CUADERNO DE HISTORIA DE LA SALUD PÚBLICA 108

 

Modelo El Médico y la Enfermera de la Familia en Cuba

 

 

Por la Dra. Nidia E. Márquez Morales

Doctora en Medicina. Master en Salud Pública. Especialista de II Grado en Medicina General Integral

 

 


 

 

El modelo El Médico y la Enfermera de la Familia, surge como parte del desarrollo histórico de la Atención Primaria en Cuba. Los primeros modelos de esta atención se establecieron a partir del año 1825 con el nombre de Facultativo de Semana, el cual fue sustituido por el de Casas de Socorro.1,2

Con el triunfo de la Revolución, la salud pública se trasforma para bien de todos los cubanos. En la década de 1960 se puso en práctica un modelo de atención, con la creación del Policlínico Integral (1964), sobre la base de brindar asistencia por parte de los médicos en el policlínico y la atención en el terreno de auxiliares de enfermería y trabajadoras sociales, se realizaba por sectores, con una población promedio de 2 000 habitantes, que se ocupaban de la solución integral de los problemas de salud de la época.2

Se inicia así la práctica de una medicina integral, preventiva y curativa, mediante la cual se ejecutaban acciones de salud sobre las personas y su medio, estas acciones se agrupaban en forma de programas. El éxito de estos policlínicos fue la disminución de las enfermedades infectocontagiosas.

En esta etapa también se inicia la formación de médicos con la inauguración del Instituto de Ciencias Básicas y Preclínicas "Victoria de Girón".

 

En la década de 1970, siguiendo los principios de la Declaración de Almá-Atá, el Sistema de Salud Cubano elaboró un nuevo modelo de atención primaria, surge el Policlínico Comunitario que no negaba el anterior modelo, sino que mantenía los principios de este e incorporaba nuevos procedimientos.

Se establecen en los policlínicos especialistas de Pediatría, Medicina Interna, Ginecología y Obstetricia. Entre las acciones fundamentales logradas estuvo la mejora en las visitas domiciliarias, pero el éxito mayor de este modelo fue la disminución de la mortalidad infantil, el desarrollo de la vigilancia epidemiológica y el control de las enfermedades epidémicas.3,4

Ya en esta década, Cuba obtenía resultados favorables en los indicadores de salud, el sueño de muchos países era una realidad, se alcanzaron las metas de Salud para Todos para el año 2000.

El desarrollo social de Cuba era ineludible, se desarrollaba una práctica médica basada en un profundo enfoque clínico-epidemiológico-social y es así como a principios de la década de 1980, surgen las primeras ideas de crear un nuevo modelo de atención comunitario, con profesionales que pudieran integrar, controlar y coordinar el cuidado de la salud de las personas y las familias. Poniendo a la familia en el eje de las acciones, así se esboza el modelo, El Médico y la Enfermera de la Familia.5,6

En esta época sucedieron hechos muy importantes como fue la constitución del Destacamento de Ciencias Médicas "Carlos J. Finlay", que surge por la necesidad de ingresar un gran número de estudiantes a las ciencias médicas por las demandas crecientes, tanto en el orden nacional como en el internacional, pero era necesario que esos jóvenes fueran seleccionados entre los mejores, con actitudes de estudio, con vocación y con alto compromiso de servir en cualquier lugar del mundo bajo cualquier circunstancia.

Surge también la idea de convertir al médico general en un médico especialista, de formación sólida desde el punto de vista técnico y humanístico que haría algo más que atender a los enfermos, tendría un papel especial en la medicina preventiva, en la lucha por la higiene, contra los factores de riesgo, en la comunidad, es decir, se definía al médico como el guardián de la salud.7,8

Fue entonces que el Comandante en Jefe Fidel Castro orientó, que para validar las ideas de este modelo, era necesario ponerlo en práctica en un lugar determinado y con un grupo pequeño. Es así que comienza en el Policlínico "Lawton", el 4 de enero de 1984, el modelo El Médico y la Enfermera de la Familia, con 10 médicos y 10 enfermeras.

Este modelo también denominado Médico de las 120 Familias, surge como elemento dinámico y se convierte en el quinto modelo de la Atención Primaria de Salud en Cuba, vigente hasta nuestros días.

La implementación del modelo en el Policlínico "Lawton" fue una revolución, la población los acogió como familia, les brindó su hogar para consultas, participaron con ellos en todas las acciones, se materializaron las ideas.

Es entonces que, a partir del año 1985, el modelo El Médico y la Enfermera de la Familia se extiende rápidamente al resto del país, se materializa además la nueva especialidad de Medicina General Integral, la cual definía un especialista de perfil amplio, pero con sólidos conocimientos científico-técnicos, elevado espíritu internacionalista, alta concepción de su papel como trabajador intelectual bajo los principios de la ética marxista-leninista, con elevado sentido de responsabilidad por el pueblo, modesto, sencillo y combativo ante las conquistas de las ciencias biológicas.9,10

Con el fin de adecuar el trabajo del médico y la enfermera de la familia, se pone en práctica un programa, que tiene como objetivo, mejorar el estado de salud de la población mediante acciones integrales dirigidas a las personas, familias, comunidad y ambiente, mediante una íntima vinculación con las masas, sustituía los programas básicos que estaban vigentes hasta la fecha.

El equipo conformado por el médico y la enfermera (equipo de salud) se convertía en la célula básica para el desarrollo del trabajo, ambos responsabilizados con las acciones del programa, el médico era el jefe del equipo.

Aspecto peculiar del programa es que las actividades se planifican teniendo en cuenta las familias como unidad básica, sin olvidar las acciones individuales.

Con objetivos específicos de: promover la salud, prevenir la aparición de enfermedades y daños, garantizar un diagnóstico oportuno y atención médica integral ambulatoria y hospitalaria, desarrollar la rehabilitación con base comunitaria, alcanzar cambios positivos en el saneamiento ambiental y lograr cambios en la integración social de la familia y la comunidad. Lograr además la formación de un especialista en medicina general integral y desarrollar investigaciones que respondieran a las necesidades de salud de la población.7

Se comienza así una práctica con las siguientes características: INTEGRAL, al considerar la unidad de lo preventivo, lo curativo, lo biológico, lo psicológico y lo social; SECTORIZADA, por hacerse responsables de asistir determinado número de habitantes; REGIONALIZADA, al mantener una estrecha vinculación con las instituciones de atención secundaria y terciaria del territorio en las que operan, para remitir a los pacientes que lo requieran; CONTINUADA, pues atienden a la población lo mismo en el consultorio, en los domicilios, en el policlínico o en el hospital; DISPENSARIZADA, al atender de modo activo y mantener el control periódico, incluso de los individuos sanos; EN EQUIPO, por cuanto forman parte de un grupo básico de trabajo multidisciplinario e interdisciplinario que jerarquiza, coordina y controla las acciones individuales de cada uno, tanto desde el punto de vista asistencial como en las esferas docente, investigativa y administrativa y CON PARTICIPACIÓN COMUNITARIA, porque cuentan con el apoyo de la comunidad y de las organizaciones de masas que la representan, con las cuales se desarrolla el análisis de la situación de salud de su área y establecen las estrategias para la solución de los problemas.

El modelo El Médico y la Enfermera de la Familia, en sus 25 años de existencia ha desempeñado un papel muy importante en la medicina primaria y comunitaria en Cuba, ha establecido cambios en la calidad y la cantidad de las prestaciones de servicios médicos, fundamentalmente las de carácter ambulatorio. Además se integró a la familia cubana y se ganó el respeto, la autoridad y el reconocimiento. Hoy el pueblo identifica a su médico de la familia, como algo suyo.

Este médico, no sólo ha intervenido en las familias cubanas, sino que ha materializado sus conocimientos teóricos y prácticos en cientos de comunidades de este mundo, con características culturales e ideológicas diferentes que sin traspolar el modelo, ha brindado atenciones de la más elevada calidad.

Podemos resumir que el modelo El Médico y la Enfermera de la Familia surgió como continuidad histórica y por voluntad política. Por lo que defenderlo y perfeccionarlo es defender la Revolución Cubana que no es teoría, sino hechos y realidades.

"Es una revolución lo del médico de la familia, que nada ni nadie podrá detener. Ese médico tiene que ser un militante de la salud, velando por la higiene, velando por todo y asesor en cuestiones de salud de cada ciudadano".

Fidel Castro Ruz, 1983

 

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Delgado García G. Etapas del desarrollo de la salud pública revolucionaria cubana. Rev Cubana Salud Púb. La Habana. 1996.

2. _____. Conferencias de Historia de la Administración de la Salud Pública en Cuba. Cuad Hist Salud Púb. No. 81. Ed. Ciencias Médicas. La Habana. 1996.

3. Tejada de Rivero D. Almá-Atá: 25 años después. Perspectivas de Salud. Washington. 2003;8(2):2-7.

4. La Conferencia Internacional sobre Atención Primaria. Declaración de Almá-Atá. Rev Cubana Adm Salud. La Habana. 1979;5(2):177-80.

5. Rojas Ochoa F. La atención primaria de salud en Cuba, 1959-1984. Conferencia leída en el Simposio "Mario Escalona in Memoriam: Teoría y práctica de la atención primaria de salud". Escuela Nacional de Salud Pública, junio 11 de 2004. Disponible en http://www.sld.cu/. Consultada: 26 de enero 2009.

6. Presno Labrador C. El médico de familia en Cuba. Rev Cubana Med General Integral. La Habana. 2006;22(1):18-24.

7. Programa de Trabajo del Médico y Enfermera de la Familia el Policlínico y el Hospital. Ministerio de Salud Pública de Cuba. La Habana. Marzo de 1988.

8. Presno Labrador C, Sansó Soberats F. 20 years of Family Medicine in Cuba. Medic Review. Noviembre de 2004.

9. López Espinosa JA. Enero 4 de 1984. Inicio del plan del médico y la enfermera de la familia. Acimed. La Habana. 2007;16(6):8-12.

10. Álvarez Sintes R, Díaz Alonso G. La Medicina General Integral en Cuba. Temas de Medicina General Integral. Vol. 1. Editorial Ciencias Médicas. La Habana. 2001.