Números disponibles

<<Artículo Anterior <<Tabla de Contenido>> Artículo Siguiente>>

MEDICIEGO 2014; Vol.20 Supl.2

 

UNIVERSIDAD DE CIENCIAS MÉDICAS
“DR. JOSÉ ASSEF YARA”
CIEGO DE ÁVILA

 

La superación profesional del metodólogo de las carreras médicas desde la teoría del diseño curricular
The methodologist professional overcoming of medical career from the theory of curricular design

 
Tania Galbán Noa (1), Rogelio Pérez Parrado (2), Olga Aida Alfonso Pérez (3),  Dayamí Sobrado Carrera (4), Jorge Pérez Parrado (5), Dariel Llanes Gómez (6).

 

RESUMEN
La preparación del metodólogo de las carreras médicas para el desempeño de la función docente-metodológica constituye una de las principales metas a lograr desde la superación profesional. No obstante, a partir de la práctica pedagógica, la observación y la experiencia profesional del investigador, se ha constatado que se carece de acciones coherentes de superación para conducir la preparación de los metodólogos para los fines referidos. En tal sentido, mediante los métodos de análisis-síntesis, histórico-lógico e inductivo-deductivo, el artículo fundamenta desde la teoría del diseño curricular el programa de superación profesional para el perfeccionamiento de la preparación de los metodólogos en la educación médica superior en la provincia de Ciego de Ávila.

Palabras clave: ESCUELAS MÉDICAS, CAPACITACIÓN/métodos.

 

  1. Especialista de 1er Grado en Medicina General Integral. Profesora Asistente.
  2. Licenciado en Lengua Inglesa. Doctor en Ciencias Pedagógicas. Profesor Titular.
  3. Especialista de 2do Grado en Medicina General Integral. Máster en Atención Integral al Niño. Profesora Auxiliar.
  4. Especialista de 1er Grado en Medicina General Integral. Profesora Instructora.
  5. Especialista de 2do Grado en Medicina Interna. Máster en Urgencias Médicas. Profesor Instructor.
  6. Estudiante de 4to año de Medicina.

 

INTRODUCCIÓN
Los cambios que han operado en Cuba desde el triunfo de la Revolución a  consecuencia del contexto socio-político y económico nacional e internacional han traído consigo transformaciones en el sistema educacional en aras de solucionar los problemas de la calidad del proceso educativo.

Estos cambios, en las Universidades de Ciencias Médicas (UCM) adquieren una dinámica distinta, reflejada en la dirección de las funciones y responsabilidades que se deben asumir de forma coherente por todos los involucrados en la formación de profesionales de la salud a partir un nuevo modelo de formación de las carreras de ciencias médicas.

En tal sentido, la concreción de las acciones de preparación de los profesionales universitarios encargados de la dirección de los procesos sustanciales, tiene lugar tanto en la Facultad de Ciencias Médicas (FCM) de la sede central del municipio Ciego de Ávila como en la Filial de Ciencias de la Salud de Morón.   

En correspondencia con estas transformaciones, el Ministerio de Educación Superior (MES) ha realizado adecuaciones a los reglamentos y otros documentos normativos, de ahí que sea fundamental el papel del análisis de una teoría curricular que debe partir de la realidad en cuyas bases se encuentran sus fundamentos para la educación y el modelo del hombre a formar.

Sin embargo, la práctica pedagógica ha demostrado que de nada vale el perfeccionamiento de los documentos que intervienen en el proceso, si no se perfecciona simultáneamente al sujeto que los utiliza. Consecuentemente, la preparación de los profesores y directivos implica la necesidad de  comprender que su formación se extiende a lo largo de toda su vida, en respuesta a las necesidades personales, preferencias, reclamos sociales que estimulan la adquisición y desarrollo de los conocimientos, habilidades y actitudes inherentes a su labor profesional.

En opinión de Álvarez “un individuo está preparado cuando puede enfrentarse a los problemas que se le presentan en su puesto de trabajo y los resuelve. De ese modo el concepto preparación se convierte en el punto de partida de la ciencia pedagógica y categoría de la misma, expresa además que “(…) para estar preparado se requiere, por tanto, ser instruido (…)” (1).

En la estructura general de las UCM, el metodólogo de carrera, es un docente con funciones de dirección metodológicas cuya misión está dirigida de manera fundamental a la planificación, organización, ejecución y control del proceso docente, entre otras funciones.

Estos funcionarios en su inmensa mayoría, son profesionales experimentados que gozan de prestigio y autoridad en el sector. No obstante, carecen tanto de formación como de experiencia pedagógica y metodológica en el desempeño de las funciones específicas de esta responsabilidad de dirección, poseen poca experiencia docente en la Educación Superior y tienen un bajo nivel de dominio de los reglamentos y normativas legales establecidas en este nivel educativo. Todo esto apunta además a la carencia de acciones coherentes de superación para conducir la preparación de estos metodólogos en el desempeño de sus funciones en la dirección de las carreras médicas universitarias.

Estas limitaciones apuntan hacia la necesidad de elaborar un programa de superación profesional que contribuya a la preparación del metodólogo de las carreras de las ciencias médicas en el desempeño de su función docente metodológica.

En tal sentido, el microdiseño curricular, como parte del modelo curricular con base en competencias profesionales, comprende el  proceso de elaboración de los programas de áreas, asignaturas o módulos y temas, todo lo cual está centrado en la determinación de los contenidos en correspondencia con las competencias profesionales, básicas y generales que se han de apropiar los metodólogos como parte de su preparación desde la superación profesional, que se concreta en los contenidos y objetivos del programa académico (2-3).

El diseño de los programas tiene como esencia la transformación del objeto de la cultura, que de manera específica se trae al proceso, en el contenido de dichos programas, por lo que la configuración del contenido del programa de superación para la preparación de dichos metodólogos se hará en consideración a las dimensiones gnoseológica, profesional y metodológica, como quedará expresado posteriormente, al igual que los fundamentos filosóficos, socioculturales, psicológicos, epistemológicos, didácticos y pedagógicos que sirven de sustento a la propuesta.

Es por ello que el objetivo de este artículo está dirigido a fundamentar desde la teoría del diseño curricular el programa de superación profesional para el perfeccionamiento de la preparación de los metodólogos en la educación médica superior en la provincia de Ciego de Ávila.

 

Desarrollo
Los nuevos preceptos de la Educación Superior cubana han incorporado compromisos renovadores, con lo que se busca un avance significativo en términos de una mejor superación, todo lo cual se sustenta en un diseño del proceso de superación que se concreta en las posibilidades y oportunidades reales con que cuenta el profesor para enfrentar el sistema educacional a partir de su preparación objetiva y proyectada al cambio.

Los profundos cambios que se llevan a cabo en esta tercera revolución educacional, constituyen un momento trascendental que hoy vive el país, como un proceso lógico y dialéctico, que es consecuencia de las transformaciones que desde el triunfo de la Revolución, hasta la actualidad se han llevado a cabo en los diferentes centros de educación superior (3).

Estos cambios, requieren de un proceso dinámico y se precisa que la preparación de los metodólogos de carreras médicas en el desempeño de su función docente-metodológica sea más participativa con provecho de la experiencia y creatividad de los mismos. Un metodólogo de carrera, debe poseer una cultura general integral y actividad pedagógica profesional de dirección acorde a sus funciones, lo que equivale a cambiar los modos de actuación en correspondencia con las transformaciones en la educación superior.

Por lo que la superación constituye un proceso complejo, que en las condiciones actuales necesita de una rigurosa construcción teórica y práctica al tener en cuenta su aporte a la conducción y evaluación del trabajo docente-metodológico del metodólogo, según las condiciones concretas de cada carrera (4).

Este proceso abarca, desde los fundamentos teóricos y metodológicos, hasta  el contenido de la propia estructura curricular del programa de superación, cada una de sus partes y fases como parte del currículo.

En tal sentido, desde la teoría curricular, se asume el concepto de currículo de Addine como ¨…un proyecto educativo integral con carácter de proceso que expresa las relaciones de interdependencia en un contexto histórico social, condición que le permite rediseñarse sistemáticamente en función del desarrollo social, progreso de la ciencia y necesidades que se traduzcan en la educación de la personalidad del ciudadano que se aspira a formar... (5).

Por lo que aún cuando se conciba el programa de superación, se hace necesario mantener una autopreparación sistemática que propicie la actualización y complementación del metodólogo de carreras médicas en contenidos esenciales para su desempeño profesional y responda a las necesidades del desarrollo.

El programa de superación es un documento donde se definen con exactitud los elementos que posibilitan, en gran parte, la efectividad del proceso de preparación de los metodólogos de carreras médicas para el desempeño de su función docente-metodológica; en él se precisan elementos esenciales desde el punto de vista teórico sobre las funciones de los metodólogos en general, para transitar hacia temas más específicos sobre el trabajo metodológico y de dirección de este profesional en el proceso docente educativo.

El programa define temas, temáticas y objetivos a alcanzar por los metodólogos de carreras, para potenciar su desarrollo, vencer las dificultades y optimizar el tiempo, recursos para transformar la realidad existente que implica adquirir una cultura general integral, que sean capaces de fomentar las mejores cualidades de su colectivo y minimizar sus puntos débiles, para lograr así una influencia positiva en los docentes y los alumnos en formación (6-7).

La puesta en práctica del programa tiene como elemento esencial su carácter flexible y dialéctico, en correspondencias con los niveles de preparación que alcanzan los metodólogos de carreras médicas según avanzan en los diferentes temas del programa.

El contenido se aborda desde la dinámica del trabajo en grupo, y los diferentes métodos productivos en los que se asumen posiciones teóricas y valorativas sobre la función docente-metodológica y el intercambio de las experiencias adquiridas en el trabajo, puesto que se aprende en la actividad y como resultado de esta en interacción con los demás.

El programa cuenta con su correspondiente retroalimentación sobre la base de la evaluación sistemática, parcial y final. Para ello se utiliza el intercambio con los propios metodólogos de carreras médicas a través de las visitas que se organizan desde el propio curso de superación, así como los resultados de las transformaciones que se obtengan en los indicadores fundamentales. Se prevé un encuentro final donde los metodólogos expondrán sus experiencias y la propuesta del diseño de acciones para el desempeño de la función docente-metodológica como parte de la dirección del proceso docente educativo.

Según Addine, solo a partir del dominio de  las bases y de los elementos teóricos y metodológicos que sustentan al currículo, podrán los docentes, en cualquiera de los niveles de organización del mismo, detectar los problemas reales y efectuar las adecuaciones necesarias. Las bases y los fundamentos curriculares se manifiestan en todo el currículo, de manera explícita o implícita, pero siempre presentes; de no ser así no cumplirían con una de sus finalidades, la de orientar todo el proceso de concepción, construcción, puesta en práctica y evaluación del currículo (5).

El programa de superación para la preparación del metodólogo de las carreras médicas se sustenta desde el punto de vista filosófico en la concepción materialista y dialéctica del mundo por su naturaleza integradora y sintetizadora en la interrelación dialéctica pensamiento-lenguaje-cultura, así como en las leyes que rigen los procesos de la naturaleza y la sociedad, al igual que en las categorías dialécticas, en particular, lo referido a las categorías actividad y el trabajo como forma de actividad productiva, lo que se concreta en el conocimiento y el dominio de sus funciones para lograr pertrecharse de posiciones teóricas y metodológicas que conformen el basamento científico de su accionar pedagógico (8-9).

Además, tiene en cuenta la unidad de la teoría con la práctica, el perfeccionamiento de las funciones del metodólogo en el desarrollo de su actividad práctica y trasformadora, así como las influencias importantes de la interrelación entre los diferentes agentes socializadores en la educación y desarrollo del hombre; se considera la unidad de la actividad cognoscitiva, práctica y valorativa, todo lo cual debe materializarse en el modo de actuación de cada metodólogo, en su práctica habitual, y concretarse en el modelo de hombre, de  profesional de la salud que se aspira en la sociedad (10). 

A partir de lo antes expuesto, la preparación se sustenta, también, en la teoría del conocimiento al concebirse para que, a partir de los problemas afines a la preparación metodológica del colectivo de carrera, los metodólogos puedan establecer diferentes niveles de análisis, búsqueda de información e interpretación para la adquisición de conocimientos y habilidades necesarias para transformar y dirigir el proceso pedagógico sobre todo a este nivel (11).

De igual manera, la preparación adquiere una connotación cada vez mayor en la medida en que se producen cambios en la formación de los profesionales y por lo tanto en el proceso de enseñanza – aprendizaje, específicamente en la dirección del trabajo metodológico por lo que las problemáticas surgidas en el proceso educativo, la búsqueda de las vías de solución, su aplicación y validación constituyen prioridades cuyas respuestas hay que preverlas en su preparación mediante la superación, la investigación o el trabajo metodológico.

En correspondencia con lo antes planteado, la preparación de los metodólogos de carreras médicas es un elemento de significativo valor en el contexto de la superación profesional, pues va dirigida fundamentalmente a elevar la competencia y el desempeño profesional del docente desde el puesto de trabajo por lo que necesitan de una superación permanente para garantizar la calidad de su trabajo en todas las direcciones.

Para lograr lo anterior se requiere del aprendizaje a través de la implicación consciente del metodólogo que le facilite desarrollar de manera sistemática, periódica, compleja y flexible a través de la autopreparación y las acciones de superación, el sistema de conocimientos, habilidades e intereses en correspondencia con las necesidades reales que posee para el desempeño de sus funciones en las instituciones educacionales.

Al respecto, el uso de formas colectivas de aprendizaje, a través de un sistema de actividad-comunicación, tales como el trabajo en equipo, la instrumentación de técnicas participativas que dinamizan la reflexión y el debate, son elementos que se deben tener en cuenta como formas de propiciar modelos de conductas, enriquecimiento de ideas, y sobre todo promover el clima adecuado para que los metodólogos de carreras médicas se nutran de los niveles de ayuda necesarios, para que puedan transitar de una zona de desarrollo próximo a otra, para llevar el conocimiento de lo interpsicológico a lo intrapsicológico, sustento que la teoría de Vigotsky aporta a la educación desarrolladora de postgrado  (12-13).

Al tener en cuenta las exigencias de una concepción de la superación que eduque y desarrolle en la solución de problemas de la práctica profesional, se asumen algunos de los principios de la dirección del proceso pedagógico propuesto por Addine, por el carácter holístico de su concepción, su actualidad y la congruencia de las ideas rectoras (5).

El principio de la unidad entre lo instructivo, lo educativo y lo desarrollador, fundamenta la unidad dialéctica existente entre instrucción, educación y desarrollo, lo que presupone que la superación profesional conlleva a la elevación del nivel de preparación del metodólogo en la solución de problemas  profesionales y con una concepción desarrolladora a partir del desempeño de las funciones docente-metodológica y científico-metodológica.

Por su parte, el principio de la vinculación de la educación con la vida, el medio social y el trabajo pondera la necesidad de dar solución a los problemas profesionales que provengan de la práctica laboral y establece la dependencia de la educación de los objetivos de la sociedad, en este contexto, la formación de profesionales de la salud, por lo que la integración de la teoría y la práctica como parte de la preparación metodológica constituye un pilar de este principio.

El principio del carácter colectivo e individual de la educación de la personalidad y el respeto a esta revela que aún cuando el proceso de superación profesional transcurre en un marco social, cada metodólogo de carrera es portador de una individualidad, que da paso a una diversidad en el contexto de esa unidad, de ahí que el empleo de procedimientos metacognitivos en las acciones de superación, se proyectan hacia el autoperfeccionamiento profesional del metodólogo como individuo. Ello, unido al trabajo con formas colectivas que movilicen el desarrollo del pensamiento y refuercen conductas, a partir de modelos y experiencias adquiridas en estas relaciones interpersonales, constituye una alternativa para dar tratamiento a la diversidad y la unidad educativa (5, 14).

La unidad entre lo cognitivo y lo afectivo es otro principio sobre el cual se sustenta la superación para lograr el funcionamiento  integrado de la personalidad, aspecto este que según González, es uno de los niveles más complejos de funcionamiento de la personalidad e implica la formación de motivos (15). Por esta razón, la superación como vía de preparación del metodólogo de carreras médicas persigue movilizar la aparición de motivos intrínsecos a través del carácter del sistema de actividad y comunicación diseñado, que a su vez promueva significatividad en el aprendizaje e implique a los metodólogos en la solución de problemas de la práctica pedagógica.

Con respecto al principio de la unidad entre la actividad, la comunicación y la personalidad, la superación debe poner en práctica un sistema de actividad-comunicación favorable a la producción de ideas, desarrollo de la reflexión y comunicación.

Por lo que se deben implementar formas de trabajo cooperativo para el tránsito hacia niveles superiores de desarrollo sobre la base de una comunicación asertiva, democrática, en un clima de respeto y empatía mediante el tipo de actividad que se concreta en el debate grupal, así como el reforzamiento de la autoestima de los metodólogos a través de la utilización del estímulo y la no censura del error, lo cual ha de incidir en su implicación afectiva y conductual y en su desarrollo como personalidad (12, 15).

Concebido el currículo como pensamiento y acción, como plan y praxis, es fácil colegir que posee varias dimensiones: diseño, desarrollo y evaluación.

El diseño curricular es el currículo pensado, como lo denominan algunos autores; es el plan que se concibe, en el que queda reflejado el enfoque educativo que se desea (16).

El desarrollo es la dimensión dinámica del currículo, en la que el proyecto se identifica con el propio proceso educativo. En el acto de educar se pone en vivo el currículo pensado, por lo que algunos lo identifican con el currículo vivido; aunque aquí cabe hacer una disquisición, ya que puede haber una diferencia, y de hecho siempre la hay, entre el currículo pensado y el currículo vivido, por lo rico e imprevisible de la realidad en que se produce el proceso educativo (17).

La evaluación es la dimensión curricular que posee el sentido de retroalimentar el propio proyecto; y si entendemos el currículo como dinámica, resulta que su evaluación no es un acto final,  que ocurre a lo largo del desarrollo del propio proyecto, en sus diversas fases.

En la concepción del programa se asume el enfoque dialéctico puesto que para su elaboración se concibe el contexto socio-cultural como un elemento fundamental, al enunciar los objetivos se tiene en consideración que para su cumplimiento, el metodólogo debe incorporarse al proceso de transformación social, de ahí que se utilizan metodologías participativas para que los metodólogos tengan un papel activo en su propia formación al autogestionarse el conocimiento bajo la orientación del profesor, el contenido surge de la experiencia cotidiana y la evaluación se concibe como un proceso constante y participativo en el que se propicia la autoevaluación, la coevaluación y la heteroevaluación (18).

Para la elaboración del currículo es imprescindible conocer sus tres dimensiones: el diseño curricular, el  desarrollo curricular y la evaluación curricular. El diseño curricular como currículo pensado, el desarrollo curricular como currículo vivido, período en que el proyecto se identifica con el proceso educativo y la evaluación curricular que tiene como finalidad evaluar la pertinencia del currículo y sirve de retroalimentación (19).

  1. De igual manera, para el  diseño curricular se definen las cinco tareas expresadas por Addine: el diagnóstico de problemas y necesidades, la  modelación del currículum, la estructuración curricular, organización para la puesta en práctica y el diseño de la evaluación curricular (5).

En correspondencia con la teoría de Addine, se concuerda en las diferentes clasificaciones de los enfoques y el hecho de que estos a la vez generan distintos modelos curriculares, los que se consideran como una representación gráfica y conceptual  del proceso de planificación del currículo (5).

Entre los modelos curriculares se encuentran:

  1. Los modelos clásicos, entre ellos se consideran los de R.W. Tyler, H. Taba y M. Johnson, representantes de la pedagogía norteamericana; este modelo determina al alumno, la sociedad y la escuela como elementos que originan los objetivos, escoge los que representan valores más altos, aunque se le reconoce al mismo su  perspectiva centrada en el alumno.
  2. Modelos  con un enfoque tecnológico y  sistémico,  de  autores latinoamericanos  como Glazman, Ibarola, Arnazy Arredondo,  considerados como seguidores de los clásicos.
  3. Modelos críticos, cuyo representante es Stenhouse, rechazan los enfoques tecnológicos y la visión psicologista del currículo, centran su atención en la interacción contexto, grupo, individuo.
  4. Modelos con un enfoque constructivista, sitúa la actividad mental constructiva del alumno en la base de los procesos de desarrollo personal. César Coll es su representante.
  5. Modelo dialéctico integral contextualizado, es el que desde el currículo sostiene la educación, asume la concepción histórico-cultural como paradigma psicológico; se desarrolla en la pedagogía socialista y tiene su expresión más importante en las actuales transformaciones educacionales en Cuba.

 

Al respecto, este último modelo sirve de sustento a la propuesta de programa de superación, el que queda representado de la siguiente forma:

a

 

Por último, en los contenidos que conforman el plan temático del programa, se establecen  los sistemas de conocimientos, habilidades y valores que  propician la organización estructural y didáctica de este, en función de lograr que los metodólogos de carreras adquieran los conceptos o elementos esenciales relacionados con la función docente metodológica, sean capaces de aplicar los conocimientos y sepan cómo proceder con ellos en la solución de los problemas del proceso docente-educativo, y a su vez adquieran la necesaria formación de un grupo de cualidades que contribuyen a la formación de la personalidad, como son la independencia, nivel crítico y autocrítico, dedicación, flexibilidad de pensamiento, honestidad, colectivismo, entre otras, todo lo cual les permita planificar, organizar y controlar el proceso pedagógico al integrar los componentes didáctico, científico, metodológico, y educativo curricular como un sistema.

 

CONCLUSIONES
La superación profesional constituye una vía importante en el desarrollo de conocimientos, habilidades e intereses de los metodólogos de carreras que les permita un mejor desempeño de sus funciones docente-metodológicas en la dirección del proceso de enseñanza-aprendizaje en la educación médica superior.

Las bases y fundamentos curriculares constituyen sustentos teóricos esenciales en el diseño, desarrollo y evaluación del programa de superación profesional para el perfeccionamiento de la preparación de los metodólogos en la educación médica superior en la provincia de Ciego de Ávila en correspondencia con las demandas sociales y el desarrollo educacional actual.

 

ABSTRACT

The methodologist preparation of medical careers for the achievement of the methodological-educational function constitutes one of the main goals to attain from the professional overcoming.

Nevertheless, from the pedagogical practice, the observation and the professional experience of the researcher have ascertained that it lacks coherent actions of upgrading to guide the methodologist preparation. In such sense, by means of analysis-synthesis, historical-logical and inductive-deductive methods, the article bases from the theory of the curricular design the professional development program to the improvement of the methodologist preparation in the higher medical education in Ciego de Ávila province.

Key words:  SCHOOLS, MEDICAL; TRAINING/methods.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. Álvarez de Zayas C, Fuentes González H. El postgrado. Cuarto nivel de Educación. [documento no publicado]. 57 h.
  2. Álvarez de Zayas RM. El diseño curricular en la escuela y análisis esencial del proceso curricular. En: Álvarez de Zayas RM. El diseño curricular. La Habana: Editorial Pueblo y Educación; 2000. p. 35-65.
  3. Álvarez de Zayas RM. Curso de teoría y diseño curricular. Ciego de Ávila: Universidad de Ciencias Pedagógicas “Manuel Ascunce Domenech”; 2013. [Material no publicado, en formato digital].
  4. Cuba. Ministerio de Educación Superior.  Dirección de Educación de Postgrado. Resolución 132. Reglamento de la educación de postgrado. La Habana: Pueblo y Educación; 2004.
  5. Addine Fernández F, Recarey Fernández SC, González Soca AM. Principio para la dirección del proceso. En: Compendio de Pedagogía. Ciudad de La Habana: Editorial Pueblo y Educación; 2002. p. 80-101.
  6. Pla López R. El diseño curricular. La Habana: Instituto Pedagógico Latinoamericano y Caribeño; 2005. [Material no publicado, en formato digital].
  7. Ortiz A. ¿Cómo diseñar el programa de asignatura y de grado? La elaboración del plan de estudios y del plan de clases [Internet]. 2005 [citado 19 Febr 2013] [aprox. 10 pantallas]. Disponible en: http://www.monografias.com/trabajos26/programa-clases/programa-clases.shtml
  8. Pla López R. Concepción didáctica integradora del proceso de enseñanza aprendizaje. Ciego de Ávila: Universidad de Ciencias Pedagógicas “Manuel Ascunce Domenech”;  2000. [Material no publicado, en formato digital].
  9. Álvarez de Zayas RM. Hacia un currículum integral y contextualizado. La Habana: Editorial Académica; 1997.
  10. Ruiz Aguilera A. Teoría y práctica curricular.[Internet] La Habana: Editorial Pueblo y Educación; 2009 [citado 12 Abr 2013]. Disponible en: http://unefacurriculo.blogspot.com/2009/04/teoria-y-practica-curricular.html
  11. Clau T. Teoría y diseño curricular desde el enfoque histórico cultural [Internet]. 2011 [citado 10 Jul 2013] [aprox. 5 pantallas].  Disponible en: http://www.buenastareas.com/ensayos/Teoria-y-Dise%C3%B1o-Curricular-Desde-El/2028325.html
  12. Vigotsky LS. Pensamiento y lenguaje. Ciudad de la Habana: Editorial Pueblo y Educación; 1982.
  13. Acosta Navarro ME. Tendencias pedagógicas contemporáneas. La pedagogía tradicional y el enfoque histórico-cultural. Análisis comparativo [Internet]. 2005 [citado 15 Jul 2013]; 42(1):[aprox. 3 p.]. Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?pid=S0034-75072005000100009&script=sci_arttext
  14. Romana H. ¿Transversalidad en el currículo de educación profesional? ¿Un currículo para la formación de valores? [Internet]. 2006 [citado 12 Dic 2013] [aprox. 4 pantallas]. Disponible en: http://www.monografias.com/trabajos18/transversalidad-educacion/transversalidad-educacion.shtml#transv
  15. González Rey F. Comunicación, personalidad y desarrollo. La Habana: Editorial Pueblo y Educación; 1995.
  16. López Ruiz MI. Diseño curricular por competencias en educación superior [Internet]. 2011 [citado 17 May 2013]. Disponible en: http://www.slideshare.net/margaysabel/diseo-curricular-por-competencias-en-educacion-supeior
  17. Fuentes González H. Diseño curricular cubano. Santiago de Cuba: Universidad Pedagógica “Manuel F. Gran”; 1997.
  18. Corral Ruso R. Validación del curriculum en la Educación Superior. Precisiones, complejidades, dificultades. Educ Med Sup. 1993; 13: 3-9.
  19. Añorga Morales J, Valcárcel Izquierdo N. Aproximaciones metodológicas al diseño curricular de la educación avanzada [Internet]. 2004 [citado 24 Abr 2013] [aprox. 1 pantalla]. Disponible en: http://www.iiicab.org.bo