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Rev Cubana Med Gen Inegr 1996;(12)4

Propuesta metodológica para la psicoprofilaxis de la embarazada

Clara Pérez Cárdenas1 y Conchyta Sanson2
  1. Licenciada en Psicología. Jefa del Departamento de Psicología del Policlínico "Dr. Mario Escalona Regueira". Instructora de la Facultad de Ciencias Médicas "Calixto García". Ciudad de La Habana.
  2. Especialista en Medicina Interna. Ciudad de La Habana.

RESUMEN

Con este trabajo nos proponemos ofrecer nuestra experiencia en el área de salud del Policlínico "Dr. Mario Escalona Regueira" en la preparación psicofísica de las embarazadas, acción ésta que no limitamos al momento del parto sino que tratamos de preparar a los futuros papás para los cambios a los que va a enfrentarse la familia con la llegada del bebé, sea éste planificado o no. Explicamos brevemente qué hacemos en la actividad de cada trimestre del embarazo y lo sometemos a la consideración de los interesados del tema.

Palabras clave: EMBARAZO/psicología.

INTRODUCCION

Desde el siglo XIX la realidad de la psicología se demostraba en el proceso del parto con el empleo de la hipnosis, pero este método resultaba ineficaz por la imposibilidad de una aplicación colectiva.1

Además del elemento psicológico, otro aspecto que ha sido muy discutido es el relacionado con la realización del ejercicio físico en el embarazo y existen diferentes criterios acerca de lo adecuado o no de éstos en esta etapa de la vida.

El Colegio Americano de Obstetricia y Ginecología sugiere que de tratarse de una gestante saludable puede incorporarse a grupos de ejercicios siempre que éstos no eleven la frecuencia del pulso sobre 140 pulsaciones por minuto y sin exceder los 15 minutos de entrenamiento. No hay peligro alguno de que existan alteraciones en el crecimiento fetal porque el gasto calórico de la madre pueda afectar la nutrición del feto; tampoco hay riesgos de traumas fetales pues el líquido amniótico tiene un efecto amortiguador que lo impide.2 Estas son algunas de las preocupaciones y opiniones en contra de la realización de ejercicios físicos por la madre embarazada que han sido perfectamene refutadas con argumentos científicos.

La práctica sistemática de ejercicios físicos produce sensación de bienestar, además de aumentar la capacidad de los sistemas respiratorio y cardiovascular, éstos ayudan a la mejor preparación para el parto,1,3 incluso los abortos y otras complicaciones del embarazo son menos frecuentes en las gestantes que practican ejercicios físicos de forma sistemática como reporta el doctor Cabrera en su trabajo.4

Este autor, entre otros, define la psicoprofilaxis como un sistema de medidas preventivas que controlan la aparición y el desarrollo del parto, por medio de acciones sobre sectores superiores del sistema nervioso central.4,5 Es un método que trata de demostrarle a la gestante que el parto es un fenómeno natural, por lo tanto, el propósito último es enseñarles a cómo facilitar el momento de parir.

En la bibliografía revisada encontramos que este tema se trata destacando alguno de sus diferentes aspectos. Algunos autores apuntan a la relación psicoprofilaxis-parto6 y otros hacia el binomio psicoprofilaxis-resultado del embarazo, es decir, el Apgar y el peso del recién nacido. En este trabajo en específico se encontró que el 100 % de las mujeres que fueron entrenadas tuvieron un parto fisiológico y el Apgar del bebé osciló entre 9 y 10.

En el trabajo realizado por el doctor Bonal Ruiz,5 se considera que la atención prenatal actual, en no pocas ocasiones se circunscribe sólo a la evaluación del crecimiento y la maduración fetal, así como a la valoración de la evolución materna mediante el examen físico.7 Este es un criterio en el que estamos plenamente de acuerdo y observamos en la práctica una ausencia de bibliografía que apunte a la metodología adecuada del trabajo que se debe seguir.

Consideramos que lo más importante no es el ejercicio físico en sí, sino éste unido a la preparación psíquica que seamos capaces de brindarle a esas pacientes.8

La tendencia actual en la atención prenatal es la inclusión del padre en ésta, pues el embarazo y el bebé son cosas que implican a la pareja,7 de ahí que nos dimos a la tarea de organizar la psicoprofilaxis en nuestra área de manera uniforme y que incluyera elementos que permitieran a las pacientes sentirse relajados, contrarrestando influencias culturales negativas trasmitidas muchas veces por madres o abuelos, ir responsabilizando a ambos padres consecuentemente con la decisión de asumir ese nuevo status y dar una visión elemental de cosas que preocupan cuando estamos frente a un recién nacido. En resumen, lograr que esa nueva familia se sienta satisfecha de su razón de ser.

DESARROLLO

Nosotros planificamos el trabajo con este grupo poblacional de manera que con todos los pacientes tenemos 3 encuentros a diferencia del método tradicional que son 7 sesiones; cada una de estas encuestas tiene objetivos bien definidos y los hacemos coincidir con los 3 trimestres del embarazo.

Todas las embarazadas hasta las 12 semanas de un grupo básico de trabajo (de 18 a 20 consultorios) se citan para el Policlínico, en la sesión de la tarde. Los médicos de la familia deben ajustar la consulta que le corresponde a la paciente para ese día y así se minimizan los conflictos por ausencias a sus centros de trabajo en aquellas que tienen vínculo laboral.

El objetivo de este primer contacto es un tanto orientador, educativo para la paciente y participan fundamentalmente como responsables el obstetra y el psicólogo, por los contenidos que se van a explorar en esta sesión.

La paciente, una vez concluida la actividad, debe tener una idea general de cómo evoluciona su bebé en el tiempo de vida intrauterina, así como qué estudios complementarios se le indicarán a ella durante toda la gestación y para qué se realizan, qué alteraciones pueden darse en este período de su vida (anemia, sepsis urinaria, etcétera) y qué cambios en la vida emocional puede vivenciar. En síntesis, lo que nos interesa es que en este momento la embarazada conozca qué está pasando en su cuerpo y cómo afecta esto su vida afectiva y de relaciones interpersonales con vistas a enfrentarlo lo más "sanamente" posible.

Quedan citadas para una segunda sesión donde ya tendrán entre 13 y 24 semanas y en la que están invitados a participar los esposos. También en esta oportunidad la actividad estará dirigida por el obstetra y el psicólogo principalmente y el objetivo fundamental en esta oportunidad es hacer partícipe a los futuros padres del momento importante al que se enfrentarán sus esposas en el parto, cómo manejar la dinámica familiar cuando el nacimiento es de segundos hijos para evitar en lo posible el fenómeno del celo entre hermanos cuyas bases en muchas oportunidades se remonta a esos primeros tiempos. Nos apoyamos en los videos titulados "Embarazo y parto" y "Esperando un bebé". Consideramos la proyección de estos materiales muy útil en tanto les permite a ambos visualizar cómo será el nacimiento de su hijo.

Después de esos videos, el obstetra comentará básicamente sobre las características de las contracciones durante el embarazo y en el momento del parto y los 3 períodos de éste, y el mayor interés en que la paciente sepa qué le va a ocurrir y cómo cooperar en ese momento.

La participación de la enfermera obstétrica es básica en esta oportunidad y va a hacer una demostración de la postura para el parto y respiración de jadeo que podrán practicar las gestantes solas o con la ayuda de su esposo si así lo desean.

Aprovechando la presencia de los futuros padres, el psicólogo expone cómo superar la crisis familiar que el nacimiento de un niño genera en el grupo familiar por muy planificado que este sea, cómo enfrentar la depresión posparto presente en mayor o menor intensidad en todas las mujeres que por la maternidad, sufren modificaciones en su vida personal, psicosexual, laboral y social y en cuyo tratamiento desempeña una función, muy relevante ese esposo que debe ser afectuoso con su compañera, padre responsable y compañero cooperador.

El tercer y último encuentro con nuestras gestantes es también en compañía de los esposos. Ya la pareja está más próxima al hecho para el que hemos tratado de irlos preparando y por tanto, nuestro objetivo en este momento es informarlos de las primeras cosas que deben hacer para garantizar a su hijo salud en general. Se realizan ejercicios físicos y de relajación durante unos minutos dirigidos por la enfermera obstétrica y el resto de la dinámica la dirigen el pediatra y el psicólogo.

Se parte del presupuesto de que ya el niño ha nacido y se abre un debate sobre lactancia materna, beneficios biológicos y psicológicos de ésta, posición adecuada para lactar. Una vez reforzados los puntos de interés para el pediatra se da la posibilidad de aclarar dudas de estas madres con relación al manejo del bebito para el baño, la alimentación una vez terminada la lactancia, u otro aspecto que pudiera estarles preocupando.

CONCLUSIONES

La bibliografía revisada refiere generalmente el aspecto de ejercicios físicos de la embarazada, por eso intentamos organizar una actividad de psicoprofilaxis con una tónica integral para tratar de lograr una actitud positiva y consistente en nuestras pacientes y sus esposos en relación con la gestación y la paternidad en la medida en que les brindamos información y tratamos de sensibilizarnos con la vida afectiva del bebé y las características de la nueva etapa familiar que atravesarán con su nacimiento. A largo plazo, aunque es importante la participación de psicólogos, obstetras y pediatras, la tarea de preparar a las futuras madres estará llevada a cabo por los especialistas en medicina general integral de nuestra área de salud.

Debemos destacar que la práctica de la psicoprofilaxis organizada de esta manera ha sido una experiencia muy positiva. Las pacientes han demostrado estar motivadas por la actividad con su asistencia y lo dinámico de las discusiones de grupo. Ahora nuestro esfuerzo debe ir encaminado a lograr mayor participación de sus parejas.

Este trabajo obtuvo premio municipal en el 9no. Forum de Ciencia y Técnica y constituye una línea de investigación cuyos resultados se proponen generalizar en esta área (anexo).


ANEXO

ESTRUCTURA ORGANIZATIVA DE LA PSICOPROFILAXIS

Primera sesión: Embarazadas del primer trimestre.

Responsables: obstetra y psicólogo.

Segunda sesión: Embarazadas del segundo trimestre con sus esposos.

Responsables: obstetra y psicólogo.

Tercera sesión: Embarazadas del tercer trimestre con sus esposos.

Responsables: pediatra y psicólogo.

- Dinámica abierta a dudas en general.
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