CUADERNOS DE HISTORIA DE LA SALUD PÚBLICA 103

 

Dr. GREGORIO DELGADO GARCÍA

 


Palabras de presentación de la Miembro de Número doctora Silvia Martínez Calvo ante la Sociedad Cubana de Historia de la Medicina(*)

 

Entre los raros privilegios que he podido disfrutar en mi vida está el de haber presentado ante nuestra Sociedad Cubana de Historia de la Medicina a grandes personalidades de la medicina y las ciencias en general en Cuba, como los doctores Eugenio Torroella Mata, Maestro de generaciones de cirujanos cubanos; Luis F. Le Roy Gálvez, profesor universitario de química analítica y el mas erudito de nuestros historiadores de las ciencias; Federico Sotolongo Guerra, uno de los creadores de la Escuela Cubana de Parasitología de prestigio internacional; Rodolfo Tró Pérez, de vastísimos conocimientos sobre historia médica universal y nacional; Elena López Serrano, de extensa obra bibliográfica médica; Natalio N. Svarch Scharager, tan cubano como argentino, Maestro de generaciones médicas en nuestro país; Luis F. Caballero León, veterinario de enciclopédica cultura; Didio Álvarez Camejo, el médico que mas profundamente ha estudiado la vida y obra de José Martí; Arnaldo Castañeda Rodríguez, para quien el laboratorio clínico no tiene secretos y de curiosidad insaciable por todas las manifestaciones de la cultura; a un valor tan reconocido de los estudios de historia de la medicina en América Latina como Rolando Costa Arduz, presidente de la Sociedad Boliviana de Historia de la Medicina y últimamente a un joven valor de nuestra institución al doctor Enrique Beldarraín Chaple.

En la tarde de hoy disfruto nuevamente ese honor al presentar a la doctora Silvia Isabel Martínez Calvo como Miembro de Número de nuestra Sociedad. La doctora Martínez Calvo es natural de Madruga, municipio de una centenaria tradición médica, pues ya a principios de la segunda mitad del siglo XIX, cuando en Güines ejercían los Havá y en Melena del Sur los Bernal, todos médicos notables, Madruga contaba con 4 médicos graduados universitarios, entre ellos don Gerónimo Lacasa y Othon de muy grato recuerdo y poco después se establecerían los licenciados José M. Pardiñas Barreiro y José M. Navarro Valdés, el primero llegaría a ser alcalde municipal al cese de la dominación española y el segundo fundaría una familia de médicos destacados.

También ejerció, poco después, en Madruga el doctor Emiliano Núñez de Villavicencio, quien fue el último director del Hospital "San Felipe y Santiago" de La Habana, con este nombre y quien logró por su propio esfuerzo sacar dicha institución de los altos de la cárcel de La Habana, construirle un nuevo local entre las calles 23, L, 21 y K, Vedado y con el nombre de Hospital "Nuestra Señora de las Mercedes", mas conocido como "Reina Mercedes", convertirlo en uno de los mejores de América Latina.

En Madruga le nació a don Emiliano su hijo Enrique Núñez de Villavicencio Palomino, cirujano eminente, profesor universitario, académico de las ciencias, Coronel del Ejército Libertador, tercer Secretario de Sanidad y Beneficencia y dejar como obra suprema desde este cargo los hermosos pabellones de nuestro querido Hospital Universitario "General Calixto García" y haberle dado tan glorioso nombre.

La doctora Martínez Calvo comenzó sus estudios superiores en la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana en 1961 y los culminó en 1967, para dar inicio a una de las carreras mas satisfactorias de higienista social, en la actualidad, de nuestro país, que puede ser tomada como verdadero modelo a imitar y decimos esto porque estamos seguros que el salubrista se tiene que formar con experiencias ganadas en los distintos niveles del Sistema Nacional de Salud.

Así la doctora Martínez comenzó su actividad médica en la entonces región, hoy provincia, mas oriental del país, Guantánamo, donde ocupó los cargos de directora del Hospital Rural "Niceto Pérez" y del policlínico "Omar Ranedo", para llegar a conocer a fondo la experiencia cubana del servicio médico social rural y del modelo de atención primaria del Policlínico Integral.

Realiza a continuación su residencia en higiene y epidemiología para graduarse como especialista de primer grado con su tesis "Epidemiología de la infección en heridas quirúrgicas" (1974), llevada a cabo en el Hospital Clínico Quirúrgico Docente "10 de Octubre" de La Habana, antigua casa de salud mutualista de la "Asociación de Dependientes del Comercio". Regresa a la base del Sistema Nacional de Salud como epidemióloga regional en Artemisa, cargo desde el que asciende a subdirectora regional de higiene y epidemiología en la propia región habanera, para continuar su ascenso hasta epidemióloga provincial en Habana durante 7 años (1977-1984), donde también ocupa el cargo de epidemióloga de la Campaña Nacional Anti -Aedes aegypti.

Está en condiciones después de 17 años de intenso laborar en todos los niveles del Sistema Nacional de Salud y de haber demostrado poseer una gran inteligencia y capacidad de trabajo, de comenzar a desarrollar su labor en el campo de las investigaciones y de la enseñanza, que ha tenido su culminación en sus brillantes ejercicios para el Doctorado en Ciencias Médicas, donde presentó su tesis "Modelo formativo- capacitante para el análisis de la situación de salud" (1996) y en sus grados docentes de Profesora Titular (1995) y Profesora Consultante (2000).

Es imposible comentar siquiera lo mas importante de su obra en la brevedad de estas palabras de presentación, pero quiero decir que una copia de su Currículum Vitae ya se guarda en el Archivo de la Oficina del Historiador del Ministerio de Salud Pública, junto al de otras grandes figuras de la medicina social cubana y con él no pocos de sus trabajos publicados, pero no puedo dejar de mencionar, que entre los 9 libros de texto en los que ha colaborado se encuentran algunos de la importancia de las 2 ediciones de "Epidemiología para estudiantes de medicina" (1979 y 1984), "Sociedad y Salud para estudiantes de medicina" (1985) y "Salud Pública para estudiantes de medicina", 5 tomos (1999) y entre otros 7 libros en los que también ha colaborado, se destacan: "Gerencia en Salud" (1977), "La familia cubana" (1999), "Temas de Medicina General Integral" (2001) y el que es motivo de su preferencia "El análisis de la situación de salud" (2002).

El tema que ha escogido la doctora Martínez Calvo para su ingreso en nuestra Sociedad lo ha titulado "Testimonio sobre el doctor Pedro Nogueira Rivero: un salubrista cubano".

La forma mas común de presentar el relato histórico ha sido siempre el ensayo, sobre todo en este tipo de actividad. Pero resulta interesante y muy útil dar a conocer la impresión que nos ha dejado la relación intelectual o científica con una figura importante de alguna rama de la cultura o del devenir histórico de nuestra patria.

Tuve el honor de conocer, de tratar durante largos años y de sentir el afecto del doctor Nogueira Rivero. No poco tiempo he dedicado al estudio de su obra como uno de los mejores salubristas cubanos del período de República Liberal Burguesa de nuestra historia, sobre todo como director fundador de la Unidad Sanitaria de Marianao (1937-1960), de cuya importancia nos habla la doctora Martínez en su testimonio; como Director General de Salubridad de Cuba (1944-1947); como Director de la Comisión de Malaria de Cuba (1935-1942); como representante de nuestro país ante organizaciones y eventos internacionales de salud y sobre todo como uno de los investigadores que mas profundamente y con resultados mas esclarecedores estudió la vida y la obra del doctor Carlos J. Finlay Barrés.

El doctor Pedro Pascual Nogueira Rivero fue miembro fundador de nuestra Sociedad, en la que ingresó el 19 de marzo de 1958 con su trabajo "Una aclaración a un episodio de la historia de la fiebre amarilla" en el que demuestra la falsedad de un supuesto testimonio. El doctor Nogueira se mantuvo como miembro activo de la institución hasta su fallecimiento.

Uno de sus últimos actos fue donar gran parte de sus papeles al Archivo de la Oficina del Historiador del Ministerio de Salud Pública, donde se encuentran no pocos de sus trabajos inéditos, entre ellos una copia de los episodios de la serie televisiva sobre la vida del doctor Carlos J. Finlay del escritor Enrique Núñez Rodríguez, del que el doctor Nogueira fue asesor y de su libro inédito en 2 tomos "Monografía sobre la vida científica del Dr. Carlos J. Finlay", 320 páginas mecanografiadas, que es sin lugar a duda de lo mejor que se ha escrito sobre el genial investigador y salubrista cubano, precedido de un "Ligero bosquejo biográfico del autor" en 8 páginas, de una gran riqueza de información sobre el doctor Nogueira.

Espero que el trabajo de ingreso de la doctora Silvia Martínez Calvo sirva de incentivo para la realización de un estudio profundo sobre la vida y la obra del doctor Pedro Nogueira Rivero, ya por ella misma o por otro investigador de la historia de la medicina y de la salud pública cubana.