CUADERNOS DE HISTORIA DE LA SALUD PÚBLICA 112

 

Dr. Mario Escalona Reguera (1928-1984): uno de los grandes forjadores de la salud pública revolucionaria cubana*

 

 

INTRODUCCIÓN

Rendir tributo de recordación a los grandes forjadores de la salud pública cubana son un deber y una obligación necesarios y muy importantes de la dirección nacional de nuestro sistema de salud, pues no solo muestra a las nuevas generaciones de dirigentes y trabajadores de la salud, la extraordinaria labor realizada por ellos al servicio de nuestro pueblo, sino que los pone de ejemplo a imitar en el trabajo de todos los días y no es posible escoger mejor para rendir ese homenaje, a quien como el doctor Mario Escalona Reguera, es figura emblemática por su alta calidad científica y por sus cualidades como dirigente en todos los niveles de nuestra organización y mucho de este homenaje lo debemos también al inquebrantable amor de su viuda y compañera de ideales, la doctora Nisia Agüero Benítez.

En la presente conferencia expondré brevemente su formación profesional, su valiosa obra científica en los campos de la clínica médica y la administración de salud pública y su destacada labor en todos los niveles de dirección de nuestro sistema nacional de salud.


Nacimiento y estudios

En un hogar profundamente revolucionario, su padre fue un incansable luchador contra las dictaduras de los generales Gerardo Machado Morales y Fulgencio Batista Zaldivar y militante en las filas del Partido Socialista Popular, viene al mundo Mario Escalona Reguera, en Santiago de Cuba, el 6 de noviembre de 1928.

La primera enseñanza y el primer año de bachillerato los va a cursar en el prestigioso colegio privado de Santiago de Cuba "Juan Bautista Sagarra", dirigido por el notable pedagogo, escritor e historiador Francisco Ibarra Martínez, que mucho influirá en su amor por la cultura.

En el Instituto de Segunda Enseñanza de La Habana cursa el resto de la enseñanza secundaria hasta graduarse de Bachiller en Ciencias, el 19 de noviembre de 1946.

Ese mismo año dará inicio a sus estudios de medicina en los que alcanzará notable aprovechamiento. Mario Escalona, que vivió plenamente su juventud, al terminar el cuarto año de sus estudios médicos comprendió que debía realizar un gran esfuerzo para alcanzar la posición, consagratoria entonces, de alumno interno en uno de los dos hospitales universitarios de la época.

Escalona, que contaba hasta el cuarto año con un premio ordinario y 10 sobresalientes en 19 asignaturas, en el quinto obtuvo sobresaliente en las 6 asignaturas del mismo, para quedar como alumno interno del Hospital Universitario "Ntra. Señora de las Mercedes". En el sexto quedó entre los primeros 20 expedientes y pasó entonces al Hospital Universitario "General Calixto García" y al terminar la carrera, que era de 7 años, en 1953, quedó como médico interno, por 2 años en ese hospital, el de más alta calificación, en el noveno lugar entre 320 graduados, con 5 premios ordinarios y 24 sobresalientes.

En los ejercicios de grado, en los que alcanzó igual nota, presentó su brillante tesis titulada "Estudio clínico del absceso hepático amebiano" que constituye una monografía de ochenta páginas que puede ser consultada en la biblioteca del Museo de Historia de las Ciencias "Carlos J. Finlay" de La Habana, en cuya introducción nos deja ver su personalidad revolucionaria en estas palabras: "Un hecho real nos impide la completa satisfacción, la incertidumbre del momento en que vivimos -para agregar después- si nuestro tema no es lo completo que debe, quizá cuando un mañana de estabilidad y seguridad nos permita, podamos llenar a plenitud nuestro propósito".

Ese mañana forjado por lo mejor de nuestro pueblo, estaba muy cerca, pero ya él no se dedicaría a estudiar a fondo una sola enfermedad, por importante que esta fuera, con todo el poder de su inteligencia y de su entusiasmo ayudaría, dentro del marco de nuestra Revolución Socialista, a buscar solución a los grandes problemas epidemiológicos y organizativos de la salud pública cubana, que llevarían al logro de niveles de salud insospechados para Cuba en aquel año de su graduación (1953), heroico y doloroso, para nuestra historia, en que el sarcasmo de la celebración oficial, por la dictadura batistiana, del centenario del nacimiento de José Martí sería dignificado con la sangre de los asaltantes al Cuartel "Moncada".


Ejercicio médico

De 1953 a 1955, el doctor Escalona hizo su período de médico interno en la sala "Weiss" del Hospital Universitario "General Calixto García". Al año de comenzado su internado, con el ánimo de ampliar sus conocimientos, tomó por propia cuenta un curso sobre medicina psicosomática en la Escuela de Verano de la Universidad de La Habana, con calificación de sobresaliente y al año siguiente aparece en la revista Archivos del Hospital Universitario, una de las mejores revistas médicas cubanas de la época, su primer trabajo publicado "Hepatografía y Hepatomanometría", en colaboración.

En las oposiciones para las dos plazas de médicos residentes del propio Hospital Universitario "General Calixto García", de 1955, una de las más reñidas que se recuerdan en la historia de estas actividades docentes, el doctor Escalona quedó en primer lugar y fue sacado del local de las oposiciones en hombros de sus compañeros.

Así completaba Escalona una asombrosa línea ascendente que comenzó en 1951, al quedar entre los 30 primeros estudiantes de su curso, que continuó en 1952, al figurar entre los veinte primeros, que lo llevó en 1953 a graduarse entre los diez primeros y que culminó al llegar a la residencia, en 1955, en el primer lugar.

Un año después aparece en la revista Archivos del Hospital Universitario su importante trabajo en colaboración "Encefalopatía hepatoamoniacal", el que fue merecedor ese año, de uno de los premios de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, que constituían el más alto galardón que un científico cubano podía recibir en nuestro país, en esa época.

En 1956 fue nombrado también médico del Centro Benéfico Jurídico de Trabajadores de Cuba, propiedad del Partido Socialista Popular. En esta institución, de muy alto nivel científico e ideológico político, va Escalona a completar su formación marxista junto a luchadores revolucionarios de la talla de los doctores Luis Díaz Soto, Carlos Font Pupo, Lucas Escalante Bravo, Federico Sotolongo Guerra, Fidel Ilizástigui Dupuy y otros.



De los fundadores de la organización de la salud pública revolucionaria cubana

Desde el mismo 10 de marzo de 1952 en que se produce el artero golpe de estado militar que llevó de nuevo al poder al mayor general retirado Fulgencio Batista, para iniciarse una de las mas sangrientas dictaduras de América, Mario Escalona, entonces estudiante de sexto año de la carrera de medicina, colabora estrechamente con la célula universitaria de la Juventud del Partido Socialista Popular y, después, con el movimiento 26 de Julio y el Directorio Estudiantil Universitario en el Hospital "General Calixto García".

En esas organizaciones revolucionarias y en sus cargos de médico residente del Hospital Universitario y de internista del Centro Benéfico Jurídico, lo sorprende el triunfo revolucionario el 1 de enero de 1959.

La Universidad de La Habana va a convertirse entonces en el centro principal de la lucha ideológica del momento. El doctor Escalona, que participa en esta lucha frontal contra la reacción en el ámbito universitario, es nombrado como internista a mediados de 1959, en el actual Hospital Ortopédico "Frank País", en el que también colabora en eliminar los últimos bastiones de la dictadura en ese centro.

El 23 de mayo de 1960 fue nombrado Viceministro del Ministerio de Salud Pública, junto al Ministro Dr. José R. Machado Ventura, a quien lo unía una estrecha y antigua amistad. Son años de intensa lucha ideológica y de grandes cambios en la estructura organizativa de la asistencia médica del país, sin antecedentes y sin experiencia alguna en nuestro medio, que no podían quedar, por tanto, exento de errores, pero que llevarían finalmente a convertir a Cuba en 1970 en el primer país del continente americano que lograba establecer un sistema nacional de salud único, coherentemente estructurado, que alcanzaba hasta los más apartados rincones de la nación y que lograría para nuestro pueblo en la actualidad, niveles insospechados de salud en 1958 y muy similares a los países mas desarrollados del planeta.

Durante estos años en el desempeño de su cargo participa en la organización de los servicios médicos de la Limpia del Escambray, en la gloriosa batalla de Playa Girón y en la Crisis de Octubre de 1962. También representará a Cuba en esta época y, con posterioridad, en importantes reuniones de organismos internacionales.

Al cesar en su cargo de Viceministro desempeñó cuatro meses la responsabilidad de Jefe del Grupo Médico en Argelia, donde tuvo que afrontar la grave crisis internacional del hermano país árabe.

Al regresar a Cuba fue nombrado, el 1 de febrero de 1964, profesor de Medicina Interna de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana y prestó servicios en su viejo y querido Hospital "General Calixto García".

Con la experiencia adquirida en la dirección nacional de salud pública, volvía Escalona a la docencia convertido en el ideal profesor integral que los nuevos tiempos requerían y fiel a la disponibilidad, que es ya arraigada tradición en nuestro profesorado, pidió formar parte del plan de ayuda docente a la entonces joven Facultad de Medicina de la Universidad de Oriente, conocido como Plan Santiago, al que quedó incorporado el 28 de julio de 1964 en el Hospital Provincial de Santiago de Cuba.

Tres meses después era nombrado Jefe del Departamento de Medicina Interna de la propia institución.


Brillante labor en diferentes niveles de la organización de salud pública

A pesar de que era el medio docente y asistencial el más adecuado a sus grandes cualidades como médico y a su vocación más arraigada, no era posible mantener a un hombre de la experiencia acumulada por Mario Escalona en la administración de salud, alejado de nuevas responsabilidades en ese sentido. Por este motivo fue nombrado, el 1 de junio de 1965, Director Provincial de Oriente Sur. Durante los tres años que ocupó esta dirección, la sectorización de todo su territorio se llevó a cabo con increíble celeridad y eficiencia, se crearon las suficientes unidades básicas asistenciales para formar los sectores de salud en los lugares más apartados, se desarrolló y consolidó el servicio médico social en la Sierra Maestra, se construyeron hospitales regionales en los que su presencia era constante en cada momento.

Junto a él, en aquella época, echaron sus sólidas bases como administradores de salud dirigentes de la organización que ocuparon importantes cargos en todos los niveles del sistema.

Y a nuevos cargos sería llamado el doctor Escalona. El 1 de marzo de 1968 fue nombrado Director Provincial de Salud de Las Villas, puesto que desempeñó hasta el 31 de agosto de ese mismo año, para ser nombrado el 1 de septiembre Jefe del Grupo de Docencia del Viceministerio de Asistencia y Docencia Médica.

Pero son necesarios sus conocimientos para complejas investigaciones de terreno y el 1 de marzo de 1974 es nombrado Director del Policlínico Integral "Julián Grimau" donde va a comenzar, bajo su dirección, el primer estudio sobre morbilidad general realizado en Cuba.

El 1 de diciembre de ese año pasa a la dirección del también Policlínico Integral de Alamar donde, con otros profesores, inicia el Modelo de Medicina de la Comunidad, que poco después, y tomando como base sus experiencias, se extendió a todo el país.

Conjuntamente con estas actividades, el doctor Escalona desarrolló una notable labor de asesoramiento en los aspectos de salud, en el Grupo de Desarrollo de las Comunidades desde su constitución en 1971, que se intensificó a partir de 1974 al asumir la dirección del mismo su esposa, la doctora Nisia Agüero Benítez, quien sustituyó por fallecimiento a su fundadora la doctora Raquel Pérez.

Asombra verdaderamente la enorme cantidad de cargos y funciones que desarrolla brillantemente el doctor Escalona en los distintos niveles del sistema nacional de salud desde 1965 hasta 1976, período de su vida en el que recibe la militancia en el Partido Comunista en 1967 y que culmina con una nueva experiencia internacionalista, esta vez como asesor en el Hospital Militar de Luanda, Angola.


Maestro e investigador

Al regreso de su misión internacionalista en Angola, fue nombrado con fecha 1 de marzo de 1977 Profesor e Investigador en el Instituto de Desarrollo de la Salud.

El doctor Escalona llega a tan importante institución, en plena madurez biológica, con la categoría de una de las más sobresalientes figuras en el campo de las ciencias médicas y de la docencia en nuestro actual período histórico de Revolución Socialista y como uno de los forjadores de la organización de la salud pública revolucionaria cubana.

En 1977 imparte un Seminario sobre Angola, participa como profesor en el Curso Internacional de Administración de los Programas de Lucha Antituberculosa y desde ese año, ininterrumpidamente hasta su muerte, explica la asignatura de Administración de Servicios y Programas de Salud en el Curso Internacional de Salud Pública, a los médicos residentes de Administración de Salud y en el Curso por Encuentros de dicha especialidad.

También impartió su enseñanza en los cursos de perfeccionamiento en Organización de la Atención Médica del Instituto y hasta 1982 había sido tutor de 19 tesis de residentes y formado parte de igual número de tribunales estatales.

Es imposible, dentro de los límites de esta conferencia, dar una idea de la inmensa labor de asesoramiento a organismos internacionales y países de tres continentes, así como de las muy numerosas publicaciones del doctor Escalona, ni de los trabajos leídos en congresos nacionales e internacionales en que hubo de participar, pero no quiero dejar de citar su colaboración en el libro sobre "Administración de Salud", publicado en 1980 y que comprende los capítulos sobre: "Policlínico Integral", "Medicina de la Comunidad", "Servicio Nacional de Salud" y "El Hospital", donde hay mucho de su experiencia como maestro y forjador de la organización de la salud pública cubana en el período revolucionario.

Tampoco quiero dejar de citar algunos de sus trabajos aparecidos en la Revista Cubana de Administración de Salud, de la que fue su máximo animador y asesor en la última etapa de su vida, que son la expresión de los resultados de su labor como investigador: "La salud en los asentamientos humanos en Cuba" (1975), "La participación popular en la gestión estatal en Cuba" (1979), "Crítica a la concepción burguesa de la atención primaria de la salud" (1982) y "El desarrollo de la higiene social y la organización de los servicios de salud en Cuba" (1982).


Su vida como ejemplo

Vida tan rica en actividades y obras, que se cerrara definitivamente en La Habana el 5 de marzo de 1984, tiene que ser estudiada profundamente, para ser juzgada en todos sus valores.

En este examen muy general, que expongo en la presente conferencia y que puede ser juzgado a la ligera como apologético de la vida y obra de Mario Escalona, pero que no es raro en el que lo haya seguido en su trayectoria desde sus días de médico residente del Hospital "General Calixto García" y que conociera de su afecto en gran parte de ella, he querido destacar como ejemplo al hombre que bien temprano en su juventud no se dejó envolver por los halagos que a tantos llevaron a la traición y que supieron escoger el camino de la lucha junto a su pueblo, en los momentos de mayor grandeza y peligro de su historia; que entregara su talento y conocimiento a esa lucha en el campo de la salud pública y que como nadie supiera reconocer sus errores, levantándose de ellos para servir a su Revolución, como siempre con renovados bríos, en cualquier nivel de la organización que se le designara.

Su acendrado patriotismo, su concepto ilimitado del deber internacionalista, su amor probado a la clase obrera, su dedicación al estudio, su sensibilidad humana como médico y como hombre, su generosidad para dar sin esperar recibir, su modestia y entrega total a la Revolución Socialista, que en Cuba ha tenido y tiene muchos nombres propios, hace de Mario Escalona Reguera un ejemplo a seguir como uno de los indiscutidos maestros y forjadores de la organización de la salud pública cubana en su período Revolucionario Socialista.

 

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA

. Colección de la revista "Archivos del Hospital Universitario". Oficina del Historiador del MINSAP.

. Colección de la "Revista Cubana de Administración de Salud". Oficina del Historiador del MINSAP.

. Delgado García G. Doctor Mario Escalona Reguera, uno de los forjadores de la salud pública revolucionaria cubana. Cuad. Hist. Sal. Púb. No. 72. ECIMED. La Habana. 1987:337-58.

. Escalona Reguera M. Expediente Laboral.

. Escalona Reguera M. Currículum Vitae.

. Escalona Reguera M. Autobiografía.

. Escalona Reguera M. Expediente de Categorización de Trabajadores de la Investigación Científica.

. Escalona Reguera M. Expediente de Cuadro.

. Escalona Reguera M. File de recortes de periódicos y otros documentos. Archivo de la Oficina del Historiador del MINSAP.

. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Est. No. 58927.

 

 

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* Conferencia leída en Acto en homenaje póstumo al doctor Mario Escalona Reguera. Salón de Actos. Universidad de San Jerónimo. La Habana. Noviembre 7 de 2011.