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Rev Cubana Med Gen Integr 1998;14(6):519-21
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Editorial

Educación Permanente

Dr. Roberto Álvarez Sintes1

El desarrollo acelerado y constante de la revolución científico técnica y la explosión de conocimientos en el campo de la salud, unido a que en la última década, la atención primaria de salud en general y la Medicina General Integral/Familiar en particular, han experimentado importantes y progresivas transformaciones tanto en la estrategia, funciones y dinámica, como en la actualización, obliga a los profesionales y técnicos de la atención primaria de salud a "mantenernos actualizados" mediante un perfeccionamiento continuo, con una estrategia de carácter científico cuyo modelo operativo se base en el método científico.

La necesidad de búsqueda de nuevas vías de capacitación del personal del equipo de medicina familiar, constituye una de las bases primordiales para la prestación de servicios de salud que resulten apropiados para enfrentar las necesidades de la población. Dado el gran número de trabajadores con que cuenta el sistema de Atención Primaria de Salud en nuestro país es preciso que se desarrolle la Educación Permanente, la cual comienza con la existencia de un problema o situación real que conduce a la identificación de necesidades de aprendizaje que generen las soluciones correspondientes.

La Educación Permanente es el proceso de aprendizaje en los servicios de salud que está presente durante toda la vida laboral del trabajador. Sus pilares fundamentales están dados por la participación activa y consciente de los trabajadores, un alto grado de motivación y compromiso en la elevación de la calidad de las actividades profesionales que el trabajador brinda a la población, y la problematización y transformación de los servicios. El objetivo que se persigue es lograr la transformación cualitativa del trabajo en salud a través de las actividades educativas, que se desarrollan en los propios servicios con un eje metodológico central: la educación en el trabajo, lo cual constituye un factor de transformación a partir de los problemas de los servicios y de los recursos humanos insertados en los mismos. Esta concepción martiana de estudio trabajo articula en un todo único lo académico, laboral e investigativo.1

El considerar la educación médica como un proceso continuo,2 hace que desde el pregrado, y en el régimen de especialización, nuestros profesionales sean entrenados y deban aprender las habilidades necesarias para continuar el aprendizaje independiente y la adquisición de los nuevos conceptos y principios de la Educación Permanente, la cual se debe caracterizar por dar prioridad a las necesidades de aprendizaje surgidas en cada área de nuestras instituciones, o por dar respuesta a necesidades nacionales, según indicaciones del Ministerio de Salud Pública.

Como estrategia, esta educación posee un carácter permanente, transformador, contextualizado, participativo, interdisciplinario, responsable y accesible, basado en los siguientes principios:

Por todo esto, dentro de la estrategia de perfeccionamiento de los recursos humanos en salud, nuestro Ministerio de Salud Pública, contempla en la Resolución Ministerial 97/91, (Cuba. Ministerio de Salud Pública. Resolución Ministerial 97/91. Ejecución de la Educación Permanente o continua dirigida a todos los trabajadores del Sistema Nacional de Salud. La Habana, 1991) y en la Carpeta Metodológica3 la ejecución de la Educación Permanente como uno de los objetivos principales de trabajo.

La educación ha evolucionado, se avecina el año 2 000, conocemos hacia dónde se dirige la Educación Permanente en nuestro Sistema Nacional de Salud, pero debemos preguntarnos todos los días hacia dónde queremos orientarla en nuestra área.

A cada policlínico corresponde decidir en gran medida de forma autónoma, los métodos que adoptará según sus necesidades y recursos. Excelentes resultados se han obtenido con la "actualización en el puesto de trabajo"; educación en el trabajo, donde los profesionales y técnicos más calificados trasmiten los conocimientos y habilidades a los menos experimentados.

Todo profesional o técnico de la salud, en el ejercicio de su profesión está implícitamente comprometido a la capacitación continua. Esta opción de aprender más a lo largo de toda la vida emerge como una de las claves para enfrentar con éxito el siglo XXI.4 Sin duda alguna los Consultorios Médicos de Familia y los Policlínicos deben transformase en verdaderos centros de Educación Permanente, modificando, de ser necesario, su organización y métodos de trabajo, con el único objetivo que entendemos válido: la salud de nuestro pueblo.

La razón fundamental para la elección de esta estrategia es la defensa permanente de la salud y la vida de todos, y esto se logrará en la medida en que cada profesional y técnico de la atención primaria de la salud haya identificado sus necesidades de aprendizaje, y haya trazado sus propias estrategias. La clave para cambiar está en pensar creativamente.

Referencias bibliográficas

  1. Cuba. Ministerio de Educación Superior. Labor educativa y político-ideológica con los estudiantes. La Habana: Editorial Félix Varela, 1997:1-20.
  2. Baudilio J. Citado en: Docencia Médica. Con la Vista en el Futuro. Revista Avances Médicos de Cuba. La Habana, Año IV No. 9, 1997. 43-44.
  3. Cuba. Ministerio de Salud Pública. Metodología para el trabajo. Objetivos principales del MINSAP. La Habana: Editorial Ciencias Médicas, 1996:2, 22.
  4. Rivero J, Corvalan A. La educación superior y el conjunto del sistema educativo. Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe. La Habana:UNESCO-Santiago, 1996:5-15.
 
  1. Especialista de II Grado en Medicina Familiar.
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