Descriptores DeCS: ANTAGONISTAS DE HISTAMINA H2/farmacología.
Es conocido que la histamina es el mediador final común en la secreción ácida gástrica. Aunque existen mastocitos en la mucosa del estómago, la histamina, responsable de estimular la secreción clorhidropéptica, surge de las células endocrinas (enterocromafines) presentes en las glándulas oxínticas; estas células expresan, en sus membranas, receptores para la acetilcolina y la gastrina, y pueden secretar histamina en respuesta a su activación. Esta última actúa, como un agente o sustancia paracrina, en la célula parietal gástrica estimulando la secreción de ácido.1-3
Es evidente, por tanto, el papel central de la histamina a partir de la capacidad de los antagonistas H2 para suprimir las respuestas al alimento, la gastrina y la estimulación vagal. Los antagonistas H2 inhiben competitivamente la secreción clorhidropéptica inducida por histamina (u otros agonistas H2); también inhiben, pero de forma indirecta (no competitiva), la secreción inducida por gastrina, agonistas muscarínicos y otros secretagogos.1,4
Desde la obtención del primer antagonista H2, la burimamida en 1972, se han incorporado nuevas drogas a la lista de este grupo de medicamentos. La cimetidina, ranitidina, famotidina y nizatidina, se encuentran entre las de mayor uso.1 De las drogas mencionadas anteriormente, la más utilizada es la ranitidina. Esta ha sido empleada como monoterapia y en combinación con agentes antimicrobianos en la llamada triple terapia.5 Con los agentes antimicrobianos, unidos a la ranitidina, se combate al H. pylori; microorganismo que desempeña, en la actualidad, un papel crucial en la génesis de la enfermedad péptica ulcerosa.
La búsqueda de opciones terapéuticas para combatir dicha enfermedad,
frecuente en el mundo entero, ha hecho posible la obtención de la ebrotidina
como un nuevo antagonista H2. La ebrotidina, con características muy
particulares, se perfila como una droga de elección para el tratamiento
de la enfermedad péptica ulcerosa en un futuro próximo.
Es conocido que el factor de crecimiento epidérmico (EGF) y el factor de crecimiento derivado de las plaquetas (PDGF) juegan un papel importante en el proceso de reparación y restitución de la mucosa, y que sus efectos biológicos son mediados por receptores localizados en la superficie de las células de la mucosa gástrica.6,11,12 Slomiany y cols, en un estudio, desarrollaron úlcera gástrica en ratas mediante la técnica del ácido acético. Los resultados demostraron que la ebrotidina es capaz de incrementar la actividad proliferativa de la mucosa gástrica con curación de la úlcera a través de la estimulación de la unión receptores-factores de crecimiento.13 Piotrowski y cols12 ya habían arribado a las mismas conclusiones en 1993, utilizando membranas de células mucosas gástricas (aisladas) provenientes de ratas.12
Las propiedades gastroprotectoras de la ebrotidina se demuestran en varios estudios de Slomiany y cols. En uno se examina el moco gástrico en pacientes con úlcera duodenal antes y después del tratamiento con 400, 600 y 800 mg de ebrotidina en dosis únicas diarias. Los resultados de las mediciones fisicoquímicas evidenciaron un incremento en la viscosidad del moco gástrico, así como de otros elementos que intervienen en el mejoramiento de la calidad del moco, esencial para el mantenimiento de la integridad de la mucosa.7 En otro estudio, sin embargo, obtienen como resultado que las propiedades gastroprotectoras de la ebrotidina están asociadas con la capacidad de la droga para producir una rápida estimulación en la secreción de fosfolípidos en el moco gástrico.8
La ebrotidina tiene acción directa contra el H. pylori, que es similar al omeprazol y superior a la ranitidina.6,9 El nuevo antagonista H2 inhibe, además, la actividad proteolítica y mucolítica del H. pylori. La producción de amonio, que es una de las gastrotoxinas generadas por este microorganismo, es reducida mediante la inhibición directa de la enzima ureasa por la ebrotidina.6,9 Piotrowski y cols demostraron esta acción en un estudio realizado in vitro. Los resultados resaltan la inhibición de la actividad ureásica a dosis mucho menores que la ranitidina.9 En otro estudio realizado por este autor para determinar la susceptibilidad del H. pylori, con el uso de agentes antimicrobianos combinados y antagonistas H2, se arribó a la siguiente conclusión: la ebrotidina mejora la actividad anti H. pylori de los agentes antimicrobianos a dosis significativamente menores que la ranitidina.14
La eficacia y seguridad de la ebrotidina, en comparación con la ranitidina, fue objeto de investigación por Gabryelewicz y cols quienes estudiaron 298 pacientes con úlcera duodenal. La dosis empleada fue de 800 mg y 300 mg para la ebrotidina y ranitidina respectivamente. La eficacia fue similar para ambos fármacos, aunque parece ser superior la ebrotidina para promover la curación en pacientes fumadores con úlcera duodenal.
Como hemos observado, el nuevo antagonista H2 ofrece nuevas opciones terapéuticas
en el tratamiento de determinadas afecciones del tracto gastrointestinal, entre
las que podemos mencionar: gastritis, úlcera gástrica y úlcera
duodenal. Sus ventajas con respecto a otras drogas antisecretoras, las acciones
gastroprotectoras y anti H. pylori, la colocan en un sitio privilegiado y de
elección para el tratamiento de las enfermedades antes mencionadas en
un futuro próximo.
Subject headings: HISTAMINE H2 ANTAGONISTS/pharmacology.
Recibido:9 de julio de 1998. Aprobado: 21 de abril de 1999.
Dr. Noel Padrón Pérez. Edificio SP-21. Apartamento 23-E,
Micro X, Alamar, Habana del Este, Ciudad de La Habana, Cuba.