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Rev Cubana Med Gen Integr 1997;13(2)

Bajo peso al nacer, crecimiento y desarrollo en el primer año de vida

Elia Rosa Lemus Lago(1), Elba Lima Enríquez(2), Ricardo Batista Moliner(1) y Lorenzo de la Rosa Ocampo(2)

RESUMEN: Se efectuó un estudio descriptivo, longitudinal y retrospectivo en el área de salud del Policlínico Docente "19 de Abril" con los niños nacidos con peso inferior a los 2 500 g, en el año 1994, y se siguió su evolución clínica durante el primer año de vida, que correspondió a una muestra de 23 infantes. Los datos fueron recogidos de las historias clínicas individuales de los niños y de la embarazada. Se analizaron los parámetros peso, talla, circunsferencia cefálica, valoración nutricional y desarrollo psicomotor. Predominó el bajo peso para la edad gestacional con un 65,2 y el 34,7 % correspondió a los nacidos antes del término de la gestación. El 100 % de los pretérmino al año de vida tuvieron una valoración nutricional normal. No se comportaron de igual forma los de bajo peso para la edad gestacional en los que el 20 % quedaron por debajo del 3er. percentil.

Descriptores DeCS: RECIEN NACIDO DE BAJO PESO/crecimiento y desarrollo; EDAD GESTACIONAL; ESTUDIOS LONGITUDINALES; ESTUDIOS RETROSPECTIVOS; EPIDEMIOLOGIA DESCRIPTIVA.

Introducción

El bajo peso al nacer ha constituido un enigma para la ciencia a través de los tiempos. Múltiples son las investigaciones realizadas acerca de las causas que lo producen y de las consecuencias que provocan. Paulatinamente los estudios de la fisiopatología, etiopatogenia y el desarrollo de la electrónica han permitido una mayor asistencia, y la literatura ha reportado casos de 4 509 g1 y 390 g2 que han sobrevivido, lo que demuestra los avances alcanza dos. El peso al nacer es una de las variables reconocidas entre las de mayor importancia, por su asociación al mayor riesgo de mortalidad en cualquier período sobre todo perinatal. Haas et al.3 reportan el bajo peso al nacer como uno de los factores de riesgo en el síndrome de muerte súbita infantil.

Si analizamos que al nivel mundial, uno de cada 6 niños nace con peso insuficiente4 y se considera que la mortalidad durante el primer año de vida es 40 veces mayor en los niños con bajo peso al nacer que en aquéllos que nacen con peso normal a término,5 es comprensible que aún es necesario profundizar en el tema.

La bibliografía refiere que en 1919 se realiza por primera vez una clasificación de los recién nacidos según el peso,6,7 y se les llama prematuros a los de menos de 2 500 g de peso al nacer. En 1947 se señala que algunos recién nacidos tenían bajo peso debido a un crecimiento intrauterino lento8 y que éstos debían distinguirse de aquéllos cuya afectación del peso responde a una gestación acortada. En 1960, los expertos de la OMS recomendaron que la edad gestacional fuera considerada y el término prematuro se reservara para los niños nacidos antes de las 37 semanas de gestación y el término bajo peso para todos los niños con menos de 2 500 g sin tener en cuenta su edad gestacional.9 En 1963, Lub chenco10 da a conocer por primera vez la distribución en percentiles del peso al nacimiento, lo que se acepta actual mente.

En nuestro país, el Estado invierte cuantiosos recursos en los programas de salud que han contribuido a la disminución de la tasa de mortalidad infantil. No obstante, la frecuencia de bajo peso en Cuba que había mostrado hasta 1990 una tendencia decreciente, aumentó gradualmente a partir de 1991 con índices anuales de 7,8; 8,6 y 9,0 hasta 1993.11 Esta tendencia se observa también en ciudades de países desarrollados.12 En el área del Policlínico Docente "19 de Abril" donde se efectuó el estudio, se comportó en ascenso, razón por la que se decidió estudiar la evolución clínica de los infantes que ya desde su nacimiento presentan una importante dificultad en su adaptación al medio, con el objetivo de identificar la incidencia de recién nacidos, con peso inferior a 2 500 g en relación al término de la gestación y analizar el comportamiento de las variables relacionadas con el crecimiento y desarrollo en el primer año de vida.

Método

Esta investigación se desarrolló en el área del Policlínico Docente "19 de Abril" del municipio Plaza de la Revolución.

Es un estudio longitudinal y retrospectivo realizado a todos los niños nacidos con bajo peso en 1993 y describe la evolución clínica durante el primer año de vida. El estudio se realizó con 23 infantes, los que se dividieron en 2 grupos: recién nacidos pretérminos y recién nacidos con bajo peso para su edad gestacional (hipotróficos).

Los datos para el estudio de las variables seleccionadas (peso, talla y circunferencia cefálica) se tomaron de la historia clínica individual del niño al nacimiento y las consultas de puericultura realizadas a los 3, 6, 9 y 12 meses. El desarrollo pondoestatural se analizó con los índices peso-edad; talla-edad; circunferencia cefálica-edad; se utiliza ron como referencia las tablas de valores antropométricos de Enzo Dueñas et al.13 y a partir de los 3 meses las tablas cubanas de crecimiento y desarrollo.14 En la valoración nutricio nal se analizó el índice peso-talla y se utilizaron también las tablas de Jordán. El desarrollo psicomotor se consideró retardado, cuando la función motora o psíquica no apareció a la edad señala da; adelantado cuando apareció antes, y normal cuando correspondió a la fecha, según el esquema aplicado en las consultas de puericultura.14

Resultados

La distribución de niños con bajo peso según el tiempo de la gestación se comportó de la siguiente forma, de 23 infantes que constituyen el total de la muestra, 15 forman el grupo de nacidos con bajo peso para su edad gestacional (65,2 %) y 8 el grupo de los nacidos pretérminos con peso adecuado para su edad gestacional (34,7 %).

Del comportamiento del peso al nacer encontramos que de 15 niños nacidos a término con bajo peso, el 93,3 % (14 infantes) tuvieron un peso entre 2 000 y 2 500 g: el 6,66 % (1 niño) nació con un peso entre 1 500 y 1 999 g. En los pretérminos, de 8 estudiados, 5 tuvieron un peso entre 1 500 y 1 999 g (62,5 %) y 3 niños, el 37,5 % entre 2 000 a 2 500 g. Del total de la muestra, el 73,9 % están comprendidos entre 2 000 y 2 500 g y el 26 % entre 1 500 y 1 999 g. De los 23 niños, 12 son del sexo femenino (52,17 %) y 11 del masculino (47,82 %). En los pretérminos encontramos 62,5 % (5 infantes) varones y 37,5 %, 3 hembras. En los nacidos a término el 60 % (9) correspondió a las féminas y el 40 %, (6) al sexo masculino.

El 75 % de los pretérminos, al nacer presentaron un índice talla/edad normal, 1 niño (12,5 %) tenía baja talla y otro infante se ubicaba por encima del 97 percentil. A los 3 meses, el 87,5 % (7 niños) mantenían buena talla, sólo un infante, 12,5 %, estaba por debajo del 3er. percentil. En los 3 últimos trimestres el total de la muestra (8 pretérminos) se encontraban entre el 3er. y el 97 percentil. En los bajo peso para su edad gestacional: de 15 infantes, al nacer, 9 (60 %), tenían talla normal y el resto, presentaban baja talla. A los 3 meses, 4 infantes se recuperaron por lo que 2 niños (13,3 %) se mantenían con talla para la edad por debajo de la 1ra. desviación estándar y el 86,6 % (13 niños) tenía talla normal. Estos valores se mantuvieron iguales los 9 meses restantes del primer año de vida.

Al analizar el ritmo de crecimiento de los niños pretérminos y el bajo peso para su edad gestacional en la variable talla durante el primer año, encontramos que a los 3 meses los primeros incrementaron 10,9 cm y los segundos 10,5 cm. A los 6 meses 8 cm y 7,5 cm respectivamente. En el 3er. trimestre, 5,8 cm los pretérminos y 5,3 cm los hipotróficos. En el último trimestre 3,7 cm los pretérminos y 3,3 cm los hipotróficos. Al año, los pretérminos aumentaron 28,4 cm su talla y los bajo peso para su edad gestacional 26,6 cm; la longitud supina alcanzada al año fue de 72,5 cm y 71,4 cm respectivamente.

En cuanto al índice peso/edad, de los 8 niños pretérminos estudiados, la cuarta parte (2) nacieron con bajo peso para la edad gestacional y los 6 niños restantes mostraron un peso adecuado para su edad al nacer. A los 3 meses, el 87,5 % tenía buen peso y se mantenía 1 infante (12,5 %) ubicado por debajo del 3er. percentil. A los 6 meses, la mitad de los niños, se encontraban entre el 10mo. y el 90 percentil, los 4 restantes estaban entre el 3er. y el 10 mo. percentil. A los 9 meses se presentó una situación similar con la diferencia de que un niño (12,5 %), del grupo de menor peso cayó por debajo del 3er. percentil. Al año el 87,5 % (7 infantes) tenían el peso adecuado para la edad y sólo quedó 1 niño, que no sobrepasó el 10mo. percentil. De los 15 infantes bajo peso para su edad gestacional estudiados, al nacer, el 86,6 % estaban por debajo del 10mo. percentil, 26,6 % con peso menor que el 3er. percentil y el 60 % entre el 3er. y el 10mo. percentil. A los 3 meses, 8 niños (53,3 %), tenían peso normal y el 46,6 %7 se encontraban entre el 3er. y el 10mo. percentil. A los 6 meses, el mayor porcentaje (60 %) estaba con peso normal y el 26,6 % entre el 3er. y el 10mo. percentil, 2 niños que representan el 13,3 % tenían menos del 3er. percentil. A los 9 meses, el 73,3 % se encontraba con peso normal y el 26,6 % era de bajo peso para la edad. Al año, el 80 % tenía buen peso y el 19,9 % era de bajo peso para la edad.

En los pretérminos, el incremento de peso en el primer año de vida fue de 7 590 g en el primer semestre y 2 125 g en el segundo, los hipotróficos incrementaron 6 318 g y 1 922 g en iguales períodos. La velocidad de ganancia de peso en los pretérminos fue de 1 472 g por mes en los 3 primeros meses y 1 058 g por mes en el segundo trimestre. En los hipotróficos en el primer trimestre fue de 1 094 g y 1 012 g por mes en el segundo trimestre. Al alcanzar el año de vida los pretérminos aumentaron 9 715 g y los hipotróficos 8 240 g.

El índice peso/talla en los pretérminos se comportó de la forma siguiente, a los 3 meses, el 87,5 % eran normopeso y sólo 1 niño (12,5 %) estaba por debajo de su peso. A los 6 meses, de los 8 niños estudiados el 78 % era normopeso, 1 niño estaba entre el 3er. y el 10mo. percentil y otro era mayor del 97 percentil (12,5 % respectivamente). A los 9 meses, 1 niño (12,5 %) estaba malnutrido por defecto y el 84,5 % era normopeso. Al año el total de la muestra se encontraba en percentiles normales. En los hipotróficos, del total de la muestra (15 niños) a los 3 y 9 meses el 100 % era normopeso; a los 6 meses, el 6,6 % (1 niño) estaba entre el 3er. y el 10mo. percentil y al año, el 80 % estaba entre el 10 y el 90 percentil, 1 niño (6,6 %) era sobrepeso y el 13,3 % eran delgados.

La evolución de la circunferencia cefálica para la edad, en los pretérminos al nacer, el 62,5 % estaba entre el 10mo. y el 90 percentil, el 25 % entre el 3er. y el 10mo. percentil y el 12,5 % entre el 90 y el 97 percentil. A partir de los 3 meses, todos los niños se ubicaron entre el 3er. y el 97 percentil. En los recién nacidos con bajo peso para su edad gestacional, de los 15 estudiados, al nacer el 79,9 % estaba entre el 3er. y el 90 percentil y el 20 % por debajo del 3er percentil. Al cumplir los 3 meses y hasta el año, el total de los infantes se ubicaron entre el 3er. y el 97 percentil.

En cuanto a la evolución del desarrollo psicomotor en los hipotróficos a los 3 meses, el 100 % tenía un desarrollo normal, a los 6 meses el 86,6 % era normal, el 6,6 % (1 niño) estaba retrasado y otro estaba adelantado. A los 9 y 12 meses, 14 infantes tenían desarrollo normal (93,3 %) y un niño (6,6 %), estaba adelantado. En los pretérminos, de los 8 niños estudiados, a los 3 meses 7 de ellos (87,5 %) tenían desarrollo normal y 1 niño (12,5 %) estaba retrasado. En el segundo semestre, el 75 % (6 infantes) mantenían una evolución normal y el 25 % restante tenía un desarrollo psicomotor retrasado.

Discusión

Estableciendo una comparación entre el total de niños nacidos pretérminos con los nacidos con bajo peso para su edad gestacional encontramos un mayor número de nacidos hipotróficos. Este resultado coincide con el estudio de Villar15 en 25 poblaciones de países subdesarrollados en los que del 23,23 % de nacidos con bajo peso, el 71,8 % de éstos correspondían al crecimiento intrauterino retardado y el 28,2 % a pretérminos. Estudios más recientes sobre crecimiento y desarrollo del niño recogidos en el Manual de la OPS, sobre este tema en 1994, plantean que de todos los niños con peso inferior a 2 500 g se observó que en países subdesarrollados la tercera parte son pretérminos y el resto tienen retardo del crecimiento intrauterino. En sociedades desarrolladas, esta relación se invierte.16 En los trabajos revisados, aunque con compartimientos porcentuales diferentes, encontramos coincidencia con autores como Balcazar17 el cual encontró en un estudio realizado en Ciudad México un 88,3 % de niños bajo peso para su edad gestacional y un 11,7 % prematuros. No coincidimos con autores como Díaz Tabares18 que obtuvo en su muestra 64,6 % pretérminos y 32,3 % nacidos con crecimiento intrauterino retardado.

En relación con el peso al nacer en los pretérminos, este resultado está dado por la edad gestacional, entre 29,5 semanas y 36,4 semanas, en todos los casos existió correspondencia entre esta variable y el peso. Coincidimos con Ferrer Fiallo (Morbilidad y Estado de Nutrición Bajo Peso al Nacer. Tesis para optar por el título de Especialista de I Grado en Medicina Familiar, 1989) pues del total de la muestra por él estudiada el 77,3 % tenía un peso entre 2 000 a 2 499 g y el 18,3 % entre 1 500 g y 1 999 g, otros autores obtuvieron también estos resultados.30,32,34 Bermúdez Pérez (Morbimortalidad del Recién Nacido Pretérmino. Tesis para optar por el título de Especialista de I Grado en Neonatología) encontró mayor número de pretérminos con peso entre 2 000 a 2 499 a diferencia de los datos obtenidos por nosotros.

Con respecto al sexo, del total de la muestra predominó el sexo femenino. Existen algunos estudios que refieren un predominio de los varones sobre las hembras y lo explican por un mayor número de nacimientos de varones que de hembras19 lo que no coincide con nuestros resultados.

Analizando los resultados del índice talla/edad al nacimiento, el 75 % de los niños pretérminos, tenían la talla normal para su edad gestacional y a los 3 meses el 87,5 % ya se encontraban entre el 3er. y 97 percentil de las tablas para un niño cubano normal, lo que habla de un ritmo de crecimiento normal. A partir del 2do. trimestre, el total de la muestra se ubicó en el canal normal de crecimiento de la talla, lo que coincide con otros autores14,20,21 en que los pretérminos, al alcanzar el año de vida, se comportan con respecto al índice talla/edad de igual forma que los recién nacidos a término para su edad gestacional. En los hipotróficos al nacer, el 40 % tenían afectación de la talla, durante el período estudiado en ninguna etapa hubo una recuperación de todos los niños, pues 2 infantes se mantuvieron con valores por debajo del 3er. percentil desde el nacimiento hasta el año y esto coincide con otros investigadores20,22,23 que recogen que los recién nacidos con crecimiento intrau terino retardado sufren afectaciones de la talla desde el nacimiento y al llegar al año de vida quedan afectados en relación con los niños normales. Jordán14 en su estudio de crecimiento y desarrollo de 1972 refiere que el niño con bajo peso al nacer tiende a crecer a un ritmo más rápido que el niño normal, lo que es más manifiesto en aquéllos que nacieron con un peso adecuado para la edad gestacional.

El ritmo de crecimiento en el 1ro. y el 2do. trimestre fue mayor que en el segundo semestre, lo que coincide con autores20 que refieren que los recién nacidos con bajo peso tienen una aceleración mayor en su crecimiento durante la etapa más cercana al nacimiento. Al comparar el ritmo de crecimiento de un niño cubano normal, los pretérminos aumentaron su talla 2,9 cm más que éstos en el primer semestre y los de bajo peso para su edad gestacional lo hicieron en 2 cm. Como se aprecia, al año los pretérminos tuvieron un mayor incremento de la talla que los de bajo peso para su edad gestacional y ambos grupos más que un niño normal, lo que coincide con estudios que plantean que el incremento de la longitud del recién nacido prematuro es mayor que los niños con crecimiento intrauterino retardado, al alcanzar el primer año de vida.21 En estudios realizados por Jordán et al24 éstos encontraron que al año el niño cubano tiene una longitud supina promedio de 74 cm, en nuestra investigación más cerca de este valor se encuentran los pretérminos con 73 cm y después los nacidos con bajo peso para su edad gestacional con 71,6 cm. La longitud supina alcanzada al año aunque fue normal, no llegó nunca a alcanzar el promedio de lo que logran el 50 % de los niños normales, los pretérminos obtuvieron mejor talla que los hipotróficos, al analizar los resulta dos de la evolución del índice pe so/edad, en los pretérminos, el 87,5 % en el primer trimestre tenía peso normal, lo que coincide con el período del último trimestre del embarazo, etapa en la que el feto incrementa sus depósitos de grasa. Durante el 2do. y el 3er. trimestres, el comportamiento porcentual es igual, la mitad de los niños tenían bajo peso para la edad, lo que explicamos por la aparición de enfermedades intercurrentes en este período, fundamentalmente la enferme dad diarreica aguda a repetición en el 2do. trimestre y la enfermedad respiratoria aguda alta en el 3ro. Al año predominan los pretérminos con peso adecuado para la edad. Resultados similares a los nuestros fueron obtenidos por otros autores,16,20,21,25 que reflejan que la mayor parte de los pretérminos al llegar al año de vida se ubican en curvas de percentiles norma les, y se comportan de igual forma que los niños nacidos a término. En los niños hipotróficos no encontramos pacientes por encima del 90 percentil. Otros autores encontraron resultados iguales a los nuestros, donde plantean que los recién nacidos con bajo peso para su edad gestacional, al llegar al año de edad, algunos mantienen afectada la relación peso/edad, estos estudios coinciden que se debe funda mentalmente a factores maternos, dados por la calidad de los recursos disponibles, condiciones higiénicas y otros factores de riesgo.20,25

El incremento de peso fue mayor en el primer semestre, tanto para los pretérminos como para los de bajo peso para su edad gestacional, estando ambos grupos por encima de lo que debe aumentar un niño cubano normal en este período, dicho fenómeno lo explicamos por el crecimiento compensatorio, dado por la aceleración del crecimiento que ocurre en niños que han tenido retraso del crecimiento por alguna noxa, una vez que ésta desaparece, el organismo trata de recuperar lo perdido.16 En el segundo semestre, el incremento fue menor. Al comparar la velocidad de ganancia de peso, el niño normal aumenta a razón de 920 g por mes en el 1er. semestre y 460 g por mes en el 2do. semestre; en los pretérminos, la velocidad fue 512 g más en el 1er. trimestre y 98 g más en el 2do. trimestre; en los hipotróficos fue mayor en 134 g y 52 g en igual período. Al alcanzar el año de vida, los pretérminos aumentaron 1 435 g más que un niño normal y los de bajo peso para su edad gestacional no alcanzaron en 40 g el valor del niño cubano normal. El 83,75 % de todos los de bajo peso, se encontraron con peso normal al año.

El índice peso/talla, en el 75 % de los pretérminos estuvo en valores nutricionales adecuados. A los 9 meses, 1 niño se encontraba por debajo del 3er. percentil, lo que se produjo por la incidencia de enfermedades intercurrentes. Al año, todos los infantes habían alcanzado la recuperación normal. Otros estudios también refieren valoración nutricional adecuada en la mayoría de los niños pretérminos, al año de nacidos11,20 sobre todo en aquéllos que tienen un buen aporte dietético y no se le asocian otros factores que interfieran en el buen ritmo de crecimiento y desarrollo. En los hipotróficos durante el 2do. trimestre, 1 niño se encontró entre el 3er. y el 10mo. percentil, en los que se detectan episodios diarreicos a repetición y aporte nutricional inadecuado. Comparativamente con los infantes pretérminos, al año de vida, un 13,3 % de los hipotróficos no alcanzaron los percentiles normales, lo que coincide con otros estudios en los que se plantea que los recién nacidos con crecimiento intrauterino retardado, tienen un crecimiento paralelo al de los niños a término, pero siempre quedaron algunos afectados al año de vida, mientras que los niños pretérminos alcanzan con mayor rapidez la recuperación total.10,20

La circunferencia cefálica en los pretérminos, desde el nacimiento estuvo entre rangos normales. Otros autores encontraron hallazgos similares a los nuestros, pues se plantea que la evolución de la circunferencia cefálica en pretérminos se comporta de manera semejante a la de los niños a término con peso normal.10,20 Esto nos lo explicamos pues en la investigación no tenemos ningún hipotrófico con los 3 parámetros antropométricos afectados al nacer (talla, peso y circunferencia cefálica) y según las consideraciones de Lubchenco26 la mayoría de los niños dismaduros tienen afectación ligera, pues sólo tienen afectado el peso, un porcentaje menor tienen afectado el peso y la talla o el peso y la circunferencia cefálica, por lo que la afectación es moderada, en ninguno de los casos estudiados el retardo es muy severo, por tanto la recuperación es mejor. Además, el 93,3 % del total de los recién nacidos hipotróficos tenían peso entre 2 000 a 2 500 g, razón por la que deben recuperarse mejor.

Comparando ambos grupos en cuanto al desarrollo psicomotor, los hipotróficos tuvieron mejor desarrollo, 2 niños quedaron al año con desarrollo psicomotor retrasado, los nacidos antes de las 32 semanas con un peso entre 1 500 y 2 000 g, y como se describe por la literatura a menor peso, mayor probabilidad de daño neurológico.27 Los defectos en el desarrollo son más frecuentes en los niños prematuros que en los nacidos a término y a menudo implican alteraciones de la función intelectual o motora.9

Teniendo en cuenta los resultados obtenidos concluimos que en nuestra muestra predominaron los niños con bajo peso para su edad gestacional (65,2 %) y la mayoría de ambos grupos tenían un peso al nacer entre 2 000 y 2 5000 g. Los índices talla/edad, peso/edad y peso/talla, al año de edad se encuentran dentro de límites normales, en la mayoría de los niños estudiados. El ritmo promedio de crecimiento de la talla y el peso, fue mayor en los pretérminos y sólo hubo afectación del desarrollo psicomotor en el 25 % de los niños pretérminos.

SUMMARY: A descriptive, longitudinal and retrospective study was conducted at the health area of the "19 de Abril" Teaching Polyclinic. 23 infants who were born in 1994 with a birth weight < 2 500 g were included in the sample. Their clinical evolution was followed during the first year of life. The data were obtained from the individual medical histories of the children and of the pregnant women. The following parameters were analyzed: weight, size, cephalic perimeter, nutritional assessment and psychomotor development. Low weight prevailed for the gestational age with 65.2 %, whereas 34.7 % corresponded to preterm deliveries. 100 % of the preterm infants had a normal nutritional assessment after the first year of life. However, 20 % of those with low weight at the gestational age remained under the third percentile.

Subjetc headings: MESH: INFANT, LOW BIRTH WEIGHT/growth and development; GESTATIONAL AGE; LONGITUDINAL STUDIES; RETROSPECTIVE STUDIES; EPIDEMIOLOGY, DESCRIPTIVE.

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Recibido: 11 de noviembre de 1996. Aprobado: 29 de diciembre de 1996.
Dra. Elia Rosa Lemus Lago. MINSAP. Calle 23 y N, Vedado, Ciudad de La Habana, Cuba.

(1) Especialista de I Grado en Medicina Familiar. Policlínico Docente "19 de Abril", Plaza, Ciudad de La Habana.

(2) Especialista de I Grado en Pediatría. Policlínico "19 de Abril", Plaza, Ciudad de La Habana.

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