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Cuaderno de Historia No. 81, 1996

Conferencia Once

La salud pública en Cuba en el periodo revolucionario socialista

Etapa de Construcción del Socialismo. Sub-etapa de integración del Sistema Nacional de Salud Unico (1960-1970). Colaboración internacional de la salud pública cubana: diferentes manifestaciones. La Academia de Ciencias de Cuba, los institutos de investigaciones y las sociedades científicas médicas. Publicaciones médicas periódicas y edición de obras de medicina. Los congresos médicos nacionales e internacionales en Cuba. En la pasada conferencia, primera que dedicamos al período revolucionario socialista, iniciamos su explicación con la fundamentación de las etapas en que pensamos debe dividirse el desarrollo histórico de la administración de la salud pública en Cuba en dicho momento, para lo cual tomamos en cuenta la periodización que se ha seguido del desarrollo general de la Revolución en dos importantes obras como lo son el ensayo del doctor Carlos Rafael Rodríguez y Rodríguez, Cuba en tránsito al socialismo (1959-1963) y la Plataforma Programática del Partido Comunista de Cuba, documento rector, este último, e instrumento ideológico para el trabajo del Partido y la Revolución Cubana.

Tomamos también en consideración las peculiaridades que como fenómeno sistémico presenta la salud pública y subdividimos la etapa de Construcción del Socialismo en dos subetapas; una primera que abarcaría la integración del sistema nacional de salud (1960-1970) y una segunda que comprendería la consolidación de dicho sistema en la década de los años 70 y el despegue hacia la consecución a nivel de potencia médica mundial para nuestro país en la siguiente década de los años 80, con el establecimiento de la dispensarización de acciones de salud a la totalidad de la población nacional a través del modelo del médico de la familia, la incorporación al sistema nacional de salud de las más modernas técnicas de la medicina contemporánea y el desarrollo de la investigación en centros científicos con recursos suficientes para dicha labor.

A continuación enumeramos las transformaciones de la salud pública llevadas a cabo en la primera etapa democrática, popular, agraria y antimperialista y nos detuvimos en la explicación de la más importante de las instituciones de nuestra salud pública fundada durante ella, el Servicio Médico Social Rural, a la cual seguimos en su desarrollo hasta nuestros días.

A tres de nuestras grandes campañas epidemiológicas, contra el paludismo, la difteria y la poliomielitis, ejemplos patentes del cambio de enfoque de nuestra salud pública que de puramente asistencial y poco preventiva se orientó fundamentalmente a la prevención, dedicamos una parte de la conferencia para terminar con la explicación de las transformaciones de la enseñanza superior y media de la medicina en el período revolucionario socialista y brevemente de la lucha ideológica en el Colegio Médico Nacional hasta su disolución el 30 de abril de 1966.

En la presente conferencia explicaremos dentro de la etapa de la Construcción del Socialismo la subetapa de Integración del Sistema Nacional de Salud Unico (1960-1970), para pasar a exponer la colaboración internacional de la salud pública cubana en sus diferentes manifestaciones en el período Revolucionario Socialista, hablar brevemente sobre la fundación de la moderna Academia de Ciencias de Cuba, los primeros institutos de investigaciones y sociedades médicas, las publicaciones periódicas y la edición de obras de medicina, para terminar con un breve bosquejo de los casi cien años de congresos médicos nacionales e internacionales en nuestro país.

ETAPA DE CONSTRUCCION DEL SOCIALISMO. SUBETAPA DE INTEGRACION DEL SISTEMA NACIONAL DE SALUD UNICO (1960-1970)

A partir de las nacionalizaciones que se llevaron a cabo entre septiembre y octubre de 1960 que comprendieron también los laboratorios farmacéuticos norteamericanos y las grandes droguerías, lo que trajo como consecuencia el más férreo bloqueo médico de los Estados Unidos contra nuestro país que todavía se mantiene presente, la producción de medicamentos va a pasar completamente a manos del Estado; pero repartida en diferentes dependencias como fueron: el Instituto Nacional de la Reforma Agraria, que asimiló los laboratorios farmacéuticos norteamericanos; el Ministerio de Industrias, que creó su Empresa Consolidada de Productos Farmacéuticos y Medicamentos; el Ministerio de Comercio Interior, que estableció su Empresa Consolidada de Farmacia y Almacenes de Productos Farmacéuticos y el Ministerio de Comercio Exterior, que fundó la empresa MEDICUBA.

Desde enero de 1963 comienza la integración de estas empresas al Ministerio de Salud Pública y el 21 de marzo de ese año por Decreto Ministerial No.3, es creada la Subsecretaría de Suministros Médicos, después viceministerio; la que regirá desde entonces la producción farmacéutica del país dentro del sistema nacional de salud estatal.

La asistencia social que era atendida, como dejamos expuesto al estudiar el período anterior por instituciones privadas, para-estatales, religiosas y el Ministerio de Bienestar Social, comienza a incorporarse al Ministerio de Salud Pública. Por Ley No. 958 de 1 de agosto de 1961 se extingue el Ministerio de Bienestar Social y pasan al sistema nacional de salud estatal las instituciones de asistencia social, que por el carácter de sus funciones debían integrar el mismo. A estas instituciones que contaban en 1958 con 3 965 camas se les elevarán a 7 258 en 1968.

Los dueños de unidades asistenciales y de diagnóstico médico privadas, a partir de las nacionalizaciones de septiembre a octubre de 1960, como integrantes de la oligarquía nacional dominante, comienzan su éxodo al extranjero. No se harán esperar los miembros propietarios de cooperativas médicas e instituciones regionales españolas mutualistas, lo que determina que algunas de esas unidades se cierren o pasen como hospitales al Ministerio de Salud Pública.

El 1 de agosto de 1961 se da un gran paso de avance en la integración del Sistema Nacional de Salud Unico al promulgarse ese día la Ley No.959, la cual señala al Ministerio de Salud Pública como rector de todas las actividades de salud del país, incluyendo las de las unidades privadas y mutualistas.

Cinco meses después, el 3 de marzo de 1962 se pone en vigor un nuevo Reglamento Orgánico del Ministerio de Salud Pública que tiene como objetivo central la regionalización de las acciones de salud en todo el país. Por él se aumentan a 4 las subsecretarías y a 7 las regionales, divididas estas últimas en 37 distritos.

Por Decreto Ministerial No.20 de 31 de diciembre de 1962 quedan integradas las unidades privadas y mutualistas en la Empresa Mutualista; organización dependiente de la Subsecretaría de Asistencia Médica, pero que conservaba su propio carácter.

Una nueva política de descentralización de la dirección dentro del organismo de salud estatal, determina que por Decreto Ministerial No.18 de 27 de noviembre de 1962 se le otorguen funciones ejecutivas a las direcciones regionales, y por otro de 9 de marzo de 1964, se le conceden iguales funciones a los distritos; lo que da lugar en la práctica a un dinámico y efectivo Sistema Nacional de Salud.

Este mismo desarrollo hará que en forma paulatina las unidades de la Empresa Mutualista se vayan convirtiendo en hospitales y otros tipos de instituciones estatales, según sus condiciones o las necesidades del momento; para pasar de 226 unidades existentes en 1961, poco antes de constituirse la empresa, a 27 en 1968, las que ya en la segunda mitad de 1969 se incorporan, casi en su totalidad, al Ministerio de Salud Pública, para hacerlo la última, el histórico Centro Benéfico Jurídico de Trabajadores de Cuba, en septiembre de 1970.

Llegamos así al establecimiento del primer Sistema Nacional de Salud Unico e integral en la historia de nuestro país y del continente americano y quedaba preparado el camino para continuar su perfeccionamiento y desarrollo.

Se demostraba una vez más, que únicamente en la sociedad socialista era posible establecerlo con un carácter verdaderamente progresista, auténticamente humano, eficaz y consecuente con la ley fundamental del socialismo de satisfacer las siempre crecientes necesidades materiales y espirituales de toda la población.

Se introducen también en esta subetapa los principios de la salud pública socialista como rectores de la política de salud del Gobierno Revolucionario. Primero, el carácter integral de las acciones de salud, con especial acento preventivo. Segundo, la participación activa de la comunidad (CDR, FMC, ANAP), con su colaboración desde un principio en la higiene ambiental, las campañas de vacunación y la educación para la salud, lo que determina una vinculación tan estrecha, que a partir de estos trabajos iniciales no ha habido tarea alguna en el sector de la salud donde no participe activamente el pueblo organizado. Tercero, la accesibilidad a los servicios de salud, que comenzó a ser una realidad mediante el establecimiento de la gratuidad de los mismos en sus componentes de más alto costo, tales como hospitalización, incluyendo en ella la obtención de medicamentos, las consultas médicas y estomatológicas, los exámenes de laboratorio y otros, mediante el desarrollo de vías de comunicación y transporte en los lugares más apartados, así como con la construcción de instituciones de salud dentro de las mismas áreas donde residen los núcleos de población incluyendo las rurales y por último, la proyección internacionalista de nuestra salud pública.

COLABORACION INTERNACIONAL DE LA SALUD PUBLICA CUBANA: DIFERENTES MANIFESTACIONES

En cumplimiento de uno de los principios de la salud pública socialista, Cuba no ha escatimado sus esfuerzos en la colaboración con otros países hermanos del Tercer Mundo. La misma ha tomado diferentes modalidades según las necesidades del país con el que se establece.
Figura 18
Figura 19.

Así ante catástrofes nacionales, con la que comenzó tan importante actividad, se envió ayuda médica a Chile en 1960 cuando este país sufrió intensos terremotos y maremotos; a Perú durante el terremoto de 1970; a Chile nuevamente en el de 1971; a Nicaragua en el de 1972 y a Honduras en el ciclón de 1974, a pesar de que con esos países, exceptuando a Chile en la segunda oportunidad, no se mantenían relaciones diplomáticas.

En la década del 80 se repite la misma ayuda, durante el terremoto que sufrió Angola en 1980; en las fuertes inundaciones de Bolivia y Ecuador y en el terremoto de Colombia en 1983; en el de México en 1985 y en el de El Salvador en 1986. En todos estos casos la colaboración de Cuba fue completamente desinteresada y en la mayoría de las oportunidades frente a la fría acogida oficial contrastó el agradecido calor del pueblo.

A partir de 1963 comienza una colaboración sistemática con los países en vías de desarrollo que se irá incrementando vertiginosamente: a Argelia desde ese año, Mali en 1965, Congo (Brazzaville) en 1966, Guinea (Conakry) en 1967 y Viet-Nam en 1963.

Durante los años 70 la colaboración establecida en la década anterior se consolida y se extiende por otras naciones de Africa, Asia y América.

En Africa, a Guinea Ecuatorial y Somalia desde 1973, con este último país se interrumpió en 1977 al no continuarse las relaciones diplomáticas con su gobierno; con Guinea Bissau y Tanzania desde 1975; con Angola, Cabo Verde y Sao Tomé y Príncipe desde 1976, con Angola comprende también servicios y asesorías en el campo de la epidemiología y en el tratamiento de las principales enfermedades infecto-contagiosas; con Mozambique, Benin, la República Arabe Saharauí y Etiopía desde 1977; con Seychelles, Uganda y Burundi desde 1980, con Ghana desde 1983, Burkina Faso desde 1985, Zimbabwe desde 1986 y Zambia desde 1988.

En Etiopía, en 1980, se crea una unidad nefrológica y desde esa época se colabora en la campaña que el Ministerio de Salud de ese país ha emprendido contra la difteria, tosferina, sarampión, tétanos, poliomielitis y tuberculosis. En la República Arabe Saharauí es destacada la ayuda que se presta a la población, a la cual, en condiciones difíciles, se le ofrece servicio asistencial y se llevan a cabo vacunaciones masivas.

En Asia comenzó con la República Popular Democrática de Yemen en 1972; con Laos en 1973; con Kampuchea en 1979 y con Sri Lanka en 1986; con Viet-Nam se intensificó a partir de 1974 con el envío de una brigada médica permanente y la donación de un hospital de 450 camas ese año y otro semejante en Dong Hoi en 1981.

En América se inicia en 1976 en Guyana y Jamaica; y en Granada y Nicaragua en 1979. La colaboración con el Ministerio de Salud de Nicaragua incluye asesoría en organización de la salud pública, programas de vacunación y en la docencia. La colaboración con Jamaica se interrumpió en 1981, al romper relaciones diplomáticas con Cuba su gobierno y con Granada en 1983, al ser invadido dicho país hermano por fuerzas armadas de los Estados Unidos.

En todos esos países la colaboración médica se mantiene en forma totalmente desinteresada, Cuba da con ello un ejemplo sin paralelo en la historia de las relaciones internacionales, si se toma en cuenta que nuestro país no ha alcanzado aún su completo desarrollo económico.

El prestigio que la medicina revolucionaria cubana ha ido adquiriendo en el mundo ha contribuido a que estados con recursos económicos suficientes para pagarla a países desarrollados con larga tradición cultural, prefieran solicitarla a nuestra nación. Por ello, Irak desde 1978, Libia desde 1979 y Kuwait desde 1985, solicitaron y obtuvieron este servicio de Cuba, Angola y Argelia, desde 1978, la han continuado recibiendo mediante retribución económica.

Dado la guerra que desde 1980 sostiene Irak con Irán y las amenazas y agresiones que viene sufriendo Angola por parte de Africa del Sur, en 1983 por decisión de nuestro Partido y Gobierno se pasó de nuevo a la ayuda técnica no compensada para ambos países, con lo que ha dado Cuba otro ejemplo sin paralelo de solidaridad con los pueblos amigos en desgracia.

La enseñanza de la medicina también ha estado presente en nuestra colaboración internacionalista.

En 1976, con el apoyo de Cuba, se fundó una escuela de medicina en la República Popular Democrática de Yemén; atendida por profesores cubanos y médicos yemenitas adiestrados en nuestro país en la enseñanza de las ciencias básicas, dió sus primeros frutos en 1982 con la graduación de 52 médicos.

Desde la segunda mitad de la década de los años 60, Cuba comenzó a prestar una colaboración medica de enorme importancia para los países del Tercer Mundo, mediante el otorgamiento de becas a estudiantes extranjeros procedentes de 71 naciones. Estas comprenden el estudio de carreras universitarias, como las de medicina y estomatología, enfermería, otra de medios auxiliares de diagnóstico y la enseñanza de posgrado en las diferentes especialidades.

En los últimos años con el auge de nuestra alta tecnología médica muchos enfermos de diferentes países de América, Europa, Asia y Africa solicitan su ingreso y tratamiento en hospitales cubanos ya sea pagando sus estancias o recibiéndolas gratuitamente.

En la actualidad y desde hace ya algunos años, la cooperación médica internacionalista de nuestro país es superior en personal médico y paramédico al que brinda la Organización Mundial de la Salud, a pesar de los enormes recursos con que cuenta este organismo de Naciones Unidas.

Por último, en la ayuda solidaria que Cuba ha prestado a los países en su lucha por alcanzar o defender su independencia la medicina ha sido parte inherente de la misma, como heroica heredera de la medicina mambisa y la de las Sierras Maestra, Cristal y Escambray. Ella ha estado presente en la guerrilla boliviana, en la cruenta guerra de liberación de Viet Nam y en las guerras de defensa por la integridad nacional de Argelia, Siria, Guinea (Conakry), Guinea Bissau, Angola y Etiopía y tiene como símbolo a quien constituye la más alta expresión del internacionalismo médico, el doctor Ernesto Guevara de la Serna.

LA ACADEMIA DE CIENCIAS DE CUBA, LOS INSTITUTOS DE INVESTIGACIONES Y LAS SOCIEDADES CIENTIFICAS MEDICAS

La antigua Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana fundada en 1861, y cuya ayuda a la organización de la salud pública dejamos expuesta en las conferencias correspondientes al período colonial; fue sustituida en 1962 por una moderna Academia de Ciencias de Cuba con recursos para la investigación y cuyas dependencias se extendieron en sus inicios por cinco de las seis provincias existentes entonces y por la Isla de la Juventud.

Contaba esta institución a comienzos de la década del 80 con 16 institutos de investigación, incluidos cuatro en las ramas de las ciencias biológicas; tres en las ciencias agrícolas; tres en las ciencias físico-técnicas y matemáticas; cuatro en las geociencias y dos en las ciencias del hombre, además del Archivo Nacional, el Museo de Historia de las Ciencias "Carlos J. Finlay" (actualmente Centro de Estudios de Historia y Organización de las Ciencias "Carlos J. Finlay"), los museos de Historia Natural "Felipe Poey" de La Habana, "Tomás Romay" de Santiago de Cuba y el de Isla de la Juventud, así como los parques zoológicos y acuarios.

De los institutos de investigación existentes durante el período de la república burguesa, sólo se mantiene el Instituto de Medicina Tropical, perteneciente a la Universidad de La Habana, el que llevará a partir de 1964 el nombre de su fundador, profesor Pedro Kourí, que muere ese año.

En 1965 se funda el Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CENIC) el cual dedicará sus primeros años a la formación de personal científico altamente calificado consolidándose en la década de los años 70 como un importante eslabón en la investigación, en la formación de posgrado y en el desarrollo de las ciencias en general en Cuba.

En 1966 el Ministerio de Salud Pública establece en el local del antiguo Instituto Nacional de Higiene, el Instituto Nacional de Higiene, Epidemiología y Microbiología y crea otros ocho nuevos institutos, los de Hematología; Oncología y Radiobiología; Gastroenterología; Cardiología y Cirugía Cardiovascular; Angiología; Endocrinología; Neurología y Neurocirugía y Nefrología. Estas instituciones a partir de su fundación se transformarán progresivamente en unidades de ciencia y técnica con funciones de investigación, asistencia médica altamente calificada y formación de personal de nivel científico elevado, en sus especialidades respectivas.

Las sociedades científicas existentes en el país al triunfo revolucionario no pudieron sustraerse a la influencia que sobre ellas ejercían los miembros de sus juntas de gobierno procedentes en su inmensa mayoría de la alta burguesía nacional y cayeron, primero, en el ostracismo y como consecuencia de éste, el cierre de sus puertas más tarde.

En 1961 con la creación del Consejo Científico Nacional del Ministerio de Salud Pública, con categoría en sus inicios de subsecretaría, de viceministerio después, aunque por poco tiempo y en todo momento con carácter de organismo asesor, se revitalizan muchas de las antiguas sociedades científicas y se crean otras, para existir en el presente cuarenta y cuatro; entre las que se encuentran las de Administración de Salud Pública, Higiene y Epidemiología, Historia de la Medicina, Pediatría, Medicina Interna, Cirugía, Obstetricia y Ginecología, Microbiología y Parasitología, Farmacia, Enfermería, Estomatología y otras, agrupadas desde 1980 en el Consejo Nacional de Sociedades Científicas.

PUBLICACIONES MEDICAS PERIODICAS Y EDICION DE OBRAS DE MEDICINA

Al igual que las sociedades cayeron en el ostracismo, las publicaciones médicas periódicas dejaron de ver la luz por la voluntad de sus propietarios o directores, con las solas excepciones de la Revista Cubana de Pediatría y Cuadernos de Historia de la Salud Pública, que continúan hasta nuestros días y Tribuna Médica, órgano oficial del Colegio Médico Nacional que finalizó su publicación al dejar de existir la organización médica gremial en 1966.

En 1960 aparece el número inicial de Revista del Hospital Psiquiátrico de La Habana, primera de las publicaciones médicas periódicas del período revolucionario socialista, a la que le siguen en 1962, las Revista Cubana de Medicina, Revista Cubana de Cirugía y Revista Cubana de Obstetricia y Ginecología; en 1963 comienza a editarse el Boletín de Higiene y Epidemiología, actual Revista Cubana de Higiene y Epidemiología; en 1965 se da un gran paso de avance organizativo en el campo de la informática médica al fundarse el Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas de La Habana, que hoy tiene filiales en todas las provincias y en el municipio especial de Isla de la Juventud, lo que aumenta el número de publicaciones periódicas, algunas sin embargo, desaparecieron como Temas de Residencias, en la que se editaban las mejores tesis de especialistas y que llegaron a ver la luz más de veinte tomos, Temas de Laboratorio y Revista de Resúmenes, para editarse en la actualidad las Revistas Cubanas de Pediatría; Medicina Interna; Cirugía; Obstetricia y Ginecología; Medicina Tropical; Higiene y Epidemiología; Salud Pública; Estomatología; Farmacia; Enfermería; Cardiología y Cirugía Cardiovascular; Hematología, Inmunología y Hemoterapia; Invetigaciones Biomédicas; Medicina General Integral; Oncología; Medicina Militar; Ortopedia y Traumatología; Educación Médica Superior y Resumed; asimismo continúan la Revista del Hospital Psiquiátrico de La Habana y los Cuadernos de Historia de la Salud Pública y se edita la Medicina Militar por el Centro Nacional de Información de Medicina Militar.

En 1975 comenzó a publicarse la Revista Cubana de Administración de Salud, actual Revista Cubana de Salud Pública lo que posibilitó un aumento considerable de nuestra bibliografía en esta rama de la medicina y baste decir que en sus diez primeros años se habían publicado 326 trabajos de 313 autores y colaboradores.

En cuanto a la publicación de libros médicos predominan como en el período de la república burguesa las obras de texto, aunque la reciente creación de la Editorial de Ciencias Médicas abre una amplia perspectiva al futuro bibliográfico del país. Las especialidades médicas de mayor producción bibliográfica lo son: cirugía, medicina interna, pediatría, oncología, psiquiatría, radiología, parasitología, medicina legal, higiene y epidemiología, ortopedia, dermatología y educación médica, entre otras y los autores más destacados respectivamente los profesores Eugenio Torroella Mata, José A. Presno Albarrán, Juan Rodríguez-Loeches Fernández, Raimundo Llanio Navarro, Reinaldo Roca Goderich, José E. Fernández, Alberto Hernández Cañero, José Jordán Rodríguez, Zoilo Marinello Vidaurreta, Hilario Gómez Barry, Israel Borrajero Martínez, José A. Bustamante O'Leary, Armando de Córdova Castro, Orlando Valls Pérez, Federico Sotolongo Guerra, Francisco Lancis Sánchez, Antonio Granda Ibarra, Julio Martínez Páez, Rodrigo Alvarez Cambra, Carlos Castanedo Pardo y Fidel Ilizástigui Dupuy entre otros.

En administración de salud pública el primer libro editado en el período revolucionario socialista lo fue Administración de Salud Pública del profesor Roberto Hernández Elias en 1971, al que han seguido otros de los profesores Mario Escalona Reguera, Francisco Rojas Ochoa, Benito Narey Ramos Domínguez y Jorge Aldereguía Henriques.

LOS CONGRESOS MEDICOS NACIONALES E INTERNACIONALES EN CUBA

La historia de los congresos médicos en Cuba es casi centenaria, el primero se celebró en La Habana a finales del período colonial, en enero de 1890, auspiciado por la Sociedad de Estudios Clínicos de La Habana a propuesta del doctor Enrique López Veitía, notable oftalmólogo cubano, con el nombre de Primer Congreso Médico Regional.

Durante el período republicano burgués se llevaron a cabo nueve congresos médicos nacionales, el primero en 1905 y el último en 1955. Algunas especialidades médicas vigorosas comenzaron a celebrar eventos científicos independientes. Así en 1935 se inician las Jornadas Pediátricas de Cuba las cuales se celebran en las capitales de provincias o en ciudades importantes, en 1944 las Reuniones Anuales de Cirujanos Cubanos, en 1947 los congresos Nacionales Bienales de Obstetras y Ginecólogos Cubanos y los Congresos Nacionales de Oftalmología, entre otros.

En 1911 bajo la iniciativa del doctor Juan Santos Fernández, a quien tanto debe la medicina cubana, se iniciaron los Congresos de la Prensa Médica, el cuarto y último de los cuales se celebró en 1925. En 1943 se va a llevar a cabo el I Congreso Nacional de Alimentación, auspiciado por la Federación Médica de Cuba, de gran repercusión social, pues en él se trató, con rigor científico, la tragedia nutricional de gran parte del pueblo cubano; no sólo por médicos sino por eminentes economistas e historiadores como los doctores Ramiro Guerra Sánchez y Jacinto Torras de la Luz.

A pesar de que en 1912 los estomatólogos cubanos llevaron a cabo su I Congreso Dental Nacional, el segundo no lo pudieron realizar hasta 1946 y los dos últimos en 1950 y 1954.

No fueron escasos tampoco los congresos médicos internacionales que se van a celebrar en Cuba durante el período republicano burgués. Por su importancia citaremos: VI Congreso Médico Latinoamericano (1925); I Congreso de la Asociación Médica Panamericana (Dic/1928-Enero/1929), celebrándose también La Habana el VII (1938) y el IX (1954); V Congreso Internacional de la Lepra (1948); III Congreso Panamericano de Oftalmología (1948); III Congreso Panamericano de Otorrinolaringología y Broneresofagología (1952); VII Congreso Internacional de Pediatría (1953); I Congreso Internacional de Higiene (1955) y V Congreso Panamericano de Gastroenterología (1956).

El primer evento científico-médico nacional celebrado en Cuba en el período revolucionario socialista lo va a ser la Jornada Médica Quirúrgica Nacional llevada a cabo en el local del Colegio Médico Nacional del 7 al 10 de diciembre de 1961. Algo más de un año después se realiza el X Congreso Médico Nacional, en el que se incluyó la estomatología, con sede en el Hotel Habana Libre del 17 al 24 de febrero de 1963. Fue este sin lugar a dudas el evento científico al que más médicos cubanos e invitados extranjeros concurrieron en toda nuestra historia hasta ese momento. Su clausura estuvo a cargo del ministro de salud pública doctor José R. Machado Ventura, comandante del Ejército Rebelde, quien dirigiría la salud pública en estos primeros años de cambios notables (1960-1968) y el Comandante en Jefe de la Revolución Cubana doctor Fidel Castro Ruz.

En 1966 se efectúa el XI Congreso Médico Nacional, último en el que se incluyen todas las especialidades médicas y la estomatología, para a partir de entonces comenzar a celebrarse congresos nacionales de cada una de las especialidades de la medicina reconocidas en el país, lo que ha hecho que se celebren en la actualdidad varios al año; a lo que hay que agregar las jornadas provinciales, que durante algún tiempo fueron también regionales cuando existía esta división administrativa en el país y las de las unidades hospitalarias e institutos de investigación. Asimismo los congresos internacionales son tantos y de tan alta calidad que es imposible hacer una breve selección de los más importantes y basta decir que cada año se celebran varios en nuestro país. Todo esto le ha dado a Cuba un ambiente científico en el campo de la medicina, comparable al de los países más desarrollados del planeta.

En la especialidad de administración de salud pública se comenzó por celebrar jornadas nacionales, la primera de las cuales se realizó en Santa Clara en 1968 y en 1976 se llevó a cabo el I Congreso Nacional en La Habana y el segundo en Cienfuegos en 1980.

BIBLIOGRAFIA RECOMENDADA

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