Indice Anterior Siguiente
Cuaderno de Historia No. 84, 1998
Formato .PDFFormato .PDF

Desarrollo histórico de la cátedra Patología y Clínica de las Enfermedades Nerviosas y Mentales de la universidad de la habana (1906-1961) de la Universidad de La Habana (1906-1961)*

* Conferencia leída ante la Sociedad Cubana de Psiquiatría. Salón de Conferencias C. Ministerio de Salud Pública. La Habana, Julio 6 de 1995.

Introducción

El último plan de estudios de la carrera de medicina vigente en el período colonial español de nuestra historia, puesto en vigor por Reales Decretos de 28 de julio de 1887, verdaderamente una reforma del de 1880, daba potestad al Gobernador General de la Isla, previo informe del Rector de la Universidad de La Habana y de la Junta Superior de Instrucción Pública, para establecer en la Facultad de Medicina y Farmacia tres nuevas asignaturas cuando el presupuesto del gobierno de la colonia lo permitiera.

Estas tres asignaturas serían: Curso de Sifilografía y Dermatología, Curso de Oftalmología y Otología y Curso de Neuropatías con inclusión de las alteraciones mentales, las que aparecieron en los Anuarios de la Universidad a partir de entonces como especialidades no obligatorias, con plazas vacantes de profesores, las cuales, no se cubrieron en todo el resto de la dominación española en la Isla.

Al ponerse en vigor por Orden Militar No. 266, de 30 de junio de 1900, el segundo plan de estudios médicos durante la primera ocupación de los Estados Unidos en Cuba, se incluyó en él una de esas tres asignaturas con duración de medio curso, la de Enfermedades de la Piel y Sífilis con su clínica y se creó la de otra especialidad, no prevista hasta entonces, de las Enfermedades de las Vías Urinarias con su clínica, medio curso, ambas en el quinto y último año de la carrera.

Por Orden Militar No. 209, de 30 de septiembre de 1901, se reagruparon de nuevo las cátedras de la Facultad de Medicina y Farmacia; se suprimió la asignatura de Enfermedades de las Vías Urinarias con su clínica, la que no se inauguró nuevamente hasta 1924; se mantuvo la de Enfermedades de la Piel y Sífilis con su clínica, como curso complementario de tres meses y se consideraron en vías de provisión otros tres cursos complementarios de igual duración, los de: Enfermedades Nerviosas y Mentales, Enfermedades de los Ojos y Enfermedades de la Laringe, Oídos y Fosas Nasales.1

Establecida ya la primera república liberal burguesa, por Ley de 12 de julio de 1906 se agregaron a las trece cátedras existentes en la Escuela de Medicina de la Facultad de Medicina y Farmacia, cuatro nuevas cátedras, la número 14 Patología y Clínica de las Enfermedades Nerviosas y Mentales, con duración de 1 curso; con extensión de 3 meses la número 15 Enfermedades de la Piel y Sífilis, que por esta ley fue ascendida a cátedra; la número 16 Enfermedades de los Ojos y la número 17 Enfermedades de la Laringe, Oídos y Fosas Nasales.2

En el presente estudio expondremos el desarrollo histórico de la cátedra Patología y Clínica de las Enfermedades Nerviosas y Mentales, desde su fundación hasta los cambios previos a la reforma universitaria de 1962 en que adoptó el nombre de Psiquiatría, pasó con dicha reforma a ser un departamento con igual denominación y destacaremos principalmente el lugar que ocupó en los diferentes planes de estudios, locales en que se impartió, profesores y personal docente, bibliografía producida por sus profesores y los cambios sufridos en ella durante la crisis universitaria de 1959 a 1961.

Lugar que ocupó la cátedra en los diferentes planes de estudio y locales en que se impartió

Al crearse la cátedra en 1906, ella formó parte del plan de estudios de 1900 (Plan Varona) como asignatura impartida en el quinto y último año, con extensión de un curso.

Al ponerse en práctica en 1919 un nuevo plan de estudios de seis años de duración continuó en el quinto con la misma extensión. En el de 1924 pasó al sexto y en el de 1928 bajó nuevamente al quinto.

A la caída de la dictadura del general Gerardo Machado se implantaron sucesivamente dos nuevos planes de estudio provisionales, de cinco años de duración. En el de 1934 la asignatura se explicó en el quinto y en el de 1937 en cuarto.

Normalizada la situación creada en la Universidad de La Habana con el nuevo dictador coronel Fulgencio Batista, se puso en práctica en 1941 en la Facultad de Medicina un plan de estudios de siete años, que se mantuvo hasta 1959, en el que la asignatura Patología y Clínica de las Enfermedades Nerviosas y Mentales se impartirá en el quinto año, con extensión de medio curso.

Por acuerdos del claustro de profesores de la Facultad de Medicina, en sesión ordinaria efectuada el 25 de mayo de 1959, se llevaron a cabo cambios en el plan de estudios que comprendieron la unión de varias asignaturas de los sectores de medicina interna y cirugía, la supresión de la de Patología, Clínica e Higiene Terapéutica de las Enfermedades Tuberculosas, pero la extensión del plan continuó de siete años y la asignatura Patología y Clínica de las Enfermedades Nerviosas y Mentales, con su mismo nombre, continuó explicada en el quinto curso.

Sin que conozcamos la fecha exacta en que cambió su nombre, ya en documentos de mayo de 1960 se le nombra cátedra de Psiquiatría y aparece también la asignatura de Psicología Médica.

Por el plan de estudios puesto en vigor por la reforma universitaria inaugurada el 10 de enero de 1962, que quedó implantado para el curso de 1961-1962, la asignatura de Psiquiatría se impartió en el primer semestre del cuarto año y la de Psicología Médica en el segundo semestre del segundo año, ambas como departamentos independientes.

La cátedra al fundarse no contaba con servicio de clínica propio y sus clases teóricas se impartían en el salón de clases del Hospital Nuestra Señora de las Mercedes, que era el único oficialmente dedicado en aquellos momentos a la docencia. Los casos clínicos que se explicaban eran los que presentaban enfermedades neurológicas en las salas de clínica médica y en la consulta externa de dicho hospital, una vez por semana concurrían los alumnos al Hospital Número Uno y en los pabellones de observación de presuntos enajenados estudiaban algunos casos bajo la dirección de los profesores.3

En el Hospital Número Uno, en esa época, existían tres servicios dedicados a enfermedades nerviosas y mentales: el pabellón Echeverría (Dr. Manuel González Echeverría) a enfermedades nerviosas y los pabellones Muñoz (Dr. Joaquín Muñoz Díaz) y Giralt (Dr. Félix Giralt Figarola) a enfermedades mentales o de observación de presuntos enajenados.

Estos pabellones, todos de madera, eran atendidos, el primero, como médico interno por el doctor Arístides Mestre Hevia, antropólogo y neurólogo destacado y los dos últimos, como médico de visitas, por el doctor José A. Malberti Delgado, patriota, político y destacado neurólogo, fundador y director de una prestigiosa casa de salud para enfermedades nerviosas y mentales.

El doctor José A. Valdés Anciano, que fue el primer profesor titular de la cátedra, era también médico de visitas del Hospital Nuestra Señora de las Mercedes y miembro de su Junta de Patronos desde 1905, pero a pesar de eso no pudo conseguir en dicho hospital un servicio clínico propio para su cátedra.

Buscó entonces mejor suerte en el Hospital Número Uno, del que era médico de visitas desde 1904, en el cual tenían su sede ya algunas cátedras de la Facultad de Medicina y aprovechó la circunstancia de que su profesor auxiliar, el doctor Armando de Córdova de Quesada, había sido médico interno y en esos momentos era médico de visitas de dicha institución, en la que también había estado encargado de 1904 a 1906 de la atención de los enfermos del sistema nervioso, para comenzar poco a poco a trasladar sus actividades docentes al Hospital Número Uno y así logró que en 1913 el Director Nacional de Beneficencia pusiera los servicios de observación de presuntos enajenados, los pabellones Muñoz y Giralt, y la sala de enfermedades nerviosas, entonces el pabellón Zayas (Dr. Francisco Zayas Jiménez), pues el Echeverría estaba destinado a traumatismos, a cargo de los profesores de la cátedra.

De esta manera adquirían los profesores Valdés Anciano y Córdova de Quesada servicios de clínica para explicar su asignatura y las clases teóricas las exponían en el pabellón de conferencias del propio hospital.4

A finales de los años de la década de 1910 se construyeron 18 pabellones de mampostería en el Hospital Número Uno, desde 1917 con el nombre de Hospital General Calixto García, seis de ellos de dos plantas y doce de una. Tres de los de una planta se dedicaron a enfermedades nerviosas y mentales, uno conocido como pabellón de alienados con dos salas, de hombres, con el nombre de Muñoz y de mujeres, con el de Echeverría; otro para enfermedades nerviosas de hombres, Oscar Primelles (Dr. Oscar Primelles Cisneros) y un tercero para enfermedades nerviosas de mujeres, Castillo Duany (Dr. Joaquín Castillo Duany). Estos dos últimos se dedicaron unos años después al ingreso de veteranos de nuestras guerras independentistas y quedó la cátedra con el pabellón de alienados hasta 1947.

En ese año, al abandonar su edificio dentro del hospital el Instituto del Cáncer, para ocupar el recién construido Hospital Curie, la cátedra se trasladó para una parte de dicho edificio con consulta externa y dos salas, una con el nombre de Valdés Anciano y la otra, después de la muerte en 1952 del neurólogo norteamericano profesor Foster Kennedy, de gran influencia en algunos profesores de la cátedra, llevó su nombre.

En este local se mantendrá con su misma denominación hasta 1960 y continuará con el de Psiquiatría, por muchos años después.

Profesores y otro personal docente de la cátedra

Como ya se dejó dicho la cátedra Patología y Clínica de las Enfermedades Nerviosas y Mentales fue creada por Ley de 12 de julio de 1906 y comprendía dos plazas de profesores, titular y auxiliar. Sacada a concurso-oposición la primera, la obtuvo limpia y brillantemente el doctor José Antonio Valdés Anciano, quien fue nombrado por Decreto del Gobernador Provisional de Cuba de 10 de diciembre de 1906 y tomó posesión dos días más tarde. En el concurso previo a los ejercicios de oposición presentó una bibliografía sobre enfermedades nerviosas y mentales con 14 000 referencias, lo que dice mucho de su saber acerca de la especialidad en aquella época.5
Dr. José A. Valdés Anciano (1867-1923)
Figura 8. Dr. José A. Valdés Anciano (1867-1923). Primer profesor de la Cátedra de Patología y Clínica de las Enfermedades Nerviosas y Mentales de la Universidad de La Habana.

El doctor Valdés Anciano nació en Matanzas el 31 de marzo de 1867. Sus estudios médicos los cursó en la Universidad de La Habana, donde se graduó de licenciado en medicina y cirugía el 17 de septiembre de 1888 con nota de sobresaliente en los ejercicios del grado, pero su título se le extendió con bastante retraso el 13 de enero de 1892. Años más tarde realizó los ejercicios para el grado de doctor en medicina y se le extendió el título el 5 de octubre de 1904.6

Ejerció inicialmente la profesión en su ciudad natal donde fue médico y director del Hospital Civil Santa Isabel y San Nicolás, fue profesor de su Escuela de Enfermeras, al fundarse ésta en octubre de 1900 y es en ella donde comienza a desarrollar sus grandes cualidades docentes. Ocupó además, los cargos de médico y director del Asilo-Hospital de Niños de Matanzas, primero de Cuba, fundado el 9 de mayo de 1899 por el médico y patriota doctor Alfredo Carnot D´Lisle.7

Durante la primera intervención militar de los Estados Unidos perteneció al Ejército Norteamericano con el grado de primer teniente, fue Jefe de la Sanidad de Matanzas y en 1901 se le nombró miembro del Instituto sobre Fiebre Amarilla del Marine Hospital Service. Su prestigio científico ganado en plena juventud le hizo ser miembro correspondiente de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana el 13 de junio de 1897 y elevado a miembro de número en 1905.8

Para buscar mayores horizontes a sus posibilidades científicas se traslada a la capital de la República en 1904 y ese mismo año es nombrado médico de visitas de los dos hospitales más importantes de Cuba, el Nuestra Señora de las Mercedes y el Número Uno. En el propio 1904 su vasto saber le permite dictar un curso no oficial de Enfermedades Nerviosas y Mentales para médicos y alumnos de medicina que va a ser un verdadero precursor de la cátedra.5

El año en que ganó las oposiciones, 1906, fue honrado con dos importantes nombramientos científicos: miembro correspondiente de la Sociedad Neurológica de Filadelfia y miembro honorario de la Sociedad de Medicina Mental de Bélgica. Su cultura abarcaba todas las ramas de la medicina y su afán de lecturas y amor por los libros lo convirtió en un verdadero bibliófilo que llegó a poseer una de las mejores bibliotecas del país, con algo más de 32 000 volúmenes, algunos en ediciones rarísimas y la más numerosa en neurología.

Su bibliografía es verdaderamente sorprendente. En un viaje de estudio a la capital francesa, en 1896, presenta en la Sociedad Médica de los Hospitales de París los tres primeros casos conocidos de enfisema generalizado de carácter familiar. Un año después publica en la revista Presse Medicale, de París, el caso más joven hasta entonces conocido de acromegalia en su artículo "Acromegalia en un negro de catorce años" y sobre esta misma enfermedad da a la imprenta también un caso único en el que coexistían la acromegalia y el trofoedema crónico bilateral (1906). Su estudio "Un caso de bronquitis pseudo-membranosa, estafilococcica, sin bacilos de Loeffler, tratado con éxito por el suero de Roux", presentado en la Sociedad Médica de los Hospitales de París, en 1897, hizo que el profesor Gaillard, dos años después, en su artículo "La seroterapia paradójica" lo considerara el primer médico en el mundo que había aplicado con éxito el suero antidiftérico a otra enfermedad que no fuera la difteria.

Sus prioridades médicas en Cuba son numerosas, entre ellas se cuentan: la osteítis deformante o Enfermedad de Paget (1903), adiposis dolorosa o Enfermedad de Darcum (1904), distrofia muscular de forma pseudo-hipertrófica (1895), paramioclonus múltiple o Enfermedad de Friedreich (1904) y una nueva teoría sobre la estrechez mitral funcional (1912) en colaboración, esta última, con el doctor Filomeno Rodríguez Acosta, notable cardiólogo matancero.

Aunque su bibliografía sobre neurología es numerosa y de gran calidad, no publicó ningún texto para la cátedra y sólo un artículo de metodología docente, "La neuropatología y su enseñanza", aparecido en la Revista Médica Cubana en 1909.

Un médico y profesor tan eminente como el doctor Pedro A. Castillo Martínez lo incluía entre los maestros que más lo impresionaron en sus días universitarios, junto a Enrique Saladrigas Lunar, Luis Ortega Bolaños, Federico Grande Rossi y Angel A. Aballí Arellano y le llamaba "Valdés Anciano, el enciclopesista".9 El doctor Mario Dihigo Llanos, médico, pedagogo y escritor notable nos ha dejado un curioso recuerdo del doctor Valdés Anciano como profesor, en su libro de memorias Recuerdos de una larga Vida.

"A las siete y media de la mañana comenzaban las clases de Enfermedades Nerviosas y Mentales. El profesor titular era el doctor José A. Valdés Anciano y el auxiliar el doctor Armando de Córdova. Ambos explicaban la asignatura alternativamente.

El doctor Valdés Anciano, padre de un compañero de nuestro curso a quien llamaba cariñosamente mi hijito, llegaba a clase con aspecto cansado y demostrando su rostro un profundo hastío. Algunos días los dedicaba al estudio del glosario y otros, explicaba con su fácil palabra e inmenso dominio de la asignatura.

Aparte de su especialidad -finalizaba el doctor Dihigo-, el doctor Valdés Anciano era uno de los profesores más cultos en Medicina General y con frecuencia, acudíamos a él cuando teníamos dificultades en el diagnóstico de algún enfermo que ocupara una de nuestras camas en la sala de medicina interna".10

Llegó a ser miembro de la Sociedad Clínica de Medicina Mental de París (1909), miembro asociado extranjero de la Sociedad Médico-Psicológica de París (1910), miembro de la Gran Sociedad de Medicina de los Hospitales de París y miembro titular muy destacado de la Sociedad de Estudios Clínicos de La Habana.

Falleció en la capital de la República, en pleno apogeo científico, faltándole apenas diez días para cumplir 56 años de edad, el 21 de marzo de 1923.

Para cubrir la plaza de profesor auxiliar fue nombrado por Decreto del Gobernador Provisional de Cuba de 14 de enero de 1907 el doctor Francisco Cabrera Benítez, médico nada destacado, pero hijo del doctor Francisco Cabrera Saavedra, el más eminente clínico de su época en Cuba. Tomó posesión el 26 de enero siguiente.

Dos meses más tarde se sacaba a ejercicios de concurso-oposición y concurrían a los mismos, el que la ocupaba interinamente, doctor Cabrera Benítez, el doctor Armando de Córdova de Quesada y otro médico cuyo nombre no he logrado saber. Sobre dichos ejercicios ha dejado el doctor Benigno Souza Rodríguez, eminente cirujano cubano, un interesante testimonio que dice mucho de las oposiciones en aquellos tiempos.

"Yo era aficionado al estudio de las enfermedades mentales y nerviosas, por imitación, nacida por el trato que tuve con el doctor González Echeverría, gran autoridad en esas materias. Y me empecé a preparar al objeto de concurrir a las oposiciones de esa cátedra. A Córdova (por ser muy amigos) ni por la mente le pasó tomar puesto entre mis contrincantes (...) Supe muy precozmente lo que eran muchas oposiciones; había visto negarle su voto, en dos de ellas, a los que en aquél momento eran indiscutibles primeros valores en las materias de esa oposiciones (los casos de Fortún y Presno) y por tanto, digámoslo sin tapujos, la oposición se hacía cuando se nombraba el Tribunal.

Yo también, como todos me moví, pero sólo conseguí uno de los cinco miembros designados; como abomino el esfuerzo inútil [...] acordé retirarme, con muy pocos días de antelación a la fecha de esa prueba. Córdova, ante ese mutis, se dispuso a concurrir a ella.

Con sobra de justificación confiábamos todos en su excelente preparación general sobre cualquier disciplina médica, se presentó y obtuvo el primer lugar en un Tribunal expresamente confeccionado para darle su voto, no a él, sino a otro bien forrado adversario, pero éste ¡oh! Desgracia para él y suerte para Córdova, al explicar su lección, atacado de súbita inhibición, no se sabe porqué, repentino mutismo cortó su palabra y obstinado se mantuvo en silencio durante los veinte últimos minutos que debía llenar explicando su lección, y no quedó otro remedio sino anularle el ejercicio. Córdova conquistó los sufragios y [la admiración] de la concurrencia, muy nutrida por cierto, formada por médicos y estudiantes con su magistral disertación sobre las Neuronas, tema que le tocó en suerte.

Descartado un tercer opositor, quien quedó a gran distancia de Córdova, preciso fue votar por éste y helo aquí Auxiliar de la cátedra de Enfermedades Mentales y Nerviosas".11

Fue nombrado en el cargo por Decreto No. 350 del Gobernador Provisional de Cuba de 1 de abril de 1907.

El doctor Córdova de Quesada nació en La Habana el 31 de marzo de 1880 en el seno de una familia de médicos, de patriotas y de hombres de gran cultura. Era nieto del doctor Julián de Córdova y Angueira, hijo del doctor Federico de Córdova Bravo, sobrino paterno del doctor Julián de Córdova Bravo, sobrino materno del doctor Gregorio de Quesada Aróstegui, su tío materno, el doctor Gonzalo de Quesada Aróstegui fue el digno discípulo predilecto de José Martí y sus dos hermanos Federico y Alberto, magistrados de la Audiencia de La Habana y el primero, además, uno de nuestros más cultos historiadores, académico y por muchos años Secretario de la Academia de la Historia de Cuba.

Se graduó de doctor en medicina en la Universidad de La Habana y se le extendió el título el 20 de agosto de 1902.12 Desde muy joven comenzó en la docencia universitaria como alumno ayudante del laboratorio de la cátedra de Histología Normal y Anatomía e Histología Patológicas, nombrado por Decreto Rectoral de 28 de agosto de 1900. Se mantuvo en ella por oposiciones anuales hasta su graduación en que continuó como ayudante graduado o facultativo, también por oposición, hasta el 7 de abril de 1904 en que renunció para ser nombrado médico interno del Hospital Número Uno.13

En este hospital, en el que laboraba desde el 3 de enero de 1903 como médico agregado, es que va a consolidar su gran formación como clínico y neurólogo. Fue responsable del Laboratorio General y como ya se expuso, del 7 de abril de 1904 al 30 de junio de 1906, estuvo hecho cargo de los enfermos del sistema nervioso de dicho establecimiento.

Asombra verdaderamente su extensa y diversa cultura médica. Antes de las oposiciones para la cátedra de Patología y Clínica de las Enfermedades Nerviosas y Mentales concurrió a otras dos oposiciones a cátedra. Del 15 al 24 de marzo de 1905 aprobó los ejercicios de oposición para la plaza de profesor auxiliar de la cátedra Histología Normal y Anatomía e Histología Patológicas, pero quedó en segundo lugar, el primero lo obtuvo el doctor José Enrique Casuso y Oltra, Alumno Eminente de la Facultad de Medicina, ayudante graduado de la cátedra, sobrino del doctor Gabriel Casuso Roque, una de las personalidades médicas más poderosas en la Universidad de La Habana e hijo del doctor Martín Casuso Roque, médico, patriota e influyente político y del 7 al 8 de noviembre de 1906 tomó parte en las oposiciones al cargo de profesor auxiliar de la cátedra Patología y Clínica de las Enfermedades de la Infancia en las que entre cinco aspirantes quedó brillantemente en segundo lugar superado únicamente por el doctor Angel A. Aballí Arellano, ya desde entonces la más prometedora figura de la pediatría cubana.

En posesión de su cátedra auxiliar, viajó por los Estados Unidos, Francia, Bélgica y Alemania donde visitó los mejores manicomios del mundo y en sus universidades pudo estudiar los métodos más modernos para la enseñanza de las enfermedades nerviosas y mentales.

Por enfermedad y muerte del doctor Valdés Anciano, fue nombrado interinamente para sustituirlo el 19 de marzo de 1923 y algo muy raro en la época, a pesar de ser el único profesor auxiliar de la cátedra, volvió a realizar oposiciones y fue nombrado profesor titular en propiedad por Decreto Presidencial de 26 de septiembre de ese año y tomó posesión, previo juramento, el 3 de octubre siguiente.

Resulta interesante la breve comparación que hace de estos dos profesores el doctor Mario Dihigo Llanos, principalmente por haber sido un notable médico y pedagogo, que fue discípulo de ambos en el curso 1916-1917.

"Contrastando físicamente con el doctor Valdés Anciano, el doctor Córdova era un tipo grueso y bonachón cuya fisionomía habitual casi marcaba una sonrisa. Con frecuencia llegaba tarde y, a veces, no llegaba. Salía siempre perdedor cuando se le comparaba con el doctor Valdés Anciano".14

La bibliografía del doctor Córdova de Quesada demuestra su sólida formación médica general. Su primer artículo "Estafilococcia", es de 1903 y apareció en el Boletín Clínico del Hospital Número Uno. Fue el primero que presentó en Cuba un caso de megacolon congénito o Enfermedad de Hirschsprung (1908). Su artículo "Mediastinitis aguda", fue reproducido por el American Medicine de Filadelfia en 1903 cuando era un recién graduado. Otros trabajos suyos importantes de los primeros años son: "Neurofibromatosis. Enfermedad de von Recklinghausen" (1905), "Neoplasma del pulmón" (1906) y "Linfomatosis simétrica generalizada" (1906).

Su bibliografía sobre la materia de la cátedra rápidamente pasó de lo neurológico a lo psiquiátrico: "Poliencefalitis superior subaguda" (1908), "Los trastornos psíquicos ligados a las alteraciones de las glándulas de secreción interna" (1909), "Diagnóstico entre demencia precoz y la locura maníaco-depresiva" (1910), "Contagio de la locura. Locura a dos o en colaboración" (1910), "¿Los establecimientos dedicados a la asistencia de los enajenados deben radicar dentro o fuera de las zonas urbanas?" (1913), "Astenia total generalizada de naturaleza psíquica" (1915), "Estado actual y reforma que es indispensable introducir en la asistencia de los alienados de Cuba" (1920). Su folleto El delito del loco. Errores en su apreciación y reformas que es necesaria introducir en las actuaciones periciales, La Habana, 1911, fue considerado de notable valor por el sabio bibliógrafo cubano Carlos M. Trelles Govín.15 En 1928 dió a la imprenta Patología y Clínica de las Enfermedades Nerviosas y Mentales, un tomo de sus conferencias, tomadas en clases por los alumnos A. Navarro y R. González, que constituye el primer libro de texto producido en la cátedra y en los últimos años de su vida publicó su libro La Locura en Cuba, La Habana, 1940, verdadera joya de la bibliografía psiquiátrica e histórico médica cubana, en 271 páginas.

Fue académico de número de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana desde 1923, miembro de la Sociedad de Estudios Clínicos de La Habana, miembro de la Junta Nacional de Sanidad y Beneficencia, Jefe del Departamento de Enajenados y Enfermedades Nerviosas de la Casa de Salud de la Asociación de Dependientes del Comercio de La Habana y director propietario del Sanatorio de Enfermedades Nerviosas y Mentales Doctor Córdova en Marianao.16

Por acuerdo del Consejo Universitario de 4 de mayo de 1945 fue nombrado Profesor Orientador e Investigador de su cátedra, aunque siguió cobrando como profesor titular hasta su fallecimiento, ocurrido en La Habana el 26 de octubre de 1946, a los 66 años de edad.

Al ser elevado el doctor Córdova de Quesada a la categoría de profesor de investigaciones y seguir cobrando como titular, por Decreto Rectoral de la misma fecha fue nombrado el doctor José Ramón Valdés-Anciano Mac Donald como profesor auxiliar en funciones de titular y al fallecer el doctor Córdova ascendió a profesor titular, en propiedad, por derecho de ascenso.

El doctor Valdés-Anciano Mac Donald era hijo del doctor Valdés Anciano, fundador de la cátedra y como su padre matancero, pues nació en la Atenas de Cuba el 18 de julio de 1895. Dotado de gran inteligencia, bajo las orientaciones de su padre y con una de las mejores bibliotecas particulares de Cuba en su hogar, no le fue difícil realizar brillantes estudios universitarios y rápida carrera docente. En la Facultad de Medicina habanera obtuvo en 32 asignaturas, 24 sobresalientes, 6 premios ordinarios, sobresaliente en los ejercicios de grado y se le extendió el título de doctor en medicina el 28 de junio de 1917.17

Por su expediente fue alumno interno del Hospital Nuestra Señora de las Mercedes y al terminar sus estudios fue nombrado, por oposición, ayudante graduado del Departamento de Rayos X y Finsen del propio hospital en 1917, cargo que mantuvo por oposición en 1918. Al crearse la plaza de ayudante graduado en la cátedra Patología y Clínica de las Enfermedades Nerviosas y Mentales en 1919 fue nombrado en ella, por oposición y por similares ejercicios anuales se mantuvo en el cargo hasta 1923.

Al fallecer el doctor Valdés Anciano y ascender a titular el doctor Córdova, el Consejo Universitario en sesión de 25 de abril de 1923 y a propuesta de la Facultad de Medicina lo nombró profesor auxiliar interino. Poco después realizó los correspondientes ejercicios de concurso-oposición y fue nombrado profesor auxiliar en propiedad.18

Sin las cualidades científicas y docentes de su padre dejó escasa bibliografía, pero publicó un libro de texto para la cátedra, Semiología Clínica de las Enfermedades Nerviosas, La Habana, 1944, tomo de 200 páginas.

Desempeñó poco tiempo su cargo de profesor titular, pues aquejado de enfermedad crónica lo renunció para acogerse a retiro y le fue aceptada la renuncia el 1 de febrero de 1950 cuando no había cumplido los 55 años de edad.

Al renunciar el doctor Valdés-Anciano Mac Donald, por Decreto Rectoral de 23 de febrero de 1950 fue nombrado profesor titular por derecho de ascenso, con fecha retroactiva de 1 de febrero anterior, el doctor Rodolfo Julio Guiral y González, hasta esos momentos profesor auxiliar en propiedad.

El doctor Guiral González, como los dos anteriores profesores titulares, era hijo de médico, pues su padre fue el notable oftalmólogo doctor Rodolfo Guiral Viondi y esto va a ser de gran importancia en su desarrollo profesional.

Nació en La Habana, el 14 de marzo de 1900 y realizó con brillantez los estudios de medicina en los que acumuló 24 sobresalientes, igual nota en los ejercicios de grado y se le extendió el título el 20 de julio de 1922.19Junto a su padre practicó la oftalmología desde estudiante y también durante esa época y años después, la clínica médica al lado de dos de las más eminentes figuras de esa rama de la medicina en Cuba, los profesores Enrique Saladrigas Lunar y Pedro Castillo Martínez. Pero desde que cursó la asignatura de Patología y Clínica de las Enfermedades Nerviosas y Mentales comprendió que era esa especialidad su verdadera vocación y así logró que el 17 marzo de 1924 fuera nombrado, por oposición, ayudante graduado de la cátedra y se mantuvo en el cargo por sucesivas oposiciones en 1925, 1927 y 1929, hasta la clausura de la Universidad de La Habana en diciembre de 1930, por la dictadura del general Gerardo Machado.20

Con la intención de consolidar su especialidad viajó en 1926 a los Estados Unidos donde trabajó junto al eminente neurólogo irlandés, nacionalizado norteamericano, profesor Foster Kennedy, en el Instituto Neurológico de New York, del que llegó a ser uno de sus discípulos preferidos en aquella. Él mismo diría cómo ocurrió ese acercamiento:

"Una circunstancia fortuita me acercó al Maestro ...Dio la casualidad que en el primer pase de visita de Kennedy, a que yo acudiera, él me seleccionó entre otros muchos médicos alumnos suyos, norteamericanos y extranjeros allí presentes, para que hiciera el examen de fondo de ojo del paciente. Para mí, hijo de oftalmólogo, que había hecho oftalmología durante largos años, la circunstancia no podía ser más afortunada; hice el examen y advertí el edema de la papila del enfermo, lo que era un elemento importante de diagnóstico... Al terminar el pase de visita, Kennedy me llamó y me invitó a trabajar en íntimo contacto con él".21 Reanudadas las actividades en la Universidad de La Habana, después de su clausura, en agosto de 1933, se mantiene en su cargo de ayudante graduado hasta que por Ley Docente de 8 de enero de 1937 es nombrado profesor agregado interino de la cátedra, al crearse estas plazas docentes en las Facultades de la Universidad de La Habana.

Por acuerdo del Consejo Universitario se le reconoce como profesor agregado en propiedad, con derecho de ascenso, el 6 de noviembre de 1946, sin tener que realizar nuevas oposiciones. Al ascender el doctor Córdova de Quesada a profesor de investigaciones, el doctor Guiral fue nombrado con igual fecha, por Resolución Rectoral de 4 de mayo de 1945, profesor agregado en funciones de auxiliar y al fallecer aquel fue ascendido a profesor auxiliar en propiedad, con derecho de ascenso, en noviembre de 1946.

Al regreso de los Estados Unidos comienza una numerosa bibliografía. Sus experiencias en dicho país sobre intoxicaciones con alcohol metílico y especialmente en innumerables casos de encefalitis serán expuestos en su ponencia "Psicoencefalitis", ante el Congreso Médico Latinoamericano de 1928. Le siguen "La fatigabilidad de la acomodación en la neuroastenia" (1928), "Encefalitis letárgica" (1928), "Nistagmus e hippus" (1929). En 1930 publica lo que se considera el primer trabajo sobre terapia psicoanalítica en Cuba al tratar un caso de amaurosis histérica. Le continúan "Consideraciones acerca de la esquizofrenia" (1930), "Síndrome cerebral hipotensivo" (1930), "Forma vagotónica de la neuritis epidémica" (1931), "Epidemia de encefalitis con síntomas vagotónicos" (1932), "Una forma de psiconeurosis" (1936). Uno de sus artículos más celebrado y reproducido en la prensa extranjera fue "Los instintos y la orientación en el tiempo de los enfermos mentales". Su bibliografía activa pasa de medio centenar de importantes trabajos. Fue introductor en nuestro medio de los modernos métodos de psicodiagnóstico y electroencefalografía. Concibió complementándose las dos grandes escuelas psiquiátricas, reflexológica de Pavlov y psicoanalítica de Freud, de ellas dijo: "La Escuela de Pavlov le da fundamento psicológico a la Escuela de Freud. Freud se orientó hacía el aspecto psicológico, Pavlov vio el fundamento anátomo-patológico".22

Incansable propagandista de la higiene mental, publicó su importante monografía Higiene Mental, La Habana, 1940. Cuatro años después daba a la imprenta su libro de texto Psiquiatría, La Habana, 1944, tomo I, 190 páginas, que contiene 16 de sus conferencias de clases.

Neuropsiquiatra de prestigio reconocido, fue académico de número de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana desde 1949, miembro titular de la Sociedad de Estudios Clínicos de La Habana y presidente de la Sociedad Cubana de Neurología y Psiquiatría.

Al sustituir al doctor Valdés-Anciano Mac Donald en febrero de 1950 se convertiría el doctor Guiral González en el último profesor titular de la cátedra con el nombre de Patología y Clínica de las Enfermedades Nerviosas y Mentales y el primero con el de Psiquiatría.

En 1939 se nombró al doctor Luis Orlando Viamonte Cuervo como primer instructor de la cátedra, en la que trabajaba desde 1934 en su Servicio de Neurología.

Con el doctor Viamonte Cuervo continuará la costumbre, en los tres últimos profesores de la cátedra, de ser hijos de médicos, pues su padre fue el doctor Inocente Viamonte Piedra, médico muy querido en el pueblo de Nueva Paz, provincia Habana. Su hermano mayor también era médico, el doctor Juan Manuel Viamonte Cuervo, profesor titular de la cátedra Radiología y Fisioterapia y persona influyente en la Facultad de Medicina.

El doctor Viamonte Cuervo nació en Nueva Paz el 12 de noviembre de 1906. Sus estudios de medicina los va a realizar en una época de luchas estudiantiles contra la dictadura del general Gerardo Machado, que llevarán a la arbitraria clausura de la Universidad de 1930 a 1933. El doctor Viamonte acababa de terminar el sexto año de la carrera y tuvo que esperar ese tiempo para cursar el séptimo y último. No obstante logró en 36 asignaturas, 22 sobresalientes, 6 notables, 5 premios ordinarios y sobresaliente en los ejercicios del grado de doctor en medicina. Se le extendió el título el 5 de abril de 1934.23

El 28 de octubre de 1928 ganó las oposiciones para el cargo de alumno ayudante de la cátedra Patología General No. 6 y se mantuvo en el hasta su graduación de médico. El 22 de diciembre de 1934 a propuesta del doctor José Bisbé Alberni, profesor auxiliar de dicha cátedra, fue nombrado instructor de la misma. En 1939 se trasladó de la cátedra Patología General para la de Patología y Clínica de las Enfermedades Nerviosas y Mentales, previo informe favorable de los profesores. Llamado por el profesor Angel A. Aballí Arellano trabajó conjuntamente en la cátedra Patología y Clínica Infantiles, como jefe de su Servicio de Endocrinología, en el Hospital Nuestra Señora de las Mercedes.

Comprendido dentro del reducido grupo de instructores anteriores al establecimiento de la Carrera Profesoral (1938) y por lo tanto sin obligación de realizar tal trámite, presentó en febrero de 1941 su tesis para el cargo de instructor de la cátedra, con el título Desenvolvimiento psíquico: algunos factores del mismo, la que fue aceptada por la Comisión de Adscripción y se mantuvo en el cargo indefinidamente como instructor permanente. Ese mismo año, por méritos de antigüedad y trabajos, fue nombrado jefe del Servicio de Neurología de la cátedra.

Al pasar el doctor Córdova de Quesada a profesor de investigaciones y ascender a titular y auxiliar los doctores Valdés-Anciano Mac Donald y Guiral González, al doctor Viamonte por Resolución de 4 de marzo de 1945 se le nombró con funciones de profesor agregado sin sueldo. Al morir el doctor Córdova comenzó a cobrar como agregado, hasta el 15 de febrero de 1947 en que renunció para asistir a los ejercicios de concurso-oposición, con el fin de obtener en propiedad la plaza de profesor agregado.

Concurrieron a estos ejercicios además del doctor Viamonte, los doctores Oscar Sagredo Acebal, adscripto a la cátedra; Martín Castellanos Martínez, instructor de la cátedra; Armando de Córdova Castro, adscripto a la cátedra de Clínica Médica No. 7 y sobrino del doctor Córdova de Quesada y José Gumá Herrera, no docente. El tribunal estaba integrado, en la presidencia por el doctor José Bisbé Alberni, vocales los doctores Pedro Castillo Martínez, Valdés-Anciano Mac Donald y Guiral González y como secretario el doctor Eduardo Ortiz Rivas.

Después del concurso se retiraron los doctores Castellanos Martínez y Córdova Castro. La votación final fue la siguiente, por unanimidad del tribunal, el doctor Viamonte obtuvo 73,93 puntos, el doctor Sagredo 68,40 y el doctor Gumá Herrera 55,40. Por Decreto Rectoral de 29 de julio de 1947 se nombró al doctor Viamonte Cuervo profesor agregado en propiedad, con derecho de ascenso.24

Al acogerse a retiro el doctor Valdés-Anciano Mac Donald y ascender a titular el doctor Guiral González, se nombró al doctor Viamonte Cuervo por Decreto Rectoral de 23 de febrero de 1950 profesor auxiliar en propiedad por derecho de ascenso, cargo en el que permaneció hasta 1960.

Su bibliografía es fundamentalmente sobre endocrinología, en la que sobresalen sus monografías: Síndrome adiposo genital (1936), Exploración clínica del sistema endocrino en la infancia (1936), Macrogenitosomía precoz con oligofrenia. Reporte de un caso (1940) y Síndrome del desarrollo (1941). Para la cátedra publicó los libros: Líquido cefalorraquídeo. Sistema neuro-vegetativo, La Habana, 1944, 132 páginas y Conferencias de Neurología, La Habana, sin fecha, 100 páginas, en colaboración con el doctor José Galigarcía Hernández.

Para cubrir la plaza de profesor agregado dejada vacante por el ascenso a profesor auxiliar del doctor Viamonte Cuervo fueron convocados ejercicios de concurso-oposición. Se inscribieron para realizarlos los doctores José Galigarcía Hernández, adscripto a la cátedra; Rafael Larragoiti Alonso, instructor; Ricardo Jiménez Malgrat, instructor; Martín Castellanos Martínez, instructor, que repetía su intento; Friso Potts Rodríguez, adscripto y Juan Portell Vilá, viejo especialista en enfermedades nerviosas y mentales, con estudios sobre la especialidad en el extranjero, pero no docente. El tribunal lo formaban: presidente doctor Pedro Kourí Esmeja, vocales los doctores José Bisbé Alberni, Guiral González y Viamonte Cuervo y secretario doctor Miguel A. Branly Grenet.

El doctor Portell Vilá fue rechazado antes de los ejercicios por no presentar los documentos adecuados. Los doctores Potts Rodríguez y Jiménez Malgrat se retiraron después del concurso. El doctor Larragoiti Alonso no concurrió al tercero. La puntuación final de los dos únicos opositores que realizaron el concurso y los cuatro ejercicios de oposición, fue la siguiente: el doctor Galigarcía Hernández 72,44 puntos y el doctor Castellanos Martínez 53,81. Es de señalar que el doctor Galigarcía en los cuatro ejercicios sobre 70 puntos posibles logró 68,5 y el doctor Castellanos 51.25 Años después el doctor Castellanos me haría este comentario: "Yo traté de ser el primero de mi raza que ingresara en el profesorado de la Universidad de La Habana, sin bajar la cabeza, pero no lo logré".26

Por Resolución Rectoral de 5 de abril de 1951, fue nombrado profesor agregado en propiedad, con derecho de ascenso, el doctor José Federico Galigarcía Hernández.

Dr. José F. Galigarcía Hernández (1914)
Figura 9. Dr. José F. Galigarcía Hernández (1914). Profesor de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana.
El doctor Galigarcía no es hijo de médico, como se había hecho costumbre en los profesores de la cátedra, sus padres fueron profesores de instrucción pública, pero dos de sus hermanos mayores, los doctores Manuel y Moisés Galigarcía Hernández, fueron notables psiquiatras y el primero además, profesor auxiliar de Patología Experimental en la Facultad de Medicina habanera.

Nació el doctor José F. Galigarcía en el pueblo matancero de Carlos Rojas el 27 de junio de 1914 y se graduó de doctor en medicina en la Universidad de La Habana, donde se le extendió el título el 28 de septiembre de 1943.27

Comenzó su formación como neuropsiquiatra junto a sus hermanos y la completó al lado del profesor Foster Kennedy, en el Instituto Neurológico de New York.

Para seguir, quizá, la vieja costumbre de las grandes figuras de la neuropsiquiatría cubana de fundar casas de salud con sus nombres, como las de los doctores José A. Malberti Delgado, Rafael Pérez Vento Nin, Armando de Córdova Quesada, Antonio Valdés Dapena, los Galigarcía fundaron el Sanatorio Doctor Galigarcía en 1928, en la barriada de Arroyo Naranjo, que en 1930 trasladaron a la finca Kokoito, antigua residencia de verano del presidente de la República doctor Alfredo Zayas Alfonso, donde llegaron a convertirla en un modelo de su clase en Cuba.

El doctor José Galigarcía fue jefe de clínica neuro-psiquiátrica de dicha institución y de la adjunta casa de reposo Dulce Hogar, así como Jefe de Redacción de su órgano científico, la revista Archivo de Neuro-Psiquiatría, publicación trimestral, cuyo primer número vio la luz en junio de 1946 y donde va a comenzar su bibliografía médica.

El claustro de la Facultad de Medicina en sesión de 25 de noviembre de 1948, acordó, a propuesta de la Comisión Permanente de Adscripción, su ingreso en la carrera profesoral en el período de adscripción, cargo que ocupaba al realizar las oposiciones.

Como profesor agregado publicó, en colaboración con el doctor Viamonte Cuervo, Conferencias de Neurología, La Habana, sin fecha. En 1960 dio a la imprenta sus Lecciones de Psicología Médica, La Habana, dos fascículos, 255 páginas, primer texto de la asignatura Psicología Médica y en 1961 colabora en el libro del Departamento de Psiquiatría Conferencias de Psiquiatría, en cuyo primer tomo redactó los cuatros capítulos dedicados a "Psicopatología General".

Al establecerse la carrera profesoral en la Universidad de La Habana, por Ley Docente de 8 de enero de 1937, se abría la posibilidad en las cátedras de formar sus futuros profesores.

El Claustro Pleno de la Facultad de Medicina, en sesión de 23 de diciembre de 1939, a propuesta de la Comisión Permanente de Adscripción, acordó el ingreso en el período de adscripción, en la cátedra Patología y Clínica de las Enfermedades Nerviosas y Mentales, de los doctores Julio Reymondez Soler y Ricardo Jiménez Malgrat.28 Este período duraba dos años y terminaba con la presentación de una tesis llamada de adscripción.

La Junta de Gobierno, en sesión de 22 de octubre de 1941 y a propuesta de la Comisión Permanente de Adscripción, nombró a los doctores Rafael Larragoiti Alonso, José A. Bustamante O´Leary, Secundino Pérez Cobo y Manuel Aranda Muñoz.29

El Claustro Pleno de la Facultad de Medicina, en sesión de 27 de abril de 1944, aprobó el ingreso como adscriptos de los doctores Oscar Sagrego Aceval, Carlos Martínez Arango y José N. Gurri Garrido.30 En sesión de 14 de agosto de 1946, de los doctores Edmundo A. Gutiérrez Agramonte, Rafael A. Peñalver Ballina, Federico Arvesú y Gasset del Castillo y Ondina Hernández Hernández.31 En sesión de 25 de noviembre de 1948, de los doctores José F. Galigarcía Hernández, Friso J. Potts Rodríguez, Jacinto de la Presilla Elías, Carlos R. Acosta Nodal y María R. Fernández Sagarribay.32 En sesión de 3 de noviembre de 1950, de los doctores José E. Pérez Villar, Reinaldo González Lajonchere, René P. Yodú Prevéz, Ofelia E. Esquivel Rodón, Saúl E. Ponsdomenech Quiñones y Bautista Pérez Sanz.33 En sesión de 5 de febrero de 1953, de los doctores Peregrino F. García Bengochea, David Rubinstein Eisembaum, Diego González Martín y Juan F. Milá Hernández34 y en sesión de 20 de marzo de 1956, de los doctores Ana L. Sánchez Hidalgo, Emilio Blanco Blanco, Gladys Hernández Montero, Serafina R. Gainza Pedroso y Jorge Abdo Canasí.35

Terminado el período de adscripción se podía aspirar, por concurso, a las plazas de instructores o también directamente a ellas. Estas plazas igualmente eran por dos años, al final de los cuales se les extendía certificado de aptitud si por su labor se hacían merecedores a ellos. Los que habían sido instructores con anterioridad a la Ley Docente de 1937 quedaron convertidos de hecho en instructores permanentes como fue el caso, en la cátedra, del doctor Luis Viamonte Cuervo.

Por acuerdo del Claustro de la Facultad de Medicina en sesión de 14 de agosto de 1946 se le otorgó certificado de aptitud al instructor doctor Julio Reymondez Soler.31 En sesión de 15 de marzo de 1948, al doctor Rafael Larragoiti Alonso.36 En sesión de 31 de julio de 1952 al doctor Edmundo A. Gutiérrez Agramonte.37 En sesión de 2 de julio de 1954 al doctor Jacinto de la Presilla Elías.38 En sesión de diciembre de 1956 a los doctores René Yodú Prevéz, Ofelia E. Esquivel Rodón, José E. Pérez Villar y Bautista Pérez Sanz39 y en sesión de 23 de octubre de 1959 a los doctores Diego González Martín y David Rubinstein Eisembaum.40

Sin precisar fecha fueron también instructores los doctores Martín Castellanos Martínez, José A. Bustamante O´Leary, Oscar Sagrego Aceval, Roberto Sorhegui Vázquez, Saúl E. Ponsdomenech Quiñones y es posible que otros más.

Aunque algunos de estos docentes al finalizar las etapas de adscriptos e instructores permanecieron como asociados a la cátedra, documentalmente no hemos encontrado ninguno.

La cátedra Patología y Clínica de las Enfermedades Nerviosas y Mentales durante la crisis universitaria de 1959 a 1961

Al reiniciar sus actividades la Universidad de La Habana en enero de 1959, el profesorado de la cátedra estaba integrado de la siguiente forma: titular, el doctor Rodolfo J. Guiral González; auxiliar, doctor Luis O. Viamonte Cuervo y agregado, doctor José F. Galigarcía Hernández.

El 12 de febrero de 1958 el doctor Guiral había sido electo Vicedecano de la Facultad de Medicina, junto al Decano doctor Angel Pérez André y son ellos los que tienen que enfrentar los primeros hechos que se producen después del triunfo revolucionario.

Del 2 al 9 de enero el Directorio Revolucionario toma la Universidad de La Habana. A partir de esta última fecha comienza la lucha ideológica por llevar a cabo la reforma universitaria y la depuración del profesorado colaborador con la dictadura del general Batista. El 27 de enero se le abre expediente disciplinario a 13 profesores de la Facultad de Medicina por colaborar con la dictadura, entre los que no se encuentran ninguno de la cátedra.

El 2 de febrero la FEU ocupa los edificios de la Universidad, solicita la depuración del Consejo Universitario por considerar que actuaba con lentitud en la depuración del profesorado y aplica la ley de presentación obligatoria del informe quinquenal, por lo que se mantienen legalmente en la Facultad de Medicina solamente los 23 profesores que habían realizado ejercicios de concurso-oposición después del 30 de noviembre de 1951 y se nombran Decano y Vicedecano revolucionarios a los doctores Armando Ruiz Leiro y Miguel A. Suárez del Collado.

El doctor Guiral quedó suspendido de su cargo y de sus funciones docentes al igual que los otros dos profesores de la cátedra, hasta la solución del conflicto creado cuando se devolvieron los edificios de las facultades universitarias a sus antiguos Decanos. El doctor Pérez André renunció al Decanato de Medicina el 7 de marzo, por enfermedad, y lo sustituyó el doctor Guiral González hasta cinco días después en que se entregó el mismo al nuevo Decano electo, doctor Carlos F. Cárdenas Pupo. Ninguno de los profesores de la cátedra fue sometido a juicio de depuración ni en la primera ni en la segunda fase de dichos juicios.

A finales de 1959 o principios de 1960 se creó la asignatura de Psicología Médica, encargada a los profesores de la cátedra y ya en documentos de mayo de ese año aparece la cátedra con el nombre de Psiquiatría.

En la borrascosa sesión del claustro de la Facultad de Medicina del 29 de julio de 1960 de 75 profesores presentes, 37 votaron, en franca rebeldía contrarrevolucionaria, en contra de la sustitución del Consejo Universitario por la Junta Superior de Gobierno de la Universidad, la creación de las Juntas de Gobierno de las Facultades y del establecimiento del cogobierno de profesores y alumnos en el alto centro docente habanero, negándose a concurrir a clases, 35 votaron a favor y 3 se abstuvieron.

El doctor Galigarcía presente en la sesión votó junto al grupo de profesores revolucionarios. El doctor Guiral, que no asistió, se solidarizó por escrito, en carta que no aparece en su expediente administrativo, con la medida contrarrevolucionaria y el doctor Viamonte, que no estuvo presente tampoco en la sesión, escribió al Decano de la Facultad de Medicina el 4 de agosto la siguiente carta:

"Sr. Decano de la Facultad de Medicina

Distinguido Profesor

No pude asistir al claustro del día 29 de julio de 1960, por estar citado ese mismo día y hora a tribunal de examen de Psiquiatría.

Por este medio comunico a usted mi adhesión a la moción presentada por los profesores Portuondo de Castro, Banet, Valledor y otros.

Para que conste a los fines consiguientes.

De usted muy atto. y S. S.

Dr. Luis O. Viamonte Cuervo".24
La Junta Superior de Gobierno de la Universidad en sesión de 5 de agosto de 1960 suspendió de empleo y sueldo a los doctores Guiral y Viamonte y los sometió a expediente disciplinario.

Para sustituir a los profesores suspendidos la Junta Superior de Gobierno de la Universidad nombró por contratación mediante concurso, el 13 de septiembre de 1960, como profesores agregados interinos a los doctores Armando de Córdova Castro y Carlos Acosta Nodal.41

El 13 de enero de 1961 la Junta Superior de Gobierno de la Universidad separó definitivamente de sus cargos docentes a los doctores Guiral y Viamonte. Quedaba solamente como profesor de la antigua cátedra el doctor José F. Galigarcía Hernández, ejemplo de firmeza patriótica junto a su pueblo.

Al inaugurarse oficialmente la reforma universitaria, el 10 de enero de 1962, aparecían oficialmente separadas la cátedra de Psiquiatría y la asignatura de Psicología Médica, ambas como departamentos y sus cuadros docentes los integraban en el Departamento de Psiquiatría, como profesor, equivalente a titular, el doctor José F. Galigarcía Hernández y profesores auxiliares, los doctores Armando de Córdova Castro, Carlos Acosta Nodal, René Yodú Prevéz, José Pérez Villar, Humberto Suárez Ramos y Jorge Abdo Canasí y para el Departamento de Psicología Médica, como profesores, los doctores José A. Bustamante O´Leary y Diego González Martín y profesor auxiliar, el doctor Leopoldo Araújo Bernal.

Se abría, a partir de entonces, una nueva etapa histórica para la antigua cátedra en que sus enseñanzas se llevarían hasta cinco Institutos Superiores de Ciencias Médicas y sus veintidós Escuelas de Medicina en todo el país, así como ayuda solidaria a numerosas Escuelas de Medicina en países del Tercer Mundo.

Referencias bibliográficas

  1. Delgado García, G.: Historia de la enseñanza superior de la medicina en Cuba. 1726-1900. Cuad. Hist. Sal. Pub. No. 75. La Habana, 1990.
  2. Universidad de La Habana. Memoria Anuario correspondiente al curso académico de 1905 a 1906. Imp. y Pap. Manuel Ruiz. S. en C. La Habana, 1907. Pp. 23-24.
  3. Idem. Pp. 209-210.
  4. Castro Bachiller, R.: Informe sobre el doctor Armando de Córdova. Anal. Acad. Cienc. Med. Fis. Nat. Hab. 60: 474-477. La Habana, 1929.
  5. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. No. 121.
  6. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Est. Ant. No. 14092.
  7. Rodríguez Rivero, L.: El Dr. José A. Valdés Anciano. Prócer de la Medicina Cubana. Revista Bohemia. Abril 7 de 1967.
  8. Presno Bastiony, J. A.: El Dr. José A. Valdés Anciano. Anal. Acad. Cien. Med. Fis. Nat. Hab. 59: 390-391. La Habana, 1923.
  9. González Martín, D.: Profesor Pedro A. Castillo, eminente clínico. Bohemia. Octubre de 1951. Pág. 41.
  10. Dihigo Llanos, M.: Recuerdos de una larga vida. Cuad. Hist. Sal. Pub. No. 60. La Habana, 1974. Pág. 65.
  11. Souza Rodríguez, B.: El Dr. Armando de Córdova. Anal. Acad. Cienc. Med. Fis. Nat. Hab. 86: 179-189. La Habana, 1947-1948.
  12. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Est. Ant. No. 2997.
  13. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. No. 6011.
  14. Loc. cit. en (10). Pág. 66.
  15. Trelles Govín, C. M.: Contribución de los médicos cubanos a los progresos de la medicina. Imp. A. Dorrbecker, La Habana, 1926. Pág. 158.
  16. Castro Bachiller, B.: Indice Biográfico de los Miembros de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana. La Habana, 1942. Pág. 11.
  17. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Est. No. 5407.
  18. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. No. 6820.
  19. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Est. No. 6226.
  20. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. No. 6916.
  21. González Martín, D.: Profesor Rodolfo J. Guiral, destacado neuropsiquiatra. Bohemia. Febrero 3. Pág. 28.
  22. Idem. Pág. 30.
  23. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Est. No. 14230.
  24. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. No. 1377.
  25. Bol. Ofic. Univ. 18(4). Marzo 31 de 1951.
  26. Castellanos Martínez, M.: Comunicación personal. Melena del Sur. Noviembre de 1957.
  27. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Est. No. 30414.
  28. Bol. Ofic. Univ. 7(1). Abril 5 de 1940.
  29. Bol. Ofic. Univ. 8(17). Noviembre 15 de 1941.
  30. Bol. Ofic. Univ. 11(7). Mayo 15 de 1944.
  31. Bol. Ofic. Univ. 13(19). Octubre 31 de 1946.
  32. Bol. Ofic. Univ. 15(20). Diciembre 31 de 1948.
  33. Bol. Ofic. Univ. 17(18). Diciembre 31 de 1950.
  34. Bol. Ofic. Univ. 20(4). Marzo 3 de 1953.
  35. Bol. Ofic. Univ. 23(7). Abril 16 de 1956.
  36. Bol. Ofic. Univ. 15(6). Abril 15 de 1948.
  37. Bol. Ofic. Univ. 19(15). Agosto 30 de 1952.
  38. Bol. Ofic. Univ. 21(15). Agosto 16 de 1954.
  39. Bol. Ofic. Univ. 23(24). Diciembre 31 de 1956.
  40. Bol. Ofic. Univ. 26(17). Noviembre 16 de 1959.
  41. Designan profesores. Periódico Revolución. Septiembre 14 de 1960.
Indice Anterior Siguiente