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Período de 1850 a 1859

Panorama histórico

A partir de 1830 los avances y progresos de la medicina moderna se acentúan. C. Bernard y Brown Secquard adelantan la Fisiología. Davaine , al descubrir la bacteridia carbuncosa   inicia la patología microbiana. Pentencoffer, hace progresar la higiene. Se empiezan a operar los abscesos cerebrales. Se establece el primer colegio médico de mujeres y la clínica raya a gran altura en Francia. Corti estudia el oído interno. Se publica el primer libro científico sobre tumores, se profundiza el estudio de las hojas del blastodermo, se inaugura el primer congreso de enfermedades infecciosas en París y los alemanes empiezan a profundizar más la anatomía patológica, en tanto que los franceses gustan más de la clínica (1851). Avanza el estudio de la fisiología gástrica y se hacen los primeros ensayos   sobre metabolismo y combustiones internas. Lasegue, adelanta el conocimiento del sistema nervioso, se hicieron los primeros cortes de cadáveres congelados para estudios anatómicos, se realiza la primera avocación del uréter al recto, etc. La oftalmología realizó grandes adelantos y aparecieron los primeros especialistas (1852). El gran Claude Bernard descubre la función glucogénica del hígado en tanto que otros empiezan a conocer las bacterias. Se estudian los reflejos y Ludwig adelanta el estudio del gran simpático y de los ganglios cardíacos con Remack y Vidder. Kindel ataca por primera vez a un fibroma uterino, se empieza a emplear el algodón en las curas y se utiliza el cloroformo la reina en el parto de Victoria (1853). Grandes investigaciones sobre la célula y su núcleo. Se inicia el empleo de la primera incubadora, se efectuó el primer injerto de piel y llegó a su apogeo la anatomía patológica al confrontarse en la autopsia las lesiones encontradas con la sintomatología que presentaba el enfermo. La guerra de Crimea hizo adelantar la cirugía de las extremidades (1854).

Se adquirieron los primeros conocimientos sobre la enfermedad broceada de Addison. Se profundizó el estudio de la ictericia y de las lesiones de la parálisis infantil. Se inició la electrocardiografía. Se conoció el fenómeno de la división celular, de la reparación de los tejidos y se estableció la teoría supurativa de la inflamación. Se empezó a extirpar el bazo y a usar el alcohol como antiséptico. Claude Bernard sucedió en su cátedra al genial Magendie (1855). Iniciase la flebografía, se empiezan a recoger los ruidos del corazón y se descubre el Balantidium coli y los colorantes de anilina.

Fig. 3. Dr. Juan Guiteras Gener (1852-1925). Salubrista e internista cubano de prestigio internacional.

Se propagó el empleo del oftalmoscopio y se hizo la primera punción del pericardio (1856). Se estudió la sangre. Pasteur sostuvo que los hongos procedían de otros gérmenes ya existentes en tanto que Peter señalaba la presencia de la acetona en ciertas orinas. Trousseau esgrimía la bandera de la traqueotomía en el crup y ciertos cirujanos hacían las primeras intubaciones (1857). Se empezaron a conocer las funciones del bazo y del timo. Se aisló, la después famosa cocaína y se hicieron las primeras gastrotomía, parotidectomía, etc. y se celebró un Congreso médico en Carlshule (1858). En fin, se siguieron los estudios de Claude Bernard sobre los nervios, se empezó a efectuar el análisis espectral y se aisló la tabes o ataxia locomotriz. Se conoció mejor el ictero grave, la porencefalia, el quimismo gástrico, la putrefacción y se colocó el primer drenaje en una herida. Se estableció el primer Sanatorio tuberculoso. Landry señaló la parálisis ascendente que lleva su nombre y Virchow obligó a los médicos a pensar anatómicamente con lo que hizo progresar la cirugía, etc. Wiling, describe el primer caso de preñez ovárica en tanto que el alemán Hidelderch, hacía la primera operación para la fístula gástrica. Se inició la “American Medical Association”. Disputa de Liebig y Pasteur sobre la generación espontánea. El americano Bozeman operó la primera fístula vésico-vaginal con éxito (1859).

En Cuba algunos médicos quedaron rezagados ante los progresos citados anteriormente. Sin embargo, algunos rayaron a gran altura. Nicolás J. Gutiérrez hizo la talla hipogástrica y Carron de Villiers realizó múltiples operaciones (1850). Muchos jóvenes fueron a estudiar a París, Meca entonces de la medicina. Se hicieron reformas en el edificio de la Universidad y en la clínica del doctor Fernando G. del Valle en el Hospital de San Juan de Dios (1851). Ramón Zambrana, hombre de gran talento y de espíritu progresista hizo gestiones con Félix Giralt, para establecer un Instituto de Ciencias Médicas. Apareció la revista de medicina “El Criterio”, de Espárrago (1852). Primeros baños electro-químicos, vacunación contra la fiebre amarilla y nueva revista médica “Gaceta Médica” de Ramón Zambrana (1854). Continuaban funcionando varias casas de salud y el doctor Piña publicó un libro titulado Topografía Médica de Cuba (1855). Se empieza a publicar “Repertorio Médico” de Cowley. Guillermo Díaz ligó la arteria carótida primitiva (1856). Se redactó un “Reglamento para una Academia de Ciencias” por Nicolás J. Gutiérrez y otros, se mejoraron los gabinetes de física y de química de la Universidad, se confeccionó un “Reglamento para las Casas de Salud”, se inició la revista “Bandera de la Homeopatía” por Zapatero, Hevia y otros y se publicó un libro titulado Topografía Médica de La Habana (1857). Sánchez de Bustamante realizó la talla hipogástrica, se efectuaban interesantes sabatinas en la Universidad y empezó a circular la revista “Medicina y Cirugía” de Le Riverend (1858). Fallecieron Ángel J. Cowley y Remigio Cernadas en 1859 y en 1854, Agustín Encinoso de Abreu.

Políticamente en Europa, tuvieron efecto varias guerras: turco-albanesa-herzegovinesia; ruso-turca que degeneró en la llamada de La Crimea al intervenir Inglaterra, Francia y Cerdeña. Gran Congreso en París. Guerra por el Piamonte entre Austria, Francia y Cerdeña. Motines en la India contra los ingleses. Cable trasatlántico. Botadura al agua del Leviatán. Epidemias de cólera, etc. En Cuba, expediciones de Narciso López; se persiguió la trata de negros, conspiración de Pintó, cólera, etc.

La Universidad y la Enseñanza de la Medicina

En 1850 fungía como Rector el doctor ManueI Gómez Marañón; Secretario, ManueI Sanjurjo y Tesorero, Luis García Bueno. Catedrático de medicina: José de Lletor Castroverde, Decano, catedrático de Medicina Legal; Ángel J. Cowley, de Terapéutica; Vicente A. de Castro, Patología Interna y Clínica Médica; Fernando Glez del Valle, Patología Externa; Julio Jacinto Le Riverend, Patología, Fisiología e Higiene Privada; José Benjumeda, Anatomía; Catedráticos supernumerarios: Isidro Sánchez Rodríguez, Disector Anatómico y catedrático de Obstetricia; José M. González Morillas y Ramón Zambrana. Se continúa celebrando con distintos actos la Apertura del Curso, que preside el Capitán General, discurso de algún profesor, reparto de premios, etc. En las navidades el Rector despedía a profesores y alumnos con frases amables y los mismos al terminarse en junio para los exámenes, grados y vacaciones. Además se efectuaban iluminaciones del edificio y diversos actos en los grandes acontecimientos públicos. El 27 de abril los alumnos pidieron a Dios, en la Capilla de la Universidad situada dentro del templo de Santo Domingo, por la cesación de la epidemia de cólera. El 12 de agosto se llevaron a cabo los exámenes de ingreso. Durante el año se reparó el edificio, se embellecieron las fachadas y se mejoró la cátedra de Química. El 8 de julio empezaron los exámenes, año de 1851, siendo Secretario ManueI Sanjurjo. Regían los siguientes textos aprobados por el Gobierno: Anatomía por L. Bocasa, 3 tomos, Madrid. Fisiología, José Varela de Montes. Terapéutica de Trousseau   y Pidau y la de Beguin. Patología Externa de Beguin. Clínica Quirúrgica de Tavernier. Medicina Operatoria de Malcaigne. Partos por Noguerol. Afecciones. Venéreas por Lageau. Patología Interna por Grisolle y la Sinopsis Médica de Vicente A. Castro. Semiótica de Beauvais. Medicina Legal de Mata. Historia de la Medicina por Codorniu y José M. de la Ribera. Higiene Pública por Levy o la de Beslande. Los días 17 y 18 de octubre se graduaron los Licenciados ManueI Amenábar y Dionisio Sáenz. La fachada lucía bien con el escudo y en el Aula Magna se colocó el retrato de Isabel II. En el curso de 1849-1850 se graduaron 121 alumnos de filosofía, 109 de juridisprudencia, 49 de medicina y 7 de farmacia.

En 1852 con motivo de las Fiestas Reales se hizo una gran iluminación del edificio y torre. Patrocinio Freixas incorporó su título de París. Murió el catedrático Mariano Piñeiro. Se expidió título de médico a Antonio Caro. Se graduó de Br. en Medicina Esteban Navea. La apertura de las clases no se efectuó hasta el 5 de octubre por la epidemia de cólera. Figuraba el doctor Sánchez Rodríguez como profesor de Obstetricia.

En 1853 El 6 de junio empezaron los exámenes de los alumnos. Por Real Decreto se estableció “que los que aspiren a recibirse de dentistas, sangradores y parteras deben acreditar que han practicado antes por tres años con profeso   recibido y al matricularse en la Universidad deben abonar $17.00   fuertes por cada matrícula”. El 30 de octubre asistió el claustro al Te De um celebrado por “la preñez de la Reina”. En 1854 el mismo estado y los exámenes empezaron el 1º de julio. En 1855 figuraba como Secretario Laureano Fernández de Cuevas. En septiembre murió el Teniente Coronel Luis Bueno que había sido Secretario del Centro. En la apertura del curso leyó el trabajo el doctor Isidro Sánchez Rodríguez, profesor de Obstetricia. En 1856 figuraba como Rector el doctor Francisco Hereter y Secretario Fernández Cuevas. El 16 de septiembre abrió el curso el Capitán General Concha y el discurso a cargo del doctor Antonio Zambrana, Domingo León y Felipe Poey. El 9 de noviembre se efectuaron los ejercicios de grado de Rafael Valdés Guerra natural de Sancti Spíritus fue su padrino el doctor Ramón Zambrana. Mejorados los gabinetes de física y de química. En 1857 figuraba como Rector interino el doctor Ángel J. Cowley. La distribución de los premios tuvo efecto ante el Gral. Concha el 21 de septiembre con discursos del Rector Antonio Zambrana y los catedráticos Domingo de León y Ramón Zambrana en la Iglesia de los Predicadores donde se celebró el acto. El 8 de noviembre fueron investidos de Licenciados Francisco Ruz, Andrés Piedra, ManueI Prieto y Baldomero Delgado con discursos del Decano Isidro Sánchez y del graduado Ruz. Antes de las vacaciones de navidad se hizo, como de costumbre, la visita y el discurso del Rector, exhortando a profesores y alumnos. Hizo la reválida Carlos J. Finlay y se graduaron Félix Giralt, José G. Díaz y Antonio Caro. Las sabatinas por Bustamante. En 1858 fue recibido el francés Barneche. Felipe Poey y el Pbro. Ramón de la Paz Morejón donaron muchos objetos y piezas al museo de historia natural. Las clases cesaron el 30 de junio con el ceremonial de costumbre: visita del Rector a profesores y alumnos, etc. Se redactó un nuevo plan de estudios, parecido al que regía en España, pasó al Capitán General quien lo envió informado al gobierno de Madrid. En los exámenes del 1º de septiembre entre los cincuenta alumnos presentados, se destacaron Andrés Díaz, Enrique Horstmann y Eliseo Benítez. El 26 fueron investidos como licenciados, Cristóbal Durán, E. Aparicio, Joaquín González, Francisco Llopiz y José del Valle con discursos de Cristóbal Durán y Fernando González del Valle. El 29 tuvo efecto el Solemne Acto de Apertura de Curso y el reparto de Premios a las doce del día, presidió Concha, fueron premiados: Eliseo Beato, Domingo Narciso Trujillo, Antonio Martínez Quintana y Santiago Regueras. Se graduaron Tagle, Arregui, Guzmán, Regueras, etc.  

En el claustro de 1859 figuraban: José de Lletor Castroverde, Decano; Fernando González del Valle; Julio Le Riverend, José G. Morillas, Juan ManueI Sánchez de Bustamante, catedrático de Anatomía. Supernumerarios, Ramón Zambrana de Medicina Legal y Antonio Oliva, Disector. Se graduó el médico José Bellido Guzmán siendo su padrino el Capitán General D. José de la Concha. Continuaban las animadas sabatinas. En la Memoria del Rector Antonio Zambrana se hace constar “que ha sido mejorado el despacho del señor Rector lo mismo que el Aula Magna donde se colocó el retrato de Isabel II. Se habilitó el aula nueva, se mejoraron los muebles y el gabinete y donó el Rector $500.00 de su peculio personal para la nueva sala rectoral. Se ha facilitado el pago de la matrícula de los pobres. Se ha mejorado el ceremonial para conferir los grados de Licenciado. Los decanos que antes ocupaban el primer asiento en las bancas de los profesores hoy ocupan los asientos laterales bajo el dosel. Se estableció de nuevo el empleo de Vicerrector que lo era Ángel J. Cowley. Visten hoy el traje de la Universidad Central de Madrid con el uso de la medalla y el bastón con borla el Rector y los Decanos de las facultades. Debe usarse la toga y la medalla en todos los actos universitarios y especialmente cuando se está en cátedra   El nuevo plan de estudios, confeccionado por profesores de la Universidad se presentó el 16 de junio de 1858 para su elevación a la Superioridad. Murieron Ángel J. Cowley, Remigio Cernadas y se despidió a Concha.

De los Facultativos

Continuaban en aumento los médico-cirujanos y disminuían los cirujanos latinos y los cirujanos romancistas. En 1850 existían en La Habana 105   médicos cirujanos y en el interior 412. Los más conocidos en la Capital: fuera de los profesores de la Universidad , Joaquín A. Barnal, Pedro Andreu (1850), Nicolás V. del Valle, Juan Ángel Pérez Carrillo, de la Real Armada; A. B. del Noval, Agustín Encinoso de Abreu, Médico Principal del Hospital Militar; Luis O. del Castillo, Médico Principal del Hospital San Juan Dios; Nicolás J. Gutiérrez, Médico de Cámara de Su Majestad y cirujano mayor del Hospital de San Ambrosio; ManueI Ibarrola, 2º médico del Hospital de San Juan de Dios; Joaquín Guarro;   Eduardo Finlay; J. A. Valdés; Esteban González   del Valle, médico 2º del Hospital San Francisco de Paula; Carlos Bernal, Ambrosio González del Valle, José M. Sánchez Susunsegui, R. L. Chaple; R. Cortés, José de la Luz Hernández; Joaquín A. Zayas; J. J. de Hevia, D. Rosain, etc. Cirujanos romancistas en La Habana 15, dentistas 13, flebotomianos 20 y parteras 8. En 1859 ejercían en la Capital 152 médico-cirujanos y en el interior cerca de 300. Poco antes se habían graduado, Antonio Oliva, J. A. Trujillo, F. Zayas Jiménez, Francisco Sevillano, R. Valdés Tomás, Félix Giralt, J. G. Díaz, A. Caro. En estas relaciones no se citan los del ejército y la armada que eran numerosos.

Junta Superior de Sanidad

Continuaba en el mismo plan y servicios. En 1853 estaba constituida por el Capitán General con otras Altas Autoridades y los médicos: F. J. Orta, Médico 1º de Puerto y Ángel J. Cowley, Secretario. En cada Tenencia de Partido existía una Junta Local a cuyo frente se encontraban los siguientes médicos: Pinar del Río, Joaquín Quiles; Matanzas, Tomás Pintado; Villaclara, José Felipe Fernández; Trinidad, José M. Urquiola; Sancti Spíritus, Francisco de Paula Valdés; San Juan de los Remedios, Juan Francisco del Río; Puerto Príncipe, José V. de la Cruz y José M. Rodríguez Frutos y en Santiago de Cuba, Enrique Díaz Páez. El 25 de junio de 1857 dispuso Concha la creación de una Junta Subalterna de Sanidad en La Habana dejando a la Superior de Consultiva. La Subalterna se formó con el Gob. Sup. Civil como Presidente; Vice, Joaquín Virgil de Quiñones, director de Administración. Vocales, el Brigadier José M. de Alvarado, segundo jefe del Apostadero; Diego García, jefe de Administración, José Paralle, Inspector de Su Majestad; Antonio Díaz Albertini, Antonio Serpa, diputado por el comercio; Joaquín Demestre, diputado por el comercio, Juan M. Sánchez de Bustamante; Francisco Zayas, facultativo y Vicente Luis Ferrer, Secretario. Las Juntas de Caridad se formaban en el interior en caso de necesidad lo mismo que en La Habana (1835 y 1839, por epidemias).

Vacunación

Se efectuaba de la misma manera. Cuando se descuidaba   reaparecía la viruela. En 1848 se vacunaron en la isla 14 552 y en 1855, 8 676 personas.

Facultativos de la Semana

Muchos fueron los que prestaron servicios en La Habana en este período y por lo tanto solo señalaremos un cierto número de nombres: Francisco Asencio, Pío Mimerich, A. Aspiguani, Francisco Aranas, M. Bellido de Luna, ManueI Blanco, Francisco Coronado, Modesto   Cuyas, Francisco Escofet, ManueI F. Entralgo, Juan Fernández de Castro, Alfonso Grand Boulogne, Miguel Gordillo, Tomás Govantes, Pedro Galiz, ManueI Gandul, Joaquín Grifort, Pedro Hourrutiner, Federico Horstmann, F. Galuzo, Eduardo Lataurie, Francisco Molas, B. Miyaya, David Masnata, Félix Martín, Nicolás Manzini, F. Noda, C. Olavarrieta, Miguel Guimerá, Ramón Palacios, S. Ricoy, J. Ruz, F. Struch, J. Sansores, B. Sáenz, F. Sevillano, Justo de la Torre , J.P. Ureña, C. Unamuno, Tomás L. de la Vega, Atanasio Valdés, Luis de Varona, J.M. Vallina, J. Villano, J.L. Valdés, Jacobo Wilson, etc.

También prestaron estos servicios los siguientes médicos militares españoles: Juan Mata,   Juan Munárriz, C. Jacobi, Alejandro D. Piñón, Domingo Gombáu, P. Pujol, Alejandro Pinillos, Joaquín Beltrán, Fidel Fando, José Piña, José Lázaro, J. J. Lizaña, B. Lozada, Juan de la Mata , A. J. Romay, M. Foncubierta, Florentino Díaz, Joaquín Rosell, V. L. Ferrer, A. R. Valdés, Gregorio Audriz, Francisco Vázquez, S. L. Palasuso, J. Florit, Álvaro Aznar, J. Llaguna. L. Paray, Juan Núñez, Rafael Mejías, ManueI Núñez Polantellanes, Saturnino Luzas y J. Sierras.

Hospital de San Ambrosio

En 1850 entraron en el año 7 437 enfermos y murieron 761. Su médico primero Agustín Encinoso de Abreu con Nicolás Pinelo de Rojas, ManueI Anselmo Chaple, Juan Francisco Valdés. Cirujanos: Nicolás J. Gutiérrez (1º) con José Benjumeda, Agustín Fossati, Joaquín Valdés de Zayas, José M. González Morrillas, oculista. Auxiliares, Antonio Abad Báez, Juan Tomás Roig, Juan J. Rosell, Ángel R. de Sandoval, José Simeón de los Ríos, Joaquín M. Pintado, Agustín Valdés Sánchez, Ramón Elcid e Isidro Cordovés. El 20 de enero hizo su segunda irrupción en Cuba el cólera morbo y se presentó el primer caso en este Hospital el día 31 y luego se sucedieron otros. Parece que el litoral de la bahía cerca del hospital era bajo y pantanoso por lo cual se pensó llevarlo al antiguo caserón de San Isidro, peregrina idea que no prosperó. En el año entraron 7 437 enfermos militares de los que murieron 761, figurando entre las causas de muerte la fiebre amarilla y el cólera. Como todos los años el 6 de noviembre se celebró con animación la fiesta de su Patrono con buena comida, iluminaciones y a veces baile, etc. De 1851 hay algunas noticias que el hospital estuvo un poco de tiempo en San Isidro pero pronto volvió a la casa de la Factoría. En 1852 actuaba el doctor Gaspar Contreras como médico inspector. En el año entraron 6 842 enfermos y murieron 572. Como de antiguo se celebró el 6 de noviembre la fiesta del Patrono. Poco tenemos que consignar en el año 1853 la misma rutina con más enfermos de fiebre amarilla y de viruela que de cólera.   

Figuraba como contratista en 1854 D. Fermín Doiz.

En 1856, los médicos Benito Lozada y Francisco Zayas hicieron la talla hipogástrica a un enfermo calculoso.

En 1857   fue clasificado como hospital   de primera clase con capacidad para mil   camas, con un médico mayor, 18 primeros médicos y 7 segundos médicos.

El 15 de mayo de 1859 el Sr. Obispo dio una comida a los enfermos y asistió al bello acto el   Capitán General Concha.

Hospital de “San Felipe y Santiago” o de "San Juan de Dios"

En el año de 1850 hubo aumento de los enfermos por la epidemia de cólera morbo. Se hicieron algunas mejoras. El Conde de Aloy le hizo muchos donativos en dinero, así como el   Ilustre Ayuntamiento, el Obispo y otros. Se hicieron obras para sostener   los corredores de los costados de la sala del Santo Cristo y en las excavaciones hechas se encontraron osamentas humanas por lo que supusieron que allí existió antes un cementerio. En su recinto continuaba el Anfiteatro Anatómico. El doctor Ibarrola estaba al frente de una de sus salas. En 1851 alojaba un promedio de 160 enfermos diarios. Al siguiente año (1852) bajó el promedio de enfermos a 140 número que aumentó en el verano por el cólera y la viruela, por lo que llegó el promedio a 190 en diciembre.

Fig. 4. Dr. Diego Tamayo Figueredo (1852-1926). Iniciador de la bacteriología en Cuba y eminente internista.

En 1853 tenía un promedio de gastos de $ 45.00 al año: Director Fernando Basterrechea con Luis del Castillo, ManueI A. Ibarrola, Fernando González del Valle (cirujano primero), Vicente Antonio Castro 2º y el doctor E. Gutiérrez, oculista. Se dispuso que los enfermos esclavos pagasen a razón de 8 reales diarios y no 4 como regía en el de Paula. El día 4 de enero existían 172 enfermos y el 22 de julio, 207. En 1855 continuaban en la sala de Clínica Quirúrgica de la Universidad el doctor Fernando González del Valle. El 1º de septiembre habían 189 enfermos.

En el mes de abril de 1856 se repartió a los enfermos un legado del doctor Tadeo González, por el síndico Ramón Zambrana, en cuyo día estaban alojados 182 enfermos. José G. Díaz practicó la ligadura de la carótida primitiva ayudado por los hermanos González del Valle, Jorge Díaz Albertini y Jerónimo González, a dicho enfermo se le presentaron repetidas hemorragias en el post operatorio de una intervención por labio leporino practicada por los hermanos González del Valle. Se empleó por Díaz la aguja de Deschamps, fue la primera vez que se hizo en Cuba tal ligadura y el enfermo curó. El número de enfermos de las salas de medicina doblaba a los de cirugía. En los seis primeros meses del año fallecieron 278 enfermos. Causó daños menores el temporal de agua y viento de los días 26 y 27 de agosto. El 1º de octubre había 191 enfermos. En el mes de diciembre se puso al frente de la farmacia del hospital D. Francisco Fuentes. Seguía afectando la fiebre amarilla especialmente a los extranjeros. Murió la hermana de la caridad Josefa Casaseca que trabajaba en la casa.

El 1º de enero de 1857 se atendían 191 enfermos; el 1º de marzo 203 y el 1º de abril 349. Por esta fecha atendía la sala de Clínica Médica de la Universidad el doctor José González Morillas que atendió en mayo a 1721 casos de fiebre amarilla con 37 muertos y 130 de fiebres intermitentes. En el primer semestre del año fallecieron 274 asilados. En 1º de agosto residían en la casa 270 pacientes; el 1º de octubre 259 y el 1º de diciembre 350.

El 1º de enero de 1858, 227 enfermos. José M. Castillo sucedió a Ramón Zambrana como síndico-administrador. Empeoró el estado ruinoso del edificio y hasta se señalaron algunos derrumbes. El 1º de febrero 213 enfermos. Se intoxicó y murió un estudiante de medicina al beber en una taza mal lavada que había contenido una solución de cianuro de potasio, se llamaba Antonio Casas. El 1º de abril, 168 enfermos y en junio 1º, 208. En el verano se atendieron muchos casos de viruela. El 1º de septiembre, 201 enfermos y el 1º de diciembre, 202. El 12 de mayo el doctor José G. Díaz hizo la resección del maxilar superior por un tumor fibrocanceroso a un moreno libre de 25 años, se llamaba Casimiro Portal y era hijo de San Juan de los Remedios, fue operado sentado en una silla y sin anestesia; asistieron Esteban González del Valle, Hernández, Ibarrola y González (segunda operación de esta clase hecha en Cuba, antes la hizo Fernando González del Valle). En 1º de enero de 1859 se alojaban en el hospital 153 enfermos; el 1º de abril, 188; el 1º de julio, 192; el 1º de octubre 203 y el 1º de noviembre 196.

Hospital de Mujeres de San Francisco de Paula

Datos del doctor   Luis F. Le Roy Gálvez, “Bosquejo Histórico del   Hospital de San Francisco de Paula” (Academia de la   Historia, 1953). En 1664, D. Nicolás Estebes Borges, Rector   que fue de la   parroquial mayor de La Habana , legó el dinero para su fundación. 1668, primera piedra, el 27 de febrero. 1680, nuevos legados. 1730, el ciclón de ese año desplomó la ermita y arruinó el hospital. 1731, primera piedra para las obras de reparación. 1735, se concluyó la iglesia y sacristía, según una inscripción que se encuentra en el actual Museo Nacional. 1665, se redactaron y aprobaron las constituciones del hospital con sus salas denominadas, San Antonio, San Francisco de Paula, San Francisco de Borja y San Pedro y San Juan, para blancas y negras, mulatas, contagiosas y pobres distinguidas.

En 1771, Rafael Castillo y Sucre, capellán. 1774, cesó Castillo, construyó habitaciones para capellanes, aumentó el número de camas, de 12 a 30, sacó a las presas que poco después se alojaron   en la “Casa de Recogidas”, fundó la sala de éticas, etc. En 1798, existían 78 camas, se estableció la sala de San Rafael, se empezaron a asistir enfermos de la Casa de Beneficencia e inmigrados de la isla de Santo Domingo. En 1799, se inauguraron dos piezas dobles y quedó reconstruido en definitiva el hospital.

En 1821, mejoras por el obispo Espada, sala en el costado sur. 1828, se inauguró la Academia de Parteras con el doctor Domingo Rosain. Los siguientes datos son de mi cosecha. 1850, médico Fernando González del Valle y cirujano Nicolás J. Gutiérrez. Mejoras. Administración de P. Antonio Percira. 1852, promedio de enfermas 62 y en agosto 77. Murió el capellán Rafael M. Bravo. El 1º de diciembre 114 enfermas. 1853,   el 4 de enero 113 enfermas. El 4 de mayo, 72. El 1º de septiembre 85 y el 1º de diciembre 57. 1854, el 1º de enero residían 107 enfermas y el 1º de noviembre 106. 1856, el 1º   de febrero 64 enfermas y el 1º de junio, 120. En el primer semestre del año murieron 99 y el 1º de octubre se atendían 94 mujeres. 1857, el 1º de enero, 95; el 1º de marzo 104; el 1º de abril 106. El 26 de abril bonita fiesta religiosa siendo su administrador Pedro Antonio Pereira. Murieron el primer semestre 137. El 1º de agosto se trataban 102, el 1º de octubre 116 y el 1º de diciembre 119. 1858, mejorado desde 1854 con la construcción de una sala alta que completó la fachada principal de la calle de Paula y con seis hermanas de la caridad. Promedio de existencias de enfermas: enero 92, febrero 26, abril 10, mayo 108, julio 94, septiembre 92 y diciembre 10. 1859, continuaban los mismos médicos y de administrador Antonio Pereira. Promedio enfermas año, 90.

Hospital de "San Lázaro"

En 1850 figuraba como su médico el doctor Juan José Hevia. Cuatro años después estuvo de mampostorio interino Juan Antonio Rodríguez y se amplió y mejoró el hospital. Como se dijo había sido fundado en 1681. Su presupuesto en 1857 era de $17 994.00. Continuaba su vida pobre, triste y aislada.

Casas de Salud

La de “Garcini” se encontraba en buenas condiciones en 1850. Se le hizo una bonita galería con pinturas de motivos españoles. En 1851 estaba dirigida por Pablo Humanes y realizó numerosas operaciones sobre el ojo el francés Du Gran de Boulogne al que se le destinaron dos salas confortables. En 1854 residía en la Casa-Quinta el médico Carlos Jacob. Por muerte de Humanes la dirigía el médico Humbold. La Quinta seguía en Carlos III y Humbold ensayó una vacuna contra la fiebre amarilla. Desde 1858 se empezó a cumplir el nuevo reglamento vigente sobre Casas   de Salud. Por esta fecha le servía de Enfermería para la gente de color, la antigua casa del trapiche que fomentó en ese sitio D. Vicente Garcini, llamado “El Retiro”, y que desde luego se habilitó para ello.

La de “San Leopoldo” continuaba su vida habitual hasta el año 1858. En 1852 se le hizo una brillante iluminación para la celebración de las Fiestas Reales. Contribuía todos los años, como las otras casas de salud, con algún dinero para sufragar las fiestas de los médicos el día de San Rafael. En una de sus salas realizó, el 17 de abril de 1858, la talla hipogástrica, el doctor Manuel Sánchez de Bustamante, auxiliado por Obregón, Barandiaran, Benjumeda, Ferrer y Olavarrieta, a Pedro García, vecino de Guamutas, al que extrajo un cálculo que pesó 6 dragmas.

En todo el período que historiamos prestó servicios la Casa de Salud de “San Carlos” del doctor Belot, en la bahía.

También prestó servicios en estos diez años la “Quinta del Rey”. En 1850 figuraba como su farmacéutico D. Jerónimo Hernández y hacía muchas operaciones el oculista francés Carron de Villiers. Este doctor pasó el vómito en la casa y fue asistido por Julio Le Riverend y su esposa, que también lo pasó. En 1853 continuaba dirigida por Camilleri y al regresar el doctor Browmann del extranjero sustituyó al doctor Carron que pasó a su país. Browmann hizo muchas operaciones de cataratas, estrabismo, etc. Empezó a cumplir el nuevo Reglamento en 1857 y Camillero hizo una bonita entrada a la casa.

En 1854 funcionaban las casas de salud tituladas “San Rafael”  y “San Francisco”, esta última la dirigía el doctor Wilson.

En 1857 se formó la titulada “La Humanitaria” por los doctores Ramón Zambrana, Federico Echarte y Pedro Ruz.

Ese mismo año 1857 funcionaba en la población de Cárdenas la del doctor Normand que era su propietario y facultativo.

Boticas

En nuestras investigaciones hemos encontrado señaladas las siguientes: en 1850, la de San José en Aguiar y Lamparilla. La Francesa o de Santa Catalina de Enrique Hermann. En 1851 la de San Juan de S. P. Towsend en San Ignacio No. 12 y la de San Felipe de Lorenzo Robs. En 1852 la Nuestra Señora de Regla en San Rafael y Águila y la de Sabino Lozada en O'Reilly. En 1853 el farmacéutico Ambrosio Souto preparaba quinina. En 1857 la de Lozada en O'Reilly. El Águila de Oro, en Monte y fue mejorada la de Santa Teresa de Francisco Figueroa y por último en 1858 figuraba la farmacia de Lobé y Fernández en Obrapía No. 18.

Dentistas

Hemos encontrado los siguientes: 1850, Rufino Reyes en Obrapía No. 31. Miguel Vieta en Obispo No. 80. En agosto murió Brakley. En 1851, Bonelly vivía en la calle de Dragones. En 1854, Bonelly se trasladó a la calle Neptuno. En 1856, T. Casagne en Obrapía No. 82, antes en Obispo No. 64. En 1857 llegó Aurelio Letamendi graduado en Filadelfia. Año 1858, se anunciaban Vieta Moré y José Watson (Amargura No. 82) y como final en 1859 se recibió Juan Francisco Piar y continuaba ejerciendo Bonelly.

Librerías

Son citadas en papeles de la época la de Spencer, Charlain y Fabre, Graupera, Iris, la de Saz y la Cruz Verde.

Bibliografía

En septiembre de 1850 se empezó a publicar “Repertorio Médico Farmacéutico y de Ciencias Naturales” por Ramón Zambrana y Pedro Ruz. Folleto, Zambrana, Enfermedades en Cuba .

En 1851, Piña y Gambay, “Memoria médica de Isla de Pinos”. F. Ramírez, “Análisis de las aguas de Madruga” e Isidoro Sánchez, “Memoria sobre el Tétanos”.

En 1852, Crónicas Sanitarias en el periódico “Observador Habanero”. Castroverde tradujo al castellano el “Anuario de Terapéutica” de Bouchard, Morillas, “Memoria sobre la Casa de Beneficencia”. Apareció la revista médica “El Criterio” de J. Espárrago, “Memorias sobre el Cólera” por N. J. Gutiérrez, Encinoso de Abreu y Dupierris. Artículo de Sánchez Rodríguez sobre “Instrucciones para la mujer Embarazada”.

En 1854, folleto de Antonio Pons Codillac sobre “El agua de San Diego”. González del Valle publicó la segunda edición de su “Manual del Flebotomiano y Dentista”. En Matanzas dio a luz el farmacéutico Juan Francisco Michelena, un Libro sobre “Alimentos y sus Adulteraciones”.

En 1855 el doctor Piña, medico militar Español “Topografía Médica de Cuba” y Fernández de Castro, “Memoria sobre la fiebre amarilla.”

En 1856 se publicó un artículo de Luis J. Cepeda, de Sancti Spíritus, en “Revista Médica”, sobre fiebre amarilla. Mihale, “Análisis de las aguas de la Paila, del Tigre” en “Revista Médica”. Federico Gálvez, opúsculo sobre “Elefantiasis Escrotal”. Obras de Ramón Zambrana.

Para final, 1859,   Julio Le Riverend, “Enfermedades observadas en el Hospital de San Juan de Dios”.

Operaciones Quirúrgicas

Solo citaremos las más importantes: Año de 1850, Operación por cáncer y extracción de un hueso del recto. Rafael Hondares y José Benjumeda aplicaron por primera vez en Cuba la máquina eléctrica en un caso de estrangulación herniaria, con éxito. En 1851, Juan M. Sánchez de Bustamante, recién graduado, hizo una operación de hernia estrangulada a la que asistieron sus colegas Coronado, A. Valdés, Olavarrieta, Prujola, Gordillo y otros. Du Gran de Boulogne, cataratas, etc. Hasta la fecha Carron de Villiards había practicado 4 tallas, 1 ligadura de la arteria crural en la ingle por tumor aneurismal de la poplítea, 4 tumores de la mama, 6 de labio leporino, 25 por estrecheses de la uretra, 1 por pólipo fibroso intrauterino y varias de hidrocele. Nicolás J. Gutiérrez, talla hipogástrica a Ramón Padilla, le extrajo tres cálculos y le auxiliaron J. A. Valdés, Joaquín Zayas, Fernando González del Valle y el doctor Horta, éxito. En 1852 Nicolás Manzini, varias tallas con éxito. Nicolás José Gutiérrez, talla a un niño con éxito. A principios de septiembre A. Caro operó un tumor chancroide de la lengua a Tomás Canedo.

En 1853, F . Coronado, operó un prolapso del recto.   N. J. Gutiérrez, talla hipogástrica al campesino Juan B. de 60 años, le acompañaron Chaple, J. Atanasio Valdés, Joaquín Zayas y R. Blanco, se le extrajo un cálculo que pesó tres cuartos de onza. A. Castro dejó de operar por su deportación (asuntos políticos). 1855, el Lcdo. Pablo Rueda operó al niño Cristino de hernia estrangulada y Gutiérrez operó una hernia por el proceder de Soutin, con éxito. José G. Díaz operó una herida de vientre en San Juan de Dios. En 1857 José G. Díaz ligó la carótida primitiva en ese hospital, en un enfermo operado por labio leporino con hemorragias. Benito Lozada, de sanidad militar, practicó varias tallas prerectales con Francisco Zayas. En ese mismo año el dentista Bonelly resecó parte del maxilar superior. En 1858 José G. Díaz en San Juan de Dios resecó el maxilar superior a un moreno de Remedios con el auxilio de varios compañeros. Federico Gálvez operó una elefantiasis escrotal con la ayuda de José G. Díaz, Pablo Salas, Claudio André, Domingo Cartaza y los estudiantes Joaquín G. Lebredo y Ramón Cisneros. Juan M. Sánchez de Bustamante practicó en San Leopoldo la talla hipogástrica auxiliado por Obregón, Barandiaran, etc. a P. García de Guamutas y al siguiente día ligó la femoral derecha a Nicolás Cabada a quien había ligado la femoral izquierda el 21 de marzo. En junio litotricia por Butaré con P. Ruz, Gutiérrez, Giralt, A. Díaz Albertini, C. Aubré, R. Zambrana, con éxito. El 2 de agosto de 1859 José G. Díaz extirpó la parótida al negro Cipriano del Rey en San Juan de Dios.

Epidemiología

En 1850 el cólera en La Habana , duró seis meses, grave, se hicieron 10 hospitales provisionales; afectó el interior y en Sagua murieron 400 coléricos entre las dotaciones negras de los ingenios.

1851, gripe, fiebres intermitentes y disentería, verano.

En 1852, en abril sarampión e intermitentes; en el verano en La Habana cólera y viruela, que ocasionaron mas de 25 defunciones diarias; afectó a Regla, Guanabacoa y otros pueblos. Fue un año de mucho cólera.

El cólera causó daños en Oriente en 1853 especialmente en Santiago de Cuba y Bayamo. En el hospital militar de este último pueblo mató 31 soldados en febrero (La epidemia del año anterior causó 2 734 muertes en La Habana). En los meses siguientes y en Santiago de Cuba muchas anginas, fiebres, diarreas, disentería, bronquitis, poca fiebre amarilla y viruela.

En 1854 en febrero, en La Habana , anginas, disentería, fiebres intestinales, catarrales, escarlatina, tifoidea (Remedios) y viruela en Oriente.

En 1855, cólera en distintos lugares pero en menor número y disentería en Matanzas.

1856, en La Habana, en junio, 811 casos de fiebre amarilla con 176 muertes; 678 de tifoidea con 49 muertes; 205 de anginas, 325 de disentería, 152 de tisis con 72 muertes. En julio 2 011 casos de fiebre amarilla con 354 muertes; en agosto 1 430 casos de fiebre amarilla y 784 de tifoidea con 79 muertes. En octubre solo 288 de fiebre amarilla con 54 muertes y 639 de tifoidea. En el verano mucha fiebre amarilla en Cienfuegos. En el año fallecieron en La Habana 1 240 personas por fiebre amarilla, 490 por tifoidea, 105 de cólera y 2 de viruela. Mortalidad total del año en La Habana 6 773 personas.

En enero de 1857 y en La Habana 358 casos de anginas, 212 de disentería, 4 de fiebre amarilla y más de 1 000 de fiebres . En marzo ocurrieron 3 286 casos de enfermedades infecciosas de los que murieron 237. Brote de escorbuto pútrido en un barco en bahía en chinos procedentes de su país. En el verano, fiebre amarilla, intermitentes, empachos gástricos y brotes de disentería en Guamacaro.

En el verano de 1858 mucha viruela en La Habana. En el primer semestre del año murieron por toda las enfermedades 3 692 personas. En Matanzas, epidemia de viruela y de fiebre amarilla. Fiebre amarilla en Cienfuegos.

Muertes de médicos conocidos

1850, Francisco P. Gutiérrez, primer médico de la Armada. Lcdo. Manuel Quibús. Francisco Encinoso de Abreu,   José Galván, y el dentista Mr. Pierce. 1851, Francisco López, Juan Bautista Michelena en Nuevitas y Rafael R. Lagenghein, Matanzas, a final de año, por el cólera. 1852, en mayo, Bonifacio Melgares Castro, homeópata. En 20 de agosto Rafael González, en Río Blanco del Norte. El médico Manuel Valenzuela, diciembre 13. Antonio Báez, especialista en enfermedades de la piel y en Santiago de Cuba el Lcdo. Miguel Morató. 1853, Pablo Humanes, el 19 de marzo, muy estimado y tras breve enfermedad. 1854, en Puerto Príncipe, Fidel Pando Quisquilla, ayudante médico del regimiento del Rey. El 5 de junio, en Güines, Francisco Calcagno y el 22 de noviembre el destacado y elocuente Agustín Encinoso de Abreu, padre del joven fallecido en 1850, elocuente médico, médico mayor de San Ambrosio.

En 1855, el 1º de noviembre Domingo Rosain Castillo, habanero, partero, discípulo de Lubián, director de Academia de Parteras, etc. 1856, Enrique Pérez Calzadilla y José Felipe Fernández, en Remedios. 1857, ManueI Sánchez Zuzunsegui, Pedro Hourrutiner (fue catedrático de Texto Aristotélico) y Ceferino de Los Reyes, que ejerció en San Antonio de los Baños. 1858, el día 3 del mes de febrero Fulgencio Ruiz Casanell, médico militar, en Bayamo; y en Cárdenas, en el mes de mayo, Fidel Arango. Por último en el año de 1859 dejaron de existir el muy destacado doctor Ángel Rafael Cowley, catedrático de Terapéutica de la Universidad; el muy citado Diego Manuel Govantes, y en el interior, en el pueblo de Colón o Nueva Bermeja José Rafael Palma y Mendoza. En Puerto Príncipe dejó de existir José María Rodríguez y Frutos.

Noticias de las poblaciones del interior

En 1850 ejercían en Pinar del Río: doctor Juan Bautista Pujol y Lcdo. ManueI Languenhein subdelegado, y Joaquín Quiles. En 1853, los mismos mas Cayetano Fustier y José Francisco Martínez. En 1859, Languenhein, J. M. Llópiz, Julián Delgado y Juan Bautista Pujol, con título extranjero.

Güines, 1850, Juan F. Calcagno, subdelegado, Santiago García, Francisco Havá, Nicolás Menéndez San Pedro, Juan Francisco Soria, A. Porro (cirujano latino) y Tomás Flores y Ramón Ceballos (cirujano romancista). En 1859, 10 facultativos, siendo subdelegado Francisco Havá. El hospital tenía salas para pobres y militares, se fundó en el 1831.

Guanabacoa, en 1853   tenía el Hospital de Caridad, de 1757, se titulaba “San José”. El denominado “Tutelar y Patrona María Santísima de la Asunción ” de mujeres, se abrió el 15 de mayo de 1828 (en 1958 tiene todavía un viejo hospital de mediados del siglo XIX, requiere uno moderno). En 1858 figuraban los médicos, M. J. Carbonell, Juan Rosell y los farmacéuticos Andrés Valdés y J. M. Díaz. Se estableció comunicación con Regla por medio del tren de vapor. Se descubrió un ojo de agua en las obras del ferrocarril frente al hospital (por este dato se sabe que el actual hospital estaba en ese año en el mismo sitio). En 1859 residían 10 médicos, subdelegado J. M. Carbonell; el médico José Santana Valdés, se graduó en 1837. En 1859, continuaba sirviendo el Hospital de Caridad de hombres y mujeres y el de la Tutelar, fundado el 15 de agosto de 1828; dirigía el primero el Lcdo. Juan J. Rosell con José Párraga. Promedio de entierros al año, 800.

Matanzas: médicos, J. M. Carbonell, subdelegado; 1850, Antonio Escoto, Tomás Pintado, Esteban Centeno, Enrique Vergué, Manuel Aguabella, Luis Rey, Juan Luis Gómez, Benito del Álamo, José Cuix Costa, Antonio Ulmus, Juan Michelena, Manuel Roquet y cirujano latino Nicolás Valdés, y cirujano romancista José Elisa Valdés. En el Hospital Militar, Tomás Pintado, primero, Esteban Centeno y Juan Luis Gómez. En enero el facultativo de la plaza de toros Joaquín V. Reina, asistió de una cogida a la torera mejicana Leiva. Solo un muelle en bahía y sin terminar el cementerio. El francés Peyrement atiende a la Botica de Souto. Se hace el puente nuevo y se construyen nuevas casas en la Calzada de Tirry. Solo funciona un remolcador en bahía. A fines de mayo menos muertes por el cólera y “empiezan las señoritas a visitar las tiendas en carruajes”. Se cerró el hospital provisional del barrio de Fernando VII que sirvió para los coléricos. A fines de junio aún quedaban casos de cólera contra el que empleaban dietas perjudiciales. El 16 de agosto se celebró el Te Deum por la terminación de la epidemia de cólera. Se elige terreno para construir la Iglesia de Versalles, se inician las obras del Cuartel de Caballería y se reforma la Plaza de Armas. Se cerró la Sociedad Santa Cecilia y en su casa se establecerá el Casino Matancero.

En 1851 se estableció la Sociedad de Socorros Mutuos de Los Catalanes. En febrero murió el Licenciado Juan Bautista Michelena, decano de los médicos locales. Buena la botica de Ambrosio C. de Souto. Intensa sequía con fuego en cañaverales. En octubre murió José Dehogues, natural de Bayajá, isla de Santo Domingo. En julio y agosto cogieron en bahía 40 tiburones y 6 cornudas con 367 hijos, seis llegaron a las cinco varas. En noviembre se concluyó el Cuartel de Caballería en P. Nuevo y la ocupará el Regimiento del Príncipe. Facultativos en 1853 J. M. Carbonell, subdelegado; Bonifacio Carbonell, suplente; Pintado, Centeno, Ferrats, Luis Rey, M. Aguabella, E. Vergué, J. L. López, R. Montesa de Alamo, José Cuix, Benito Marcos, A. Ulmus, F. M. Normand, Joaquín Riera; cirujanos latinos Miguel B. Luna, Nicolás Valdés, José E. Valdés, Antonio García González y J. M. Vargas.   Hospitales, el de “Santa Isabel” (julio de 1838) para militares y civiles, su médico Tomás Pintado y el que erigió Nicolás González Chávez se abrió el 24 de julio de 1846, su médico, el mismo Pintado. Visitan dos compañías de zarzuela. Al terminarse los edificios de la Casa Consultorial y de Gobierno (en pie en 1958). En agosto murió la artista primera donna Señorita Marbelini, de tifoidea. A final de año murió Félix Rangel, de 97 años, descendiente de una de las 33 familias fundadoras. 1854, Publicó el farmacéutico J. F. Michelena un Libro sobre Alimentos y su adulteración, se suscribieron los médicos locales, Pintado, Ag. Roselló (médico militar), Carbonell, Aguabella, (cirujano Regimiento Dragones y Milicias); Ulmus, J. L. Gómez, (tercer médico Hospital Militar), Pablo Verdugo y Benito Manresa de Álamo. Solo murieron de cólera 16 personas en el año. En 1855, muchos casos de disentería, verano. ManueI Zequeira publica la biografía del Brigadier Antonio García Oms. En diciembre temporal de agua con derrumbes. 1856, se encuentra bien asistido el Hospital “Santa Isabel”. A mediados de enero murió la matancera Micaela Hernández Herrera, nacida en 1745, casó tres veces, tuvo 14 hijos, 77 nietos y 75 bisnietos. Llega de París Domingo Cartaya recién graduado médico. En abril ascensión aerostática de Godart. En marzo, bautismos 354, matrimonios 50 y entierros 390. Muy adelantada la “casa de pasajeros” del Ferrocarril de Sabanilla en Calzada de Tirry. Buena salud. En el Hospital de Caridad 42 civiles y 28 militares. En brillante estado la Iglesia Parroquial. En agosto cangrina en caballos. Visita del Obispo con confirmaciones, visitó el Hospital “Santa Isabel” donde lo atendieron los médicos J. M. Carbonell, director y Tomás Pintado de la parte militar; también visitó el Hospital de Mujeres de “San Nicolásl”, su médico J. M. Carbonell. Activa la Junta de Caridad. Daños por el ciclón del 26 y 27 de agosto. 1857, el Dr. Michelena vio una gran granizada a principios de marzo en Vieja Bermeja. El 19 de marzo se inauguraron los trabajos del ferrocarril de Regla Matanzas. Murió en Madruga el vecino C. Giralt de 102 años. Dos nuevos salones en el Asilo de Beneficencia. Incendio en la calle Gelabert “próximo a los almacenes de medicina de Dr. Ambrosio C. Souto”.

En 1858, M . García legó $ 5 000.00 para el Hospital de “San Nicolás” y $ 3 000.00 para el de “Santa Isabel”, otros legados. Viruela. Actividad en el puerto. En julio murió el Dr. Juan J. Lawrence. Muchas enfermedades, vómito y viruelas. José Lizano médico mayor de tropa. En 1859, facultativos, Carbonell, Pintado, Riera, Marques, Alamí, Huam, Verdugo, Giberga, Sorbilla, Jiménez y López. Romancistas, Valdés, Escoto, Centeno, Álvarez, Aguabella y Pedro Cartaza; con título extranjero, Díaz de la Torriente y José Cuix. 1859, en enero funciones de la Ópera. Intensa sequía e incendios en campos. El Dr. Escoto encontró un buen manantial de agua potable en Playa Judío. Ascensiones de Morat. Se demuele la plaza de toros y el depósito de Real Hacienda para hacer un teatro. Se empieza a publicar “Eco”. En agosto “exponían en el Hospital Militar una criatura en forma de chivo que dio a luz una negra en el ingenio 'Santa Rita de Baró', Bemba”. En septiembre otra negra tuvo un parto trillizo muriendo al poco los fetos. En el Hospital de “San Nicolásl” tres ancianos, uno con 104 años, otro con 96 y otro con 90. En Nueva Bermeja, Colón, murió el viejo médico J R. Palma y Mendoza.

Cárdenas: 1850, se constituyó la Junta de Fomento siendo sus vocales José M. Mola, J. M. Ferrer y J. M. Fortún Erlés.   1853, gran incendio en el mes de enero; se finalizó el muelle real. Obras por el Teniente Gobernador MI. Héctor. Fiesta y visita a las cuevas del ingenio “Esperanza” de J. M. Fortún y Erlés.   1854, se abre al público el ferrocarril de Cárdenas a Júcaro. El 10 de octubre murió en el ingenio “Esperanza” el niño de cinco años Eduardo Martínez Fortún y Wilson, de apendicitis, lo vio Biart y un médico de Matanzas. 1856, botica de Isidro Escasaña. Pronto se inaugura alumbrado de gas. Daños por un ciclón. 1857, se inicia una Sociedad para establecer el acueducto bajo la Presidencia del Teniente Gobernador Luis M. Antorán y formaron los Estatutos J. Martínez Fortún Erlés, J. S. Bobadilla, Juan Toraya y otros. Disentería en Guamacaro. Muere el Pbro. José Matías Navarro “por un repentino ataque de sangre” en casa de Juan Cadenas, le asistieron los médicos Sáenz y Aragón y fue embalsamado por los Lcdos. Ambrosio G. Ortega y José Dionisio Sáez. Se hacían gestiones para formar una casa de salud por el Lcdo. Normand y un teatro. Varios jóvenes a estudiar a Europa (Martínez Fortún Wilson, de La Valette , etc.) 1858, el médico militar Juan Coraza amputa un brazo en el Hospital Militar a un soldado herido, bajo cloroformo. Se publica “El Boletín Mercantil”. En mayo murió el médico Fidel Arango. Escarlatina, causa muerte a niños conocidos. El pintor americano Mr. Brownel hace un óleo del ingenio “La Esperanza” (lo conserva la familia). Bandidaje. Se instaló el gas en las calles y en “La Filarmónica”. 1859, se inauguró la Plaza de Mercado; ferrocarril al ingenio “La Esperanza” tirado por sus dueños. El joven Carlos A. Martínez Fortún para Boston y Londres a estudiar medicina, concluyó en New York en 1874, ejerció en Placetas. Nueva enfermería en "La Esperanza". Mal tiempo en octubre, etc.

Santa Clara: médicos en 1850, José Felipe Fernández subdelegado, José Larralde, Antonio Javier Martínez, José Navarro, José M. Valdés, Juan Bautista Sed y Francisco M. Aday en Esperanza. En marzo se efectuaron 18 bautismos, 8 matrimonios y 26 entierros. En mayo buena salud, solo 12 enfermos en el Hospital Militar. A fines de julio no había cólera pero este atacaba a Sagua. Luis Royan vestía la nueva torre de la Iglesia Mayor. En 1850 murieron 689 y nacieron 960. Muchas muertes por cólera el verano de 1850 y cesó la epidemia el 8 de febrero siguiente. Se construyó una casa en el solar que ocupó el Convento de San Francisco. En mal estado el camino de Remedios y el Cementerio. Murió Juan J. Cárdenas de 93 años que dejó 86 nietos y 209 bisnietos. Murieron   varios sacerdotes. En 1851, nacieron 1 065 y murieron 455. Fiebres intermitentes. En 1852, Fiestas Reales.1853, J. Felipe Delgado, subdelegado; J. Sarralde, A. J. Martínez, Joaquín Aguayo, José Agustín Varona y José Manuel Valdés y varios en La Esperanza. Hospitales, de San Juan de Dios fundado por el Pbro. Juan Martín Conyedo en 1730, con 6 enfermos, su Administrador Julián de Montenegro. El de San Lázaro se terminó por el vecindario en 1842 y lo administraba Diego Cartas. En las afueras se construía el fuerte “El Polvorín”. En el hospital en diciembre entraron 12, salieron 11 y murió 1. Se hacia el trazado de la línea de La Isabela a Cruces. 1854, en enero   frío y escarcha. Movimientos de tropas. Festejos en septiembre por la visita de Concha. Muchas edificaciones. Sequía a fines del año. 1856, en abril murió en Remedios el médico José Felipe Fernández que ejerció en Santa Clara. Se iniciaron los trabajos del ferrocarril desde Macagua. En el primer semestre del año nacieron unos 300   y murieron unos 200. Se publicaba “La Alborada”. 1857, en junio, bautizos 38, matrimonios 2 y muertes 12. Bendición del cementerio de Santa Isabel de Lajas. 1859, médicos, J. Larralde, subdelegado, J. Valdés, Joaquín Aguayo, José Agustín Varona, Salvador Rodríguez Neria, Antonio J. Martínez y el romancista José M. Gastón. El Hospital de “San Juan de Dios” gasta al año $ 2 374.00 y San Lázaro $3 197.00. En enero murió Eligio Capiró, redactor de “La Alborada”, joven poeta y escritor. Abundantes lluvias. En julio murió Juan Garí el más viejo de los catalanes y Vicente Pérez Camacho, capellán militar y en octubre Joaquín López Silverio.

Cienfuegos: en 1850, médicos, Eugenio Herrera, Miguel Planer, Emilio Howard, Justino Valdés Castro, Mariano Guerra y José de Masses Oliver. 1851, se hacían gestiones para construir la torre de la iglesia, llegó un locomotor para dar viajes a Santa Clara. El 17 de enero Te Deum por la cesación del cólera. Se publicaba “Hoja Económica”. Se construía el frente de la iglesia.

Fig. 5. Hospital Universitario “Nuestra Señora de las Mercedes”, La Habana.

Visita del Obispo Freix en noviembre. En abril entraron en puerto 35 barcos. 1852, muchas fiebres intermitentes. 1854, se construyó un cuartel para voluntarios en una loma cerca del pueblo. En septiembre fiestas en honor de Concha. Se inician los trabajos del ferrocarril de Cruces a Ranchuelo. En 1855 tenía 1 357 casas y 265 establecimientos, abogados 12, médicos 7, clérigos 3 y barberías 22.  En 1856 18 facultativos. Alumbrado público, visita de Serrano.

Trinidad: en 1850, médicos,   Nicolás Gallo, subdelegado; T. Torrado, N. Pinelo de Rojas, Rafael Encinas, Antonio Marín, José de Frías, Cintras, F. Mascert, N. de los Ríos, I. Castiñeira y, J. M. Urquiola. Buena salud. En marzo se terminó la plaza de toros. Mucha tropa y 100 enfermos en el Hospital Militar. 1851, sequía, cuartel de artillería, murió el cura Cañizares, mejoran empedrados de las calles. Se establece la Casa de Salud “Santa Rosa” en la loma del Retiro. Ascensiones aerostáticas. Visita del Obispo Fleix y del Capitán General Concha. En 1853, médicos Nicolás Gallo, subdelegado; Torrado, Euras, Urquiola, Mascert, Frías y Barrios. Hospitales, de hombres de “San Juan de Dios”, Administrador Ignacio Zayas; “San Francisco de Paula”, de mujeres, se fundó en la iglesia de su nombre a principios de siglo XIX por el Pbro. Manuel Hernández Ruvera, su Administrador Juan Álvarez. Visita del Obispo Fleix y el General Cañedo. Se inicia el nuevo Paseo de la Princesa. En 1854 murió el héroe del mar Frasquito, patrón de goletas que salvó a los tripulantes del “Genil”. J. G. Cantero trata de construir el ferrocarril a Casilda.   En 1855, en los seis primeros meses del año murieron 248 personas, 179 menos que el año anterior. Arruinado el Paseo de Concha. 1856, muere el Pbro. Maldonado. Se inician obras para la nueva Plaza de Recreo. Algún daño por un ciclón. En 1858, baile del día de la Reina en “La Filarmónica”. 1859, facultativos, Jacobo Barrios Jiménez, subdelegado; Frías, Cintra, Balmaña, Hidalgo, Frenelo Artola, Armenteros, Quiroga, Mascert y Cantero. En marzo, matrimonios 14, bautizos 74 y entierros 39. Incendios campos sequía.

Sancti Spíritus: en 1850, facultativos, Luis J. de Cepeda, subdelegado; José Rafael Meneses, Sebastián Cuervo, Nicolás Manzini, Francisco Valdés, Rafael Perin, ManueI J. García y P. Girald Figarola. Se arreglaron los puentes de Campo Santo, Verde, Roncally y Ricardo y se arreglará el hospital. 1851, hasta el 22 de enero habían muerto por cólera 236 personas y hasta el 9 de marzo en que se celebró el Te Deum por el fin de la epidemia, 270 individuos. Después buena salud. En abril se construía el segundo cuerpo de la torre del exconvento de “San Francisco”. El Teniente Gobernador Antonio Sobral realizó muchas obras. En agosto mucha tosferina, gripe o dengue. En 1853, facultativos: Meneses, subdelegado; Cuervo, Valdés, García Periú, Francisco P. Cuervo, R. Villa de Cams, J. M. Pérez. En Santa Lucía, Jenaro Díaz; en Morón, Francisco Almansa; en Chambas, José Ecija y en Ciego de Ávila, Blás Villanueva. En el Hospital “San Juan de Dios” 12 enfermos, su Administrador Santiago Carmona. El de “Nuestra Señora de los Dolores” y el de mujeres de “San Francisco de Paula” que administraba el Pbro. Gregorio Quintero. En el Hospital Militar entraron en el año 1852, 161 enfermos, solo murió 1; promedio mensual de 15 pacientes. 1854, el médico Miguel Zayas dio cuenta que dio a luz una morena a una niña con “los pechos llenos de leche”. Se termina el Cuartel de Infantería. 1859, facultativos: Cepeda, Pérez, Meneses, Valdés, Cuervo, Alpiguani, Perin, Ecija, Manzini y Blas Villanueva. Murieron los vecinos Tomás Compañon, Juan Carbonell y el muy conocido José de Jesús Valdivia.

San Juan de los Remedios: 1850, Facultativos, Dr. Agustín Vidal, Subdelegados Miguel Brú, José Agustín de Varona, J. F. del Río, Martín de Rojas, Ramón Reyes, J. G. Chávez y Delfín Vidal. En el pequeño hospital de caridad, Agustín Vidal y el controlador Vicente Balmaceda. Solo casos de cólera   en sus barrios de campo y poco. 1851, buena salud, ferrocarril a Caibarién, muchos catarros, tiene 30 ingenios en su Jurisdicción. Se colocó el reloj en la torre de la Iglesia, vivía un loro con 90 años. En 1853, facultativos: J. F. Río, subdelegados; Rojas, Brú, Reyes y González Chávez y en los barrios, José Mora, Francisco Moreno y José Masses (vacunadores) y en Yaguajay, Juan Ibáñez y Tomás del Castillo. El Hospital de “San Juan de Dios” tiene un capital de $3 600.00, produce al año un crédito de $180.00, su Administrador Ángel Corrales. 1854, empieza a viajar el vapor “Veloz Cayero” entre Cárdenas y Caibarién. Se inauguró “La Filarmónica”. 1855, jarrones en la Plaza de Recreo. Se reconstruyó la cárcel vieja, se hacía el cuartel, se renovaron las obras de la Iglesia de Caibarién. En 1859 el Hospital de Caridad tenía de médico a Antonio Aguilar, mayordomo Antonio M. Palacios; flebotomiano, Ángel Salas, un cocinero y un sirviente. Incendios, nuevo cementerio.

Sagua la Grande: 1850, facultativos, Alejandro Lagarted, subdelegados Juan Steel, Joaquín Fábregas, Patricio Sarmiento, el cirujano latino Francisco Barceló   y el cirujano romancista Máximo Bonilla. Lagarted, director del Hospital de Caridad. En 1856 se terminó el ferrocarril de Carahatas, se hizo la Iglesia de Quemado de Guines, se puso la primera piedra para la de Cifuentes y se hacía la propia de Sagua, que en 1855 hubo casos de cólera, muchos menos que en 1850. El Dr. Lagarted tenía una “Casa Curativa” donde murieron muchos militares de fiebre amarilla. El ciclón de agosto causó daños. 1858, se publicaba “La Hoja Económica”. En 1859 muchos incendios en los campos por la sequía.

Puerto Príncipe: facultativos en 1850, Dr. José Vicente de la Cruz , subdelegado, director hospital militar y vacunador 1º; doctor Juan Arteaga, subdirector suplente, doctor Daniel Sariol. Lcdos. Juan Lachicot, Francisco Montejo, José R. Simón, Francisco Fontanals, José M. Rodríguez, Pedro Nolasco Marín, ManueI Usatorres, Ramón Barrios, Joaquín López, Juan Porro, Vicente Sánchez, Miguel de Zayas (cirujano latino) y también latinos, Miguel Araujo, Gregorio Aguedo, José M. Cordero, José Santa Marta Valdés (en Santa Cruz del Sur); Cirujanos romancistas, Ignacio Porro, Juan A. de Moya, José Salvador Areu, Pedro T. Zaldívar, Antonio Peláez y Juan Francisco Porro. Atendían el Hospital Militar José Vicente de la Cruz y Francisco Montejo Guerra. El 16 de mayo se celebró el 31 aniversario de la fundación del Hospital de “San Lázaro” por el Padre Valencia “antes era un mal caserón con una capilla consagrada a San Lázaro”. En junio operaba el doctor Carron.   En 1853 trabajaban 26 facultativos de todas clases, 2 comadronas y 14 flebotomianos. El Hospital de “San Lázaro” tenía su departamento para dementes. El de “Carmen”, para mujeres y el de “San Juan de Dios” con un promedio de 70 enfermos diarios. En enero matrimonios 18, bautizos 147 y entierros 95, causan más muertes las fiebres intermitentes y la viruela. El Hospital Militar en el año 1852, entrados 3 323 y muertos 48, bajo por ciento, atiende a 2 regimientos de infantería, 1 de caballería, 1 brigada de artillería, milicias, etc. Visita del Capitán General en abril. Operan Bodmann y los militares Juan Alabay y Lozada. 1859, facultativos: Sariol, Julio del Risco, M. L. Silva, Juan Arteaga, Juan Lachicote, Francisco Montejo, J. R. Simoni, Manuel Usatorres, Ramón T. Barnés, J. R. Boza, Vicente Sánchez, Miguel Zayas, Fidel Barreras, ManueI Zayas Bazán, Gregorio Aguedo, P. Zaldívar, J. Areu, A. Peláez, Juan F. Porro, Juan A. Moya y José Selgas y Alonso, cirujano romancista. En abril murió el Lcdo. José M. Rodríguez Frutos, subdelegado. Se reconstruyó la Comisión de Beneficencia del Hospital del Carmen.

Santiago de Cuba (Oriente): facultativos en 1850, Dres. Francisco Bertrand, subdelegado, José Elías Carbonell, Manuel M. Fuentes, José Fernández Cruzado, José López Gregiano, Santiago Forbes, José María Aguilera, Lucas Girón, José Fernández Celis, Camilo Laudeau, Jorge Chaigneau, ManueI A. Aranda, Enrique Díaz Páez y Lcdos. Tomás Fernández, José M. Avilés, Bernardo Lamquie, ManueI Gran, Antonio Ricoy, ManueI Hernández Cortado, José González de Lara, José Antonio Pérez, Francisco Lagrange, Fernando Fons y Joaquín Bramón. José Fernández Cruzado, director Hospital Caridad. En el Hospital Militar Francisco Beltrán, José C. Carbonell y J. Fernández Celis. En el de Manzanillo, Lcdo. ManueI Rodríguez. En el de Bayamo, Lcdo. ManueI Yero. Holguín, Lcdo. Diego Soldevilla y en Baracoa, Lcdo. José Gabriel Irio. En el Militar de Santiago entraron en abril 64 pacientes, salieron 145, murieron 4. En 1º de mayo, cien enfermos. El Hospital de San Roque en Bayamo se abrió el 27 de julio por el Teniente Gobernador Toribio Gómez. En Santiago entra la “División Azul”, barcos de guerra, en puerto. El General Mc. Crohom, gobernador militar desde 1847 sustituido por Juan Bautista de la Riva. En puerto muchos barcos extranjeros. Buena salud. Lentas las obras de la nueva Iglesia y adelantadas las obras de la Plaza Isabel II. Al concluirse el Hospital de Caridad para 25 enfermos. Ligeros temblores de tierra el 11 y 12 de mayo. 1851, proyecto para instituir una Sociedad Filarmónica.   1852, murió el abogado Pedro Breg, síndico y redactor del periódico “El Orden”. Desastroso terremoto del 20 de agosto, dañados 672 edificios, etc. Después de esa desgracia aumentó la epidemia de cólera que llegó a causar algunos días hasta cien muertes con nuevo e intenso terremoto el 26 de noviembre. Con el cólera las familias se marcharon al campo pero fueron afectados los pueblos vecinos especialmente San Luis y El Cobre. Regresaron a España los Dres José Fernández Celis y Joaquín Soler y Espalter. El cólera penetró en Santiago en septiembre por trabajadores y presidiarios llegados de La Habana. El 3 de noviembre murieron 93 coléricos y hasta final de año 2 734. Se improvisaron hospitales y funcionaron Comisiones de Caridad. Murió de fiebre amarilla el médico español Lcdo. Miguel Morato Griñan. También hizo daño la viruela. Se dieron raciones a los pobres. Uno de los hospitales provisionales estaba en Yarabo. 1853, Dr. Enrique Díaz Páez, jefe de servicio de sanidad local, en enero cesó la epidemia de cólera, existían 9 boticas y se trasladó el Hospital de Punta Blanca a San Germán. Facultativos: Carbonell, Fuentes, F. Cruzado, López, J. M. Avilés, Forbes, J. M. Aguilera, Girón, Laudeau, Ricoy, Chaigneau, Cruxent, Pedro E. Carbonell, F. Martínez Rosa, M. Aranda, J.A. Pérez, E. Pérez, F. Lagranje, Joaquín Barrios. Cuatro dentistas, dos comadronas y 10 sangradores o flebotomianos. Existía el Hospital de Caridad de Mujeres, que se fundó con bienes que dejó el Dean Bernardo A. del Pico y Redi y se unió al de los Belemitas, su controlador Francisco Yarte. El de María se fundó en 1767 y en 1816 se trasladó al sitio que ocupaba en 1853, su administrador José Ramírez. En Bayamo el de San Roque y en Holguín su administrador Esteban Labori. En los meses de junio, julio y agosto se hicieron 308 bautizos, 71 matrimonios y 270 entierros. A fines de enero ligeros temblores de tierra. Se reconstruyó la Capilla del Carmen. El 1º de febrero aún había cólera, el 24 de enero murieron 6 coléricos y el 30, 1. En febrero desapareció el cólera en Bayamo, duró 78 días y murieron 253 de los 7 000 habitantes, en el hospital murieron de cólera 31 soldados, hizo una visita el Arzobispo. Nuevos temblores el 12 de mayo. En Bayamo se reedificaba la torre de San Francisco y se ensanchaba la del Santo Cristo, en el hospital militar entraron en julio 91 pacientes, murieron 2 y quedaron 59. Se construía una plaza de toros. El 15 de agosto la Junta de Sanidad de Manzanillo hizo la bendición del nuevo hospital, ejercían los médicos Francisco Beltrán y otros. En Palma Soriano se colocó el 17 de septiembre la primera piedra para la Iglesia. En Santiago en los meses de junio, julio y agosto, bautismos 308, matrimonios 70 y entierros 256. Se empezó a reparar la Iglesia de Santa Ana que sufrió con los sismos. Falleció Pedro A. Masuti, coronel e intendente. Nuevas obras en el altar mayor de la Catedral. El 8 de septiembre quedó reconstruido el Hospital Civil de Santiago.

En 1854, se reconstruían las torres de Santa Lucía y Santa Ana. Ligero temblor a fines de febrero. Ruinoso el templo Belencita. El 3 de febrero la piedra para el templo de Santa Lucía. El doctor Francisco Beltrán Boidú asistió al Obispo Claret de un cólico bilioso. 1856, el 6 de febrero fue herido en Holguín el Arzobispo por el zapatero canario Antonio Abad Torres enfrente de la botica de Miguel Guerra. En el Hospital Militar, 124 enfermos y en el de Caridad 14. Se empezó a publicar “El Boletín” en Bayamo. Murió en Santiago el farmacéutico viejo Eugenio Rovel. 1857, murieron muchos oficiales militares. 1858, varios temblores de tierra y murió en Bayamo el segundo físico del Batallón Habana, fue asistido por Rosell, Yero y Espinosa, fiestas reales, muere de fiebre amarilla el tenor Jacoppi, italiano. 1859, en Santiago el médico Felipe Hartmann, P. O'Welly y otros citados, y en Holguín, Florentino Díaz Rubio y 6 más. En Hospital Militar de Bayamo un promedio de 24 enfermos al día. Mueren personas conocidas y Presbíteros por fiebre amarilla. En Bayamo se colocó un bonito monumento fúnebre en memoria del coronel Antonio Aguilera muerto el 24 de junio de 1834. Temblores de tierra.

Misceláneas

1850. Se trató en el Ilustre Ayuntamiento “sobre casos de muermo malignos que se presentan en La Habana, hasta ahora desconocidos en el país”, se presentaron los casos en caballos “después de haber estado atacados, varios de ellos americanos de la Empresa de la Diligencia del Cerro”. Muchos estudiantes de medicina observaron una conducta heróica al asistir a coléricos cuando la epidemia. Murió en Sevilla el cubano José Zacarías del Valle.

1851. En abril se trasladó a París el Lcdo. Antonio Oliva. El callista austriaco Luis Khann en San Ignacio 14. En julio se abrió el Dispensario Homeópata de Struch y Hevia. Estudian en París Eduardo Lebredo, Benito Castro, Antonio Oliva, Federico Gálvez y Pedro Martínez Sánchez. El 1º de septiembre se graduó Félix Girald de licenciado en medicina. En octubre volvió a salir “Observador Habanero”. En febrero hizo la reválida el oculista Juan Bautista Frasscheri. Que el barrio de Jesús del Monte es el que tiene mortalidad más elevada.

1852. Destácase en París el cubano Patrocinio Frexas que fue condecorado con la medalla de beneficencia de plata por servicios que prestó a los coléricos de los hospitales de esa ciudad cuando la epidemia de cólera de 1849. Llega el Dr. Mangin de París. Sigue el Dr. Caro practicando embalsamamientos entre los muertos de gente principal. En junio llegó el médico Francisco Matías Ruiz. Se presentan casos de longevidad en toda Cuba, individuos que pasan de los cien años. Dupierris asociado a la Academia de Medicina de Madrid por su obra en relación con el cólera y su libro Estado topográfico médico de La Habana. Figuran como homeópatas Valentín Catalá y Félix Struch. El 10 de octubre se abrió una Enfermería en los altos de la Cárcel. El 16 de ese mes el Dr. Gutiérrez hizo una dificultosa extracción de bala en el Hospital Militar. Se celebró el 16 la tradicional fiesta de San Rafael en el barrio del Ángel, música, bailes, tortillas, etc. Se incorporan la Casa de Beneficencia y Maternidad.

1853. Se publica la revista “La Bandera de la Homeopatía” por Zapatero, Gregart y Rafael Valdés con la cooperación de Hevia y Ramón González Palacio. El Dr. Ángel J. Cowley condecorado con la Cruz de Isabel la Católica. Manuel Gran cesó de trabajar en el hospital militar de Baracoa en agosto. Zambrana el más destacado escritor médico-literato. El 23 de octubre las fiestas de San Rafael para la que hicieron donativos muchos médicos y presidieron los delegados de medicina y cirugía con el Dr. Ángel J. Cowley.

1854. Publica Ramón Zambrana “Gaceta Médica”. Se instala el telégrafo eléctrico. En septiembre llega el nuevo Capitán General José de la Concha. El 10 de octubre festejos en todas partes por el cumpleaños de la reina Isabel II. Discusiones entre Bedmann y Morillas sobre la hernia. Fernando González del Valle continuaba de Subdelegado de Medicina y Cirugía de La Habana. Fiestas de San Rafel con la nómina de los contribuyentes. Patente a Salvador Skiner para hacer dientes postizos. Nueva Casa de Baños en Plazuela de Belén No. 72. Se adquiere el potrero “Ferro” para alojar dementes.

1855. Circula la “Revista Médica” de Justino Valdés Castro. Se traslada a París a estudiar medicina el joven Luis M. Cowley y Valdés Machado. Se efectúan las fiestas de San Rafael. Costumbre de dedicar poesías a médicos en sus éxitos, santos, etc. Se funda el Hospital de San Isidro en Pinar del Río y se concluyó el de Cienfuegos. Se graduó médico en París Federico Gálves y Alfonso.

1856. El 1º de julio apareció “Repertorio Médico”, etc. de Ángel J. Cowley. Primera talla hipogástrica en Puerto Príncipe por Miguel Zarza. Condecorado Le Riverend con la Cruz de Isabel la Católica. Llegó en mayo de París el médico cubano Domingo Cartaza. Se publicaba un periódico de medicina en Santiago de Cuba.

1857. Redacta el Dr. Nicolás J. Gutiérrez el Reglamento para una Academia de Ciencias. Nuevo salón en el Asilo de Huérfanos de Matanzas. El 2 de septiembre se inauguró el ferrocarril entre Habana y Carmelo, vía San Lázaro. Vicente Antonio Castro deportado a New York por política. Se celebró la fiesta de San Rafael.

1858. Llega de Madrid el farmacéutico Joaquín Lastra Cruz. Condecorado Fernando González del Valle con la Cruz de Carlos III. El 15 de agosto primera piedra para el Hospital Militar “Príncipe” en Santiago de Cuba.

1859. Visita Paris el Dr. Antonio Caro. Regresa Eduardo Finlay de su viaje al Perú. Ramón Piña sucede a Fernando Basterrechea como jefe de sanidad militar. Ramón Zambrana publica la revista “Kaleidoscopio”. El 12 de diciembre embarcó Concha para España. Circula el periódico “El Eco de Paris” del cubano Carlos Valdés en el que colaboran Luis M. Cowley, Luis Miranda, etc.

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