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Cuaderno de Historia No. 83, 1998
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Los jóvenes en la historia de Cuba

Los estudiantes de medicina fusilados el 27 de noviembre de 1871

Este fue el resultado final del juicio en que se pedía sangre de cubanos, y esa es la significación que tenían estos ocho compañeros estudiantes, ser sangre de cubanos inmolados para demostrar el poderío español, el poderío de la metrópolis española, el poderío de la colonia, el poderío de la raza superior sobre las razas aborígenes o menos pura por la mezcla o por el clima quizá.

Y aquellos jóvenes no eran culpables de nada, no se les puede llamar exactamente héroes, sino más bien, mártires. Eran estudiantes acomodados porque en aquella época los estudiantes tenían que ser de familias acomodadas; sus padres eran españoles. El padre de Alvarez de la Campa había sido voluntario, y hasta pocos días antes estaba en las filas del ejército, luchando contra la rebelión que iba tomando más fuerza cada día. El único delito era el de ser cubano.

Discurso en la Universidad de La Habana, el 27 de noviembre de 1961.
Ernesto Che Guevara. Obras. 1957-1967.
Tomo II. P. 604. Casa de las Américas. La Habana, 1970.
Publicado en: HOY 29 de noviembre, 1961: 7.
BOHEMIA 53(49):76, 3 de diciembre 1961.

Soldados de la patria los niños de 15 años

Y quizás allí fusilaron a algún Martí en ciernes, fusilaron a algún gran patriota; de todas maneras, aniquilaron «cachorros de bandidos», y tenían razón, porque eran muy jóvenes los hombres que en ese momento estaban luchando contra el poderío español, y tenían razón, porque los niños de 15 años, cuando hay de por medio una revolución, no son niños ¡sino que son soldados de la patria! Tenían razón, porque el jefe de los Jóvenes Rebeldes, el compañero comandante Joel Iglesias, cuando ingresó en nuestro Ejército Rebelde, pocos días antes del combate del Uvero tenía a penas 15 años, y porque 15 años es una edad donde ya el hombre sabe por qué va a dar la vida, y no tiene miedo de darla cuando tiene naturalmente dentro de su pecho, un ideal que lo lleva a inmolarse. Por eso tenían razón, por eso tuvo razón Weyler y tuvieron razón todos los que trataron de aniquilar a la Revolución, y aniquilarla, no en la persona sola de sus combatientes, sino en todo el pueblo.
Discurso en la Universidad de La Habana, el 27 de noviembre de 1961.
Ernesto Che Guevara. Obras. 1957-1967.
Tomo II. P. 604-605. Casa de las Américas. La Habana, 1970.
Publicado en: HOY 29 de noviembre, 1961: 7.
BOHEMIA 53(49):76, 3 de diciembre 1961.

Que los jóvenes piensen en el pasado y lo comparen con el presente revolucionario

Es bueno que analicemos cada vez que se pueda qué significó el pasado para el pueblo, y es bueno que cada vez que estemos delante de cualquier tipo de dificultad transitoria, echemos una mirada al pasado y comparemos no ya no el pasado remoto, de la época del fusilamiento salvaje de los ocho estudiantes, el pasado de ahora, el que todos ustedes, jóvenes y aún niños, conocen, el pasado que acabó el 31 de diciembre de 1958 y que lo comparemos con el presente de hoy, con este que vivimos cada día, con este futuro que estamos construyendo, con nuestro trabajo y al cual ustedes se preparan a darle el empujó final cuando hayan finalizado sus carreras y hayan ingresado como técnicos de cualquier tipo a cualquier rama de la producción o la cultura.

Es bueno que piensen todos ustedes, los compañeros becarios, en lo que podían esperar antes de llegar la Revolución.

Y es bueno que siempre pensemos que cada dificultad que nosotros no sepamos vencer, que cada pequeña dificultad frente a la cual lanzamos nuestro gesto de disgusto, es una pequeñísima brecha que se abre en nuestro compacto frente; es bueno que pensemos que aún cuando esa brecha insignificante no ofrece el más mínimo peligro, si todos se juntan la brecha se agranda y por ella penetra el enemigo. Y es bueno que recordemos que para construir nuestro futuro debemos estar siempre todos juntos, que para golpear al enemigo hay que golpearlo todos juntos, con la fuerza entera de nuestro pueblo, y así derrotarlo cuantas veces levante la cabeza.

Discurso en la Universidad de La Habana, el 27 de noviembre de 1961.
Ernesto Che Guevara. Obras. 1957-1967.
Tomo II. P. 606. Casa de las Américas. La Habana, 1970.
Publicado en: HOY 29 de noviembre, 1961: 7.
BOHEMIA 53(49): 76, 3 de diciembre 1961.

Reconocimiento del valor de los jóvenes en el Ejército Rebelde

Yo recuerdo que había un soldado -que después fue comandante- que murió hace poco por una equivocación trágica.

Ese comandante se llamaba Cristino Naranjo. Tenía cerca de 40 años, y el teniente que lo mandaba era el teniente Joel Iglesias, de 15 años. Cristino le hablaba de tú a Joel, y Joel que lo mandaba, le hablaba de usted. Sin embargo, Cristino Naranjo nunca dejó de obedecer una orden, porque en nuestro Ejército Rebelde, siguiendo las orientaciones de Martí, no nos importaban ni los años, ni el pasado, ni la trayectoria política, ni la religión, ni la ideología anterior de un combatiente. Nos importaban los hechos en ese momento y su devoción a la causa revolucionaria.

Nosotros sabíamos también, por Martí, que no importaba el número de armas en la mano, sino el número de estrellas en la frente. Y Joel Iglesias, ya en esa época, era de los que tenían muchas estrellas en la frente, no esa sola que hoy tiene como comandante del Ejército. Por eso quería presentárselo en un día como hoy, para que supieran que el Ejército Rebelde se preocupa de la juventud, y de darle a esa juventud que hoy asoma a la vida, lo mejor de sus hombres, lo mejor de sus ejemplos combatientes y de sus ejemplos de trabajo. Porque creemos que así se honra a Martí.

Discurso en el acto de homenaje a José Martí, 28 de enero de 1960.
Ernesto Che Guevara. Obras. 1957-1967.
Tomo II. P. 617. Casa de las Américas. La Habana, 1970.
Publicado en: REVOLUCIÓN 1 de febrero, 1960: 18.
VERDE OLIVO 2(42): 20-21 1ro. de febrero, 1960.
BOHEMIA 59(42): 22-23, 20 de octubre 1967.
CAIMAN BARBUDO 11: 12-13, 11 de febrero 1967.

Que los jóvenes se acerquen a Martí

Esa es mi recomendación final, que se acerquen a Martí sin pena, sin pensar que se acercan a un dios, sino a un hombre más grande que los demás hombres, más sabio y más sacrificado que los demás hombres, y pensar que lo reviven un poco cada vez que piensen en él, y lo reviven mucho cada vez que actúan como él quería que actuaran.

Recuerden ustedes que de todos modos los amores de Martí, su amor más grande estaba en la niñez y en la juventud, que a ellas dedicó sus páginas más tiernas y más sentidas y muchos años de su vida combatiendo. Para acabar les pido que me despidan como empezaron, pero al revés: con ¡Viva Martí!, que está vivo.

Discurso en el acto homenaje a José Martí, 28 de enero de 1960.
Ernesto Che Guevara. Obras. 1957-1967.
Tomo II. P. 619. Casa de las Américas. La Habana, 1970.
Publicado en: REVOLUCIÓN 1ro. de febrero, 1960: 18.
VERDE OLIVO 2(42): 20-21 1ro de febrero, 1960.
BOHEMIA 59(42): 22-23, 20 de octubre 1967.
CAIMAN BARBUDO 11: 12-13, 11 de febrero, 1967.
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