Yolanda Pérez
Jiménez (1), Rolando Rodríguez Rodríguez (2), Lázara Vega Izquierdo (3),
Mercedes Iglesias Pantaleón (3)
Se aclara
que trabajos anteriores se ha tenido buenos resultados con la aplicación de
fangos medicinales (barros peloides) en varias afecciones dermatológicas; sin
embargo la observación de sus beneficios en el Melasma fue un hecho fortuito y
al llevar a cabo este trabajo se obtuvo que al aplicar la misma con una
frecuencia de dos veces por semana hasta 18 semanas, y evolucionando a los
enfermos cada 15 días, se aprecia que los mejores resultados se alcanzaron a
las 18 semanas, y de un total de 156
pacientes tratados, se le dio el alta a 114 (73.1%), en el 17.3% se notó una
depigmentación franca de sus
lesiones y solo en el 9.6% de los casos no observaron modificaciones relevante
de su afección. No se detectaron efectos secundarios de importancia
Palabras clave: MELANOSIS, TERAPIA POR LAMA
1.
Especialista
de 2do grado en Dermatología y Profesora Titular de la FCM de Ciego de Avila.
2.
Especialista
de 2do grado en Medicina Interna y Profesor Consultante de la FCM de Ciego de
Avila.
3.
Lic. en
Enfermería y profesora Instructora de la FCM de Ciego de Avila.
De milenario
podemos catalogar al uso de los barros medicinales con fines terapéuticos, y
los resultados de su aplicación se han reportado como beneficiosos en muchas
enfermedades, atendiendo a su acción desensibilizante, antinflamatoria y de
reabsorción(1), además está probado que la influencia de las sustancias
contenidas en los mismos tales como ácidos grasos, microelementos, sustancias
radioactivas, etc., actúan directamente sobre los receptores cutáneos y algunas
de dichas sustancias ingresan al medio interno (1)(2) provocando importatntes
cambios en el organismo; su acción en gran medida, depende de las
concentraciones de hidrógeno (Ph) las afecciones dermatológicas que han sido
tratadas satisfactoriamente con los barros medicinales son: Psoriasis, acné
polimorfo,
Dermatitis
atópica, Dermatitis, micosis superficiales, (1) (2) (3) (4) (5), entidades éstas en las que el componente
inflamatorio en mayor o menor grado juega su rol en la patogenia de la afección
y donde el beneficio de los barros medicinales se ha reportado mundialmente, y
nosotros lo hemos constatado en nuestra propia experiencia. Sin embargo, en
ninguna de las bibliografías revisadas, hemos encontrado referencia al uso de
los barros medicinales en el Melasma (Cloasma).
El Melasma
es una enfermedad muy conocida y observada en muchas áreas geográficas, la
mayoría de los autores coinciden en su difícil curación (9) (10) (11) (12), con
agentes tales como ácido glicólico, láser ácido retinoico e hidroquinona entre
las más usadas.
La teoría de
Carruters mantiene vigencia, quien sugiere que los estrógenos estimulan a los
melanocitos y la progesterona facilita la difusión de la pigmentación (7 ) (8 )
aunque también se reconocen otros agentes como la Hydantoina como causa
ocasional del Melasma en ambos sexos (6 ).
El Melasma clínicamente se manifiesta en forma de manchas parduzcas
o negruzcas, múltiples, lisas, mal limitadas y fundamentalmente en la cara, en
las prominencias malares y en la frente con apariencia de máscara, puede haber
un aumento de la pigmentación en las areolas y los pezones.
Es frecuente
en el embarazo y la menopausia y es probable que se observe en los trastornos
ováricos y en otras enfermedades endocrinas, así como en el uso de
anticonceptivos orales; es de hecho más frecuente en la mujer (6) (7) (8).
La acción
blanqueadora de los barros medicinales fue, en nuestro trabajo, un hallazgo
fortuito, al observar la evolución de pacientes que reciben tratamiento con
este recurso natural por padecer de acné, y en algunos de ellos en que el acné
concomitaba con Melasma; notamos que además de la enfermedad en estudio, ocurría
un rápido blanqueamiento del Melasma, lo que nos llevó a proyectar esta
investigación.
Se admitieron todos los pacientes portadores de
Malasma que asistieron a la consulta de Medicina Alternativa de la Facultad de
Ciencias Médicas de Ciego de Avila, se le aplicó el tratamiento con fangos
medicinales de forma controlada en consulta, dos veces por semana; se hizo
evaluación clínica a las 2 semanas de iniciado el tratamiento y luego cada 6
semanas.
Para la
clasificación del Melasma se tuvo en cuenta la clínica: centro facial, malar,
frontal y del mentón, no se tuvo en cuenta la clasificación histopatológica
(14); epidérmico, mixto y dérmico por carecer de luz de Wood y no se consideró
prudente la indicación de biopsia de piel.
El
criterio de mejoría, estuvo dado por la apreciación clínica de forma de
depigmentación, obtenida de forma
conjunta entre el investigador y el paciente, hasta alcanzar la desaparición de
las lesiones. Los resultados se plantearon en tablas y se tuvo en cuenta el
resultado porcentual de los mismos.
En la tabla
No. 1 apreciamos la evolución clínica de los pacientes, y si bien a las dos
semanas de tratamiento sólo el 14.7% mostró mejoría, fueron la mayoría de estos
precisamente, los pacientes que alcanzaron el alta (6.4% ) a las 6 semanas de
tratamiento.
Ya a las 12 semanas, fue posible darle el alta al
12.8% de los pacientes, pero sin duda, los mejores resultados se alcanzaron a
las 18 semanas de tratamiento, donde apreciamos que del total de 156 pacientes,
el 90% tiene una evaluación muy positiva y de estos el 73.1% fue dado de alta
con regresión total de las lesiones.
En relación
con los efectos adversos vemos que los más observados fueron efectos propios
del proceder terapéutico: eritema, prurito y ardor ligero, solo escasos casos
presentaron prurito moderado (9.6%) o eritema local moderado (1.2%) (Tabla
No.2).
1-
En un
período tan corto de tratamiento como fueron dos semanas, se pudo observar una
franca mejoría en el 14% de los casos.
2-
Los
mejores resultados se observaron a las 18 semanas de tratamiento, donde sólo el
9.6% de los tratados no habían modificado, o habían modificado muy poco, su
pigmentación; alcanzaron el alta el 73.1% de los tratados y 17% mostró una
franca mejoría de sus lesiones.
3-
La
tolerancia del tratamiento resultó obvia, pues sólo pocos pacientes
presentaron prurito moderado (9.6%) o
eritema local moderado (1.2%).
1- Ensayar otros esquemas de tratamiento para
intentar acortar el ciclo del mismo.
2- Ensayar estudios ambulatorios.
4-
Profundizar
en los mecanismos de acciónde los fangos medicinales que permiten mejorar el
Melasma.
goods results have been obtained in the
application of medicinal mud (clay, peloids) in different dermatological
affections; however , the observation of its benefits in melasma was a unexpected event and when
carrying out this work it was seen that when mud therapy was used twice a week
during 18 weeks and following the patients every 15 days. It can be seen that
the best results are obtained at 18 weeks and from a total of 156 patients
treated, 114 (73.1%) were discharged in
a 17.3% clear depigmentation of its lesions and only the 9.6% of the cases no
relevant modifications of its affection were noted. No relevant secundary
effects were found.
Key words: MELANOSIS, MUD THERAPY
1-
Tsarfis
PG. Acción de los factores naturales sobre el hombre. Moscú: Editorial MIR;
1986.
2-
Armija Valenzuela
M. Compendio de Hidrología Médica. Madrid: Editorial Científico Médica; 1968.
3-
Israfilova FG. Experience in the multinodal therapy of acne, including
vuleano mud applications and cosmetic procedures. VestN DermatoL Venerol 1989; 116(2): 56-57.
4-
Miliavskii AI. The efficacy of health ressort treatment of psoriatic
arthritis at Yeupatoriya. VestN
DermatOl Venerol 1999; 7(1):42-4.
5-
Guntreer S. Psoriasis vulagris. Sulfur brine therapy in 148 patients. Z.
Hautru 1984; 59(18):1238-43.
6-
Rook A, Wilknson AS. Textbook of dermatology. 3 ed. Oxford : Blackwell
Scientific Publications; 1979.
7-
Domonkos
AN. Tratado de Dermatología Ciudad Habana : Editorial Científico Técnica; 1977.
8-
Okun M.R., Edelstain LM, Hamada G,
Donnellan, B. The role of peroxidase vs the role of tynosinass in enzymatic conversion of
tyrosine to melanine in melanocytes, mast cells and eosinophils. J Invest Derm
1970; 55:1.
9-
Javohesi SM, Handa S, Kaur I, Kumar B. Safety and efficacy of glycolic
acid facial peel in Indian women with Melasma 2001; 40(5): 35-37.
10-
Kauh YC, Zachian FF. Melasma. Adv Exp Med Biol 1999; 455: 491-499.
11-
Lim IT. Treatment of Melasma using kojic acid in a gel containing
hydroquimone and glycolic acid. Dermatol Surg 1999; 25(4):282-284.
12-
Monoloto RM. Alster T. Erbium; YAG laser resurfacing for refractory
melasma. Dermatol Surg 1999; 25(2):121-123.
13- O’Brien TJ,
Dyall-Smith D, Hall AP. Melasma of the foreasmc. Australas J Dermatol 1997; 38(1):35-37.
Tabla
1: Evolución clínica de los pacientes.
|
Tiempo de tratamiento |
Total de Pacientes |
Con Poca Mejoría |
% |
Con franca Mejoría |
% |
Alta /Curado |
% |
|
2 semanas |
156 |
133 |
85.2 |
23 |
14.7 |
0 |
- |
|
6 semanas |
156 |
87 |
55.7 |
59 |
37.8 |
10 |
6.4 |
|
12 semanas |
156 |
30 |
19.2 |
106 |
67.9 |
20 |
12.8 |
|
18 semanas |
156 |
15 |
9.6 |
27 |
17.3 |
114 |
73.1 |
Fuente: Historia Clínica
Tabla 2: Efectos
secundarios observacional en el curso del tratamiento con barros medicinales.
|
No. De Pacientes |
% |
|
|
Prurito Ligero |
78 |
50 |
|
Ardor Ligero |
50 |
32 |
|
Eritema Local Ligero |
12 |
7.6 |
|
Prurito Moderado |
15 |
9.6 |
|
Eritoma Local Moderado |
2 |
1.2 |
Fuente:
Historia Clínica