Cátedra de Enfermedades de la Piel y Sífilis con su Clínica

 

 

1. Propuesta de creación de un Curso de Sifilografía y Dermatología (1887). Creación de un curso complementario de Enfermedades de la Piel y Sífilis con su Clínica (1900). Creación de la Cátedra de Enfermedades de la Piel y Sífilis con su Clínica (1906). La Cátedra de Enfermedades de la Piel y Sífilis con su Clínica en los planes de estudio de 1919, 1924, 1928, 1934, 1937, 1941 y 1959. El Subdepartamento de Dermatología del Departamento de Medicina en el plan de estudios de 1962. 2. Locales en que se impartió. 3. Frecuencia y horarios de clases. 4. Profesores titulares. 5. Profesores auxiliares. 6. Ayudantes graduados y profesores agregados. 7. Adscriptos, instructores y asociados. 8. Cambios de profesores de 1959 a 1962. 9. Programas de la asignatura. 10. Libros de texto y de consulta extranjeros recomendados en la cátedra. 11. Bibliografía docente producida por los profesores de la cátedra. 12. Consideraciones finales y testimonios. Referencias bibliográficas y documentales.

1. El último plan de estudios de la carrera de medicina vigente en el período colonial de nuestra historia, puesto en vigor por Reales Decretos de 28 de julio de 1887, daba potestad al Gobernador General de la Isla, previo informe del Rector de la Universidad de la Habana y de la Junta Superior de Instrucción Pública, para establecer en la Facultad de Medicina y Farmacia 3 nuevas asignaturas cuando el presupuesto del gobierno de la colonia lo permitiera. Una de ellas era el Curso de Sifilografía y Dermatología que debió ser la primera cátedra explicada en Cuba sobre dichas materias.


Estas asignaturas aparecieron en los Anuarios de la Universidad a partir de entonces como especialidades no obligatorias con plazas vacantes de profesores, las cuales no se cubrieron en todo el resto de la dominación española en la Isla.1

Al ponerse en vigor el Plan Varona, por Orden Militar No. 280 de 12 de julio de 1900, se incluyó en él una de esas asignaturas con el nombre de Enfermedades de la Piel y Sífilis con su Clínica, medio curso, en el quinto y último año de la carrera.

Por Orden Militar No. 209 de 30 de septiembre de 1901, del Gobernador Provisional Norteamericano, se reagruparon nuevamente las cátedras de la Facultad de Medicina y Farmacia y se mantuvo la de Enfermedades de la Piel y Sífilis con su Clínica, como curso complementario de 3 meses.

Por Ley del Congreso de la República de 12 de julio de 1906 se agregaron a las cátedras existentes en la Escuela de Medicina otras 4, entre ellas las número 16, Enfermedades de la Piel y Sífilis con su Clínica, que fue ascendida a categoría de cátedra.

En el plan de estudios de 1919, la asignatura pasó al sexto año, último de la carrera, con duración de un curso; en el plan de 1924 ascendió al séptimo, de nuevo como medio curso; en el de 1928 se explicó en el sexto, último de la carrera; en el de 1934 se impartió en el quinto, último del plan de estudios; en el de 1937 se mantuvo en el quinto y en el de 1941 ascendió al sexto, penúltimo de la carrera, conservando siempre su duración de medio curso o sea de 3 meses.2

Con el triunfo revolucionario de enero de 1959, el plan de estudios de 1941 va a sufrir algunos cambios por acuerdo del Claustro de la Facultad de Medicina de 25 de mayo de 1959, pero la asignatura, con su mismo nombre, permanece en el sexto curso con igual duración.

A finales de 1959, numerosas cátedras van a adoptar nuevos nombres y así la de Enfermedades de la Piel y Sífilis con su Clínica asume el de Dermatología.

En el plan de estudios de 1962, la cátedra se impartió en el primer semestre del cuarto año, ahora como Subdepartamento de Dermatología del Departamento de Medicina.

2. El primer Profesor Titular de la cátedra, Dr. Raimundo García Menocal y García Menocal, ingresaba los pacientes de enfermedades de la piel y sífilis en las salas de su Cátedra de Clínica Quirúrgica, que eran las "San Salvador" y "San Ramón" del Hospital "Nuestra Señora de las Mercedes", en el corredor de la izquierda, entrando por el frente de la calle L, de El Vedado, ambas de 20 camas, para mujeres y hombres por separado.3 Con fines docentes creó en dicha unidad hospitalaria el primer laboratorio de micología que existió en Cuba y organizó un museo de modelado en cera que llegó a comprender numerosas dermatopatías.

El segundo Profesor Titular, Dr. Braulio Sáenz y Ricart, durante 10 años desarrolló sus actividades docentes en los citados locales, hasta que en 1928 se construyó la planta baja del pabellón dedicado a la cátedra que llevó, a propuesta suya, el nombre de "Raimundo Menocal" y en 1934 sufragó los gastos de la planta alta y parte del equipo del pabellón, a la memoria de su esposa e hijos trágicamente desaparecidos en el desastre del vapor "Morro Castle".4

Al ser trasladado el hospital en agosto de 1958 a su nuevo local junto a las laderas de la loma de "El Príncipe", calle D esquina Zapata, de El Vedado, ocupó la sala 3C, en la tercera planta.

El Profesor Auxiliar, Dr. Vicente Pardo Castelló, comenzó en 1923 a explicar la cátedra en el Hospital "General Calixto García" y en 1926 trasladó su servicio a su sede definitiva en la propia institución, en el pabellón "27 de Noviembre" (1*), planta alta, salas "Primelles" (2*) y "Luaces" (3*), con 40 camas para hombres y 12 para mujeres.4

3. El Dr. Raimundo G. Menocal impartía las clases de Enfermedades de la Piel y Sífilis después de las de Clínica Quirúrgica o sea 3 veces a la semana de 11:30 a.m. a 12:30 p.m. durante medio curso (3 meses)5 y el doctor Sáenz y Ricart las impartía, a partir de 1918, 3 veces a la semana de 9:30 a 10:30 a.m., salvo de 1919 a 1923 que se impartió como curso completo.6

El doctor Pardo Castelló explicaba la cátedra a la mitad de los alumnos en su servicio del Hospital "General Calixto García" de 9:30 a 10:30 a. m. durante medio curso. (6)

4. Por Orden No. 250 del Gobernador Militar, de 28 de diciembre de 1899, se nombró al Dr. Raimundo García Menocal y García Menocal catedrático de Clínica Quirúrgica, un curso y tomó posesión el 1 de enero de 1900. Por Orden No. 280 del Gobernador Militar, de 2 de julio de 1900, se le ratificó en su cargo, pero con el nombre de Cátedra número 8. Esta cátedra estaba constituida por las asignaturas de Clínica Quirúrgica, un curso; Enfermedades de la Piel y Sífilis con su Clínica, medio curso y Enfermedades de las Vías Urinarias con su Clínica, medio curso.

Por Orden Militar No. 209, de 30 de septiembre de 1901, se reagruparon nuevamente las cátedras de la Facultad de Medicina y Farmacia, se suprimió la asignatura de Enfermedades de las Vías Urinarias con su Clínica y se mantuvo la de Enfermedades de la Piel y Sífilis con su Clínica, como curso complementario de 3 meses de duración.

Por Orden Militar No. 233, de 29 de octubre de 1901, le quedó asignada al doctor García Menocal la Cátedra número 8, constituida solamente por la asignatura de Clínica Quirúrgica.

Por Orden Militar No. 9, de 8 de enero de 1902, se le nombró profesor del curso complementario de Enfermedades de la Piel y Sífilis con su Clínica y tomó posesión ese día.

Por Ley de 12 de julio de 1906 se dispuso sacar a oposición la ya Cátedra número 16 de Enfermedades de la Piel y Sífilis con su Clínica, ejercicios que realizó brillantemente y fue nombrado por Decreto del Gobernador Provisional de 30 de abril de 1907 y tomó posesión el 1 de mayo siguiente.

Por Decreto Presidencial de 2 de octubre de 1916 fue nombrado Secretario de Sanidad y Beneficencia y tomó posesión al día siguiente. En comunicación de 3 de octubre de 1916 le informa al Señor Rector de la Universidad que, a pesar de haber sido designado al frente de dicha Secretaría, continuaría explicando su Cátedra de Clínica Quirúrgica y que para la de Enfermedades de la Piel y Sífilis con su Clínica, por no serle posible atenderla, ha designado al Dr. Rafael García Menocal del Cueto, Catedrático Auxiliar de la Facultad de Medicina y Farmacia.

En el desempeño de estas funciones falleció en la Quinta "Durañona" de Marianao, provincia La Habana, el 1 de agosto de 1917. El presidente de la República, Mayor General Mario García Menocal Deop, declaró Duelo Oficial mientras estuviera insepulto el cadáver y el mismo se expuso en capilla ardiente en el Palacio Presidencial.7

Del Dr. Raimundo García Menocal, sobre quien redacté una semblanza biográfica que incluí en el capítulo correspondiente a la Cátedra de Clínica Quirúrgica, solo diré que se graduó de Licenciado en Medicina y Cirugía (1876) en la Universidad de Zaragoza, España y alcanzó el Doctorado en la Universidad de la Habana (1881) con la tesis "Teoría sobre la patogenia de la infección purulenta y verdadera utilidad práctica de las llamadas curas asépticas" para obtener en dicho grado el Premio Extraordinario.

Por su brillante labor quirúrgica se le ha llegado a considerar como el mejor cirujano cubano de todos los tiempos, poseedor de una cultura médica en general abarcadora de numerosas especialidades, así como un fervoroso patriota que puso su ciencia al servicio de la independencia del país.8

Para cubrir la plaza fue sacada a ejercicios de concurso oposición, las que realizó brillantemente el Dr. Braulio M. Sáenz y Ricart, quien fue nombrado por Decreto Presidencial de 28 de junio de 1918 y tomó posesión el 4 de septiembre siguiente.9

El doctor Sáenz y Ricart fue un eminente médico dermatólogo y sifilógrafo, que nació en La Habana el 24 de diciembre de 1886. Su padre y su tío, los doctores Braulio y Adolfo Sáenz y Yáñez, respectivamente, fueron destacados médicos y académicos. Cursó la enseñanza primaria en el Colegio "Belén" de la compañía de Jesús, en su ciudad natal. Se graduó de Bachiller en Letras y Ciencias (1904) en el Instituto de Segunda Enseñanza de la Habana. Con un brillante expediente de estudios alcanzó el título de Doctor en Medicina (1909) en la Universidad habanera y fue declarado Alumno Eminente con el Premio Beca de Viaje, el que disfrutó durante 2 años.

En ese tiempo recibió cursos de postgrado sobre dermatología en el Hospital de Philadelphia con el profesor Jay F. Schamberg (1910), en el Hospital "Saint Louis" de la Escuela de Medicina de París (1911) y en la Universidad de Viena (1911).10

En su extensa obra científica se destacan las monografías: "Un caso de pseudos-pelagra de Brock"(1917), primero descrito en Cuba; "Lupus eritematoso, exantemático generalizado" (1917), solo se conocían 12 en la literatura médica mundial; "Xeroderma pigmentosum" (1920), primer caso estudiado en Cuba; "Sobre una forma rara de sífilis cutánea tardía eritematosa atrofiante" (1929) y "La Pinta en Cuba" (1940).

Son de gran importancia las investigaciones llevadas a cabo en su cátedra sobre el agente etiológico del Mal del Pinto, asesoradas por él.11

Fue Académico de número de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de la Habana, en la que ingresó con el trabajo "Historia de la sífilis" (1949), de gran valor historiográfico médico. Miembro de la Sociedad de Estudios Clínicos de La Habana y Presidente de la Sociedad Cubana de Dermatología y Sifilografía. Perteneció a numerosas sociedades científicas extranjeras de su especialidad, entre ellas: American Dermatological Associations, American Board of Dermatology and Syphilology, Academia Española de Dermatología y Sifilografía, Liga de Profilaxis Venérea de Atenas, Sociedad Francesa de Dermatología y Sifilografía, Sociedad Mexicana de Dermatología, Sociedad Venezolana de Dermatología y otras.

Fue ponente en congresos médicos nacionales (1917, 1924, 1927 y 1939) y en numerosos congresos internacionales de Dermatología como el de Budapest (1935) y La Habana (1948). Se mantuvo en el cargo hasta el final del período estudiado.12


5. Creada la plaza de Profesor Auxiliar de la cátedra, el Consejo Universitario, en sesión de 25 de abril de 1923, a propuesta de la Facultad de Medicina y Farmacia 5 días antes, nombró como Profesor Auxiliar interino, sin sueldo, al Dr. Vicente Pardo Castelló, quien tomó posesión del cargo el 30 de abril siguiente.

Sacada a ejercicios de concurso-oposición, concurrió a ellos el doctor Pardo Castelló y la obtuvo brillantemente, para ser nombrado en propiedad por Decreto Presidencial de 17 de junio de 1924.

El Dr. Vicente Pardo Castelló fue un eminente médico dermatólogo y sifilógrafo, que nació en La Habana el 6 de diciembre de 1892. Recibió la primera enseñanza en el Colegio "Santo Tomás de Aquino" de su ciudad natal. Se graduó de Bachiller en Letras y Ciencias (1909) en el Instituto de Segunda Enseñanza de La Habana. Alcanzó el grado de Doctor en Medicina (1914) en la Universidad habanera como Alumno Eminente con el Premio Beca de Viaje, la que disfrutó en la Vanderbilt Clinic de la Universidad de Columbia, New York y en la Universidad de Pennsylvania, Philadelphia (1915-1917).13

En su extensa labor profesional ocupó muy numerosos cargos: alumno interno del Hospital "Nuestra Señora de las Mercedes" (1912-1914), médico del Municipio de La Habana (1917-1918), dermatosifilógrafo del Hospital de Emergencias (1918-1936). Fue miembro de número de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de la Habana, a la que ingresó con su trabajo "Los principios fundamentales de la alergia" (1942), Miembro de Honor y Presidente de la Sociedad Cubana de Dermatología y Sifilografía, Miembro de la Sociedad de Estudios Clínicos de la Habana. Perteneció a numerosas instituciones médicas extranjeras, entre ellas: la American Dermatological Association de la cual fue vicepresidente, American Academy of Dermatology, Society for Investive Dermatology, Academia Española de Dermatología y Sifilografía, Sociedad Argentina de Dermatología, así como semejantes de Venezuela, Brasil, México, Gran Bretaña, Austria, Francia, Hungría, Grecia y otras. Fue uno de los editores del Boletín de la Sociedad Cubana de Dermatología y Sifilografía; Editor Asociado del Internacional Journal of Leprosy; colaborador de Acta Dermato-venerológica de Estocolmo y autor de capítulos especiales en las obras "Dermatologie der Tropin", en holandés, publicadas en Amsterdan (1950) y "Tropical Medicine" de Gradwold, St. Louis, E. U. A. (1950).14

Fue el primero en Cuba que diagnosticó un paciente con rinoescleroma lo que publicó en su artículo "Caso de rinoescleroma" (1922). Alcanzó el Premio Clin con su monografía "La peste bubónica en Cuba. Contribución a su estudio" (1914). Su bibliografía sobre la especialidad es la más numerosa publicada por un cubano, sus libros de texto se incluyen en el acápite correspondiente de este estudio y solamente citaré su libro "Disease of the nails". Baltimore (1936), 177 págs. y sus monografías: "Micosis fungoide". La Habana (1916), "Nociones de Micología". La Habana (1923) y "Frambesia (Pian, Yaws, Buba)". La Habana (1937).11

A la caída de la dictadura del General Gerardo Machado Morales (1933), un grupo de alumnos universitarios acusó al doctor Pardo Castelló y a otros 9 profesores de haber formado parte de la Comisión Investigadora y de los Consejos de Disciplina celebrados en 1927 y por acuerdo del Consejo Universitario se decretó su expulsión, la que se hizo efectiva en noviembre de 1933.

El Claustro General de Profesores, en sesión de 19 de diciembre de ese año, acordó exculpar al doctor Pardo Castelló de los cargos contra él formulados y el propio Claustro, en sesión de 29 de junio de 1934, acordó nuevamente su absolución por mayoría de votos.

Llevado el caso a la Audiencia de La Habana, esta dictó sentencia con fecha 30 de noviembre de 1936 en el recurso Contencioso Administrativo No. 114 de 1935, declarando con lugar el recurso y revocando los acuerdos recurridos, debiendo ser restituidos en sus cargos los profesores suspendidos.

El Comisionado Universitario, por resolución de 25 de mayo de 1936, declaró en vigor el acuerdo del Claustro General de Profesores absolviendo al doctor Pardo Castelló a quien declaró en posesión y ejercicio de su cargo, con todos los derechos y deberes inherentes.

Por Decreto Rectoral de 10 de marzo de 1937 no se aceptó la renuncia presentada por el doctor Pardo Castelló el 30 de abril de 1936 y, finalmente, se reintegró a su cátedra y se mantuvo como Profesor Auxiliar hasta 1959.13


6. Por Decreto Presidencial de 5 de julio de 1912, se creó la plaza de Ayudante Graduado de la Cátedra de Enfermedades de la Piel y Sífilis con su Clínica, "con destino a los trabajos de laboratorio para la rectificación y esclarecimiento de los diagnósticos a partir del curso 1912 a 1913".

Por Decreto Rectoral de 30 de septiembre de 1912 fue nombrado, a propuesta de la Facultad de Medicina y Farmacia y en virtud de ejercicios de oposición, Ayudante Graduado el Dr. Braulio Sáenz y Ricart. Estos nombramientos eran por un año y debían repetirse las oposiciones anualmente para mantener el cargo, lo que realizó el doctor Sáenz y Ricart hasta 1917, ya que al siguiente año, llevó a cabo los ejercicios de concurso-posición para Profesor Titular.9

La plaza no se ocupó hasta 1924 en que fue nombrado, por Decreto Rectoral de 31 de enero de ese año, en virtud de oposición, el Dr. Francisco R. Tiant del Río, para los cursos de 1923-1924 y 1924-1925 y tomó posesión el 1 de febrero siguiente.

A partir de entonces las oposiciones fueron cada 2 años, las que realizó el doctor Tiant del Río en otras 2 ocasiones, para ser nombrado por Decretos Rectorales de 30 de septiembre de 1925 y de 1 de octubre de 1927. Cesó en el cargo el 30 de septiembre de 1929.

Fue sustituido, por oposición, por el Dr. José J. de Castro Palomino y Díaz, quien fue nombrado por Decreto Rectoral de 1 de octubre de 1929 y tomó posesión ese día.

El cierre de la Universidad en 1930, por la dictadura del General Gerardo Machado Morales (1925-1933), impidió realizar otras oposiciones y al reiniciar sus actividades con la caída del dictador en 1933, no se convocaron nuevos ejercicios, por lo que se mantuvieron en los cargos indefinidamente los que los ocupaban por oposición.

El Claustro de la Facultad de Medicina designó al doctor Castro Palomino, el 26 de enero de 1934, Profesor Auxiliar interino, durante la ausencia del doctor Pardo Castelló y explicó un curso la asignatura al grupo de alumnos del citado profesor.

Por Ley Docente de 8 de enero de 1937 pasó a la denominación de Profesor Agregado, cargo en el que fue ratificado por Decreto Rectoral de 25 de julio de 1939.

La Comisión designada por el Claustro de Medicina aprobó su informe quinquenal el 26 de enero de 1943 y el Claustro, el 25 de febrero siguiente.

Por acuerdo del Consejo Universitario, en sesión de 8 de diciembre de 1944, se le reconoció derecho de ascenso y se mantuvo en el cargo hasta 1960.15


7. Al establecerse la carrera profesoral en la Universidad de la Habana, por Ley Docente de 8 de enero de 1937, se abrió la posibilidad para las cátedras de formar sus futuros profesores.


La Junta de Gobierno, a propuesta de la Comisión Permanente de Adscripción, acordó en sesión de 22 de octubre de 1941, el ingreso en el período de adscripción en la cátedra de los doctores Darío Argüelles Casals, Adolfo Bulle Ferry, Manuel Alonso Pérez, Eustacio Pastor Fariñas Guevara, Luis Rodríguez Plasencia y Fernando Trepalacios Gómez.16 Este período duraba 2 años y terminaba con la presentación de una tesis llamada "de adscripción".

El Claustro de la Facultad de Medicina, en sesión de 27 de abril de 1944, a propuesta de la Comisión Permanente de Adscripción, acordó el ingreso en el período de adscripción en la cátedra de los doctores Adolfo A. García Miranda, Juan M. Haedo Medina, José L. Sánchez Díaz, José D. Mesa Ramos, Jesús V. Pedroso Crucet y Jesús A. Currás Argüelles;17 en sesión de 14 de agosto de 1946, de los doctores Carlos A. Castanedo y Pardo, Raúl Piñeyro y Rodríguez, Ovidio Laosa Capote, Bartolomé Sagaró Delgado, René Leonard Capote y Mónico Maximiliano Espinosa Valdés;18 en sesión de 25 de noviembre de 1948, del doctor Osvaldo A. Pardo Sansón;19 en sesión de 3 de noviembre de 1950, de los doctores Luis Pedro Garrigó Fernández Valle, Rafael Ángel de la C. Peñalver Ballina, Serafín Ramón Ruiz de Zarate y Ruiz y Arturo Dubé Dubé20 y en sesión de 20 de marzo de 1956, de los doctores Guillermo Enrique Casas y Gómez, Ernesto de Jesús Barrios Suaña y Miguel Berezdivin y Nedelman.21

Terminado el período de adscripción se podía aspirar, por concurso a las plazas de instructores o también directamente a ellas. Estas plazas igualmente eran por 2 años, al final de los cuales se les extendía certificado de aptitud, si por su labor se hacían merecedores a ellos.

La Junta de Gobierno, en sesión de 5 de octubre de 1938, acordó reconocer el trabajo total de los antiguos instructores de la cátedra doctores Francisco Tiant del Río, Roberto Quero Padilla, Alberto Oteiza Setien, Juan J. Mestre Miyares, Gerardo Caracena Hernández, Ramón Ibarra Pérez, José Alfonso Armenteros, Ismael Ferrer Pulgaron, Luis Garzón Camadro, Juan Gran Triana, Oscar Romero Jordán y Jorge Pina Martino.22

Por acuerdo del Claustro de la Facultad de Medicina, en sesión de 14 de agosto de 1946, se les otorgó certificado de aptitud a los instructores de la cátedra doctores Darío Argüelles Casals, Luis Rodríguez Plasencia, Adolfo Bulle Merry y Guillermo González Peris;23 en sesión de 6 de marzo de 1947, consideró que había hecho renuncia tácita de su cargo de Instructor el doctor Gerardo Caracena Hernández;24 en sesión de 15 de marzo de 1948, otorgó certificado de aptitud a los instructores doctores Fernando Trepalacios Gómez y Eustacio Pastor Fariñas Guevara;25 en sesión de 31 de julio de 1952, a los doctores Ovidio Laosa Capote, Carlos A. Castanedo, Mónico Maximiliano Espinosa Valdés, René A. Leonard Capote, Bartolomé Sagaró Delgado y Raúl Piñeyro Rodríguez26 y en sesión de 5 de septiembre de 1956, al doctor Arturo Dubé Dubé.27

Aunque algunos de estos docentes al finalizar las etapas de adscriptos e instructores permanecieron como asociados a la cátedra no hemos podido comprobarlo documentalmente.


8. Al reiniciar sus actividades la Universidad de la Habana, en enero de 1959, los profesores en propiedad que integraban la Cátedra de Enfermedades de la Piel y Sífilis con su Clínica eran: Titular, Dr. Braulio M. Sáenz y Ricart; Auxiliar, Dr. Vicente Pardo Castelló y Agregado, Dr. José G. de Castro Palomino y Díaz.


Ninguno de estos profesores colaboró con la dictadura del Mayor General Fulgencio Batista y Zaldívar (1952-1958), ni fue sometido a juicio de depuración.

La Junta Superior de Gobierno de la Universidad, y en sesión de 19 de agosto de 1960, resolvió suspender de empleo y sueldo al doctor Sáenz y Ricart y someterlo a expediente disciplinario, por su participación en la tumultuosa reunión del Claustro de la Facultad de Medicina de 29 de julio de 1960 y su conducta contrarrevolucionaria en ella, junto a otros profesores.

El 27 de agosto siguiente escribe carta al presidente de la Junta de Gobierno de la Facultad de Medicina, Dr. Pedro M. Baeza Vega, en la que renuncia su cátedra por estar padeciendo grave enfermedad de la que había sido operado recientemente y que por su edad no la podía, en esas condiciones, seguir desempeñando.

En comunicación de 29 de agosto de 1960 el doctor Baeza Vega le pidió a la Junta Superior de Gobierno de la Universidad dejar sin efecto la suspensión acordada, no aceptarle la renuncia y proceder a su jubilación inmediata por enfermedad.

La propia Junta acordó el 5 de septiembre de 1960 dejar sin efecto la suspensión y por Resolución de 1 de octubre siguiente le concedió la jubilación. Cesó oficialmente en su cargo el 31 de octubre de ese año.

Después de su jubilación fue intervenido quirúrgicamente en New York y falleció poco después, en 1961.9

El Dr. Vicente Pardo Castelló presentó al Dr. Luis F. Rodríguez Molina, Decano por sustitución de la Facultad de Medicina, la siguiente carta:

La Habana, julio 1 de 1959.

Señor Decano de la Facultad de Medicina

Señor:

Durante los últimos 36 años he tenido el honor y el privilegio de ser profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de la Habana, cargo que obtuve por oposición. Durante todo ese tiempo creo que desempeñé mis funciones con devoción y dedicación y al mismo tiempo creo también que di prestigio a mi Universidad y a mi Escuela de Medicina de Cuba y fuera de Cuba.

Habiendo llegado ya en edad a más de 60 años, creo debo dejar mí puesto a otros más jóvenes y probablemente más a tono con las tendencias actuales en los métodos de enseñanza y en la constitución de modernas Universidades y particularmente de Escuelas de Medicina.

Por estas razones ruego a Ud. se sirva elevar a quien corresponda mi renuncia del cargo de Profesor Auxiliar de la Cátedra de Piel y Sífilis de la Facultad de Medicina de la Universidad de la Habana.

Ruego a usted Señor Decano se sirva aceptar la expresión de mi respeto y hacerla llegar también a mis compañeros de Claustro, al Sr. Rector de la Universidad de la Habana y a los alumnos de la Facultad de Medicina, con mis votos por el mayor éxito en sus funciones universitarias.

De ud. con la mayor consideración.

Firma

Dr. Vicente Pardo Castelló13


El Consejo Universitario, en sesión de 5 de octubre de 1959, acordó aplazar el conocimiento de la renuncia del doctor Pardo Castelló y otros 3 profesores universitarios, a lo que respondió el doctor Pardo Castelló en la siguiente carta:

 

La Habana, Noviembre 25 de 1959

Dr. René Hernández Vila
Secretario General
Universidad de la Habana

 

Señor:

En contestación a su muy atenta comunicación de fecha 12 de noviembre, informándome del acuerdo del Consejo Universitario, aprobando otro del Claustro de la Facultad de Medicina, para instar a los profesores renunciantes a reintegrarse a sus cargos o de lo contrario aceptarles la renuncia, tengo el honor de manifestar a Ud. lo siguiente:

Mi renuncia de fecha 1 de julio del corriente año es explícita en cuanto a las razones que tengo para renunciar a mi cargo, que he desempeñado durante 36 años; pero además en la sesión del Consejo Universitario a que fui invitado por el Sr. Rector para explicarlas, hice presente la imposibilidad por mi edad y por mi estado de salud, de organizar un curso de unos 1400 alumnos pertenecientes a los últimos tres años de la Facultad de Medicina de los cuales la mitad corresponderían a mi servicio del Hospital "Calixto García" y la otra mitad al Hospital "Mercedes", así como a los deberes de asistir a claustros muy frecuentes hasta altas horas de la noche.

He hecho todo lo posible por cambiar de opinión, pero me encuentro quebrantado, como lo saben todos los profesores, en mi salud, y me veo precisado a insistir en la aceptación de mi renuncia con todo el respeto y todas las altas consideraciones que merecen los señores profesores que integran el Consejo Universitario y mis compañeros del Claustro, de quienes no he recibido más que atenciones y honores.

Reitero también mis respetos al Señor Rector y a los Señores Decanos, a mis compañeros del Claustro de la Facultad de Medicina y a los profesores y estudiantes todos de la Universidad de la Habana, con mis votos por una Universidad cada vez de mayor grandeza.

Muy respetuosamente.

Firma

Dr. Vicente Pardo Castelló13


Por Resolución Rectoral de 26 de noviembre de 1959 se le aceptó la renuncia irrevocable.13

Por Resolución Rectoral de 27 de enero de 1960 se nombró, por ascenso, al Dr. José J. de Castro Palomino y Díaz, Profesor Auxiliar y tomó posesión el 23 de febrero siguiente.

La Junta Superior de Gobierno de la Universidad, con fecha 6 de octubre de 1960, dictó resolución concediendo jubilación al doctor Castro Palomino, al amparo de lo dispuesto en el Articulo 3º de la Ley No. 859 de 4 de agosto de 1960.

Cesó en el cargo, por jubilación, el 31 de octubre de ese año.15

El 5 de enero de 1962, al proclamarse oficialmente la reforma universitaria, la cátedra, convertida en Subdepartamento de Dermatología del Departamento de Medicina, contaba con los siguientes profesores: profesores, equivalentes a titulares, doctores Raúl Piñeyro y Rodríguez y Guillermo Fernández Hernández-Baquero y profesores auxiliares doctores Carlos Castanedo Pardo, Andrés Valdés Alvariño, Joaquín Pedrera Rodríguez y Bartolomé Sagaró Delgado.

 

9. En la etapa de Profesor Titular, del Dr. Raimundo García Menocal se decía, en las Memorias Anuarios de la Universidad de la Habana, sobre el programa de la asignatura lo siguiente: "Las lecciones teóricas se reducen a la anatomía de la piel y nociones de patología general y patologías propias de esas afecciones. Para la enseñanza de estas especialidades, se utilizan los enfermos de las salas y principalmente los de consulta, porque, por lo general estos enfermos no ocupan camas".28,29


El Dr. Vicente Pardo Castelló, en su libro "Dermatología y Sifilografía". Ed. Cultural S. A. La Habana. 1953, desarrolló el programa de la asignatura que era el siguiente:13

Generalidades

1. Embriología, Histología Normal y Fisiología de la Piel.

2. Sintomatología.

3. Anatomía Patológica.

4. Diagnóstico de las enfermedades cutáneas.

5. Etiología de las afecciones de la piel.

6. Tratamiento de las enfermedades cutáneas.

7. Clasificación.


Enfermedades y síndromes cutáneos

8. Eritemas e inflamaciones de etiología varia.

9. Infecciones por bacterias piógenas.

10. Infecciones por bacterias específicas.

11. Las trepanomatosis.

12. Infecciones por virus.

13. Dermatosis por trastornos metabólicos.

14. Desvitaminosis cutáneas.

15. Afecciones vásculo-cutáneas.

16. Malformaciones congénitas.

17. Hipertrofias.

18. Atrofias cutáneas.

19. Discromacias.

20. Neurosis cutáneas.

21. Neoplasmas benignos.

22. Neoplasmas malignos.

23. Enfermedades fitoparasitarias.

24. Enfermedades zooparasitarias.

25. Enfermedades de las glándulas sudoríparas.

26. Enfermedades de las glándulas sebáceas.

27. Enfermedades de los pelos.

28. Enfermedades de las uñas.

29. Enfermedades de las mucosas.

 

10. Documentalmente no hemos encontrado los libros de consulta recomendados por los profesores Raimundo García Menocal y Braulio Sáenz y podemos decir que el profesor Pardo Castelló recomendaba las obras de texto de sus antiguos maestros, los profesores Fred Wise, George M. Mackee, Howard Fox y Fred D. Weidman.13


11. El profesor Raimundo García Menocal publicó para su cátedra 2 importantes libros de texto: "Tratado de las Enfermedades de la Piel y Sífilis". Imp. El Siglo XX. La Habana. 1907, primero de la especialidad escrito por un cubano y "Manual de Enfermedades de la Piel y Sífilis". Imp. El Siglo XX. La Habana. 1911.11


El profesor Braulio Sáenz no publicó libros de texto, pero sí lo hizo el profesor Pardo Castelló, con 2 obras de extraordinario valor: "Nociones de Dermatología y Sifilografía". Talleres Tipog. de Burzay y Cía . La Habana. 1927. 721 págs. y 208 grabados, con segunda edición en 1941 y tercera en 1945, así como "Dermatología y Sifilografía". Ed. Cultural S. A. La Habana. 1953. 1565 págs., en que cita 31 colaboradores cubanos y 10 latinoamericanos y se la dedica al profesor García-Menocal y a sus maestros norteamericanos Wise, Mackee, Fox y Weidman. Este último libro constituye la culminación de su extraordinaria obra científica y docente.

12. La importancia del conocimiento impartido en la Cátedra de de la Piel y Sífilis con su Clínica para la formación del médico en general, se pone de manifiesto en este recorrido de su desarrollo, primero como curso complementario de 3 meses en 1900, elevado a cátedra en 1906, para ser explicadas, a partir de 1923, en servicios propios en los 2 hospitales docentes de la época, "Nuestra Señora de las Mercedes" y "General Calixto García", por profesores eminentes como lo fueron, indiscutiblemente, los doctores Raimundo García Menocal y García Menocal, Braulio Sáenz y Ricart y Vicente Pardo Castelló.

Del doctor García Menocal nos dejaría importantes testimonios un médico contemporáneo suyo y un ex discípulo. El Dr. Bernardo Escobar Laredo nos diría:

La mayoría de nuestros cirujanos leen solo de cirugía. Menocal lee mucha cirugía inglesa, alemana y francesa y lee mucha medicina. Es de los cultos de la Cirugía y de los ilustrados de la medicina […] Viste siempre correcto; usa el clásico chaquet y no abandona el blanco pañuelo. Escudriña cuando os mira y es de los que os estudia cuando habla. Y habla poco, lentamente; con excesiva parquedad cuando habla científicamente. Su modestia es rayana á la humildad.30

El Dr. Mario E. Dihigo Llanos, destacado médico y pedagogo, que fue su alumno en el curso 1916 a 1917, último que impartió, dejaría este interesante testimonio:

A los alumnos nos conocía por el nombre de la afección del caso que teníamos en nuestra cama. Por algún tiempo me llamó "epitelioma". Cuando un alumno había estudiado el caso que ocupaba la cama que le estaba asignada, disertaba sobre el mismo. El doctor Menocal le oía inmóvil, con los brazos cruzados a la espalda, sin levantar la vista del suelo y sin contraer los músculos de su cara que denotara la impresión que en el causaban las palabras del disertante. Cuando terminaba el alumno decía sencillamente "bien" (si le parecía así), o "ha dicho usted muchas tonterías" (si lo había encontrado mal).31

 

Referencias bibliográficas y documentales

1. Delgado García G. Historia de la Enseñanza Superior de la Medicina en Cuba. 1726-1900. Cuad. Hist. Sal. Púb. No. 75. Ed. Ciencias Médicas. La Habana. 1990.

2. Delgado García G. Planes de estudio de medicina vigente en la Universidad de la Habana de 1899 a 1958. En: Delgado García G. Historia de la Enseñanza Superior de la Medicina en Cuba (1900-1962). Primera parte. Cuad. Hist. Sal. Púb. No. 105. Ed. Ed. Ciencias Médicas. La Habana. 2009:7-43.

3. Martínez-Fortún Foyo JA. La enseñanza de la medicina en la Universidad de la Habana a final del siglo XIX y principios del XX. Ed. Estarcida. La Habana. 1949: 31.

4. Fariñas Guevara P. Breve historia de la dermatología en Cuba. Arch. Hosp. Univ. La Habana. 1959;10(1):23-31.

5. Universidad de la Habana. Memoria Anuario correspondiente al curso académico de 1901 a 1902. Imp. M. Ruiz y Cía. 1903:115-6.

6. Universidad de la Habana. Memoria Anuario correspondiente al curso académico de 1926 a 1927. Imp. y Papel Rambla, Bouza y Ca. La Habana. 1929: 420-421.

7. Universidad de la Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. 85

8. Núñez Portuondo R. Menocal y la Cirugía en Cuba. En: Cursillo de Historia de la Medicina. Publicaciones del Ateneo de la Habana. Ed. Selecta. La Habana. 1944: 371-93.

9. Universidad de la Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. 4152.

10. Universidad de la Habana. Archivo Histórico. Exped. Est. 5815.

11. Trelles Govín CM. Bibliografía de la Universidad de la Habana. Imp. Rambla, Bouza y Cía. La Habana. 1938.

12. González Martín D. Grandes de la Medicina Cubana. Profesor Braulio Sáenz, ilustre dermato-sifilógrafo. Revista Bohemia. La Habana. 1952; 44(11):36-8.

13. Universidad de la Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. 8367.

14. González Martín D. Grandes de la Medicina Cubana. Profesor Vicente Pardo Castelló, eminente dermato-sifilógrafo. Revista Bohemia. La Habana. 1952;44 (6):44-6.

15. Universidad de la Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. 9034.

16. Bol. Ofic. Universidad de la Habana. 1941;8(17). Noviembre 15.

17. Bol. Ofic. Universidad de la Habana. 1944;11(7). Mayo 15.

18. Bol. Ofic. Universidad de la Habana. 1947;14(5). Abril 15.

19. Bol. Ofic. Universidad de la Habana. 1948;15(20). Diciembre 31.

20. Bol. Ofic. Universidad de la Habana. 1950;17(18). Diciembre 31.

21. Bol. Ofic. Universidad de la Habana. 1956;23(7). Abril 16.

22. Bol. Ofic. Universidad de la Habana. 1938;5(8). Octubre 31.

23. Bol. Ofic. Universidad de la Habana. 1947;14(5). Abril 15.

24. Bol. Ofic. Universidad de la Habana. 1947;14(5). Abril 15.

25. Bol. Ofic. Universidad de la Habana. 1948;15(6). Abril 15.

26. Bol. Ofic. Universidad de la Habana. 1952;19(15). Agosto 30.

27. Bol. Ofic. Universidad de la Habana. 1956;23(24). Diciembre 31.

28. Universidad de la Habana. Memoria Anuario correspondiente al curso académico de 1908 a 1909. Imp. El Siglo XX. La Habana. 1910: 183.

29. Universidad de la Habana. Memoria Anuario correspondiente al curso académico de 1913 a 1914. Imp. El Siglo XX. La Habana. 1915: 215.

30. Escobar Laredo B. Nuestros médicos. Tipog. de «La Lucha». La Habana. 1893: 17-18.

31. Dihigo Llanos ME. Recuerdos de una larga vida. Cuad. Hist. Sal. Pub. No. 60. Ed. Orbe. La Habana. 1974:67-69.

 

 

 

(1*) En recuerdo de la fecha del fusilamiento de los 8 estudiantes de medicina por el gobierno colonial español (27 de noviembre de 1871).
(2*) En honor al Dr. Oscar Primelles Cisneros (1868-1895). Médico de la Universidad de la Habana y Teniente Coronel del Ejército Libertador en la Guerra Independentista (1895-1898), muerto en combate.
(3*) En honor al Dr. Antonio Lorenzo-Luaces e Iraola (1842-1875). Médico de las universidades de New York, París y Madrid y Coronel del Ejército Libertador en la Guerra de los Diez Años (1868-1878), hecho prisionero fue fusilado

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