolaringólogo y oncólogo cubano. Nació en La Habana el 13 de abril de 1864. Recibió en Baltimore, Estados Unidos, la enseñanza primaria. Se graduó de Bachiller en Artes en el Instituto de Segunda Enseñanza de La Habana, en 1881. La carrera de medicina la cursó brillantemente en la Real y Literaria Universidad de La Habana, donde obtuvo el título de Licenciado en Medicina y Cirugía, en 1887, con el Premio Extraordinario de Grado y el de Doctor en Medicina y Cirugía, al siguiente año con la tesis "Durabilidad del íctero grave primitivo". Igualmente obtuvo el Premio Extraordinario del grado con su memoria "Profilaxis de la fiebre amarilla".7

En 1889 trabajó en La Habana con el famoso bacteriólogo norteamericano George M. Sternberg sobre etiología de la fiebre amarilla, que continuó en el Laboratorio del Hospital "John Hopkins", Baltimore, donde realizó, además, estudios de especialización en otorrinolaringología con el profesor Mackenzie.

De regreso a La Habana, en 1891, dirigió el Laboratorio del Hospital "Nuestra Señora de las Mercedes". De 1895 a 1897 fue inspector sanitario del Marine Hospital Service del puerto de La Habana, cargo desde el que colaboró con la Guerra Independentista (1895-1898). Finalizada esta, ganó por oposición la plaza de Profesor Auxiliar de la Cátedra de Patología Médica y Trabajos de Análisis de Microscopia y Química Clínica (1900), en la que ascendió a Titular en 1906.

Un año más tarde, como ya se dejó escrito con anterioridad, obtuvo por oposición la recién creada Cátedra de Enfermedades de la Laringe, Oídos y Fosas Nasales y, desde ese momento, la desempeñó con la de Trabajos de Análisis de Microscopia y Química Clínica, hasta que presentó la renuncia el 27 de junio de 1923, por haber obtenido su jubilación voluntaria por fallo de la Audiencia de La Habana, el 19 de marzo de 1923. Por Decreto Presidencial de 5 de julio del propio año se le aceptó la renuncia. Fue Decano de la Facultad de Medicina (1922-1923).

A su esfuerzo se debió en gran parte, la creación de la Liga contra el Cáncer (1925) y el Instituto del Cáncer de La Habana (1929), que organizó y dirigió hasta su muerte ocurrida en La Habana el 8 de diciembre de 1948.

Fundó y dirigió el importante Boletín Científico de la Liga contra el Cáncer. Ocupó los más altos cargos del sistema nacional de salud pública en Cuba en su época: Director Nacional de Sanidad, Director Nacional de Beneficencia y Secretario de Sanidad y Beneficencia (1934-1935).

Perteneció a la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, miembro de mérito de The American Laringology, Rhinology and Othology Society de Estados Unidos, miembro del comité ejecutivo de la Unión Internacional contra el Cáncer y de numerosas instituciones científicas nacionales y extranjeras. Mereció la Legión de Honor del Gobierno de Francia y la Orden "Finlay" del Gobierno de Cuba.8

Para sustituir al doctor Emilio Martínez como Profesor Titular de la cátedra fue nombrado, por Decreto Presidencial de 9 de noviembre de 1923, por derecho de ascenso, el Dr. Claudio Basterrechea Ugarte, que era en esos Momentos Profesor Auxiliar por oposición.9

Por no aparecer en el Archivo Histórico de la Universidad de La Habana el expediente de estudios del doctor Basterrechea Ugarte, conocemos poco de sus estudios y de su vida en general, solamente que se graduó de Doctor en Medicina en la Universidad de La Habana el 30 de junio de 1911,10 que realizó estudios de posgrado en otorrinolaringología en Europa, aunque fue junto al profesor Emilio Martínez que consolidó sus conocimientos en la especialidad y se formó como competente profesor, aunque dejó muy escasa bibliografía.

Se mantuvo al frente de la cátedra hasta el 12 de agosto de 1960, en que se le aceptó la renuncia al cargo para acogerse a jubilación.


 

5. A los 13 años de fundada la cátedra fue que se creó la plaza de Profesor Auxiliar, en la que se nombró, por Decreto Presidencial de 12 de noviembre de 1919, al Dr. Claudio Basterrechea Ugarte, quien tomó posesión el 20 de noviembre siguiente.9


El doctor Basterrechea Ugarte realizó ejercicios de concurso-oposición, con los que obtuvo la plaza en propiedad y fue nombrado, por Decreto Presidencial de 20 de septiembre de 1920 y tomó posesión el 1 de octubre del propio año.

Al ascender a Profesor Titular el doctor Basterrechea Ugarte, por Decreto Presidencial de 9 de noviembre de 1923, el Consejo Universitario en sesión de un día después aprobó como Profesor Auxiliar Honorario interino, con fecha 10 de noviembre de 1923, al Dr. Emilio Martínez y Pérez-Vento, quien tomó posesión 6 días más tarde.11

El doctor Martínez y Pérez-Vento era hijo del Profesor Titular y sobrino del Dr. Rafael Pérez-Vento y Nin, notable profesor de la cátedra de Fisiología y Física Médica de la Facultad de Medicina y destacado especialista en enfermedades nerviosas y mentales. Se graduó de Doctor en Medicina en la Universidad de La Habana el 11 de julio de 1919.12 Realizó viaje de estudios de especialización en otorrinolaringología en Estados Unidos, pero junto a su padre consolidó su formación científica.

Por Decreto Presidencial de 8 de enero de 1924 se le ratificó en el cargo de Profesor Auxiliar interino. Un año después realizó ejercicios de concurso-oposición y fue nombrado, por Decreto Presidencial de 17 de enero de 1925, Profesor Auxiliar en propiedad.

Inconforme con la situación de inestabilidad de las actividades de la Universidad de La Habana en los años de la década de 1930, renunció su cargo de Profesor Auxiliar en fecha que no aparece en su expediente administrativo, pero sí está la ratificación de la misma el 8 de febrero de 1939, la que le fue aceptada por Decreto Rectoral de 10 de abril de 1939, a partir de la fecha en que dejó de desempeñar sus funciones.11

Ante la ausencia del doctor Martínez y Pérez-Vento, el Consejo Universitario, en sesión de 6 de diciembre de 1934, nombra, en virtud de concurso, Profesor Auxiliar interino al Dr. José C. Gros González.13

Por Ley Docente de 8 de junio de 1937 se le ratifica al doctor Gros González como Profesor Auxiliar interino y una vez que se acepta al doctor Martínez y Pérez-Vento la renuncia al cargo, se declara al doctor Gros González como Profesor Auxiliar en propiedad y el Consejo Universitario, en sesión de 7 de octubre de 1949, aprobó su derecho de ascenso como Profesor Auxiliar en propiedad.


Graduado de Doctor en Medicina en la Universidad de La Habana, el 27 de septiembre de 1923, había nacido en Cienfuegos el 15 de junio de 1901,14 el Dr. José C. Gros González se formó como especialista en la cátedra y en ella se mantuvo como Profesor Auxiliar en propiedad hasta su renuncia el 17 de agosto de 1960.


 

6. El Claustro de la Facultad de Medicina, en sesión de 8 de mayo de 1913, pidió al Secretario de Instrucción Pública y Bellas Artes la creación de una plaza de Ayudante Graduado para la Cátedra de Enfermedades de la Laringe, Oídos y Fosas Nasales, pero tendrían que pasar 4 años para que, por Resolución Rectoral de 28 de septiembre de 1917, fuera nombrado en la citada plaza el Dr. Claudio Basterrechea Ugarte, quien la mantuvo por prueba de oposición anual hasta el 19 de noviembre de 1919, que renunció a ella, por haber sido nombrado el día 12 de ese mes Profesor Auxiliar de la cátedra.9


Para sustituirlo fue nombrado, por Decreto Rectoral de 8 de diciembre del mismo año, como Ayudante Graduado interino, el Dr. José Alfonso Valdés,15 quien tomó posesión al siguiente día.

Por Decreto Rectoral de 17 de mayo de 1924 se nombra por oposición, ahora por 2 años, al Dr. José C. Gros González, quien repitió los ejercicios en 3 nuevas ocasiones y fue ratificado el 30 de septiembre de 1925, el 1 de octubre de 1927 y el 1 de octubre de 1929.13

Al ser nombrado por ejercicios de oposición, el 6 de diciembre de 1934, el doctor Gros González como Profesor Auxiliar, queda vacante la plaza, la que fue ocupada por el Dr. Pedro Hernández Gonzalo, quien fue nombrado por Resolución Rectoral de 6 de abril de 1936 y tomó posesión 7 días después.16

Por Ley Docente de 8 de enero de 1937 se le considera al doctor Hernández Gonzalo como Profesor Agregado interino, cargo en el que se le ratifica en propiedad por Decreto Rectoral de 20 de diciembre de 1944.

Como para esta última plaza no había realizado ejercicios de concurso-oposición, aunque no se lo habían exigido, prefirió llevarlos a cabo y los terminó el 23 de mayo de 1945 con calificación final de 87,50 puntos, fallo del que se dio por enterado el Consejo Universitario con fecha 30 de mayo de 1945. Se mantuvo en el cargo hasta 1960.16


 

7. Al quedar establecida la carrera profesoral en la Universidad de La Habana, por Ley Docente de 8 de enero de 1937, se abrió la posibilidad para la cátedra de formar sus futuros profesores.


El Claustro Pleno de la Facultad de Medicina, en sesión de 17 de mayo de 1940, acordó el ingreso por 2 años en el período de Adscripción, por recomendación de la Comisión Permanente de Adscripción, de los doctores Francisco J. Hernández Hechevarría y Martín J. Pino y Crespo.17

La Junta de Gobierno de la Facultad de Medicina, en sesión de 22 de octubre de 1941, a propuesta de la Comisión Permanente de Adscripción, aprobó como adscripto al Dr. Roberto Machado Ortega.18 El Claustro de la Facultad de Medicina, siempre a propuesta de la Comisión Permanente de Adscripción, acordó el ingreso en el período de Adscripción, en la sesión de 27 de abril de 1944, de los doctores Jorge de Cárdenas y Domínguez y Flavio Gómez Giner.19 En sesión de 14 de agosto de 1946, de los doctores Pedro Bugallo Blanco, Pedro Jiménez Ojeda y Jorge I. Miquel Franca, hijo del renombrado matemático Dr. Pablo Miquel Merino.20 En sesión de 20 de diciembre de 1948, de los doctores Oscar Capo y Jiménez de Cisneros, Antonio G. Vesa García, Carlos H. Fernández Bordenave, Salvador Vieta Cabrera y Roberto L. Daubar Cepero.21 En sesión de 3 de noviembre de 1950, de los doctores Raúl E. Bertrán Escanaverino, Orlando A. Balea García y Marta Rojas Hernández.22 En sesión de 5 de febrero de 1953, de los doctores Claudio J. Basterrechea y Zubieta, hijo del Profesor Titular de la cátedra y Luis V. de Armas Haramboure.23 Y en sesión de 20 de marzo de 1956, de los doctores Mario J. Pérez Bugallo, Eneida A. Boleda y Diez y Fidel E. Espiñeira y del Castillo.24

Terminado el período de Adscripción se podía aspirar, por concurso, a las plazas de instructores, también por 2 años, o directamente a ellas.

La Junta de Gobierno de la Facultad de Medicina, en sesión de 5 de octubre de 1938, reconoció el trabajo total del antiguo instructor Dr. Alberto Lavín Padrón.25

Por acuerdo del Claustro de la Facultad de Medicina, en sesión de 14 de agosto de 1946, se le otorgó certificado de aptitud al instructor Dr. René Revuelta Alonso.20 En sesión de 6 de marzo de 1947 se acordó considerar al Dr. Alberto Lavín Padrón, Instructor con derecho a su certificado de aptitud como tal.26 En sesión ordinaria de 8 de febrero de 1949, siempre a propuesta de la Comisión Permanente de Adscripción, acordó otorgar certificado de aptitud al Instructor Dr. Jorge de Cárdenas y Domínguez.27 Y en sesión de 4 de diciembre de 1951, le otorgó certificado de aptitud al instructor Dr. Pedro Bugallo Blanco, por segunda vez. 28

Aunque es muy probable que algunos de estos docentes al finalizar las etapas de adscriptos e instructores hayan permanecido como asociados, no he encontrado documento alguno que así lo acredite.


 

8. Al reiniciar sus actividades la Universidad de La Habana, en enero de 1959, los profesores en propiedad que integraban la Cátedra de Enfermedades de la Laringe, Oídos y Fosas Nasales eran los siguientes: Titular, Dr. Claudio Basterrechea Ugarte; Auxiliar, Dr. José C. Gros González y Agregado, Dr. Pedro Hernández Gonzalo.


Ninguno de estos profesores colaboró con la dictadura del Mayor General Fulgencio Batista y Zaldivar (1952-1958), ni fue sometido a juicio de depuración, ni en la primera ni en la segunda fase de dichos juicios.


En agosto de 1960, el doctor Basterrechea Ugarte presentó su renuncia para acogerse a jubilación en la siguiente carta sin fecha:

Sr. Presidente de la Junta Superior de Gobierno de la Universidad de La Habana

(Por conducto reglamentario)


Señor:

Ruego a usted acepte mi renuncia como Profesor Titular de la Cátedra de Enfermedades de la Laringe, Oídos y Fosas Nasales,

Motivo: Estoy en trámite de jubilación

De ud. Atentamente,

 

Firma

Dr. Claudio Basterrechea Ugarte9


La Junta Superior de Gobierno de la Universidad, por el acuerdo No. 18 de los adoptados en la sesión celebrada el 12 de agosto de 1960, le aceptó la renuncia.

El doctor Gros González presentó su renuncia, por actitud contrarrevolucionaria, el 17 de agosto de 1960 y le fue aceptada, 3 días más tarde, por la Junta Superior de Gobierno.13

La propia Junta, en sesión de 1 de agosto de 1960, acordó suspender de empleo y sueldo al doctor Hernández Gonzalo, por su conducta contrarrevolucionaria junto a otros profesores en la borrascosa reunión del Claustro del 29 de julio de ese año. El propio organismo, en sesión de 13 de enero de 1961, resolvió separarlo de su cargo definitivamente.16

El 13 de septiembre de 1960, la Junta Superior de Gobierno nombró, por concurso, como primer profesor para la cátedra, ahora con el nombre de Otorrinolaringología, al antiguo Adscripto e Instructor, Dr. Pedro M. Bugallo Blanco.29

El 5 de enero de 1962, al proclamarse oficialmente la reforma universitaria, la cátedra, convertida en Subdepartamento de Otorrinolaringología del Departamento de Cirugía, contaba con los profesores siguientes: Profesor, equivalente a Titular, Dr. Pedro M. Bugallo Blanco y auxiliares, los doctores Eneida A. Boleda Diez, Víctor Llanos Buide y Mario Pérez Bugallo.


 

9. En las Memorias Anuarios de los cursos de la Universidad de La Habana no aparece el programa de la asignatura de Enfermedades de la Laringe, Oídos y Fosas Nasales y solamente el siguiente comentario en la etapa del profesor Emilio Martínez y Martínez:

La enseñanza es a la vez teórica y práctica; en las primeras lecciones se explican los métodos de exploración de la laringe, los oídos y las fosas nasales y después que los alumnos adquieren suficiente habilidad en el uso de los instrumentos se les dan lecciones clínicas de las enfermedades más comunes de estas tres ramas especiales.

La finalidad de esta enseñanza es facilitarle al alumno los medios de exploración que le son indispensables en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades más comunes de la garganta, de la nariz y del oído.3


En la etapa del profesor Basterrechea Ugarte parece que se sigue el mismo programa, con las variaciones propias del desarrollo del conocimiento de su contenido y sobre él se hace el comentario siguiente: "La enseñanza es esencialmente clínica y los alumnos adquieren habilidades en el uso de los instrumentos de diagnóstico".5

Así seguirá hasta el final del período estudiado.


 

10. El libro de texto que recomendaba el Dr. Emilio Martínez y Martínez era el "Tratado de Oto-Rino-Laringología" del Dr. Ricardo Botey, profesor libre de Otorrinolaringología y director de una clínica para enfermedades de la garganta, nariz y oídos en Barcelona, en sus numerosas ediciones.3 De este libro conservo un ejemplar de la tercera edición de la Casa Editorial P. Salvat, Barcelona, 1918, 649 págs.


El Dr. Claudio Basterrechea Ugarte también recomendaba esta obra como texto, pero por los años de las décadas de 1940 y 1950 recomendaba "Enfermedades de la Garganta, Nariz y Oídos" del profesor del Jefferson Medical College de Filadelfia Dr. Chevalier Jackson, en las diversas ediciones de su versión española.30

No hemos encontrado que se recomendaran obras de consulta.


 

11. El doctor Martínez y Martínez, que publicó una bibliografía médica extensa y de alta calidad, compuesta por 3 libros, 8 monografías y 88 artículos, no dejó ninguna obra de texto para la cátedra.


Tampoco el doctor Basterrechea Ugarte y fue el Profesor Agregado Dr. Pedro Hernández Gonzalo quien dio a la imprenta su libro "Otorrinolaringología Práctica", La Habana, 1939, única obra de texto producida en la cátedra, del que dijera el notable otorrinolaringólogo cubano Dr. Enrique Fernández Soto: "[…] un pequeño libro, que resume la enseñanza y que, a pesar de su brevedad, contiene todo lo que debe saber de la especialidad el estudiante y el médico práctico".31


Esta obra, en sus 2 ediciones actualizadas posteriores, se mantuvo de texto oficial hasta el final de la etapa estudiada.


 

12. Después de 19 años de intentos se logró fundar, en 1906, la Cátedra No. 6 de Enfermedades de la Laringe, Oídos y Fosas Nasales, que también comprendían la asignatura de Trabajos de Microscopia y Química Clínica, a cargo de un solo profesor, pues no fue hasta 13 años después que se creó la plaza de Profesor Auxiliar.


La sólida formación científica y grandes cualidades docentes del Dr. Emilio Martínez y Martínez, lograron llevar la calidad de la docencia en la cátedra por un camino ascendente y formar en ella a sus futuros profesores, los que la mantuvieron después de su jubilación y si bien es cierto que fue muy escasa la producción bibliográfica en ella, fue valiosa la enseñanza clínica junto al enfermo y la actualización de los conocimientos impartidos.

El Dr. Mario E. Dihigo Llanos, destacado médico y profesor de enseñanza media, autor de notables obras de texto para dicha enseñanza, que fue discípulo del Dr. Emilio Martínez y Martínez en el curso 1915-1916, ha dejado un valioso testimonio de su profesor que lo muestra tal cual era y que a continuación transcribo:

Terminada la clase de Ginecología, alternábamos, según los días, Enfermedades de la Garganta, Nariz y Oídos y Enfermedades de los Ojos.

La primera de esas asignaturas estaba a cargo del doctor Emilio Martínez, verdadero tipo de profesor, práctico en todo, conciso en sus explicaciones y concienzudo en el examen de los enfermos. El alumno podría no sentirse aficionado hacia esa especialidad, pero, con seguridad que no la estudiaba con disgusto o repugnancia. Yo me sentí fuertemente inclinado a estudiarla y, por algún tiempo, cifré mis esperanzas en llegar algún día a la talla del maestro.

Cierro los ojos y veo claramente aquella sala rectangular, circundada por una tabla a manera de mostrador, y a los enfermos sentados en sus banquetas, al lado de cada foco eléctrico. Los alumnos realizábamos el examen, llenábamos la hoja clínica y hacíamos un diagnóstico preliminar. Pasaba el doctor Martínez, tomaba nota de la asistencia, examinaba al enfermo, hacía el diagnóstico definitivo e indicaba el tratamiento.32

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Y DOCUMENTALES

1. Delgado García G. Historia de la enseñanza superior de la medicina en Cuba. 1726-1900. Cuad. Hist. Sal. Púb. No. 75. Ed. Cien. Med. La Habana. 1990.

2. Universidad de La Habana. Memoria Anuario correspondiente al curso académico de 1905 a 1906. Imp. y Papel. Manuel Ruiz S. en C. La Habana. 1907:23-24.

3. Universidad de La Habana. Memoria Anuario correspondiente al curso académico de 1908 a 1909. Imp. "Avisador Comercial". La Habana. 1910:176.

4. Delgado García G. Apuntes sobre la cátedra Enfermedades de la Laringe, Oídos y Fosas Nasales de la Universidad de La Habana (1906-1962). Bol. Epid. Hospital Docente "General Calixto García". La Habana. 1998-1999;13-14(1-2):61-4.

5. Universidad de La Habana. Memoria Anuario correspondiente al curso académico de 1924 a 1925. Imp. y Papel. de Rambla, Bouza y Ca. La Habana. 1926:309.

6. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. No. 236.

7. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Est. Antig. No. 8155.

8. Delgado García G. Martínez y Martínez, Emilio (1864-1948). Diccionario Biográfico Médico Hispanoamericano. Ed. ARTEPROCA C. A. Caracas. Venezuela. 2007:547.

9. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. No. 9567.

10. Anuario Médico Social de Cuba. Imp. Ucar, García y Cía. La Habana. 1937:541.

11. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. No. 5927.

12. Loc. cit en 10 pág. 550.

13. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. No. 9505.

14. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Est. No. 6306.

15. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. No. 5901.

16. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. No. 9139.

17. Bol. Ofic. Univ. La Habana. 1940;7(4). Julio 1.

18. Bol. Ofic. Univ. La Habana. 1941;8(17). Noviembre 15.

19. Bol. Ofic. Univ. La Habana. 1944;11(7). Mayo 15.

20. Bol. Ofic. Univ. La Habana. 1946;13(16). Septiembre 12.

21. Bol. Ofic. Univ. La Habana. 1948;15(20). Diciembre 31.

22. Bol. Ofic. Univ. La Habana. 1950;17(18). Diciembre 31.

23. Bol. Ofic. Univ. La Habana. 1953;20(4). Marzo 3.

24. Bol. Ofic. Univ. La Habana. 1956;23(7). Abril 16.

25. Bol. Ofic. Univ. La Habana. 1938;5(8). Octubre 31.

26. Bol. Ofic. Univ. La Habana. 1947;14(5). Abril 15.

27. Bol. Ofic. Univ. La Habana. 1949;16(4). Marzo 17.

28. Bol. Ofic. Univ. La Habana. 1951;8(19). Diciembre 15.

29. Designan profesores. Periódico Revolución. Septiembre 14 de 1960.

30. Universidad de La Habana. Catálogo General y Memoria correspondiente al curso 1937-1938. Ed. "Alfa". La Habana. 1939.

31. Fernández Soto E. Contribución a la historia de la Laringología en Cuba. En: Fernández Soto E. Oto- Rino-Laringología. Artículos y Conferencias. Sin pie de imprenta. La Habana. 1943:175-80.

32. Dihigo Llanos ME. Recuerdos de una larga vida. Cuad. Hist. Sal. Púb. No. 60. Ed. Orbe. Instituto Cubano del Libro. La Habana. 1974:54.

 

 

1* Margarita Núñez Núñez (¿- 1923), notable enfermera cubana, fundadora y primera presidenta de la Asociación Nacional de Enfermeras de Cuba.