CUADERNOS DE HISTORIA DE LA SALUD PÚBLICA 112

 

 

La Oficina del Historiador del Ministerio de Salud Pública y los Cuadernos de Historia. Protagonismo sostenido del Dr. Gregorio Pánfilo Miguel Delgado García

 

 

Por el Dr. C. Pastor Castell-Florit Serrate*

 

 

La Oficina del Historiador y el cargo de Historiador Médico del Ministerio de Salud Pública de Cuba se crean en el año 1951 designándose para estas funciones al Académico César Rodríguez Expósito, brillante sanitarista cubano reconocido por sus aportes a la difusión de la obra y el pensamiento Finlaísta, quien al año siguiente comienza a editar una publicación encargada de divulgar la labor de la Oficina: los Cuadernos de Historia de la Salud Pública. En el presente acto por el Día de la Ciencia Cubana, estamos conmemorando el 61 Aniversario de la Oficina y el 60 de la publicación ininterrumpida de los Cuadernos.

En 1972, a la muerte del Acad. Rodríguez Expósito, la labor de Historiador Médico del Ministerio de Salud Pública y la edición de los Cuadernos fueron encargadas por el Ministro de la época y hasta la fecha, al doctor Gregorio Pánfilo Miguel Delgado García.

El doctor Delgado nació el 30 de septiembre de 1933 en Melena del Sur, actual provincia Mayabeque, hijo de Ana María García Morejón y de Gregorio Delgado Fernández, maestros ambos. Su desarrollo en el seno de esta familia de fe católica, de rancia cultura y amplias relaciones sociales, le permitió desde edades muy tempranas compartir con héroes de la Guerra de Independencia e intelectuales de la talla de Enrique Loynaz del Castillo, Emilio Roig de Leuchsenring, don Fernando Ortiz Fernández, Emeterio Santovenia Echaide, Ramiro Guerra Sánchez, y de su propio padre, Historiador de la provincia La Habana de entonces, miembro de la Academia de Historia de Cuba y de la Sociedad Internacional de Historia, quienes contribuyeron a la formación de los valores de la cubanía, el amor por la historia patria y la importancia de la conservación de la memoria de la nación.

Terminados sus estudios secundarios mostró una nueva faceta, su aptitud para la Medicina y se graduó como médico en 1965, en la Universidad de La Habana, sin abandonar los estudios históricos. Realizó el Servicio Médico Social Rural en Oro de Guisa en la Sierra Maestra y en Maffo, además, asumió la dirección del Hospital de Jiguaní y fue Coordinador del Servicio Médico Social Rural y Subdirector Regional de Salud Pública. Ocupó la dirección del Hospital Regional "Carlos Manuel de Céspedes" de Bayamo, hasta 1970 que regresó a trabajar como médico del policlínico de su tierra natal.

Su labor como docente se extiende al pregrado y al posgrado, en el ámbito nacional y el internacional, en instituciones diversas entre las que se destacan el Hospital "General Calixto García", el laboratorio de la cárcel de mujeres de Guanajay, el Instituto Nacional de Higiene, Epidemiología y Microbiología, el Hospital "10 de Octubre" y la Escuela Nacional de Salud Pública. Cumplió misión internacionalista de 1979 a 1981 como microbiólogo en el Laboratorio Provincial de Salud de Najaf en Irak.

El doctor Delgado García ostenta la categoría de Profesor Auxiliar y especialista de primer y segundo grados en Microbiología y Parasitología y es, además, Jefe del Departamento de Historia de la Escuela Nacional de Salud Pública. Su encomiable labor se refleja en su extensa obra, que se materializó en los cursos de posgrado impartidos, los cuales trascienden las fronteras nacionales; en las múltiples investigaciones realizadas, en las asesorías de tesis de maestría, especialidades y doctorado, en su participación en eventos nacionales e internacionales, sus publicaciones en libros como autor principal y como colaborador, así como en diversos folletos y artículos relacionados con la Microbiología, la Parasitología y la Historia de la Salud Pública, fue muy reconocida su participación en el Diccionario Biográfico Médico Hispanoamericano.

Es presidente de la Sociedad Cubana de Historia de la Medicina y miembro fundador, titular y honorario de numerosas sociedades entre las que se encuentran, la Sociedad Cubana de Historia de la Ciencia y la Tecnología, la Sociedad Internacional de Historia de la Medicina, la Sociedad Cubana de Educación en Ciencias de la Salud, la Sociedad Científica de Historia de la Medicina de Bulgaria, la Sociedad Boliviana de Historia de la Medicina, la Sociedad de Historia de las Ciencias de Estados Unidos y de la Internacional de Médicos contra la Guerra Nuclear (IPPNW).

Es miembro de los Consejos Científicos del Instituto de Medicina Tropical "Pedro Kourí", de la Escuela Nacional de Salud Pública y del Centro de Salud y Bienestar Humanos de la Universidad de La Habana.

Ha recibido 50 medallas y distinciones que demuestran tanto su notable desempeño profesional como los lazos de respeto y admiración que ha desarrollado en los lugares donde ha trabajado.

Entre sus principales premios se encuentran los otorgados por la Academia de Ciencias de Cuba por el mejor análisis de la obra de Finlay y el Concurso Premio Anual de la Salud del Ministerio de Salud Pública, por la Historia de la Enseñanza de la Medicina en Cuba.

El doctor Delgado es un genuino portavoz del pensamiento historiográfico cubano en salud, difusor de la teoría y la práctica de la salud pública cubana. Ha tenido y tiene un papel relevante en la conservación de la memoria histórica en salud y por ello, las publicaciones científicas son su legado más importante para la ciencia, en particular los Cuadernos de Historia de la Salud Pública, que ocupan un lugar protagónico en su obra.

Su vida profesional se matiza con la familiar pues su esposa, enfermera jubilada, ha sido, es y será una fiel colaboradora de la Oficina del Historiador de la Salud Pública cubana y de los Cuadernos de Historia de la Salud Pública. Es, además, padre de tres hijos que han seguido su andar. El doctor Delgado es ejemplo de tesón, disciplina y dedicación al trabajo para las presentes y futuras generaciones; crítico, exigente, ameno como comunicador, a veces irascible de más, prestigioso como historiador salubrista a nivel nacional e internacional, con un amplio caudal de conocimientos, con resultados de excelencia en el desempeño de sus funciones, de la cual se prestigia esta institución al tenerlo en su claustro. Si quisiéramos describir en apretada síntesis al doctor Delgado podríamos identificarlo como un cubano de pura cepa, martiano de raigambre y melenero original que ha sabido recrear los rasgos identitarios de nuestra nación en el pensamiento sanitario en salud.

Muchas gracias

 

 

____________________

*Director de la Escuela Nacional de Salud Pública de Cuba (ENSAP).