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POLICLÍNICO DOCENTE Y COMUNITARIO ÁREA NORTE

Programa de Educación Sexual “ Venga la Esperanza ”.

Sexual evaluation program "There is still Hope".

Nadiezhda Daquinta Rico (1).

 

Resumen

Estudios recientes demuestran la importancia de educar la sexualidad en  Síndrome de Down desde la infancia, con el objetivo de darle respuesta a las curiosidades sexuales de la etapa, así como para prepararlos para arribar a la adolescencia. A partir de esta afirmación, la presente investigación propone un Programa de Educación Sexual dirigido a niños(as) Síndrome de Down, con el fin de propiciarles una sexualidad sana; para ello se escogieron 5 niños(as) de edades entre 8 y 10 años, pertenecientes a la Escuela Especial Camilo Cienfuegos de Ciego de Ávila. Los referentes teóricos se apoyaron en una concepción humanista - desarrolladora y en la teoría del reforzamiento positivo. La estrategia estuvo en función del trabajo interrelacionado de los niños(as) Síndrome de Down, su familia y educadoras y tuvo tres momentos: diagnóstico, intervención y evaluación de los resultados. Partiendo de las necesidades educativas arrojadas en el diagnóstico, se instrumentó el programa, el que, luego de su aplicación; cumplió sus objetivos, posibilitando que estos niños(as) consolidaran su identidad sexual, identificándose  acorde con su sexo, incluyeran los genitales en su esquema corporal denominándolos como pene y vulva, fomentaran hábitos de higiene relacionados con el cuidado del cuerpo y estimular las relaciones afectivas a través de los juegos de roles; se logró además que madres y educadoras manejaran un mismo vocabulario. Se recomienda ampliar esta investigación, dándole seguimiento hasta la adolescencia, y llevar a la comunidad una estrategia que sensibilice a sus integrantes con la sexualidad de los Síndromes de Down.

Palabras clave: SEXUALIDAD HUMANA, SÍNDROME DE DOWN, EDUCACIÓN SEXUAL. 

 

1.      Licenciada en Psicología.  Máster en  sexualidad. Profesora Instructora. 


INTRODUCCIÓN

La fuerte influencia de la educación de la sexualidad occidental, que en su mayoría concibió la sexualidad en función de sexo – reproducción, ha dejado a un lado a niños y niñas, cuando se habla del tema.  En  la actualidad, algunos han rescatado las tesis de Ellis y Freud, aprobando la existencia de la sexualidad infantil. Sin embargo, estos estudios se dirigen a niños(as) sanos, olvidando un poco que los discapacitados son  también seres sexuados,  y evolucionan  psicosexualmente al igual que los demás.

Los  ”Downianos” no son  asexuados, su desarrollo psicosexual transcurre al igual que el de las demás personas; pero de forma lenta. Nacen con un sexo biológico, femenino o masculino, y en la medida  que crecen toman conciencia de lo que son: mujer o varón; se autoclasifican y se expresan  de acuerdo con los roles asumidos.

 

Debido al desconocimiento y matizado por los prejuicios establecidos por la cultura occidental; todavía en la actualidad algunos niegan o tergiversan la sexualidad en los Síndrome de Down.  Estas concepciones crean inseguridades, conflictos, miedos, e incluso rechazo a su propia sexualidad.

“La sexualidad es una necesidad básica del ser humano como es la búsqueda de afecto, y aunque es posible negarla o reprimirla, no lo es su anulación (...)  es  también  una forma privilegiada de obtención de placer, así como una fuente de comunicación,  ternura y  salud. 

“Para las personas con discapacidad, como es el Síndrome de Down, las oportunidades para aprender sobre sexualidad se encuentran limitadas. El nivel de lectura de los materiales, está fuera de su alcance, lo que le limita el acceso a material impreso y recursos de calidad (...) Como resultado, disponen de menos oportunidades  para observar, desarrollar y practicar habilidades sociales, que son particularmente importantes en la primera y segunda adolescencia (...) pierden con frecuencia los sutiles mensajes, miradas e insinuaciones con que bromean los preadolescentes y adolescentes en la televisión y en la escuela. Pueden tener dificultades para tomar decisiones y para  pensar de un modo realista sobre las situaciones. Todos estos factores subrayan una mayor necesidad  aún de educación de la sexualidad a  niños con discapacidad que a los demás niños.”

En investigaciones recientes de violencia, se citan factores de riesgo, en los cuales de una forma u otra se involucra a estos discapacitados. Aproximadamente el 25% de las víctimas son retrasados mentales, sus edades oscilan entre 7 y 10 años, siendo su información sexual escasa.

Vivenciar una sexualidad saludable implica un equilibrio sociopsicobiológico de la conducta sexual de cada individuo, que potencia un enriquecimiento positivo de la personalidad y facilita sus posibilidades de comunicación, así como de dar y recibir amor. Por tanto, toda persona sin distinción de raza, género, edad, orientación sexual o discapacidad,  tiene derecho a disfrutarla.

 La sexualidad en el Síndrome de Down no puede negarse o ignorarse, debe comprenderse como una fuerza movilizadora del proceso de educación y rehabilitación desde edades tempranas.

   Aunque esta temática ha sido poco abordada, algunos especialistas se han preocupado por estudiarla.  En el mundo se destaca la labor de España, y en este país, los trabajos de M. Pueschel, quien  ha realizado un estudio minucioso y positivo del desarrollo psicosexual de los niños(as) Síndrome de Down, permitiéndole conformar una guía para los padres.

Recientemente las experiencias de Terry Couwenhoven (EUA), han aportado datos significativos para el estudio del desarrollo psicosexual en Síndrome de Down. Sus fundamentos se basan en demostrar la importancia del trabajo escuela-familia en la educación de los downianos desde la infancia, así como en propiciar una sexualidad sana y responsable en estos(as) adolescentes.

En Cuba, a inicios de la década de los 90, la estrategia a seguir ha estado en función del discapacitado y su familia desde una perspectiva humanística y posicionándose en el lugar del otro; donde el conocimiento, lejos de informarlo, se construye en función de las necesidades especiales y carencias de estas personas.

Todos estos estudios están apoyados en las concepciones del Dr. Julián Castillo, pionero de la Educación Sexual Especial en Cuba, lo cual ha permitido articular en el sistema de educación el Proyecto “Educación Formal para una Sexualidad Responsable”, cuyos presupuestos teóricos están regidos por el sentido histórico-cultural de los comportamientos sociales (Vigostky) y el humanismo de K. Rogers, así como la Educación Popular y la escuela  argentina de Psicología Social (P. Riviere).

 

Un fiel seguidor de estas concepciones ha sido el Dr. Pedro Luis Castro Allegret, el cual ha realizado una intensa labor a favor del mejoramiento de la calidad de vida de los discapacitados, donde queda implícito el favorecimiento de una sexualidad sana en estas personas.

En la actualidad, las investigaciones relacionadas con  esta temática se dirigen a adolescentes Down y a sus familiares y como recomendación, algunos especialistas coinciden en que se debe estudiar la sexualidad en los trisómicos desde la infancia, con el objetivo de prepararlos para los cambios físicos y psicológicos que enfrentan al llegar a la adolescencia.  La estrategia debe  dirigirse a los niños(as), familia y  escuela, en aras de contribuir al proceso de socialización.

Para educar una sexualidad adecuada en niños(as) Síndrome de Down, hay que partir de las concepciones teóricas de Vigostky, en los cuales concibe al niño(a) con defecto no como alguien inferior, sino como un sujeto con necesidades  especiales, con potencialidades de desarrollo,  y en los que juega un papel rector el proceso de socialización, que incluye las relaciones con la familia, la escuela y la comunidad.

Es de vital importancia la participación activa e interrelacionada  de la familia y la escuela, con el fin de manejar el mismo lenguaje y evitar contradicciones en relación con metaconceptos y mensajes.

Metodológicamente, la  implementación de un programa de educación sexual dirigido a niños(as) Down, facilita el trabajo docente – educativo de estos niños(as) con necesidades especiales, ofreciendo mayores posibilidades de socialización.

Esta investigación construye postulados teóricos válidos para profundizar en el estudio y guiar  a especialistas que se dediquen a esta temática.

Desde el punto de vista práctico, este programa de educación sexual contribuye a un diagnóstico psicopedagógico acertado, así como a la rehabilitación de los Síndrome de Down encaminada a su autorrealización personal y una conducta sexual apropiada o saludable.

Teniendo en cuenta estos presupuestos teóricos como objetivo: Desarrollar un programa de Educación Sexual dirigido a niños(as) Síndrome de Down, que propicie una sexualidad sana.

 

MEtodos

 

Se realizaron además tres entrevistas semiestructuradas, una dirigida a lo(as) niños(as) Síndrome de Down, para conocer las curiosidades y principales manifestaciones de la sexualidad en esta etapa y las restantes a los familiares y educadores, con el objetivo de corroborar los datos ofrecidos en lo grupos focales, así como para recibir su aprobación para la aplicación del programa.

 

Estrategia general de la INVESTIGACIÓN

La presente investigación es un Programa de Educación Sexual que propone elementos teórico – metodológicos óptimos para educar la sexualidad en niños(as) Síndrome de Down. Para ello se escogieron 5 niños(as) Síndrome de Down pertenecientes al aula de primer grado de la Escuela Especial ”Camilo Cienfuegos“ de Ciego de Ávila.

 

Primeramente se realizó una revisión bibliográfica exhaustiva (libros de texto, artículos, revistas, INTERNET), que nos permitió construir los referentes teóricos del programa. Luego pasamos a hacer un estudio de campo que lo dividimos en dos partes: recogida de información especializada (equipo multidisciplinario y revisión de expedientes del CDO) y diagnóstico (entrevista a niños(as)) Síndrome de Down, sus familias y educadores; así como grupos focales a estos dos últimos).

Estos elementos nos permitieron elaborar un programa y proceder a su aplicación en un período de siete meses. Durante este tiempo se realizaron evaluaciones sistemáticas que nos permitieron perfeccionarlo.

Para concluir, se realizó la evaluación final del programa a través de juegos didácticos  y dibujos a los niños(as) Síndrome de Down, así como una sesión de cierre con la familia y las educadoras, a partir de técnicas participativas.

 

 

Programa de Educación Sexual “ Venga la Esperanza ”

Objetivo general

Desarrollar un programa de Educación Sexual  dirigido a niños(as) Síndrome de  Down, que propicie una sexualidad sana. 

 

Objetivos específicos (niños(as) Síndrome de Down)

1.      Contribuir a que los niños(as) Síndrome de Down consoliden su identidad sexual, identificándose acorde a su sexo.

2.      Lograr que los niños(as) Síndrome de Down incluyan los genitales en su esquema corporal.

3.      Fomentar hábitos de higiene relacionados con el cuidado del cuerpo.

4.      Propiciar un acercamiento afectivo en los niños(as) Síndrome de Down a través de juego de roles.

 

Temáticas

 

Objetivos específicos (familias y educadoras)

1.      Sensibilizar a familiares y educadoras(as) sobre las necesidades de desarrollar un programa de Educación Sexual con los niños(as) Síndrome de Down.

2.      Aceptar la sexualidad propia y la de los demás.

3.      Capacitar a familiares y educadoras(as) para que colaboren en la educación sexual de sus hijos(as) y educandos.

 

Temáticas

 

RESULTADOS

Evaluación general del programa de Educación Sexual  “ Venga la Esperanza ”

El  programa de Educación Sexual “Venga la Esperanza”, tuvo aceptación en los niños(as) con Síndrome de Down desde el inicio; mostrándose cooperadores y motivados en la medida que se avanzó en las sesiones. Los niños(as) fueron creando habilidades en el lenguaje, abstracción, generalización y entrenando la concentración de la atención, lo cual les permitió obtener éxitos y vencer los objetivos del programa.

La familia se mostró receptiva desde el principio y llama la atención de que siempre asistieron las madres, lo que evidencia que los padres se mantienen alejados de la educación de sus hijos(as) y le han dado la mayor o única responsabilidad a las madres. El diálogo con las mismas, en los tres momentos de  la investigación, fue provechoso pues nos brindó elementos enriquecedores para el proyecto. Sin embargo, con la escuela existieron dificultades ya que mostraron cierta resistencia al inicio del programa y a mediados del curso los niños(as) con Síndrome de Down tuvieron un cambio de maestra. No obstante, la auxiliar pedagógica asumió la responsabilidad y resultó de vital importancia para obtener el éxito.

Finalizando la aplicación del programa, los(as) niños(as) con Síndrome de Down lograron identificarse como niños(as), en relación con su sexo, así como incluir oralmente los genitales en su esquema corporal. Algo que resultó significativo fue que una niña, en el dibujo, incluyó positivamente los genitales (ver Anexo 28). Se logró además que niños(as) con Síndrome de Down reconocieran algunos elementos importantes para la higiene  y el cuidado del cuerpo, así como que se motivaran por el juego.

Este programa creó además un espacio para las relaciones interpersonales entre los niños(as), así como estimuló la concentración de la atención, memoria, motricidad fina y enriqueció su lenguaje y pensamiento.

 Al finalizar el programa pudimos constatar que las madres y educadoras, demostraron dominio del concepto de sexualidad, así como sus funciones y características distintivas de la edad de estos niños(as). Asumieron también la importancia de educar la sexualidad desde la infancia, con la interrelación de la familia – escuela - comunidad por tanto, consideraron que el programa produjo cambios positivos, no solo en los niños(as) con Síndrome de Down, sino también en ellas.

Afloró como emergente, la idea de extender este programa a la comunidad, dada la importancia que tiene la sociedad en la construcción de valores y en específico, de una sexualidad sana y responsable, en estos(as) discapacitados(as).

Conclusiones

El programa de Educación Sexual “Venga la Esperanza” contribuyó a fomentar las bases para una sexualidad sana en niños(as) con Síndrome de Down. Para ello fue necesario apoyarse en un marco teórico – metodológico humanista – desarrollador, así como en la teoría del reforzamiento positivo. Su carácter tridimensional: niño(a) con Síndrome de Down - familia – escuela,  fue muy útil para viabilizar el proceso de aprendizaje. Siendo así, los objetivos del programa, se cumplieron porque:

 

Recomendaciones

  1. Elaborar una estrategia de intervención comunitaria en función de sensibilizar a la comunidad con la sexualidad de niños(as) Síndrome de Down.
  2. Realizar un software, que incluya los elementos esenciales para educar una sexualidad sana en niños(as) con Síndrome de Down.
  3. Crear un salón de juego en la escuela especial “Camilo Cienfuegos”, que posibilite un intercambio afectivo entre niños(as) con Síndrome de Down.

ABSTRACT

Recent studies show the importance of teaching sexuality in Down Syndrome since childhood with the objective of giving response to sexual curiosities of this age as well as to prepare then for the adolescence. Starting from this assection the present investigations proposes a Program of Sexual Education directed to children with Down Syndrome with the aim of giving them a healthy sexuality. For this purpose 5 children were selected within 8 to 10 years old that study in Special School Camilo Cienfuegos in Ciego de Avila. The theorical referent were support by a humanis-developing conception and in the positive reenforcement. The strategy was in function of interrelated work of children with Down Syndrome; their family and instructors. It has three moments: diagnosis, intervention and results evaluation. Starting from the educational needs found in the diagnosis, the program was put into practice which after its application fulfilled its objective enabling this children form their sexual identity according to their sex they includ their genitals in their body scheme determining then as penis and vulva, create habits of hygiene related to body care and stimulated their affective relations through rol games. It was achieved that mothers and instructors use the same vocabulary. It is recommended to deeper in this investigation giving it a follow up to adolescence and teach the community and strategy that sensitize its member with sexuality in Down Syndrome children.

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