Indice Anterior Siguiente
Cuaderno de Historia No. 80, 1995

Revistas cubanas relacionadas con la organización de la salud pública

Por la Dra. Elena López Serrano1
  1. Investigadora del Departamento de Historia de la Salud Pública de la Facultad de Salud Pública.

Introducción

No es posible realizar investigaciones de contenido histórico, sin conocer lo que se ha publicado en nuestro país, en cualquiera de las formas de la prensa escrita, en relación con las diferentes ramas de las ciencias, a lo largo de nuestra historia.

El recopilar y publicar la producción cultural dispersa por archivos, bibliotecas y hemerotecas de una nación, en cualquiera de los caminos que sigue el saber humano, es uno de los signos manifiestos de la conciencia nacional de un pueblo.

Antecedentes

En Cuba, a lo largo de 148 años, se han realizado valiosos aportes a la bibliografía nacional, en diversas temáticas, y los hombres que se dedicaron a desarrollar esta paciente y cuidadosa obra son hoy recordados con admiración y respeto. Mencionaremos algunos de ellos.

Comenzaremos por el doctor Antonio Bachiller y Morales, uno de nuestros más cultos y eruditos hombre de letras, considerado como el Padre de la bibliografía cubana, que publicó en el año 1859, el primer tomo de sus Apuntes para la historia de las letras y la instrucción pública en la Isla de Cuba.

En 1860, aparece el segundo tomo, con su estudio sobre Publicacio nes periódicas. Catálogo razonado y cronológico, hasta 1840, inclusive y el tercer tomo en 1861, Catálogo de libros y folletos publicados en Cuba desde la introducción de la imprenta hasta 1840.

Esta colección, es la contribución bibliográfica más importante aparecida en el país en el pasado siglo.

Recordaremos también, al abogado Domingo Delmonte y Aponte venezolano ¾formado intelectualmente en Cuba¾, quien en 1846 confeccionó una bibliografía que tituló Biblioteca Cubana, extraviada durante muchos años y que más tarde fue enriquecida con aportes realizados por el propio Bachiller y Morales, y otros investigadores de la época, como el doctor Eusebio Valdés Domínguez y Quintanó, profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana, quien publicó en 1878 su Bibliografía Cubana, de lo que sólo se conserva la primera parte.

En el presente siglo, el Académico Carlos M. Trelles y Govín, nuestro más eminente bibliográfico, va a publicar, a partir de 1907 la obra extraordinaria, a la que dedicó gran parte de su vida, y que llevó el título , en su primer libro de Ensayo de bibliografía cubana de los siglos XVII y XVIII, con un apunte para la bibliografía de Santo Domingo y Puerto Rico, en dos tomos.

Su obra más extensa, comienza a ver la luz en el año 1911, titulada Bibliografía cubana del siglo XIX en ocho tomos, con 23 000 fichas de folletos y libros.

En 1917 da a conocer su Bibliografía Cubana del siglo XX, en dos tomos, relacionando 8 200 libros y folletos editados en Cuba o con temas relacionados con nuestro país. Le siguen Bibliografía Científica Cubana, Matanzas, 1918-1919, también en dos tomos, con 9 500 títulos; Bibliografía Geográfica Cubana, Matanzas, 1920, un tomo y un suplemento, con 3 900 títulos y Bibliografía histórica Cubana, Matanzas, 1922 y 1924 y La Habana, 1926, en tres tomos, con 17 000 títulos.

Esta monumental obra tiene un continuador en la figura del doctor Fermín Peraza Sarauza, que en 1938 comenzó a editar el Anuario Bibliográfico Cubano, en 16 tomos, los cuales contenían lo publicado en Cuba, entre 1937 y 1952, y que a partir de ese año cambia el nombre por Bibliografía Cubana, con seis tomos que comprenden los años de 1953 a 1958.

Se interrumpen estas publicaciones después del triunfo revoluciona rio hasta el año 1967, en que se reinician con este nombre, mantenién dose hasta la actualidad gracias al trabajo realizado por el equipo de investigadores de la Biblioteca Nacional "José Martí".

Hablando específicamente sobre bibliografía médica cubana, ésta comienza en el año 1878, con el trabajo Apuntes para una bibliografía médica de Cuba del doctor Eusebio Valdés Domínguez, con una relación de 85 folletos dedicados a la medicina.

A fines del siglo pasado, tres médicos, realizaron una obra notable en relación con la bibliografía, son ellos los doctores Manuel Pérez Beato, Federico Grande Rossi y Jorge Le Roy y Cassá.

Nuevamente citamos a Carlos M. Trelles, quien en el I Congreso Médico Nacional, celebrado en La Habana en el año 1905, presentó su memoria Bibliografía Médico-Farmacéutica Cubana (1901-1905) con 2 000 títulos de libros, folletos y artículos escritos por 800 autores.

El segundo tomo de su Bibliografía Científica Cubana, Trelles lo dividió en dos secciones; una dedicada a las ciencias médicas, en la que relaciona 4 420 libros, folletos y artículos redactados por 1 100 autores, y otra de ingeniería.

Otros aportes que realizó el académico Trelles a la bibliografía cubana, están contenidos en sus libros Contribución de los médicos cubanos a los progresos de la medicina. Ojeada a la literatura médica cubana. La Habana, 1926, que recoge una gran parte de la bibliografía médica nacional, hasta el propio año 1925, y Bibliografía de la Universidad de La Habana. La Habana, 1938 donde se citan 4 500 títulos, gran parte de éstos correspondientes a las ciencias médicas.

Los estudios sobre documentación relacionada con la medicina, no son en nuestro país numerosos, pero sí confeccionados con gran rigor y calidad.

En 1947, el doctor Oswaldo Morales Patiño, presentó, como parte de las publicaciones del Archivo Nacional de Cuba, un volumen titulado Catálogo de los fondos de la Junta Superior de Sanidad de la Isla de Cuba, que permite al investigador estudiar documentalmente, una de las instituciones más importantes de la historia de la administración de la salud pública en Cuba.

En 1950 el doctor José López Sánchez publica en el Cuaderno de Cultura No. 6, de la antigua Dirección de Cultura del Ministerio de Educación, su trabajo Tomás Romay en la Sociedad Económica, en el que aparecen las actividades de tan ilustre médico en dicha corporación, tomadas en las actas manuscritas de sus libros de Acuerdos. En los Cuadernos de Historia de la Salud Pública números 47 y 48, aparecidos en el año 1970, nos presenta su libro La Medicina en La Habana donde transcribe todos los hechos médicos consignados en las Actas Capitulares del Ayuntamiento de La Habana, en los años comprendido entre 1550 a 1799.

En años más recientes el investigador César García del Pino ha mostrado una nueva fuente documental de interés para el conocimiento de la asistencia hospitalaria en la etapa colonial española, con el estudio de los informes de las visitas pastorales de los obispos de Cuba por el país en los que incluyen descripciones de los hospitales de la isla.

El estudio de las revistas médicas cubanas es una necesidad insoslayable para poder realizar investigaciones histórico-médicas en el país. El iniciador de los índices de estas publicaciones es el profesor José López Sánchez, al dar a conocer en el año 1959, el índice de autores de la revista La Enciclopledia (1885-1887), en el número correspondiente al mes de julio, de la Revista Médica Cubana.

También al doctor López Sánchez debemos agradecer, el haber comenzado en nuestro país la recopilación de noticias sobre médicos y medicina, en la prensa no médica, al agregar como apéndice a su trabajo "Las primeras publicaciones científicas en Cuba", aparecido en el libro Ensayos científicos en memoria de Tomás Romay, La Habana, 1968, Editorial de la Academia de Ciencias, y las Noticias médicas en el Papel Periódico de la Habana (1790-1805), que años después ampliara, con la colaboración de la doctora Zoe de la Torriente Brau, agregándole las noticias aparecidas en la prensa no especializada de la época, publicado por la editorial de la Academia de Ciencias de Cuba en 1979, en un volumen, con el título de "Bibliografía Científica Cubana, (1790-1848)".

Ya con la prensa especializada en ciencias médicas, se han confeccionado 23 índices de autores y materiales, contenidas en igual número de revistas, desde la primera, titulada Repertorio Médico Habanero , fundada en 1840, por el ilustre doctor Nicolás J. Gutiérrez y Hernández, hasta las más actuales, como la Revista Cubana de Pediatría, a la cual se le realizó un estudio bibliográfico al cumplir sus 50 años de vida en 1979.

De esta veintena de revistas indizadas hemos seleccionado cuatro, dedicadas a la salud pública, para presentarlas en este trabajo.

Desarrollo

Desde hace más de 20 años, como línea permanente de investiga ción, en la Oficina del Historiador del Ministerio de Salud Pública y en los últimos siete años en el Departamento de Historia de la Facultad de Salud Pública, hemos venido trabajando en la confección de índices de autores y materias de las revistas médicas cubanas.

La metodología empleada es ir clasificando en tarjetas, por orden alfabético del primer y segundo apellido del autor y por orden cronológico de aparición, los trabajos firmados por cada uno de ellos. Después de ordenados y numerados cada artículo, se hace el índice de materias, utilizando un catauro que se ha ido conformando a través de los años, según criterio de la autora del presente trabajo, y que es uniforme para todos los índices realizados hasta la fecha.

Las revistas estudiadas comprenden varias especializaciones, y de ellas, cuatro están relacionadas con la organización de salud pública.

La primera que presentamos es el Boletín de la Secretaría de Sanidad y Beneficencia (1909-1940) y su continuación el Boletín del Ministerio de Salubridad y Asistencia Social (1940-1960).

Cuba tiene el honor de haber sido el primer país del mundo que elevó a rango ministerial su organización de salud pública en el año 1909.

Desde la estructuración de la Secretaria de Sanidad y Beneficencia, se reglamentó el dar el inicio a la publicación, que con periodicidad trimestral, informara sobre todo lo relacionado con la salud pública, con sus leyes, reglamentos, resoluciones, decretos, disposiciones, circulares, estadísticas y trabajos científicos que dieran a conocer, no sólo dentro del ámbito nacional, sino internacionalmente, los logros y progresos que en este sector tuviera el país.

En los primeros años de aparición del Boletín, los informes oficiales se publicaron en tres idiomas: español, inglés y francés.

El primer número del Boletín, ve la luz en abril de 1909 y se mantiene ininterrumpidamente, pero con periodicidad variada, hasta enero de 1960.

El número de fichas clasificadas es de 4 900, correspondiendo a Circulares de Beneficencia, 219; circulares de sanidad, 925; leyes, 47; reglamentos, 18 y estadísticas de salud, 1 263.

Sin duda, este último epígrafe es de un gran valor científico e investigativo, ya que nos permite conocer la mortalidad del país, por causas, sexos y edad, durante toda la primera mitad del presente siglo, así como los nacimientos, defunciones fetales, morbilidad de enfermeda des transmisibles y movimiento hospitalario.

A través de las circulares, decretos y leyes, seguimos la evolución administrativa de la Secretaría, que en el año 1940 cambia su nombre por el de Ministerio de Salubridad y Asistencia Social, hasta el año 1960 en que se convierte en Ministerio de Salud Pública. La temática de sus artículos es variada, teniendo un gran peso las higienes, sobre todo la escolar, de los alimentos y la epidemiología.

Los reglamentos en númeo de 18, pertenecen a veterinaria, ingeniería sanitaria, escuelas de enfermería y hospitales municipales, entre otros.

Es de resaltar la información sobre la creación y desarrollo de la Escuela Sanitaria "Carlos J. Finlay" con su reglamento y programas de estudios, formadora de salubristas.

Los autores que firman esa gran producción científica se eleva a la cifra de 250 nacionales, entre los que se encuentran hombres de reconocido prestigio internacional como Juan Guiteras Gener, Enrique Barnet y Roque Escobar, José A. López del valle , Jorge Le Roy y Cassá y Arístides Agramonte Simoni, y extranjeros en número de 38 de países como España, Alemania, México, Venezuela y Estados Unidos de Norte América.

Por orden de fecha de aparición, sigue el Boletín Médico Municipal de La Habana (1913-1916), fundado por el doctor José A. Clark Mascaró.

La periodicidad de éste era mensual; las fichas clasificadas por su contenido llegan a cifra de 249 con la firma de 21 autores, y su contenido es eminentemente administrativo y estadístico.

En su sección títulada, Redacción o Editorial, se escribe sobre el objetivo del Boletín, la división judicial de La Habana, y el análisis del trabajo realizado en los diferentes años de publicación.

La sección de Estadísticas, de gran valor histórico, desglosan por meses y años el movimiento de entradas y salidas en asilos de niños y ancianos, la asistencia domiciliaria, la atención brindada en las casas de socorro, dispensarios de farmacia, el hospital de Emergencia "Dr. Freyre de Andrade" y la utilización de los servicios dentales, de obstetricia y forense.

Aparecen 142 circulares de sanidad y beneficencia, con orientacio nes de las acciones a aplicar en la organización de salud.

Otros trabajos de interés son los relacionados con la ubicación geográfica de las casas de socorros y sus áreas de acción, la relación de hospitales, clínicas y casas y salud existentes en el municipio de La Habana, así como las zonas en que se dividían la atención domiciliaria y la relación de médicos y comadronas que atendían a cada una de ellas y los horarios en que debían prestar dicha atención.

Para la evolución de los servicios de salud en el municipio de La Habana, este Boletín, contiene un caudal importante de información.

Otra publicación seriada dedicada al Municipio de La Habana, es el Boletín de Sanidad y Beneficencia Municipal de La Habana 1941-1954. Este era el órgano oficial de la Oficina de Sanidad y Beneficencia del Municipio de la Habana.

Su primer director fue el doctor Ricardo Regalado Regueiferos. El Consejo de Redacción lo integraban los directores administrativos de hospitales y dispensarios del municipio.

La periodicidad era trimestral y fue clasificado como revista médico social.

Los artículos indizados alcanzan la cifra de 545, firmados por 236 autores.

Lo más importante, en nuestra opinión, de la información ofrecida en sus páginas, son los datos estadísticos de los servicios prestados por las casas de socorro, el control de los certificados de salud de los trabajadores, así como el control estadístico del Departamento de Sanidad y Beneficencia Municipal, dispensario antituberculoso y el de los servicios de fisioterapia, higiene infantil, mental, ortopedia, forense y necrocomio.

En relación con la administración de salud, señalamos los informes de la labor desarrollada por el Departamento de Sanidad y Beneficencia Municipal, por años, fundación de centros asistenciales, horario del personal médico en los dispensarios, como los de las vías respiratorias y profilaxis venéreas; el de los hospitales municipales de emergencias, infantil y maternidad, así como las actividades de superación profesional, en forma de cursos, como Cirugía de Guerra y Dietética en la Infancia, por sólo mencionar dos a modo de ejemplo.

Para finalizar expondremos las características de la Revista Cubana de Administración de Salud, fundada en 1975, en pleno período revolucionario, como exponente de los logros alcanzados en este sector en los últimos 35 años.

Esta revista se convierte en el Organo Oficial de la Sociedad Cubana de Administración de Salud, constituida en el año 1974.

La periodicidad es trimestral, aunque por razones diversas, no ha podido lograr dar cumplimiento a esa planificación. Las secciones que la conforman han tenido variación en su temática y en ocasiones, los artículos no han mantenido una buena distribución, apareciendo en un mismo número 2 ó 3 trabajos sobre un mismo tema y faltando otros. Vale destacar que mantiene una sección fija dedicada a la historia de la medicina.

En 1985 se confeccionaron los índices de autores y materias por los diez años de fundada y se actualizan éstos cinco años después.

En total el número de trabajos fichados en sus primeros 15 años es de 1 036, firmados por 477 autores tanto nacionales como extranjeros. Su contenido es fundamentalmente sobre organización de salud, informes de investigaciones realizadas en el país, estudios estadísticos variados sobre morbilidad, mortalidad y prevalencia, de distintas entidades nosológicas, además de informaciones de tipo general.

La calidad de los trabajos presentados ha sido reconocida dentro y fuera de Cuba, por lo que han sido incluidos en diferentes revistas referativas de prestigio en el mundo.

La Revista Cubana de Administración de Salud cambió su nombre en el año 1987, por Revista de Salud Pública, que es como se denomina en la actualidad.

Consideraciones finales

En 148 años de evolución en la confección de trabajos bibliográficos en Cuba, la producción ha sido lenta pero de calidad en su recopilación.

Muchas son las temáticas tratadas, pero las correspondientes a las ciencias médicas presentan gran valor científico y nutrido su número en libros, folletos y artículos de publicaciones seriadas médicas o no.

En los últimos 20 años, se han podido clasificar más de 32 000 fichas en revistas dedicadas a organización de salud, higiene, historia de la medicina, medicina y en general, se han referenciado escritos de cualquiera de las ramas de las ciencias médicas.

En los temas de investigación que se realizan en el Departamento de Historia de la Facultad de Salud Pública y en la Oficina del Historiador del Ministerio de Salud Pública, como son los estudios sobre la evolución de la enseñanza de la medicina en Cuba, investigador principal Dr. Gregorio Delgado García; la recoplación de información documental para la historia de la administración de salud pública en nuestro país, encargada la Dra. Elda Sevy Botton y la confección de índices de autores y materias, de revistas médicas cubanas, de la que es responsable la autora del presente trabajo el poder contar con toda esa bibliografía acumulada en siglo y medio, es de incalculable valor.

Si es posible lograr, el escribir la historia de la salud pública en el continente americano, con la participación de todas las naciones que lo integran, el nuestro Cuba, tiene creadas las condiciones básicas para estudiar, elaborar y contribuir a la realización de ese gran estudio, con el capítulo correspondiente a la Historia de la Salud Pública Cubana.

Bibliografía consultada

  1. Delgado García G. Prólogo de "Boletín de la Sociedad Cubana de Pediatría y de la Revista Cubana de Pediatría". Cuad. Hist. Sal Pub. No. 73. La Habana, 1988: 3-10.
  2. López Serrano E. Indice de autores y materias del "Boletín de la Secretaría de Sanidad y Beneficencia (1909-1940)" y "Boletín del Ministerio de Salubridad y Asistencia Social (1940-1960)". (Inédito).
  3. : Indice de autores y materias del Boletín Médico Municipal de La Habana, 1913-1916". (Inédito).
  4. : Indice de autores y materia del "Boletín de Sanidad y Beneficencia Municipal de La Habana 1941-1954".(Inédito).
  5. : Indice de autores y materias de "Revista Cubana de Administración de Salud, 1975-1990". (Inédito).
Indice Anterior Siguiente