Cátedra de Patología, Clínica e Higiene Terapéutica de las Enfermedades Tuberculosas

 

 

1. La creación de la Cátedra Patología, Clínica e Higiene Terapéutica de las Enfermedades Tuberculosas (1923). La Cátedra Patología, Clínica e Higiene Terapéutica de las Enfermedades Tuberculosas en los planes de estudio de 1924, 1928, 1934, 1937 y 1941. Supresión de la cátedra en 1959. 2. Locales en que se impartió. 3. Frecuencia y horarios de clases. 4. Profesores titulares. 5. Profesores auxiliares. 6. Ayudantes graduados y profesores agregados. 7. Adscriptos, instructores y asociados. 8. Los profesores de la cátedra a partir de su supresión (1959). 9. Programa de la asignatura. 10. Libros de texto y de consulta extranjeros recomendados en la cátedra. 11. Bibliografía docente producida por los profesores de la cátedra. 12. Consideraciones finales y testimonios. Referencias bibliográficas y documentales.

1. Como consecuencia de la Revolución Universitaria de 1923, por Ley del Congreso de la República de 15 de octubre de 1923, se puso en vigor un nuevo plan de estudios para la carrera de medicina, el que fue analizado largamente por el Claustro de la Escuela de Medicina y acordada su estructura definitiva el 11 de octubre de 1924.1

Uno de los mayores aportes de este plan a la enseñanza de la medicina en Cuba fue la creación de la Cátedra Patología, Clínica e Higiene Terapéutica de las Enfermedades Tuberculosas, gracias a las incansables gestiones del notable médico cubano Dr. Eugenio Albo Cabrera,2 que sería el primer Profesor Titular de la cátedra.

En los años de la década de 1920, la tasa de tuberculosis pulmonar en Cuba era de 100 pacientes por 100 000 hab. y la tasa de tuberculosis extrapulmonar de 10 pacientes por igual población.3

Con el número 22 y su largo nombre se mantuvo durante toda su existencia, aunque demoró varios años en comenzar su enseñanza (1928) en el Hospital "General Calixto García", Sala "Tomás Romay" (1*) , constituida esta llamada "Sala" por numerosos locales de madera muy pobres.

Creada ya la cátedra se impartiría en el plan de estudios de 1924, en quinto año, con duración de un curso, aunque en realidad, parece que no se llegó a explicar por el fallecimiento del doctor Albo Cabrera, en 1926. En el plan de 1928 sí ya se impartió en el cuarto año, con duración de un curso. En los de 1934 y 1937, de 5 años, se impartiría la cátedra en cuarto año, ahora en medio curso y en el de 1941, de 7 años, continuará en el cuarto con igual extensión de medio curso.

El Claustro de la Facultad de Medicina, en sesión ordinaria efectuada el 25 de mayo de 1959, acordó hacer modificaciones al plan de estudios de la carrera de medicina, entre ellas:

1º Suspender la asignatura de Tuberculosis dado el estado actual de la Ciencia que ha modificado esta materia, explicándose en las distintas asignaturas de Clínica Médica, Clínica Infantil y Cirugía.

Los profesores de esta cátedra serán incorporados al grupo de Medicina, hasta tanto se apruebe el nuevo Plan de Estudios.4

 

2. El primer local con que contó la Cátedra Patología, Clínica e Higiene Terapéutica de las Enfermedades Tuberculosas fue la llamada Sala "Romay", pero es necesario explicar en que consistía esta "Sala".

En los años de la década de 1910, el Hospital Nacional "Número Uno", actual Hospital Universitario "General Calixto García" estaba integrado por 2 grupos de pabellones de madera separados por un canal intransitable de varios metros de ancho, actual calle G, El Vedado, el que era cruzado por un pequeño puente de madera que comunicaba ambas partes del hospital.

La parte menor ocupaba aproximadamente la superficie en que están enclavados hoy los hospitales Infantil "Pedro Borrás", Ortopédico "Fructuoso Rodríguez" y Oncológico "Curie" y servía de asiento al Departamento de Tuberculosis o Sala "Romay", la que estaba constituida por 14 pabellones y 2 casetas de madera donde se podían albergar 130 enfermos de tuberculosis pulmonar avanzada o no admisibles en el Sanatorio "La Esperanza".5

Estos enfermos eran atendidos por el Dr. Eugenio Albo Cabrera, quien sería, años más tarde, el primer Profesor Titular de la cátedra, con sus auxiliares, los doctores José S. López Villalonga, Ramón F. Ledón García y Guillermo López Rovirosa y 4 enfermeras.

Creada la cátedra el 15 de octubre de 1923, a finales de 1924 hace las oposiciones el doctor Albo Cabrera y al obtenerla, toma como local su servicio de la Sala "Romay", pero esto será por poco tiempo pues fallece en 1926 y ese mismo año, un fuerte ciclón destruye todos los pabellones y casetas, los que fueron reconstruidos por orden del Secretario de Sanidad y Beneficencia, Dr. Francisco M. Fernández Hernández, Profesor Auxiliar de la Cátedra de Enfermedades de los Ojos con su Clínica.

Entre los días 20 y 23 de diciembre de 1930 fueron demolidos los viejos pabellones y casetas que constituían la Sala "Romay" y trasladados los pacientes al Sanatorio "La Esperanza"; se estableció un Dispensario Antituberculoso o Instituto de Vías Respiratorias con salida por las calles 25 y J, El Vedado, al que se le nombró "Esperanza Hernández de Fernández", en honor a la madre del Secretario de Sanidad y Beneficencia, y que sería sede de la cátedra hasta el 24 de febrero de 1949 en que se inauguró el Pabellón "Bisbé"(2*), último de los locales de la cátedra.6

Esta edificación pudo ser construida con el dinero producto de la acumulación de sueldos dejados de percibir por los profesores de la cátedra, los doctores Alfredo Antonetti Vivar, Manuel Ampudia González y Orfilio Suárez de Bustamante y del Profesor Titular de la Cátedra Patología General No. 6, Dr. José Bisbé Alberni, cuyo nombre ostenta hasta el presente.

El profesor Dr. Antonio C. San Martín Marichal me diría, muchos años después, que él escuchó decir al profesor Antonetti Vivar, en el discurso de inauguración del pabellón, lo siguiente: "[…] y este nombre lo lleva por simbolizar la rebeldía del doctor José Bisbé".7 El pabellón consta de una planta con 2 salas, sin nombres, dedicadas a mujeres y hombres.

3. Por no aparecer informes de la labor que se realizaba en la cátedra, en las Memorias Anuarios de la Universidad de la Habana, ni en los Boletines Oficiales de la propia institución docente, se desconoce documentalmente la frecuencia y horarios de clases. Sin embargo, en una relación de cátedras y profesores que aparece en el Catálogo General y Memoria correspondiente al curso 1937-1938 se dice que la frecuencia de clases era de 2 horas semanales.8

4. El primer Profesor Titular de la cátedra fue el Dr. Eugenio Albo Cabrera. Por no estar en el Archivo Histórico de la Universidad de la Habana su expediente administrativo, desconocemos la fecha de su nombramiento, pero en su expediente de estudios9 aparece una carta en que solicita copia de dicho documento para presentarse a oposiciones. La carta dice:

Sr. Secretario de la Universidad de la Habana

Señor.

Teniendo que preparar mi expediente para presentarme á oposición á la Cátedra de Tuberculosis, que ha sido creada recientemente, y siendo de necesidad de que forme parte de aquel mi expediente universitario, tengo el honor de dirigirme á usted en solicitud de que tenga la bondad de otorgarme este documento, á la mayor brevedad posible.

Dos sellos de cinco pesos del timbre de los Impuestos vienen adjuntos, con los derechos de expedición.

Muy atte de Ud.

Dr. Eugenio Albo Cabrera

firma

Habana, 22 de Febrero de 1924

No contamos con otros datos, pero sí podemos decir que ocupó el cargo por muy poco tiempo, pues falleció en La Habana el 6 de mayo de 1926.

El doctor Albo Cabrera fue un notable tisiólogo cubano que nació en Batabanó, actual provincia de Mayabeque, el 15 de enero de 1867. Se graduó de Bachiller en el Instituto de Segunda Enseñanza de Matanzas (1885) con sobresaliente en los ejercicios de graduación y Premio Extraordinario del grado. En la Facultad de Medicina de la Universidad de la Habana alcanzó los títulos de Licenciado en Medicina (1896) y de Doctor (1909). Ingresó en la Sociedad de Estudios Clínicos de la Habana como miembro titular, el 21 de octubre de 1900.10

En su bibliografía, no muy numerosa, se destacan los artículos: "Organización antituberculosa por el Estado en la Isla de Cuba", La Habana, 190911 y "Sobre tuberculosis", La Habana, 191612 y la monografía "La Liga Antituberculosa en Cuba debe ser obra oficial", La Habana, 1909.13

Falleció en La Habana, el 6 de mayo de 1926.

Sacada la plaza a ejercicios de concurso-oposición, la obtuvo el Dr. Alfredo R. Antonetti Vivar, quien fue nombrado por Decreto Presidencial de 22 de mayo de 1928 y tomó posesión 8 días después.14

El doctor Antonetti Vivar fue un notable tisiólogo cubano que nació en Santiago de Cuba, el 18 de abril de 1890. Se graduó de Bachiller en Letras y Ciencias en el Instituto de Segunda Enseñanza de Oriente, Santiago de Cuba (1907). En la Universidad de la Habana se graduó de Doctor en Medicina (1922) como Alumno Eminente (En 32 asignaturas, 30 sobresalientes, 2 aprobados y 26 premios ordinarios).15

Fue alumno interno del Hospital "Nuestra Señora de las Mercedes" (1920-1922), Ayudante Facultativo de la Cátedra de Microscopía y Química Clínica, por oposiciones bianuales (1923-1925). El 27 de marzo de 1924, el Consejo Universitario lo nombró Profesor Auxiliar honorario interino, adscripto a la Cátedra de Patología Médica y tomó posesión 4 días después. Esta plaza la desempeñó por poco tiempo.

Una vez en poseción de su cargo de Profesor Titular, viajó ese mismo año (1928) a Europa para estudiar en distintas universidades, la organización y funciones de cátedras similares y en 1939 realizó viaje de estudios a Estados Unidos de Norteamérica con el mismo fin.

Se mantuvo en el cargo hasta la supresión de la cátedra en 1959.14

Fue fundador, director y dueño de la institución de salud privada Clínica "Antonetti", en El Vedado, La Habana, una de las mejores de su clase en Cuba.

5. Al fundarse la cátedra, comprendía también una plaza de Profesor Auxiliar, la que sacada a ejercicios de concurso-oposición la obtuvo el Dr. Manuel Ampudia González, el que fue nombrado por Decreto Presidencial de 19 de diciembre de 1928 y tomó posesión 10 días después.16 En estas oposiciones participó el Dr. Gustavo Aldereguía Lima, eminente tisiólogo y revolucionario cubano, de las que se retiró en protesta por considerar el tema de su ejercicio oral como no adecuado.

El doctor Ampudia González, destacado tisiólogo, nació en La Habana el 11 de marzo de 1898. La enseñanza primaria y parte de la secundaria las realizó en las Escuelas Pías o Escolapios de Guanabacoa, para terminar esta última en el Instituto de Segunda Enseñanza de La Habana, donde se le expidió el título de Bachiller en Letras y Ciencias (1917). En la Universidad de la Habana se graduó de Doctor en Medicina (1922) con nota de sobresaliente en los ejercicios del grado.17

Cuando cursaba la carrera de medicina fue nombrado, el 1 de julio de 1919, Auxiliar de la Sala "Romay", cargo al que renunció el 8 de julio de 1922, al terminar sus estudios universitarios. El Dr. Eugenio Albo lo recomendó y fue nombrado (1922) como médico honorario de la Sala "Romay" y Médico de Consulta del Hospital "General Calixto García" (1923). El 6 de mayo de 1926, por fallecimiento del doctor Albo Cabrera, ocupó el cargo de director de la Clínica de Tuberculosis del propio hospital, puesto al que renunció en 1928, pero fue nombrado en él con carácter honorario para que continuara prestando sus servicios.

En 1929 realizó viaje a París, por 8 meses, para estudiar los tratamientos de la tuberculosis. Se desempeñó como secretario de la Escuela de Medicina de la Universidad de la Habana durante 16 años (1937-1953). El Rector de la Universidad de la Habana, ingeniero José M. Cadenas Aguilera, lo nombró miembro de una Comisión Internacional con profesores de las Universidades de Cornell y La Habana y del Consejo Nacional de Tuberculosis, integrada por los doctores Edgar Mayer, Norton C. Kahn, Ángel A. Aballí y Arellano y Alfredo Antonetti, para realizar un Tuberculin Survey en Cuba.

Fue Director del Hospital Universitario "General Calixto García" (1940), Director General del Consejo Nacional de Tuberculosis (1952), Director General de Asistencia Social y Vicepresidente de la Junta de Salubridad y Asistencia Social (1954), Subsecretario Técnico de Salubridad y Asistencia Social (1957), Presidente de la Comisión Técnica de la Influenza Asiática (1957) y Ministro de Salubridad y Asistencia Social, desde el 13 de marzo de 1958 al 1 de enero de 1959.16

6. En la plaza de Ayudante Graduado fue nombrado por oposición, en 1929, el Dr. Juan J. Castillo y Arango. Estas plazas se mantenían por oposiciones anuales, pero como la Universidad fue clausurada en 1930 por la dictadura del General Gerardo Machado Morales (1925-1933), no realizó nuevos ejercicios hasta el curso de 1933-1934. Suspendidas nuevamente las actividades docentes en la Universidad (1934-1936) por la inestabilidad del país a la caída de la dictadura, se mantiene en el cargo, hasta que por Ley Docente de 8 de enero de 1937 es designado Profesor Agregado en propiedad.

Por tener licencia sin sueldo en su cargo de Ayudante Graduado fue nombrado para sustituirlo, por Decreto Rectoral de 20 de marzo de 1934, el Dr. Orfilio Suárez de Bustamante, y continuó con licencia hasta que en enero de 1959 fue de los 12 profesores de la Facultad de Medicina depurados por sus responsabilidades políticas, en su caso, con la dictadura del Mayor General Fulgencio Batista y Zaldívar (1952-1958), primera depuración.18

El doctor Castillo y Arango fue un destacado tisiólogo que nació en la ciudad de Colón, provincia Matanzas, el 5 de febrero de 1900. De origen humilde, era uno de los 3 profesores mestizos del claustro de la Facultad de Medicina en el período estudiado, además de hijo natural. Se graduó de Bachiller en Letras y Ciencias en el Instituto de Segunda Enseñanza de Matanzas (1920) y de Doctor en Medicina en la Universidad de la Habana (1926). En el último curso de la carrera fue Alumno Ayudante (1925-1926) de una de las cátedras de la Facultad.19

Se destacó como alumno externo del Hospital "General Calixto García" y del Hospital de Emergencias de La Habana, médico vacunador de Sanidad, médico de visita del Sanatorio "La Esperanza", médico fundador (1936) del Consejo Nacional de Tuberculosis y su director (1953), Director del Dispensario Antituberculoso "Furbush", miembro correspondiente o de honor de las Sociedades de Tisiología de la Argentina, Uruguay, Paraguay, Chile, Bolivia, Ecuador, Brasil, México y Estados Unidos de Norteamérica, Fellow del American College of Chest Physicians, Consejero de la American Trudeau Society, Miembro de Honor del II Congreso Mexicano de Cáncer, Presidente de la Unión Latino-Americana de Sociedades de Tisiología (ULAST), Organizador y Presidente del II Congreso Panamericano de Tuberculosis celebrado en La Habana en enero de 1945, Ponente en Congreso del American College of Chest Physicians, Chicago, 1948 y de la I Conferencia Internacional de Vías Respiratorias, Roma, 1950. En diciembre de 1952 viajó a Japón donde estudió el cáncer pulmonar y las nuevas drogas descubiertas por científicos nipones.18,20

Por Decreto Rectoral de 20 de marzo de 1934, como ya se dejó expuesto, a propuesta de la Facultad de Medicina y Farmacia y por concurso, se nombró al Dr. Orfilio Suárez de Bustamante Ayudante Graduado de la Cátedra, sin sueldo, mientras durara la licencia del doctor Castillo y Arango. Esta situación se mantuvo de manera indefinida.

Por Ley Docente de 8 de enero de 1937 pasó a la denominación de Profesor Agregado interino y como tal presentó su informe quinquenal y le fue aprobado el 25 de febrero de 1943. El 10 de abril de 1958 se le adjudicó el cargo en propiedad.21

El doctor Suárez de Bustamante fue un laborioso tisiólogo, que nació en La Habana el 24 de enero de 1905. Se graduó de Bachiller en Letras y Ciencias en el Instituto de Segunda Enseñanza de Matanzas (1922) y de Doctor en Medicina en la Universidad de la Habana (1929).22 Hombre de extensa y profunda cultura humanística, se destacó por sus conocimientos sobre música.23

7. Al establecerse la carrera profesoral en la Universidad de La Habana, por Ley Docente de 8 de enero de 1937, se abrió la posibilidad para las cátedras de formar sus futuros profesores.

El Claustro Pleno de la Facultad de Medicina, en sesión de 17 de mayo de 1940, a propuesta de la Comisión Permanente de Adscripción, acordó el ingreso en el período de adscripción del Dr. Miguel A. Ábalo Bartlet.24 Este período duraba 2 años y terminaba con la presentación de una tesis llamada de adscripción.

La Junta de Gobierno, en sesión de 22 de octubre de 1941, a propuesta de la Comisión Permanente de Adscripción acordó el ingreso como adscriptos de los doctores Julio Morera Carbonell, Joaquín Hernández Sardiñas, Mario León Pérez, Leopoldo Araujo Bernal y Calixto Argüelles Casal.25

El Claustro Pleno, a propuesta de la Comisión Permanente de Adscripción, en sesión de 27 de abril de 1944, acordó el ingreso en el período de adscripción de los doctores Pedro M. Baeza Vega, Virgilio Beato Núñez y Alberto Martínez Azov;26 en sesión de 23 de noviembre de 1948, de los doctores Adelfa M. Arce Fernández y Francisco P. Pérez Carballás;27 en sesión de 3 de noviembre de 1950, del Dr. Carlos C. Antonetti Muñiz28 y en sesión de 5 de febrero de 1953, del Dr. Antonio C. San Martín y Marichal.29

Terminado el período de adscripción se podía aspirar, por concurso, a las plazas de instructores o también directamente a ellas. Estas plazas igualmente eran por 2 años, al final de los cuales se les extendía certificado de aptitud, si por su labor se hacían merecedores.

Por acuerdo del Claustro de la Facultad de Medicina, en sesión de 14 de agosto de 1946, se le otorgó certificado de aptitud a los instructores doctores Atilano Infante Colás y Augusto Usategui Lezama30 y en sesión de 25 de julio de 1949, al Dr. Miguel A. Ábalo Bartlet.31

La Junta de Gobierno de la Facultad de Medicina, en sesión de 20 de octubre de 1959, acordó el otorgamiento del certificado de aptitud al instructor Dr. Antonio C. San Martín y Marichal.32

No conocemos las fechas de sus desempeños, pero también fueron instructores de la cátedra los doctores Carlos C. Antonetti Muñiz y Francisco P. Pérez Carballás.

Aunque algunos de estos docentes al finalizar las etapas de adscriptos e instructores permanecieron como asociados a la cátedra, documentalmente solo conocemos al Dr. Leopoldo E. Araujo Bernal.

8. Al reiniciar sus actividades la Universidad de la Habana en enero de 1959, estaban suspendidas desde el 3 de diciembre de 1956, el profesorado de la cátedra lo integraban los siguientes profesores en propiedad: Titular, Dr. Alfredo Antonetti Vivar; Auxiliar, Dr. ManuelAm pudia González y agregados, los doctores Juan J. Castillo y Arango y Orfilio Suárez de Bustamante.

El 24 de enero de 1959, el doctor Ampudia González renunció a su cargo en la carta siguiente:

La Habana, 24 de enero de 1959

Sr. Dr. Clemente Inclán Costa

Rector de la Univ. de La Habana

(Por conducto del Dr. Ángel Pérez André, Decano de la Esc. de Medicina)

Estimado Sr. Rector:

Elevo a Ud. mi solicitud de renuncia del cargo de Prof. Aux. de la cát. No. 22 de Patología, Clínica e Hig. Terap. de las Enf. Tuberculosas, de la Escuela de Medicina de nuestra Universidad y que obtuve por concurso oposición, con el ruego de su aceptación y a partir del día 1 de Enero del año actual.

Muy atto de Ud.

Firma

Dr. Manuel Ampudia González16

El Consejo Universitario, en sesión celebrada el 27 de enero siguiente, le aceptó la renuncia. En esa misma sesión se acordó abrirle expediente disciplinario a 12 profesores del Claustro de la Facultad de Medicina por colaborar con la dictadura, primera depuración, entre ellos estaba el doctor Castillo y Arango, quien quedó ya oficialmente fuera de la cátedra.

En sesión ordinaria del Claustro de la Facultad de 25 de mayo de 1959 se acordó suspender la asignatura y que sus profesores quedaran incorporados al grupo de Medicina, hasta tanto se aprobara el nuevo Plan de Estudios.4

El doctor Antonetti Vivar, en descuerdo con la medida y con la situación imperante en la Universidad de la Habana renunció a su cargo en la carta siguiente:

La Habana, octubre 16 de 1959

Prof. Clemente Inclán Costa

Rector de la Universidad de La Habana

[….]

Como estos criterios no han logrado ser tomados en consideración como forma de salvar la actual crisis que vive nuestra Universidad y como me siento en desacuerdo absoluto con la forma en que vienen desarrollándose los acontecimientos en nuestra colina, presento ante ud. con carácter irrevocable, la renuncia de mi cargo de Prof. Tit. de la cátedra que desempeño.

Quiero dejar constancia que en el año 1936, en unión de otros compañeros de la Fac. de Medicina y de otras Facultades protesté del Decreto Ley # 585 de 11 de Febrero de 1936 que disolvió la Comisión Universitaria Reorganizadora, creó el cargo de Comisionado Universitario y violó nuestra autonomía.

[…].14

El 12 de noviembre de 1959 se le aceptó la renuncia.

El doctor Suárez de Bustamante único profesor que quedaba de la cátedra pide al Decano de la Facultad de Medicina, Dr. Amador Guerra Sánchez, en carta fechada el 14 de diciembre de 1959, se le ascienda a Profesor Auxiliar y Jefe de Clínica del Servicio de la cátedra y dice que:

[…] desde hace más de 20 años desempeño las funciones correspondientes a ese cargo, aunque no he disfrutado nunca de la asignación que le está fijada, ya que la misma es percibida por el Profesor Auxiliar, el cual fue separado de su cargo en el mes de Enero del presente año (1959).

En el momento actual soy el único Profesor que tiene la cátedra de Tuberculosis y por lo tanto es a ud. a quien compete el hacer la designación correspondiente. Igualmente solicito por este medio el ser designado, Profesor Auxiliar, con carácter interino, hasta tanto se señale la forma en que deberá ser cubierta dicha plaza.21

Por Resolución del Decano, de 1 de marzo de 1960, se le designó Profesor Auxiliar interino. El 30 de julio de ese año presentó al Rector Dr. Clemente Inclán Costa su renuncia irrevocable, la que le fue aceptada el 12 de agosto siguiente, por la Junta Superior de Gobierno de la Universidad.

Al parecer, a pesar de estar suspendida la asignatura, la cátedra desapareció, oficialmente, con su último profesor.

9. Por la razón ya apuntada en el acápite 3, de no aparecer informes de la labor realizada en la cátedra en las Memorias Anuarios de la Universidad de La Habana, ni en los Boletines Oficiales de la propia institución, se desconoce oficialmente el programa de la asignatura, pero gracias a un comentario del Dr. Gustavo Aldereguía Lima podemos dar una idea muy aproximada de dicho programa:

No se trata de hacer especialistas y por lo tanto debe desarrollarse el siguiente programa, que comprende: lugar de la enfermedad en la historia de la medicina; historia, atributos y biología del bacilo de la tuberculosis; factores que determinan la infección; desarrollo y efectos de la infección; conversión de la infección en enfermedad y represión de la enfermedad; a continuación y en forma abreviada se expondrá toda la patología tuberculosa, médica y quirúrgica, y todas las modalidades clínicas, quirúrgicas y médicas de la tuberculosis, además de su higiene y terapéutica.33

10. También por la razón apuntada en el acápite 3, se desconocen los libros de texto y de consulta extranjeros recomendados en la cátedra.

11. Al parecer, los profesores de la cátedra no escribieron libro de texto y la bibliografía científica de los doctores Antonetti Vivar, Ampudia González y Suárez de Bustamante es casi inexistente, no así la del doctor Castillo y Arango, de quien dice el periodista Rogelio Franchi Alfaro en el artículo que le dedicó,20 que es autor de un libro: "Neumotórax artificial". La Habana, 1953 y más de 200 trabajos sobre su especialidad y el ilustre Maestro de la Bibliografía Cubana, académico Carlos M. Trelles y Govín, en su erudita obra "Bibliografía de la Universidad de la Habana". La Habana, 1938,34 cita sus folletos: "Técnica del neumotórax artificial". La Habana, 1927; "Esquema terapéutico de la tuberculosis pulmonar". La Habana, 1928 y "Tratamiento de la tuberculosis pulmonar por el neumotórax artificial". La Habana, 1933 y los artículos: "Contribución al estudio de la presión arterial y venosa en la tuberculosis pulmonar", Vida Nueva, La Habana, 1927; "Atelectasia pulmonar simulada en fibrotórax", Revista de Tuberculosis, La Habana, 1930; "Contribución al estudio de laple uresía contralateral en el neumotórax artificial", Revista de Tuberculosis, La Habana, 1930; "Creación, mantenimiento y terminación del neumotórax artificial", Revista de Medicina y Cirugía, La Habana, 1930; "Actuación directa sobre las cavernas pulmonares por vía transperitoneal", Archivos de Medicina Interna, La Habana, 1935 y "Cavernografía pulmonar por vía transperitoneal", Revista de Tuberculosis, La Habana, 1937.

Es muy probable que de haberse dedicado más a la docencia habría escrito el libro de texto de la cátedra o estimulado para que se escribiera entre todos los profesores.

12. La creación de la Cátedra Patología, Clínica e Higiene Terapéutica de las Enfermedades Tuberculosas, como consecuencia de universitaria de 1923, fue un aporte extraordinario a la formación del médico cubano de la época, si tenemos en cuenta, principalmente, la alta tasa de prevalencia de estas enfermedades en el país en la década de los años de 1920.

No fueron pocas las dificultades confrontadas desde su inicio con los locales destinados a impartirla y grande el desprendimiento económico de sus profesores, que donaron sus sueldos, al igual que el profesor de Patología General, Dr. José Bisbé Alberni, para costear el último de sus locales. No obstante lo cual, en muchas ocasiones fueron incomprendidos por parte de los gobiernos de turno de la República, a las que respondió enérgicamente el doctor Antonetti Vivar.35

De este profesor diría el viejo líder obrero y periodista Antonio Penichet:

Lleva más de 17 años luchando en pos y por el Instituto de Vías Respiratorias, honoríficamente, sin tiempo para alimentarse ni para descansar a costa de su salud. En dos ocasiones ha estado al borde de la muerte por los esfuerzos físicos y mentales realizados tanto en el hospital como en el Instituto de Vías Respiratorias, siempre con las manos y la conciencia limpias […] Y esto pueden decirlo y deben decirlo como yo centenares de ciudadanos, especialmente los que se honran con su trato cordial; los que como enfermos lo han consultado alguna vez; los que como discípulos han concurrido a su cátedra y los que en cualquier momento han tenido que utilizar los servicios del Instituto de Vías Respiratorias.36

Al profesor Suárez de Bustamante lo llamaría "el magnífico", en artículo con ese título que le dedicó, en el que dice: "[…] el magnífico profesor y doctor Orfilio Suárez de Bustamante, médico que entre otros muchos conocimientos clínicos, domina el de la música".23

 

Referencias bibliográficas y documentales

1. Universidad de la Habana. Memoria Anuario correspondiente al curso académico de 1924 a 1925. Imp. Papel. Rambla, Bouza y Cía. La Habana. 1926: 142-9.

2. Fernández Conde A. La lucha contra la tuberculosis en Cuba. Resumen cronológico. La Habana. 1954: 3.

3. González Ochoa E, Borroto Gutiérrez S, Armas Pérez L, Díaz Bacallao C y López Serrano E. Mortalidad por tuberculosis en Cuba, 1902-1997. Rev Cubana Med Trop. La Habana. 2003;55(1):5-13.

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5. Alfonso Seijas MP. La Beneficencia en Cuba. Bol. Ofic. Secret. San. Benef. La Habana. 1914;11:554-611.

6. Delgado García G y Sotolongo Guerra F. Apuntes para una historia del Hospital "General Calixto García". La Habana. 1992. Folleto inédito en Archivo de la Oficina del Historiador del Ministerio de Salud Pública.

7. San Martín Marichal AC. Testimonio personal. La Habana. Septiembre 25 de 1986.

8. Universidad de la Habana. Catálogo General y Memoria correspondiente al curso 1937-38. Ed Alfa. La Habana. 1939:38.

9. Universidad de la Habana. Archivo Histórico. Exped. Est. Antig. No. 246.

10. Le Roy y Cassá J. Memorias de las tareas que han ocupado a la Sociedad de Estudios Clínicos de La Habana. Durante los bienios de 1902 á 1904 y de 1904 á 1906. Imp. Militar de Roces y Pérez. La Habana. 1907:24.

11. Anal. Acad. Cien. Med. Fís. Nat. Hab. La Habana. 1909;45:579-601.

12. Anal. Acad. Cien. Med. Fís. Nat. Hab. La Habana. 1916;52:560-600.

13. Imp. Avisador Comercial. La Habana. 1909, 23 págs.

14. Universidad de la Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. No. 7130.

15. Universidad de la Habana. Archivo Histórico. Exped. Est. No. 5859.

16. Universidad de la Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. No.8335.

17. Universidad de la Habana. Archivo Histórico. Exped. Est. No. 5865.

18. Universidad de la Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. No. 9462.

19. Universidad de la Habana. Archivo Histórico. Exped. Est. No. 6557.

20. Franchi de Alfaro R. Los médicos recuerdan su experiencia inolvidable. Profesor Juan J. Castillo. Diario de la Marina. La Habana. Septiembre 11 de 1954.

21. Universidad de la Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. No. 9495.

22. Universidad de la Habana. Archivo Histórico. Exped. Est. No. 10607.

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24. Bol. Ofic. Univ. La Habana. 1940;7(4). Julio 1.

25. Bol. Ofic. Univ. La Habana. 1941;8(16). Octubre 31.

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29. Bol. Ofic. Univ. La Habana. 1953;20(4). Marzo 3.

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31. Bol. Ofic. Univ. La Habana. 1949;16(10). Agosto 31.

32. Bol. Ofic. Univ. La Habana. 1959;26(17). Noviembre 16.

33. Aldereguía Lima G. Cómo debe enseñarse la tisiología. Programa presentado para optar, mediante ejercicios de oposición a la plaza de Profesor Auxiliar de Patología, Clínica e Higiene Terapéutica de las Enfermedades Tuberculosas, en la Escuela de Medicina de la Universidad de La Habana, 1928. En: Aldereguía Lima G. Revolución y tuberculosis. Cuad. Hist. Sal. Púb. No. 68. La Habana, 1984:30-51.

34. Trelles y Govín CM. Bibliografía de la Universidad de la Habana. Imp. Rambla, Bouza y Cía. La Habana. 1938:131-2.

35. Antonetti Vivar A. A la Opinión Pública. La Habana, 1946. Copia mecanografiada en Archivo Oficina del Historiador del MINSAP. 6 Págs.

36. Penichet A. Alfredo Antonetti es un hombre honrado, Senador Chivás. Periódico "Hoy". La Habana. Febrero 1 de 1946.

(1*) Dr. Tomás Romay Chacón (1764-1849), eminente médico cubano iniciador del movimiento científico y de la medicina preventiva en nuestro país.

(2*) Dr. José Bisbé Alberni (1900-?) eminente médico internista cubano, Profesor Titular de la Cátedra Patología General No. 6.