Dra. Anisia Yolanda Pérez Jiménez.
Las
publicaciones científicas datan del siglo 17, con la revista fracesa Journal de
Savants y la inglesa The British Philosophical
Transactions of the Royal Society, y esta forma de comunicación se
volvió imprescindible para comunicar los hallazgos de la ciencia, experiencia
que ha ido agigantándose a través de los
años y a partir del siglo veinte con el crecimiento de todas las ramas de la
ciencia, se incrementaron las publicaciones destinadas a estos fines.
Sin adentrarnos en otros aspectos vinculados a los
procesos editoriales, observamos el fenómeno de la autoría científica como un
aspecto, entre otros, de interés ético tanto para los editores como para los
consumidores de información.
Designar la autoría de un libro puede ser más
simple, pero en ocasiones asignar la autoría de un artículo puede ser tarea
difícil si no se tiene en cuenta los roles, jerarquías y responsabilidades dentro de una investigación, y se puede incurrir en actitudes
fraudulentas, poco educativas en determinado grupo, cuando sólo se persiguen
créditos, reconocimientos injustificados u otra
ganancia que no sea la contribución sincera y real a la ciencia.
Cada revista tiene indicaciones especificas a los
autores, y éstos deben responder por sus contribuciones científicas y por
posibles conflictos de interés, por lo que los editores han mostrados justa
preocupación por este asunto.
Las revistas médicas cubanas, y por supuesto
MediCiego, se ajustan a los recomendaciones del grupo de Vancouver donde se le
debe dar el crédito de autoría, por el nivel de contribución a la concepción y
diseño del estudio, a la obtención de los datos y el análisis e interpretación
de los mismos a la confección del manuscrito o su revisión crítica, con aporte
científico significativo y para considerarse autor deben cumplir con los tres
requisitos. Cuando el estudio ha sido realizado por un grupo, éste debe
designar a la o las personas que se responsabilicen con el manuscrito y estas
deben cumplir con los requisitos de autoría antes dicho.
Profundizar en estos conceptos, divulgarlos entre
los profesionales que quieren dar a conocer sus trabajos y analizarlos por grupos de editores es una invitación que les hacen los editores
de MediCiego.
1- Abbasi K. Open access for the JRSM. JRSM 2006; 99:101.
2- Comité Internacional de Editores de Revistas Médicas. Normas de Vancouver. 2006 [actualizado 2006; citado 29 Feb 2008]; [aprox. 20 pantallas]. Disponible en:
http://www.cav.sld.cu/centro/consultoria/nvancouver.html
3- Chambers R, Boath E, Chambers S. The A to Z of authorship: analysis of influence of initial letter of surname on order of authorship. BMJ 2001; 323:1460-1461.
4- Day RA. ¿Cómo enumerar los autores y sus direcciones? En: Day RA. Cómo escribir y publicar trabajos científicos. Washington: Organización Panamericana de la Salud; 1996.