Cátedra de Medicina Legal y Toxicología

 

1. La asignatura de Medicina Legal y Toxicología en los planes de estudio de 1899 y 1900. La asignatura Medicina Legal y Toxicología en los planes de estudio de 1919, 1924, 1928, 1934, 1937 y 1941. La asignatura de Medicina Legal y Toxicología en el plan de estudio de 1959. La asignatura de Medicina Legal en el plan de la reforma de estudios de 1962. 2. Cátedra y Departamento de que formó parte, locales en los que se impartió y frecuencia y horarios de clases. 3. Profesores titulares. 4. Profesores auxiliares. 5. Ayudantes graduados y profesores agregados. 6. Adscriptos, instructores y asociados. 7. Cambios de profesores de 1959 a 1962. 8. Programas de la asignatura. 9. Libros de consulta extranjeros recomendados en la cátedra. 10. Bibliografía docente producida por los profesores de la cátedra. 11. Consideraciones finales y testimonios. Referencias bibliográficas y documentales.



1.
Al ponerse en vigor, en 1899, el primer plan de estudios de medicina de la etapa de la primera intervención norteamericana en Cuba, conocido como Plan Lanuza, la asignatura de Medicina Legal y Toxicología se impartió en sexto año de la carrera con duración de un curso.


Al siguiente año, al tomar posesión como Secretario de Instrucción Pública el Dr. Enrique J. Varona Pera, éste estableció un nuevo plan de estudios de medicina de 5 años, conocido como Plan Varona, en el que la asignatura de Medicina Legal y Toxicología se impartía en el quinto año con duración de un curso.

En el plan de estudios de 1919 se explica en el sexto año, en el de 1924 pasa al séptimo y en el de 1928 regresa al sexto, siempre con duración de un curso.

En los planes de estudios de 5 años de 1934 y 1937 se imparte en el quinto, con duración de medio curso y en el de 1941, de 7 años, su explicación corresponde al séptimo, con duración nuevamente de un curso.

Con el triunfo Revolucionario el 1 de enero de 1959, el 25 de mayo de ese año se aprueban algunos cambios en el plan de estudios, pero la asignatura se mantiene con igual nombre y duración en el séptimo año.

A finales de 1959, varias asignaturas se unieron y otras cambiaron su nombre, la de Medicina Legal y Toxicología se mantuvo independiente como cátedra, pero su nombre quedó solamente como Medicina Legal con igual duración, en el séptimo año.

Por la Reforma Universitaria, puesta en vigor el 10 de enero de 1962, la denominación de Cátedra cambió por la de Departamento y la de Medicina Legal integró, como única asignatura, el Departamento de Medicina Legal y fue impartida como medio curso en el primer semestre del quinto año.1



2.
Por el plan de estudios de 1900, las asignaturas de Medicina Legal y Toxicología e Higiene y Legislación Sanitaria formaron una sola cátedra con el No. 10, impartida la de Medicina Legal y Toxicología en el laboratorio de Higiene y Medicina Legal, en el Hospital "Nuestra Señora de las Mercedes" o "Reina Mercedes", con frecuencia de 3 clases semanales y horario de 3 a 5 p.m.2


Al ponerse en vigor el plan de estudios de 1923, al siguiente año, se divide la cátedra en 2, la No. 25 de Higiene y Legislación Sanitaria y la No. 34, de Medicina Legal y Toxicología, y ese propio año se trasladan ambas para locales mayores en el pabellón "Carlos M. de Céspedes" en el Hospital "General Calixto García", que aunque oficialmente este centro no era docente, ya servía de asiento a varias cátedras de la Facultad de Medicina y Farmacia.

Con el No. 34, y en el mismo local, se mantendrá la cátedra hasta el final del período estudiado, con frecuencia las clases teóricas de 3 días a la semana, de 2 a 3 p.m. y las prácticas, por grupos de alumnos, también 3 días a la semana, de 2 a 4 p.m. Algunas prácticas se realizaban en el necrocomio de La Habana, a las 9 a.m.3

Como Departamento, después de la Reforma Universitaria de 1962, la asignatura de Medicina Legal será impartida en el mismo local, con 5 horas semanales de clases.



3.
Al ser reunidas en una sola cátedra las 2 asignaturas de Higiene y Legislación Sanitaria y Medicina Legal y Toxicología, por el Plan Varona, fue nombrado en ella, el 12 de julio de 1900, el Dr. Luis M. Cowley y Valdés-Machado como Catedrático Titular. El doctor Cowley, de quien ya hemos escrito al redactar el capítulo sobre la cátedra de Higiene y Legislación Sanitaria, se mantuvo en el cargo hasta su fallecimiento, ocurrido en La Habana el 28 de mayo de 1917.4


A pesar de tener bajo su responsabilidad la asignatura de Medicina Legal y Toxicología, su preferencia seria siempre por la de Higiene, así dejó escrito al respecto: "Administro a la Medicina Legal, ahora mi dedicación, el desvelo de mis estudios, ha sido la Higiene" 5 y dejó casi la totalidad de la enseñanza médico legal al Profesor Auxiliar Dr. Tomás Vicente Coronado e Interián.

Al ocurrir el fallecimiento del doctor Cowley y Valdés-Machado fue nombrado, por Decreto Presidencial de 29 de junio de 1917, por ascenso en virtud de derecho expectante, el doctor Coronado e Interián como Profesor Titular de la Cátedra No. 10 y tomó posesión el 4 de julio siguiente.6

El doctor Coronado e Interián, que era considerado un competente higienista, al igual que su Maestro, el doctor Cowley Valdés-Machado, dejó al cuidado de la Medicina Legal y Toxicología al Profesor Auxiliar Dr. Raimundo de Castro y Bachiller.

El 13 de marzo de 1918, el Decano de la Facultad de Medicina y Farmacia, Dr. Diego Tamayo y Figueredo, informó al Rector de la Universidad, Dr. Gabriel Casuso y Roque: "El doctor Castro y Bachiller se encuentra hecho cargo del curso de Medicina Legal y Toxicología, quien alternativamente, una o dos veces por semana, explica dicha asignatura en los salones del necrocomio, estando debidamente autorizado por el Alcalde Municipal y eficazmente secundado por el doctor Antonio Barreras Fernández, director de dicha dependencia, quien atiende con celo e interés el mejor desempeño del doctor Castro".7

Hasta ese momento solamente se había enseñado la medicina legal en forma teórica con algunas prácticas de toxicología y de manchas de sangre. Comienza a partir de entonces una nueva etapa en la docencia de la medicina legal en Cuba, pues el doctor Castro y Bachiller va a llegar a ser la figura más eminente de esta disciplina en nuestro país.

Como consecuencia del plan de estudios de 1923, la cátedra se divide en 2 y la asignatura de Medicina Legal y Toxicología pasa a ser la Cátedra No. 34. Por Decreto Presidencial No. 1649 de 27 de octubre de 1923 fue nombrado, por ascenso, Profesor Titular el doctor Castro y Bachiller, quien tomó posesión el 1 de noviembre siguiente.

Por estar su familia emigrada en Estados Unidos a finales de la Guerra Independentista de los Diez Años (1868-1878), nació el Dr. Raimundo de Castro y Bachiller en New York, el 6 de mayo de 1878, hijo del Dr. Raimundo de Castro y Allo, eminente médico internista y nieto, por línea materna, del sabio polígrafo y bibliógrafo Dr. Antonio Bachiller y Morales.

Cursó la enseñanza primaria con la educadora Adela Shine Black, esposa del Dr. Carlos J. Finlay y Barrés y la secundaria, con el destacado naturalista cubano Dr. Pedro Valdés Ragués, para graduarse de Bachiller en Artes (1894) en el Instituto de Segunda Enseñanza de La Habana. Comenzó los estudios superiores en la Real y Literaria Universidad de La Habana y los terminó en la Universidad de Columbia, New York, donde obtuvo el Doctorado en Medicina (1901). En diciembre de 1901 incorporó sus estudios en la universidad habanera.8

Durante los meses de julio a noviembre de 1925, el doctor Castro y Bachiller visitó los principales centros docentes de medicina legal y toxicología de Europa, de cuyo viaje rindió informe ante la Facultad de Medicina y la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, recogido en folleto de 30 páginas, publicado al siguiente año.9

Inspirado en lo visto en dichas instituciones, reorganiza el laboratorio de investigaciones científicas, que llegará a contar con equipos para la identificación, dactiloscopia, proyectiloscopias y otras actividades, pero que, a pesar de todos sus esfuerzos, no podrá brindar una docencia práctica adecuada, lo que lo llevó a desarrollar en su cátedra una enseñanza demostrativa lo más objetiva posible.

Organizó además un archivo registro con el historial individual de cada estudiante, lo que facilitó su evolución adecuada, que aún hoy existe y que posee gran valor como fuente histórica; una biblioteca especializada en las materias de la cátedra y funda un museo de utilidad docente, cuyas vitrinas sobre osteología, armas y proyectiles, ñañiguismo, brujería y otras, va enriqueciendo con el tiempo y sobre el cual publica un interesante folleto en 1930, en colaboración con los doctores Juan Blanco Herrera, Esteban Valdés-Castillo Moreira e Israel Castellanos González.

Un sueño que vio frustrado el profesor Castro y Bachiller, por impedimento de los gobernantes de la época, fue el poder llevar a sus alumnos al Presidio del Castillo del Príncipe para la clasificación científica de todos los reclusos, lo que constituía un admirable material de enseñanza.

El doctor Castro y Bachiller se mantendrá en la cátedra hasta su fallecimiento, ocurrido en La Habana el 14 de enero de 1954. Para sustituirlo fue nombrado, por Decreto Rectoral del día 27 del mismo mes y año, como Profesor Titular en propiedad, por derecho de ascenso, el Profesor Auxiliar Juan Blanco Herrera.

El doctor Blanco Herrera nació en La Habana, el 15 de junio de 1900, se graduó de Bachiller en Letras y Ciencias en el Instituto de Segunda Enseñanza de La Habana (1917) y de Doctor en Medicina, en la Universidad de La Habana (1922), con un magnífico expediente de estudios que comprendía 25 sobresalientes y 7 premios ordinarios.10

La Junta de Gobierno de la Universidad de La Habana, por Resolución de 29 de septiembre de 1960, le concedió jubilación obligatoria por tener 60 años de edad y 36 de servicios docentes, al amparo de la Ley No. 859 de 4 de agosto de 1960.

En la borrascosa reunión del claustro de profesores de la Facultad de Medicina de 29 de julio de 1960, el único profesor de la cátedra que se mantuvo al lado de la Revolución fue el Dr. Francisco Lancís Sánchez, Profesor Agregado, quien desde ese momento asumió la dirección y al ser jubilado el Dr. Juan Blanco Herrera, por Resolución de la Junta de Gobierno de 2 de octubre de 1960, se le nombró Profesor Titular en propiedad, por derecho de ascenso.11

El doctor Lancís Sánchez es, sin lugar a dudas, la más importante figura de la enseñanza de la medicina legal en Cuba en la segunda mitad del siglo XX. Nació en La Habana el 13 de marzo de 1906, como miembro de una familia de gran cultura, sus hermanos: Antonio, jurisconsulto, fue eminente profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana y Félix, único médico que en Cuba ocupó el cargo de Primer Ministro de Gobierno.

La enseñanza primaria la cursó en los colegios "Alemán", "La Gran Antilla" y "El Infantil" de su ciudad natal. Se graduó de Bachiller en Letras y Ciencias en el Instituto de Segunda Enseñanza de La Habana (1923) y de Doctor en Medicina, en la universidad habanera (1929). De insaciable sed de saber, mientras cursaba la carrera de medicina aprobó numerosas asignaturas del doctorado en ciencias naturales y después de su graduación cursó algunos de los doctorados en farmacia y en ciencias físico-químicas, todas en la Universidad de La Habana.

Su gran formación medicolegista la recibió en la cátedra de Medicina Legal y Toxicología junto a su Maestro, el profesor Raimundo de Castro y Bachiller. De profunda vocación por la enseñanza comenzó su carrera docente en los días de estudiante de medicina, al explicar la asignatura de Ciencias Naturales (1926- 1928) en el colegio privado "Cuba" de La Habana y ya graduado impartió Física y Química Aplicadas (1930-1933) en la Escuela Técnica Industrial de Rancho Boyeros. En los siguientes acápites se describirá su inicio y desarrollo en la cátedra de Medicina Legal y Toxicología.

El doctor Lancís Sánchez se mantendrá al frente de la cátedra a partir de 1960 y al ponerse en vigor la Reforma Universitarias de 1962 y pasar a Departamento de Medicina Legal, continuará a su frente con la categoría docente de Profesor equivalente a Titular y se agregará un segundo Profesor [Titular] el Dr. Genaro Suárez Suárez.

Su extensa y brillante labor se vio coronada con la categoría docente especial de Profesor de Mérito que le fue otorgada el 18 de marzo de 1986 y entregada en igual fecha, en acto solemne llevado a cabo en la histórica Aula Magna de su querida Universidad de La Habana. También se le confirió, por primera vez en Cuba, la categoría superior de Especialista de II Grado en Medicina Legal (1979), el Doctorado en Ciencias Médicas (1981) y más de 50 órdenes, medallas y diplomas recibidos a lo largo de su fructífera vida.12



4.
Al ponerse en vigor el Plan Varona (1900) se creó en la Cátedra No. 10 una plaza de Profesor Auxiliar Jefe, del pequeño laboratorio que desde entonces poseyó. Sacada a oposición, la obtuvo el Dr. Tomás V. Coronado e Interián, quien tomó posesión el 12 de octubre de 1900 y la desempeñó hasta el 4 de julio de 1917.6


Como se dijo con anterioridad, el Profesor Titular Dr. Luis M. Cowley Valdés-Machado dejo al doctor Coronado e Interián la responsabilidad casi completa de la enseñanza de la asignatura de Medicina Legal y Toxicología en todo el tiempo que ocupó su cargo de Profesor Auxiliar.

Por Decreto Presidencial de 17 de septiembre de 1917, fue nombrado en dicho cargo, por brillantes ejercicios de oposición, el Dr. Raimundo de Castro y Bachiller y ocurrió lo mismo que con el doctor Cowley, pues el doctor Coronado e Interián dejó al doctor Castro y Bachiller toda la responsabilidad de la enseñanza de la asignatura de Medicina Legal y Toxicología, pero sería una gran ventaja para dicha docencia, pues el doctor Castro y Bachiller fue, sin lugar a dudas, la más importante figura de la enseñanza medicolegal en Cuba.

Al ascender el doctor Castro y Bachiller a Profesor Titular de la ya cátedra No. 34 de Medicina Legal y Toxicología, de la que tomó posesión el 1 de noviembre de 1923, fue sacada a oposición la plaza de Profesor Auxiliar y la obtuvo el Dr. Juan Blanco Herrera, quien fue nombrado en ella por Decreto Presidencial de 17 de junio de 1924.


El doctor Blanco Herrera procedía de la Cátedra No. 15 Obstetricia con su Clínica en la que había sido nombrado ayudante graduado por oposición, el 31 de enero de 1924.

Al fallecer el doctor Castro y Bachiller y ascender a Profesor Titular el doctor Blanco Herrera, por Decreto Rectoral de 27 de enero de 1954, fue nombrado, por derecho de ascenso, Profesor Auxiliar el Dr. Esteban Valdés-Castillo Moreira.13

El doctor Valdés-Castillo fue un destacado psiquiatra, que nació en Guanabacoa el 3 de agosto de 1901. Se graduó de Bachiller en Letras y Ciencias en el Instituto de Segunda Enseñanza de La Habana (1918) y de Doctor en Medicina (1923) y Doctor en Pedagogía (1934), en la Universidad de La Habana.14

Por su actitud contrarrevolucionaria, en la borrascosa reunión del claustro de profesores de la Facultad de Medicina de 29 de julio de 1960, la Junta Superior de Gobierno de la Universidad de La Habana, en sesión de 1 de agosto siguiente, resolvió suspender de empleo y sueldo e iniciarle expediente disciplinario al doctor Valdés-Castillo. La propia Junta de Gobierno, en sesión de 13 de enero de 1961, acordó separarlo definitivamente de su cátedra.

Al ponerse en Vigor la Reforma Universitaria de 1962 figuraban como profesores auxiliares del Departamento de Medicina Legal los doctores Ignacio Fournier Ruiz y Guillermo Suárez-Solís Fernández.



5.
Como consecuencia de la implantación del Plan Varona (1900) se creó en la cátedra una plaza de Ayudante Alumno, que desempeñaron durante el curso 1900 a 1901, sucesivamente, los entonces estudiantes de medicina Alberto Entralgo Rodríguez y Ángel A. Aballí y Arellano,15 este último llegaría a ser el más eminente pediatra cubano.


Al siguiente año se transforma esa plaza en la de Ayudante Graduado que obtuvo, para el curso de 1901 a 1902, el Dr. Ernesto O. Edelman y Rubira.15 El 3 de noviembre de 1902 fue nombrado en ella, por prueba de oposición, el Dr. Raimundo de Castro y Bachiller, que la mantuvo por similares ejercicios de oposición y fue nombrado por resoluciones rectorales de: noviembre 3 de 1903, octubre 9 de 1904, septiembre 21 de 1905, septiembre 13 de 1906, septiembre 17 de 1907, octubre 26 de 1908, octubre 23 de 1909, septiembre 24 de 1910, septiembre 28 de 1911, septiembre 30 de 1912, septiembre 12 de 1913, septiembre 28 de 1914, septiembre 15 de 1915, septiembre 19 de 1916 y septiembre 27 de 1917.7

Por Decreto Rectoral de 4 de diciembre de 1917, a propuesta de la Facultad de Medicina, en virtud de ejercicios de oposición, fue nombrado el Dr. Octavio Coronado y Madam,16 quien desde esa fecha desempeñó la plaza por pruebas anuales para los cursos de 1918-19 hasta el de 1922-23.

Por Decreto Rectoral de enero 31 de 1924 fue nombrado el Dr. Esteban Valdés-Castillo Moreira,13 por pruebas ahora bienales, para los cursos de 1923-24 y 1924-25 y se mantuvo en el cargo por iguales pruebas y fue nombrado por decretos rectorales de septiembre 30 de 1925, 1 de octubre de 1927 y 1 de octubre de 1929.

Clausurada la Universidad de La Habana (1930-1933), por la dictadura del General Gerardo Machado Morales (1925-1933), recesa todas sus actividades que serán reanudadas tras la caída del dictador, esta situación mantuvo al doctor Valdés-Castillo en el cargo, sin otras pruebas de oposición, y al quedar convertida la plaza, por Ley Docente de 8 de enero de 1937, en Profesor Agregado, continuó en el cargo como tal.

Por Decreto Rectoral de octubre 14 de 1944 se le ratificó en propiedad como Profesor Agregado y por acuerdo del Consejo Universitario en sesión de 8 de diciembre de ese año se le reconoció derecho de ascenso y se mantuvo en el cargo hasta que tomó posesión como Profesor Auxiliar, el 27 de enero de 1954.

Sacada la plaza a oposición, aspiró a ella el Dr. Francisco Lancís Sánchez y la obtuvo en uno de los mas brillantes ejercicios de oposición en la historia de la Universidad de La Habana, logrando la totalidad de los puntos en el concurso y en los 4 ejercicios, para ser nombrado Profesor Agregado por Resolución Rectoral de mayo 27 de 1954.17

Fue el doctor Lancís Sánchez el último de los profesores agregados de la cátedra de Medicina Legal y Toxicología.



6.
Por Ley Docente de 8 de enero de 1937 quedó establecida la carrera profesoral en la Universidad de La Habana y se abrió la posibilidad en las cátedras de formar futuros profesores.


La Junta de Gobierno de la Facultad de Medicina, en sesión de 8 de octubre de 1938 acordó, a propuesta de la Comisión Permanente de Adscripción, el ingreso en la carrera del profesorado, en el periodo de adscripción en la Cátedra de Medicina Legal y Toxicología, del Dr. Gustavo Arias Alvariño.

La propia Junta, en sesión de 23 de octubre de 1939 acordó, a propuesta de la Comisión Permanente de Adscripción, el ingreso en el periodo de adscripción en la cátedra de los doctores Francisco Lancís Sánchez, Ramón A. Prieto Rodríguez y Hernán Ruiz Cadalso.18

El Claustro de la Facultad de Medicina, en sesión de 27 de abril de 1944, a propuesta siempre de la Comisión Permanente de Adscripción, acordó el ingreso como adscriptos de los doctores José J. Estraviz Sueiras, Francisco Agüero Pons, Francisco Bujosa Gadea y Armando Mora Varona.19 En sesión de 25 de noviembre de 1948, del Dr. Pedro C. Fornos Palencia.20 En sesión de 3 de noviembre de 1950, del Dr. Ernesto F. Gumerma García.21 En sesión de 5 de febrero de 1953, de los doctores Israel J. Castellanos González y Luis J. Fernández Mendiola.22 Y en la sesión de 20 de marzo de 1956, de los doctores Rafael A. Peñalver y Ballina, Pablo G. Cisneros Quintana, Carlos A. Rubí y Malaver, María G. Piñera Mateu y Mario A. Martínez de la Cerda.23

Terminado el período de adscripción se podía aspirar, por concurso, a las plazas de instructores o también directamente a ellas. Estas plazas igualmente eran por 2 años, al final de los cuales se les extendían certificados de aptitud si por su labor se hacían merecedoras de ellas.

Por acuerdo del Claustro de la Facultad de Medicina, en sesión de 14 de agosto de 1946, se les otorgó certificado de aptitud a los instructores de la cátedra, doctores Francisco Lancís Sánchez, Ramón A. Prieto Rodríguez y Hernán Ruiz Cadalso24 y por acuerdo en sesión de 8 de febrero de 1949, a los doctores José J. Estraviz Sueiras, Armando Mora Varona y Francisco Agüero Pons.25

Aunque algunos de estos docentes, al finalizar las etapas de adscriptos e instructores permanecieron como asociados, tal es el caso del Dr. Francisco Lancís Sánchez que, a solicitud de los 3 profesores de la cátedra, fue designado asociado con funciones docentes (1946-1954),26 no hemos encontrado los documentos acrededitativos de los demás.



7.
En enero de 1959, al reiniciar sus actividades la Universidad de La Habana, los profesores en propiedad que formaban la cátedra de Medicina Legal y Toxicología eran: Titular, Dr. Juan Blanco Herrera; Auxiliar, Dr. Esteban Valdés-Castillo Moreira y Agregado, Dr. Francisco Lancís Sánchez.

 


 

Ninguno de estos profesores colaboró con la dictadura del Mayor General Fulgencio Batista Zaldívar (1952-1958), ni fueron sometidos a juicio de depuración, ni en la primera ni en la segunda fase de dichos juicios.

En la borrascosa sesión del Claustro de la Facultad de Medicina, del 29 de julio de 1960, el doctor Blanco Herrera no estuvo presente, pero no se solidarizó con los profesores revolucionarios, por lo que la Junta Superior de Gobierno de la Universidad de La Habana, por Resolución de 29 de septiembre de 1960, le concedió jubilación obligatoria. El doctor Valdés-Castillo, presente en la citada sesión del Claustro, votó en ella contra los profesores revolucionarios, por lo que la Junta Superior de Gobierno resolvió suspenderlo de empleo y sueldo e iniciarle expediente disciplinario, en el que se acordó su separación definitiva de la cátedra. El doctor Lancís Sánchez se mantuvo junto a los profesores revolucionarios y fue el único profesor que continuó en la cátedra.

Al proclamarse la reforma universitaria de enero de 1962 figuraban como profesores del Departamento de Medicina Legal, como titulares los doctores Francisco Lancís Sánchez y Genaro Suárez Suárez y como auxiliares los doctores Guillermo Suárez-Solís Fernández e Ignacio Fournier Ruiz.



8.
El programa de Medicina Legal y Toxicología de 1900 a 1917, aunque seguramente fue confeccionado por el Profesor Titular de la cátedra doctor Cowley Valdés-Machado, tenía mucho del criterio del doctor Coronado e Interián que fue quien lo impartió durante todos esos años y sobre él dejó escrito:

La enseñanza de la Medicina Legal comprende el estudio de toda la asignatura, dedicando conferencias a la redacción y explicación de los documentos médico-legales, deberes morales y legales de los peritos, autoridades llamadas a solicitar su intervención, etc. Cuestiones relativas al matrimonio, asfixias, aborto, preñez, parto, etc. Cuestiones relativas a la identidad. Cuestiones referentes al sujeto muerto: inhumaciones, exhumaciones, autopsias jurídicas, etc. Complementando el estudio teórico, se realizan ejercicios prácticos relacionados con las diversas cuestiones médico-legales y especialmente en lo que se refiere a las heridas de todo género y a las autopsias judiciales.

En la enseñanza de la Toxicología se estudian preferentemente los venenos de uso mas frecuente, y los de principal importancia, como el fósforo, ácido arsénico, ácido fénico, cobre, plomo, mercurio, morfina, cocaína, estricnina, etc. Realizando diariamente experiencias sobre efectos tóxicos que en los animales provocan la multitud de venenos estudiados, así como sobre los procedimientos empleados para la investigación de la presencia de ellos en el organismo.2


El programa del doctor Castro y Bachiller comprende 6 importantes acápites que son:

1º Conferencias sobre aspectos de

1º Preliminares

2º Penología

3º Procedimientos Médico-legales

4º Medicina Forense

Subdividida esta en los siguientes acápites: a) Tanatología, b) Identidad, c) Traumatología, d) Asfixias, e) Delitos contra la honestidad, f) Matrimonios, g) Embarazo, h), Aborto criminal, i) Parti-Viabilidad, j) Infanticidio, k)Psiquiatría Forense, l) Criminología en general y especialmente de Cuba, m) Toxicología.

5º Medicina Legal y Legislativa

6º Jurisprudencia Médica

7º Deontología Médica


2º Ejercicios prácticos en el Necrocomio. Levantamiento del cadáver, autopsias, docimasias, seguros de la muerte, fecha de la muerte, fotografía métrica y hacer la ficha de un cadáver desconocido.

3º Ejercicios de Laboratorio. Pruebas experimentales sobre la muerte real, identidad por el esqueleto, estudio de manchas (sangre, esperma, parto, etc.), pelos, huellas, rastros, impresiones, signos profesionales y patológicos, antropometría, bertillonaje, retrato hablado, dactiloscopia, fotografía, diagramas, planos y documentos médicos judiciales, armas, proyectiles y pólvoras mas corrientes, manchas analíticas y caracteres físico-químicos de los venenos usuales entre nosotros.

4º Ejercicios de Redacción y Juicio Crítico de Documentos Médico-Legales, con arreglo a nuestra Legislación.

5º Ejercicios Clínicos. Observaciones prácticas sobre los lesionados, accidentes de trabajo, principales tipos de alienados, degenerados débiles mentales y criminales que interesan a la Medicina Legal, examen psiquiátrico, identidad, examen sobre la edad de un individuo y examen de simuladores.

6º Cada alumno redactará la técnica, el resultado obtenido de sus trabajos prácticos y el fundamento de ellos".3


El programa de la asignatura que el doctor Lancís Sánchez presentó en sus ejercicios de concurso-oposición en 1954 constituye un grueso volumen de 386 páginas y comprende, por separado, los programas correspondientes a las 2 materias tratadas en la asignatura y todas las conferencias están desarrolladas lo que lo convierte en un verdadero libro de texto de una increíble actualización de su contenido, pues sus 234 referencias bibliográficas llegan hasta 1953.

Esta obra le sirvió de base a los diferentes cambios en los programas que confeccionó a partir de 1962 y que describimos en nuestro ensayo "El Profesor Francisco Lancís Sánchez y la Medicina Legal en Cuba".11



9.
El doctor Coronado e Interián recomendaba como libros de consulta extranjeros, durante los años en que impartió la asignatura de Medicina Legal y Toxicología, las obras "Medicina Legal" de Vibert y "Toxicología" de Vibert y Brouardel, en sus diversas ediciones.2


El doctor Castro y Bachiller, por su parte, recomendaba como principales obras de consulta extranjeras el "Manual de Medicina Legal" por V. Balthazard y "Toxicología" de Chandelón, también en sus numerosas ediciones,3 todas representativas de la Escuela Francesa de Ciencias Médicas, de gran influencia en la medicina cubana de la época y eran estos los mismos libros que recomendaba el doctor Blanco Herrera.



10.
El doctor Cowley y Valdés-Machado, que dejó una amplia bibliografía sobre higiene, como dejamos expuesto en la descripción de la Cátedra de Higiene y Legislación Sanitaria, no publicó ninguna obra de texto sobre medicina legal y toxicología y lo mismo ocurrió con el doctor Coronado e Interián.


Al siguiente año de hacerse cargo de la enseñanza médico-legal el doctor Castro y Bachiller, en 1917, salió impreso su primer libro de texto "Conferencias de Medicina Legal y Toxicología" (1918), 158 pág., conferencias de clases que fueron recogidas por sus alumnos José I. Meluzá Otero, Miguel A. Tomeu Varona y Rubén Monteagudo Ruiz.

En 1924 orientó, como libro de texto, el que había publicado en 1919 "Manual del Médico Forense Cubano", en colaboración con el Dr. Antonio Barreras Fernández, Director del Necrocomio de La Habana.

También dio a la imprenta grupos de conferencias suyas en folletos, como: "Curso de Medicina Legal y Toxicología" (1924), 57 pág. y "Curso de Medicina Legal y Toxicología" (1929), 84 págs.

En los años finales de la década de 1930 emprendió la tarea de escribir una obra mayor, proyectada en 5 volúmenes, de la que solo vieron la luz los 2 primeros en 1946, "Tratado de Medicina Legal y Toxicología" (1924), con 1 095 páginas.

En su extensa bibliografía científica, que asciende a 157 títulos, casi en su totalidad sobre medicina legal y toxicología, son de destacar sus monografías: "Cuadro sinóptico del tratamiento de las intoxicaciones y envenenamientos" (1912), "Las asfixias en Medicina Legal" (1918), "Electrología, Fotología y Radiología desde el punto de vista de la Medicina Legal" (1922), "La delincuencia infantil desde el punto de vista jurídico" (1927), "Autopsia medicolegal" (1937) y "El dolor en Medicina Legal" (1939).27


El doctor Lancís Sánchez, al final de la etapa estudiada, cuando tenía la responsabilidad de la enseñanza de la Cátedra, primero y del Departamento, después, publicó 2 libros: "Conferencias de Medicina Legal" (1960) y "Lecciones de Medicina Legal "(1962), 2 tomos.11



11.
Uno de los grandes aportes de la Reforma de Estudios de 1842 al desarrollo de la enseñanza médica superior en Cuba fue la inclusión de la de Medicina Legal en la formación del médico cubano. Pero no es hasta 1917, en que comienza la etapa del profesor Raimundo de Castro y Bachiller, que se alcanza una verdadera consolidación con su alta calidad docente y la no menor de sus libros de texto, al poner esta enseñanza a la altura de las mejores de Latinoamérica y sentar las bases de una verdadera Escuela Cubana de Medicina Legal.


Al escribir el capítulo sobre la cátedra de Higiene y Legislación Sanitaria citamos testimonios de antiguos alumnos sobre los doctores Cowley y Valdés-Machado y Coronado e Interián. Sobre el doctor Castro y Bachiller me decía, quien fue su discípulo predilecto, el doctor Lancís Sánchez, que en sus clases siempre se aprendía algo nuevo y esto para los que como él asistían a todos sus cursos. "De hablar pausado, con gran erudición, facilidad de palabras y gran memoria, mantenía la atención de todos sus alumnos"28 y del doctor Lancís Sánchez se puede decir lo mismo que de su Maestro decía él, de lo cual doy testimonio como devoto alumno suyo que fui en el aula y fuera de ella, hasta el final de su vida.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Y DOCUMENTALES

1. Delgado García G. Planes de estudio de medicina vigente en la Universidad de La Habana de 1899 a 1958. En: Delgado García G. Historia de la enseñanza superior de la medicina en Cuba (1900-1962). Primera parte. Cuad. Hist. Sal. Púb. No. 105. Ed. Ciencias Médicas. La Habana. 2009:7-43.

2. Universidad de La Habana. Memoria Anuario correspondiente al curso académico de 1905 a 1906. Imp. y Pap. Manuel Ruiz S. C. La Habana. 1907:204-6.

3. Universidad de La Habana. Memoria Anuario correspondiente al curso académico de 1926 a 1927. Imp. y Pap. Rambla, Bouza y Cía. La Habana. 1929: 422-4.

4. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. No. 502.

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6. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. No. 626.

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13. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. No. 9142.

14. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Est. No. 6362.

15. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Est. Antig. No. 4.

16. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. No. 5922.

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