Descriptores DeCS: CONOCIMIENTOS, ACTITUDES Y PRACTICA; CONSUMO DE BEBIDAS ALCOHOLICAS/epidemiología; ALCOHOLISMO/epidemiología; CUESTIONARIO.
El consumo de bebidas alcohólicas es parte integrante del estilo de vida de muchos pueblos, llegando en ocasiones a ser más "normal y deseable" que el no consumo en el mundo occidental. Como parte de esta aceptación se han desarrollado diferentes actitudes ante la ingestión de alcohol con diversos grados de tolerancia sociocultural1-3 y la aparición de creencias erróneas que al promover dicho consumo4,5 interfieren con la eficacia y eficiencia de las estrategias de información, educación y comunicación en salud acerca del alcohol y el alcoholismo.
La historia natural del alcoholismo incluye un espectro de: comportamientos saludables (abstinentes y bebedores sociales discretos o moderados), consumidores excesivos o de riesgo, y los sujetos que pasan el horizonte clínico como alcohólicos según las categorías diagnósticas de Consumo Perjudicial y Síndrome de Dependencia del Alcohol recogidos en la 10ma. Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE - 10). Es obvio que estos grupos requieren acciones de salud diferenciadas dirigidas a los determinantes, el riesgo o el daño según cada caso, aunque la educación sanitaria debe incluirlos a todos, por el papel de inductores que sobre los grupos más vulnerables ejercen los alcohólicos, teniendo en cuenta la importancia de la etiopatogenia sociocultural y de los distintos tipos de aprendizaje en las toxicomanías.
El universo estudiado se clasificó previamente por los Médicos de Familia mediante pesquisaje en terreno, entrevista estructurada, los cuestionarios CAGE y CID e interconsulta psiquiátrica a los casos dudosos y presuntos alcohólicos en 3 categorías: no alcohólicos, consumidores de riesgo y alcohólicos.6
En este trabajo se incluyen parte de los items de un cuestionario autoaplicado como parte del diagnóstico de salud mental en dicha comunidad. Los resultados se presentan en tablas de contingencia con frecuencias numéricas y porcentuales; igualmente se aplicó el test de Chi cuadrado a un nivel de significación de 0,05.
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La repercusión negativa del alcohol sobre el aparato digestivo y glándulas anexas fue unánimemente señalada por los encuestados, y en menor cuantía la afectación sobre el aparato cardiovascular. Los datos expuestos tuvieron una diferencia estadísticamente significativa.
Ante la pregunta sobre la posibilidad que cualquier persona pueda convertirse
en alcohólica casi la mitad de los no alcohólicos (49,7 %)
consideró que no, porcentajes que se incrementaron entre los bebedores
de riesgo (55,5 %) y los alcohólicos (63,3 %) según se recoge
en la tabla 2 en una distribución estadística con diferencias
significativas.
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Sobre diferentes creencias erróneas o mitos que suelen atribuirse al alcohol (tabla 3) el 80,8 % de los encuestados lo consideró estimulante del sistema nervioso, un 61,4 % de utilidad para combatir el frío, un 55,8 % como medicamento, el 45,8 % estimulante de la sexualidad, y el 19,3 % un alimento. En la distribución según tipo de bebedores, la valoración como estimulante ascendió de 79,4 % a 91,6 % entre los no alcohólicos y alcohólicos respectivamente; disminuyó la apreciación sobre las potencialidades para combatir el frío entre 65,3 % y 35 %; por otra parte, como medicamento fue valorado entre 49,5 % y 86,6 %, y estimulante de la potencia sexual entre 38,4 % y 68,3 % por los grupos de referencia en el orden señalado. Estos resultados fueron estadísticamente significativos en su asociación ante el estadígrafo Chi cuadrado.
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| Estimula sistema nervioso |
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| Combate el frío |
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Estos resultados no difieren de los reportes de la literatura revisada2-6 que otorgan importancia a diversos mitos o creencias equivocadas que existen sobre el alcohol y que deben ser aclarados. De estos mitos derivan actitudes que estimulan la ingestión de alcohol y promueven una tolerancia casi incondicional hacia los estados de embriaguez, que se reflejan no sólo en los sujetos alcohólicos, sino en consumidores de riesgo que se aproximan más a ellos que al grupo de no alcohólicos, aunque algunas respuestas de este último grupo mueven a la reflexión por su inconsistencia.
Un análisis de la jerarquía de motivaciones y necesidades presentes en alcohólicos7 se vincula al desconocimiento sobre el alcohol y sus efectos adversos sobre la salud, pero también a una negación actitudinal hacia la alcoholdependencia.
Para dar cumplimiento a los objetivos contenidos en el Programa Nacional de Prevención y Control del Alcoholismo y Otras Farmacodependencias vigente en nuestro país,8 debemos desarrollar acciones de promoción encaminadas a reducir los patrones de consumo alcohólico excesivo y sus consecuencias sanitarias y sociales, no descuidar la exploración sistemática de los conocimientos, actitudes y necesidades de información de la población, que demuestran su relevancia como paso prioritario a modificar para poder lograr los cambios en los comportamientos hacia el alcohol, que a la larga permitirán valorar la ebriedad como un estado de intoxicación aguda con perturbación de la conciencia y conducta impredecible, y el consumo de alcohol como una elección personal y responsable por sus consecuencias sobre el individuo, la familia y la comunidad.
Subject headings: KNOWLEDGE, ATTITUDES, PRACTICE; ALCOHOL DRINKING/ epidemiology; ALCOHOLISM/epidemiology; QUESTIONNARIES.