Indice Anterior Siguiente
Cuaderno de Historia No. 80, 1995

El Código Sanitario Panamericano: aspectos históricos

Por el Dr. Gregorio Delgado García1
  1. Historiador Médico del Ministerio de Salud Pública y Jefe del Departamento de Historia de la Salud Pública de la Facultad de Salud Pública.

Introducción

En el presente año se cumple el 70 aniversario de la aprobación y firma en La Habana, el 14 de noviembre de 1924, por diez y ocho países de América, del Código Sanitario Panamericano.

La importancia de tal documento, vigente con modificaciones hasta la actualidad, es de tal magnitud que los organizadores de este Simposio "Los 90 años de la Organización Panamericana de la Salud" y del I Encuentro Iberoamericano de Historiadores de la Salud Pública han creído necesario destacarlo con esta ponencia en la que expondremos los antecedentes históricos del Código Sanitario Panamericano, las personalidades que lo discutieron y aprobaron, su estructura original, su ratificación por las repúblicas americanas y sus modificaciones posteriores.

Antecedentes históricos del Codigo Sanitario Panamericano

La I Conferencia Sanitaria Internacional, primer intento de internacionalizar los problemas de salud pública, celebrada en París del 23 de junio de 1851 al 19 de enero de 1852, con la asistencia de doce países, once europeos y uno asiático, se convocó con el próposito de que las naciones representadas llegaran a un acuerdo sobre las condiciones mínimas de la cuarentena marítima y prestar de ese modo, importantes servicios al comercio y a la navegación en el Mediterráneo para proteger al propio tiempo la salud pública. Cada país estuvo representado por dos delegados, uno médico y el otro, funcionario diplomático.

Después de celebrar 48 sesiones plenarias y numerosas reuniones de sus comisiones, el resultado fue un convenio sanitario internacional que comprendía 137 artículos. El 19 de diciembre de 1851, los representantes de las doce naciones firmaron el proyecto de convenio y el 16 de enero siguiente un proyecto revisado. Sin embargo, las firmas de los representantes no obligaban a los respectivos gobiernos y cuatro meses más tarde, sólo lo habían firmado cinco países. Pero, también estas firmas necesitaban ser ratificadas. El 18 de mayo de 1852, Francia y Cerdeña cambiaron instrumentos de ratificación y el convenio entró en vigor entre ambos países. Portugal dío más tarde su adhesión, pero en 1865 este país y Cerdeña se retiraron y el convenio quedó sin efecto alguno.

La II Conferencia Sanitaria Internacional, en la que no participaron delegados médicos, se reunió en 1859, también en París y duró cinco meses. Se aprobó en ella por la mayoría de los delegados un nuevo proyecto de convenio sanitario internacional, del cual no se tuvo después noticia alguna.

El rasgo más importante de la IV Conferencia Sanitaria Internacio nal, celebrada en Viena durante todo el mes de junio de 1874, fue la presentación de un proyecto por la delegación de Francia, para establecer una Comisión Internacional Permanente de las Epidemias, que se recomendó por unanimidad y se propuso a Viena como sede. La Comisión había de componerse de médicos designados por los gobiernos participantes y sus principales objetivos serían el estudio de la etiología y profilaxis del cólera, la epidemiología del cólera en los buques y puertos, el período de incubación de la enfermedad y las lluvias y las condiciones telúricas en las regiones del Mediterráneo Oriental y del mar Negro. Con los resultados de estas investigaciones se redactaría un nuevo código sanitario internacional.

En la V Conferencia Sanitaria Internacional, reunida en Washington DC de enero a marzo de 1881, primera que se celebraba en nuestro continente y con la asistencia también, por primera vez, de países americanos, se presentó por el delegado de Austria-Hungría un proyecto para la institución de dos agencias internacionales permanentes de avisos sanitarios que se establecerían en Viena y en La Habana. La primera debería recoger los informes sanitarios de Europa, Asia y Africa y la segunda extendería su esfera de acción sobre el continente americano e islas que geográficamente le corresponden, salvo las modificaciones que el estado de las comunicaciones telegráficas pudiera hacer necesarias. Aunque fue discutido y aprobado dicho proyecto nunca se llegó a poner en vigor.

En la Conferencia estuvieron presentes los siguientes países americanos: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Estados Unidos de América, Haití, México, Perú y Venezuela. Canada que era dominio desde 1867 estuvo representado por un delegado especial incluido en la delegación de Gran Bretaña y aunque eran entonces provincias hispanas estuvieron tambiém Cuba y Puerto Rico por un delegado especial dentro de la delegación de España, el doctor Carlos J. Finlay, que anunció por primera vez en aquel evento el 18 de febrero de 1881, su teoría metaxénica del contagio de enfermedades.

En el resto de las conferencias sanitarias internacionales, de la sexta a la novena, celebradas en el pasado siglo, Roma (1885), Venecia (1892), Dresde (1893), París (1894) y Venecia (1897), en cada una de ellas se estableció un convenio internacional de alcance limitado relativo principalmente al cólera y a la peste. Los objetivos de estos convenios estaban orientados en lo fundamental hacia dos direcciones: una, suprimir los obstáculos que se oponían al comercio y a los transportes y otra, proteger a Europa contra las epidemias exóticas.

Independientemente de los resultados de estas conferencias las repúblicas de Uruguay, Argentina y Brasil firmaron en Río de Janeiro los días 25 y 26 de noviembre de 1887, una Convención Sanitaria Internacional, pero unos meses antes, el 3 de julio del propio año, el gobierno de Perú invitó a todas las naciones de América, a un Congreso Sanitario Americano que tendría lugar en Lima el 1 de noviembre; sin embargo, no se inauguró sino el 2 de enero de 1888. En este congreso estuvieron representados solamente Perú, Bolivia, Chile y Ecuador. Sus labores se prolongaron hasta el 12 de marzo y su balance consistió en una convención cuyas capitulaciones refiriéronse a trascendentales puntos, entre ellos, la profilaxis de la fiebre amarilla.

La I Conferencia Internacional Americana efectuada en Washington, desde el 2 de octubre de 1889 al 19 de abril de 1890, con la cual surge el panamericanismo y sobre la que publicara once antológicas crónicas en el diario La Nación de Buenos Aires, llenas de advertencias políticas, nuestro genial José Martí, en la sesión de 7 de diciembre de 1889 sus delegados aprobaron la creación de la X Comisión, compuesta por siete miembros de cinco países (Nicaragua, Brasil, Perú, Venezuela y Estados Unidos), "para tomar en considera ción e informar sobre los nuevos métodos de establecer y mantener reglamentos sanitarios en el comercio entre los varios países representa dos en la Conferencia". La X Comisión dictaminó y la Conferencia recomendó a las repúblicas de las tres Américas, que adoptaran la Convención Sanitaria Internacional de Río de Janeiro (1887) o el texto de la Convención Sanitaria del Congreso de Lima (1888).

Con el antecedente histórico de estos convenios sanitarios internacionales el X Comité o de Política Sanitaria Internacional de la II Conferencia Internacional de los Estados Americanos (Ciudad de México, 22 de octubre de 1901 al 22 de enero de 1902) presentó un informe en enero de 1902, el cual fue aprobado y en el que se recomendaba que la Oficina Internacional de las Repúblicas Americanas, actual Organización de Estados Americanos (OEA), convocara a una convención general de representantes de las oficinas de salubridad de las repúblicas de América para formular acuerdos y disposiciones sanitarias y celebrar periódicamente convenciones de salud. La convención general también debería designar una junta ejecutiva permanente que se denominaría Oficina Sanitaria Internacio nal, la cual tendría su sede en Washington D.C.

La I Convención Sanitaria Internacional de las Repúblicas Americanas se celebró en dicha ciudad del 2 al 5 de diciembre de 1902 con la asistencia de 10 países. El 2 de diciembre, día de la inaugura- ción, fue fundada la Oficina Sanitaria Internacional, hecho este cuyo 90 aniversario celebramos con el presente Simposio y el I Encuentro de Historiadores Iberoamericanos.

La Oficina Sanitaria Internacional tenía los siguientes deberes al crearse:

  1. Solicitar de cada país que se sirva remitir pronta y regularmente a la Oficina todos los datos relativos al estado sanitario de sus puertos y territorio nacional.
  2. Obtener toda la ayuda posible para hacer estudios científicos completos de los brotes de enfermedades contagiosas que pudieran ocurrir en los países.
  3. Proporcionar su mayor ayuda y su experiencia a fin de obtener la mejor protección posible para la salud pública de los países a fin de conseguir la eliminación de la enfermedad y facilitar el comercio entre las naciones.
  4. La Oficina deberá estimular, ayudar o imponer, todos los medios jurídicos a su disposición para el saneamiento de los puertos marítimos, incluyendo la introducción de mejoras sanitarias en la rada, el sistema de avenamiento, el drenaje del suelo, la pavimenta ción y la eliminación de la infección de los edificios, así como la destrucción de mosquitos y otros insectos nocivos.
Al año siguiente de creada la Oficina se inaugura la XI Conferencia Sanitaria Internacional (1903) en París y su principal realización consistió en unificar los cuatro convenios sanitarios aprobados en conferencias anteriores y refundirlos en un instrumento único, el Convenio Sanitario Internacional de 1903, cuyas disposiciones se referían tanto al cólera como a la peste y la fiebre amarilla. Con respecto a las tres enfermedades citadas y a sus modos de transmisión totalmente distintos para cada una de ellas, se disponía, por primera vez, de un conjunto de hechos científica y universalmente aceptados y de labios del coronel de sanidad doctor William C. Gorgas, pudieron oír los delegados un resumen de la labor realizada por la IV Comisión para el Estudio de la Fiebre Amarilla del Ejército de los Estados Unidos, que comprobó el descubrimiento del doctor Carlos J. Finlay y de la subsiguiente campaña encaminada a erradicar el Aedes aegypti de La Habana, campaña esta última dirigida por el propio doctor Gorgas.

El Convenio Sanitario Internacional de París (1903) no tenía vigencia para las Américas y por ello las Repúblicas de Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil firmaron en 1904, en Río de Janeiro, una nueva Convención Sanitaria Internacional ajena a las actividades de la Oficina Sanitaria Internacional de Washington.

La II Convención Sanitaria Internacional celebrada también en Washington DC en octubre de 1905 revistió una gran importancia, pues en ella se definió la acción de la Oficina con medidas destinadas a codificar los procedimientos de sanidad internacional particularmente en el control de la fiebre amarilla basadas en las medidas ejecutadas en Cuba, la Zona del Canal de Panamá y México, las que fueron tomadas en forma recíproca en dicha Convención y firmadas, ad referendum, en Washington el 14 de octubre de 1905, como primer Código Sanitario Panamericano.

Tal importancia tenía para nuestro continente este primer Código que en diciembre de 1907 la Oficina fue autorizada en México, por la III Convención Sanitaria Internacional, para establecer relaciones con la recién creada Oficina Internacional de Higiene Pública con sede en París y que de modo expreso le recomendara que sería conveniente que los países europeos adoptaran la Convención Sanitaria de Washington de 1905, al tener en cuenta la necesidad de que las colonias de Gran Gretaña, Francia y Países Bajos en el Hemisferio Occidental, observaran las resoluciones de las Repúblicas Americanas sobre la fiebre amarilla, y además de aclarar que no se debe ver en esta recomendación, como se ha dicho en una reciente publicación, "un toque de suficiencia nuevomundista", si no una muestra de muy justificado celo por la salud de nuestros pueblos.

La III Conferencia Internacional Americana (Río de Janeiro, 21 de junio al 26 de agosto de 1906) ante la dualidad en el continente de dos convenciones sanitarias vigentes, la de Río de Janeiro de 1904 y la de Washington de 1905, las estudió ambas y concluyó por adherirse al primer Código Sanitario Panamericano firmado en Washington en 1905 y unos años más tarde, la IV Conferencia Internacional Americana (Buenos Aires, 12 de julio al 30 de agosto de 1910) recomendó la adopción de dicho Código a los gobiernos de América que no lo habían hecho todavía.

La V Conferencia Internacional de los Estados Americanos (Santiago de Chile, 25 de marzo al 13 de mayo de 1923) decidió que la Oficin Sanitaria Internacional fuera encargada de la preparación de un proyecto de Código de Ley Marítima Internacional, que vendría a ser la reforma, en esencia, del aprobado en la Convención Sanitaria Internacional de Washington de 1905, antecedentes que originó el actual Código Sanitario Panamericano y que el proyecto fuera estudiado y adoptado en forma de Tratado por la VII Conferencia Sanitaria Internacional que se efectuaría en La Habana, en fecha fijada durante el año 1923. Igualmente resolvió la V Conferencia de los Estados Americanos que: "La Oficina Sanitaria Internacional sea conocida y designada como Oficina Sanitaria Panamericana y que las Conferencias Sanitarias Internacionales (que habían adoptado este nombre en 1901) en adelante sean conocidas y designadas como Conferencias Sanitarias Panamericanas."

El Código Sanitario Panamericano de 1924

La VII Conferencia Sanitaria Panamericana, encargada del estudio y aprobación del Código Sanitario Panamericano, se reunió en La Habana del 5 al 15 de noviembre de 1924, con delegados de 18 repúblicas: Argentina (2), Brasil (2), Chile (1), Colombia (1), Costa Rica (1), Cuba (6), El Salvador (1), Estados Unidos de América (3), Guatemala (1), Haití (1), Honduras (1), México (1), Paraguay (1), Panamá (1), Perú (1), República Dominicana (1), Uruguay (1) y Venezuela (2). En total 28 delegados. Faltaron Bolivia, Ecuador y Nicaragua. Además de los 6 delegados de Cuba, eran de dicha nacionalidad los de Guatemala, Costa Rica y Honduras y el de Colombia, aunque nacido en esa hermana república llevaba casi medio siglo de ejercicio médico en La Habana. También estaban representadas las Oficina Sanitaria Panamericana y la Sección de Higiene de la Liga de las Naciones.

fig 2

Presidió la Comisión Ejecutiva de la Conferencia el doctor Mario García-Lebredo (Cuba), después Director de Honor de la Oficina Sanitaria Panamericana; Secretario, doctor Francisco María Fernández (Cuba) y Vocales, doctores Hugh S. Cumming (E.U.A), Director de la Oficina Sanitaria Panamericana durante 26 años y Cirujano General Jefe de Servicios de Sanidad Pública de los Estados Unidos, Nascimento Gurgel (Brasil), Joaquin Llambias (Argentina), Alfonso Pruneda (México) y Carlos Enrique Paz Soldán (Perú), todos figuras ilustres de la salud pública en América.

El estudio del documento fue encargado a la Comisión del Código Sanitario Marítimo de la Conferencia, la que presidió el profesor doctor Gregorio Araoz Alfaro (Argentina), personalidad insigne de la semiología y la pediatría latinoamericanas; como Secretario el doctor Jaime de la Guardia (Panamá), destacado cirujano, graduado en el Jefferson Medical College de Filadelfia y en la Universidad de La Habana y como Vocales los doctores Raúl Almeida Magalhaes (Brasil), Secretario General del Departamento de Salud Pública de Brasil ; Enrique Tejera (Venezuela), Jefe del Laboratorio de Microbiología de la Dirección de Sanidad de Venezuela; Hugo Roberts Fernández (Cuba), uno de los fundadores de la organización de la sanidad cubana, creador del Servicio de Cuarentena en 1902 y General de Brigada del Ejército Libertador de Cuba; Richard H. Creel (E.U.A), Jefe de Cuarentenas del Puerto de San Francisco, California; Romano Pérez Cabral (República Dominicana), profesor de la Universidad de Santo Domingo; Carlos E. Paz Soldán (Perú), sanitarista de prestigio internacional, profesor de Higiene de la Universidad de San Marcos de Lima y autor de más de 600 trabajos científicos; José Varela Zequeira (Costa Rica), cubano, destacado hombre de letras y eminente profesor de Anatomía de la Universidad de La Habana; José de Cubas Serrate (Guatemala), destacado cirujano cubano; Arístides Agramonte Simoni (Honduras), bacteriólogo y sanitarista cubano de prestigio internacional, nominado con el doctor Carlos J. Finlay para el premio Nobel de Medicina y Fisiología; Leopoldo B. Paz (El Salvador), Director General de Sanidad y Presidente de la Asamblea Nacional Legislativa de El Salvador; Justo F. González (Uruguay), profesor de Higiene de la Universidad de Montevideo; Andrés Gubetich (Paraguay), profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Asunción; Alfonso Pruneda (México), prestigioso profesor de Patología General de la Escuela Nacional de Medicina de México; Charles Mathon (Haití), destacado profesor de Clínica Médica de la Universidad de Haití; Ricardo Gutiérrez Lee (Colombia), Embajador Plenipotenciario en Cuba, con casi cinco décadas de ejercicio brillante de la medicina en La Habana y John D. Long (Oficina Sanitaria Panamericana), higienista eminente, Cirujano General Auxiliar del Servicio de Sanidad Pública de los Estados Unidos y Auxiliar del Director de la Oficina Sanitaria Panamericana.

La Comisión estudió el proyecto de Código de Ley Marítima Internacional, posteriormente aprobado y adoptado en forma de Tratado o Código Sanitario Panamericano por la Conferencia, el cual consta de 13 capítulos y 63 artículos.

El Capítulo I, lo constituyen dos artículos, en el primero se encuentran los objetivos del Código que son:

  1. Prevenir la propagación internacional de infecciones o enfermedades susceptibles de trasmitirse a seres humanos
  2. Estimular o adoptar medidas cooperativas encaminadas a impedir la introducción y propagación de enfemedades en los territorios de los gobiernos signatarios o procedentes de los mismos.
  3. Uniformar la recolección de datos estadísticos relativos a la morbilidad y mortalidad en los países de los gobiernos signatarios.
  4. Estimular el intercambio de informes que puedan ser valiosos para mejorar la sanidad pública y combatir las enfermedades propias del hombre.
  5. Uniformar las medidas empleadas en los lugares de entrada para impedir la introducción de enfermedades trasmisibles propias del hombre, a fin de que pueda obtenerse mayor protección contra aquellos y eliminarse toda barrera o estorbo innecesario para el comercio y la comunicación internacional.
El segundo artículo del Capítulo I esta destinado a las definiciones de 11 términos contenidos en el Código.

EL Capítulo II lo forman tres secciones en las que se tratan: notifi- caciones e informes ulteriores a otros países (6 artículos), publicación de las medidas preventivas (3) y estadísticas de morbilidad y mortalidad (4).

El capítulo III está dedicado a documentos sanitarios y consta de dos secciones: la primera, de patentes de sanidad (11 artículos) y la segunda a otros documentos (2).

Los Capítulos del IV al VIII comprenden aspectos como: clasificación de los puertos (6 artículos), la clasificación de buques (3), el tratamiento de los buques (10), modelos de fumigación (3), y los médicos de los buques (3).

El Capítulo IX es de gran importancia pues está dedicado a la Oficina Sanitaria Panamericana, sus funciones y deberes. En su primer artículo se especifica "que la organización, funciones y deberes de la Oficina Sanitaria Panamericana deberán incluir aquello que hasta ahora han dispuesto o determinado las varias conferencias sanitarias internacionales y otras conferencias de las Repúblicas Americanas y también las funciones y deberes administrativos adicionales que en lo sucesivo dispongan o prescriban las Conferencias Sanitarias Panamerica nas. Otros seis artículos completan el capítulo.

El Capítulo X comprende un artículo dedicado a naves aéreas. En el XI se declara en su único artículo que "Excepción hecha de los casos que estén en conflicto con las prescripciones de la presente Convención, continuarán en todas sus fuerzas y vigor los artículos 5, 6, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 25, 30, 32, 33, 34, 37, 38, 39, 40, 41, 42, 43, 44, 45, 49 y 50 de la II Convención Sanitaria Panamericana celebrada en Washington el 14 de octubre de 1905 o primer Código Sanitario."

El Capítulo XII aclara que "Se tiene por entendido que el presente Código no anula ni altera la validez o fuerza de ningún tratado, convención o acuerdo que exista entre algunos de los gobiernos signatarios y cualquier otro gobierno." El Capítulo XIII, final, dedicará su único artículo a disposiciones transitorias.

El Código fue adoptado ad referendum y firmado en la Ciudad de La Habana por los delegados de los 18 países presentes en la Conferencia el día 14 de noviembre de 1924, en dos ejemplares originales, en inglés y español respectivamente, los cuales se depositaron en la Secretaría de Estado de la República de Cuba a fin de que pudieran sacarse copias certificadas de él, tanto en inglés como en español, para ser remitidas por la vía diplomática a cada uno de los gobiernos signatarios.

EL Secretario de Estado, que inauguró la conferencia con un documentado discurso sobre la cooperación sanitaria panamericana, lo era el doctor Carlos Manuel de Céspedes y de Quesada, políglota, abogado, diplomático de carrera, historiador, coronel del Ejército Libertador de Cuba e hijo del Padre de la Patria Cubana Carlos Manuel de Céspedes y López del Castillo.

Ratificaciones y Enmiendas Posteriores del Código

Depositado oficialmente en el Gobierno de Cuba el 13 de abril de 1925, entre las primeras ratificaciones se recibieron la del Senado de Cuba y la del Senado de los Estados Unidos de América. Fue ratificado además, muy prontamente, por Chile, Costa Rica, Honduras y Perú. Nicaragua declaró su adhesión por no haber sido país signatario.

En la I Conferencia de Directores de Sanidad de las Repúblicas Americanas desarrollada en Washington DC del 28 al 30 de septiembre de 1926, se estudió la interpretación de varios artículos del Código y en la VIII Conferencia Sanitaria Panamericana celebrada en Lima, del 12 al 20 de octubre de 1927, se aprobó ad referendum un Protocolo Adicional al Código Sanitario Panamericano en el que se dice:

"Las ratificaciones del Código Sanitario se depositarán en la Secretaría de estado de la República de Cuba; y el Gobierno cubano comunicará esas ratificaciones a los demás Estados Signatarios, comunicación que producirá el efecto del canje de ratificaciones. La convención empezará a regir en cada uno de los Estados Signatarios en la fecha de la ratificación por dicho Estado, y quedará en vigencia sin limitación de tiempo, reservandose cada uno de los Estados Siganatarios o Adheridos el derecho de retirarse de la convención mediante aviso dado en debida forma al Gobierno de la República de Cuba, con un año de anticipación."
Los gobiernos de Uruguay, Panamá y México ratificaron el Código en el período de 1928 a 1929 y los de Bolivia, Brasil, El Salvador, la República Dominicana y Venezuela en 1930, llegando a 16 países ese año.

La República Argentina puso en efecto el Código por Decreto Ejecutivo y la Comisión del Congreso Nacional de Guatemala rindió informe favorable a su ratificación, ambas en 1931, para llegar a 20 las repúblicas que lo aceptaban.

El 30 de junio de 1936 el director de la Oficina Sanitaria Panamericana, doctor Hugh S. Cunming, anunció que el tratado internacional que es el Código Sanitario Panamericano había sido ya ratificado por todas las Repúblicas de América.

En 1952 se le agregaba en la Habana un nuevo protocolo anexo al Código Sanitario Panamericano que textualmente dice así:

"Los Representantes de los Gobiernos Signatarios del Código Sanitario Panamericano, debidamente autorizados mediante los plenos poderes que les han sido otorgados y que se han encontrado en buena y debida forma; firman en nombre de sus respectivos Gobiernos el presente Protocolo en español, inglés, portugués y francés, en fecha y lugar que aparecen al pie de sus firmas."

ARTICULO I

Se acuerda derogar los Artículos 2, 9, 10, 11, 16 al 53 inclusive, 61 y 62 del Código Sanitario Panamericano, suscrito en La Habana el 14 de noviembre de 1924 durante la VII Conferencia Panamericana, todos los cuales se refieren al tránsito internacional.

ARTICULO II

En adelante cualquier reforma periódica que fuere procedente intro- ducir en los títulos, secciones o artículos del Codigo Sanitario Panamericano, quedará a cargo de la Conferencia Sanitaria Panameri cana; siendo necesario, para que sean válidas las enmiendas, que se aplique en su tramitación lo dispuesto en la Constitución de la Organización Panamericana (Denominada actualmente Organización Panamericana de la Salud por decisión de la XV Conferencia Sanitaria Panamericana, septiembre-octubre de 1958).

ARTICULO III

El original del presente Protocolo será depositado en la Unión Panamericana, la cual enviará copias certificadas a los Gobiernos para los fines de ratificación.

ARTICULO IV

El presente Protocolo será ratificado por los Estados signatarios de acuerdo con sus respectivos procedimientos constitucionales. Los instrumentos de ratificación serán depositados en la Unión Panamerica na y esta notificará dicho depósito a los Gobiernos Signatarios.

ARTICULO V

Este Protocolo entrará en vigencia el día primero de octubre de 1952 para aquellos Estados que ratifiquen este instrumento antes de la citada fecha. Para los demás Estados entrará en vigencia a partir de la fecha en que los ratifiquen.

Hecho en la Ciudad de La Habana a los veinticuatro días del mes de septiembre de mil novecientos cincuenta y dos.

Con estas últimas enmiendas se ha mantenido hasta a la actualidad el Código Sanitario Panamericano cuyo 70 Aniversario estamos conmemorando, anticipadamente, en este Simposio "Los 90 años de la Organización Panamericana de la Salud."

Bibliografía Consultada

  1. Actas de la séptima Conferencia Sanitaria Panamericana de las Repúblicas Americanas. En: Actas de la Séptima Conferencia Sanitaria Panamericana de las Repúblicas de América. Publicadas por la Oficina Sanitaria Panamericana. Washington D.C E.U.A. 1925:25-121.
  2. Anuario Diplomático y Consular de la República de Cuba. Año 1938. Imp. y Papelería de Rambla, Bouza y Cía. La Habana, 1939.
  3. Bustamante, Miguel E. Los primeros cincuenta años de la oficina Sanitaria Panamericana. Bol Ofic Sanit Panam 1952; 33(6):471-531.
  4. Céspedes y de Quesada, Carlos M. de Discurso en la inauguración de la VII Conferencia Sanitaria Panamericana. En Actas de la Séptima Conferencia Sanitaria Panamericana de las Repúblicas de América. Publicadas por la Oficina Sanitaria Panamericana. Washington D.C. E.U.A. 1925:29-38.
  5. Código Sanitario Panamericano. En: Actas de la Séptima Conferencia Sanitaria Panamericana de las Repúblicas de América. Publicadas por la Oficina Sanitaria Panamericana. Washington D.C. E.U.A. 1925: 136-167.
  6. Delegados a la VII Conferencia Panamericana. La Habana, 1924. Bol. Ofic Secret Sanidad y Beneficiencia 1924;29:605-661.
  7. Finlay Barrés, Carlos J. Conferencia Sanitatria Internacional de Washington. Obras Completas. Academia de Ciencias de Cuba t. I. La Habana, 1965:195-196.
  8. . Extracto de las deliberaciones de la Conferencia Sanitaria Internacional de Washington. Obras Completas. Academia de Ciencias de Cuba. Tomo I. La Habana, 1965: 199-228.
  9. García-Lebredo Arango, Mario. Discurso en la inauguración de la VII Conferencia Sanitaria Panamericana. En: Actas de la Séptima Conferencia Sanitaria Panamericana de las Repúblicas de América. Publicadas por la Oficina Sanitaria Panamericana. Washington D.C. E.U.A. 1925:59-65.
  10. Informes de las Delegaciones a la VII Conferencia Sanitaria Panamericana. En: Actas de la Séptima Conferencia Sanitaria Panamericana de las Repúblicas de América. Publicadas por la Oficina Sanitaria Panamericana. Washington D.C. E.U.A. 1925:168-280.
  11. La VII Conferencia Sanitaria Panamericana. Boletines (1-3). Bol Of Secret Sanid Benef 1924;29:597-604. La Habana.
  12. Martí Pérez, José. Conferencia Internacional Americana. Obras Completas. Ed. Nacional de Cuba. t. 6. La Habana, 1963:29-130.
  13. Organización Mundial de la Salud: Evolución de la salud pública internacional. En: Los diez primeros años de la Organización Mundial de la Salud. Palacio de las Naciones. Ginebra, 1958:1-34.
  14. Organización Panamericana de la Salud: Documentos Básicos de la Organización Panamericana de la Salud. Decimocuarta Edición. Washington D.C. E.U.A. 1983:128.
  15. . Historia de la Organización Panamericana de la Salud. Washington D.C. E.U.A. 1992:296.
  16. Reglamento de la Séptima Conferencia Sanitaria Panamericana. En: Actas de la Séptima Conferencia Sanitaria Panamericana de las Repúblicas de América. Publicadas por la Oficina Sanitaria Panamericana. Washington D.C. E.U.A. 1925:19-24.
  17. Zayas Alfonso, Alfredo. Discurso de clausura de la VII Conferencia Sanitaria Panamericana. En: Actas de la Séptima Conferencia Sanitaria Panamericana de las Repúblicas de América. Publicadas por la Oficina Sanitaria Panamericana. Washington D.C. E.U.A. 1925:118-21.
Indice Anterior Siguiente