CUADERNOS DE HISTORIA DE LA SALUD PÚBLICA

 

 

EL CÁNCER EN LA LITERATURA MÉDICA. UN RECORRIDO HISTÓRICO

 

Casi desde el inicio de la literatura médica universal, en las etapas primarias de la profesión médica, se habla de los tumores, neoplasias o de las neoformaciones a los que también desde muy temprano llamaron cáncer e identificaron con un cangrejo, tal vez por las múltiples patas de dicho animal, lo cual lo asemeja a las ramificaciones de la enfermedad, o porque los cangrejos caminan hacia atrás como la progresión del proceso mórbido oncológico que a medida que progresa el paciente empeora, pero bueno, estas son disquisiciones sobre los términos que envuelven un poco las ideas que han progresado a través del tiempo.

Galeno (130-200 a.n.e.), cuyo nombre aún es sinónimo de nuestra profesión, le dedicó un capítulo en su obra Opera: "De tumoribus praeter naturam", donde los clasificaba. Esta clasificación de los tumores persistió por más de mil años. Él consideraba neoplasia a las formaciones por exceso de la bilis negra, que se solidificaban en ciertos sitios. Recomendó purgas para devolver la bilis negra. Empleó el término "sarcoma" para cualquier inflamación carnosa.17

La siguiente obra que trató del tema fue la "Memoire avec un precis de plusiers observations sur le cáncer,"18 de Henri Francoise Le Dran (1685-1770). Este autor mantuvo una importante discusión sobre el cáncer y descartó por primera vez la teoría humoral del mismo. Propuso la teoría de la linfa.

El inglés John Hill (1714-1715) publicó "Cautions against the inmoderate use of snuff and the effects it must produce when this way taken into the body, etc."19 en 1761, donde apareció el primer reporte clínico de una asociación entre tabaco y cáncer. El inyectó fluido de un cáncer mamario humano a un perro, tratando de inocularle la enfermedad, la obra tuvo una edición francesa en 1776.

Seguidamente apareció en 1774 "Disertatio academica de cahncro"20 de Bernard Peyrilhe (1735-1804) que fue el primero en intentar y experimentar en sus estudios para determinar la naturaleza del cáncer. Fue un distinguido botánico.

El famoso Percival Pott (1714-1788) en "Chirurgical observation relative to the caract, the polypus of the nose, the cancer of the scrotum, etc.",21 de 1775, escribió la primera descripción de un cáncer ocupacional (cáncer de escroto en los desollinadores).

En 1795, Samuel Thomas Soemmerring (1775-1830) en "De morbis vasorum absorventium corporis humani. trajecti ad moenum",22 planteó una asociación entre fumadores de pipa y cáncer de labio.

Joseph Claude Anthelm Recamier (1774-1852) en "Recherches sur le traitement du cancer par la compression methodique",23 de 1829, fue el primero en reconocer los procesos metastásicos. El también describió por primera vez la invasión venosa por el cáncer.

Sir Everard Home (1756-1832), en 1830, publicó "A short tract on the formation of tumors",24 que contiene las primeras ilustraciones de secciones microscópicas de cáncer.

Le siguió la publicación del primer libro americano de tumores, de John Collins Warren (1778-1856): "Surgical observations on tumors, with cases and operations",25 en 1837.

El alemán Johannes Müller (1801-1858), en 1838, publicó "Ueber den feinern bau und die formen der krankhaften geschwülste".26 Fue un trabajo clásico, donde mostró la necesidad de entender la teoría celular para la comprensión de la naturaleza del cáncer. El reconoció en las células, sus núcleos y nucléolos y pudo distinguir varios tipos de tumores microscópicos. Esta obra fue traducida al inglés en 1840.

Seguidamente, Walter Hayle Walshe (1812-1892) informó en su obra "On the nature and tratment of cancer",27 de 1846, el temprano reconocimiento de fragmentos de tejidos malignos.

En "Zur entwickelungsgeschichte des krebses. Virchows arch",28 de 1847, Rudolf Ludwig Carl Virchow (1821-1902) escribió un bello artículo sobre el cáncer y sugirió que la excitación es una causa local de irritación.

Joseph Leidy (1823-1891) presentó sus resultados del primer trasplante experimental de tumores: "Trasplantation of malignant tumors",29 en 1851. Y en 1852, Adolph Hannover (1814-1894) acuñó la palabra epitelioma, no reconoció su carácter maligno, pero mantuvo que las metástasis eran producidas por células cancerosas por vías de las corrientes sanguíneas en "Das epitelioma".30

Richard Bright (1789-1858) publicó "Clinicals memoirs on abdominal tumours and intumescence",31 en 1860.

Entre 1863 y 1867 se publicó la obra "Die krankhaften geschwülste", en tres volúmenes,32 de R. L. K. Virchow (1821-1902). Este fue un trabajo incompleto. Virchow lo detuvo cuando él había alcanzado la identificación del sujeto del carcinoma. Es uno de los más importantes libros sobre cáncer, pero en él se incluyó uno de los errores del autor: su teoría de que el tejido conectivo era el que originaba el carcinoma.

Carl Thiersch (1822-1895) en "Der epithelial namentlich der haut",33 de 1865, expuso un método de grafiting de piel inventado por él y que lleva su nombre, hizo una notable contribución al conocimiento de la histogénesis del cáncer. Él refutó la teoría de Virchow acerca del origen del cáncer en el tejido conectivo y mostró evidencias de células de origen epitelial.

Charles Hewitt Moore (1821-1870) presentó un moderno tratamiento quirúrgico del cáncer en su libro "On the influence of inadecuate operations on the theory of cancer",34 de 1867.

Heinrich W. C. Waldeyer-Hartz (1836-1921), en "Die entwicklung der carcinoma",35 (1867) confirmó el trabajo de Thiersch del origen epitelial del cáncer, con lo que depuso la teoría de Virchow. Fue la más grande autoridad hasta que apareció el segundo de los trabajos sobre el error de Virchow, finalmente reconocido.

Mstislav A. Novinsky expuso en "On the inoculation of cancerous neoplasms",36 1876, sus experimentos: trasplantó sucesivamente dos tumores a perros.

V. Wher, publicó el trabajo "Demostration der durch impfunding von hund auf hund erzengten carcinomknötchen",37 en 1878, donde reportó un trasplante de tumor perro a perro.

Arthur Nathan Hanau, sucesivamente transplantó cánceres en mamíferos, publicó sus resultados en "Erfalgreche experimentale uebertragung von carcinom",38en 1889.

William Russell, publicó "An adress on a characteristeic organism of cancer",39 en 1890, donde presentó los Cuerpos de Russell.

Henri Moreau, publicó en 1891 "Inoculation en serie d´une tumeur epitheliale de la souris blanche".40 En 1893 llevó sus experimentos a través de 17 generaciones de ratones, realizó la primera encuesta sistemática de las relaciones tumor-hospedero desde un punto de vista puramente biológico. Y en 1899 transfirió epiteliomas en ratones Hans Kundrat. Presentó el linfosarcoma de Kundrat (1893) en "Ueber lympho-sarkomatosis".41

En junio de 1899, Tage Anton Sjögrent fue el primero en usar los rayos Roentgen en el tratamiento del cáncer. Publicó ese mismo año sus experiencias en el tratamiento de lesiones malignas de la piel: "Fall of epiteliom behandlat med roentgenstraler".42

Leo Loeb, transplantó cistosarcomas en tiroides de ratas y estableció que el factor de crecimiento del trasplante ocurre según la proliferación de sus células epiteliales, los plasmó en "On transplantation of tumors",43 en 1891.

Ya entrado el siglo XX, Maximilian Borst (1902) publicó, en dos volúmenes, "Die lehre von den geschwülsten".44 Ese mismo año, Ernst Freiben, en su trabajo "Cancroid des rechten handrück",45 reportó los efectos de los rayos X en el hombre y David P. Hansemann, en "Die mikroskopsche diagnose der bösartigen geschwülste",46 dio a conocer la teoría de la anaplasia.

S. W. Goldberg y Efun London, publicaron "Zur frage der bezichungen zwischen beckerelstrahlen und hautoffectionen"47 (1903) donde presentaron los primeros récords del empleo del radium en el tratamiento del cáncer.

De los primeros en estudiar el efecto inhibidor de los rayos X en el carcinoma fue George Perthes, en "Ueberden einfluss der röentgenstrahlen auf epitheliale gewebe, insbesondere auf das carcinom",48 (1903). Fue el pionero de la radioterapia.

Carlo Jensen, en 1903, presentó sus experiencias en dos volúmenes "Expeerimentelle untersuchungen überkrebs bei maüsen"49 Corrió un sarcoma de rata a través de generaciones de roedores sin cambios en su estructura microscópica. Su clásico estudio refutó la teoría de la inefectividad del cáncer y estableció su inoculabilidad. Ese año, Martin Schmidt en "Die uerbreitungswege der karcinome und die bezichnig generalister sarcome zu den leukänuschen neubildingen",50 publicó la teoría del desarrollo hematológico de las metástasis.

Al año siguiente aparecieron los trabajos de Tage Stogren, "Om röntgenbehandling of sarkom"51 y "Om röntgenbehandling of maligna svulster".52

En 1905, Moritz Ribbert, con "Die eutstechung des carcinoms"53 se convirtió en el protagonista moderno de la teoría embrionaria del origen del cáncer.

"A study of hereditary in relation to the development of tumors in nice",54 de Ernest Tizzer apareció en 1909.

Alexis Carrel y Montrose Burrouws trabajaron en el sarcoma de Rous y fueron los primeros en lograr crecimiento tumoral en tejidos in vitro. Resultados que publicaron en "Cultures de sarcome endehors de l´e organisme",55 en 1910.

También Francis Peyton Rous, ese mismo año, en "A trasmissible avian neoplasm (sarcoma of the conimalfoul)",56 presentó la descripción original del sarcoma de pollo (sarcoma de Rous). Cincuenta años después (1966), Rous recibió el premio Nobel con Charles Huggins por sus trabajos en cáncer. Este científico demostró que los tumores sarcomatosos (sus genes) pueden ser transmitidos a gallinas normales por inyección de células filtradas del tumor original.

Jean Clunet trató la producción experimental de tumores malignos por medio de rayos X en "Le cancer experimental",57 en 1911. Ernest Freind y Gisa Kraminer en "Zur diagnose des karcinoms",58 escribieron sobre la reacción del suero empleada en el diagnóstico.

En 1912 apareció "Epitelial proliferation induced by inyection of gaswork tar",59 de Henry Bayon.

Johannes Fibeger con "Untersuchungen über eine nematode (spiroptera sp.n.) und deren fähigkeit papillomatöse geschwulstbilungen in magen der ratte hervorzurupen"60 (1913-1914), demostró en los roedores el efecto del carcinoma, recibió el Premio Nobel en 1926. Sus resultados subsecuentes no han sido confirmados ni aceptados.

La bibliografía continuó con Frederick L. Hoffman y "The mortality from cancer throughout the world",61 en 1915.

A. E. Lathrop y Leo Loeb, en "Further investigations on the origens of tumors in mice III. on the part played by internal secretion in the spontaneus development of tumors" (1916)62 demostraron la influencia de las secreciones internas en el desarrollo espontáneo del cáncer, presentaron sus experiencias en la castración de ratones hembras con cáncer mamario en el esfuerzo de reducir su incidencia y diferir su crecimiento.

K. Yamagiwa y K. Ichikagua, en 1916, "Ueber die kunsthche erzeugung von karzinomi",63 presentaron la primera producción experimental de cáncer por brea en ratones usando pinturas elaboradas con productos que contenían esta sustancia.

En 1919, James Ewing, publicó el libro "Neoplastic diseases".64

El artículo de Albert Brothers, "Squamous -cell epithelioma of the lip. a study of five hundred and therty seven cases",65 que salió en 1920, contenía una clasificación de los tumores y su índice de malignidad. Ese año también Frederic Bullock, probó que el cáncer podía ser causado por parásitos del género Cysticercus fasciolaris, que es el estado larvario de la Taenia crassicolis: "A preliminar reports on the experimental production of sarcoma of the liver of rats".66

Sir Ernest Kennaway, en 1924, publicó "The formation of cancer -producing substance from isoprene (2-methyl-butadiene)",67 donde planteó la producción carcinogénica de la brea al someterse acetileno o isoprene a altas temperaturas en una atmósfera de hidrógeno. Probó que estos carcinógenos eran puros hidrocarburos.

Al año siguiente, William Gye, en el artículo "The aetiology of malinant new growths",68 avanzó en la teoría sobre la existencia de un virus ultra microscópico combinado con un factor químico intrínseco concreto en la producción del sarcoma de Rous.

En 1925, Joseph Barnard apoyó, con microfotografías, la teoría de Gye concerniente al origen del cáncer. Estas microfotografías aparecieron en "The microscopical examination of filtrable viruses associated with malignant new growths".69 Ese año se publicó un artículo clásico de James Dawson, "The melanomata".70

S. G. Bendien, en 1926, publicó "Haemagglutinegehalte van het bloedserum by carcinoompatiënten",71 ensayo para el diagnóstico del cáncer que amplió y publicó como un libro en Alemania e Inglaterra. Y Otto H. Warburg, en sus importantes estudios del metabolismo de los tumores ("Ueber den stoffwechsel der tumoren"72), fue el primero en observar que los tejidos malignos utilizaban glucosa para glicolisis, sí o no había oxígeno disponible, lo que se llamó glicolisis anaerobia.

Maud Slye presentó sus experiencias en el artículo "Cancer and heredity",73 de 1928. Tuvo una crianza selectiva de roedores por un período de 15 años; produjo generaciones de ratones con absoluta resistencia o particularmente susceptibles al cáncer. Con ello demostró que la resistencia es mendeliana dominante y la susceptibilidad es recesiva, cualquiera de las cuales pueden respirar dentro o fuera de generaciones de susceptibilidad o resistencia, de acuerdo a las leyes de la genética.

R. Wideröe, en su artículo "Uber ein neues prinzip zur herstellung höher spanningen",74 de 1928, trató del poder del acelerador lineal en la terapéutica.

En 1930 apareció un importante estudio sobre edad y sexo en la incidencia del cáncer: "Allergie des lebensalters, die bösartigen geschwülste",75 de Clemens Pirquet Von Cesenatico.

Sir James Cook publicó el descubrimiento de las propiedades cancerígenas de los compuestos del dibenznthracene: "The production of cancer by pure hydrocarbons",76 en 1932.

Ese año, el famoso Henry K. Pancoast (1875-1939) describió el tumor que lleva su nombre: tumor de Pancoast, lo hizo en "Superior pulmonary sulcus tumor. Tumor characterized by pain. Horner´s syndrome, destruction of bone and atrophy of hand muscles".77 Richard Edwin Shope (1901-1966) planteó en "Atransmissible tumor- like condition in rabits",78 el comienzo del tumor del Papiloma de Shope como una infección viral. Terminó el año con la publicación de Antoine Marceline Lacassagne: "Appartion de cancers de la mamelle chez la souris male, soumise a des inyections de falliculine".79

John Joseph Bittner enunció el factor de la leche de Bittner, presente en el tumor mamario murino involucrado en la transmisión del cáncer en ratones, en "Some possible effects of nursing on the mamary gland tumor incidence in mice",80 de 1936 y en otro artículo de 1937.

El artículo de Georgina May Bonser, "The carcinogenic action of oestrone: induction of mammary carcinoma in female mice. Of a strain refractory to the spontaneus development of mamary tumours",81 apareció también en 1937.

La inhibición del crecimiento tumoral con ácido fólico concentrado, fue tratada por Cecile Leuclitenberger, en 1944: "Folic acid a tumour-growth inhibitor"82 y Luis Walter Álvarez, "The desing of a proton linear acelerator".83 Por el diseño de este acelerador lineal de partículas recibió el premio Nobel de física en 1968.

En 1948 se publicó el artículo "Temporary remissions in acute leukemia in children produced by folic acid antagonist 4-amethopteroylglutamic acid (aminopterin)",84 de Sidney Farber.

En la década de los años 50 se publicaron dos artículos importantes: "Carcinolytic action of antibiotics: purmycimn and actinomycin D",85 de Sideney Farver (1955) y el de Marguerite Vogt y Renato Dulbecco "Virus -cell interaction with a tumour- producing virus",86 en este último se presentó al polymavirus (paporavirus) como el culpable de la transformación tumoral de las células en cultivo.

A partir de los años 60 hubo una avalancha de artículos acerca del cáncer: de su tratamiento, de avances en su patogenia, diagnóstico y, sobre todo, del terreno de las investigaciones, o sea, del campo de la medicina experimental. Mencionaremos solamente unos cuantos de los que se consideran los clásicos de esta década y de los años 70, para así terminar este recorrido histórico por la literatura médica sobre el cáncer.

En 1963, Irving Stanley Johnson, en su extraordinario estudio de agentes anticancerígenos derivados de la vicaria incluyó los ya legendarios vincristina y la vinblastina: "The vinca alkaloids: a new class of oncolytic agent".87 Michael Anthony Epstein, en 1964, publicó "Cultivation in vitro of human lynphoblasts from Burkitt´s maliganant lymphoma",88 donde incluyó el descubrimiento del herpes virus humano como causa de las infecciones de mononucleosis y su implicación, en el linfoma de Burkitt y otras formas de cáncer. El mismo autor, en el propio año 1964, destacó la presencia de partículas virales parecidas al herpes en células del tumor de Burkitt, en el artículo "Virus particles in cultivated lymphoblasts from Burkitts´s lymphoma".89

David Baltimore, en 1970 publicó "RNA - Dependent DNA polymerasa in virious of rna tumor viruses",90 en 1975 culminó sus descubrimientos concernientes a la interacción entre viruses tumorales y el material genético de las células.

Vincent De Vita publicó su artículo "Combination chemotherapy in the tratment of advanced Hodgkin´s disease",91 en 1970. Posteriormente, este autor dirigió al equipo de oncólogos que presentó el texto más famoso sobre la especialidad de los que se han escrito, un verdadero clásico: "Cáncer: principios y práctica oncológica"92 y Renato Dulbecco, publicó "From the molecular biology of oncogenic DNA viruses to cancer",93 en 1975, donde narró la interacción entre los viruses tumorales y el material genético de las células.