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Rev Cubana Med Gen Inegr 1996;(12)4

Experiencia Médica

La relajación como una de las estrategias psicológicas de intervención más utilizadas en la practica clínica actual. Parte I

Rosa López Fernández1
  1. Investigadora Agregada.

RESUMEN

Se realiza una revisión bibliográfica actualizada del empleo de la relajación como una de las estrategias psicológicas de intervención más utilizada en la práctica clínica actual. El entrenamiento en relajación se emplea prácticamente en todas aquellas situaciones cuyo tratamiento requiere o aconseja la reducción de la actividad simpática del sistema neurovegetativo, de la tensión muscular o del estado de alerta general del organismo. En las investigaciones realizadas aparece con mucha frecuencia su combinación con otras técnicas y su aplicación en personas de todas las edades (niños, adultos y de la tercera edad). Tratar de mencionar su utilización en todas y cada una de las situaciones y enfermedades posibles sería interminable, pero estamos convencidos de su eficacia en el mejoramiento de la salud humana.

Palabras clave: RELAJACION; TECNICAS DE RELAJACION; HIPERTENSION/psicología.

El entrenamiento en relajación constituye una de las estrategias psicológicas de intervención más utilizadas en la práctica clínica. En general, hoy día con independencia del método, el entrenamiento en relajación se emplea prácticamente en todas aquellas situaciones cuyo tratamiento requiere o aconseja la reducción de la actividad simpática del sistema neurovegetativo, de la tensión muscular o del estado de alerta general del organismo.

En las investigaciones realizadas aparece con mucha frecuencia la combinación de las técnicas de relajación con otras técnicas, se han hecho estudios en los que se recomiendan su combinación con el tratamiento farmacológico, con el tratamiento de biofeedback, con la psicoterapia, etcétera. Ha sido aplicada en personas de todas las edades (niños, adultos y de la tercera edad).

Aunque el entrenamiento autógeno (EA) y la relajación progresiva (RP) son técnicas de relajación muy utilizadas, se han realizado pocos trabajos de comparación sobre sus efectos.

Shapiro en 19801 comparó los efectos del EA y la RP en sujetos normales. El entrenamiento fue dividido en 2 grupos: uno recibió entrenamiento autógeno y otro relajación progresiva, con el objetivo de comparar la eficacia de ambos por separado.

Cuando fueron comparados los 2 tipos de tratamiento se observó que había decrecido significativamente la ansiedad, la depresión, y el número e intensidad de los síntomas en los 2 grupos. El EA pareció producir efectos específicos sobre las sensaciones de pesadez, calor en las extremidades y profundidad de la respiración, sin embargo no hubo diferencias respecto al índice cardíaco y la conductancia cutánea.

Podemos observar que aunque el estudio fue de comparación entre las 2 técnicas y se obtuvieron determinados resultados, no se estudió su efectividad según las características particulares (clínicas y psicológicas) de los individuos.

De forma similar se comparó la relación entre ambos métodos, pero esta vez se hizo énfasis en la parte de los entrenadores, y ver como éstos podían influir con sus sugerencias de relajación en las 2 técnicas. Al término del entrenamiento se hallaron diferencias en cuanto a los efectos subjetivos, no fue así respecto a las sugerencias por parte de los entrenadores.2

En 1991 Lucic3 trató de ver si la contracción muscular antes de la relajación resultaba más efectiva que la técnica de Jacobson, de no usar relajación por contracción muscular. y obtuvo que los sujetos que no realizaron contracción muscular fueron los más relajados.

En esta investigación, aunque no se comparaba la técnica de EA con la RP, fue posible observar cómo la RP comparada con otras técnicas de relajación resultaba ser más efectiva.

LA TECNICA DE RELAJACION EN LOS TRASTORNOS RELACIONADOS CON EL SISTEMA CARDIOVASCULAR

Unos de los usos más frecuentes de las técnicas de relajación son aquellos aplicados en la hipertensión arterial (HTA); la mayoría de los estudios parecen mostrar que mediante este entrenamiento se han conseguido reducciones significativas de la presión arterial (PA) al menos estadísticamente, tanto sistólica como diastólica, en pacientes hipertensos. Además, se observa que este procedimiento en combinación con otras técnicas, constituye una alternativa prometedora en el tratamiento de dicho trastorno.

Los procedimientos en el entrenamiento de relajación han sido también aplicados en los paquetes terapéuticos más variados, pretendiendo intervenir sobre los componentes fisiológicos, cognitivos y temperamentales.

Este planteamiento lo veremos reflejado en trabajos posteriores, donde se utiliza el entrenamiento con diversidad de combinaciones.

En pacientes con HTA esencial se aplicó un tratamiento de relajación combinado con biofeedback, técnicas psicoterapéuticas, gimnasia circulatoria y dieta si era necesaria, durante un año, y se observó que disminuyeron las cifras sistólicas y diastólicas de la presión arterial.4

Goebel5 y Jacob6 trataron de determinar los efectos de la terapia de relajación en pacientes que presentaban su presión arterial elevada a pesar de tener tratamiento médico hipertensivo. Fueron estudiados tanto por relajación como atendiendo al control de su educación al estrés, y el tratamiento medicamentoso fue constantemente vigilado; se seleccionaron los que se encontraban en régimen ambulatorio y los hospitalizados, los resultados no fueron similares. En los hospitalizados, la presión disminuyó con la terapia de relajación y la de educación al estrés; en los ambulatorios decreció significativamente la presión con el tratamiento al estrés, no así con la terapia de relajación. Concluyeron que el tratamiento de relajación no se comportaba igual en todos los casos, que dependía específicamente de la situación particular de los pacientes.

Estos resultados indican que la terapia de relajación puede tener efectos selectivos en la presión arterial.

También se plantea la hipótesis de que el tratamiento con relajación puede ser efectivo en hipertensos esenciales que no tengan tratamiento medicamentoso. Para esto, Davison7 y Richter8 realizaron trabajos tomando en cuenta esta condición, por lo que pudieron confirmar su hipótesis.

Por su parte, Eisenberg9 planteó que para lograr éxito en la técnica de relajación en hipertensos leves o moderados, lo más importante consistía en la motivación por la técnica en sí.

También ha sido aplicada la técnica de relajación a hipertensos que practicaban la relajación en sus casas, donde ellos mismos se monitoreaban y llevaban un control de su presión. Se tomaron en cuenta toda una serie de parámetros y además, se seleccionaron aquellos que tenían tratamiento antihipertensivo, al menos 6 meses antes del comienzo del entrenamiento, y otros que descontinuaron por ellos mismos el tratamiento medicamentoso antihipertensivo; tomaron esta decisión pues con el tratamiento medicamentoso no reducían su presión arterial. Los resultados indicaron que el tratamiento que combinaba relajación sistemática de un grupo de músculos, imaginación, respiración profunda, y el monitoreo de la presión arterial por los pacientes, resultó significativo en la reducción de la presión arterial durante el estudio. No aparecieron diferencias entre los que tomaban medicamentos y los que no lo hacían.10

Sujetos con enfermedad oclusiva arterial crónica fueron tratados con relajación por biofeedback, con la intención de incrementar su tiempo de marcha para la mejoría del torrente sanguíneo periférico, y encontraron que el biofeedback puede ser un tratamiento efectivo en pacientes con esta afección.11

Si bien son muchos los autores que de forma exitosa han aplicado el entrenamiento de relajación en combinación con algún procedimiento de feedback, se plantea la posibilidad de que el entrenamiento de relajación puede ser efectivo sin el biofeedback, lo que facilitaría quizás, gracias al estado de relajación, una mejor circulación arterial.12

La acción específica del entrenamiento de relajación y su mayor o menor efectividad combinada con el biofeedback, constituyen también cuestiones que deberían ser abordadas en el futuro.

Fodor13 trató de demostrar la eficacia de 8 estrategias de intervención usadas para el control de la hipertensión. Estas fueron las siguientes: restricción en la ingestión de alcohol, restricción de peso, ejercicios físicos, reducción en la ingestión de sal, control del estrés con relajación, incremento en la ingestión de potasio y calcio, y la combinación de tratamiento farmacológico y no farmacológico.

Sin embargo, en las conclusiones de este estudio no se precisa como recomendación el uso del control del estrés y la relajación como parte del tratamiento para la reducción de la hipertensión, por no tener el autor conclusiones definitivas.

Al realizar un trabajo preliminar con pacientes hipertensos esenciales de la tercera edad (López R, 1993. Tratamiento con psicoterapia y relajación a pacientes hipertensos esenciales de la tercera edad. Estudio piloto. Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociales CIPS.), combinamos psicoterapia de grupo con relajación durante 8 semanas y pudimos observar que hubo disminución de las cifras tensionales, tanto en la presión arterial sistólica como en la diastólica; estos resultados se mantuvieron al ser reevaluados los pacientes a los 15 días después de haber terminado el tratamiento, lo que evidencia la efectividad de la combinación de ambas técnicas de tratamiento para el control de la HTA en personas de la tercera edad, aspecto que no ha sido lo suficientemente explorado en esta etapa de la vida.

Como otra variante del EA (Boza J, 1992. Entrenamiento autógeno modificado en pacientes con HTA esencial. Hospital Carlos J. Finlay, La Habana. Trabajo presentado en Conferencia Psicológica de la Salud, 1992. Palacio de las Convenciones 5-9 octubre La Habana, Cuba) Boza aplicó el EA modificado a un grupo de pacientes con HTA. Los resultados fueron satisfactorios, y la autora propuso valorar el entrenamiento en esta técnica psicoterapéutica en el personal médico, e incluir al médico de la familia con la finalidad de generalizar la técnica como parte del tratamiento de HTA.

Además, se ha utilizado la técnica de relajación en pacientes hipertensos de diferentes grados, con el objetivo de ver la utilidad de la técnica en un programa de seguimiento (Peña PM, 1992 La técnica de relajación en el tratamiento de pacientes hipertensos. Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular. Policlínico Comunitario La Rampa. La Habana, Cuba. Trabajo presentado en la conferencia Psicología de la Salud 1992. Palacio de las Convenciones 5-9 octubre. Cuba ). Al año de tratamiento, se logró controlar la totalidad del grupo experiental (100 %) hubo reducción en la ansiedad, en medicamentos y en las visitas al cuerpo de guardia; no sucedió así con el grupo control, donde solamente hubo mejoría en el 36,8 % de los pacientes. La autora concluyó que la técnica de relajación debía incluirse no sólo en la terapéutica del hipertenso, sino incorporarla como método no farmacológico en los programas de rehabilitación y de seguimiento en el tratamiento de todo paciente hipertenso.

Como hemos observado existen numerosos trabajos que tratan acerca del tratamiento de la HTA. Entre estos estudios aparecen los que recomiendan el tratamiento farmacológico y no farmacológico combinados, los que recomiendan la relajación, la relajación combinada con el tratamiento de biofeedbacks, relajación y psicoterapia, el que controla cambios en el estilo de vida de los pacientes como una maniobra de reducción del estrés, etcétera. Todos estos tratamientos y sus combinaciones han producido mejoría en las cifras tensionales de los sujetos bajo estas experiencias, por lo que entre estas medidas se destaca el tratamiento con las técnicas de relajación.

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