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Rev Cubana Med Gen Integr 1997;13(3)

Página Cultural

El amor, la música y la poesía

Miguel Lugones Botell y Tania Y. Quintana Riverón

Una parte muy importante de la definición de los objetivos de la educación sexual y que es considerada por muchos - con razón - el núcleo fundamental de ésta, dice: "... es preparar a las jóvenes generaciones para el amor, el matrimonio, la familia y la vida en pareja, en el principio de igualdad de derechos y deberes del hombre y la mujer".1 No sin razón se dice que el amor es el sentimiento universal y en lo que respecta al trabajo con vistas a la preparación de las nuevas generaciones en el cumplimiento de sus deberes familiares, se insiste en realizar tareas "encaminadas a educar la cultura de los sentimientos íntimos, afectivos, de amistad y de amor".2

Cuando se revisa la Enciclopedia, vemos que amor es "afecto por el cual el ánimo busca el bien verdadero o imaginado" y con la preposición "de" se indica el objeto a que se refiere: de padre, de Dios, de las artes, etcétera. Queremos insistir en este aspecto de la definición, que consideramos importante para nuestro trabajo, no solamente porque nos referiremos al amor como "el sentimiento apasionado hacia una persona de otro sexo", ya que como vimos, el amor, puede ser de padre, de hermanos, etcétera, sino porque como aparece en la definición de la Enciclopedia, se refiere también al amor de las artes, y la poesía y la música son artes por excelencia y ya así comenzamos a relacionar estos 3 temas. ¿Qué mejor que comenzar haciéndolo mediante la definición?

Pero para continuar con los conceptos, también aparece enunciado en los diccionarios que "la música es el arte de expresar los sentimientos y las pasiones mediante los sonidos". Por ejemplo, esta fue la definición de la música en la que se inspiró la obra de Wagner que, en efecto, compartía la filosofía de Shopenhauer acerca de la música. Muchos filósofos compartían el concepto romántico de la música, de ser la expresión del sentimiento, aunque fuera de un sentimiento situado "más allá del bien y el mal". Actualmente se apela con frecuencia a la definición de la música como expresión del sentimiento o por lo menos, se la presupone como cosa segura y obvia. Desde este punto de vista, Hegel señalaba que "el sentimiento es la forma propia de la música y que la tarea de la misma es hacer resonar, no ya la misma objetividad, sino las formas y los modos por los cuales la subjetividad más interna del yo y el alma ideal se mueven en sí misma".

En la definición de la poesía vemos cómo se interrelacionan también los 3 temas que abordamos y al revisar la Enciclopedia aparece la siguiente definición: "Una forma final de la expresión lingüística, de la cual el ritmo o la música es condición esencial". Y añade: "la concepción de la poesía como estímulo emotivo fue expuesta por Platón por primera vez, como la parte del alma que en nuestras desgracias particulares nos esforzamos por frenar, que tiene sed de lágrimas y quisiera suspirar y lamentarse a su gusto, y es ésta su naturaleza; es precisamente aquélla a la cual los poetas dan satisfacción y complacencia, con referencia al amor y a todos los movimientos dolorosos y placenteros del alma, que son inseparables de toda acción nuestra; se puede decir que la imitación poética produce los mismos efectos, pues si bien se deberían secar, ella los riega y nutre y de tal manera, convierte en dueño nuestro aquellas facultades que deberían, en cambio, obedecernos a fin de llegar nosotros a ser más felices y mejores".

Aunque nos hemos extendido algo en las definiciones de los temas que abordamos, el amor, la música y la poesía, lo hicimos deliberadamente, pues vemos que estos no solamente están muy unidos entre sí ya a partir de sus conceptos, sino que también entrañan lo que realmente es y debe ser el amor en el concepto que inicialmente señalamos muy vinculado a una adecuada "cultura de los sentimientos".

Pero continuemos aún con las definiciones. Desde antaño se conoció a los poetas como cantores, bardos, aedos, así que también perdido en el tiempo y conceptualmente, música y poesía vienen íntimamente relacionadas. Y los poetas y músicos, siempre, se han inspirado y han cantado al amor. Pero si nos extendemos un poco y profundizamos en las definiciones, vemos que el poeta "es el que escribe versos o está dotado de imaginación poética" (no en balde se habla de "inspiración poética", y todos sabemos que tanto música y poesía requieren de una buena dosis de inspiración que, a pesar de lo controvertido del tema, no deja de ser algo real. Y qué decir de las bellas, dulces, genuinas y suaves inspiraciones que nos brinda el amor.

Sin lugar a dudas, el amor es el tema principal de toda obra musical y poética, dramática, trágica o cómica, romántica y clásica, lo mismo en Las Indias que en Europa. Es el más fecundo de los asuntos para la poesía lírica como para la poesía épica.

Queremos hacer un alto y precisar, antes de continuar, que sabemos resulta imposible, no solamente en nuestro trabajo, que tiene por razones obvias, limitaciones de espacio, sino también, en cualquier trabajo que pretenda realizar un análisis sobre estos temas, consideramos que resulta imposible no hacer referencias a éste sin que hayan omisiones importantes, por lo numerosas, variadas y profundas que son las fuentes del amor, la música y la poesía...

Pero música, amor y poesía no solamente están unidas en el arte y en conceptos y definiciones, sino que aparecen desde antes, quizás en la prehistoria, ligadas íntima y armónicamente a la naturaleza, al susurro armónico, apasible y melodiosos del mar y el viento, en la intimidad del ser humano, y sienten a su vez el amor en sus grandes momentos y con fervientes pasiones, en la soledad, en el verso...

No podemos dejar de mencionar que en muchos países estos temas también aparecen muy relacionados de una u otra forma. Por ejemplo, en España, a los cantantes se les conocían como trovadores y en Italia se les decía "rimador de amores", donde si nos detenemos, vemos que hay alusión a la poesía y al amor, a través de la música y de los cantantes.

En la antigüedad se consideró al amor como un sentimiento muy elevado. En el paganismo antiguo, las concepciones del amor dependieron de la manera de concebir la perfección, como son perfectas las rimas y las estructuras de la poesía, que le da su propia musicalidad, y como son de perfectas las notas acordes de las composiciones musicales.

Ya desde entonces, y desde la perfección, amor, música y poesía aparecen también juntos. Así, hay numerosos ejemplos. Citemos algunos:

Tenemos Los amores, colección poética en versos elegíacos (líricos) de Ovidio. Aquí aprovechamos para recordar que la poesía lírica, en la antigüedad, era aquélla que se cantaba con acompañamiento de lira y que hoy es nombre genérico de ditirambo, la oda, el himno, la cantata, etcétera. En la obra de Ovidio que señalamos, se dice que "el poeta canta" a Corina, personaje imaginario.

Ovidio fue poeta latino, autor de numerosas obras, entre las que se pueden citar Arte de amar, en cuyos versos se expone delicada y apasionadamente la ciencia del amor. Otros muchos ejemplos podrían citarse, como los títulos de varias colecciones de poemas de Pierre de Ronsard, lleno de alusiones mitológicas y filosóficas sobre el tema.

El amor se enlaza con la poesía y la música hasta en el ballet. Citamos como ejemplo El amor brujo, obra de Falla y también en ciclos de melodías de Schuman (Opus 48) con Los amores del poeta, compuesto y publicado en 1840 sobre poemas de Heine y donde los preludios y posludios del piano forman un sólo cuerpo con el lied. Recordemos que lied es "canción popular o melodía, caracterizada por ser de carácter romántico o amoroso".

Sería un gran error decir con La Rochefoucauld que sucede con el amor como con los espectros, que todos hablan de él y nadie lo ha visto, o bien negar con Lichtenberg la realidad de esta pasión y el que esté conforme con la naturaleza, porque como decía Boileau que "siendo un sentimiento extraño o contrario a la naturaleza humana no se cansen de pintarlo los poetas ni cantarlo los músicos, ni la humanidad de acogerlo con una simpatía inquebrantable..."

José Martí expresó que de todas las cosas se pueden hacer versos, pero que sólo del sentimiento se hará poesía, y también es suyo este poético pensamiento: "El amor es el lazo de los hombres, el modo de enseñar y el centro del mundo". En relación con la música escribió: "La música es la forma más bella de lo bello". Y acaso amor y poesía ¿no son también formas muy elevadas de lo bello? Al considerar a la música como la expresión máxima de lo bello, está implícito que esta escapaz de producir bienestar.3 ¿Y qué mayor bienestar que sentir la plenitud del amor o de una bella poesía?

Por eso, con toda razón, Descartes escribió que "de los sentimientos dependía todo el bien y el mal de esta vida".

El don de expresar con palabras, muchas veces organizadas en rimas, estrofas, versos, etcétera, con una musicalidad muy interna, los más secretos movimientos del alma, el don de infundirles a esas palabras el sentido más profundo y de recrearlas en himnos, fábulas, mitos, etcétera, hace que constituyan una parte indisoluble de la especie humana, como es de indisoluble también amor. Por ello afirmamos que el don de la poesía, de la música y el amor, no tienen límites de espacio ni de tiempo. En eso también se reconocen y viven con el hombre, desde siempre...

Es una realidad que el amor y la sexualidad trajeron mucho de grandeza a la humanidad y que han sido tratados en todas las manifestaciones del arte en todas las épocas. Ahora, en nuestro trabajo, hemos querido, al menos muy suscintamente, relacionarlo con 2 formas del arte, la música y la poesía, por todo lo grande, universal, hermoso y puro que hay en ellas y contraponerlo así, aunque sea por este instante, a sus aspectos negativos que van desde los más sutiles, donde sólo pueden dañar o lacerar sentimentalmente a una pareja hasta lo que se ha considerado como lacras de éste, como es el comercio del sexo, la drogadicción, las enfermedades de transmisión sexual, etcétera.

Para terminar lo haremos primero tomando fragmentos de un poema y de una composición musical, después, donde ambos hacen referencias al amor con enfoques diferentes. El poema dice: "No te fue dado el tiempo del amor, y sin embargo, tenías cosas que decir...", donde se reconoce, entre otras cosas, el derecho que todos tienen a ese sentimiento. La letra de la composición musical señala lo siguiente: "En este mundo existe tanta poesía, pero se olvida que lo que importa es el amor". Esta última no la comentaremos, la dejamos para meditar y reflexionar...

Referencias bibliográficas

  1. Álvarez Lajonchere C. La educación para la vida familiar y sexual. Tareas y Orientaciones. Rev Cubana Med Gen Integr 1985:1(3):17.
  2. Mc Pherson SM. El maestro, agente de cambio. Rev Sexol y Sociedad 1995;1(2):9.
  3. Lugones BM, Quintana Riverón T. Música y medicina. Rev Cubana Med Gen Integr 1995;11(2):195.
Recibido: 17 de julio de 1996. Aprobado: 29 de diciembre de 1996.
Dr. Miguel Lugones Botell. Policlínico "26 de julio". Calle 72, entre 13 y 15, Playa, Ciudad de La Habana, Cuba.
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