Descriptores DeCS: VIOLENCIA DOMESTICA; RELACIONES FAMILIARES.
La violencia doméstica se manifiesta no sólo en golpes físicos, sino también en formas más sutiles, pero que pueden ser tan destructivas de la personalidad como las que lastiman físicamente, por lo que se le reconocen variedades de presentación y consecuencias disímiles. Constituye un fenómeno muy complejo, entre otras razones, por su multicausalidad y su carácter multifactorial.
Se señala que en el 64 % de los casos de violencia intrafamiliar hay antecedentes de violencia en la familia, por lo que se plantea que tiene el peligro de la transmisión generacional1 (Colectivo de autores. Violencia Doméstica. Mesa Redonda. MEDIJUS ´94. Camagüey; 1994), al igual que se afirma que mientras más violencia reciba un niño de sus padres, más proclive es éste, a su vez, a ser violento con otros durante su adultez.
La violencia constituye la principal causa de lesiones, las cuales cuestan a la comunidad mundial casi 500 000 millonesde dólares anuales por concepto de atención médica y discapacidad. Si se tiene presente que las capacidades funcionales y la independencia juegan un rol importante en la calidad de vida,1 se puede comprender cómo el fenómeno de la violencia se convierte en un problema de salud pública.
La mujer golpeada, la mujer violada y el niño maltratado constituyen
hechos importantes de violencia que demuestran la necesidad de intervenir
con políticas públicas en aquellas áreas que tradicionalmente
han formado parte del espacio privado. Este trabajo se propone identificar
la violencia intrafamiliar en un área, valorando su importancia
como problema de salud; así como describir la distribución
de víctimas y victimarios en los casos de violencia intrafamiliar,
e identificar sus variedades en la muestra estudiada.
Se aplican tests proyectivos seguidos de una guía de entrevista para precisar más la información obtenida a partir de los dibujos. Estos instrumentos son evaluados por el autor conjuntamente con un psicólogo para detectar rasgos de personalidad que pudieran favorecer o reflejar indirectamente la presencia de situaciones violentas en su medio familiar; así como situaciones de violencia intrafamiliar percibidas por el niño.
En una segunda fase, se aplica una guía de entrevista a 1 de los adultos conviventes con los menores integrantes de la muestra, seleccionado al azar a través de una tabla de números aleatorios, para precisar sus conocimientos sobre la violencia doméstica, y si su nivel de concientización de este problema concuerda con el de los niños; así como detalles sobre el manejo de las situaciones violentas dentro del hogar; además de clasificar a los adultos en víctimas o victimarios de violencia doméstica analizando las variables edad, sexo, raza, escolaridad y ocupación.
Se realiza una entrevista a los Médicos de la Familia del área de residencia de los menores, buscando la obtención de información que confirme la de las 2 encuestas anteriores, y de esa manera explorar su nivel conocimiento. Ambas entrevistas son realizadas por el propio autor para garantizar la uniformidad en la recogida de la información. Una vez concluidas, se establece un análisis de concordancia para la clasificación de los núcleos en violentos o no, estableciendo como criterio para los primeros el de que al menos en 2 de las entrevistas realizadas se encuentren referencias a la existencia de violencia, y se compara este resultado con el de los tests aplicados a los niños.
Se realizan pruebas de independencia aplicando el estadígrafo X2 de Pearson para lo cual se utiliza el paquete estadístico MICROSTAT. Se procesan los datos y los resultados se expresan en tablas, acompañados de su análisis, conclusiones y recomendaciones. Se revisa bibliografía sobre el tema, la que es debidamente acotada.
Al evaluar los resultados de la entrevista y el test se destaca que hay niños que reflejan más de una manifestación de violencia. En la mayoría de los casos hay acuerdo entre la información brindada por ellos en sus dibujos, y la aportada durante la entrevista; en 87 casos se encuentran manifestaciones de violencia en alguna de las 2 exploraciones. De ellos, 2 son conviventes de un mismo núcleo familiar por lo que el trabajo se desarrolla en los 86 núcleos familiares en los que se ha reflejado violencia (58,9 % del total de investigados). En esos núcleos se entrevista a un adulto convivente del menor, independientemente de su grado de relación o parentesco.
Al explorar la existencia de violencia en el núcleo familiar, puede observarse (tabla 1) que no hay marcada diferencia entre las respuestas afirmativas o negativas; no obstante, en el 58,1 % se hace referencia a su existencia.
| Existencia |
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| Sí |
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| No |
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El 24,4 % de los adultos entrevistados considera que provoca violencia intrafamiliar. Al preguntar si se sienten víctimas de ella, la respuesta es similar en ambos sexos. Se conoce que existe un 66,6 % de víctimas del sexo femenino. En ninguno de los casos entrevistados se requiere de atención médica por parte de las víctimas, ni se da curso a proceso judicial alguno.
Se entrevistaron a 14 Médicos de Familia encargados de la atención a los 86 núcleos familiares donde los niños refieren violencia, y de ellos el 50 % identificó 15 con alguna manifestación de violencia, mientras que el resto no reconoce ninguno. Ello significa que los médicos entrevistados consideran que no existe violencia en el 60,4 % de los núcleos familiares explorados, en tanto refieren que en 19 se ignoran elementos para realizar la evaluación.
De los 15 núcleos donde se identifican manifestaciones de violencia, las variedades referidas por los médicos de asistencia son las discusiones (93,3 %), golpes (60 %) y amenaza de abandono (20 %). Llama la atención que 10 de estos núcleos son identificados sólo por 2 de los 14 médicos entrevistados (tabla 2).
| Criterio médico |
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| Violento |
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| No violento |
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| No precisable |
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| Total |
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Se aprecia (tabla 3) coincidencia en 48 casos entre los adultos conviventes y los menores; así como en 1 de los núcleos evaluados también coincide el testimonio brindado por el menor con el del médico de atención.
| Binomio entrevistado |
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| Menor/adulto |
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| Menor/médico |
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| Adulto/médico |
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| Total |
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La variedad referida en todas las entrevistas resulta, en mayor grado, la denominada discusiones; los médicos no identifican el castigo como manifestación de violencia en ningún núcleo evaluado. Resulta interesante que los menores reflejan más la violencia, que el resto de los entrevistados.
Las manifestaciones de violencia se presentaron en 49 núcleos, procediéndose al cálculo de la prevalencia mediante la fórmula p = e/p x 1 000, donde p = prevalencia; e = núcleos con violencia intrafamiliar; p = población expuesta al riesgo. Se aprecia (tabla 4) una prevalencia significativa del fenómeno de la violencia intrafamiliar (0,3356 x 1 000 habitantes).
| Variables |
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| Población expuesta a | ||
| riesgo (p) |
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| Núcleos con violencia |
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| intrafamiliar |
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El predominio del sexo femenino coincide con otros estudios1,2 (Colectivo de autores. Violencia Doméstica. Mesa Redonda. MEDIJUS?94. Camagüey; 1994), donde se plantea que representa el 81 % de las víctimas. La actitud asumida en los casos estudiados frente a la violencia permite plantear que no se producen lesiones de importancia y que existe la tendencia a no ventilar las dificultades familiares ante la autoridad competente; mientras que otros autores (Basanta, M y González, J. Violencia en la mujer. Ponencia al Taller Sociedad, Violencia y Salud. IML. Enero de 1995) señalan que el 55 % de los casos sufre violencia física; originando lesiones en el 90,5 % de estos casos; en tanto otros estudios muestran que el 70 % de las mujeres maltratadas, pese al peligro inminente de muerte en muchos casos, tarda más de 1 año en buscar auxilio.
Los datos médicos pueden estar en relación con insuficiente preparación para identificar el problema; coincide con otros estudios3 donde se plantea que cerca de 1/3 del personal de salud carece de educaciónsobre el tema. Diversos autores reportan otras variedades de violencia de mayor frecuencia como las lesiones y los homicidios; no se identifica el castigo como violencia, por los médicos, coincidiendo con otros autores.4
Se demuestra que el objeto de estudio constituye un problema de salud en el área estudiada, no encontrándose datos comparables en la bibliografía revisada por el autor.
No se encuentran diferencias significativas en cuanto a edad, sexo, grupo racial, escolaridad y ocupación, una vez aplicado el estadígrafo X2 de Pearson.
Son variadas las formas identificadas, entre las que destacan: las discusiones familiares, los castigos y los golpes.
No han resultado útiles para la validación de la información obtenida en el trabajo, los elementos brindados por el Médico de Familia, ya que éste no posee toda la información requerida y reconoce no tener preparación para enfrentar el problema.
Subject headings: DOMESTIC VIOLENCE; FAMILY RELATIONS.