Temas Actualizados
Hospital Clinicoquirúrgico "Hermanos Ameijeiras"
Síndrome antifosfolípido: aspectos diagnósticos y
terapéuticos
Dr. Emilio Buchaca Faxas1 y Dr. Juan C. Rodríguez
Váquez2
-
Especialista de I Grado en Medicina Interna. Instructor. Jefe del Servicio
de Medicina Interna.
-
Especialista de I Grado en Medicina Interna.
RESUMEN
El síndrome antifosfolípido, descrito inicialmente en el lupus eritematoso
sistémico, aparece también en personas que no reúnen criterios
de alguna enfermedad conocida, por lo que su identificación y tratamiento
adquieren gran importancia en personas con fenómenos trombóticos
aparentemente inexplicables y en mujeres con abortos y muertes fetales recurrentes
sin otra causa reconocible. Su diagnóstico se hace en presencia de trombosis
arterial, trombosis venosa, abortos o muertes fetales recurrentes, trombocitopenia
y positividad de cualesquiera de las pruebas que detectan anticuerpos antifosfolípidos.
Se hace una revisión de sus manifestaciones clínicas mayores y menores.
Se resalta que la anticoagulación ante fenómenos trombóticos
debe realizarse de forma indefinida, y que las mujeres embarazadas con anticuerpos
antifosfolípidos deben ser tratadas desde su inicio para evitar el aborto
o la muerte fetal.
Palabras clave: LUPUS ERITEMATOSO SISTEMICO/diagnóstico; LUPUS
ERITEMATOSO SISTEMICO/terapia.
INTRODUCCION
Entre los años 1983 y 1986, en la literatura mundial comenzaron
a aparecer trabajos que relacionaron la aparición de fenómenos
trombóticos arteriales y venosos, abortos recurrentes y trombocitopenia
con la presencia de autoanticuerpos dirigidos contra fosfolípidos
de carga negativa en las membranas celulares.1 Denominado inicialmente
como síndrome anticardiolipina2 y, posteriormente, como síndrome
antifosfolípido (SAF),3 este conjunto de signos y síntomas
fue encontrado en pacientes con lupus eritematoso sistémico (LES).4
Aunque hasta el presente la mayor incidencia de estos anticuerpos y donde
mejor se ha estudiado su asociación con las manifestaciones clínicas
es el LES,5,6 también se ha reportado en otras enfermedades autoinmunes,7-9
infecciones,10 neoplasias,11 tratamiento con fármacos12 e incluso,
en personas que no llegan a reunir criterios de alguna enfermedad conocida,
entonces se designa como síndrome antifosfolípido primario
(SAP).13-16
La necesidad de identificar esta entidad en personas con fenómenos
trombóticos aparentemente inexplicables, así como en mujeres
con abortos y muertes fetales recurrentes sin otra causa reconocible, requiere
una considerable atención,17,18 por lo que hacemos esta revisión
de los elementos de actualidad en diagnóstico y tratamiento.
DIAGNOSTICO
La mayoría de los autores consideran síndrome antifosfolípido
(SA) a la presencia de trombosis arterial y/o venosa, abortos o muertes
fetales a repetición y trombocitopenia (como manifestaciones aisladas
o combinadas en presencia de la positividad de cual quiera de las pruebas
que detectan anticuerpos antifosfolípidos (AAF), al menos en 2 determinaciones,
con intervalo superior a 8 semanas.19-21
Los AAF pueden ser identificados mediante 3 métodos diferentes:
-
Serología para sífilis falsamente positiva.
-
Anticoagulante lúpico (AL).
-
Anticuerpos anticardiolipina (AA).
PRUEBA PARA DETECTAR LOS AAF
SEROLOGIA PARA SIFILIS FALSAMENTE POSITIVA
La prueba serológica estándar no treponémica para
detectar sífilis (VDRL) consiste en una floculación en suspensión
que utiliza como substrato antigénico un compuesto fosfolipídico
formado por cardiolipina-colesterol-leutina. Desde 1941 se reconoce como
cardiolipina a un fosfolípido obtenible de corazón de buey
que sirve como substrato antigénico para detectar dichos anticuerpos.
La positividad del VDRL con pruebas treponémicas negativas es un
indicador indirecto de AAF.20 Este falso positivo siempre lo es a título
bajo (< 1/8), mientras que en la sífilis (reagina luética
presente) se detecta a título alto.22
ANTICOAGULANTE LUPICO
El anticoagulante lúpico (AL) es un grupo heterogéneo de
autoanticuerpos del tipo IgG o IgM dirigido contra fosfolípidos
cargados negativamente que intervienen en la coagulación.20 Se sospecha
la presencia de AL ante la prolongación del tiempo parcial de tromboplastina
activado (TPTA) en 6-10 segundos con respecto al control, no se corrige
al agregar plasma normal,23,24 lo que hace excluir el déficit de
factores.
La potencia del AL puede expresar se como la razón entre el TPTA
del paciente y el del control, o como la máxima dilución
del plasma del enfermo que es capaz de prolongar el TPTA.23 Otras técnicas
para determinar AL son la prueba de Exner,24 el tiempo de inhibición
de la tromboplastina hística, la prueba de veneno de serpiente de
Russel y la prueba de saturación con fosfolípidos plaquetarios.25
ANTICUERPOS ANTICARDIOLIPINA
En los últimos años ya se pueden detectar de forma directa
los anticuerpos anticardiolipina (ACA) mediante radioinmunoensayo (RIA),26
y, más recientemente, por enzimoinmunoensayo (ELISA);27 estos métodos
tienen la ventaja de ser más rápidos, estandariza bles, cuantificables
y además, discriminan la naturaleza de los anticuerpos (IGG y/o
IgM).20 La reciente asociación de títulos altos o moderados
persistentes de IgG con los fenómenos trombóticos le confiere
gran importancia a la prueba.5
Se ha observado cierta correlación entre la presencia de VDRL
falsa positiva, AL y AA, si bien pueden hallarse de forma independiente.28
MANIFESTACIONES CLINICAS
Los AAF han sido relacionados con un conjunto de manifestaciones clínicas
clasificadas como mayores y menores.21 Las 4 manifestaciones mayores son:
los fenómenos trombóticos arteriales, fenómenos trombóticos
venosos, abortos o muertes fetales recurrentes y trombocitopenia. Las manifestaciones
menores son: las que aparecen con menos frecuencia pero que también
se asocian a los AAF; entre las más relevantes se encuentran las
neurológicas, las cutáneas, la lesión valvular cardíaca
y la anemia hemolítica.
MANIFESTACIONES MAYORES
El principal rasgo asociado al SAF son las trombosis, tanto arterial como
venosa, lo cual se distingue de otros muchos trastornos por hipercoagulabili
dad.5 Esta trombosis intravascular se expresa clínicamente en forma
de episodios recurrentes y las manifestaciones clínicas dependen
del territorio afectado.29
El territorio arterial mas implicado es el intracraneal, se hace evidente
por ataques transitorios de isquemia (ATI) o estableciendo áreas
de infartos únicos o múltiples, lo cual puede, incluso, evolucionar
a demencia multiinfarto.30,31
Las trombosis intracardíacas,1 el infarto del miocardio,32 la
hipertensión pulmonar,33 la trombosis de la arteria mesentérica,34
la necrosis avascular de la cadera35 y la enfermedad de Addison por trombosis
adrenal,36 han sido reportados como parte del fenómeno trombótico
del SAF. Los vasos arteriales periféricos y los distales pueden
afectar se y producir gangrena.37
En el sistema venoso predominan las localizaciones profundas y superficiales
de los miembros inferiores con tromboembolismo pulmonar asociado o sin
él.38 También hay casos reportados con trombosis en las venas
subclavia y axilar,39 vena suprahepática (síndrome de Budd-Chari),40
vena renal,41 porta,42 vena central de la retina,43,44 y enferme dad venooclusiva
hepática.45 Los abortos y muertes fetales a repetición son
expresión del fenómeno trombótico e isquémico
a nivel placentario que, por lo regular, comienza desde las etapas más
tempranas del embarazo.46 Las pérdidas fetales por esta causa pueden
ocurrir en cualquier período del embarazo47 y su frecuencia se estima
en el 96 % de las mujeres con AAF.48
La trombocitopenia rara vez es inferior a 50 000 y casi nunca da lugar
a manifestaciones clínicas.49 El mecanismo responsable de la inducción
de AAF es aún un enigma.1 La trombosis y la trombocitopenia no tienen
un mecanismo que las explique claramente, pero su asociación clínica
con los AAF es evidente, lo que se ha hecho dependiente de la reactividad
plaquetaria y endotelial.50 Se supone que estos anticuerpos también
actúen sobre componentes intrínsecos de la coagulación
tales como la proteína C, la proteína S y la protrombina.1
Recientemente se ha encontrado la participación de una B2 glucoproteína
como cofactor necesario para que los AAF activen las plaquetas.51 Las plaquetas
también pueden ser afectadas por inmunocomplejos y autoanticuerpos
para superficies glucoproteicas de forma similar a como ocurre en la clásica
púrpura trombocito pénica inmunológica. La anemia
hemolítica se puede explicar por este mecanismo.1,3,52
MANIFESTACIONES MENORES
Estadísticamente se le ha encontrado asociación con los AAF,
pero no hay un mecanismo patogénico que lo explique con claridad.
Aunque no forman parte de los criterios diagnósticos del síndrome,
estas manifestaciones aún continúan descubriéndose.
Las manifestaciones neurológicas reportadas con mayor frecuencia
son: epilepsia,53 migraña,54 corea55 y mielitis transversa.56
Las manifestaciones cutáneas incluyen livedo reticular,57 fenómeno
de Raynaud,58 úlceras cutáneas no relacionadas con insuficiencia
venosa y lesiones maculares o nodulares que remedan vasculitis.59
La asociación de livedo reticularis (LVR), hipertensión
arterial (HTA) y accidente vascular encefálico (AVE) se conoce como
síndrome de Sneddon;60 actualmente se considera como un subtipo
del SAP pues estos pacientes presentaban una alta incidencia de AAF.61
La hipertensión arterial, por su parte, puede aparecer en pacientes
con AAF sin la clásica nefritis del LES, hasta el momento no se
ha aclarado su mecanismo de producción.4
La lesión valvular cardíaca se presenta como insuficiencia
cardíaca, la válvula mitral y la aórtica son las más
afectadas por orden de frecuencia.62-65
También se ha descrito, en estos pacientes la anemia hemolítica
con prueba de Coombs positiva.3
TRATAMIENTO
Las bases del tratamiento en estos pacientes no están todavía
establecidas, aún existen controversias.23 El trata miento profiláctico
en aquellas personas que tienen AAF sin manifestación clínica
no está indicado, pues sólo el 30 % de ellos van a desarrollar
el síndrome.66 Los fenómenos trombóticos tanto arteriales
como venosos son indicación de tratamiento anticoagulante. La duración
del tratamiento debe ser la indicada habitualmente para dicho fenómeno
trombótico, aunque algunos autores sugieren que sea indefinido para
prevenir las recurrencias, ya que están descritas cuando se retira
la anticoagulación.67 En los pacientes con fenómenos trombóticos,
a pesar del tratamiento anticoagulante, se ha recomendado el tratamiento
inmunosupresor asociado.22
No está claro el papel que pueden desempeñar los esteroides,
inmunosupresores y recambio plasmático, pues aunque capaces de bajar
los niveles de los AAF, al retirarlos, suelen volver a elevarse los títulos.22
Tampoco está claro el papel de los antiagregantes plaquetarios en
la prevención de estos fenómenos, pero algunos autores recomiendan
el dipiridamol.66
Con el propósito de evitar la recurrencia en pacientes con eventos
trombóticos cerebrales, está recomendado el uso simultáneo
de heparina y esteroides asociados a azatioprina o ciclofosfamida.68
En toda embarazada con positividad de AAF se debe evitar el aborto o
muerte fetal con el uso de pequeñas dosis diarias de ácido
acetil salicílico (ASA) desde los primeros momentos de la gestación.
La dosis diaria indicada según diferentes autores puede ser 75 mg,3
o 100 mg.69 Si hay historia previa de trombosis, abortos o muerte fetal,
está recomendado el uso simultáneo de ASA y prednisona en
dosis diaria oral de 40 mg70 o de ASA y heparina subcutánea 10 000
uds en 2 subdosis diarias.71 También se han reportado otras modalidades
de trata miento, tales como: recambio plasmático,72 y uso de inmunoglobulinas
intravenosas a altas dosis.73
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
-
Hughes GRV. The antiphospholipid syndrome: ten years on. Lancet 1993;342:341-4.
-
Hughes GRV, Harris EN, Gharavi AE. The anticardiolipin syndrome. J Rheumatol
1986;13: 486-9.
-
Khamashta MA, Hughes GRV. Antiphospholipid syndrome: a common cause of
thrombosis. BMJ 1993;307:883-4.
-
Asherson RA, Harris EN. Anticardiolipin antibodies: clinical associations.
Postgrad Med J 1986;62:1081-87.
-
Petri M, Rheinschmidt M, Whriting-O Keefe Q, Hellman D, Corash L. The frecuency
of lupus anticoagulant in systemic lupus erytematosus. Ann Intern Med 1987;106:524-31.
-
Love PE, Santoro SA. Antiphospholipid antibodies, anticardiolipin and the
lupus anticoagulantnin systemic lupus erytematosus (SLE) and in non-SLE
disorders. Ann Intern Med 1990;112:682-98.
-
Monoussakis MN. Gharavi AE, Drosos AA, Kitridou RC, Moutsopoulos HM. Anticardiolipin
antibodies in unselected autoinmune rheumatic disead patients. Clin Immunol
Inmunopathol 1987;44:2997.
-
Buchanan RC, Wardiam JR, Riglar AG, Littlejohn GO, Miller MH. Antiphospholipid
anti-bodies in the conective tissue diseases: their relation to the antiphospholipid
syndrome and forme fruste disease. J Rheumatol 1989;16:751-61.
-
Fort JG, Gowchoc S, Abruzzo JL. Anticardiolipin antibodies in patients
with rheumatic disease. Arthritis Rheum 1987;30:752-60.
-
Vaarala D, Palauso T, Kleemola M, Aho K. Anticardiolipin antibodies in
acute infections. Clin Inmunol Inmunopathol 1986;41:8-15.
-
Ordi J, Barquinero J, Montalban J, Selva A, Vilardell M. Anticardiolipin
antibodies in patients whit lupus anticoagulant without systemic LE. Clin
Exp Rheumatol 1988;6:198.
-
Canoso RT, Olivera RM. Chlorpromazine induced anticardiolipin antiboidies
and lupus anticoagulant: abscense of thrombosis. Am J Hematol 1988;27:272-5.
-
Asherson RA. A primary antiphospholipid syndrome? J Rheumatol 1988;15:1742-6.
-
Alarcón Segovia D. Síndrome antifosfolípido primario.
III. Congreso Catalá de Medicina Interna. Ann Med (Barc) 1988;74.
-
Mackworth-Young CG, Loizou S, Walport MJ. Primary antiphospholipid syndrome:
feature of patients with raised anticardiolipin antibodies and no other
disorder. Ann Rheum Dis 1989;48:362-7.
-
Asherson RA, Khamastha MA, Ordi J. Primary antiphospholipid syndrome: major
clinical and serogical features. Medicine 1989;68:366-74.
-
Brown HL. Antiphospholipid antibodies and recurrent pregnancy loss. Clin
Obstet Gynecol 1991;34:17-26.
-
Rote NS, Walter A, Lyden TW. Antiphospholipid antibodieslobsters or red
herrings?. Am J Reprod Inmunol 1992;28:31-7.
-
Mateo L, Juanola X, Nolla JM, Blanco J del Rubio F, Roig Escofet D. Síndrome
antifosfo-lípido en pacientes afectos de espondilitis anquilosante.
Presentación de dos casos. Med Clin (Barc) 1992;98:381-3.
-
Monereo A, Lahoz C, Khamashta MA, Gil A, Arribas JR, Arnalich F. Anticuerpos
antifosfolípidos. Rev Clin Esp 1988;183:478-84.
-
Alarcón Segovia D, Sánchez Guerrero J. Primary antiphospholipid
syndrome. J Rheumatol 1989;16:482-8.
-
Harris EN, Gharavi AE, Hughes GRV. Antiphospholipid antibodies. Clin Rhem
Dis 1985;11:591-609.
-
Camps García MT, Gutiérrez Rueda A, Guil García M,
Perello-González Moreno I, García Portales R, Belmonte López
A et al. Manifestaciones clínicas y analíticas del syndrome
de anticuerpos antifosfolípido primario. An Med Intern 10(12):576-82.
-
Exner T, Triplett DA, Taberner DA, Howard MA, Harris EN. Comparison of
test methods of the lupus anticoagulant international survey on lupus anticoagulants-1
(ISLA-1). Thromb Haemost 1990;64:478-84.
-
Font J, Casals FJ, Cervera R. Sensibilidad de las diferentes pruebas de
laboratorio en la detección del anticoagulante lúpico. Biol
Cllin Hematol 1988;10:79-86.
-
Harris EN, Gharavi AE, Boey ML. Anticardiolipin antibodies: detection by
radioinmunoassay and association with thrombosis in systemic lupus erythematosus.
Lancet 1983:1211-14.
-
Loizou S, Mc Crea JD, Rudge JC. Measurement of anticardiolipin antibodies
by and enzime-linked inmunosorfent assay (ELISA). Standarization and quantitation
of results. Clin Exp Inmunol 1985;62:738-43.
-
Triplett DA; Brandt JT, Musgrave KA, Orr CA. The relatioship between lupus
anticoagulants and antibodies to phospholipid. JAMA 1988;259:550-4.
-
Hughson MD, Mc Carty GA, Sholer CM, Brumback RA. Thrombotic cerebral arteriophaty
in patients with the antiphospholipid syndrome. Mod Pathol 1993;6(6):644-53.
-
Asherson RA, Khamastha MA, Gil A. Cerebrovascular disease and antiphospholipid
antibodies in systemic lupus erythematosus, lupus like disease, and the
primary antiphospholipid antibody syndrome. Am J Med 1989;86:391-9.
-
Asherson RA, Mercy D, Phillips G. Recurrent stroke ant multi-infarct dementia
in SLE associated with antiphospholipid antibodies. Ann Rheum Dis 1987;46:605-11.
-
Hamsten A, Norberg R, Bjorkholm M, de Faire V, Holm G. Antiboodies to cardiolipin
in young survivers of myocardial infarction: an association with recurrent
cardiovascular events. Lancet 1986;1:113-6.
-
Asherson RA, Mackworth-Young CG, Boey ML, Harris EN, Hughes GRV. Pulmonary
hypertension in SLE: a reported of 3 cases. J Rheumatol 1986;12:416-8.
-
Asherson RA, Morgan SH, Harris EN. Arterial occlusion causing large bowell
infarction a reflection of clotting diathesis in SLE. Clin Rheumatol 1985;5:102-6.
-
Lavilla P, Gil A, Khamashta MA, Vázquez JJ. Necrosis ósea
avascular y lupus eritematoso sistémico. Rev Clin Esp 1987;181:289-90.
-
Asherson RA, Hughes GRV. Addison's disease in the "primary" antiphospholipid
syndrome. Ann Rheum Dis 1989;16:378-80.
-
Asherson AE, Derksen RH, Harris EN. Large Vassel ocllussion and gangrene
in systemic lupus erythematosus and lupus-like disease. A report of six
cases. J Rheumatol 1986;13:740-7.
-
Mueh JR, Herbst KD, Rappaport SI. Thrombosis in patients with the lupus
anticoagulant. Ann Intern Med 1980;92:156-9.
-
Morano L, López A, Vázquez O, Amador L. Trombosis venosa
profunda del miembro superior en el síndrome antifosfolípido
primario. Med Clin (Barc) 1992:98:155.
-
Asherson RA, Thompson RPH, Maslachlan N. Budd-Chiari syndrome, visceral
arterial oclusions, recurrent fetal lors and the lupus anticoagulant in
systemic lupus erythematosus. J Rheumatolol 1989;16:219-24.
-
Renal vein thrombosis in systemic lupus erythematosus: association with
anticoagulant. Clin Exp Rheum 1984;2:75-9.
-
Ordi J, Vargas V, Vilardell M. Lupus anticoagulant and portal hypertension.
Am J Med 1988;84: 566-8.
-
Vermylen J, Blockmans D, Spitz B, Deckmyn H. Thrombosis and inmune disorders.
Clin Haematol 1986;15:393-411.
-
Lechner K, Pabinger-Fasching I. Lupus anticoagulant and thrombosis. Haemostasis
1985;15: 256-62.
-
Pappas SC, Malone DG, Rabin L, Hoobnagle JH, Jones EA. Hepatic venooclusive
disease in a patient with sysetmic lupus erythematosus. Aarthritis Rheum
1984;27:104-7.
-
Hayslett JP. The effect of SLE on pregnancy and pregnancy outcome. Am J
Reprod Inmunol 1992;28:199-204.
-
Derve G, Englert HJ, Harris EN. Fetal lors in systemic lupus: association
with anticardiolipin antibodies. J Obstet Gynecol 1985;5:207-9.
-
Camps MT, Gutiérrez A, Guil M, Sedeño J, García R,
Belmonte a et al. Anticuerpos anaticardiolipina en mujeres con abortos
de repetición. Estudio de casos y controles. An Med Intern 1992;9:585-90.
-
Gastineau DA, Francis JK, Nichols WL, Bowie EJM. Lupus anticoagulant: an
analysis of the clinical and laboratory features of 219 cases. Am J Haematol
1985;19:265-75.
-
Hasselar P, Derksen RHNM, Blokzzisf L, de Groat PG. Cross reactivity of
antibodies direct against cardiolipin, DNA, endothelial cells and blood
platelets. Throm Haemost 1990;63:1989-73.
-
Shi Wei,Chong BH, Chesterman CN. B2 Glycoprotein 1 is a requierment for
anticardiolipin antibodies binding to activated platelets diference with
lupus anticoaglants. Blood 1993;81: 1255-62.
-
Deleze M, Oria CV, Alarcon Segovia D. Ocurrence of both hemolytic anemia
and thrombocitopenic purpura (Evans syndrome) in systemic lupus erythematosis.
Relationship to antiphospholipid antibodies. J Rheumatol 1988;15:611-5.
-
Herranz MT, Rivier G, Khamashta MA, Blaser KV, Hughes GRV. Association
between antiphospholipid antibodies and epillepsy in patients with SLE.
Arthritis Rheum (en prensa).
-
Robbins L. Migraine and anticardiolipin antibodies: case report of 13 patients,
and the prevalence of antiphospholipid antibodies in migraneurs. Heodache
1991;31:536-9.
-
Asherson RA, Hughes GRV. Antiphospholipid antibodies and Corea. J Rheumatol
1988;15: 377-9.
-
Lavalle C, Pizarro S, Drekard C. Transverse myelitis. A manifestation of
systemic lupus erythematosus strongly associated with antiphospholipid
antibodies. J Rheumatol 1990;17:34-37.
-
Asherson RA, Mayou SC, Merry P, Block MM, Hughes GRV. The spectrum of livedo
reticularis and anticardiolipin antibodies. Br J Dermatol 1989;120:215-21.
-
Naldi L, Locati F, Marchesi L, Cortelazzo S, Finazzi G, Galli M, et al.
Cutaneous manifestations associated with antiphospholipid antibodies in
patients with suspected primary antiphospholiid syndrome: a case control
study. Ann Rheum Dis 1993;52(3):219-22.
-
Asherson RA, Cervera R. Antiphospholipid syndrome. J Invest Dermatol 1993;100(1):218-78.
-
Sneddon IB. Cerebral vascular lesions in livedo reticularis. Br J Dermatol
1965;77:180-5.
-
Schulze-Lohoff E, Krapf F, Bleil L. IgG containing inmune complexes and
antiphospholipid antibodies in patients with Sneddon's syndrome. Rheum
Int 1989;9:43-8.
-
Khamshta MA. Cervera R, Asherson RA, Font J, Gil A, Coltart PJ. Association
of antibodies against phospholipids with heart valve disease in systemic
lupus erythematosus. Lancet 1990;335:1541-4.
-
Sturfelt G, Eskilsoon J, Nived D, Truedsson L, Valind S. Cardiovascular
disease in systemic lupus erythematosus: a study of 75 patients from a
defined population. Medicine (Baltimore) 1992:216-23.
-
Cervera R, Font J, Paré C. Cardiac disease in systhemic lupus erythematosus:
prospective study of 70 patients. Ann Rheum Dis 1992;51:156-9.
-
Galve E, Ordi J, Barquinero J, Evangelista A, Vilardell M, Soler-Soler
J, Valvular hearth disease in the primary antiphospholipid syndrome. Ann
Intern Med 1992;116:293-8.
-
Khamastha M, Wallington T. Managment of the antiphospholipid syndrome.
Ann Rheum Dis 1991;50:959-62.
-
Asherson RA, Chan AKH, Harris EN, Gharavi AE, Hudghes GRV. Anticardiolipin
antibody, recurrent thrombosis, and warfarin withdrawal. Ann Rheum Dis
1985;4:823-5.
-
Braune S, Siekmann R, Vaith P, Lucking CH. Primary antiphospholipid antibody
syndrome and cerebral ischemia: report on acute intervention in two cases
and literature review with emphasis on therapeutic options. Rheumatol Int
1993;13:168-74.
-
Balasch J, Carmona F, López-Solo A, Font J, Creus M, Fábregues
F et al. Louiu-Dose aspirin for prevention of pregnancy losses in women
with primary antiphospholipid syndrome. Human Reproduction 1993;8(12):2234-9.
-
Lubbe WF, Butler WS, palmer SJ, Liggins GC. Fetal survival after prednisone
supression of maternal lupus anticoagulant. Lancet 1983:1:1361-3.
-
Buchanan NM, Khamashta MA, Morton KE, Kerslake S, Baguley EA, Hughes GR.
A study of 100 high risk luppus pregnancies. Am J Reprod Inmunol 1992;28(3-4):192-4.
-
Out HJ, Bruinse HW, Derksen RHWM. Antiphospholipid antibodies and pregnancy
loss. Hum Reprod 6:889-97.
-
Scott JR, Ware Brach D, Koochenour NK, Ward K. Intravenous globulin treatment
of pregnant patients with recurrent pregnancy loos sue to antiphospholipid
and Rh inmunization. Am J Obstet Gynecol 1989;159:1055-6.
Recibido: 18 de enero de 1995. Aprobado: 18 de mayo de 1995.
Dr. Emilio Buchaca Faxas. Hospital Clinicoquirúrgico "Hermanos
Ameijeiras", San Lázaro No. 701 entre Belascoaín y Marqués
González, Centro Habana, Ciudad de La Habana, Cuba.