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Rev Cubana Med Gen Integr 2003;19(1)

Conducta de riesgo en infecciones de transmisión sexual y embarazo

Eligio Cándido Brito Méndez,1 Julia María Guerra Rosales2 y Raudel Rodríguez Báez3

Resumen

Este trabajo, de corte transversal y descriptivo, abarcó a 239 adolescentes del Politécnico "Batalla de Guisa", Río Cauto, en el primer semestre del año 2001. Se les aplicó una encuesta anónima, se procesó la información por el conteo simple, y se representó en tablas estadísticas, con el consiguiente resultado. La mayoría de los adolescentes tuvieron su primera relación sexual entre los 11 y 16 años, y más de la mitad a partir de los 15. El 41 % ha mantenido relaciones sexuales con 2 o más parejas sexuales a la vez, el 79,17 % de los varones no usan condón o lo hacen en algunas ocasiones, y de igual forma las féminas no lo exigen. Solo el 61,34 % usa algún método anticonceptivo,  por lo que en las relaciones sexuales se consideran con riesgo de provocar un embarazo en el 55,14 % de los adolescentes, y de contagiarse con infecciones de transmisión sexual en el 46,84 %. Las principales fuentes de información referidas por los adolescentes son los medios de difusión masiva y el Médico de Familia.

DeCS: ENFERMEDADES SEXUALMENTE TRANSMISIBLES/prevención & control; EMBARAZO EN ADOLESCENCIA; FACTORES DE RIESGO; MEDICOS DE FAMILIA; ATENCION PRIMARIA DE SALUD; EDUCACION SEXUAL.

Las enfermedades de trasmisión sexual y el embarazo no deseado, constituyen peligros importantes para la salud humana en el nuevo milenio, y ambos confluyen en la adolescencia. Las infecciones de trasmisión sexual causan problemas de salud en todas las edades, incluso en los niños que están por nacer,1 o en el propio momento del nacimiento,2 y la adolescencia representa la edad más vulnerable. Esto nos indica el reto que tienen por delante los trabajadores de la salud, quienes además necesitan el concurso de todos los sectores de la sociedad para que el éxito futuro se traduzca en una disminución de la incidencia de todas las enfermedades, como el SIDA, la sífilis, la gonorrea, etc.3,4 La labor educativa está muy relacionada con el tema,5 así como también para evitar el embarazo no planificado.6,7 Se ha visto que los jóvenes son más vulnerables a las infecciones, porque se exponen con más frecuencia a los factores o conductas de riesgo en este sentido.

La diseminación de la ITS depende del comportamiento y actitudes sexuales, de la disponibilidad de servicios para el diagnóstico e identificación de los contactos, así como también de los cambios en la virulencia y sensibilidad de los organismos causantes.

El embarazo no deseado se relaciona con la no protección adecuada de las parejas sexuales con alguno de los métodos anticonceptivos disponibles en el sistema nacional de salud pública, y que en primer lugar, su orientación es brindada por el Médico y Enfermera de la Familia y el resto de los niveles de atención, así como también por los medios masivos de comunicación, la familia, la comunidad, etcétera.

Dadas las dificultades presentadas en nuestra área en las ITS y el embarazo no planificado, decidimos realizar un trabajo en la etapa de la vida más vulnerable, la adolescencia, para determinar el comportamiento de la conducta de riesgo en estudiantes que reciben orientación de forma sistemática, para así poder realizar estrategias posteriores.

Métodos

Se realizó un trabajo retrospectivo, descriptivo, de corte transversal, en un grupo de estudiantes pertenecientes al Politécnico "Batalla de Guisa", de Río Cauto. El universo estuvo constituido por 625 alumnos de 15 a 19 años, a los cuales de forma sistemática, se le impartieron temas de educación sexual.

La muestra correspondió a 239, distribuidos por los diferentes años de estudio, con el fin de realizarlo lo más uniforme posible. Para facilitar la información se le aplicó una encuesta de forma anónima y con el consentimiento de los estudiantes, que recogía la edad a la que comenzaron las primeras relaciones sexuales, si mantuvieron relaciones sexuales con una o más parejas a la vez, la fuente de la que reciben información relacionada con las ITS y el embarazo no deseado, el uso de los métodos anticonceptivos, el uso del condón y la exigencia de su uso por parte de sexo femenino, así como el reconocimiento o no en cada sexo de realizar conductas de riesgo para que se produzca un embarazo no deseado y el contagio con una enfermedad de trasmisión sexual.

Se procesó la información con calculadora manual, se expusieron los resultados en tablas estadísticas, se analizaron y discutieron,  y se llegó a conclusiones y recomendaciones.

Resultados

Las primeras relaciones sexuales referidas por los adolescentes se van incrementando desde los 11 años con un número mayor en el sexo masculino, y ya a los 15 años la mayoría ha realizado su primera relación sexual, con un total de 95 adolescentes para un 79,17 % en el sexo masculino, y 77 en el sexo femenino para un 64,71 %. A los 16 años han realizado su primera relación 231 adolescentes que representan el 96,65 %, con 119 en el sexo masculino para un 99,07 %, y 112 en el sexo femenino para un 96,65 %. La mayor parte de las relaciones en el sexo masculino se pueden explicar por la mayor independencia del seno familiar y los patrones establecidos dentro de nuestra sociedad para cada sexo (tabla 1).

Tabla 1. Edad de las primeras relaciones sexuales en los adolescentes encuestados

                        Sexo
Edad (en años)

Masculino

Femenino

Total

No.
%
No.
%
No.
%
11
4
3,33
1
0,84
5
2,09
12
7
5,83
3
2,52
10
4,18
13
15
12,50
9
7,57
24
10,04
14
21
17,51
31
26,05
52
21,76
15
48
40
33
27,73
81
33,89
16
24
20
35
29,41
59
24,69
No relación sexual
1
0,83
7
5,88
8
3,35
Total
120
100
119
100
239
100

Fuente: Encuestas realizadas.

Los adolescentes responden haber tenido una pareja estable en su vida sexual en 49 estudiantes para un 40,83 % en el sexo masculino, y 60 estudiantes para un 50,43 % en el sexo femenino. Solo el 45,60 % refirió una relación sexual estable.

Con dos o más parejas sexuales a la vez hay 70 estudiantes en el sexo masculino que totalizan un 58,34 %, por encima del sexo femenino donde encontramos 52 adolescentes para un 43,69 %. En total con 2 o más parejas a la vez hay 122 adolescentes para un 51,05 %; hay 7 del sexo femenino que no han realizado contacto sexual nunca, y 1 del sexo opuesto, comentado en la tabla anterior (tabla 2).

Tabla 2. Número de parejas sexuales y si se consideró como riesgo contraer infecciones de trasmisión sexual

Parejas
Sexo masculino
Sexo femenino
Sin riesgo de ITS
# % # % # %
Ninguna 1 0,83 7 5,88 8 3,35
Una 49 40,83 60 50,43 109 45,60
Dos 50 41,67 45 37,81 95 39,75
Tres o más 20 16,67 7 5,88 27 11,30
Total 120 100 119 100 339 100

Fuente: Encuestas realizadas.

Las principales fuentes de información referidas por los adolescentes acerca de las infecciones de trasmisión sexual y el embarazo no deseado, correspondieron en ambos sexos a los medios de difusión masiva (la televisión y la radio), con 98 estudiantes masculinos para un 81,78 %, y 89 femeninos que totalizan un 74,78 %; en segundo lugar señalan que reciben la información del Médico de la Familia; y luego citan a la escuela en el sexo masculino, y los padres en el sexo opuesto. Las respuestas dadas nos indican que la actividad del Médico de Familia y la escuela se han ido fortaleciendo cada vez más (tabla 3).

Tabla 3. Principales fuentes de información acerca de las infecciones de trasmisión sexual y el embarazo referidas por las estudiantes

Fuentes

Sexo masculino Sexo femenino Total
No. % No. % No. %
Medios de difusión 98 81,66 89 74,78 187 78,24
Médicos de Familia 83 69,16 86 72,26 169 70,71
Escuela 61 50,83 66 55,46 127 53,13
Padres 52 43,33 68 57,14 120 50,20
Otros 35 29,16 39 32,77 74 30,96

Fuente: Encuesta realizada.


Entre los jóvenes que han practicado el contacto sexual, los métodos anticonceptivos más utilizados son el dispositivo intrauterino (DIU) con 43 estudiantes para un 36,13 %, seguido de las tabletas orales con 18 para un 15,12 %. Hay 39 adolescentes que no usan ningún método anticonceptivo (32,77 %).

De la misma forma, solo 22 del total exigen siempre el uso del condón para un 18,49 %, y lo hacen a veces 34 estudiantes para un 28,57 %. Por su parte, en el sexo masculino usan siempre el condón 24 estudiantes para un 20 %, y en ocasiones 60 para un 50 %, lo que nos indica que en la mayoría de las relaciones sexuales en los adolescentes no siempre se usa o se exige por el sexo femenino el uso del condón; sin embargo, solo 45 varones para un 37,50 % y 21 hembras para un 17,64 %, consideran el riesgo de un embarazo no deseado. En total 56 estudiantes para un 56,84 % se considera con riesgo de contraer una infección de trasmisión sexual (tabla 4).

Tabla 4. Métodos anticonceptivos utilizados y la consideración de conducta de riesgo de embarazo e infecciones de trasmisión sexual en los adolescentes encuestados

Métodos empleados

Sexo masculino Sexo femenino Total
No. % No. % No. %
Dispositivos intrauterinos - - 43 36,13 43 36,13
Tabletas orales - - 18 15,13 18 15,13
Otros - - 12 10,08 12 10,08
Ninguno - - 39 32,77 39 32,77
Condón siempre (exige) 24 20 22 18,49 46 38,49
Condón a veces (exige) 60 50 34 28,57 94 78,57
Condón nunca (exige) 35 29,17 56 47,06 91 82,23
Riesgo de embarazo 45 37,50 21 17,64 66 55,14
Riesgo de infección 30 25,00 26 21,84 56 56,84

Fuente: Encuestas realizadas.

Discusión

En los últimos años de forma universal la revolución sexual se ha caracterizado por el inicio de las relaciones sexuales antes de los 14 años, en uno y otro sexo.8 Cortés Alfaro y otros encuentran el mayor número de 12 a 15 años, con predominio del sexo masculino, algo superior a nuestro estudio. Bueno y otros señalan que más del 60 % de los adolescentes que acudieron a la consulta infantojuvenil, inician las relaciones sexuales entre los 15 y los 16 años (Bueno H, Simano A, Girardo A. Comisión Provincial Infantojuvenil. Guantánamo. Cuba. Resúmenes XI Congreso Nacional de Ginecología y Obstetricia. IV Congreso Nacional de Perinatología y Planificación Familiar; I Congreso de Ultrasonografía en Obstetricia y Ginecología; I Congreso de Climaterio y Menopausia. 21-25 de mayo de 2001. Edición Palacio de las Convenciones de La Habana. Pág. 239), cifras por debajo de nuestro estudio. Domínguez y Céspedes detectaron las primeras relaciones sexuales en adolescentes entre los 14 y los 17 años. Alessandrini y otros encuentran también entre los adolescentes el cambio frecuente de parejas, y la información recibida de la sexualidad mayormente a través de la televisión y la radio, sin embargo no se consideran con riesgo de contraer el SIDA, por su conducta sexual (Arman Alessandrini, Perea Padilla S, Camejo Martínez I. Conducta de riesgo y conocimiento sobre SIDA en adolescentes de Mantua. Programa-Resúmenes XI Congreso Nacional de Obstetricia y Ginecología, IV Congreso Nacional de Perinatología y Planificación Familiar, I Congreso Cubano de Climaterio y Menopausia, I Congreso Cubano de Ultrasonografía en Obstetricia y Ginecología. 21-25 de mayo de 2001. Edición Palacio de las Convenciones de La Habana, pág. 237.).

García Hernández y otros en un trabajo de intervención en adolescentes sobre las vías que por las que adquirieron el conocimiento acerca de las ITS, obtienen resultados con las técnicas participativas, donde aparece la escuela como la principal vía, con indicadores superiores a los nuestros, seguido de los libros y los medio de difusión masiva.9

Lugones reitera la necesidad del asesoramiento especial a los adolescentes, para aprender a usar los diferentes métodos anticonceptivos, donde hay que tener en cuenta diferentes factores, tales como los aspectos biológicos de la personalidad, la estabilidad de la pareja, el medio familiar, la promiscuidad, los antecedentes de embarazo y/o parto, el proyecto de vida de cada cual, etcétera.5

Se plantea como hallazgo a resaltar la estrecha relación entre el antecedente de 3 parejas sexuales y el padecimiento de ITS.9 Las adolescentes piensan en muchas ocasiones que no saldrán embarazadas en su primer contacto sexual, conocido como "el pensamiento mágico de las adolescentes".5

Cortés Alfaro encuentra que el 100 % de las adolescentes estudiadas presenta más de 1 embarazo, de los cuales el 40 % sufren de 1 o más abortos, de ahí que se consideren insuficientes los temas de educación sexual y sea una necesidad urgente lograr un enfoque multidisciplinario, sistemático e integral de este tema, por los problemas que genera en la salud de las adolescentes.10

Conclusiones

La gran mayoría de los adolescentes realiza su primera relación sexual entre los 11 y los 16 años, y más de la mitad esperan hasta los 15 años.

El 41 % de los adolescentes han mantenido relaciones con 2 o más parejas a la vez, algo superior en el sexo femenino.

Las principales fuentes de información acerca de las infecciones de trasmisión sexual y riesgo de embarazo referidos por los adolescentes, fueron por los medios masivos de difusión y el Médico de Familia.

La mayoría de los varones usa a veces o nunca el condón, y las féminas no lo exigen. De igual forma solo el 61,34 %, usa algún método anticonceptivo.

A pesar de las conductas de riesgo detectadas en los adolescentes por el contacto sexual, solamente se consideran con riesgo de producirse un embarazo en el 55,14 % y de infecciones en el 46,14 %.

Summary

This cross-sectional descriptive research work studied 239 adolescents from "Batalla de Guisa" polytechnical school in Río Cauto during the first semester of 2001. They were administered an anonymous survey and the data collected were processed by simple counting and represented in statistical tables. The results were the following: most of the adolescents had their first sexual intercourse at the age of 11 to 16 years, more than half of them at the age of 15 years on. 41 % had had sexual relations with 2 or more sexual partners at the same time. 79,17 % of males did not use condom or did it occasionally whereas females did not demand the use of condom. Only 61,34 % used any contraceptive method, therefore sexual relations in 55,14 % of adolescents may be a risk factor for pregnancy and in 46,84 % may be a risk factor for sexually transmitted diseases. The main sources of information told by the adolescents are mass media and family physicians.

Subject headings: SEXUALLY TRANSMITTED DISEASES/prevention & control; PREGNANCY IN ADOLESCENCE; RISK FACTORS; PHYSICIANS, FAMILY; PRIMARY HEALTH CARE; SEX EDUCATION.

Referencias bibliográficas

  1. Heredia Hernández B, Velazco Boza A, Cutié León E, Álvarez Pineda AB. Enfermedades de trasmisión sexual y su relación con el embarazo. Rev Cubana Obstet Ginecol 1998; 24(1):28-33.
  2. De la literatura mundial. Medicamentos para las enfermedades de trasmisión sexual. Rev Cubana Med Gen Integr 1997; 13(4):385-400.
  3. Díaz Alonso G, Ramírez Fernández R. La mujer y la infección por el virus de inmunodeficiencia humana. Rev Cubana Obstet Ginecol 1996; 22(2):102-12.
  4. Osa J de la. Un vistazo al SIDA. Granma 1991; 32(1):3.
  5. Lugones Botell M, Hernández P, Perera Boza O, Acosta Jiménez M. La consulta de infantojuvenil en función de la educación sexual. Rev Cubana Med Gen Integr 1999; 15(2):184-90.
  6. Cortés Alfaro A, Del Pino Chivás A, Sánchez Rodríguez M, Alfonso Valiente A, Fuente Abreu J. Comportamiento sexual, embarazo, aborto y regulación menstrual en adolescentes de tecnológicos de Ciudad Habana. Rev Cubana Obstet Ginecol 1999; 25(1):34-8.
  7. Ruoti M, Ruot A. Sexualidad y embarazo en la adolescencia. Paraguay: Instituto de Investigaciones de Ciencia de Salud, Universidad de Asunción. 1992-1995:81-120.
  8. Consuegra Núñez RJ. Problemas médicos de los adolescentes. La Habana: Edit. Científico Técnica; 1986:85-93.
  9. García Hernández T, Rodríguez Ferra R, Castaño Hernández S. Efectividad de las técnicas participativas en los conocimientos de adolescentes sobre enfermedades de transmisión sexual. Rev Cubana Med Gen Integr 1999;15(2):184-90.
  10. Rodríguez Domínguez PS. La maternidad temprana y algunos aspectos psicosociales y psicoambientales. Rev Cubana Obstet Ginecol 1992;(3):285-93.

Recibido: 25 de abril de 2002. Aprobado: 20 de septiembre de 2002.
Dr. Eligio Cándido Brito Méndez. Policlínico "Máximo Gómez Báez", Río Cauto, Granma, Cuba.

1 Especialista de I Grado en Ginecología y Obstetricia. Profesor Asistente y Jefe del Grupo Básico de Trabajo No. 1 del Policlínico "Máximo Gómez Báez", Río Cauto.
2 Especialista de I Grado en Ginecología y Obstetricia del Hospital Provincial "Carlos Manuel de Céspedes" de Bayamo.
3 Licenciado en Psicología General y Profesor del Grupo Básico de Trabajo del Policlínico "Máximo Gómez Báez", Río Cauto.

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