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Trabajos originales
Estilos de vida, bienestar subjetivo y salud de los ancianos
Niuris Fernández Larrea,1 Ana Margarita
Clúa Calderín,2 Rosa María Báez
Dueñas,3 Milvia Ramírez Rodríguez4
y Vicente Prieto Díaz5
Resumen
Se realizó un estudio descriptivo en 3 municipios de ciudad de La
Habana durante 1994-1997. A todos los ancianos seleccionados se les aplicó
el test de PFEIFFER para descartar déficit intelectual; el
deterioro intelectual era un criterio de exclusión. Fueron estudiados
324 ancianos a los que se les aplicó el cuestionario de Neugarten
para determinar bienestar psicológico y una encuesta confeccionada
por los investigadores donde se recogen variables generales (edad, sexo,
estado civil, ocupación y escolaridad) y algunas variables de estilo
de vida como son: actividad laboral y sus características, tiempo
libre y su empleo, ejercicio físico, hábitos de consumo (alcohol
y cigarros), relaciones personales y contactos sociales. Además
se exploraron algunos elementos del modo de vida que podían influir
en los sentimientos de confort, la percepción de salud y la morbilidad
reportada por el propio individuo en término de síntomas
o molestias, así como las enfermedades crónicas en cada uno
de ellos tomando como fuente el Médico de Familia.
Descriptores DeCS: SALUD DEL ANCIANO; ESTILO DE VIDA.
El aumento de la esperanza de vida aparejada a una disminución
creciente de las tasas de natalidad han provocado en las últimas
décadas un incremento significativo de la población de ancianos.
El envejecimiento es un proceso paulatino que depende de factores hereditarios,
medio ambiente y de la edad; aun cuando no se han determinado las causas
precisas que lo determinan.1
La aparición de muchas enfermedades en estas edades se hallan
asociadas a la dieta, educación, ocupación, estilos de vida,
modo de vida, etcétera.
Vista la tercera edad como el problema médico social que representa,
y teniendo en cuenta el aumento cada vez más creciente de la población
de ancianos en nuestro país, nos proponemos en el presente trabajo
caracterizar el estilo de vida de los ancianos, estableciendo sus relaciones
con el bienestar subjetivo, percepción de salud y morbilidad reportada
en ancianos de Ciudad de La Habana.
Métodos
Se realizó un estudio descriptivo donde el universo estaba representado
por todos los ancianos de 60 y más años de Ciudad de La Habana.
Fueron seleccionados los municipios Marianao, La Lisa y 10 de Octubre.
La selección se hizo mediante un muestreo estratificado por conglomerado
bietápico. Los estratos fueron los municipios antes referidos; las
unidades de primera etapa de selección fueron los consultorios,
los cuales se seleccionaron con probabilidad proporcional al tamaño,
y las unidades de la segunda etapa fueron los ancianos, seleccionados con
iguales probabilidades.
A todos los seleccionados se les aplicó el test de PFEIFFER
para descartar déficit intelectual. A los ancianos que resultaron
con capacidad intelectual intacta, según PFEIFFER, se les aplicó
el cuestionario de Neugarten para determinar bienestar psicológico;
así como una encuesta confeccionada por los investigadores donde
se recogen datos generales y algunas variables de estilo de vida como son:
actividad laboral y sus características, tiempo libre y su empleo,
práctica del ejercicio físico, hábitos de consumo
(alcohol y cigarros), relaciones interpersonales y contactos sociales.
Además se exploraron algunos elementos del modo de vida que podían
influir en los sentimientos de confort.
Adjunto a esta encuesta se recogió la percepción de salud,
para lo que se les solicitó una evaluación de su salud en
las siguientes categorías: buena, regular y mala; así como
también la morbilidad reportada por el propio individuo a través
de una lista de síntomas o molestias en que el anciano refería
cuáles le aquejaban. Además se recogió la presencia
de las enfermedades crónicas en cada uno de ellos; siendo la fuente
el Médico de Familia correspondiente.
Se realizó la distribución de frecuencia de todas las
variables estudiadas y la estimación del error de muestreo. Los
datos fueron analizados empleando la prueba estadística Chi cuadrado
(X2) para una probabilidad de 0,05 (p) y la prueba de la varianza
(F).
Resultados
El número de personas estudiadas de 60 años o más
fue de 324, ya que se descartaron 25 ancianos por presentar deterioro intelectual
según test de PFEIFFER, los que representaron un 7,3 %. El
23,4 % de los ancianos se hallaba en el grupo de edad de 60 a 64 años;
25 % de 65 a 69 años; 21,6 % de 70 a 74 años; 9,6 % de 80
a 84 años y un 5,2 % de 85 a 89 años. El 63 % de ellos pertenecía
al sexo femenino, y un 37 % al masculino. El 48,8 % de los estudiados eran
casados y un 4,3 % vivía unido a su pareja, por lo que un 53,1 %
convivían con su pareja.
La escolaridad de la muestra era baja, si se le compara con la escolaridad
promedio de la población cubana, pues el 72,5 % poseía escolaridad
de primaria, y de éste el 33 % no completó esos estudios.
Alrededor de una cuarta parte de la muestra (39,4 %) pertenecía
al Círculo de Abuelos, institución cubana creada con los
ancianos en la comunidad y que tiene como objetivo la práctica sistemática
de ejercicios físicos, y facilitar el contacto social de ellos a
través de actividades culturales- recreativas como medio de obtener
bienestar, lidereada por el Médico de la Familia.
Actividad laboral
Se halló que el 46,9 % era jubilado, y sólo el 5,9 %, pasados
los 60 años, se encontraba laborando de forma habitual; un 2,8 %
mantenía vínculos laborales a través de contratos
a pesar de haberse jubilado, y el 12,4 % realizaba trabajos particulares.
Las actividades laborales que más frecuentemente desempeñaban
en el marco del hogar eran: elaborar alimentos 72,2 %, limpieza del hogar
56,5 %, lavar 50 %, cuidado de plantas 47,5 %, planchar 44,1 %, tejer o
coser 42,6 % y cuidado de nietos y/o enfermos 41 %. La actividad menos
frecuentemente realizada fue la cría de animales (20 %). Al analizar
por sexos según pruebas estadísticas X2 para p=0,05,
las actividades cocinar, lavar, planchar y cuidado de plantas fueron prácticamente
privativas del sexo femenino.
Actividad física
El 76,9 % de la muestra de estudio mantenía la movilidad, y realizaba
marchas diarias de mayor o menor extensión; sólo el 23,8
% practicaba ejercicios físicos sistemáticos en el Círculo
de Abuelos.
Contactos sociales
Sólo 1/3 de la muestra paseaba con sus familiares (34 %) y un 50
% lo hacía solo, encontrándose diferencias significativas
entre ambos sexos; el 17,3 % del sexo masculino paseaba acompañado
por familiares, en tanto en el sexo femenino el 82,7 %. Las actividades
que más facilitan contactos sociales las realizan en el marco de
la familia, y una minoría sale de este entorno; sólo un 8
% asistía a fiestas públicas. Se observaron diferencias significativas
en la participación entre los sexos, lo que nos indica una mayor
participación de los hombres (X2 = 11,98 para p=0,0005375).
Empleo del tiempo libre
Las actividades en que empleaba el tiempo libre eran por lo general de
carácter sedentario, y se realizaban de forma individual en el marco
familiar. El 72,8 % veía con frecuencia la televisión, y
escuchaba la radio con frecuencia el 32,8 %; estas actividades eran realizadas
de forma significativa más frecuentemente por el sexo femenino;
por otra parte, leía frecuentemente el 28,5 % de los encuestados.
Las actividades que implican una cierta actividad física, como por
ejemplo, los paseos, eran realizadas por una minoría de los encuestados
(tabla 1).
Tabla 1. Actividades en que emplean el tiempo libre según
sexo y frecuencias. Resultados del análisis estadístico
| |
|
Masculino
|
Femenino
|
Valor
|
Valor
|
| Actividad |
Frecuencias |
%
|
%
|
X2
|
p
|
| Ver TV |
Frecuentemente |
63
|
78,4
|
|
|
| |
Algunas veces |
33
|
19,1
|
9,13
|
0,0103
|
| |
Nunca |
4
|
2,5
|
|
|
| Oír radio |
Frecuentemente |
34,5
|
31,9
|
|
|
| |
Algunas veces |
52,5
|
44,1
|
6,33
|
0,0421
|
| |
Nunca |
13
|
24
|
|
|
| Paseos |
Frecuentemente |
11,8
|
9,8
|
|
|
| |
Algunas veces |
51,2
|
37,3
|
7,82
|
0,0200
|
|
Nunca |
37
|
52,9
|
|
|
| Leer |
Frecuentemente |
45,4
|
18,6
|
|
|
| |
Algunas veces |
29,4
|
39,2
|
26,92
|
0,0000
|
| |
Nunca |
25,2
|
42,2
|
|
|
Participación social
A las actividades realizadas por los organismos de masas como el Comité
de Defensa de la Revolución y/o la Federación de Mujeres
Cubanas el 40,7 % de los ancianos asistía frecuentemente. Además
asistía también a reuniones de fraternidad, hermandad o en
iglesias el 63,7 %.
Hábitos de consumo
El 18 % de los encuestados fumaba. Se hallaron diferencias significativas
entre los sexos según prueba de estadística de X2;
el 35 % del sexo masculino fumaba, en tanto en el femenino era de 7,9 %.
No consumía bebidas alcohólicas el 68,1 %. Existen diferencias
significativas entre sexos según prueba estadística de X2.
Percepción de salud, morbilidad y satisfacción con la vida
Percibían su salud positivamente sólo el 39,6 %; lo que se
relaciona con la prevalencia de enfermedad crónica (73,2 %). Las
enfermedades crónicas más frecuentemente encontradas son:
hipertensión arterial (25,6 %), diabetes mellitus (13,6 %) y cardiopatía
isquémica con un 13 % (tabla 2). Hubo asociación entre la
percepción de salud y el padecer de una enfermedad crónica;
encontrándose además diferencias entre los sexos en la percepción
de salud, no así en la presencia de enfermedad crónica. Los
síntomas o molestias más frecuentemente referidos fueron:
dificultad de visión (72,5 %), trastornos motores (67 %) y alteraciones
nerviosas (54 %); siendo significativamente más frecuentes en el
sexo femenino los síntomas o molestias cardiovasculares, gastrointestinales,
nerviosos, trastornos de la vista y los motores-esqueléticos.
Tabla 2. Comportamiento de las enfermedades crónicas según
sexo
|
|
Masculino
|
Femenino
|
|
|
Enfermedades
|
%
|
%
|
Total
|
|
Sano
|
30
|
18,6
|
22,8
|
|
Cardiopatía isquémica
|
10
|
14,7
|
13
|
|
HTA
|
21,7
|
27,9
|
25,6
|
|
Diabetes mellitus
|
7,5
|
17,2
|
13,6
|
|
Asma bronquial
|
4,2
|
7,4
|
6,2
|
|
Enfermedad obstructiva pulmonar
|
3,3
|
1
|
1,9
|
|
Accidentes cerebrovasculares
|
0,8
|
0,0
|
0,3
|
|
Trastornos psiquiátricos
|
0,8
|
1
|
0,9
|
|
Otras
|
13,3
|
9,8
|
11,1
|
Es válido señalar también que existieron diferencias
estadísticamente significativas en relación con la satisfacción
de la vida en los distintos niveles de salud percibida (tabla 3) según
prueba de varianza (F), observándose que el percibir la salud como
buena se asocia a niveles más altos de satisfacción con la
vida y de bienestar.
Tabla 3. Satisfacción con la vida y percepción de
salud de los ancianos
|
|
Satisfacción con la vida
|
|
Percepción
|
Satisfechos
|
No satisfechos
|
|
de salud
|
%
|
%
|
|
Buena
|
87,5
|
12,5
|
|
Regular
|
45,4
|
54,6
|
|
Mal
|
35
|
65
|
|
Total
|
61,4
|
38,6
|
El 59,1 % poseía ingresos personales, y el 40 % consideraba que
sus ingresos no satisfacían sus necesidades. Un tercio de la muestra
evaluaba de regular a mal su vivienda, y convivían con hijos y/o
cónyuges el 66,4 %. Se halló asociación significativa
entre la salud percibida y el tener o no ingresos personales; así
como con la satisfacción que el anciano poseía con los ingresos
que recibía.
Discusión
Los resultados muestran que un número elevado de ancianos vivía
en pareja, y que además un gran número de ellos tenían
hijos, aspecto este muy beneficioso para la salud del anciano y el disfrute
de bienestar, donde la vida en familia resulta ser un elemento que protege
la salud,2 pues a estas edades la familia adquiere un lugar
relevante y se constituye la fuente fundamental de bienestar.3,4
Según los resultados obtenidos, después de los 60 años
la actividad laboral fundamental en este grupo de estudio, se vincula a
labores domésticas y/o cuidado de enfermos y nietos. La mayor parte
de las actividades en que empleaban el tiempo libre estos ancianos las
realizaban de forma individual y en el marco de la familia, así
como establecían contactos sociales extrafamiliares cuando participaban
en las actividades de las organizaciones de masas e instituciones fraternales,
hermandad o iglesias; resultando esto último positivo ya que les
permite ampliar sus contactos sociales, y de hecho ampliar las redes de
sus relaciones interpersonales.
La prevalencia del hábito de fumar es inferior a la media nacional
(36,8 %) de forma general y por sexos reportada por el cuadro epidemiológico
de 1995, y a las cifras reportadas por los estudios del Instituto Cubano
de Investigaciones y Orientaciones de la Demanda Interna;5 posiblemente
esta prevalencia disminuida se deba a la alta prevalencia de enfermedades
crónicas halladas, en las que el hábito de fumar puede ser
el desencadenante, o un factor que agrave su curso, y en las cuales se
les prescribe médicamente abandonar el hábito como una forma
de mejorar sus dolencias. Igualmente sucede con la prevalencia de consumo
de alcohol, que es muy baja (21,9 %), en relación con el 52,2 %
de la media nacional, reportada en el cuadro epidemiológico nacional
de 1995.
Los resultados detectados en relación con la morbilidad reportada
por la prevalencia de enfermedades crónicas resulta elevada, si
bien en las personas ancianas la posibilidad de sufrir una o más
enfermedades crónicas es alta. En especial la hipertensión
arterial resulta elevada pues en todas las sociedades occidentales se reporta
un incremento de ella en ambos sexos al aumentar la edad, así como
de las enfermedades cardiovasculares.6-8 Los síntomas
o molestias más frecuentes coinciden con los resultados obtenidos
en personas de la tercera edad en el estudio realizado en Coronado (Costa
Rica), así como la elevada cifra hallada.
Hemos podido corroborar en nuestro trabajo la asociación existente
entre la percepción de salud y la satisfacción con la vida;
y entre la percepción de salud y la presencia de enfermedades crónicas,
lo que prueba la correlación existente entre salud subjetiva, y
la presencia de problemas específicos en la salud.9
La percepción de salud varió en función del sexo
y la situación so-cioeconómica de los individuos, lo que
es considerado por muchos autores como la medición más completa
y objetiva del estado de salud.10,11 Los valores obtenidos en
el 75 % de la muestra en la satisfacción con la vida consideramos
que están en muy estrecha relación con las condiciones de
vida de estos ancianos y con la satisfacción que poseen.
Un aspecto que merece especial atención es la insatisfacción
de los ancianos con sus ingresos económicos y la asociación
que ellos hacen de ésta con los niveles de salud percibida.
Consideraciones finales
1. El estilo de vida de los ancianos estudiados se caracterizaba por una
actividad laboral vinculada a labores domésticas o al cuidado
de niños y/o ancianos, las actividades en que empleaban el tiempo
libre eran de carácter individual, sedentarias, realizadas en el
marco del hogar y con poca participación en ejercicios físicos
sistemáticos.
2. Existe relación entre la evaluación subjetiva de salud,
la presencia de problemas específicos en la salud, y la
satisfacción con la vida en la muestra estudiada.
3. Se halló asociación entre las condiciones socioeconómicas
y la evaluación subjetiva de la salud.
4. Las molestias y alteraciones que más afectan a los ancianos
son las molestias de visión, motoras o nerviosas.
5. Aproximadamente 3 de cada 4 ancianos estudiados padece de una enfermedad
crónica.
Summary:
A descriptive study was carried out in 3 municipalities of Havana during
1994-1997. All the selected elderly underwent PFEIFFEER´s test to
rule out intelectual deficit. Intelectual deterioration was considered
as an exclusion criterion. 324 aged persons were studied. Neugarten´s
questionnarie was applied to determine psychological welfare. They also
took part in a survey prepared by the investigators to collect general
variables (age, sex, marital status, occupation and educational level)
and some variables of their life style, such as: working activity and its
characteristics, free time and its use, physical exercise, drinking and
smoking habits, personal relations and social contacts. Some elements of
the way of life that may influence on the feeligs of comfort, the health
perception and the morbidity reported by the own individual in terms of
symptoms or indispositions, as well as the chronic diseases of each of
them were explored taking the family physician as a source.
Subject headings: AGING HEALTH; LIFE STYLE.
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Recibido: 27 de enero de 1999. Aprobado: 17 de febrero de 1999.
Lic. Niuris Fernández Larrea. Infanta No. 1158 e/ Llinás
y Clavel, Centro Habana, Ciudad de La Habana, Cuba.
1 Licenciada en Psicología. Investigador
Agregado. Máster en Salud Ambiental.
2 Licenciada en Matemáticas. Investigadora Agregado.
3 Especialista de I Grado en Medicina General Integral.
Máster en Atención Primaria de Salud.
4 Especialista de I Grado en Medicina General Integral.
Máster en Epidemiología.
5 Licenciado en Química. Máster en Salud Ambiental.