CUADERNOS DE HISTORIA DE LA SALUD PÚBLICA 112

 

Influencia alemana en la medicina cubana: siglos XIX y primera mitad del XX*

 

 

INTRODUCCIÓN

La Sociedad Cubana de Historia de las Ciencias y la Tecnología organizó en octubre del pasado año, 2010, un ciclo de conferencias sobre "Ciencia, tecnología y medio ambiente: el aporte español", en el cual la primera sería sobre historia de la medicina, por lo que se me pidió, como miembro fundador y actual vicepresidente, que impartiera la conferencia inicial, lo que hice el día 19 del propio mes, en el salón de actos de la Fundación Antonio Núñez Jiménez "La Naturaleza y el Hombre", La Habana, con el título "Presencia española en la medicina cubana del siglo XIX".

En ella analicé brevemente la influencia de la medicina española sobre la entonces naciente medicina cubana, pues siempre ha sido motivo de estudio, en mi quehacer investigativo, la influencia de las culturas europeas en la medicina cubana.

Por lo tanto, al solicitarme mi querido amigo, el doctor Alberto Dorta Contreras, que imparta una breve conferencia en el presente Simposio Quincke por los 120 años de estudios del líquido cefalorraquídeo y por el Año Internacional de la Química, que versara sobre la huella de Alemania en los científicos cubanos, principalmente de los dedicados a las ciencias médicas, no he dudado en exponerles la que he titulado "Influencia alemana en la medicina cubana: siglos XIX y primera mitad del XX".


Influencia alemana en grandes figuras de la medicina cubana

No es posible hablar de la influencia alemana en la cultura médica cubana sin citar, aunque sea brevemente, a las dos personalidades germanas que mayor influencia ejercieron en la cultura en general y en las ciencias naturales en particular en nuestro país, me refiero a Alejandro von Humboldt (1769-1859), como el gustaba llamarse y a Juan Cristóbal Gundlach (1810-1896).

Federico Enrique Alejandro Barón de Humboldt, nació en Berlín el 14 de septiembre de 1769 y su "Ensayo Político sobre la Isla de Cuba" (1826), que fue en su época, el estudio más completo realizado en Cuba por un sabio europeo, hizo que el Maestro de la Pedagogía Cubana, don José de la Luz y Caballero (1800-1862) lo calificara como "Segundo descubridor de Cuba".1

Juan Cristóbal Gundlach nació en Marburgm Hesse-Cassell, Alemania, el 17 de julio de 1810 y de sus investigaciones en las ciencias naturales en nuestra patria surgió su obra mayor "Ornitología Cubana" (1895) en la que describe todas las especies de aves, tanto indígenas como de paso anual o accidental, observadas en 53 años en la Isla.2

El primer médico cubano que viajó al extranjero con la finalidad de aumentar los conocimientos sobre su profesión lo fue el doctor Nicolás J. Gutiérrez Hernández (1800-1890), quien permaneció de 1836 a 1838 en los hospitales de París, donde recibió cursos de profesores tan eminentes como Moreau, Maissoneuve, Bodillard, Velpeau y Raziborski.3 Después muy numerosos médicos cubanos siguieron su ejemplo en todo el siglo XIX y gran parte del XX, el más destacado fue el eminente urólogo doctor Joaquín Albarrán Domínguez (1860-1912), quien llegaría a ser una de las grandes figuras de la medicina francesa en su época.4

Fue Alemania quien ocuparía el segundo lugar en la preferencia de nuestros médicos para realizar en ella sus estudios. El doctor Carlos J. Finlay Barrés (1833-1915), nuestro genial investigador y Benefactor de la Humanidad, realizó parte de sus estudios secundarios en el Colegio de Maguncia, donde aprendió correctamente el alemán y fue toda su vida un voraz lector de la bibliografía médica germana.5

El doctor Juan Santos Fernández Hernández (1847-1922), eminente oftalmólogo cubano, autor de la más numerosa bibliografía médica producida en el país, mantuvo siempre una estrecha colaboración con los médicos alemanes y el célebre profesor Hirschberg en su "Historia general de la oftalmología" (1899-1918), lo cita numerosas veces y el profesor Manz en su enciclopédica obra "El Mundo Médico", lo sitúa entre los grandes de la oftalmología mundial.6

Uno de nuestros más eminentes clínicos y salubristas, el doctor Juan Guiteras Gener (1852-1925), graduado de Doctor en Medicina en la Universidad de Pennsylvania, Estados Unidos (1873), en 1889, completó su especialización en anatomía patológica en Frankfort, al lado del Maestro de las técnicas de coloración en tejidos, profesor Karl Weigert, y en 1891 regresó a Alemania, esta vez al Instituto de Higiene de Berlín, para estudiar con el genial profesor Robert Koch su recién descubierta tuberculina (1890).

Tomó, además, un curso y trabajó con el profesor Paul Erlich y conoció y laboró junto a figuras tan eminentes como los profesores Rudolf Virchow, Richard F. Pfeiffer, Johan F. Esmarch y Ludwig Brugert, entre otros. Hablaba perfectamente el alemán. En sus clases de patología general en la Universidad de La Habana recomendaba como obra imprescindible de consulta el "Diagnóstico Médico" de Eichhorst.7

El iniciador de los estudios microbiológicos en Cuba y muy destacado clínico y patriota, doctor Diego Tamayo Figueredo (1852-1926), no ocultaba su preferencia por la medicina alemana y recomendaba en sus clases de patología médica en la Universidad habanera la "Patología Interna" de Carl von Liebermeister.8

El primer otorrinolaringólogo cubano, doctor Carlos Desdervine Galdós (1852-1939) fue a Alemania en 1887 y durante 18 meses trabajó en Berlín en el Instituto Patológico con Rudolh Virchow y en el Instituto de Higiene estudió hematología con Paul Erlich.9

Uno de nuestros más eminentes médicos obstetras y General de Brigada del Ejército Libertador, doctor Eusebio Hernández Pérez (1853-1933), que se graduó en la Universidad Central de Madrid y realizó estudios de especialización en París con el célebre profesor Adolf Pinard, su amigo y Maestro, en 1891 llevó a cabo estudios de su especialidad en Berlín.10

El doctor Enrique B. Barnet y Roque de Escobar (1855-1916), figura descollante en la Escuela Cubana de Higienistas de principios del siglo XX, junto al doctor Carlos J. Finlay, realizó en 1892 estudios sobre higiene pública en Berlín.11

Uno de nuestros primeros bacteriólogos, el doctor Juan M. Dávalos Betancourt (1857-1910), tomó cursos de su especialidad en 1887 en Berlín.12

El doctor Joaquín L. Dueñas Pinto (1859-1910), de nuestros primeros grandes pediatras, escribió los capítulos sobre "Dengue" y "Muermo" en el famoso "Tratado Enciclopédico de Pediatría" (1909) de los profesores Schoessmann y Pfaundler.13

Entre los médicos cubanos de principios del siglo XX que mantuvo más estrechas relaciones con instituciones científicas alemanas lo fue el doctor Antonio Díaz- Albertini Mojarrieta (1865-1945), eminente clínico de cultura enciclopédica, el cual fue honrado con el título de Miembro de Honor de la Academia Imperial Alemana de Naturalistas.14

El eminente cirujano, profesor de patología quirúrgica en la universidad habanera, doctor Enrique Fortún André (1872-1947), realizó en 1912 viaje de estudios sobre cirugía a los hospitales de Berlín.15

Uno de los grandes de la cirugía cubana, profesor eminente de operaciones con su clínica en la Universidad de La Habana y su Rector, doctor José A. Presno Bastiony, realizó varios viajes de estudios a Berlín y Viena.16

El Maestro de la Pediatría Cubana, doctor Ángel A. Aballí y Arellano (1880-1952), Alumno Eminente con el Premio Beca de Viaje al graduarse de Doctor en Medicina en la Universidad de La Habana, en 1901, utilizó su Beca en estudios en Berlín (1903-1905) sobre química, anatomía patológica, pediatría y oftalmología con los eminentes profesores Salkowsky, Somerfield, Orth, Baginsky y Frept.17

El iniciador en Cuba de la moderna cardiología, doctor José M. Martínez Cañas (1893-1952), graduado de Doctor en Medicina en la Universidad de La Habana con el segundo expediente de su curso, amplió estudios en Estados Unidos, en Londres y en el Instituto de Cardiología Experimental de la Universidad de Giessen, en Bad-Manhein, Alemania, con el profesor A. Weber.

Introdujo en Cuba la electrocardiografía y sus notables aportaciones a la fonocardiografía fueron calificadas como las más fundamentales en el continente americano por el profesor A. Weber su antiguo maestro.

El profesor Martínez Cañas recomendaba en su cátedra de Patología Médica como obra de consulta el "Tratado de Patología y Terapéutica Especiales de las Enfermedades Internas", en 2 tomos, del profesor y director de la clínica médica de la Universidad de Leipzig, doctor Adolf von Strumpell, traducido al español.18

Maestro indiscutido de la clínica médica en Cuba, el doctor Pedro A. Castillo Martínez (1898-?), junto a los profesores Ángel A. Aballí y Arellano y Ricardo Núñez Portuondo (1893-1973) constituyen las tres personalidades médicas que fascinaron a su época en Cuba. Graduado como Alumno Eminente con el premio Beca de Viaje en la Universidad de La Habana (1919), va a ser en Berlín donde se forja como anátomo-patólogo, hematólogo y clínico en el segundo año de su Beca, junto a eminencias como los profesores Wilhem His y Victor Schilling, entre otros.19

Uno de los tres grandes maestros de la parasitología médica y la medicina tropical en Cuba, junto a los doctores Pedro Kourí Esmeja (1900-1964) y Rodolfo Sotolongo Guerra (1905-1977), el doctor José G. Basnuevo Artíles (1903-1968), realizó estudios sobre medicina tropical en Hamburgo. Fueron ellos los fundadores (1937) del actual Instituto de Medicina Tropical "Pedro Kourí".20

Destacado clínico y profesor de clínica médica en la Universidad de La Habana, el doctor Rogelio Lavín Padrón (1903-?), con grandes sacrificios económicos realizó valiosos estudios de postgrado en Europa (1931-1935). En Munich trabajó dos años con los eminentes profesores: Borts, en anatomía patológica general; Spats, en patología especial del sistema nervioso y Romberg, en clínica médica. En Leipzig se mantuvo un año en el servicio de clínica de los profesores Morawitz y Henning, con este último se inició en la exploración endoscópica y a su regreso a Cuba trajo, de primera mano, los hallazgos de la gastroscopia, que introdujo entre nosotros con la técnica de Schindler y los de laparoscopia. En Berlín, su estancia fue de medio año en el servicio del profesor Bergmann.21

El doctor Rafael Inclán Guas (1904-?) una de las más importantes figuras de la historia del deporte en la Universidad de La Habana e hijo del eminente pediatra y Rector Magnífico de la propia institución docente, doctor Clemente Inclán Costa (1879-1965), se formó como clínico al lado del profesor Castillo Martínez desde estudiante, y por su orientación, realizó estudios de posgrado por dos años en la Universidad de Berlín (1927-1929). Fue profesor auxiliar de clínica médica, junto al profesor Castillo.22

Por último, mi querido maestro, el doctor Antonio Palacín Aranda (1915-1985), tutor de mi tesis de especialista en microbiología y parasitología médicas, finalizada la II Guerra Mundial (1939-1945) viajó a Europa como miembro de la United Nation Relief and Rehabilitation Administration (UNRRA), prestó asistencia médica a los ex prisioneros de los campos de concentración de Alemania (1945-1948), presenció sesiones del Juicio de Nuremberg y se casó con una alemana.23


CONSIDERACIONES FINALES

Después de este breve recorrido por la influencia de la medicina alemana sobre algunas de las grandes figuras de la medicina cubana en el período estudiado, no me cabe la menor duda de que esta no fue poca, pues fueron muchos más los médicos cubanos que viajaron a la patria de Humboldt y de Gundlach a aumentar los conocimientos sobre su profesión, lo que redundó en un gran beneficio para sus actividades asistenciales, docentes e investigativas, para bien de la salud de nuestro pueblo.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Y DOCUMENTALES

1. Ortiz Fernández F. Introducción bibliográfica. En: Humboldt A. Ensayo Político sobre la Isla de Cuba. Púb Arch Nac Cuba. La Habana. 1960:7-93.

2. Álvarez Conde J. Historia de la Zoología en Cuba. Ed. Lex. La Habana. 1958:251-61.

3. Torralbas Manresá JI. Elogio del Ilmo. Sr. Dr. Nicolás José Gutiérrez. En: Delgado García G. Dr. Nicolás J. Gutiérrez Hernández. 1800-1890. Cuad Hist Sal Pub. No. 67. Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas. La Habana. 1984:9-51.

4. Monteros Valdivieso MY. Joaquín Albarrán, Maestro, urólogo cubano. En: Cincuentenario de la muerte del Dr. Joaquín Albarrán. Cuad Hist Sal Pub. No. 19. Imp. Unidad 1249. La Habana. 1962:7-15.

5. Rodríguez Expósito C. Finlay. Cuad Hist Sal Púb. No. 20. Imp. Unidad 1249. La Habana. 1962:19-22.

6. Héctor Fernández FM. Panegírico del Dr. Juan Santos Fernández. Anal Acad Cien Méd Fís Nat. Habana. La Habana. 1910;46:384-96.

7. Rodríguez Expósito C. Dr. Juan Guiteras. Apunte biográfico. Ed. "Cubanacán". La Habana. 1947.

8. Delgado García G. Tamayo Figueredo, Diego (1852-1926). Diccionario Biográfico Médico Hispanoamericano. Ed. ARTEPROCA. Caracas. 2007:575.

9. Martínez Martínez E. Elogio del doctor Carlos Desdervine y Galdós con motivo de su exaltación a académico de mérito. Anal Acad Cien Méd Fís Nat. Habana. La Habana. 1939-1940;70:47-53.

10. Carbonell Rivero MA. Eusebio Hernández. Ed. Guaimaro. La Habana. 1939.

11. López del Valle Valdés JA. Dr. Enrique B. Barnet. 1855-1916. Cuad Hist Sal Púb. No. 45. Inst. del Libro. La Habana. 1969.

12. Rodríguez Expósito C. Dr. Juan M. Dávalos: el sabio que sueña con las bacterias. Cuad Hist Sal Púb. No. 35. Inst. del Libro. La Habana. 1967.

13. Aballí Arellano AA. Dr. Joaquín L. Dueñas. Cuad Hist Sal Púb. No. 36. Inst. del Libro. La Habana. 1967:9-16.

14. Montoro Saladrigas O. El Dr. Antonio Díaz Albertini. Rev Med Cir. Habana. La Habana. 1947;52:397-414.

15. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. 6016.

16. Delgado García G. Los profesores Presno: ochenta años de historia de la cirugía cubana. Cuad Hist Sal Púb. No. 72. Inst. del Libro. La Habana. 1987:285-315.

17. Alonso Menéndez D. Profesor Dr. Ángel A. Aballí Arellano, Maestro de la Pediatría Cubana. Emp. Poligraf. MINSAP. La Habana. 1977.

18. González Martín D. Profesor Martínez Cañas, fundador de la moderna cardiología en Cuba. Revista Bohemia. La Habana. Diciembre 2 de 1951.

19. González Martín D. Profesor Pedro A. Castillo, eminente clínico. Revista Bohemia. La Habana. Octubre 15 de 1951.

20. Sotolongo Guerra F. La Parasitología cubana pierde a dos notables parasitólogos. Rev Cubana Med Trop. La Habana. 1969;21(1-3):1-6.

21. Homenaje de los alumnos al Profesor Rogelio Lavín. Hermoso discurso del Profesor Cárdenas Pupo. Rev. Vida Universitaria. La Habana. 1955;6(61):10-9.

22. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. 12028.

23. Delgado García G. Al profesor Antonio Palacín Aranda. Bol Epidem Hosp. "General Calixto García". La Habana. 1988;3(1):6-9.

 

 

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* Trabajo leído en Simposio Quincke por los 120 años de estudio del líquido cefalorraquídeo y por el Año Internacional de la Química. Casa NOVARTIS. La Habana. Abril 22 de 2011.