
Osiel Romero Santos (1), Arturo J. Inda Mariño (2), Belkys López Báez (3).
La presencia de carcinoma de células renales durante la evolución de una enfermedad renal poliquística autosómica dominante es muy rara y poco reportada en la literatura internacional. Se reporta un caso de enfermedad renal poliquística asociado con carcinoma de células renales. La forma de presentación fue un síndrome doloroso lumbar, hematuria macroscópica, pérdida de peso, síndrome febril agudo, eritrosedimentación acelerada y aumento de volumen de una imagen de aspecto heterogénea en el riñón izquierdo. En el acto quirúrgico se comprobó presencia de infiltración de la cápsula renal, uréter y arteria renal no infiltrada; en el estudio patológico macroscópico sin infiltración de la vena o arteria renal, ni uréter y en el microscópico, presencia de tejido neoplásico en el parénquima renal.
Palabras clave: ENFERMEDAD RENAL POLIQUISTICA AUTOSOMICA DOMINANTE, HIPERNEFROMA, CARCINOMA DE CELULAS RENALES.
1. Especialista de 1er Grado en Nefrología. Profesor Instructor.
2. Especialista de 1er Grado en
Nefrología. Profesor Asistente.
3. Especialista de 1er
Grado en Anatomía Patológica. Profesor Instructor.
La enfermedad renal poliquística autosómica dominante (ERPAD) tiene una frecuencia reportada de 1:400-1 000 nacidos vivos (1) y es una causa frecuente de insuficiencia renal crónica. El carcinoma de células renales es una complicación de esta entidad, con una frecuencia muy rara por lo que se reporta escasamente en la literatura, su diagnóstico es siempre difícil y tardío (2), aún contando con tomografía computadorizada y la resonancia magnética, su mecanismo patogénico no es bien conocido.
Se evaluó un paciente al que se le desarrolló un carcinoma de células renales como una complicación en el curso de una ERPAD.
En el 2007 un paciente del sexo masculino, de 61 años de edad, de la raza blanca, con el antecedente familiar y personal de ERPAD del adulto fue ingresado por presentar durante 2 meses dolor lumbar izquierdo, el cual se agudiza y posteriormente presentándose hematuria macroscópica, cuadro febril agudo, debilidad muscular, anorexia y pérdida de peso. Riñones voluminosos, palpables, discretamente sensibles; la hipertensión arterial de 10 años de evolución se hizo más difícil de controlar. Los resultados de los exámenes complementarios fueron: eritrosedimentación: 130mm/h, creatinina: 191 mmol/l, filtrado glomerular: 36,4 ml/min, urea: 9,7mmol/l, glicemia: 5,5 mmol/l, Hb: 9,8 g/l, leucos: 10,2 x 10/l, P: 0,64, L: 0,32, E: 0,03. En el conteo de Addis no se presentó proteinuria, si hematíes: incontables, leucocitos: 138 833 cel/ min y cilindros: 0. Se aisló más de 100 000 UFC/mL de Echerichia coli en un urocultivo, lo que obligó en un principio a imponer tratamiento con antibióticos específicos para infección del tracto urinario complicada en el curso de una ERPAD.
En los estudios
imaginológicos, tanto ultrasonográfico (fig.1), radiológicos como tomográfico
se demostró una imagen compleja en polo superior del riñón izquierdo (RI) a
predominio ecogénico que lo recubre de 114 x
Fig.1. Imagen de ultrasonido donde se evidencia
RI poliquístico y la imagen de aspecto tumoral hacia polo inferior.
Fig. 2. Espiral
tomográfico simple abdominal, se evidencia tumor renal con densidades de
Este paciente se le realizó tratamiento quirúrgico con el diagnóstico clínico de hipernefroma de RI, siempre valorando la posibilidad de que una vez operado se agudizaría la insuficiencia renal crónica de base y probablemente quedara dialítico dependiente. En el salón de operaciones se evidenció la presencia del tumor en el RI, con infiltración de la cápsula renal, sin infiltración aparente de uréter y arteria renal. El diagnóstico patológico fue carcinoma de células renales, Hipernefroma (fig.3).
A B
Fig. 3. A) Carcinoma de células renales, células claras. B) Escaso parénquima renal, con áreas quísticas que alterna con tejido tumoral.
Es frecuente encontrar en un paciente con ERPAD signos como hematuria, masa en flancos, imagen compleja quística en ultrasonografía, tomografía y resonancia magnética sin que esto sea una evidencia de enfermedad maligna (10). Ayudan al diagnóstico también la aspiración percutánea y el exámen citológico de un quiste complejo; la tomografía con cortes finos en zonas de interés y la resonancia magnética también ayudan a diferenciar los quistes complejos de un cáncer (10-11).
En el estudio
realizado por Keith y otros, publicado en marzo de 1994 en la revista Journal
American Society Nephrology se presentaron 3 casos de carcinoma de células
renales y ERPAD que fueron vistos en el período de
Mosetti en un
estudio para evaluar la utilidad de la resonancia magnética en el diagnóstico
de
En un reporte de
caso en
En este paciente la forma de presentación fue un cuadro de dolor lumbar izquierdo de 2 meses de evolución el cual fue intensificándose con el tiempo, aparición de hematuria macroscópica, cuadro febril agudo, eritrosedimentación acelerada, anorexia y pérdida de peso e imagen de aspecto tumoral hacia polo inferior del RI.
Por lo poco frecuente de esta enfermedad cuando se desarrolla en pacientes con ERPAD, se piensa que se deba a una alteración en el comportamiento biológico de este tumor o que esté determinada por una alta susceptibilidad de determinados pacientes a padecerlo (2, 10).
The presence of renal cell cancer during the evolution
of an Autosomal Dominant
Polycystic Kidney Disease is very
rare and little reported in international Literature. An associated case of polycystic
kidney disease with renal cell cancer is reported. The form of presentation was
a lumbar painful syndrome, microscopic hematuria, loss of weight, acute febrile
syndrome, accelerated eritrosedimentation and increase of volume of a heterogeneous
image of aspect in the left kidney. In the surgical act the presence of infiltration
of the renal capsule, ureter and not infiltrated renal artery was verified; in the
macroscopic pathological study without infiltration of the vein or renal artery,
ureter and in the microscopic one, there was presence of neoplastic tissue in the renal parenchyma.