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Dr. José A. Martínez-Fortún y Foyo (1882-1960), erudito historiador de la medicina cubana

por el
Dr. Gregorio Delgado García*

Introducción

Entre las destacadas figuras de la cultura cubana del siglo XX y muy principalmente de las ciencias médicas en nuestro país, se encuentra, sin lugar a dudas, el doctor José Andrés Martínez-Fortún y Foyo (1882-1960).

Hombre de una modestia tan grande como su erudición, su obra historiográfica y médica, que asombra por la enorme extensión y el caudal inmenso de información que reúne, fue escrita y publicada, sin ayuda oficial alguna, a costa de sacrificios conmovedores.

Su ejercicio profesional durante treinta y cinco años (1904-1939) en la ciudad de Remedios, actual provincia de Villa Clara, fue un ejemplo vivificante de la aplicación de la más estricta ética a la práctica médica, de desinterés y espíritu de solidaridad con el ser humano enfermo o desvalido.

Su entrañable amor a Cuba constituyó el mayor impulso para la creación de su obra científica e historiográfica, esta última en
gran parte dedicada a su pueblo natal, a la ciudad en que ejerció y a otras muy relacionadas con ellas, de su querida antigua provincia de Las Villas.

Amigo muy devoto de mi padre, el profesor Gregorio Delgado Fernández, académico correspondiente de la Academia de la Historia de Cuba, fue visita frecuente de mi hogar en Melena del Sur, provincia de La Habana, durante los años de las décadas de 1940 y 1950, donde siempre encontró comprensión y aliento al duro forjar de su obra.

Allí tuve el gran honor de conocerlo, de admirar el portento de su sabiduría enciclopédica y de que al enterarse de mi firme determinación de estudiar la carrera de medicina, me dedicara una larga conversación, que siempre recuerdo como verdadera lección de ética médica práctica.

Tuve también el privilegio de conocer a su hermana Susana, de conversar en varias ocasiones con sus hermanos Carlos Alberto y Ortelio y de ser amigo de su hijo Carlos, así como el triste recuerdo de haber asistido a sus funerales.

Sirva el presente estudio como homenaje a su tan fructífera vida y basta obra y para que las mismas sean siempre conocidas y recordadas por los médicos e historiadores cubanos.

Nacimiento y familia

El doctor José Andrés Martínez-Fortún y Foyo procedía de una familia de gran solvencia económica y poseedora de dignidad nobiliaria ganada por sus méritos de lealtad a la corona española.

Su abuelo paterno el Coronel de Caballería don José Andrés Martínez-Fortún y Erlés (1824-1884), fundador de la villa de Placetas, con brillante hoja de servicios militares, muy principalmente en la guerra contra los carlistas, mereció por Real Decreto de Alfonso XII y el subsecuente Real Despacho de 12 de febrero de 1878 la dignidad de Marqués de Placetas, a la que se unían otras como Benemérito de la Patria española, Comendador de la Orden Americana de Isabel la Católica, Comendador de la Real y Distinguida Orden de Carlos III por servicios especiales y numerosas e importantes condecoraciones.1

Nacido en la villa fundada por su abuelo, su partida de bautismo, literalmente dice:

"Pbro. Lcdo. Domingo José Troya, cura párroco propio de la Iglesia de ingreso de San Atanasio de Guaracabulla o Placetas, Diócesis de Cienfuegos, provincia de Santa Clara en la República de Cuba.
Certifico: que en el Libro 11 de bautismos de la raza blanca, al folio 524 y con el número 1217, se halla la partida siguiente = Domingo 14 de enero de 1883; Yo Pbro. Dn Domingo José Troya, Cura Párroco Interino de esta Iglesia de ingreso de San Atanasio de Guaracabulla, bauticé solemnemente, conforme al Ritual Romano, a José Andrés Teodoro, que nació el día 27 de diciembre próximo pasado, hijo legítimo de D. José Martínez Fortún, natural de Cárdenas y de Da. Adela Leocadia Foyo, natural de Remedios y vecinos de esta feligresía; abuelos paternos el Señor Coronel D. José y Da. Susana Wilson y los maternos Dn. Isidro y Da. María de las Angustias del Portal, a quienes advertí el parentesco espiritual y sus obligaciones y lo firmé = L. Domingo J. Troya. Está rubricado.

Es copia fiel de su original. Placetas, junio 10 de 1904. L. Domingo J. Troya".2

Primogénito del matrimonio formado por José Martínez- Fortún Wilson y Adela Foyo del Portal, a él siguieron otros ocho hermanos: Adela, Gonzalo, Susana, Arturo, Carlos Alberto, Elisa, Abelardo y Ortelio. Todos, menos Adela, profesionales de muy extensa cultura. Gonzalo, Ingeniero Agrónomo, uno de los más eminentes botánicos de Cuba, director por muchos años de la Estación Experimental de Santiago de las Vegas. Susana, Doctora en Farmacia, de profundos conocimientos químicos, coautora de "Apuntes históricos relativos a la Farmacia en Cuba". Cuad. Hist. Sal. Pub. No.33. Ed. Neptuno. La Habana. 1967. 73 pags. Arturo, Doctor en Medicina, de largo ejercicio profesional en las ciudades de Cabaiguán y Sancti Spíritus, donde era muy querido y admirado. Carlos Alberto, Doctor en Derecho Civil y Público, etnólogo y uno de los más esclarecidos intérpretes de la obra de José Martí, autor entre otros libros, de Genealogía de los Martínez- Fortún. Imp. "El Siglo XX". La Habana. 1921. 200 págs. y Código Martiano o de Ética Nacional. 1o Ed. Imp. Seoane, Fernández y Cía. La Habana. 1943.429 págs. Elisa, Doctora en Farmacia, fundadora del Departamento de Servicio Social del Hospital Universitario "General Calixto García", cuya tesis de graduación en la Escuela Anexa de Servicio Social de la Universidad de La Habana constituye un modelo de este tipo de investigaciones3 y madre del doctor Eugenio Torroella Martínez-Fortún, uno de los cirujanos cubanos más importantes de la segunda mitad del siglo XX. Abelardo, Doctor en Cirugía Dental, de largo ejercicio en Cabaiguán y Ortelio, alumno eminente de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana (1923), profesor auxiliar, en brillantes ejercicios de oposición, de la Cátedra "Higiene y Legislación Sanitaria" de la propia Facultad, académico de número de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, esclarecido finlaísta y autor de "Dr. Claudio Delgado y su aportación al estudio de la fiebre amarilla". Cuad. Hist. Sal. Pub. No 32. Ed. Unidad Productora 08. La Habana. 1967. 125 págs.


Fig. 2. Dr. Ortelio Martínez-Fortún Foyo (1901-¿?). Profesor universitario y miembro de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana.

A pesar de sus nobles ancestros españoles, esta familia era y sus descendientes son de gran fervor patriótico cubano y ni el doctor José Andrés Martínez-Fortún, ni su padre, a quienes correspondió por muchos años el título de Marqués de Placetas, nunca lo gestionaron. Casó en Ecija, España, el 16 de noviembre de 1911, con su prima Sara Morales Martínez-Fortún, de cuyo matrimonio nacieron José Francisco y Carlos Alberto, ambos Doctores en Cirugía Dental. Falleció su esposa el 19 de noviembre de 1930 y no volvió a contraer matrimonio.4

Educación y formación científica

A los seis años de edad comenzó el doctor Martínez-Fortún la enseñanza primaria en el colegio que dirigía su tía, la profesora Emilia Martínez-Fortún y Wilson, en su pueblo natal. Dos años más tarde continuó su aprendizaje en el prestigioso colegio "El Porvenir", también en Placetas, dirigido por el muy competente profesor Manuel Angulo Vich, donde además cursó los tres primeros años del Bachillerato en Artes o Filosofía (1893-1896).

Por la clausura del Instituto de Segunda Enseñanza de Santa Clara, con motivo de la Guerra Independentista (1895-1898) y ser "El Porvenir" colegio incorporado a dicho plantel, marchó a La Habana, donde cursó los dos últimos años del bachillerato en el Instituto de Segunda Enseñanza de esta ciudad, para graduarse con nota de sobresaliente en los dos ejercicios de grado el 30 de abril de 1898.4

Los estudios médicos los inició ese año en la Facultad de Medicina de la Real y Literaria Universidad de La Habana, para terminarlos en ella (1904) cuando ya era denominada, por el cambio político operado en la Isla, Universidad de La Habana. Los primeros cuatro años de la carrera residió en la calle Obrapía, número 11 y los dos últimos en Campanario, Número
126. Su expediente de estudios refleja su gran inteligencia y su dedicación, en 31 asignaturas cursadas obtuvo las siguientes calificaciones: 24 sobresalientes, 2 buenos, 1 notable, 1 aprovechado, 3 aprobados y ningún desaprobado. El tribunal que juzgó sus ejercicios de grado lo formaron los doctores Juan Guiteras Gener, patólogo, clínico y salubrista de prestigio internacional; José Varela Zequeira, uno de los más importantes anatomistas de Cuba y reconocido hombre de letras y Cecilio Reol y Ferrera, de los iniciadores de la enseñanza de las enfermedades de la infancia en la Isla. Se llevaron a cabo los dos ejercicios en el Hospital "Nuestra Señora de las Mercedes", los días 21 y 22 de junio de 1904, en los que alcanzó la calificación de sobresaliente y se le expidió el título tres días más tarde.5

Sus recuerdos de estudiante universitario y sobre todo sus descripciones y opiniones sobre planes de estudio, programas de asignaturas y características de los profesores, nos lo dejó en la monografía La Enseñanza de la Medicina en la Universidad de La Habana a final del siglo XIX y principios del XX. Ed. Mimeografiada. La Habana. 1949. 37 págs y 14 ilus., de un gran valor histórico testimonial.

Su gran vocación por la carrera, en la que se había graduado, lo llevó a realizar numerosos estudios de postgrado: cursos de perfeccionamiento en el Physicians and Surgeons College, Baltimore (1906), Post Graduate College, New York (1907) y Society of the Lying Hospital, New York (1907); cursos de Enfermedades de la Infancia con el profesor Pierre Novecourt y de Cirugía Práctica y Enfermedades de las Vías Urinarias, Hospital Necker, París (1911); visita a los hospitales de Madrid, Barcelona, Bilbao, París y Londres (1911); curso de Enfermedades de los Ojos con el profesor Bada, Carabanchel, Madrid (1917); visita a los hospitales de Madrid y Barcelona (1917); visita a los hospitales de Madrid (1921) y visita a los hospitales de Madrid y Sevilla (1926).6

Ejercicio profesional de la medicina

Con el título de doctor en medicina en sus manos, marchó el 7 de julio de 1904 a la villa de Camajuaní, provincia Santa Clara, con la intención de ejercer la profesión, pero el nombramiento de médico de visita del Hospital General de Remedios lo llevó, cinco días después a tomar posesión del cargo y quedar definitivamente establecido en dicha ciudad durante todo su ejercicio de la medicina.

Fue miembro y secretario de la Junta Local de Remedios 1905-1906) y primer jefe y organizador de la Jefatura Local de Sanidad de la propia ciudad (1907-1917), dichas Jefaturas sustituyeron a las Juntas Locales cuando la llamada nacionalización de los servicios sanitarios del país (Decreto No 894 de 26 de agosto de 1907). Este nombramiento le permitió actuar como salubrista durante una década.

La preferencia del doctor Martínez-Fortún por la atención médica hospitalaria, lo hizo regresar al Hospital General de Remedios (1919) del que fue director facultativo, por oposición (1921-1933).

Ocupó otros cargos como: fundador, miembro y secretario de la primera Asociación Médica de Remedios (1911-1938); médico examinador de reclutas (1918-1919) y médico honorario del asilo "Trinidad Rivadeneira" de Remedios (1918-1933).

Con gran dedicación y elevados conceptos éticos desarrolló el ejercicio secular de la medicina, con las visitas a domicilio a los enfermos y en su consultorio particular de la calle Andrés del Río, número 26, Remedios, hasta su jubilación por enfermedad en 1939 y su traslado a La Habana, ese mismo año, donde va a completar su labor investigativa en los campos de la historia de Cuba en general y de la historia de la medicina cubana en particular.7

Obra científica médica

Esta intensa actividad médico asistencial no le impedirá realizar una destacada obra científica. Su primer artículo médico apareció cuando cursaba el último año de la carrera, en la publicación estudiantil Revista de la Escuela de Medicina, de la que era redactor, con el título "Un caso de cáncer del hígado" (1903), en colaboración con su compañero de estudios Ramón Ibargüen y Pi.

Fue redactor de Crónica Médico Quirúrgica de La Habana desde 1922 y colaborador de Villa Clara Médica y Revista de Medicina y Cirugía de La Habana. Sus trabajos también aparecieron en Boletín de la Secretaría de Sanidad y Beneficencia, Las Villas, El Faro, Anuario Médico de Cuba, Anales de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, Salud y Belleza y otras.

En sus visitas a los hospitales de Europa escribió interesantes crónicas que aparecieron en las publicaciones de que era redactor y colaborador, como: "Correspondencia de Europa" (1911), "Sanidad en España" (1921), "La cuestión de los honorarios médicos en España" (1921), "Impresiones médicas de España" (1921), "Apuntes sobre un libro útil a los prácticos" (1921) y otros.

Entre sus artículos científicos, que casi ascienden al centenar, se encuentran: "¿Existe la pelagra en Cuba?" (1911), en colaboración con el doctor Pelayo Peláez Laredo; "La gripe en Remedios. Estudio sobre la epidemia de 1918-1919" (1920); "Estudio sobre las causas de la mortalidad infantil en Remedios y medios de reducirla "(1922); "Estudio sobre la mortalidad en Remedios en 1923 y 1924" (1925); "La disentería en Remedios. Estudio sobre la epidemia del verano de 1922" (1924); la serie de artículos anuales "Estudio relativo a la mortalidad en Remedios […]" (1925, 1926, 1927, 1928, 1929, 1930, 1931, 1932, 1933, 1934 y 1935); "Poliomielitis epidémica aguda. Epidemias villaclareñas" (1935); "Paludismo en Remedios" (1935), fue reproducido en el Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana, Washington (1936); "Apendicitis. Datos históricos. Apendicitis en Remedios" (1935); "Viruela en Santa Clara y Remedios. Variolización. Vacunación" (1935) y otros. Es de gran interés su folleto "Mortalidad infantil en Remedios. Medidas preventivas. Consejo a las madres" (1923).8

Fig. 3. El doctor José A. Martínez-Fortún dando lectura a uno de sus trabajos académicos.

Ingresó en la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, como académico correspondiente, el 11 de noviembre de 1938 con su trabajo "De la fiebre y enfermedades agudas infecciosas. Mis treinta años de ejercicio profesional en Remedios". En esta corporación también leyó dos importantes discursos en sesiones extraordinarias en conmemoración del nacimiento del doctor Carlos J. Finlay Barrés y el Día de la Medicina Americana: "Ojeada histórica sobre la medicina guatemalteca" (diciembre 3 de 1946) y "Ojeada histórica sobre la medicina americana en el siglo XVII" (diciembre 3 de 1951). En sesión ordinaria de 22 de noviembre de 1940 leyó su erudito ensayo "Contribución al estudio histórico de los ciclones en Cuba".9

Participó en casi todos los Congresos Médicos Nacionales, en los que presentó trabajos y fue secretario de la tercera Sección del VI Congreso Médico Latino Americano (1922).

Historiador local

La tradición de historiadores locales en Cuba no sólo es muy extensa, sino también muy importante. Baste decir que los primeros libros de historia de Cuba no son más que verdaderas historias locales. En 1876 y 1877 el erudito médico e historiador doctor Rafael A. Cowley Valdés-Machado, apoyado por el editor Andrés Pego, publicó la importante obra, Los tres primeros historiadores de la Isla de Cuba. Imp. Libr. Andrés Pego. La Habana, en tres tomos.

El primero, que vio la luz en 1876, contiene los libros: Llave del Nuevo Mundo antemural de las Indias Occidentales. La Habana descripta: noticias de su fundación, aumentos y estados por José Martín Félix de Arrate; Memoria sobre la ciudad de San Felipe y Santiago de Bejucal de Manuel Mariano Acosta, con la colaboración de Isidro González y el Pbro. Antonio Pérez Guzmán y Noticias históricas de la Villa de la Asunción de Guanabacoa por Cayetano Núñez de Villavicencio. El segundo tomo (1876) agrupa: Teatro histórico, jurídico y político militar de la Isla Fernandina de Cuba y principalmente de su capital La Habana por el doctor Ignacio José de Urrutia y Montoya; seguido de dos obras anónimas, Noticias históricas de Baracoa y Noticias históricas de Bayamo y de Noticias históricas de Trinidad de Francisco Lavalté. Y el tercer tomo (1877) reúne: Historia de la Isla de Cuba y en especial de La Habana por José Antonio Valdés; Historia de Puerto Príncipe por Tomás Pío Betancourt e Historia de Sancti-Spíritus por Tadeo Martínez Moles.

Pero no hay dudas de que es el doctor José A. Martínez-Fortún el más prolífero de los historiadores locales cubanos y basta para afirmar lo que digo con citar su obra cumbre, Anales y Efemérides de San Juan de los Remedios y su Jurisdicción, en 29 tomos, 3561 páginas y 433 ilustraciones, escrita y publicada con sacrificios conmovedores.

No puedo dejar de referenciar cada tomo de esta obra, para que se comprenda su magnitud:

Los primeros diez tomos los editó en La Habana, pagando su impresión con las ganancias de su ejercicio profesional. Los siguientes dos tomos los editó en Remedios y Caibarién, a pesar de que ya residía en La Habana, porque estaba viviendo de sus ahorros y de su jubilación y en aquellas ciudades le resultaban más baratos. Los tomos del XIII al XXIX no pudo pagar su edición en imprenta y los imprimió mimeografiados, con letra pequeña, y los repartió, por sus propios medios, haciéndolos llegar a instituciones, historiadores, y amigos, a quienes les resultaran de interés.

Pero no sólo esta monumental obra produjo, sino que con los mismos sacrificios vieron la luz otras diez, que asombran por el enorme caudal de información que aportan. Ellas son: La Prensa en Remedios y su Jurisdicción. Tip. "El Popular Cubano". Remedios. 1925 y 1929. 52 y 140 págs; Apuntes históricos de Caibarién. Imp. Eudaldo Valdés e Hijos. Caibarién. 1939. 173 págs.; Historia de Placetas. Tip. "El Popular Cubano". Remedios. 1942. 213 págs. y 148 ilus.; Apuntes históricos de Camajuaní. Ed. Mimeografiada. La Habana. 1943. 134 págs. y 20 ilus.; Apuntes históricos de San Antonio de las Vueltas. Ed. Mimeografiada. La Habana. 1944. 95 págs. y 22 ilus.; Monografía histórica de Placetas. Tip. "El Popular Cubano". Remedios. 1944. 138 págs. y 60 ilus.; Apuntes históricos de Yaguajay. Ed. Mimeografiada. La Habana. 1945. 94 págs. y 20 ilus.; Apuntes históricos de Zulueta. Ed. Mimeografiada. La Habana. 1946. 82 págs. y 23 ilus.; Apuntes históricos de Caibarién (Apéndice). Ed. Mimeografiada. La Habana. 1949. 40 págs. y la erudita obra Diccionario Biográfico Remediano. Tomo I (Siglos XVI al XVIII). Imp. "El Siglo XX". La Habana. 1960. 116 págs. en colaboración con el doctor Humberto Arnáez Rodríguez. Además, publicó un libro de bibliografía histórica El Diario de La Habana en la mano. Índices y Sumarios (1812 a 1848). Ed. Mimeografiada. La Habana. 1955. 260 págs.

Historiador de la medicina cubana

Su vocación probada por la medicina, en su doble vertiente asistencial e investigativa y por los estudios históricos, nacionales y locales, va a confluir brillantemente en la historiografía médica cubana.

Desde sus días de estudiante de medicina ya anotaba, en libretas de apuntes, peculiaridades de sus profesores y criterios sobre planes de estudio y programas de asignaturas, que mucho años después recogió en su monografía, ya citada, La Enseñanza de la Medicina en la Universidad de La Habana a final del siglo XIX y principios del XX (1949).

Su primer libro sobre historia médica lo será La Medicina en Remedios y su Jurisdicción. Tip. "La Popular". Remedios. 1930. 216 págs. y 53 ilus., que mereció en parte, una segunda edición, en mimeógrafo, fascículo primero, La Habana, 1948, 82 págs.

Pero su obra monumental en esta especialidad histórica la constituye Cronología Médica Cubana. Contribución al estudio de la historia de la medicina en Cuba, diez y seis tomos o fascículos, con 1610 páginas, sin ilustraciones y de la que sólo pudo editar en imprenta (Imp. Eudaldo Valdés e Hijos. Caibarién) el primer fascículo, pues los demás aparecieron mimeografiados. A continuación se referencia cada fascículo:

La información recogida en esta obra la hace imprescindible a todo aquel que se aproxima al conocimiento de la historia médica de nuestro país. Pero hay un detalle en ella que ha pasado inadvertido para sus lectores y es que al término de cada año, a partir de 1890 y hasta el año final, 1958, agrega una sección con el título "Mis recuerdos del año", que constituye una verdadera autobiografía cronológica.

Conjuntamente con la redacción de esta obra, más que suficiente para ocupar todo su tiempo, dio a la imprenta una monografía sobre historia de las ciencias en Cuba, Meteorología histórica cubana. Imp. Eudaldo Valdés e Hijos. Caibarién. 1948. 73 págs. y otras dos sobre historia médica cubana: Epidemiología (Síntesis Cronológica). Cuad. Hist. San. No. 5. Ed. Neptuno. La Habana. 1952. 53 págs. y Apuntes para la historia de la Odontología en Cuba. Cuad. Hist. Sal. Pub. No. 23. Ed. "Artes Gráficas". La Habana. 1963. 93 págs., publicación póstuma, que había tenido una edición anterior, mimeografiada, en 1954.

Como consecuencia lógica de su Cronología Médica Cubana, escribió y vio la luz en edición mimeografiada, otra de sus obras imprescindibles, Historia de la Medicina en Cuba, siete fascículos, 470 págs. que paso a referenciar por fascículos:

En la última página de esta obra, con la acuciosidad que le era tan característica, escribió las siguientes conmovedoras palabras: "Hoy lunes, 25 de agosto de 1958, en mi casa de la Av. 19 No. 5020, de Almendares, Marianao, y bajo una temperatura de 34º C. doy fin a este primer libro de Historia de la Medicina escrito en Cuba. Todo, todo, lo he hecho personalmente sin auxilio de amanuenses ni correctores. Por tanto el trabajo es defectuoso. Dejo a la cultura del lector que subsane los defectos. Por lo menos ya existe una Historia de la Medicina de Cuba que debió haberse hecho hace un siglo".10

Por toda su obra historiográfica, que incluye además numerosos folletos y más de 1200 artículos en la prensa, mereció ser electo a la Academia de la Historia de Cuba, en la que ingresó como académico correspondiente, el 19 de octubre de 1929, con su estudio, "Reseña histórica del Término Municipal de Yaguajay"; ser miembro fundador de la Sociedad Cubana de Historia de la Medicina, en la que lo proclamaron su Presidente de Honor en la sesión inaugural (octubre 27 de 1954) y que leyera años más tarde su importante trabajo "Historia de la Apendicitis" (18 de diciembre de 1957) y ser miembro destacado de la Sociedad Cubana de Estudios Históricos e Internacionales, patrocinadora de los trece Congresos Nacionales de Historia, en los que participó como delegado y presidió el sexto, en Trinidad, Las Villas (1947).11

Reconocimientos y muerte

Hombre de una gran modestia rehuía los homenajes y las condecoraciones, no obstante lo cual a los reconocimientos académicos ya mencionados, se deben agregar, que la Cámara Municipal de Remedios, lo proclamó por unanimidad "Hijo Adoptivo" el 10 de agosto de 1941; el propio Ayuntamiento lo nombró el 23 de junio de 1943 Historiador Oficial de la Ciudad de Remedios y lo mismo hizo el de Placetas, ambos cargos de carácter honorario y el Consejo Nacional de la Orden Nacional de Mérito "Carlos M. de Céspedes", la más alta de Cuba en la época, le otorgó la Orden en grado de Oficial y le fue impuesta en el Palacio Presidencial, el 11 de octubre de 1946, por el propio Presidente de la República, doctor Ramón Grau San Martín.

Tras varios días con molestias precordiales e insomnio, falleció de trombosis coronaria el 14 de septiembre de 1960 en la casa de la calle 6, número 506, El Vedado, La Habana, asistido por su médico y sobrino el doctor Eugenio Torroella Martínez-Fortún, su hermana Susana y su hijo Carlos Alberto.

El sepelio constituyó una sentida manifestación de dolor, al que se unieron representaciones de la Academia de la Historia de Cuba, de la Universidad de La Habana, de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, la Sociedad Cubana de Estudios Históricos e Internacionales, el Colegio Médico Nacional y otras.

El duelo fue despedido por el Presidente de la Sociedad Cubana de Historia de la Medicina, académico doctor Horacio Abascal Vera, quien con emotivas palabras trazó la fecunda vida del doctor Martínez- Fortún.12

La Academia de la Historia de Cuba, que lo había elegido académico de número en marzo de 1960, celebró una sesión solemne en homenaje a su memoria, en la que leyó su elogio el académico doctor Enrique Gay Calvó y el académico profesor Manuel I. Mesa Rodríguez leyó el trabajo que el doctor Martínez-Fortún había redactado para su ascenso como académico de número y que tituló "Un héroe desconocido: el General José González Planas", su último trabajo.13

Referencias bibliográficas

  1. Nieto y Cortadellas R. Dignidades nobiliarias en Cuba. Ed. Cultura Hispánica. Madrid. 1954: 391-392.
  2. Partida de Bautismo de José Andrés Martínez-Fortún Foyo. En: Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Est. Antig. 8575.
  3. Martínez-Fortún Foyo E. Estudio socio económico de 1521 casos ingresados en el Hospital Universitario "General Calixto García" del 8 de diciembre de 1949 al 27 de mayo de 1950. La Habana. 1953 (Copia mecanografiada en Archivo de la Oficina del Historiador del MINSAP).
  4. Martínez-Fortún Foyo C. Genealogía de los Martínez-Fortún. Imp. "El Siglo XX". La Habana. 1921.
  5. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Est. Antig. 8575.
  6. Labor médica, histórica y cultural del Dr. José Andrés Martínez-Fortún y Foyo. En: Martínez-Fortún y Foyo JA. Monografía histórica de Placetas. Tip. "El Popular Cubano". Remedios. 1944:141-151.
  7. Cargos que ha desempeñado [el Dr. José A. Martínez- Fortún y Foyo]. En: Necrología. Dr. José A. Martínez-Fortún y Foyo. Rev. Soc. Cubana Hist. Med. La Habana. 1960; 3(3): 44-45.
  8. Trabajos médicos [del Dr. José A. Martínez-Fortún y Foyo]. En: Necrología. Dr. José A. Martínez-Fortún y Foyo. Rev. Soc. Cubana Hist. Med. La Habana. 1960; 3(3):45-51.
  9. Anales de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana. Índice Analítico (1864-1958). Tomo I. Ed. Acad. Cien. Cuba. La Habana. 1974:288
  10. Martínez-Fortún Foyo JA. Historia de la Medicina en Cuba. Fascículo 7. Ed. Mimeografiada. La Habana. 1958:81.
  11. Trabajos históricos [del Dr. José Andrés Martínez-Fortún y Foyo]. En: Necrología. Dr. José Andrés Martínez-Fortún y Foyo. Rev. Soc. Cubana. Hist. Med. La Habana.1960; 3(3):51-55.
  12. Necrología. Dr. José A. Martínez-Fortún y Foyo. Rev. Soc. Cubana Hist. Med. La Habana. 1960; 3(3):43-56.
  13. Homenaje de la Academia de la Historia de Cuba al Dr. José Andrés Martínez- Fortún Foyo. Rev. Soc. Cubana Hist. Med. La Habana. 1960; 3(3): 57.

* Historiador Médico del Ministerio de Salud Pública y Director de Cuadernos de Historia de la Salud Pública.

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