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Período de 1860 a 1869

Panorama histórico

El progreso médico avanza sin cesar. Los hechos más señalados en este período fueron. La fundación de la laringoscopia. El descubrimiento de la presencia de bacterias en el aire por Pasteur y la introducción del empleo del fenol en obstetricia. Se ideó el espectroscopio. Lister fundó su famoso spray y se adelantó la cirugía reparadora. Se abandonó al fin el empirismo para basar la medicina en la anatomía, la fisiología y la histología. Iniciase el segundo período de la bacteriología. Aparecieron las primeras obras de anatomía comparada. Se profundizó el estudio de las nefritis. Nelatón ideó la sonda de su nombre. Se ideó un buen método de versión interna y aparecieron los primeros balones para tratar la placenta previa. Brocá señaló el asiento del lenguaje articulado. Grandes discusiones sobre la generación espontánea. Resucitada la ovariotomía, aparece con las histerectomías. Trousseau a la cabeza de los clínicos y terapeutas de París. Se fundó la teoría de la resonancia, se descubrió el espectro de la hemoglobina y se hicieron los primeros estudios serios sobre coagulación sanguínea. Empezaron las exposiciones de instrumentos de cirugía en tanto que Filadelfia se hacía un gran centro de publicaciones médicas. Mientras Davaine descubría la bacteridia del ántrax, Marey iniciaba los trabajos de esfigmomanometría. Primeros estudios sobre el metabolismo respiratorio al iniciarse la primera y buena clasificación anatómica de los tumores. Spencer Welles hace las primeras miomectomías abdominales. Se descubre el núcleo vitelino en la mujer, el proceso de la inflamación y el de las intoxicaciones orgánicas. Al sostener Pasteur que todo germen vivo procede de otro de la misma especie, Claudio Bernard continuaba el estudio de la medicina experimental y Conhein aclaraba el proceso de los fermentos formadores de azúcar y el de las inflamaciones de las membranas serosas. Se estudiaba la intoxicación por el óxido de carbono mientras Kekule revolucionaba la química al descubrir que el anillo de benzol se compone de seis átomos de carbono e hidrógeno y se lo imagina como un hexágono regular. Mientras Maxwel iniciaba los estudios electro- magnéticos otros demostraban que el espermatozoario era una simple célula. Casi al mismo tiempo Villemin demostró que la tuberculosis era transmisible y se localizaba en la médula espinal la lesión de la parálisis infantil. La cirugía adquiría el primer cistoscopio, se idearon las primeras pinzas de forci-presión (Koeberle), se hacían las primeras colicistectomias, la primera extirpación del bazo, los primeros drenajes abdominales, se iniciaron las operaciones sobre el cráneo, vientre, pelvis y articulaciones y se hicieron los primeros ensayos de anestesia por óxido nitroso y oxígeno. La medicina supo de la primera prueba sulfo conjugada, de las necrosis fosforadas, de los trabajos de Dureziez sobre las afecciones del corazón y de los de Cyen y Ludwig sobre la inervación de este órgano. Otros descubrieron el órgano de Corti, inventaron el reátomo diferencial y descubrieron el germen del muermo. Farina, con la cardiografía, inició los trabajos quirúrgicos en relación con el corazón. A fines de este período se empezó el estudio de las secreciones internas, de los tumores del pulmón, se hicieron las primeras operaciones sobre la mastoides y se inició el uso del yodoformo en las heridas. Cuba no quedó muy rezagada ante este cuadro. Se trasladó el viejo hospital de San Juan de Dios a los altos de la cárcel, edificio, aunque no apropiado, más moderno que el ruinoso de los juaninos. Fernando González del Valle y Gutiérrez hacían   litotricias. Apareció “El Eco de la Medicina” y se publicó el Formulario Médico para los hospitales militares (1860). Fundación de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana por Gutiérrez y asociados. Guillermo Díaz hizo la talla perineal en el Hospital “San Felipe y Santiago” (altos de la cárcel), se mejoró la Casa de Enajenados y se fundó la revista “El Estudio” por Felipe Rodríguez (1861). Continuaban prestando servicio los facultativos de semana. Se colocó la primera piedra para un nuevo hospital cerca del Castillo del Príncipe (no se hizo) y se publicaron trabajos sobre el crup y la fiebre amarilla (1862). Se mejoró el plan de estudios de la Universidad y se nombraron nuevos profesores. Apareció la revista “Emulación”. Trabajos de Havá, Muñoz y Ruz (1863). Se creó el Consejo Universitario. Continuaba la disección en los altos del viejo hospital de San Juan de Dios. Apareció “Anales de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana”. Girald sostenía que en Cuba existía la verdadera fiebre tifoidea. Se empezaron a operar los pólipos fibrosos nasales. Los locos pasaron a casas en el potrero “Ferro” (1864). Unos 600 facultativos ejercían en el interior y la Universidad atendía a 516 alumnos de los cuales 181 estudiaban medicina. Nueva revista “Hoja Clínica”. Trabajos sobre fiebre amarilla y cólera. Federico Horstmann, operaba cataratas (1865). Trabajos sobre fiebre biliosa, aguas minerales, vacuna y se tomaron medidas preventivas contra el cólera. Funcionaban las casas de salud de "San Rafael", “Quinta del Rey” y otras. Galán hizo la embriotomía, Díaz la ligadura de la ilíaca externa y Fernando González del Valle empleaba la anestesia local con éter (1866). Muchos trabajos en los “Anales de la Academia”. Zayas puncionó un quiste del ovario, Landeta realizó la enterotomía y Díaz extirpó un quiste hidatídico del hígado (1867). Una terrible epidemia de cólera afectó el año 1868 y a su final estalló la Guerra de los Diez Años con sus malas consecuencias (epidemias, menos actividades científicas etc.). Se formó la Sociedad Médica de Socorros Mutuos. Peor el 1869 por la guerra, prisiones, deportaciones y emigraciones.

Fig. 6. Dr. Eusebio Hernández Pérez (1853-1933). Maestro de la Obstetricia cubana y General de Brigada del Ejército Libertador.

Otros acontecimientos

Expedición militar franco-inglesa-española a México. Terrible guerra civil en Estados Unidos. Guerras de Prusia con Dinamarca y Austria, se organiza un gran poder militar y científico. Fusilamiento de Maximiliano en México. Cólera en Europa y otros lugares. Se abrió el canal de Suez. Tirantez de relaciones entre Francia y Prusia. Continuó en todo este período la guerra en Cuba con numerosas epidemias.

La Universidad y la Enseñanza de la Medicina

El 26 de enero de 1860 y en la Capilla de la Iglesia de Santo Domingo se efectuaron las exequias por la muerte del catedrático Dr. Isidro Sánchez. Continuaban las sabatinas por algunos profesores. El Dr. Francisco Campos, Rector interino. El 29 diversos actos por el receso de Semana Santa con asistencia del Capitán General, discurso de Antonio Zambrana y exposición eléctro-galvánica. El Dr. Fernando González del Valle nombrado catedrático de término, fundó en el Hospital de San Juan de Dios la cátedra de Cirugía bajo los auspicios de la Real Sociedad Económica en 1822 y la obtuvo por oposición en 1824, reelecto en 1842 y en 1860 explicaba Clínica Quirúrgica y Patología Externa. El 30 de junio ceremonias por el cierre de las clases y el 1º julio empezaron los exámenes. En los primeros quince días de septiembre exámenes de admisión y después se inaugura el curso de 1860 a 1861 el día 23 estando la Universidad remozada por las grandes reparaciones que se hicieron. Nuevos donativos por el cura J. R. de la Paz. El discurso inaugural estuvo a cargo del Dr. Ramón Zambrana. 1861 continuaban las sabatinas. Fue investido el doctor Rafael Cowley Valdés Machado en la Capilla. El Rector con el ceremonial de costumbre declaró las vacaciones de Semana Santa. En las oposiciones a plazas de catedráticos supernumerarios el candidato presenta una Memoria la que tiene que defender por espacio de dos horas con los profesores y públicamente, después el ejercicio práctico con una operación sobre el cadáver y luego dar una lección práctica. Tomó posesión el nuevo Rector Valdés Fauly. A la inauguración de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, el 19 de mayo, en la Capilla de la Universidad en el Convento de Santo Domingo asistieron el Rector y muchos profesores. En 1862 se empezó a publicar “El Estudiante”, clases, sabatinas, ceremonias por vacaciones de Semana Santa con emulación de los estudiantes por el Rector. El 28 de junio ceremonias parecidas por la terminación de clases en el Aula Magna con arenga a profesores y alumnos y visita a las distintas aulas. Nueva remisión del P. de la Paz Morejón para el Museo de Historia Natural. En julio se publicaba la revista estudiantil “El Estímulo”. El 28 de septiembre solemne distribución de premios en la Capilla de Santo Domingo ante el Capitán General, discursos de Domingo León catedrático de Literatura y del Rector Valdés Fauly. Asistencia al entierro del filósofo y educador José de la Luz Caballero.

En 1863 continuaba la misma vida y las ceremonias de costumbres. Se implantó un nuevo plan de estudios que disponía que el Bachillerato se hiciese en cinco años. En la Universidad se fundaron las Facultades de Derecho Civil y Canónigo, Medicina, Farmacia y Cirugía (unida a medicina) con las enseñanzas agregadas de practicantes, flebotomianos, dentistas y comadronas. Los médicos tenían que cursar la Ampliación de Medicina y para obtener el título de Bachiller en Medicina estudiaban 4 años, dos más para el de Licenciado y uno más para el de Doctor. El grado de Licenciado costaba 250 escudos y el de Doctor 750. Se crearon los Institutos Provinciales. En 1864 figuraban como catedráticos: Fernando González del Valle, José G. Morillas, Ramón Zambrana, José M. Sánchez de Bustamante, Antonio Oliva, José C. Durán, Félix Girald, Federico Horstmann, F. de Zayas y de Ampliación Aguilera, Poey y José M. Torre. Se separó la Facultad de Medicina de la de Farmacia.   En 1865 estaba todavía en un local del Hospital de San Juan de Dios la enseñanza de la Disección, las Clínicas en el Hospital de “San Felipe y Santiago” (altos de la cárcel, Prado I). El Gabinete Anatómico estaba también en San Juan de Dios. Fernando González del Valle llevaba a sus alumnos a sus salas en Paula. Todo era pobre y poco práctico. Existían en la Universidad 516 alumnos de los cuales 181 correspondían a la Facultad de Medicina. El 13 de julio Francisco Campos ocupa el cargo de Rector interino por ausencia de Francisco Durán, propietario.

En 1866 tomaron posesión los nuevos profesores Dres. Rafael Cowley, Raimundo de Castro, Pedro Martínez Sánchez y Antonio Mestre. Rafael Cowley, profesor de Fisiología e Historia de la Medicina. Murió el gran intelectual médico Ramón Zambrana y Valdés, nacido en 1817, gran brillantez mental, profesor de Medicina Legal, Toxicología e Historia de la Medicina, en fin un gran cubano. El 1º de octubre se inauguró el curso de 1866 a 1867, presidió el Capitán General, el discurso estuvo a cargo del catedrático de Farmacia Francisco Valdés Aguirre, recibieron premios Antonio Gordon Acosta, José Pulido Pagés, Pablo Valencia García, Tomás Plasencia Lizazo, etc. En 1867 se instruían 1 324 alumnos. Se recibían muchas obras de medicina en la biblioteca y periódicos españoles, franceses y algunos ingleses. Se sostuvieron 20 tesis de grado de medicina. Murió el benefactor Padre J. de la Paz Morejón. Por último en 1868 causó el cólera algunos trastornos en la marcha del establecimiento y varios alumnos de medicina prestaron buenos y valerosos servicios en los hospitales improvisados. El 1º de octubre apertura del nuevo curso con discurso de Antonio Caro. En 1869 figuraba como Rector Martín Álvarez Ortiz de Zarate y Vice Francisco Campos López, con los profesores Aguilera, Poey, Caro, Fernando González del Valle, Decano; J. G. Morillas, profesores J. M. S. Bustamante, A. Oliva, Duran, Horstmann, Valencia, L. Cowley, Rdo. de Castro, A. Mestre, P. Martínez Sánchez, R. Cowley y Felipe Francisco Rodríguez. La guerra estallada en octubre de 1868 causó serios trastornos y obligó a emigrar a destacados profesores como Horstmann, Raymundo de Castro Allo, etc.

De los Facultativos

En 1862 existían en toda la isla 537 facultativos de los cuales 220 radicaban en La Habana. Los más destacados, sin citar aquí a los profesores de la Universidad: Nicolás J. Gutiérrez, MI. Piedra, Justo de la Torre, N. Pinelo de Rojas, los González del Valle, Francisco Zayas, José G. Díaz, C. Oxamendi, J. M. Camilleri, M. A. Chaple, I. Cordovés, J. J. Hevia, J. Atanasio Valdés, Miguel A. Pinelo, J. Luz Hernández, J. Benjumeda, etc. En 1866 ejercían 132 médico-cirujanos de los que varios eran homeópatas. En 1867 contaba el Cuerpo de Sanidad Militar con un Subinspector médico de 1ª primera clase, otro de 2ª, 24 médicos mayores, 48 médicos ayudantes, 2 capitanes, 6 tenientes, etc. Entre ellos figuraban: Vicente Hernández Gómez, Vicente Lafuente, Cesáreo Moratin López, Juan Laguna, Pablo Martínez Fulla Pérez, ManueI Moreno Arias. P. Rodríguez Sules, Juan Martínez Muñoz, Antonio Pardiñas Martínez, Francisco Fernández González, Alejandro Texido Martínez, Francisco Soler Molletó, E. García Artave, Francisco Ferrari, Enrique Horstmann Cantos y José Villuendas Gayarre. Los ayudantes médicos eran 48: V. Izquierdo, R. Gali, M. Torija, J. Monteroso, M. Arrufat, P. Rueda, J. Esquinalde, J. Almanza, J. Zaragoza, Niceto Valdivia Cepeda, F. López Cerezo, Domingo Vázquez, José Piñol, P. Soler, Damián Cárdenas, Eduardo Lastres, Miguel Brú Gras, etc., con 34 farmacéuticos también.

Junta Superior de Sanidad

En el año 1863 estaba formado por el Gobernador Superior Civil y otras Altas Autoridades no médicas; como médicos el Jefe del Cuerpo de Sanidad Militar, un vocal médico, dos médicos adjuntos y un vocal secretario. En el interior 33 Juntas Locales que presiden los Gobernadores, Tenientes Gobernador y capitán pedáneo, cuando hay de puerto, como Vicepresidente. Continuaron su rutinaria tarea salvo en tiempo de epidemia en que debían laborar más, como cuando el cólera de 1868. Continuó en la misma tarea hasta el cese de la soberanía española. Se mejoró cuando nacionalizaron los servicios en 1907 y se constituyeron las jefaturas locales.

Vacunación

En la misma forma que antes se señaló. Funcionaba una Comisión Central en La Habana y vacunadores en las cabeceras de Gobierno. La Habana, Rafael Hondares, Tomás M. Govantes, J. Bucelo, M. Roig, Carlos J. Govantes y tres meritorios. Se vacunaba en la sala Capitular e Iglesias de los distintos barrios. En 1869 la Comisión Central de La Habana contaba con un vacunador decano, 6 titulares y 7 auxiliares. Vicente L. Ferrer era el Inspector y J. Cortés, Subinspector y auxiliares Hondares, Govantes, Bucelo, Roig, C. Govantes, Fernández Bernal, Jordana, Machado, Suárez Romay, R. Cowley, Figueroa y Sola Cruz. Sufrió cambios cuando la guerra y después continuó hasta el cese de la soberanía española en que se hicieron modificaciones (la hacían los médicos municipales, los jefes locales de sanidad y hoy los médicos vacunadores).

Subdelegados de Medicina

En 1862 el Subdelegado principal en La Habana era Ramón Chaple con 7 subdelegados y en el interior 50. En 1863 continuaba Chaple con Piedra, Cayro, A. Castro, F. Zayas, J. Bucelo, P. Hernández y A. Valdés. En Guanabacoa, Rosella y Herrera. Bejucal, Vázquez y Ramble. Batabanó, Juan Villaroga. Santiago de las Vegas, Entralgo, Fernández Velasco. Santa María del Rosario, Vidal. San Antonio, Hernández y Carmona. Güines, F. Havá y García. Madruga, Gutiérrez. Alacranes, García Domínguez. Pinar del Río, Quiles. Matanzas, T. Pintado. Cárdenas, Antonio García. Colón, Francisco Crucet. Cienfuegos, Villalba. Trinidad, Frías. Sagua, Lagarget. Remedios, J. F. del Río. Villaclara, Larralde. Sancti Spíritus, Cepeda. Puerto Príncipe, G. Agüero, etc. Santiago de Cuba, Omedes.

Cuerpo de Sanidad Militar

Creado en 1837. En 1862, Jefe, Ramón Piña y Secretario B. Lozada. En Hospital Militar San Ambrosio: Pujol, Benjumeda, Corazza, etc. Hospital de 1ª en Santiago de Cuba y Puerto Príncipe de 2ª Matanzas y Trinidad, los demás de clases más inferiores. Varias enfermerías. También existía la Sanidad de la Armada con José Carlés, ManueI Ferrer, José González Riera, etc.

Facultativos de Semana

Fueron tantos los que prestaron servicios entre los años de 1860 a 1869 que nos llevaría mucho espacio citar siquiera la mitad. Casi todos han sido mencionados con anterioridad. Algunos médicos militares se citan en la relación como Juan de Dios Núñez, Vicente Lafont, Vicente Laufet, Pablo Granda y Saturnino L. Parana en 1860. Estos facultativos continuaron prestando sus servicios hasta que años después empezaron a servir los Médicos Municipales y Forenses.

Hospital Militar de San Ambrosio

Seguía prestando buenos servicios en el lugar de la Factoría. Entre 1861 y 1862 fue visitado por el Inspector Manzano y por el Capitán General y su esposa. En julio de 1861 contenía 740 enfermos, 402 de medicina y 338 de cirugía anotándose 51 defunciones por fiebre amarilla. El total de enfermos el 1º de agosto, 876 y 157 marinos, entre ellos muchos franceses. A final de septiembre 1 007 pacientes con 38 muertos por fiebre amarilla. En 1862 se hizo una nueva botica y una moderna cocina. El 27 de abril se administraron los santos óleos a enfermos a presencia del Capitán General. En mayo ingresaron 2 085 casos de fiebre amarilla. En mayo empezaron a prestar servicios los médicos Gregorio Espada y José Pérez en lugar de Juan Coraza y Pedro Ferrero. Se atendieron mas casos de fiebre amarilla entre los años 1857 y 1861. A principios de 1863 vuelve a ser visitado por Su Excelencia Domingo Dulce con el Obispo y se hizo una comunión general. Ingresaron en ese mes 15 casos con fiebre amarilla de los que solo falleció 1. En abril de 1865 fue visitado por el Obispo de Cartagena y Su Excelencia, celebraron misa y procesión. Hacían excelente pan. Todos los años siguientes y en el mes de abril se hizo la comunión general. La epidemia de cólera de 1868 aumentó el número de sus enfermos y después fue en aumento sucesivo con los años de la guerra de Cuba. El 1º de enero de 1896 se trasladó a la explanada del Príncipe donde se asistieron miles de enfermos cuando la guerra de 1896 a 1898 en que desapareció y dio lugar al Hospital “Alfonso XIII”.

Hospital de “San Felipe y Santiago” o de “San Juan de Dios”

Desde el año de 1852 se había instalado una Enfermería con su Reglamento en Prado No.1, altos de la Cárcel. Siete años después se hicieron obras en esos altos para llevar a ellos las salas de enfermos del Hospital San Juan de Dios. En 1860 y en el local antiguo murieron 179 enfermos en enero y en febrero 189. El 5 de marzo se efectuó en la Iglesia la fiesta tradicional de San Juan de Dios a la que asistían las Altas Autoridades. Hubo pequeños derrumbes en el Convento por lo que se apuntaló. En abril 185 enfermos. En mayo murieron 48. En junio 117 enfermos con 38 defunciones. En agosto 226 enfermos. En septiembre 208, en octubre 210 y en noviembre 188.

En 1861 promedio de enfermos diarios en enero 217 y en junio 253. Ingresó Girald como segundo médico. Desalojados los altos de la cárcel por soldados del Batallón de Burgos que lo ocupaban, hacia ese lugar se trasladaron los enfermos de San Juan de Dios sobre el 1º de noviembre de 1860 allí se continuó denominándole “San Felipe y Santiago”. En julio de 1861 contenía 257 enfermos. En noviembre 257. Se hicieron nuevas obras en los altos donde estaba el hospital para alojar a Hermanas de la Caridad. Era su principal medico- cirujano José G. Díaz. En enero de 1862 tenía 238 enfermos, en agosto 260 y en diciembre 247. La señora Josefa Santa Cruz de Oviedo le hizo un legado de $160.000. En 1863 murieron en enero 216, en junio 309 y en diciembre 308. El 8 de marzo, día de la misa del Patrono se aumentó el sueldo a los empleados. En los primeros meses de 1863 el dentista Sintero hizo demostraciones de extracciones de muelas sin dolor por medio de anestesia local. En abril hicieron los Regidores una colecta para auxiliarlo. El Gobierno apremiaba al Ilustre Ayuntamiento de quien dependía el hospital para que le entregase los altos para el ramo de guerra, no se encontraba donde instalarlo y todavía se daba en el viejo San Juan de Dios la disección, en su parte alta.

En 1865 continuaba administrado por Félix Echarte y con sus médicos ManueI Ibarrola, Esteban González del Valle y José G. Díaz con los internos Andrés Díaz y Jerónimo González. En tanto se aprovechaba aún la casa de San Juan de Dios para depósito de mercancías en los bajos y hasta se celebró allí un Bazar Benéfico a beneficio del hospital. Insistía el ramo de guerra que se entregase el local alto que ocupaba el establecimiento. La misma situación en 1866 en cuyo año entraron 6125 y fallecieron 843. El 25 de octubre practicó el Dr. José G. Díaz, hábil y atrevido cirujano de la fecha, la ligadura de la arteria ilíaca externa. En 1867 ingresaron 6 125 enfermos y murieron 843 (Nota, la ligadura se hizo en 1867). En el año 1868 lo dirigía Juan Pérez Calvo con los médicos antes citados a los que se unió Tomas Plasencia. En mayo José G. Díaz extirpó y curó un tumor hidatídico. Todavía servía San Juan de Dios, en el que se alojaron coléricos cuando la epidemia, durante los primeros meses de 1868 en que reinó con mas fuerza el estallido del mal. En el propio 1868 ingresaron en “San Felipe y Santiago” 5 575 enfermos y murieron 806. La disección se trasladó a San Dionisio probablemente al empezar el curso de 1869 a 1870 y ya en junio de este último año había sido demolido el viejo hospital (las casas) de San Juan de Dios donde está hoy el parque o plaza de su nombre. El 22 de enero de 1868 se clausuró el hospital de coléricos que se estableció   en San Juan de Dios y los últimos casos que quedaban pasaron   al provisional de Santa Elena con los médicos que asistían a los enfermos Gabriel García y Juan E. Babé. Esta epidemia de cólera morbo asiático permaneció cien días en La Habana. Limpio y desinfectado el local fue ocupado hasta su demolición por la Guardia de Prevención del Cuerpo de Voluntarios.

Hospital de Mujeres de San Francisco de Paula

En 1860 contenía en enero 99 enfermas, en junio 70 y en noviembre 104 con un promedio de muertes al mes de 20. Su médico Fernando González del Valle formó una Biblioteca para uso de las asiladas. 1861, en enero 90 enfermas, en junio 117 y en noviembre 150. En 1862, en enero 108, junio 108 y diciembre 117. Doña Josefa Santa Cruz de Oviedo le legó $12.000. 1863, las hermanas de San Vicente de Paúl cuidaban de las enfermas con sus antiguos médicos Nicolás J. Gutiérrez y Fernando González del Valle con un promedio de 115 enfermas diarias. La misma situación en los años sucesivos hasta que estalló el cólera de 1868 que causó algunas bajas en este pobre, triste y viejo hospital.

Hospital de San Lázaro

Continuaba en la costa cerca de la entrada del Vedado. Había cedido terrenos de su huerta para la construcción de la  Calzada de San Lázaro. En 1860 lo dirigía Don Francisco Cisneros y repartió solares a censo por el Torreón. En agosto de 1861 se efectuaron grandes obras en el edificio por el sacerdote Dean Manuel Gómez Marañón. En la misma situación de aislamiento, pobreza y tristeza hasta 1869.

Casa de Enajenados

Debemos recordar que primeramente los lazarinos andaban por las calles, albergados en casas o confundidos con los criminales en las cárceles. El primer buen asilo para ellos se estableció en 1828 en la casa llamada de “San Dionisio” situada al este   del cementerio de Espada y dependía de la Casa de Beneficencia. Las epidemias de cólera de los años 33, 50 y 54 causaron la muerte de muchos asilados. En 1855 su número de asilados ascendía a unos 130. Las mujeres locas fueron recibidas desde el año 1829 en la Casa de Beneficencia. El Gobierno se hizo cargo del Asilo hacia el año 1856 pues la población se elevaba a 200 enfermos, 120 hombres y 80 mujeres. En ese año se empezaron a trasladar los varones, de San Dionisio a la nueva Casa situada en la finca “Ferro”, próxima a Rancho Boyeros, a donde después fueron llevadas también las locas. Los enfermos eran mal tratados y mal alimentados y nada se hacía por ellos desde el punto de vista médico. Para mejorar estas condiciones se formó una Junta de Gobierno, a instancias del Dr. Nicolás J. Gutiérrez, que empezó a funcionar el 27 de diciembre de 1861 y se creó bajo los auspicios del General Serrano y su sección facultativa estaba compuesta por el propio Dr. Gutiérrez y su colega Antonio Díaz Albertini. Fue nombrado Director el Dr. José Joaquín Muñoz, médico ilustrado y especialista en la materia, que fue el primero en instituir en el asilo el tratamiento científico de la locura. Este buen señor luchó con muchas dificultades hasta que al fin renunció y se trasladó a París donde falleció demente. Le sucedió como director el Dr. Manuel Francisco Entralgo. A este sucedió en 1867 el Dr. José Espárrago Cuéllar que también murió loco poco después en el mismo manicomio. Su sucesor el Dr. Tomás Agustín Placensia (1868) hizo los primeros trabajos de estadística, construyó un teatro, formó una orquesta e hizo algunos ensayos agrícolas.

Casas de Salud

En este período funcionaron casi todas las que existían   en el anterior: "La Nacional" ; "San Antonio" (Matanzas); "Garcini"; "San Rafael", Reina No. 149 de Francisco Saavedra; "Santa Rosa", cerca de Garcini; "La Marina" fundada en 1845 en San Lázaro, primero de Dupierris y después de Sardoqui; la de Belot en Marimelena iniciada en 1828 y la “Quinta del Rey”, en Cristina, que tenía asociados como Garcini y Belot. La de Garcini y Belot prestaron buenos servicios cuando el cólera de 187 y 188.

Hospitales en el interior

Datos del año 1865. Matanzas, “Santa Isabel”, médico G. Pintado. Guanabacoa, Juan Rosella. Bejucal, “Nuestra Señora de la Natividad ”, de 1776, Francisco Vázquez. El de Güines se concluyó después con el nombre de “Santa Cristina”, médico Ramón Martínez. San Antonio de los Baños, se concluyó después de 1830 su médico Ramón Martínez y del de Güines Manuel M. Carretero. Guanajay con Emilio Conde. Jaruco de 1789 a 1790, médico Ricardo León. Cárdenas, director Rafael S. Rodríguez. Villa Clara, “San Juan de Dios” y de “San Lázaro”. Trinidad, médico, Fernando Quintana. Sancti Spíritus, “San Juan de Dios”, José ManueI García. Puerto Príncipe, “San Juan de Dios”, Gaspar del Castillo y Miguel de Zayas; “Mujeres del Carmen”, J. A. Miranda y Nicolás Zayas. Santiago de Cuba, director ManueI Chonyela. Holguín, construido a expensas del vecindario, se concluyó el 19 de marzo de 1859, dos salas, para hombres y mujeres,   con 12 y 8 camas. Bayamo, Director   Joaquín Espinosa. etc.

Otras Instituciones

Funcionaban Asociaciones Domiciliarias en pueblos importantes. "El Asilo de San José" de niños y jóvenes y era su médico, en 1860, Isidro Cordovés. El Cuartel de Maderas, antes Hospital, situado en las proximidades de Carlos III al norte de la estación de Concha, allí trataron casos de fiebre amarilla por el método del rocío. En los últimos años de la dominación española aun era de madera y sirvió de hospital militar. Se demolió muchos años después de 1898. Allí se ha edificado hace algunos años una Estación de Policía, de las muchas que existen actualmente en La Habana.

Boticas

Entre las numerosas que existían citaremos: en 1862 la de Cayetano Aguilera en O'Reilly entre Habana y Aguiar, En 1865 la de Hita en Salud No. 71 y la Central en Obraría No. 33.

Dentistas

En enero de 1863 se estableció Pedro Dedede, de México. G. Betancourt en Amargura No. 71. En 1864 Guillermo Tinker. Hizo la reválida Mariano Arango. Weber, trabajos de mecánica. Linters, extracciones sin dolor. José M. Bonelly extrajo parte del maxilar inferior. José Francisco Piedra, pasó a Europa. En 1866 figuraba Bonelly y ManueI Villalva residía en Dragones No. 29. Hasta 1869 trabajaban Bonelly y otros

Operaciones Quirúrgicas

En 1860, Fernando González del Valle, litotricia a una mujer, con éxito, en Paula. 1861, Guillermo Díaz, en febrero y en “San Felipe y Santiago” talla perineal por cálculo, a Felipe Tejas, de 80 años, éxito. 1864, en Guanabacoa el dentista José M. Bonelly Zayas extirpó en septiembre parte del maxilar inferior, cuya pieza conservó en su casa de Dragones. Francisco Zayas extirpó pólipos fibrosos y Eduardo Finlay, operaciones de cataratas. 1865, Federico Horstmann, cataratas. 1866, J. G. Díaz ligó la ilíaca externa en “San Felipe y Santiago” el 23 de octubre, por aneurisma de la femoral, curó. Cuarta operación de esta clase realizada en Cuba. Máximo Galán hizo la embriotomía y Fernando González del Valle empleó por primera vez el éter como anestésico local. 1867, Joaquín Zayas puncionó un quiste de ovario. Landeta efectuó, sin éxito, la enterotomía. José G. Díaz extrajo un tumor hidatídico el 22 de marzo, curado. El mismo extirpó un tumor canceroso que se reprodujo. En 1869 practicó por primera vez en Cuba la desarticulación coxo- femoral con éxito el Dr. Ignacio Placensia Lizaso.

Periódicos Médicos

En 1860 se empezó a publicar “El Eco de la Medicina ” y por septiembre reapareció “Gaceta Médica”, de Ramón Zambrana. En 1861 salía “El Estímulo” de Felipe Rodríguez. En 1862 se inició “El Estudiante de la Universidad ” y apareció “Emulación de Aenlle”, Melero y Valdés. En 1864   vivía “La Emulación” de Felipe Rodríguez y Justino Valdés Castro. En agosto salió el primer número de los “Anales de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana”. A fines de 1865 se presentó “La Hoja Clínica”, primero mensual y luego quincenal de Félix Girald y Federico Horstmann Cantos. En 1866, Disertación de los alumnos de la Universidad. Continuaba “Emulación y Repertorio” de Poey. 1868, “Genio Médico Quirúrgico” y reaparición "Emulación". “Gaceta Médica” de Girald y Horstmann.

Trabajos Médicos y Libros

En 1860, Antonio Caro, “Aguas minerales de Guanabacoa” y Félix Girald, “Valor de la presencia de la albúmina en la orina en el diagnóstico de la fiebre amarilla”.1861, Nicolás J. Gutiérrez, “Fiebre Amarilla”. 1862, José Joaquín Muñoz, “Memoria sobre el croup”. Andrés Poey, “Fiebre Amarilla”. Max. Galán, “Digital”. Fernando Argilagos, trabajos de oftalmología. A. Cayro, fiebre amarilla. Nicolás J. Gutiérrez, fiebre amarilla. M. A. de Rojas, “Fístulas vésico-vaginales”. Oxamendi, hizo la traducción de un libro alemán de enfermedades de niños. 1865 L . de la Calle , “Teoría de la infección”. Francisco Zayas, fiebre amarilla. 1866, Aenlle, “Aguas medicamentosas de Cuba”. Domingo Rosain, “Métodos de vacunación”. Ariza y Ferrer, vacunación. 1867, Fernando González del Valle, “Caso de estrechez uretral”. Juan B. Zayas, “Neurosis uterina”. J. Luz Hernández sobre vacuna. L. Cowley, “Prostitución reglada”. J. J. Muñoz, “Locura sensorial”. Joaquín Zayas, “El Laringoscopio”. Dumond y Elcid, “Enfermedades en el pueblo de Recreo”. Michelena, “Fiebres”. Ambrosio González   del Valle, “Mortalidad en La Habana”. L. Lacalle y A. Cayro, fiebre amarilla. 1868, J. J. Havá y Ambrosio González del Valle, “Cólera”. F. Giralt, “Fiebre y sudor militar en Cuba”. Ramón Zambrana, “Enfermedades de Addison”. 1869, Ambrosio González del Valle, “Nuevo Cementerio”. Nicolás J. Gutiérrez, fiebre amarilla y R. Cowley, “Elefantiasis del pene”. F. Giralt, “Infección purulenta”. Antonio Caro, “Embalsamamientos”. Antonio Caro, fiebre amarilla. F. Ruz, “Cólera”, y Sauvalle, “Flora médica”. Libros: en 1860 Formulario médico para hospitales militares, Obras de Romay. En 1862, J. J. Muñoz tradujo la obra francesa de Baillanger sobre afecciones nerviosas. En el siguiente año Ambrosio González del Valle tradujo el libro de Kauffmann sobre la muerte aparente. Rafael Cowley   publicó Agenda Médica en 1866.

Epidemiología

Las epidemias más notables fueron: En 1860, en marzo y octubre gran epidemia de fiebre catarral (¿gripe?) y a final de año   bastante viruela en Matanzas y sus Partidos. Ocurrieron en el año 2 641 casos de fiebre amarilla en La Habana con 384 defunciones. 1861, mucha viruela en casi toda la isla y azotó con crueldad a Remedios, hizo daños en La Habana y Matanzas. En julio epidemias de fluxiones (catarros) y en ese mes 860 casos de fiebre amarilla en La Habana con 215 muertos. En esa ciudad hubo en todo el año 3 406 casos de fiebre amarilla con 916 defunciones. Mucho sarampión en Matanzas y Cárdenas. En febrero de 1862 fluxiones y en el verano muchos casos de fiebre amarilla, crup, angina   escarlatinosa y viruela. 1863, año pródigo en fiebre amarilla que atacó y mató a muchas personas destacadas; crup, más en Bayamo y   mucha tuberculosis en Guanajay. En el año 1864 abundó el crup, especialmente en los niños en Puerto Príncipe. A final de año epidemia de “fiebre catarla” que afectó al Capitán General Domingo Dulce, en toda la isla y en el año ocurrieron 4 182 casos de fiebre amarilla con 1 174 muertes. Siguió con abundancia el crup en el año 1865 con muchas enfermedades infecciosas en los niños de la Casa de Beneficencia y brotes de fiebre amarilla y remitente biliosa en “El Recreo” y de beriberi en Cidra. 1866, bastante viruela en Remedios, en Regla y otros sitios. En febrero tifoidea en Bayamo. Fluxiones a fines de año en el curso del que se tomaron medidas preventivas contra la amenaza del cólera. Triste año el de 1867 por la abundancia de viruela en La Habana y el terrible brote que afectó a Matanzas a principios de año y para colmos de desdichas entró por tercera vez el cólera en Cuba por Casa Blanca y se repitieron las terribles escenas de las anteriores irrupciones; se crearon hospitales provisionales en San Juan de Dios, Concha, Ochoa, Belot, San Lázaro, Maboa (Jesús del Monte), etc. En octubre brote de tifoidea en Caney, Oriente. Alarma en los primeros meses de 1868 por el cólera y epidemia de fiebre catarral. Durante el cólera funcionó el hospital provisional de Santa Elena en Jesús del Monte y el de los Almacenes de Villanueva frente al Campo de Marte.

Fig. 7. Dr. Raimundo G. Menocal y G. Menocal (1856-1917). Maestro de cirujanos cubanos.

Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales

Un gran acontecimiento y un gran prestigio para Cuba fue la fundación de esta Academia, constituida el 14 de abril de 1861 e inaugurada el 19 de mayo del mismo año. Su principal fundador fue el Dr. Nicolás J. Gutiérrez. En 1867 se encontraba en Rayo No. 32; se colocó el retrato de su fundador el Dr. Gutiérrez en su salón principal con discurso de Michelena. Ha cumplido ya la Academia 89 años y conserva su gran prestigio. Su actual Presidente es el Dr. Clemente Inclán Costa y su Secretario el competente y animoso Dr. Horacio Abascal que ha publicado recientemente un trabajo histórico sobre la academia en la “Revista de la Biblioteca Nacional” en donde puede encontrar el lector más detalles sobre la vida de esta gloriosa Institución.

Obituario

Entre los años 1860 y 1869 fallecieron los siguientes y destacados facultativos: En 1860, Carlos Villodres, mayo. Sirven de los Ríos y Pío Castillo. 1861, Antonio Noval, febrero 8. Julio Hernández, por fiebre amarilla, recién llegado de España y Miguel Pinet que fue director del cuerpo de sanidad militar. En 1862, E. V. Montesinos, joven, mayo y Camilo Hernández Salazar, joven, de brillante porvenir, de difteria, era miembro de la Sociedad Económica de Amigos del País. 1864, Nicolás Caraso Conde, subdirector del cuerpo de sanidad de la Armada y el distinguido médico Francés y catedrático de la Universidad Julio Le Riverend. En 1865, Nicolás Pinelo de Rojas, médico militar, disector, etc. 1866, Bruno Noroña, Ayudante de química en el Instituto de 2ª enseñanza de La Habana, en enero, y Antonio Jiménez Inclán, joven también, en marzo. En 1867, el afamado catedrático, orador, en fin enciclopedista Dr. Ramón Zambrana y Valdés, gloria cubana, el 8 de marzo. Federico Echarte, junio. Joaquín Ledo y el Dr. Manuel Piedra que diagnosticó el primer caso de cólera   cuando la epidemia de 1833. Marcos Aurelio de Rojas, cubano, en New York y el modesto Emilio Jiménez, ayudante médico en el pueblo de Morón y socio de la Academia de Ciencias. En 1867 murió loco en París el inteligente alienista cubano José Muñoz, escritor galano, laborioso y ex director del Asilo de Dementes. Por último, en 1869 falleció el destacado cirujano Vicente Antonio de Castro, introductor de la anestesia por el éter, catedrático, etc.

Misceláneas

1860. Regresa Horstmann de París. Cateterismo por Fernando González del Valle. Regresó Félix Girald de París en donde dejó a Raimundo de Castro y a Carlos Finlay. Se hacía un hospital en Cárdenas y uno militar en Puerto Príncipe.

1861. Rafael Cortés secretario de la Junta Local de Sanidad. Graduación de Federico Horstmann en La Habana. Arruinado el Cementerio de los ingleses en el Vedado. Quedó bien instalado el Hospital Militar en Santa Clara. Graduado el   Dr. Rafael Cowley. Sánchez de Bustamante a estudios a París. Continuaban las fiestas el día de San Rafael.

1862. Cruz de Beneficencia a Juan Bautista Cañizares por sus servicios cuando el cólera en 1851 y 1852, en Holguín. Graduado Antonio Mestre en noviembre. El 18 de noviembre primera piedra para un hospital en Aramburu entre Infanta y Reina (no se hizo). En mayo Horstmann ocupó la  cátedra de Disección y Félix Girald la de Clínica médica. Horstmann, curso de enfermedades de los ojos. Reformas en el servicio médico militar.

1863. Se bendijo el Hospital “Santa Isabel” de Matanzas. Obras en hospital civil Santiago de Cuba.

1864. Llega de París Casimiro Sáez. Finlay en Reina No. 159. Pasan las locas a “Ferro” en un departamento especial. Se inauguró el Hospital de Sagua. En Matanzas Cartaya, Llorach y Verdugo.

1865. Se mejora el Hospital “San Lázaro” de Santa Clara. 1866, en La Habana 132 muertos. Condecorado con Cruz de Beneficencia a Joaquín Muñoz.

1867. Joaquín Zayas estudia en París. Federico Cuevas, libro sobre cólera. Se hunde el techo del Hospital Militar de Trinidad.

1868. Bueno el Hospital Militar de Jaruco. Regresó de París José R. Montalvo estudió partos con   Paget y oftalmología con Galezowisky.

1869. Agustín Valdés, médico del Batallón de Bomberos de La Habana.

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