Dr. Clemente Inclán y Costa (1879-1965), pediatra eminente y Rector Magnífico

 

 

Por el Dr. Gregorio Delgado García*

 

 


 

 

INTRODUCCIÓN

Una de las figuras más importantes de la medicina cubana de todos los tiempos es, indiscutiblemente, el Dr. Clemente Inclán y Costa (1879-1965); junto al Dr. Ángel A. Aballí y Arellano (1880-1952), constituyen los dos sólidos pilares de la Escuela Cubana de Pediatría, de prestigio internacional y orgullo de la medicina nacional.

En sus servicios clínicos de los Hospitales Universitarios "General Calixto García" y "Nuestra Señora de las Mercedes" de La Habana, respectivamente, se formaron los pediatras cubanos en las primeras 6 décadas del siglo XX.

Su obra científica, de gran importancia, pudo ser más extensa sino hubiera dedicado las últimas 2 décadas de su vida, al otro de sus grandes amores, la Universidad de la Habana, en la que ocupó los más altos cargos y por cuyo desempeño recibió honores y reconocimientos únicos en nuestra historia.

En el presente estudio trataré de mostrarlo en estos 2 grandes aspectos de su vida y obra.


Nacimiento y estudios

El Dr. Clemente José Inclán y Costa nació en la ciudad de La Habana, el 19 de marzo de 1879, hijo de Rafael Inclán Castro, natural de Asturias, España, empleado del comercio, y de Catalina Costa Pérez, natural de La Habana, ama de casa.1

 


Su hermano, el Dr. Alberto Inclán y Costa (1890-1965), fue una gran figura de la ortopedia cubana e iniciador de dicha cátedra en la Universidad de la Habana, su hijo, el Dr. Rafael Inclán Guas (1903-?), fue uno de los más destacados atletas del deporte universitario cubano y Profesor Auxiliar de la Cátedra de Clínica Médica, junto al Maestro de esa especialidad en Cuba, el Dr. Pedro A. Castillo Martínez (1896-?), y su sobrino, el Dr. Rafael Guas Inclán (1896-?), hijo del médico y Comandante del Ejército Libertador de Cuba, Dr. Carlos Guas Pagueras (1874-1935), ocupó altos cargos políticos en el período Republicano Burgués de nuestra historia.

Cursó la enseñanza primaria en un colegio de su ciudad natal. Se graduó de Bachiller en Artes en el Instituto de Segunda Enseñanza de la Habana donde alcanzó calificación de Sobresaliente en los ejercicios de grado y se le expidió el título el 6 de junio de 1895.

Cursó la carrera de medicina en la Universidad de la propia ciudad, en la que obtuvo, en 30 asignaturas: 21 sobresalientes, 4 Notables, 2 Buenos y 3 Aprobados. Realizó los ejercicios de grado en el Hospital Universitario "Nuestra Señora de las Mercedes", ante un tribunal presidido por el Dr. Luis M. Cowley Valdés Machado (1833-1917), que contó además con los doctores: Alberto Sánchez de Bustamante Sirvén (1868-1950), como Secretario, y Arístides Agramonte Simoni (1868-1931), como Vocal. Se le expidió el título el 2 de julio de 1901.2


Ejercicio de la pediatría y estudios de especialización

Su formación como pediatra la llevó a cabo con su único Maestro, el Dr. Joaquín L. Dueñas y Pinto (1859-1910), en el Servicio de Enfermedades de la Infancia del Hospital "Número Uno", después Hospital Universitario "General Calixto García" de La Habana (1902-1910).

A la muerte del doctor Dueñas y Pinto ocupó la jefatura del servicio durante medio siglo (1910-1960), el cual, como se dijo antes, constituyó una de las sólidas bases de la Escuela Cubana de Pediatría.

Se desmpeñó como fundador jefe del Servicio de Recién Nacidos del Hospital de Maternidad "América Arias" (1930) y fundador jefe de la sala F del Hospital Municipal de la Infancia (1935), ambos de La Habana.


Labor docente

Su formación como microbiólogo la realizó junto a su Maestro el Dr. Arístides Agramonte Simoni, Profesor Titular, en la Cátedra de Bacteriología y Patología Experimental de la Universidad de la Habana, donde también desarrolló su labor docente, una de las más extensas de Cuba.

Comenzó como Ayudante Preparador en el laboratorio de la cátedra, el 15 de enero de 1900 y continuó como Alumno Ayudante, en agosto de ese año. Ya Doctor en Medicina, ocupó el cargo de Ayudante Graduado por ejercicios anuales de oposición de 1901 a 1910. Algunos de sus trabajos presentados y desarrollados en esas oposiciones fueron: "Inoculación y diagnóstico de gérmenes patógenos" (1907), "Autopsia de un curiel infectado" (1908), "Demostración del poder opsónico" (1909) y "Siembra y ordenación de todos los cultivos del Laboratorio" (1910).3

Con fecha 22 de octubre de 1910 tomó posesión del cargo de Profesor Auxiliar interino de la cátedra, para el que fue nombrado en sesión de la Facultad de Medicina de 20 de ese mes y año y renunció su plaza de Ayudante Graduado un día después (23 de octubre).

Realizó ejercicios de oposición, como único aspirante, a la plaza de Profesor Auxiliar en propiedad y jefe del Laboratorio, con gran brillantez, fue nombrado en el cargo el 25 de septiembre de 1911. Al tomar posesión, 7 días después, leyó el siguiente juramento:

Yo, Clemente Inclán y Costa, natural de la Habana, de 32 años de edad, nombrado para el cargo de catedrático auxiliar jefe del Laboratorio de Bacteriología y Patología Experimental de la Escuela de Medicina de la Universidad de la Habana juro solemnemente que mantendré y defenderé la Constitución y las leyes de Cuba contra sus enemigos nacionales o extranjeros; que profesaré verdadera fe y lealtad á la misma; que ni directa ni indirectamente he pagado, ofrecido, ni prometido dinero ni objeto de valor, cargos, ni empleos para conseguir mi destino, que cumpliré fielmente los deberes del cargo que debo desempeñar, y que me obligo libremente, sin reservas mentales, mi propósito de evadir este juramento. Así Dios me ayude


La Habana, 2 de octubre de 1911

Dr. Clemente Inclán

 

Al dividirse la Cátedra de Bacteriología y Patología Experimental, por la Reforma Universitaria de 1923, en 2 nuevas cátedras, por Decreto Rectoral de 5 de noviembre de ese año fueron nombrados por opción, los doctores: Agramonte Simoni, titular de Bacteriología, e Inclán Costa, por ascenso, titular de Patología Experimental, y tomaron posesión 10 días después.

 


Al ser elegido Rector de la Universidad de la Habana, el 10 de febrero de 1930, y tomar posesión del cargo 3 días después, resuelve, según los Estatutos Universitarios, no ser Profesor Titular mientras esté como Rector. El 30 de septiembre de 1930, ante los sucesos en que perdiera la vida el estudiante universitario de la Facultad de Derecho, Rafael Trejo González (1910-1930), a manos de agentes policiales de la dictadura del General del Ejército Libertador Gerardo Machado Morales (1871-1939), presentó la renuncia irrevocable al Rectorado y volvió a su cátedra y servicio de pediatría.

La clausura indefinida de la Universidad de la Habana por la dictadura del General Gerardo Machado Morales, en diciembre de 1930, la cual se mantuvo hasta la caída de este el 12 de agosto de 1933, impidió toda actividad docente hasta la inauguración del curso académico 1933-1934, con bastante retardo, el 14 de enero de 1934.

Sin embargo, en la Cátedra de Patología Experimental, ya en su nuevo local del pabellón "Gordon"** del Hospital Universitario "General Calixto García", desde 1937, se llevaron a cabo por esta época importantes investigaciones, las que se detallan en informe rendido por el doctor Clemente Inclán al Señor Decano de la Facultad de Medicina, en julio de 1942.3,4

El doctor Inclán Costa se mantuvo impartiendo docencia en su cátedra hasta su elección, nuevamente, como Rector de la Universidad, en 1944.


Rector de la Universidad de la Habana

La actuación del doctor Clemente Inclán como Rector de la Universidad de la Habana, en su segunda etapa (1944-1962), por 6 elecciones consecutivas, es por lo que más se le recuerda y reconoce.

Pero dejemos que sea el eminente geógrafo y profesor universitario Dr. Salvador Massip Valdés (1891-?) quien nos exponga, de manera insuperable, esa actuación:

En tiempos de la República burguesa se daba a la Universidad lo estrictamente necesario para su sostenimiento. Aún más, se le privaba de todo lo que se podía privar y se le negaba todo lo que se le podía negar [...] Disponiendo de un presupuesto exiguo, Inclán hizo verdaderos milagros [...] Alentó siempre las actividades políticas estudiantiles, asignó un local decoroso a la Federación Estudiantil Universitaria y con los escasos recursos de que disponía costeó muchas veces viajes de estudiantes al extranjero para que representaran a nuestra Casa de Estudios en reuniones y congresos estudiantiles internacionales [...] Inclán no solo se sentía satisfecho sino orgulloso de la actuación estudiantil; pero aquel hombre bueno (la bondad era una de sus mas preciadas cualidades) al mismo tiempo que sentía la mas profunda preocupación por los graves peligros a que se arriesgaba aquella juventud en la que él y otros muchos cubanos tenían cifradas sus esperanzas. Si un estudiante era herido por los esbirros de las fuerzas represivas, Inclán lo llevaba a la Clínica del Estudiante que había fundado en el recinto universitario y si la persecución arreciaba lo albergaba en su propia casa (que las fuerzas represivas, aunque no siempre, respetaron). Además, velando por la seguridad de sus 'muchachos' en repetidas ocasiones interpuso sus buenos oficios para que encontraran asilo en embajadas de países amigos, salvando muchas vidas [...] Mérito muy grande de Inclán fue dotar a la Universidad de imprenta propia, en la que se imprimió la 'Revista de la Universidad', en la que aparecieron valiosísimos trabajos de profesores, de cubanos distinguidos que no eran profesores y de eminentes intelectuales extranjeros. Asimismo fue mérito suyo muy grande haber dirigido la editorial universitaria, que publicó obras muy notables de cubanos contemporáneos y de tiempos pasados [...] Inclán, con el limitado prepuesto de que disponía construyó edificios, equipó laboratorios, adquirió libros para la Biblioteca General, mejoró muchos servicios y además construyó el estadio, al que asistía con frecuencia. La educación física de la juventud le preocupaba tanto como su educación intelectual y su elevación moral. La construcción del estadio fue una manifestación concreta de su entusiasmo por los deportes, que le acompañó toda su vida. Inclán, siendo estudiante formó parte del equipo de béisbol de la Escuela de Medicina, en el que jugaba la tercera base (siendo tan bueno al campo como al bate). Fue presidente de la Comisión Atlética Universitaria, desde la que costeó, muchas veces de su peculio, actividades deportivas de todo orden. En los últimos años de su vida, para estimular las actividades deportivas de los adolescentes creó equipos beisboleros de los Cubanitos y los Criollitos [...] La oposición de Inclán a la dictadura de Batista fue firme y decidida. En los acuerdos del Consejo Universitario que se sucedieron en 1953, 1954 y 1955 están consignadas la defensa de la Universidad y la nación. Pero a medida que la oposición a la dictadura iba aumentando en todo el país, también aumentaba la agresividad de los esbirros de Batista. El 21 de abril de 1956 Salas Cañizares, de execrable memoria, ocupó la Universidad con sus secuaces, penetró en el Rectorado, destrozó muebles y enseres, pisoteó los emblemas académicos, se sentó en la silla del Rector, puso sus 'patas' en la mesa rectoral y profirió en sucio lenguaje terribles amenazas que después llevó a ejecución cometiendo abominables crímenes. Como represalia a la enérgica protesta del Rector, poco después, en mayo del mismo año, Batista lo destituyó de la presidencia del Retiro Médico [...] Ni esas ni otras agresiones hicieron ceder a Inclán. Firme en su puesto, en los años terribles de 1957 y 1958 defendió cada vez con mayor valentía a la Universidad, a sus profesores y a sus estudiantes, y al mismo tiempo a la dignidad y al decoro de la nación. Se vio entonces con aprobación espontánea y unánime cuan merecedor había sido Inclán de la dignidad de Rector Magnífico [Octubre 15 de 1952] con que se premiaran sus constantes esfuerzos en defensa de la Universidad y de toda Cuba [...] El triunfo de la Revolución en 1º de enero de 1959 encontró a Inclán en su puesto de honor. Acogió la victoria revolucionaria con el mayor entusiasmo, puesto que había sido uno de sus factores decisivos. Su misión estaba cumplida. Después, el Gobierno Revolucionario, en reconocimiento de su admirable ejecutoria y de su inquebrantable devoción a la Universidad le confirió la dignidad de Rector Emérito [Consultante. 1962], conservándole sus mismas oficinas, sus mismos emolumentos y la misma alta estimación y el mismo profundo respeto que disfrutó hasta su muerte.5


Otros cargos y reconocimientos

Fue académico de número de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, cargo en el que fue electo el 16 de marzo de 1923. Ingresó en esta Academia con su trabajo "Importancia del diagnóstico del vómito habitual del niño" leído en sesión de 1 de febrero de 1924, y ocupó el sillón número 53 de la Sección de Medicina, Odontología y Veterinaria. Elegido vicepresidente de 1935 a 1944, fue su último presidente de 1953 a 1962.

Se mantuvo como miembro de la Sociedad de Estudios Clínicos de La Habana, miembro fundador y presidente de la Sociedad Cubana de Pediatría por 3 períodos consecutivos, presidente del Retiro Médico desde su fundación (1944-1956), del Auxilio Médico y de la Comisión Encargada de la Vacunación del BCG en Cuba, Presidente de Honor de la Sociedad Cubana de Historia de la Medicina (1956), así como miembro de la American Academy of Pediatrics de New York, de la Sociedad Colombiana de Pediatría y otras organizaciones científicas extranjeras.

 

 

Se desempeñó como Director y propietario de la importante revista Archivos de Medicina Infantil (1932-1960) y codirector de Archivos de Medicina Interna (1935-1958). Participó como ponente en muy numerosos congresos médicos nacionales, extranjeros e internacionales.

Fue condecorado con la Orden Mexicana del Águila Azteca, la de "Carlos Manuel de Céspedes"; "Carlos J. Finlay" y otras.6-10


Consideraciones finales

Cargado de años, de honores y de la satisfacción del deber cumplido de manera cabal en todas las manifestaciones de la vida, falleció el Dr. Clemente Inclán y Costa en La Habana, el 21 de enero de 1965, en la Clínica "Sagrado Corazón", barriada de El Vedado, a consecuencia de paro respiratorio, según el certificado de defunción, y se le dio sepultura en el Cementerio "Cristóbal Colón", de la propia ciudad, al siguiente día [Enero 22 de 1965].11

Según testimonio del historiador de la Universidad de la Habana, Dr. Luis F. Le Roy y Gálvez:

Se le tendió en el Aula Magna de la Universidad de la que era Rector Consultante desde el 10 de enero de 1962.
Las clases fueron suspendidas mientras estuvo tendido en la Universidad. Desde allí fue conducido al Cementerio en nutrido conjunto de personas, encabezado por el Primer Ministro Fidel Castro Ruz.
En la Necrópolis y sufriéndose a ratos de una fina lluvia de estación, despidió el duelo el vicerrector doctor Mariano Rodríguez Solveira, ya avanzada la noche.
Sus palabras de sincero duelo trasmitieron su emoción a muchos de los que allí estábamos congregados. A mí me vino a la mente el parecido tan grande en términos de sentimientos, con la descripción del entierro de don Tomás Romay en el antiguo Cementerio de Espada en 1849.12

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Y DOCUMENTALES

1. Partida de Bautismo del Dr. Clemente Inclán y Costa. Libro de bautismos de blancos, folios 236 y 237, número 525 de la Iglesia Parroquial de ingreso de la Purísima Concepción del Cerro. La Habana.

2. Universidad de la Habana. Archivo Histórico. Exped. Est. Antig. 7179.

3. Universidad de la Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. 5774.

4. López del Valle JA. Homenaje al Prof. Clemente Inclán Costa. Arch Med Inf. La Habana. 1935;2(1):1-10.

5. Massip Valdés S. Dr. Clemente Inclán, In Memoriam. Periódico "El Mundo". La Habana. Enero 21 de 1967. pág 5.

6. Delgado García G. Inclán Costa, Clemente (1879-1965). Eminente pediatra y microbiólogo cubano. Diccionario Biográfico Médico Hispanoamericano. Editorial ATEPROCA. Caracas. 2007: p. 539.

7. Castro y Bachiller R, Le Roy y Gálvez LF. Historia de los Sillones de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de la Habana. La Habana: Ed. Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de la Habana; 1956. p. 56.

8. Índice Biográfico de los Miembros de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de la Habana. Compañía Editora de Libros y Folletos. O'Reilly No. 304; La Habana. 1942: p. 19.

9. Torriente Brau Z. de la. Anales de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de la Habana. Índice Analítico 1864-1958. Tomo I. Ed. Talleres Industria No. 452. La Habana. 1974:246-7.

10. González Martín D. Grandes de la Medicina Cubana. El Rector Clemente Inclán, Eminente Pediatra. Revista Bohemia. La Habana. Diciembre 9 de 1959:38-40.

11. Certificado de defunción del Dr. Clemente Inclán y Costa. Cementerio "Cristóbal Colón". Libro de Enterramientos No. 237, folio 567, No. 2268.

12. Le Roy y Gálvez, LF. Funerales del Dr. Clemente Inclán y Costa. La Habana. 1965. Testimonio manuscrito. En: Archivo de la Oficina del Historiador del Ministerio de Salud Pública. La Habana.

 

 

_________________________

* Historiador Médico del Ministerio de Salud Pública y Profesor Jefe del Departamento de Historia de la Salud Pública de la Escuela Nacional de Salud Pública (ENSAP).

** Dr. Antonio de Gordon de Acosta (1848-1917), eminente médico y profesor universitario cubano de conocimientos enciclopédicos, era graduado en todas las Facultades de la Universidad de la Habana y poseía 7 doctorados.